{"id":19195,"date":"2018-11-13T23:00:00","date_gmt":"2018-11-13T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-11-13T23:00:00","modified_gmt":"2018-11-13T23:00:00","slug":"19195-de-chico-a-puta-asi-salio-la-mujer-que-llevo-dentro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/19195-de-chico-a-puta-asi-salio-la-mujer-que-llevo-dentro\/","title":{"rendered":"De chico a puta: As\u00ed sali\u00f3 la mujer que llevo dentro"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"19195\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Esta es mi primera experiencia que publico abiertamente. El objetivo &uacute;ltimo de ella no es buscar la excitaci&oacute;n del lector, sino abrirme p&uacute;blicamente para as&iacute; poder liberarme, y de una vez por todas abrir las puertas de esta prisi&oacute;n en la que tanto tiempo me he sentido encerrado. Soy un chico de 20 a&ntilde;os reci&eacute;n cumplidos, sin muchos estudios y actualmente sin trabajo. Alegre al que le gusta la m&uacute;sica, el baile y el buen cine. Pero sobre todo, y siendo esta la raz&oacute;n que me trae aqu&iacute;, soy desde que cumpl&iacute; los 18 a&ntilde;os gay en privado.<\/p>\n<p>Y digo en secreto porque hasta ahora nadie, salvo los hombres con los que he tenido sexo, saben acerca de esta realidad. Yo tampoco lo sab&iacute;a, y siempre desde peque&ntilde;o me he considerado un chico heterosexual. Sin embargo, desde hac&iacute;a un tiempo, habitaba en m&iacute; un sentimiento que no era capaz de reprimir, y es que en cierta medida, aparte de ser hombre, y de querer seguir si&eacute;ndolo, habita una parte de mujer dentro de m&iacute;. Puedo decir que parte de mi ser se siente mujer, y esa parte de m&iacute; que por fin he aceptado, no es otra que mi faceta sexual. Por fin lo he aceptado, soy una mujer en la cama, es un hombre lo que deseo. A partir de aqu&iacute;, esta es mi experiencia de como comenc&eacute; sintiendo curiosidad, hasta que por fin pude consumarme como mujer y ofrecer mi virginidad a un hombre.<\/p>\n<p>El proceso fue tan r&aacute;pido, que ni siquiera yo mismo soy a&uacute;n muy consciente de todo lo que ha pasado. Pero bueno, vayamos por partes, y es que toda historia tiene un comienzo.<\/p>\n<p>EL COMIENZO<\/p>\n<p>Todo empez&oacute; durante el verano que yo cumpl&iacute; 18 a&ntilde;os. En ese tiempo yo estaba pasando por una mala racha en mi vida. No ten&iacute;a &eacute;xito en los estudios, no encontraba trabajo, mi madre (es madre soltera) ten&iacute;a problemas con su pareja, y un sin fin m&aacute;s de cosas que hac&iacute;an que mi vida fuese un infierno. Antes de todo esto yo ten&iacute;a pareja, sin embargo, algo ocurri&oacute;. La atracci&oacute;n hacia esa chica desapareci&oacute;, y a pesar de todo el sentimiento que ten&iacute;a hacia ella, la falta de relaciones sexuales termin&oacute; rompiendo nuestra relaci&oacute;n. Por alguna raz&oacute;n, era totalmente incapaz de tener erecciones a su lado. Algo extra&ntilde;o, porque a pesar de todo, no hab&iacute;a desaparecido mi atracci&oacute;n hacia las mujeres, y diariamente ten&iacute;a secciones de masturbaci&oacute;n.<\/p>\n<p>El mal momento me hizo caer en una especie de depresi&oacute;n, adelgac&eacute;, perd&iacute; el contacto con la gente, y me encerr&eacute; en mi habitaci&oacute;n. Todo se volvi&oacute; un infierno para m&iacute;. Y fue en ese ambiente, en ese entorno de oscuridad de mi habitaci&oacute;n, donde comenz&oacute; a aflorar mi homosexualidad, y a nacer la mujer que llevo dentro. De pronto, sin raz&oacute;n alguna aparente, comenc&eacute; a perder mi apetito sexual hacia las mujeres, y all&aacute; donde antes corr&iacute;a mi imaginaci&oacute;n y fantas&iacute;a, se convirti&oacute; en monoton&iacute;a y aburrimiento para m&iacute;. Sin darme cuenta, naci&oacute; en m&iacute; el apetito hacia los hombres. Al principio era algo a lo que ni siquiera le hac&iacute;a caso, algo pasajero, sin sentido para m&iacute;, y que ni siquiera me preocupaba. Sin embargo la cosa fue a m&aacute;s. Cada vez que ve&iacute;a un hombre no pod&iacute;a evitar fijarme en &eacute;l. No pod&iacute;a parar de mirar su entrepierna, su culo, buscaba su bulto en las piernas. Todo esto fue un trauma para m&iacute;, algo contra lo cual no pod&iacute;a luchar, pero que a la vez, me gustaba. Me estaba empezando a dar cuenta de que era gay.<\/p>\n<p>LA MASTURBACI&Oacute;N<\/p>\n<p>No sab&iacute;a qu&eacute; hacer, estaba confuso, sin poder aceptar aquello, y las horas pasaban para m&iacute; encerrado en mi cuarto, metido en mi cama, y sin tener apenas vida con el exterior. S&oacute;lo o&iacute;a las discusiones entre mi madre y su pareja, un hombre de unos 50 a&ntilde;os con el que nunca he tenido una buena relaci&oacute;n. Fue ah&iacute; donde comenz&oacute; mi masturbaci&oacute;n femenina. No era capaz de tener erecciones, y masturbarme como hombre era completamente ineficaz. Sin embargo el deseo en m&iacute; aumentaba, y me quemaba por dentro. Necesitaba un cambio, y fue entonces cuando comenc&eacute; a ver videos de mujeres transexuales. Algo cambi&oacute; en m&iacute;, y pude volver a tener erecciones como anta&ntilde;o. Por alguna raz&oacute;n, no pod&iacute;a evitar sentir el deseo al ver dos penes juntos, como el semen sal&iacute;a del pene dominante, c&oacute;mo &eacute;ste fuertemente penetraba al sumiso, y como gritaba con expresi&oacute;n de dolor la parte sumisa al ser penetrada. Tanto me gust&oacute;, que no pude evitar querer tener esa sensaci&oacute;n en mi propio cuerpo. Recuero perfectamente mi primera masturbaci&oacute;n anal.<\/p>\n<p>Era de noche, mi madre y su pareja ya estaba en la cama, y yo estaba s&oacute;lo en mi habitaci&oacute;n, acostado en mi cama tapado con una manta y las luces apagadas. Lentamente entonces decid&iacute; bajar mis pantalones, hasta la rodilla, dejando mi pene y sobre todo mi culo a la intemperie. Lamiendo un poco mis dedos antes, lentamente llev&eacute; estos hasta el orificio de mi ano y comenc&eacute; a acariciarlo. Por fin! Nunca olvidar&eacute; ese momento. De repente, todas mis preocupaciones y problemas desaparecieron de mi cabeza. Sent&iacute; un escalofr&iacute;o recorrer mi cuerpo al sentir el dedo de mi mano rozar mi ano por primera vez de esa forma. Las caricias duraron m&aacute;s de media hora, y finalmente, decid&iacute; penetrarme. Lentamente introduje mi dedo coraz&oacute;n en mi ano. Sintiendo una gran incomodidad que me oblig&oacute; a parar. Hab&iacute;a perdido por completo mi erecci&oacute;n. Pens&eacute; que no me gustaba el sexo anal.<\/p>\n<p>Pasaron unos d&iacute;as sin volver a intentarlo, y simplemente me dedicaba a masturbarme como hombre viendo porno gay. Pero entonces un d&iacute;a, en una de esas largas secciones de masturbaci&oacute;n, justo cuando estaba a punto de correrme, sin pensarlo r&aacute;pidamente introduje mi dedo en mi culo. Jam&aacute;s hab&iacute;a sentido algo igual. Algo sin sentido que s&oacute;lo alguien que lo haya experimentado puede entender. Esa pr&aacute;ctica se volvi&oacute; com&uacute;n en todas mis secciones de masturbaci&oacute;n, hasta convertirse en algo totalmente necesario durante esas pr&aacute;cticas. Comenz&oacute; a gustarme meterme el dedo por el culo, y poco a poco aprend&iacute; a hacerlo sin sentir dolor. No ten&iacute;a lubricante, ni dinero para comprarlos, por lo que comenc&eacute; a utilizar toda aquella sustancia liquida que encontraba por mi casa, aunque pueda parecer extra&ntilde;o, aceite o jab&oacute;n. Eso ayud&oacute; mucho, y lo que antes era s&oacute;lo un dedo, se transform&oacute; en dos dedos, l&aacute;pices o bol&iacute;grafos. No fueron s&oacute;lo eso, sino que otros objetos empezaron a ser comunes en mis masturbaciones, como unas peque&ntilde;as pelotas de ping-pong que disfrutaba metiendo en mi ano y despu&eacute;s expulsando con fuerza. Ahora s&iacute; pod&iacute;a decirlo, me gustaba el sexo anal.<\/p>\n<p>EL TANGA DE MI MADRE<\/p>\n<p>D&iacute;a a d&iacute;a me masturbaba, ten&iacute;a eyaculaciones penetrando mi ano al masturbarme. Pero poco a poco la cosa fue cambiando. Cada vez, era para m&iacute; m&aacute;s complicado tener erecciones incluso cuando introduc&iacute;a objetos en mi ano. Sin embargo, yo segu&iacute;a penetr&aacute;ndome analmente, disfrutando de como mi culo se abr&iacute;a m&aacute;s que nunca, del peque&ntilde;o dolor que se siente cuando los objetos son expulsado, del roce con la entrada. Cada vez, mi masculinidad era menor, hab&iacute;a perdido cualquier deseo de penetrar a nadie, hombre o mujer, y s&oacute;lo pod&iacute;a disfrutar de m&iacute; penetr&aacute;ndome. Me hab&iacute;a vuelto, sexualmente, una mujer que de lo &uacute;nico que es capaz es de recibir. S&oacute;lo quer&iacute;a, ser una perrita sumisa e indefensa ante un gran pene.<\/p>\n<p>Necesitaba dar un paso m&aacute;s, aquello ya no era suficiente para m&iacute;. Y el siguiente paso en mi camino, fue el de vestir la ropa de una mujer. Cuando estaba s&oacute;lo en casa una tarde, me dirig&iacute; al cuarto de mi madre y su pareja. All&iacute;, abr&iacute; un de los cajones del armario, y saqu&eacute; de &eacute;l la prenda que consideraba m&aacute;s femenina. Era un peque&ntilde;o tanga de hilo, de color negro con unas peque&ntilde;as flores naranjas en la parte delantera. Pronto el deseo de usarlo se apoder&oacute; de m&iacute;, y en un arrebato de ansiedad me desvest&iacute; r&aacute;pidamente para proceder a ponerme la prenda. Entonces me di la vuelta y me mir&eacute; al espejo. All&iacute; estaba yo, completamente desnudo, vistiendo s&oacute;lo aquella peque&ntilde;a prenda de mi madre. La sensaci&oacute;n al principio era algo incomoda, y sent&iacute;a el hilo de aquel tanga rozarme mi culo, as&iacute; como este oprim&iacute;a fuertemente mi pene peque&ntilde;o pene fl&aacute;cido. Pero me gust&oacute;, me estaba sintiendo como hace tiempo quer&iacute;a, de la misma forma en la que se siente una mujer. En un momento de fantas&iacute;a, me puse a cuatro patas sobre la cama. Lo primero que vino a mi cabeza es la imagen de mi madre, con aquella misma prenda, a cuatro patas y con su pareja, el macho que la dominaba y que noche tras noche desfogaba en ella haci&eacute;ndola mujer. Poco a poco la imagen de mi madre y aquel hombre fue desvaneci&eacute;ndose, y en su lugar estaba yo. Estaba yo, con aquel mismo min&uacute;sculo tanga, imaginando como un hombre maduro como la pareja de mi madre me penetraba a embestidas mientras jadeaba intensamente disfrutando de mi ano.<\/p>\n<p>PRIMERA NOCHE DE PUTA<\/p>\n<p>As&iacute; pasaron los d&iacute;as, y aun vistiendo ropa de hombre, comenc&eacute; a salir a la calle vistiendo en el interior ropa femenina que me compraba en secreto. Disfrutaba yendo en especial a centros comerciales, entrar en ba&ntilde;os de mujer, y orinar sentado en el inodoro de igual manera que lo hace una mujer, sentada con el tanga en las rodillas. Estas experiencias de masturbaci&oacute;n y ropa femenina duraron un a&ntilde;o aproximadamente, el tiempo justo hasta que tuve que dar el siguiente paso.<\/p>\n<p>Estaba preparada (a partir de ahora hablar&eacute; en femenino) para poder entregar mi primera vez a un hombre. No sab&iacute;a c&oacute;mo hacerlo, ni siquiera sab&iacute;a si ser&iacute;a capaz de llevarlo a cabo, hasta que un d&iacute;a, en internet, encontr&eacute; en mi ciudad un local en el cual se organizaban fiestas para personas homosexuales.<\/p>\n<p>La noche lleg&oacute;, y me dirig&iacute; hacia aquel local donde ese d&iacute;a se organizaba una fiesta. Me hab&iacute;a preparado durante todo el d&iacute;a. Sab&iacute;a a donde iba, y sobre todo lo que estaba buscando, por lo que ese d&iacute;a por la ma&ntilde;ana me hab&iacute;a depilado completamente. Fui hacia el local vestido a&uacute;n como chico, una camiseta negra y unos pantalones vaqueos simples. Debajo, c&oacute;mo no, un tanga, esta vez de encaje y color blanco&#8230;<\/p>\n<p>CONTINUAR&Aacute;&#8230;<\/p>\n<p><em>Este es el primero de dos relatos en los cuales contar&eacute; como fue mi proceso completo de aceptaci&oacute;n de mi homosexualidad. En el pr&oacute;ximo contar&eacute; como fue mi primera vez como un hombre. Espero que os haya gustado el relato, lo le&aacute;is por completo, y me deis su opini&oacute;n para saber qu&eacute; os ha parecido. Es para m&iacute; un gran esfuerzo este acto de sinceridad, pero es algo que considero necesario para poder liberarme de una vez. Pr&oacute;ximamente continuar&eacute; la historia y contar&eacute; el final.<\/em><\/p>\n<p><em>Tambi&eacute;n si lo dese&aacute;is pod&eacute;is escribirme a mi correo libretanga@gmail.com<\/em><\/p>\n<p><em>Besos.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Esta es mi primera experiencia que publico abiertamente. 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