{"id":19186,"date":"2018-11-12T23:00:00","date_gmt":"2018-11-12T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-11-12T23:00:00","modified_gmt":"2018-11-12T23:00:00","slug":"19186-vanko-y-elian-sexo-salvaje","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/19186-vanko-y-elian-sexo-salvaje\/","title":{"rendered":"Vanko y Eli\u00e1n, sexo salvaje"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"19186\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 17<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Era la v&iacute;spera de uno de esos d&iacute;as de fiesta de la Comunidad en que nada tienes que hacer, me fui a la casa de mis padres a media tarde para estar con ellos, a que me mimen, como hace siempre mi vieja, y que mi viejo se rasque generosamente su faltriquera por mi gesto de estar con ellos. Tengo que decir que mi viejo cada vez que voy a casa sin prisas me unta bien. En la noche mis padres me contaron todas sus cuitas como problemas y la verdad es que problemas no tienen de ninguna clase m&aacute;s que la soledad, porque los hijos ya estamos emancipados. No tengo ni idea de por qu&eacute; mis hermanos nunca van a visitarles ni llaman por tel&eacute;fono para interesarse por ellos. Yo fui el &uacute;ltimo en irme, lo hice al acabar mi m&aacute;ster y con todas las bendiciones, me alquil&eacute; un par de habitaciones que no era del agrado de mi padre, por lo que me compr&oacute; un d&uacute;plex como regalo de cumplea&ntilde;os.<\/p>\n<p>El asunto es que cada vez que voy para varias horas o uno o dos d&iacute;as les acompa&ntilde;o a todo. A todo quiere decir a todo de verdad. Al levantarme por la ma&ntilde;ana, eran las 9, me voy de la cama al desayuno que ya estaba preparado. All&iacute; est&aacute;n mis viejos aguardando hasta que yo llegara. En el desayuno mi madre, que es de la junta parroquial y colaboradora en Caritas, me pregunt&oacute; si querr&iacute;a acompa&ntilde;arla a la misa de 12:00. Le dije:<\/p>\n<p>&mdash; Mita, no tienes que preguntarme, tienes que decirme solamente, que yo vengo para estar con vosotros&#8230;<\/p>\n<p>Ellos lo saben, pero siempre, cada domingo, pregunta, por si me canso y de m&iacute; obtiene la misma respuesta. Mi padre nos dijo que a la salida de misa nos esperar&iacute;a en la plaza de la Constituci&oacute;n, en el bar Monerris, para tomar algo y luego nos llevar&iacute;a a comer al N&aacute;utico. Mi padre siempre va a misa en s&aacute;bado con sus amigos de la Hermandad y luego cenan juntos, viene a casa hacia las once y siempre nos sorprende a mi madre y a m&iacute; conversando. Este d&iacute;a dijo:<\/p>\n<p>&mdash; Con lo que habl&aacute;is cada vez que os dejo sueltos podr&iacute;ais escribir libros para llenar una estanter&iacute;a.<\/p>\n<p>Durante el desayuno, despu&eacute;s de la invitaci&oacute;n que me hizo mi madre, mi viejo, mir&aacute;ndome, dijo:<\/p>\n<p>&mdash; Prep&aacute;rate y &aacute;rmate de valor, te pondr&aacute;s inc&oacute;modo, hasta a m&iacute; me molest&oacute;, que ya es decir&hellip;, as&iacute; que ya te puedes imaginar; si yo fuera t&uacute;, no ir&iacute;a hoy.<\/p>\n<p>Mi madre, con cara de preocupaci&oacute;n, dijo:<\/p>\n<p>&mdash; No tengas cuidado, iremos a San Antonio, all&iacute; tambi&eacute;n es a las 12 en punto.<\/p>\n<p>Ni me negu&eacute; en ir ni me apetec&iacute;a ir, pero si mam&aacute; va, yo tambi&eacute;n, porque quiero acompa&ntilde;arla. As&iacute; quedamos, y as&iacute; hicimos. A las 11:30 sal&iacute;amos tomados del brazo mi madre y yo y nos fuimos a San Antonio despacio. Llegamos con tiempo para elegir asiento y mi madre eligi&oacute; un segundo banco.<\/p>\n<p>Leyeron un pasaje de los 10 mandamientos, creo recordar que era del Deuteronomio, y en el Evangelio Jes&uacute;s dec&iacute;a que hab&iacute;a que amar a Dios y al pr&oacute;jimo, que eran los mandamientos m&aacute;s importantes. Al cura le dio por hablar del cuarto mandamiento, de la soledad y abandono de los padres y abund&oacute; en palabras para describir c&oacute;mo era eso, entre otras cosas habl&oacute; de visitar a los padres y dijo algo as&iacute; como &quot;No se&aacute;is brutos, que bien supimos mamar de las ubres de nuestras madres hasta dejarlas secas&#8230;, No cuesta tanto ir a visitarlos, salir a pasear con ellos&#8230;, Como hag&aacute;is con vuestros padres, har&aacute;n vuestros hijos con vosotros&#8230;&quot;. Mi madre tom&oacute; mi mano y la apretaba con l&aacute;grimas en los ojos. El cura sigui&oacute; hablando y ahora se refer&iacute;a a los otros, al pr&oacute;jimo, a los necesitados, haciendo hincapi&eacute; en que hab&iacute;a que ayudarles.<\/p>\n<p>Al acabar la ceremonia mi madre quiso saludar al cura y me present&oacute; como hijo mod&eacute;lico. Al cura le dio un sustantivo donativo &quot;para lo que necesitara&quot;, y nos fuimos hacia la plaza de la Constituci&oacute;n.<\/p>\n<p>Mientras pase&aacute;bamos le dije:<\/p>\n<p>&mdash; Suerte que no le dijiste que yo soy gay.<\/p>\n<p>&mdash; Eso a &eacute;l no le importa, &iquest;acaso siendo gay haces da&ntilde;o a alguien?<\/p>\n<p>Todav&iacute;a cerca de la iglesia se nos acerca un chico joven, sucio, ol&iacute;a muy mal, y en un mal castellano nos pidi&oacute; limosna, porque no encontraba trabajo. Mientras mi madre escarbaba el bolso para darle unas monedas, yo le pregunt&eacute; c&oacute;mo se llamaba.<\/p>\n<p>&mdash; Havryil.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;De d&oacute;nde eres?<\/p>\n<p>&mdash; Ukra&iacute;na.<\/p>\n<p>Me explic&oacute; en un p&eacute;simo castellano que ten&iacute;a 19 a&ntilde;os, que sali&oacute; de Ucrania a los 16 para trabajar, que lo soltaron en Alemania y hac&iacute;a un a&ntilde;o que ped&iacute;a limosna por varios sitios de Espa&ntilde;a. Le ped&iacute; a mi madre 20 euros, se los di y le dije que comiera y se tomar&aacute; una cerveza comiendo y a las 6 de la tarde le esperaba en la casa de mis padres para hablar del trabajo. Mi madre le dio una tarjeta para que supiera la direcci&oacute;n.<\/p>\n<p>Cuando le contamos a mi padre, desconfi&oacute; de que se presentar&aacute;, &ldquo;porque hay muchos que piden limosna por no trabajar&rdquo; e insist&iacute;a &ldquo;igual pertenece a una de esas mafias orientales&rdquo;. Tras la comida nos fuimos a pasear por la orilla del mar, porque hac&iacute;a buen tiempo, pero como a mi madre se le hund&iacute;an los tacones en la arena, regresamos de inmediato al paseo mar&iacute;timo. Regresamos a casa en taxi, igual que hab&iacute;amos ido. Ya me hab&iacute;a olvidado del chico ucraniano, ni me acordaba del nombre, estaba prepar&aacute;ndome para irme a mi casa. Son&oacute; el timbre, contest&eacute;, era &eacute;l, y le dije que esperara un momento que yo sal&iacute;a. Me desped&iacute; de mis viejos y al irme mi padre me dijo:<\/p>\n<p>&mdash; Ojo a quien metes en tu casa, ll&aacute;manos que si no, yo te llamar&eacute; a las diez, que no tengo otro hijo&#8230;<\/p>\n<p>&mdash; Pap&aacute;, s&iacute; los tienes&#8230;<\/p>\n<p>&mdash; Dime d&oacute;nde e ir&eacute; a recogerlos&#8230;<\/p>\n<p>Mejor callar que hacer sufrir. Ese d&iacute;a, al despedirme tras estas breves palabras, bes&eacute; a mi padre, pues siempre le daba un medio abrazo. &Eacute;l estaba con los ojos empapados de l&aacute;grimas. Ya en la puerta, mi madre me dijo que en casa solo se hablaba de m&iacute; como hijo, porque mi padre se pon&iacute;a mal si se nombraba a mis hermanos. En el secreto de mis pensamientos me hice el prop&oacute;sito de visitar a mis cuatro hermanos, Adolfo, Le&oacute;n, Daniela y Fernando, para hablar de la situaci&oacute;n que se estaba creando; el problema es que todos no viv&iacute;an en el mismo lugar.<\/p>\n<p>Me encontr&eacute; al ucraniano sentado en el suelo esperando. Le pregunt&eacute; de nuevo el nombre &ldquo;Havryil&rdquo;, yo no entend&iacute; nada y me dijo que el espa&ntilde;ol era Gabriel. No le di importancia, en el mundo actual el nombre sirve primero para llamarnos y despu&eacute;s para que el Estado, la polic&iacute;a, los bancos y otras entidades nos controlaran. Como decide ir hasta mi casa a pie para conversar y conocernos, caminamos como 50 minutos hablando. Entonces me cont&oacute; con m&aacute;s detalles su vida. Ser gay en Ucrania es legal, casarse no, pero la sociedad es totalmente contraria. La gente de su pueblo lo hab&iacute;a perseguido para darle un castigo del que podr&iacute;a resultar la muerte y tuvo que escapar, pas&oacute; por Alemania, Francia, Italia y Espa&ntilde;a buscando trabajo. No ten&iacute;a amigos ni pertenec&iacute;a a ninguna asociaci&oacute;n ilegal de mendigos, pero eso mismo le produc&iacute;a `problemas. Le asegur&eacute; que le iba a dar trabajo y, al menos esta noche, tendr&iacute;a cama para dormir en mi casa.<\/p>\n<p>Llegamos a casa, le mostr&eacute; una habitaci&oacute;n que estaba preparada para cualquier emergencia y le dije que antes de sentarse o tocar cualquier cosa deb&iacute;a lavarse bien.<\/p>\n<p>&mdash; Qu&iacute;tate toda la ropa y ponla ah&iacute;; de momento aqu&iacute; tienes algo para vestirte, todo es nuevo.<\/p>\n<p>Le di camisa, un short, slip y sayonaras, todo sin estrenar. Me fui a la cocina, prepar&eacute; una cena en base a fiambres. Cuando ya estaba todo preparado, me sent&eacute; ante el televisor a esperar. Sali&oacute; de la habitaci&oacute;n vestido con todo lo que le hab&iacute;a dado y me pareci&oacute; otra persona. Me pregunt&oacute; por la ropa suya y le dije que la hab&iacute;a puesto para quemar porque la vi sucia, rota e inservible. El short nuevo que se hab&iacute;a puesto era de lycra, pero inadecuado para &eacute;l, pues, tan escu&aacute;lido como estaba, le colgaba por todas partes. Le promet&iacute; que al d&iacute;a siguiente ir&iacute;amos de compras.<\/p>\n<p>Luego convers&aacute;bamos sobre las posibilidades de trabajo. Me iba fijando en el muchacho de seis a&ntilde;os menos que yo, guapo, pelo rubio, que no lo hab&iacute;a notado de sucio que estaba, ojos como zafiros, brillantes y relucientes, labios adelgazados, pero de aspecto grueso y muy rojos, nariz recta con tendencia a ancharse en las alas nasales. Quitada la dentadura que hab&iacute;a sufrido alg&uacute;n desperdicio, el muchacho era hermoso a tope.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Tienes dolor en la dentadura?, le pregunt&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash; S&iacute;, aqu&iacute;, me se&ntilde;al&oacute; por fuera el lugar de su dolor, y adem&aacute;s necesitaba una limpieza.<\/p>\n<p>&mdash; Ma&ntilde;ana iremos a comprar ropa, luego al m&eacute;dico, a m&aacute;s tarde a la casa de mis padres&hellip; &iquest;Tienes documentos personales?<\/p>\n<p>Todo lo llevaba en la mano, me lo mostr&oacute;, su pasaporte era ininteligible para m&iacute;, pero aut&eacute;ntico y con eso me bastaba.<\/p>\n<p>&mdash; Vamos a la cocina.<\/p>\n<p>Me sigilo y le dije:<\/p>\n<p>&mdash; Si&eacute;ntate aqu&iacute;, esta es mi cocina, una mujer viene una vez por semana, viernes; cuando ella est&aacute; aqu&iacute;, t&uacute; no est&aacute;s, te metes en tu cuarto, lo que haga, sea lo que sea, lo hace todo bien, pero de momento te manejas aqu&iacute;; p&oacute;rtate bien, te pagar&eacute; sueldo, tu trabajo de momento ser&aacute; cuidar de la casa y de m&iacute;, ya veremos luego&hellip;<\/p>\n<p>Me hubiese gustado ver el agua de la ducha, debi&oacute; ser de todos los colores, pero el chico qued&oacute; para com&eacute;rselo, aunque ten&iacute;a el pelo mal cortado, un pelo que enredado no parec&iacute;a feo, pero solo al verlo decid&iacute; que esa ser&iacute;a la primera cosa apenas levantarnos al d&iacute;a siguiente, igualar el pelo y estructurar la belleza de su pelo rubio. Abajo de casa ten&iacute;amos a mi peluquero, que siempre me quer&iacute;a hacer cosas raras y me mostraba fotos, pero yo me resist&iacute;a. Ten&iacute;a en mi pensamiento que eso era lo primero. Estaba triste por la vida de Vanko, pens&eacute; que hab&iacute;a que llamarlo en espa&ntilde;ol: Regalo de Dios, pero no me pareci&oacute; adecuado. Se lo insinu&eacute; y me contest&oacute;: &laquo;Vanko&raquo;. Me pareci&oacute; bonito y ganas ten&iacute;a de darle un fuerte beso, pero me fren&eacute; para no aparecer dominante<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de la cena, nos despedimos y le acompa&ntilde;&eacute; hasta la puerta de la habitaci&oacute;n, d&aacute;ndole un despertador, que estaba preparado para que sonara a las 7:00 y poder desayunar e ir hacer todas las tareas. D&aacute;ndole el despertador, le dije:<\/p>\n<p>&mdash; Desayuno a las 8:30.<\/p>\n<p>Me contest&oacute; algo que no entend&iacute; y me pidi&oacute; un papel y l&aacute;piz para escribir: \u0414\u043e\u0431\u0440\u0435, \u044f \u0433\u043e\u0442\u0443\u044e \u0441\u043d\u0456\u0434\u0430\u043d\u043e\u043a. Luego me dijo: &laquo;Bueno, preparar el desayuno&raquo;. No entend&iacute;, pero me gustaron las letras. Me fui a acostar cansado. A no s&eacute; que hora escuch&eacute; unos peque&ntilde;os gritos y sal&iacute; de mi habitaci&oacute;n como estaba en la cama, totalmente desnudo, para encontrarme a Vanko, sentado en el suelo lleno de p&aacute;nico con la camisa y el slip puestos. Al parecer hab&iacute;a sufrido un mal sue&ntilde;o. Lo invit&eacute; a entrar en mi habitaci&oacute;n y descubr&iacute; que ten&iacute;a p&aacute;nico a la soledad encerrado en cuatro paredes. Le dije que descansara en mi cama y al poco rato se durmi&oacute;. Entonces me acost&eacute; con cuidado al otro extremo de mi ancha cama y me dorm&iacute;. Al despertar, Vanko no estaba, me pareci&oacute; que hab&iacute;a tenido un sue&ntilde;o y me met&iacute; al ba&ntilde;o y a la ducha. Me vest&iacute; y me fui a la cocina para preparar el desayuno.<\/p>\n<p>Cuando a las 8.15 entr&eacute; en la cocina a preparar el desayuno, ya estaba Vanko vestido con la poca ropa que le di y acabando de preparar un desayuno. Prepar&oacute; de todo lo que hab&iacute;a a disposici&oacute;n y com&iacute; m&aacute;s a gusto que nunca. La poca conversaci&oacute;n en el desayuno fue:<\/p>\n<p>&mdash; Te voy a dar unos pantalones para ir al peluquero; despu&eacute;s nos vamos a comprarte tu ropa adecuada; esos pantalones que te pondr&aacute;s los dejas en la tienda para tirar, son de mi padre, que me los puso mi madre despu&eacute;s de una borrachera que tuve con mi padre donde nos pusimos a tope de mierda mi padre y yo.<\/p>\n<p>Creo que no entend&iacute;a una puta mierda de lo que le dije, pero era un modo de acordarme de aquella noche en que mi padre y yo nos zampamos tres botellas de whisky, vomitamos, nos cagamos, nos meamos, maldijimos a todo puto suelto&hellip; La pobre de mi madre aguantando a esposo e hijo, pero jam&aacute;s me lo pas&eacute; tan bien con mi padre. Nos hicimos m&aacute;s amigos y cuando lo recordamos siempre me dice: &laquo;para que no hici&eacute;ramos peores cosas, tu madre nos la mam&oacute; a los dos, y &iexcl;qu&eacute; bien mama tu madre, joder!&raquo;.<\/p>\n<p>No s&eacute; si Vanko me entend&iacute;a lo que yo recordaba en voz alta, porque hablaba muy deprisa, pero a m&iacute;, solo de pensarlo, ya me pone y se me para. Si no hubiera estado mi madre, creo que mi padre y yo hubi&eacute;ramos estado follando, seguro que s&iacute;, aunque no s&eacute; quien de los dos hubiera estado arriba, por lo machos que somos los dos, lo que me parece que viene de raza; porque si yo pongo el culo para que me la metan no viene de raza sino por contemporizar y dar gusto a otros, de todas formas tener una polla en el culo es cosa linda y extremadamente maravillosa, pero meterla es insuperable.<\/p>\n<p>Fuimos al peluquero y le dije que ten&iacute;a 19 a&ntilde;os, as&iacute; que nada de peinados retro, sino muy a lo suyo, me mostr&oacute; varias fotos y le dije que se las mostrara y Vanko eligi&oacute; lo que quiso. Me lo dej&oacute; guap&iacute;simo, como para enamorarme de &eacute;l. La verdad es que me estaba enamorando de &eacute;l, pero no quer&iacute;a que se notara.<\/p>\n<p>Nos fuimos a una tienda de ropa juvenil. Le dije que eligiera lo que quisiera o le gustara que yo luego le comprar&iacute;a lo que me pareciera oportuno. Dejamos encargado al empleado que nos lo mandara a casa porque era mucho y ten&iacute;amos que hacer otras cosas, pero de la tienda sali&oacute; vestido para no avergonzarse ni avergonzarme, era muy otro y muy apuesto. Lo mir&eacute;, hice que se mirara en el gran espejo, camiseta manga corta negra, gorra, jeans skinny y unas simp&aacute;ticas zapatillas. Tambi&eacute;n yo me compr&eacute; otras cosas para ir afines cuando sali&eacute;ramos juntos.<\/p>\n<p>Por el camino nos compramos algunas pulseras de poca monta y se embob&oacute; en un collar, lo pagu&eacute; y se lo dieron, no se hab&iacute;a dado cuenta de que yo lo estaba pagando y se lo puso de inmediato. Se le ve&iacute;a feliz. Fuimos a ver un amigo m&iacute;o, cliente de mi padre y abogado y le puse al orden sobre Vanko para que obtuviera la residencia. Mi amigo Marcos, el abogado, llam&oacute; a su gestor y este ni corto ni perezoso lo puso como empleado m&iacute;o y prepar&oacute; todo, la seguridad social, la residencia con trabajo y me dijo que no tardar&iacute;a muchos d&iacute;as. No s&eacute; qu&eacute; influencias utiliz&oacute; pero a los 20 d&iacute;as todo estaba en regla.<\/p>\n<p>En esos 20 d&iacute;as, &iacute;bamos con todas las precauciones, nunca sal&iacute;a sin m&iacute;, comenzamos a hacernos amigos, le daba clases de espa&ntilde;ol y avanz&oacute; mucho. Pero tambi&eacute;n Vanko se enamor&oacute; de m&iacute;. Sus malos sue&ntilde;os en la noche le hac&iacute;an reaccionar de modo que se ven&iacute;a a mi cama, unas veces yo me despertaba, otras ni eso. Pero se fue acostumbrando a mi cama y cada vez ven&iacute;a antes y se desnudaba para meterse bajo mis s&aacute;banas. Poco a poco, dejamos su habitaci&oacute;n para visitas como ya era antes y dorm&iacute;amos desde el primer momento en mi cama, vamos, en nuestra cama. &Eacute;l hac&iacute;a como yo, se desnudaba del todo y entraba bajo la cobija. Hasta el d&iacute;a en que a causa de mis prisas, me despert&eacute; poco despu&eacute;s que &eacute;l y me met&iacute; somnoliento a la ducha estando Vanko duch&aacute;ndose. Me disculp&eacute;, pero me agarr&oacute; del brazo y me hizo entrar.<\/p>\n<p>Nos duchamos, es verdad que los roces eran muy sensible y su cuerpo ya no era tan l&aacute;nguido como al principio y estaba mejor y me abraz&oacute;, un abrazo de agradecimiento que en esas condiciones rozaron nuestras pollas y no tardaron en poner su erecci&oacute;n al m&aacute;ximo las dos. Como si fuera algo natural, me masturb&eacute; nervioso y tardaba mucho, entonces Vanko me ayud&oacute; masturbando mi verga, y luego se puso de rodillas para mamar mi polla. Le tom&eacute; de sus sobacos para que se levantara, pero no quiso y, al rato de producirme mucho placer, me hizo eyacular y se trag&oacute; toda mi leche. No sab&iacute;a yo qu&eacute; hacer en ese momento. Se levant&oacute;, me bes&oacute; y resucit&eacute; d&aacute;ndole lengua y degustando mi lefa. Tras el beso me puse de rodillas y me com&iacute; su polla, pasando la lengua por el frenillo y la corona del grande. No tard&oacute; en eyacular, igualmente tragu&eacute; su lefa. Me levant&eacute;, me abraz&oacute; y nos besamos largo, tanto que resucitaron nuestras pollas y, siendo ya tarde, nos masturbamos los dos bajo el agua. Fue como el sello de nuestro enamoramiento. Pero el desayuno fue en silencio, nos sent&iacute;amos los dos culpables, como si yo me hubiera aprovechado del pobre y &eacute;l de mi confianza. No nos miramos en todo el desayuno. Sal&iacute; a mi trabajo y se qued&oacute; en casa, ni nos despedimos. Mi d&iacute;a fue duro de trabajo y preve&iacute;a que acabar&iacute;a hacia las tres. Lo llam&eacute; para decirle que no podr&iacute;a ir a comer a las dos a causa del trabajo y me dijo:<\/p>\n<p>&mdash; Pues yo tampoco comer&eacute;.<\/p>\n<p>Entonces le dije que se viniera a mi oficina que ir&iacute;amos a comer por alg&uacute;n lugar. Acept&oacute; con voz m&aacute;s alegre. Desde ese d&iacute;a, aunque era oficialmente mi empleado, dej&oacute; de serlo realmente para convertirse en mi amante. Ya hab&iacute;an transcurrido cuatro mese que dorm&iacute;amos en la misma cama y yo no me resist&iacute;a a tener un cuerpo desnudo al lado de modo in&uacute;til, as&iacute; que cada d&iacute;a ten&iacute;amos alguna experiencia, empezamos con tocamientos, luego los besos incontenibles, los tocamientos lascivos, cuando lleg&oacute; el tiempo de las mamadas ya val&iacute;a todo y me pidi&oacute; que se la metiera. Me resist&iacute; algunos d&iacute;as, pero sucumb&iacute;. Por fin escuch&eacute; su voz natural gritando de placer. Nos convertimos en indispensables el uno para el otro. Yo lo necesitaba y &eacute;l me necesitaba. Yo necesitaba un chico que supiera amar, humilde, sencillo y cari&ntilde;oso, con ganas de trabajar y divertirse, muy amoroso y sin complejos. Eso lo descubr&iacute; en Vanko. &Eacute;l necesitaba un amigo, que comprendiera su situaci&oacute;n, que lo amara sin condiciones y le asegurara una vida pac&iacute;fica, tranquila y sin traiciones &mdash;son palabras suyas&mdash;, y lo am&eacute;. Nos amamos, nos vemos el uno para el otro, sin mutuos aprovechamientos, pero todo muy aprovechable.<\/p>\n<p>Mis padres solo me preguntaban c&oacute;mo se portaba y solo les expliqu&eacute; que cumpl&iacute;a con su deber y que era tranquilo, sincero y trabajador. Mi padre se pas&oacute; por mi casa para hablar conmigo y, como yo no estaba, Vanko lo atendi&oacute; admirablemente. Hasta mi padre sinti&oacute; cari&ntilde;o por &eacute;l. Mi madre me llam&oacute; para decirme que me esperaba el domingo, es decir, el s&aacute;bado tarde y domingo, y le dije que no podr&iacute;a ir porque era el cumplea&ntilde;os de Vanko, que cumpl&iacute;a 20 y me parec&iacute;a que deb&iacute;a estar acompa&ntilde;&aacute;ndolo porque no ten&iacute;a otra familia que lo hiciera. Mi madre entendi&oacute; de momento. A la hora me estaba llamando mi padre para que el domingo trajera a Vanko para celebrar los cuatro su vig&eacute;simo cumplea&ntilde;os, que no me pod&iacute;a negar porque ya hab&iacute;a reservado y nos esperaba a los dos s&iacute; o s&iacute;, que eligiera. Decid&iacute; que s&iacute; y lo comuniqu&eacute; con Vanko. Se qued&oacute; gratamente preocupado. Le alegraba la invitaci&oacute;n dici&eacute;ndome que mi padre era un hombre muy agradable y que le gustar&iacute;a conocer a mi madre, pero que no sabr&iacute;a c&oacute;mo debiera tratarlos ni comportarse. Le dije:<\/p>\n<p>&mdash; T&uacute; haz lo mismo que yo, te preguntan, respondes siempre con la verdad; te miran, los miras; te sonr&iacute;en, les sonr&iacute;es; si lloran, ponte preocupado y amable; si yo los beso, t&uacute; los besas&hellip;, &iquest;entendido?<\/p>\n<p>&mdash; S&iacute;, entendido, como un hijo, &iquest;s&iacute;?<\/p>\n<p>&mdash; Eso, como un hijo, les va a gustar y te amar&aacute;n.<\/p>\n<p>&mdash; Y si me preguntan si te quiero, &iquest;qu&eacute; les digo?<\/p>\n<p>&mdash; La verdad, siempre la verdad.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;T&uacute; que les has dicho?<\/p>\n<p>&mdash; Nada.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Por qu&eacute;?<\/p>\n<p>&mdash; Porque no me han preguntado.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Y si te preguntaran qu&eacute; les dir&iacute;as?<\/p>\n<p>&mdash; La verdad.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Cu&aacute;l es la verdad?<\/p>\n<p>&mdash; Que te quiero con toda mi alma.<\/p>\n<p>&mdash; Y&hellip;, qu&eacute; dir&iacute;an ellos?<\/p>\n<p>&mdash; Pueden decir lo que quieran, eso no cambia nada, ni mi amor a ti, ni mi amor a ellos.<\/p>\n<p>&mdash; Entonces los voy a querer mucho&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; Eso es asunto tuyo.<\/p>\n<p>Ya ten&iacute;a completamente entrenado a Vanko. No deseaba las mentiras, mis padres hab&iacute;an sabido siempre mis sentimientos, no les gustaba pero me entendieron y me defendieron siempre; es ahora cuando les gusta que yo sea como soy, porque dicen que tienen hijo. Cada uno es libre de pensar lo que quiera, pero mentir a la familia &mdash;sobre todo a los propios padres&mdash; es la peor de las felon&iacute;as que uno puede realizar, porque son los que siempre nos defender&aacute;n, incluso en contra de su modo de pensar.<\/p>\n<p>Era s&aacute;bado en la tarde y mi padre llam&oacute; para preguntar si &iacute;bamos a ir en la tarde o al d&iacute;a siguiente domingo. Le dije que el domingo, pero &eacute;l insisti&oacute; en que hiciera como siempre que &laquo;a la mam&aacute; le ayudaba mucho mi compa&ntilde;&iacute;a&raquo;.<\/p>\n<p>&mdash; Pap&aacute;, si me lo pides t&uacute;, yo ir&eacute; a acompa&ntilde;ar a la mam&aacute; y cuando llegues me regreso a casa hasta el domingo.<\/p>\n<p>Mi pap&aacute; insisti&oacute; en que fu&eacute;ramos los dos ya en la tarde y nos qued&aacute;ramos en casa.<\/p>\n<p>&mdash; Pap&aacute;, comprender&aacute;s que nos hemos acostumbrado a dormir en una sola cama&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; Lo supon&iacute;a y he hecho cambiar la cama de tu habitaci&oacute;n&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; Pero, pap&aacute;&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Hijo, por lo que m&aacute;s quieras, no te quiero perder!<\/p>\n<p>&mdash; Gracias, pap&aacute;, como gustes.<\/p>\n<p>Lleg&oacute; el s&aacute;bado. Nos vestimos bien, elegantes, airosos, pero con detalles para celebrar el cumplea&ntilde;os. Toda la ropa que nos pusimos de dentro afuera era nueva. Todo era igual, excepto en el color, cada uno llevaba el suyo, a m&iacute; me encantan los rojos y a Vanko los grises. Los jeans eran exactamente igual, negros de diferente talla, super skinny, muy pegados, marcando bien el culo, camiseta roja con dibujos yo y camiseta gris Vanko, sudadera gris Vanko y sudadera negra yo, ambas sin letras. Yo iba con la cabeza descubierta como es mi costumbre, Vanko con gorra y visera hacia atr&aacute;s. Yo llevaba el AppleWatch que me regalo mi padre en la &uacute;ltima Navidad. Vanko no ten&iacute;a costumbre de llevar reloj, se puso una pulsera de las baratas porque yo se lo indiqu&eacute;.<\/p>\n<p>Al llegar nos saludamos. Mi madre muy besucona agradeci&oacute; nuestros besos, mi padre busc&oacute; mi beso y lo hall&oacute;. Vanko bes&oacute; a mi padre y lo sorprendi&oacute; muy gratamente. Nos sentamos a hablar y les dijimos que hab&iacute;amos decidido vivir juntos, pero de momento no nos &iacute;bamos a casar por respeto a ellos. Mi madre quer&iacute;a hablar para darnos libertad, pero mi viejo le dijo que se callara. Entonces yo dije:<\/p>\n<p>&mdash; Para todo el mundo somos amigos, para algunos es mi empleado y para vosotros es mi amante.<\/p>\n<p>Qued&oacute; zanjada esta cuesti&oacute;n y mi padre se levant&oacute; para abrazarnos y darnos la enhorabuena. Mi madre no sab&iacute;a qu&eacute; hacer y dijo t&iacute;midamente:<\/p>\n<p>&mdash; Entonces&hellip;, ma&ntilde;ana&hellip; la misa&hellip; ya no podr&aacute;s acompa&ntilde;arme&hellip;<\/p>\n<p>De sopet&oacute;n, Vanko, me puso la mano en la boca y dijo:<\/p>\n<p>&mdash; Mam&aacute;, como ha hecho Eli&aacute;n siempre, haremos ahora, solo que tienes un hijo m&aacute;s.<\/p>\n<p>Con lo exageradamente besucona que es mi madre, se levant&oacute; y lo bes&oacute; muy cari&ntilde;osamente con l&aacute;grimas en los ojos.<\/p>\n<p>&mdash; Ya lo ves mam&aacute;, as&iacute; van a ser las cosas&hellip;, me parece que lo vas a querer tanto o m&aacute;s que a m&iacute;, solo por 20 euros que le diste, dije yo divertido.<\/p>\n<p>&mdash; Si los hijos costaran 20 euros no comprar&iacute;a ninguno, pero si cuestan cari&ntilde;o&hellip; es otra cosa, &iquest;no crees, Eliancito?<\/p>\n<p>Tiempo que no me hab&iacute;a llamado Eliancito, &uacute;ltimamente solo era Eli&aacute;n. Nos fuimos a mi habitaci&oacute;n a cambiarnos para ponernos m&aacute;s ligeros. Me puse un short jeans y una camiseta. Vanko me pregunt&oacute; qu&eacute; se pon&iacute;a y le dije que mirara en su parte del armario. All&iacute; estaba escrito en un conjunto de ropas con etiqueta: &laquo;Ropa para Vanko&raquo;. Se ri&oacute; y se visti&oacute; casi como yo, cambiaba el color de la camiseta, pues no ten&iacute;a nada en color rojo.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de cenar, nos sentamos a tomar unos whiskys &mdash;a mi madre le gusta el whisky&mdash; y a conversar, nos sinceramos con mi madre y qued&oacute; establecido el hecho de tener un hijo m&aacute;s. Cuando a las once lleg&oacute; mi padre, vimos un rato la televisi&oacute;n hablando los cuatro casi a la vez hasta medianoche que nos met&iacute;amos en la cama.<\/p>\n<p>Esa noche no tuvimos sexo, todo fueron besos y contarnos nuestra grata experiencia vivida. Conversamos hasta casi la una pasada la medianoche con la luz apagada y bien pegados uno al otro, felices, muy contentos, cruzamos nuestras piernas, sent&iacute;amos nuestros penes entre nuestros muslos y nos encontr&aacute;bamos bien. Cuando yo musit&eacute; las tres avemar&iacute;as que desde peque&ntilde;o ten&iacute;a por costumbre hacer en cada noche ya en la cama, me sorprend&iacute; que Vanko musitaba algo en su lengua materna, y poco a poco nos dormimos casi sin darnos cuenta.<\/p>\n<p>Al despertar fuimos a la ducha y al ba&ntilde;o, altern&aacute;bamos siempre para ganar tiempo y, vestidos como en la noche anterior, fuimos a desayunar. Le dije a mam&aacute; que Vanko tambi&eacute;n reza por las noches, pero no sab&iacute;a qu&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Qu&eacute; rezas en la noche, Vanko?, pregunt&oacute; mi madre.<\/p>\n<p>&mdash; El saludo del &aacute;ngel a Mar&iacute;a, tres veces, me lo ense&ntilde;&oacute; mi mam&aacute; desde peque&ntilde;o, &iquest;es bien?, contest&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash; Es lo mismo que me ense&ntilde;&oacute; mam&aacute; a m&iacute;, dije mirando a mi madre.<\/p>\n<p>&mdash; Me lo imaginaba, lo musitas siempre y yo lo dec&iacute;a sin pronunciar para no molestar, pero me gustaba o&iacute;rte&hellip;, a&ntilde;adi&oacute; Vanko.<\/p>\n<p>Como cada domingo, despu&eacute;s del desayuno tocaba arreglarse y ponerse guapos, pero ese domingo era cumplea&ntilde;os de Vanko y al salir a la sala estaba mi padre esper&aacute;ndonos, sentado en el sof&aacute;. Al ver que entr&aacute;bamos al sal&oacute;n, se levant&oacute;, felicit&oacute; a Vanko, lo felicitamos tambi&eacute;n mam&aacute; y yo y mi padre le dio un obsequio en nombre de todos. Vanko lo desenvolvi&oacute; muy nervioso y hab&iacute;a, a su vez, dos paquetes dentro, uno grueso y otro delgado, desenvolvi&oacute; el grueso y amaneci&oacute; un iPhone; desenvolvi&oacute; el estrecho y apareci&oacute; un AppleWatch. Se puso feliz, se dirigi&oacute; a mi padre y lo bes&oacute; como besar&iacute;a un hijo a su padre, bes&oacute; a mi madre y me bes&oacute; a m&iacute;, fue la primera vez que le met&iacute; la lengua en la boca y se pase&oacute; la suya en mi boca. Nos pusimos los cuatro felices. Vanko y yo nos fuimos a la habitaci&oacute;n, le dije que los pusiera a cargar para usarlos enseguida y que sincronizara el Watch con el iPhone. Salimos para estar con los viejos conversando hasta poco antes de las 11:30 que nos vestimos elegantes. Acompa&ntilde;amos a mi madre a la Iglesia y luego fuimos a buscar a mi padre y a comer.<\/p>\n<p>Como hac&iacute;a yo siempre, hacia las 6 de la tarde, regresamos a casa, nos pusimos c&oacute;modos con short y sin camisa, tomamos una peque&ntilde;a colaci&oacute;n, nos sentamos ante el televisor.<\/p>\n<p>&mdash; Se supone que nuestro compromiso va en serio&hellip;, dijo Vanko.<\/p>\n<p>&mdash; Por mi parte, s&iacute;, contest&eacute;<\/p>\n<p>&mdash; Por la m&iacute;a tambi&eacute;n. Entonces&hellip; &iquest;hoy follamos en serio?, pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;No ha sido siempre en serio?<\/p>\n<p>&mdash; No, porque lo hac&iacute;amos una vez y luego a dormir, &iquest;podemos follar ya hasta el amanecer?, pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Est&aacute;s cansado?<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;No!, dijo tajante y secamente.<\/p>\n<p>&mdash; Pues follamos hasta cansarnos, respond&iacute;<\/p>\n<p>Me levant&eacute;, me quit&eacute; el short, hizo como yo y sobre el sof&aacute; iniciamos nuestro m&aacute;s esplendoroso beso. No nos hab&iacute;amos lavado la boca y se notaban todos los ricos sabores de la comida en nuestra boca. Dej&eacute; su boca y me puse beso a beso a recorrer cent&iacute;metro a cent&iacute;metro su cuello, su hombro, su peludo sobaco, por el pectoral me fui a besar y morder su pez&oacute;n, luego el otro y despu&eacute;s recorr&iacute; por el estern&oacute;n hasta el ombligo que llen&eacute; de mis babas de tanto chuparlo y besarlo. Vanko iba besando mi cuello por detr&aacute;s y, conforme yo iba descendiendo lentamente por su cuerpo, &eacute;l besaba cada una de mis v&eacute;rtebras, no dej&oacute; ninguna por besar, produci&eacute;ndome un inmenso placer al sentir el suave contacto de sus labios en todos mis huesos de la columna. C&oacute;mo fue&hellip;, ni me acuerdo, pero nos quedamos en un 69 estando yo besando su regi&oacute;n p&uacute;bica llena de pelos y el me besaba iterativamente el sacro como si buscara sus orificios y finalmente se puso a besar el coxis, a comerlo hasta que baj&oacute; a mi ano y lo lami&oacute;, lo lami&oacute; y lo lami&oacute; como si quisiera com&eacute;rselo y succionaba, hasta que meti&oacute; su lengua empujando hacia adentro. Justo era cuando yo estaba en el mejor momento de comerme su polla, que estaba bien crecida y decid&iacute; incorporarme y sentarme sobre ella de cara a &eacute;l y fui dejando caer mi cuerpo hasta meterla del todo y apoyar todo mi peso sobre su pubis para que me llegara profundo.<\/p>\n<p>Comenzaron los espasmos al tiempo que yo sub&iacute;a y bajaba, ayud&aacute;ndome de sus movimientos espasm&oacute;dicos y al rato, cuando su polla en mi interior la not&eacute; totalmente hinchada, me inclin&eacute; poco a poco a besarle los ojos, la nariz y su boca. En este sacrosanto beso empez&oacute; el chorreo de lefa en mi interior y al instante mi polla, aprisionado por ambos cuerpos, dej&oacute; escapar sus flujos para deleite nuestro. El beso m&aacute;s largo de nuestro orgasmo, nos hizo sentir m&aacute;s unidos que nunca. Quietos, esperando que su polla se salga por inercia propia, deteniendo el beso solo para respirar, nuestras caras, nuestros cuerpos y todo nuestro ser estaban en perfecta combinaci&oacute;n unidos en la inmensidad de nuestro cosmos. Cuando la verga de Vanko se cans&oacute; de estar en la guarida de mi ano, se escap&oacute;, interrumpimos el beso para cerrar luces del sal&oacute;n y seguir follando en nuestra habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Al llegar a nuestra habitaci&oacute;n nos entraron rabiosas ganas y nos pusimos a tocarnos uno al otro por puro placer de sentir. Con frecuencia cierro los ojos palpando el cuerpo de mi amante. Vanko ha aprendido esto de m&iacute; y nuestras pollas crecen, es el momento de elegir qui&eacute;n folla a quien espont&aacute;neamente. Yo quer&iacute;a volver a sentir a Vanko en mi interior y me puse tumbado en la cama mirando abajo y Vanko me levant&oacute; las piernas poni&eacute;ndolas en tijeras y aproxim&oacute; su polla a mi culo perfectamente dilatado. Not&eacute; que entr&oacute; de inmediato, pero m&aacute;s profundo al tener mi cabeza tocando s&aacute;banas y el resto del cuerpo a su disposici&oacute;n. Tanto estaba yo lleno de regusto que comenc&eacute; a mover mi cadera en c&iacute;rculo para sentir mejor placer y darle mayor gusto a mi amante. Desparram&oacute; su polla todo el semen fresco, reci&eacute;n creado despu&eacute;s de un largo mete y saca con el que me dej&oacute; casi sin respiraci&oacute;n.<\/p>\n<p>Sac&oacute; de mi culo su polla, me tumb&oacute; en la cama de cara al techo y Se puso a comerme la verga que no tard&oacute; en derrochar mis n&eacute;ctares. Nos quedamos uno sobre el otro, satisfechos y a la vez con ganas, pero cansados por lo que lo mejor fue tomar la decisi&oacute;n de amarnos bes&aacute;ndonos. Mi culo iba soltando la lefa que directamente ca&iacute;a sobre la s&aacute;bana. Dejamos que se desperdiciara por el poder que ten&iacute;amos de crear m&aacute;s esperma y m&aacute;s posibilidad de placer.<\/p>\n<p>Cada vez, despu&eacute;s del descanso, nos levant&aacute;bamos para cambiar de lugar. Sent&iacute;amos sed por el sudor y el desgaste y nos fuimos a la cocina. Bebimos agua, mucha agua, como dos vasos cada uno. Nos besamos, un sabor muy limpio. Saqu&eacute; dos vasos anchos y serv&iacute; abundante whisky en cada uno, para entrar en furor. Al segundo sorbo, Vanko comenz&oacute; a ponerse en plan tentador, seduci&eacute;ndome y haciendo movimientos er&oacute;ticos y me estaba propiciando un encanto que me hechizaba hasta la fascinaci&oacute;n. Embelesado por la magia de mi &aacute;ngel y su atractivo hechizo revivi&oacute; en m&iacute; la m&aacute;s voluptuosa lujuria en mi coraz&oacute;n que despert&oacute; mi lascivia m&aacute;s imp&uacute;dica hasta desear comerme a mi apreciado y sensual amante de la manera m&aacute;s obscena posible, tal me sent&iacute; y de modo tan embrujado que, con la m&aacute;s extrema impudicia y de modo violento, lo tir&eacute; sobre la mesa y sin m&aacute;s avisos ni aspavientos, met&iacute; mi polla violentamente en su hoyo con el total deseo de follarlo hasta reventar su culo por semejante violaci&oacute;n. Ni descans&eacute;, ni prepar&eacute;, gritaba Vanko como una loca perdida y yo follando, dentro, fuera, dentro y sin parar hasta que todos mis jugos se establecieron en su interior.<\/p>\n<p>Las l&aacute;grimas de Vanko por el dolor y el placer eran reales, gruesas l&aacute;grimas como perlas nacaradas, pero a la vez satisfactorias. Nos quedamos sobre la mesa de la cocina un rato bes&aacute;ndonos y al incorporarnos, nos acabamos el resto del whisky para irnos a la cama. Volvimos a comenzar, una y otra vez, y otra; eran las 6:00, amaneciendo cuando dijimos de dormir una hora para luego ir a trabajar yo a la oficina y Vanko en casa poniendo orden antes de que llegara Filomena, la empleada de mis padres que pasaba por mi casa una vez a la semana. No nos parec&iacute;a justo que pagaran justos por pecadores tanta suciedad y tanta violencia sexual. Filomena deb&iacute;a encontrar el desastre habitual, no el desenfreno de una noche de placer continuado.<\/p>\n<p>Cuando nos despedimos despu&eacute;s del desayuno, me dijo Vanko:<\/p>\n<p>&mdash; Te espero a las 3:00 para comer y dormir una larga siesta que esta noche quiero verte de nuevo en tu pasi&oacute;n m&aacute;s brutal como ayer.<\/p>\n<p>&mdash; Te gust&oacute;, estaba preocupado porque solo pens&eacute; en mi voluptuoso placer.<\/p>\n<p>&mdash; Me gusta as&iacute;, no me lo hab&iacute;as hecho nunca, siempre tan fino, pero me gusta tu parte salvaje.<\/p>\n<p>Nos besamos y a trabajar satisfecho, recordando la mejor noche que hab&iacute;a tenido en toda mi puta y licenciosa vida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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