{"id":19122,"date":"2018-11-07T23:52:16","date_gmt":"2018-11-07T23:52:16","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-11-07T23:52:16","modified_gmt":"2018-11-07T23:52:16","slug":"19122-confundiendolo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/19122-confundiendolo\/","title":{"rendered":"Confundi\u00e9ndolo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"19122\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Las circunstancias que se presentan en nuestras vidas contribuyen a realizar acciones que tal vez nunca pasaron por nuestra mente o siquiera pudi&eacute;ramos imaginar llegarlas a hacer. Despu&eacute;s de buscar algunas p&aacute;ginas de confesiones, encontr&eacute; &eacute;sta, donde puedo contar lo que provocaron en mi personalidad dichas circunstancias. Dud&eacute; en escribir, dejar para m&iacute; estos momentos de mi vida, pero me dio confianza la libertad que ofrece el anonimato, por que a final de cuentas es una confesi&oacute;n, y plasmarla en papel supuso un reto para m&iacute;, pues despu&eacute;s de cont&aacute;rselo a mi mejor amiga, &eacute;sta me propuso que lo escribiera, que reconstruyera este episodio de mi vida.<\/p>\n<p>Soy una mujer de 49 a&ntilde;os, casada, con dos hijos. Mi marido tiene 53 a&ntilde;os, llevamos 24 a&ntilde;os de casados. &Eacute;l es abogado, tiene un buffete. Yo soy mercad&oacute;loga, recientemente me ascendieron como gerente de mercadotecnia en la empresa donde laboro, despu&eacute;s de trabajar como gerente de marca y luego como asistente ejecutiva del director de mercadotecnia. La empresa forma parte de la industria farmac&eacute;utica.<\/p>\n<p>Para quien conozca este giro debe saber el ambiente social que caracteriza a este tipo de empresas respecto de sus relaciones con los dem&aacute;s y la importancia de la imagen personal. Por ejemplo, es casi una exigencia estar bien presentada, arreglada, bien vestida. Aunque no es obligatorio, la empresa recomienda que las mujeres usemos trajes sastre y en mi caso m&aacute;s ahora con el nuevo puesto que tengo. Ellos de traje, o con saco y corbata, recomendando el uso de camisas blancas.<\/p>\n<p>Creo ser una mujer atractiva. Me conservo bien, a pesar de mis casi 50 a&ntilde;os, pues a pesar de lo demandante del trabajo, me doy un espacio para realizar ejercicio durante tres o cuatro d&iacute;as a la semana, asistiendo a un club cerca de mi domicilio; soy muy cuidadosa en mi alimentaci&oacute;n y en mis h&aacute;bitos. Soy conservadora en mi vestimenta, generalmente mis faldas o vestidos los llevo debajo de las rodillas, con pantimedias, nunca sin ellas, pero eso no impide que se rebele mi figura, sobre todo cuando me pongo zapatos con tac&oacute;n alto pues soy alta: tengo caderas anchas, soy acinturada y mis piernas est&aacute;n bien torneadas, de lo que s&iacute; carezco es de un busto grande, m&aacute;s bien es peque&ntilde;o. Mido 1. 74, soy blanca, con el pelo color casta&ntilde;o.<\/p>\n<p>Creo que por mi estatura y la personalidad que transmito, no soy una mujer que pase inadvertida. Siento la mirada de los hombres, antes me incomodaba y ahora, no lo niego, me gusta, a qu&eacute; mujer no le complace, pero lo tomo como un halago, siempre y cuando no sienta acoso o me sienta inc&oacute;moda o me digan palabras con doble sentido. En el trabajo me enter&eacute; que dec&iacute;an en los pasillos que era una Milf, no sab&iacute;a por qu&eacute;, hasta que indagu&eacute; su significado y me qued&oacute; claro. Soy una Milf y me comport&eacute; o me estoy comportando como una Milf.<\/p>\n<p>Por lo anterior, cuando se presenta la situaci&oacute;n, soy coqueta pero generalmente mi personalidad es seria y no doy motivos para otras cosas, pero puedo disfrutar c&oacute;mo los hombres se llegan a poner nerviosos por mi personalidad, por lo que pocos se han atrevido a intentar seducirme y cuando lo insin&uacute;an encuentran mi negativa y terminan por retirarse.<\/p>\n<p>La relaci&oacute;n con mi marido ha tenido, como en todos los matrimonios, sus altas y sus bajas. Nunca le he sido infiel. He tenido pretendientes, obvio, por mi trabajo y la relaci&oacute;n que entablo con ellos, pero nunca he llegado a m&aacute;s, ni siquiera he aceptado una invitaci&oacute;n que no tenga que ver con el trabajo, aunque luego la disfrazan. S&eacute; lo que pretenden, y s&eacute; que se molestar&aacute;n muchos al leer lo siguiente: en estos asuntos los hombres son predecibles. Nunca he querido ser una conquista m&aacute;s para los que persiguen una aventura.<\/p>\n<p>Por otro lado, no niego que, despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os de matrimonio, la relaci&oacute;n se desgaste y el deseo decaiga, adem&aacute;s de la edad, pero esto no implica que busque o haya buscado aventuras o algo parecido. No digo nunca, uno nunca sabe lo que le depara la vida y no sabes qu&eacute; personas se pueden cruzar por tu vida y alterar tu confort o seguridad.<\/p>\n<p>En estos a&ntilde;os de matrimonio nunca sent&iacute; o descubr&iacute; que mi marido me enga&ntilde;ara, tal vez lo habr&aacute; hecho pero nunca me di cuenta, si es que as&iacute; fue, sin embargo, en algunas etapas de nuestro matrimonio mi marido ha pretendido ponerle chispa al mismo y me ha llegado a decir, en los momentos de intimidad, si me gustar&iacute;a estar con otro hombre, yo le pregunto porque me dice esas cosas y solo responde que le excita imaginarme disfrutando con otro hombre; no lo entiendo, yo le digo que no.<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n me ha propuesto que diga cosas &ldquo;sucias&rdquo; en la cama o que le confiese si tengo fantas&iacute;as sexuales y cu&aacute;les son. O si alguna vez le he sido infiel o lo he pensado o si coqueteo en el trabajo con los hombres. Tambi&eacute;n me propon&iacute;a que me vistiera menos recatada y &ldquo;ense&ntilde;ara m&aacute;s&rdquo;, pero no lo pod&iacute;a hacer, me costaba trabajo.<\/p>\n<p>S&iacute;, son m&aacute;s de 20 a&ntilde;os de matrimonio, sin embargo, puedo decir que mi vida sexual ha sido satisfactoria, y que a estas alturas la acept&oacute; como es. Ya sin tanta pasi&oacute;n o deseo, rutinaria. S&eacute; que ya no es igual, las relaciones son menos frecuentes. Tal vez mi marido quiera algo m&aacute;s y no se sienta satisfecho, no lo s&eacute;; m&aacute;s bien creo que los hombres son diferentes en ese sentido. Tambi&eacute;n empez&oacute; a decir que la monogamia no era natural y otras cosas por el estilo.<\/p>\n<p>Hace unos meses empec&eacute; a notar diferente a mi marido, me dio la impresi&oacute;n de que estaba saliendo con otra mujer y creo que por eso la raz&oacute;n de preguntarme esas cosas en la intimidad, como la de proponerme estar con otro hombre. No s&eacute; si se sent&iacute;a culpable o qu&eacute;. Ni por agradarlo le respond&iacute; positivamente, me parece perverso. Dec&iacute;a que percibo que sale con alguien por una serie de cambios que ha manifestado, como llegar tarde a casa, arreglarse m&aacute;s o salir de viaje por m&aacute;s d&iacute;as de lo normal.<\/p>\n<p>Una mujer posee la intuici&oacute;n para sentirlo y saber diferente a su pareja, sobre todo, despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os de conocerse. Lo he observado c&oacute;mo est&aacute; pegado al tel&eacute;fono, escribiendo y leyendo mensajes como adolescente. Nunca se separa del tel&eacute;fono, hasta cuando se mete a duchar, en una ocasi&oacute;n entr&eacute; al ba&ntilde;o y vi como recib&iacute;a mensajes, pero &eacute;l se percat&oacute; de mi presencia y sali&oacute; inmediatamente.<\/p>\n<p>Sin poder constatarlo al 100% me empec&eacute; a sentir mal, dolida, deprimida, no lo enfrent&eacute; directamente, tal vez ese fue mi error. Con el ascenso al puesto sustitu&iacute; lo que me pasaba, pues para mi desarrollo profesional fue muy importante el puesto que tengo. As&iacute; que empec&eacute; a distanciarme un poco de &eacute;l, y manej&eacute; mi molestia de otra manera, no discutiendo ni pidi&eacute;ndole el divorcio (a estas alturas, me dec&iacute;a, ser&iacute;a absurdo, los hijos, la casa, etc.), mucho menos buscando una venganza si&eacute;ndole infiel con otro hombre, como s&iacute; s&eacute; que lo hacen muchas mujeres, aqu&iacute; les puedo decir que cada vez m&aacute;s mujeres enga&ntilde;an a sus maridos y sobre todo con hombres j&oacute;venes. Y ellos ni cuenta se dan&hellip;<\/p>\n<p>Mi plan fue otro, y de acuerdo a mi formaci&oacute;n de mercad&oacute;loga, me plantee ser estrat&eacute;gica, provoc&aacute;ndole cosas, como la incertidumbre y la confusi&oacute;n. Empec&eacute; a cambiar yo misma, con esfuerzo, aunque contribuy&oacute; el ascenso y sus implicaciones en mi autoestima, por ejemplo en lo exterior, me pint&eacute; el cabello, empec&eacute; a vestirme m&aacute;s provocativa, con faldas y vestidos arriba de la rodilla, ajustados al cuerpo, de colores llamativos, compr&aacute;ndome nueva ropa interior, no tangas porque no me gustan pero s&iacute; m&aacute;s sexis, como las de Victoria Secret.<\/p>\n<p>Empec&eacute; a llegar tarde a la casa. Al club empec&eacute; a ir en leggins ajustados y en colores color pastel o blancos. Generalmente mi marido no es celoso, pero s&iacute; me pregunt&oacute; porque me estaba vistiendo as&iacute; (a pesar de que antes me lo propon&iacute;a), le dije que por el nuevo puesto y por los compromisos que llegaba a tener como comidas, desayunos o reuniones de trabajo y que los leggins para hacer ejercicio los hab&iacute;a comprado por sugerencia (una mentira) de mi nuevo instructor en el gimnasio.<\/p>\n<p>Lo desequilibr&eacute;, no sab&iacute;a qu&eacute; decir. Lo empec&eacute; a sentir diferente, desubicado, pues tambi&eacute;n en ocasiones lo llegaba a rechazar deliberadamente cuando deseaba tener intimidad. Le dec&iacute;a que estaba cansada o que mi apetito sexual iba a la baja o que la menopausia, siempre ten&iacute;a excusas, pero al mismo tiempo lo provocaba arregl&aacute;ndome m&aacute;s y de manera diferente a como era antes.<\/p>\n<p>Esto lo empez&oacute; a poner mal, as&iacute; lo sent&iacute;a y a pesar de esto, sent&iacute;a que continuaba con su aventura, luchaba contra su propio ego. Ahora que hac&iacute;a lo que me hab&iacute;a propuesto antes, como la vestimenta, no lo estaba procesando.<\/p>\n<p>Pero hubo un evento que lo dej&oacute; at&oacute;nito y que prepar&eacute; en mi imaginaci&oacute;n detenidamente. Se program&oacute; la convenci&oacute;n anual de ventas de la empresa, cuatro d&iacute;as tres noches, en un resort, en la playa. En algunas ocasiones lleg&oacute; a acompa&ntilde;arme o llegaba el &uacute;ltimo d&iacute;a y aprovech&aacute;bamos algunos d&iacute;as de estancia. Me pregunt&oacute; si no quer&iacute;a que me acompa&ntilde;ara, le dije que iba a estar muy ocupada, por mi nuevo puesto y que no podr&iacute;a dedicarle el suficiente tiempo. No insisti&oacute; mucho, supongo que quer&iacute;a aprovechar mi ausencia para irse tranquilamente con su amante.<\/p>\n<p>Lleg&oacute; el d&iacute;a del viaje. Esa noche no dorm&iacute; bien, pues repasaba una y otra vez mi plan, para ejecutarlo como lo hab&iacute;a planeado y no descuidar ning&uacute;n detalle.<\/p>\n<p>Le ped&iacute; que me fuera a dejar al aeropuerto, que no quer&iacute;a irme sola en Uber. Ese d&iacute;a amaneci&oacute; radiante, como yo lo esperaba. Me met&iacute; a la ducha y me afeit&eacute; el pubis al ba&ntilde;arme, sal&iacute; de ducharme y me desnud&eacute; de manera deliberada frente a &eacute;l; me mir&oacute; en conjunto y detuvo su mirada en esa parte de mi cuerpo, le llam&oacute; la atenci&oacute;n mi pubis afeitado, no dej&oacute; de mirarlo pero no me pregunt&oacute; nada. Desnuda me puse crema y perfume, luego, como excepci&oacute;n, una tanga espectacular que me hab&iacute;a comprado y que &eacute;l no me hab&iacute;a visto.<\/p>\n<p>Luego me puse un vestido blanco, que estren&eacute; ese d&iacute;a y lo escog&iacute; cuidadosamente para mi plan, ce&ntilde;ido en la parte superior y un poco suelto hacia abajo, corto, cinco dedos arriba de las rodillas, llegu&eacute; a dudar en compr&aacute;rmelo pues para una mujer de mi edad estaba muy corto, no me puse brassier y por supuesto me puse unos tacones altos, de cinco cent&iacute;metros, por lo que llegaba casi al 1. 80. Mi marido mide 1.85. Me recog&iacute; el cabello y proced&iacute; a maquillarme.<\/p>\n<p>Sent&iacute;a su mirada, mientras &eacute;l se vest&iacute;a con un pants para irme a dejar ese s&aacute;bado. No dejaba de mirarme, luego se acerc&oacute; a m&iacute; por atr&aacute;s y me abraz&oacute;, sent&iacute; su miembro en mis nalgas, mov&iacute; un poco mis caderas y sent&iacute; como crec&iacute;a su miembro, me gust&oacute; esa sensaci&oacute;n y en unos instantes ten&iacute;a esa cosa restregando mis nalgas, dura y grande, pues mi marido est&aacute; muy bien dotado. Lo sent&iacute; excitado, me bes&oacute; el cuello y me dijo que ol&iacute;a muy rico, que le parec&iacute;a excitante mi pubis sin bellos.<\/p>\n<p>Me llev&oacute; a la orilla de la cama, me dej&eacute; llevar, despu&eacute;s me pidi&oacute; que subiera mis rodillas en la orilla de la cama (ya sab&iacute;a lo que quer&iacute;a), lo hice, me hice hac&iacute;a adelante y recargu&eacute; las palmas de mis manos en la cama, en cuatro, como dicen, como tantas veces me ha puesto as&iacute; en m&aacute;s de 24 a&ntilde;os de casados; entonces subi&oacute; mi vestido y sent&iacute; sus ojos contempl&aacute;ndome en esa posici&oacute;n, yo me inclin&eacute; m&aacute;s hacia adelante para que se agrandar&aacute;n mis caderas y se excitara m&aacute;s. Luego acerco su bulto a mis nalgas y me lo restreg&oacute;. Sent&iacute; sus dedos y sin ning&uacute;n trabajo, hizo a un lado la tanga y empez&oacute; a acariciarme, para luego intentar deslizar su dedo en mi vagina, pero le dije que estaba reseca.<\/p>\n<p>Fue al caj&oacute;n y busc&oacute; el gel que usamos cuando tenemos relaciones (aqu&iacute; hago un par&eacute;ntesis para decir que estoy casi en la menopausia y que estar reseca es com&uacute;n en las mujeres de mi edad) pero yo dej&eacute; de estar en esa posici&oacute;n, me baj&eacute; el vestido y le dije que no hab&iacute;a tiempo, que ya se me hac&iacute;a tarde, que ten&iacute;a que llegar con anticipaci&oacute;n al aeropuerto. El accedi&oacute;, pero molesto, me dijo que estaba muy excitado por c&oacute;mo me ve&iacute;a y que lo hab&iacute;a dejado a punto.<\/p>\n<p>Le ped&iacute; la caja del gel, la tom&eacute; en una de mis manos y nos bajamos al comedor. Desayunamos r&aacute;pido y le reitere mi urgencia de llegar, pues me ten&iacute;a que encontrar en el aeropuerto con el nuevo asistente ejecutivo de la direcci&oacute;n de mercadotecnia, reci&eacute;n contratado. &Eacute;l asumi&oacute; este detalle sin ninguna importancia.<\/p>\n<p>En el trayecto al aeropuerto, en el autom&oacute;vil, sentada en el asiento del copiloto, mientras manejaba, cruc&eacute; mis piernas, me dec&iacute;a que se me ve&iacute;an muy bien, mejor que con pantis, as&iacute; desnudas, yo simplemente le respond&iacute;a que gracias pero que las ten&iacute;a muy blancas, que les faltaba sol. Luego me las toc&oacute; y las acarici&oacute; con una sola mano, pues con la otra mano conduc&iacute;a; yo dej&eacute; que lo hiciera pero de reojo miraba c&oacute;mo crec&iacute;a su miembro en el pants.<\/p>\n<p>Me agrad&oacute;, entonces acerqu&eacute; mi mano izquierda, toqu&eacute; suavemente su miembro y despu&eacute;s lo masajee un poco. Estaba sumamente excitado. Retir&eacute; mi mano y le dije que ten&iacute;a muchas expectativas con la nueva adquisici&oacute;n que hab&iacute;a hecho la empresa, que era un joven de 40 a&ntilde;os, con mucha personalidad, con iniciativa y que adem&aacute;s yo hab&iacute;a tenido que ver con la contrataci&oacute;n. Me pregunt&oacute; si era guapo, le dije que m&aacute;s o menos, pero que era atractivo, atl&eacute;tico y lo m&aacute;s importante, estaba joven, con mucha energ&iacute;a.<\/p>\n<p>Llegamos a la terminal aeroportuaria, le dije que no hac&iacute;a falta que entrara en el estacionamiento, que me dejara en la l&iacute;nea a&eacute;rea pues ya me esperaba este joven con el pase de abordar, pues ya hab&iacute;a realizado el chek in digitalmente.<\/p>\n<p>Nos despedimos con un beso y me acaricio nuevamente las piernas pero intent&oacute; meter su mano entre mis piernas y tocarme en medio de ellas, lo dej&eacute; que lo hiciera, mientras le sacaba el miembro de sus pants y le pas&eacute; mi lengua por su glande, luego met&iacute; toda la boca. Me dijo que siguiera, yo me detuve y le dije que ya me ten&iacute;a que ir.<\/p>\n<p>Entonces me separ&eacute; de &eacute;l y le dije que me incomodaba un poco la tanga que tra&iacute;a puesta, pues no estaba acostumbrada; abr&iacute; mi bolso y le mostr&eacute; que tra&iacute;a otra, m&aacute;s c&oacute;moda, la mir&oacute; y se sonri&oacute;, pero ya no tanto cuando vio que tra&iacute;a el gel para lubricar en mi mano y que &ldquo;avent&eacute;&rdquo; en el bolso con una sonrisa p&iacute;cara. Me quit&eacute; la tanga y se la puse en sus manos. Le toqu&eacute; nuevamente el miembro y le dije que se le notaba mucho el bulto, se rio y me dijo &ldquo;es que t&uacute; lo provocas&rdquo;.<\/p>\n<p>No cre&iacute;a lo que estaba haciendo. Estaba sorprendido, sin saber qu&eacute; decir o hacer. Le dije que la otra me la pondr&iacute;a en el ba&ntilde;o del aeropuerto. Se baj&oacute; del auto y camino hacia el maletero, lo abri&oacute;, sac&oacute; mi maleta y me la dio, quiso abrazarme, yo me hice para atr&aacute;s y le di un beso en la mejilla. Me desped&iacute; dici&eacute;ndole &ldquo;te envi&oacute; un mensaje cuando est&eacute; a punto de abordar&rdquo;.<\/p>\n<p>Me puse mis gafas oscuras, en esa ma&ntilde;ana soleada y emprend&iacute; el camino hacia la terminal, con mi vestido blanco de algod&oacute;n, corto, con mis tacones de 5 cent&iacute;metros, sin ropa interior y moviendo un poco de m&aacute;s mis caderas. Voltee a mirarlo, se subi&oacute; al auto y me sigui&oacute; con la mirada, voltee un momento a verlo nuevamente y encontr&eacute; un rostro irreconocible, confundido.<\/p>\n<p>M&aacute;s tarde le envi&eacute; el siguiente mensaje: &ldquo;Ya estoy en el avi&oacute;n, a punto de despegar&hellip;&rdquo; y &eacute;l me respondi&oacute; &ldquo;Que tengas buen viaje, sigue tu imagen en mi mente, con ese vestido blanco y tus piernas cruzadas en el asiento, me dejaste muy excitado, si vieras mi bulto&hellip;&rdquo;. Yo le respond&iacute; &ldquo;Pues parece que lo mismo le suceder&aacute; a mi asistente, quien va sentado a mi lado y de forma discreta no deja de mirarme de reojo las piernas.<\/p>\n<p>Como yo tambi&eacute;n le veo de reojo su entrepierna y c&oacute;mo va creciendo su bulto. Pero no te preocupes, &eacute;l no imagina algo que t&uacute; si sabes: que no traigo ropa interior, bueno, hasta ahora no lo sabe&hellip; no s&eacute; si ir al ba&ntilde;o del avi&oacute;n y ponerme los calzones. Que me sugieres?&rdquo;. Despeg&oacute; el avi&oacute;n y activ&eacute; mi tel&eacute;fono en modo avi&oacute;n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>3 Las circunstancias que se presentan en nuestras vidas contribuyen a realizar acciones que tal vez nunca pasaron por nuestra mente o siquiera pudi&eacute;ramos imaginar llegarlas a hacer. Despu&eacute;s de buscar algunas p&aacute;ginas de confesiones, encontr&eacute; &eacute;sta, donde puedo contar lo que provocaron en mi personalidad dichas circunstancias. 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