{"id":19106,"date":"2018-11-04T23:00:00","date_gmt":"2018-11-04T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-11-04T23:00:00","modified_gmt":"2018-11-04T23:00:00","slug":"19094-sts-sex-toy-story-2-manuela","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/19094-sts-sex-toy-story-2-manuela\/","title":{"rendered":"S.T.S. Sex toy story (Partes 2 y 3)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"19106\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Ya hac&iacute;a un mes, que Ana usaba a &lsquo;Rafita,&rsquo; por lo menos dos veces al d&iacute;a, una por la ma&ntilde;ana, que era cuando ten&iacute;a m&aacute;s ganas de usarlo, especialmente reci&eacute;n despierta y otra por la noche, para quedarse relajada antes de dormir.<\/p>\n<p>Ana quer&iacute;a aumentar su colecci&oacute;n de juguetes er&oacute;ticos, porque llevarse a Rafita en el bolso en un &ldquo;alivio r&aacute;pido&rdquo; fuera de casa era muy dif&iacute;cil de realizar y de hacer por su tama&ntilde;o. Ella necesitaba algo discreto y f&aacute;cil de llevar consigo para esos casos.<\/p>\n<p>El s&aacute;bado de aquella semana, fue el d&iacute;a elegido porque Ana no ten&iacute;a que trabajar para volver aquel Sex-Shop, donde entrara para comprar su ya querido Rafita.<\/p>\n<p>Entr&oacute; y Bel&eacute;n estaba atendiendo a una chica que le estaba guardando unas bolas chinas muy &ldquo;cuquis&rdquo; en una bolsa y la chica le pag&oacute; y se fue de la tienda con una sonrisa p&iacute;cara mientras cerraba la puerta.<\/p>\n<p>Ana se acerc&oacute; al mostrador y salud&oacute; a Bel&eacute;n y le pregunt&oacute; si ten&iacute;an un consolador que cupiese en el bolso y que fuese discreto. Bel&eacute;n fue a una estanter&iacute;a y regres&oacute; al cabo de unos segundos con una peque&ntilde;a barra de labios rosa y negra. Bel&eacute;n la destap&oacute; y en la base hab&iacute;a un peque&ntilde;o bot&oacute;n negro y lo apret&oacute; y la barra labial empez&oacute; a vibrar ligeramente y Ana le dijo a Bel&eacute;n que era justo lo que quer&iacute;a y lo pag&oacute; y lo llev&oacute; en el bolso.<\/p>\n<p>Ana disfrut&oacute; del resto del fin de semana sin acordarse de su nueva barra labial para nada. El lunes, Ana se levant&oacute; para irse a trabajar, se duch&oacute;, se visti&oacute;, desayun&oacute; un caf&eacute; r&aacute;pido y sali&oacute; de su casa hacia el garaje y sali&oacute; con su coche hacia la autopista hasta su trabajo.<\/p>\n<p>Unos minutos m&aacute;s tarde, Ana entraba en la autopista y unos kil&oacute;metros despu&eacute;s, Ana se encontr&oacute; de cara con un atasco monumental, causado por el masivo n&uacute;mero de trabajadores que van siempre a la misma hora rumbo a sus puestos laborales. Ana como era una mujer muy tranquila para esas situaciones apag&oacute; el motor de su coche y como era la &uacute;ltima en el atasco y hab&iacute;a unos obreros que pusieran una valla, pens&oacute; que ser&iacute;a para largo.<\/p>\n<p>Como saliera de casa sin maquillar, Ana aprovech&oacute;, para maquillarse un poco, abri&oacute; su bolso y sac&oacute; su kit de maquillaje, el cual constaba de r&iacute;mel, sombra de ojos, y barra labial. Primero se puso la sombra de ojos, despu&eacute;s el r&iacute;mel, y cuando fue a sacar la barra labial del bolso, sac&oacute; dos, y sonri&oacute;, porque sac&oacute; tambi&eacute;n, la barra labial que comprara hacia unos d&iacute;as en el Sex-Shop.<\/p>\n<p>La dej&oacute; en el salpicadero y se empez&oacute; a maquillar y en unos 5 minutos ya estaba maquillada. Recogi&oacute; los utensilios de maquillaje y cerr&oacute; el bolso y lo pos&oacute; en el asiento del copiloto. Ana mir&oacute; por un instante hacia el salpicadero y observ&oacute; por unos segundos la barra labial vibratoria, y la cogi&oacute;, la destap&oacute;, la encendi&oacute; y la coloc&oacute; sobre su cuello.<\/p>\n<p>La suave vibraci&oacute;n que le produc&iacute;a aquella barra, le recordaba a lo que sent&iacute;a cuando su masajista Manuela, cuan sus manos rozaban su piel y por eso decidi&oacute; bautizarla como Manuela.<\/p>\n<p>C&oacute;mo Ana se estaba empezando a relajar y el atasco tardar&iacute;a en resolver decidi&oacute; bajar a Manuela hasta el canalillo como llevaba un vestido de tirantes verde claro y con una falda de volantes. Ana se desabroch&oacute; los dos primeros botones del vestido y pas&oacute; lentamente la punta de Manuela por el centro de su pecho y la fue bajando lentamente.<\/p>\n<p>A medida que bajaba, Ana fue desabrochando los botones de su vestido y con un roce cay&oacute; al suelo del coche y lo largo de Manuela lo puso entre sus labios vaginales y estimul&oacute; poco a poco a poco el cl&iacute;toris. La fusi&oacute;n entre la vibraci&oacute;n intermedia, la estimulaci&oacute;n de los roces de la punta de Manuela y el morbo de ser vista desde otros coches le apasionaba a Ana y no tard&oacute; mucho en mojarse y tener un fuerte orgasmo, que era el primero dentro de su coche.<\/p>\n<p>Cuando se recuper&oacute; de las convulsiones del orgasmo, Ana cogi&oacute; un cl&iacute;nex del bolso y limpio a Manuela y el salpicadero de algunas gotas de fluido que fue lanzado por su vagina se volvi&oacute; a poner el vestido y vio que los dem&aacute;s coche se empezaban a mover, guard&oacute; a Manuela en el bolso, y con una amplia sonrisa se fue a trabajar.<\/p>\n<p>************************<\/p>\n<p><u>Parte 3<\/u>:&nbsp;El Bamboleo del Paseo<\/p>\n<p>Ana entr&oacute; entro en el sex-shop de Bel&eacute;n, Ana iba vestida con un vestido con fald&oacute;n de color azul celeste ajustado de tirantes que dejaba ver los tirantes del sujetador negro que llevaba ese d&iacute;a, fue al mostrador y habl&oacute; con Bel&eacute;n y &eacute;sta le entreg&oacute; una peque&ntilde;a cajita negra con un lazo morado y la acompa&ntilde;&oacute; a una peque&ntilde;a habitaci&oacute;n con una mesita y una silla y Bel&eacute;n la dej&oacute; a solas.<\/p>\n<p>Ana dej&oacute; la cajita en la mesa y desat&oacute; el lazo y lo dej&oacute; a un lado de la cajita, cogi&oacute; con las yemas de sus dedos gordo y coraz&oacute;n la tapa y abri&oacute; la cajita que en su interior hab&iacute;a tres bolas chinas peque&ntilde;as de color rosa claro unidad por un hilo blanco, que acababa con una peque&ntilde;a argolla para facilitar su retirada.<\/p>\n<p>Ana cogi&oacute; las bolas entre sus manos y coloc&oacute; la silla hasta donde hab&iacute;a un gran espejo para mirarse. A continuaci&oacute;n se sent&oacute; delante del espejo y subi&oacute; el fald&oacute;n de su vestido y la ech&oacute; a un lado para ver la entrada de su vagina reflejada en el espejo. Acto seguido, dej&oacute; un momento las bolas encima de la mesa y lami&oacute; lentamente la palma y el largo de sus dedos &iacute;ndice y coraz&oacute;n y los llev&oacute; a su sexo para lubricarlo para que al meterse las bolas chinas no le doliese y cuando lo ten&iacute;a lo suficiente lubricado cogi&oacute; las bolas y se las introdujo lentamente en su interior.<\/p>\n<p>Cuando termin&oacute;, Ana se recoloc&oacute; el vestido y anduvo un poco por la habitaci&oacute;n, con cada paso que daba las bolas se mov&iacute;an dentro de su sexo y le produc&iacute;an como si la penetraran lentamente y a la vez r&aacute;pida y le gustaba y adem&aacute;s notaba como se empapaban de su fluido. Cuando se acostumbr&oacute; a tenerlas dentro sali&oacute; de la habitaci&oacute;n y se despidi&oacute; de Bel&eacute;n y fue en direcci&oacute;n al paseo mar&iacute;timo.<\/p>\n<p>Ana intercalaba pasos lentos con r&aacute;pidos y las sensaciones cambiaban cuando menos se lo esperaba. En el paseo mar&iacute;timo, Ana ve&iacute;a gente paseando como ella, y le daba verg&uuml;enza andar por ah&iacute; con las bolas dentro de su co&ntilde;o aunque la gente no se daba cuenta de ello. Ana decidi&oacute; regresar al sex-shop de Bel&eacute;n, cuando lleg&oacute;, Bel&eacute;n ya estaba cerrando la tienda y Ana le propuso ir a su casa y ella acept&oacute;.<\/p>\n<p>Cuando llegaron a la casa, Bel&eacute;n le acarici&oacute; el cuello muy despacio a Ana y &eacute;sta se puso contra la pared y las manos de Bel&eacute;n bajaron lentamente la cremallera del vestido de Ana y le bes&oacute; la nuca siguiendo por la espalda hasta el inicio del culo.<\/p>\n<p>Ana se dejaba hacer porque deseaba probar con una mujer y adem&aacute;s a&uacute;n ten&iacute;a metidas las bolas chinas, que aumentaban su excitaci&oacute;n al m&aacute;ximo. Bel&eacute;n volte&oacute; a Ana y la acab&oacute; de desnudar y &eacute;sta la guio hasta su sala de estar. Ana se dej&oacute; caer en el sof&aacute; mientras que Bel&eacute;n se arrodillaba y le abr&iacute;a las piernas.<\/p>\n<p>Bel&eacute;n mir&oacute; a los ojos a Ana y lubric&oacute; uno de sus dedos pulgares y seguidamente, le acaricio lentamente el cl&iacute;toris de Ana y &eacute;sta no pudo evitar gemir desde lo m&aacute;s salvaje de su ser. Bel&eacute;n coloc&oacute; la palma de su otra mano en el bajo vientre haciendo presi&oacute;n y tir&oacute; poco a poco de la argolla de las bolas chinas para sacarlas. En todo el proceso, Bel&eacute;n no deja de mirar la cara de Ana y cuando quit&oacute; la tercera, vieron que estaban totalmente empapadas del fluido vaginal de Ana.<\/p>\n<p>Bel&eacute;n se meti&oacute; una de las bolas chinas y la sabore&oacute; lentamente y ofreci&oacute; otra bola a Ana, mientras le dec&iacute;a que bien sabes, y Ana se puso colorada.<\/p>\n<p>Mientras, que Ana chupaba el l&iacute;quido que rezumaba las bolas, Bel&eacute;n le hac&iacute;a un cunnilingus a Ana, que &eacute;sta para ayudarla en el acceso le abr&iacute;a sus labios mayores y menores a la vez que la lengua de Bel&eacute;n recorr&iacute;a el sexo de Ana, sin parar de mirarla.<\/p>\n<p>Bel&eacute;n estuvo as&iacute;, m&aacute;s de media hora, hasta que el cuerpo de Ana se puso r&iacute;gido y la espalda de Ana se empez&oacute; a arquearse y por fin Ana consegu&iacute;a el primer orgasmo de la tarde, pero Bel&eacute;n no estaba satisfecha con ese simple y vulgar orgasmin de nada y sin previo aviso le meti&oacute; dos dedos en el sexo de Ana y busco el Punto G y lo estimul&oacute; con sus dos yemas haciendo el gesto de ven, ven que aceler&oacute; hasta que otra vez el cuerpo de Ana se arque&oacute; y esta vez s&iacute; que s&iacute;, el co&ntilde;o de Ana lanz&oacute; unos buenos chorros de fluido vaginal que empaparon la cara y el tronco de Bel&eacute;n, que la mayor parte del l&iacute;quido goteaba hacia el suelo del sal&oacute;n de Bel&eacute;n y que en el instante de que iba a caer una gota de ese l&iacute;quido de un pez&oacute;n de Bel&eacute;n una de las yemas de &eacute;sta la recogi&oacute; y se la chup&oacute; gui&ntilde;&aacute;ndole un ojo a Ana y se la llev&oacute; a una peque&ntilde;a habitaci&oacute;n&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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