{"id":19276,"date":"2018-11-21T23:00:00","date_gmt":"2018-11-21T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-11-21T23:00:00","modified_gmt":"2018-11-21T23:00:00","slug":"19276-noche-de-pasion-en-lisboa-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/19276-noche-de-pasion-en-lisboa-ii\/","title":{"rendered":"Noche de pasi\u00f3n en Lisboa (II)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"19276\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Estoy en Lisboa nuevamente. Aprovechando que la pr&oacute;xima es la &lsquo;semana loca&rsquo; de diciembre, ya que los d&iacute;as 6 y 8 son festivos en Espa&ntilde;a, y el 6 cae en martes, me he venido ayer viernes y voy a disfrutar de casi 10 d&iacute;as de vacaciones. Me he levantado tarde, ya que arrib&eacute; al hotel casi a las tres de la madrugada y despu&eacute;s de desayunar me he ido a la zona del Rossio a pasear y tomar un aperitivo. Desde una cafeter&iacute;a llam&eacute; a Am&aacute;lia, a la que ya present&eacute; en mi primer relato, avis&aacute;ndole que estaba en Lisboa, con la intenci&oacute;n de quedar con ella, en el caso de que no tuviese un compromiso anterior. Ella me confirm&oacute; que no ten&iacute;a nada comprometido y me pregunt&oacute; d&oacute;nde me encontraba. Quedamos en una cafeter&iacute;a del Campo Pequeno que ambos conoc&iacute;amos y me dirig&iacute; hacia all&iacute; a fin de tomar un aperitivo y luego irnos a comer juntos.<\/p>\n<p>Mi relaci&oacute;n con ella es un tanto especial, ambos tenemos nuestras propias vidas y por lo tanto, otras amistades y conocidos. Ella no pregunta y yo a mi vez, tampoco. Cuando nos vemos puede ocurrir cualquier cosa: Podemos hacer el amor y cada mochuelo a su olivo; podemos hacer el amor y dormir juntos, en su cama o en la m&iacute;a del hotel, o podemos dormir juntos sin que ocurra nada, aunque suene raro. Nos encontramos bien juntos y no necesitamos del componente sexual para divertirnos. Se lo coment&eacute; una vez y me respondi&oacute;:<\/p>\n<p>&#8211; E que nos somos un casal (en portugu&eacute;s la palabra casal define tanto una pareja como un matrimonio), as&iacute; que en realidad hizo un juego de palabras.<\/p>\n<p>Y es cierto, la verdad es que nos comportamos casi como un matrimonio consolidado de muchos a&ntilde;os, pero ambos nos encontramos c&oacute;modos con ese rol.<\/p>\n<p>Me gusta llegar antes que la persona con la que est&eacute; citado, de manera que no tenga que esperar por mi, as&iacute; que tom&eacute; un taxi y me dirig&iacute; al lugar de encuentro. Cuando llegu&eacute; ped&iacute; un caf&eacute; mientras esperaba la llegada de mi acompa&ntilde;ante, lo que no se demor&oacute; demasiado; con puntualidad brit&aacute;nica vi entrar por la puerta a mi amiga.<\/p>\n<p>Como siempre, ven&iacute;a espectacular, aunque m&aacute;s bien ella es un espect&aacute;culo de mujer en s&iacute; misma. Ven&iacute;a ataviada con un pantal&oacute;n palazzo de pernera muy ancha, de color azul marino, una blusa en crep&egrave; anudada con un lazo al cuello en color azul celeste y remataba el vestuario una chaqueta Chanel en tweed harrys; completaba el conjunto unos zapatos de tac&oacute;n en ante negro y un bolso negro a juego con los zapatos. En su mano derecha destellaba un brillante montado en una montura Tiffany y en sus orejas unos pendientes de esmeraldas a juego con sus ojos; en su mu&ntilde;eca izquierda, un peque&ntilde;o reloj de se&ntilde;ora, redondo, con pulsera de oro. Su melena cobriza, como era normal en ella, ondulada y peinada al estilo de los a&ntilde;os 40 del siglo pasado.<\/p>\n<p>Tomamos un vermouth y le propuse ir a comer al restaurante del zoo, ya que me apetec&iacute;a comer un rodizio, que para quien no lo sepa, es un desprop&oacute;sito de asado, de origen brasile&ntilde;o, en el que te van sirviendo cortes de vacuno, cerdo, pollo y anan&aacute; hasta que digas basta, acompa&ntilde;ado de feijoada y farofa. Estuvo de acuerdo con la opci&oacute;n, as&iacute; que pagu&eacute; las consumiciones, y salimos, cog&iacute; un taxi y nos fuimos al restaurante.<\/p>\n<p>Durante la comida, y aunque solemos charlar por tel&eacute;fono, nos pusimos al d&iacute;a de las &uacute;ltimas novedades de nuestras existencias, y as&iacute;, charlando me dijo que ya que me hab&iacute;a cumplido el capricho de la comida, que en justa correspondencia yo deb&iacute;a cumplirle otro capricho a ella, a lo que acced&iacute; gustoso (nunca lo hubiera hecho, parece mentira que tenga los a&ntilde;os que tengo).<\/p>\n<p>&#8211; Esta tarde, tengo ganas de ir a bailar &ndash; Tierra, tr&aacute;game-<\/p>\n<p>&#8211; Quieres ir a una boite?<\/p>\n<p>&#8211; No, hay un hotel que tiene sal&oacute;n de baile, y son bailes m&aacute;s tranquilos.<\/p>\n<p>Menos mal, pens&eacute;, por lo menos no vamos a retorcernos en una pista, as&iacute; que acced&iacute;:<\/p>\n<p>&#8211; De acuerdo, pero tengo que cambiarme de calzado, el que traigo tiene el piso de goma y no es el m&aacute;s adecuado para una pista de baile.<\/p>\n<p>&#8211; Yo tambi&eacute;n necesito cambiarme de ropa, me gusta m&aacute;s bailar con falda que con pantalones y estos zapatos se me pueden salir.<\/p>\n<p>Terminamos de comer, salimos paseando y paramos un rato en un sal&oacute;n de t&eacute; a tomarnos un caf&eacute;. La llev&eacute; a su casa y acordamos que la recoger&iacute;a en una hora, mientras yo me cambiaba en mi hotel y hacia all&iacute; me dirig&iacute;.<\/p>\n<p>Como la conozco, sab&iacute;a que mi atuendo no era acorde con el que ella llevar&iacute;a as&iacute; que me puse un terno gris marengo con camisa blanca y una corbata azul marino con lunares peque&ntilde;itos blancos; en los pies unos Oxford con el piso de suela. Pa&ntilde;uelo blanco con plegado presidencial en el bolsillo del pecho, y tomando un abrigo largo, azul marino y unos guantes, me dirig&iacute; a recoger a Am&aacute;lia para ir a bailar.<\/p>\n<p>Cuando llegu&eacute;, la llam&eacute; desde el taxi y me dijo, que subiera al piso, que a&uacute;n necesitaba un ratito para terminar de arreglarse, as&iacute; que desped&iacute; al taxi y llam&eacute; desde el portal. Ella me abri&oacute; la puerta y sub&iacute; al piso. Al llegar la puerta del apartamento estaba entreabierta, as&iacute; que entr&eacute;, avis&aacute;ndola en voz alta que ya estaba arriba al tiempo que cerraba la puerta. Am&aacute;lia me contest&oacute; en voz alta que me pusiera c&oacute;modo que ella aun tardaba, as&iacute; que me serv&iacute; una copa mientras esperaba, con la familiaridad que me daba el haber estado varias veces en aquella casa.<\/p>\n<p>Para quien no haya le&iacute;do mi primer relato pongo aqu&iacute; la descripci&oacute;n m&aacute;s aproximada que se me ocurre de Am&aacute;lia para que se den una idea de c&oacute;mo es. Mide aproximadamente 1.60 m. de estatura, y cuando dije en mi primer relato que estaba un pel&iacute;n entrada en carnes, creo que no le hice justicia, en realidad tiene un tipo parecido a las actrices de Hollywood de los a&ntilde;os 40-50 del pasado siglo, o sea, que est&aacute; m&aacute;s rellenita de lo que hoy se considerar&iacute;a buen tipo, tiene unas bonitas piernas, con los gemelos altos y el tobillo fino, pero lo que destaca en ella sobre todo es su pecho: Tiene dos mamas con tama&ntilde;o de copa E, lo que en seg&uacute;n que momentos es una molestia y en otros es el Cielo en la Tierra. Le calculo alrededor de 50 a&ntilde;os, nunca hemos entrado en ese tema, y como la verdad, me trae sin cuidado, no se lo he preguntado. Lleva el pelo normalmente peinado en una melena ondulada con aire retro, como dije, a la moda de los a&ntilde;os 40, siempre con un color cobrizo oscuro. A mi me recuerda en cierta manera a Rita Hayworth, aunque realmente no se parecen. Ah! Y tiene los ojos color esmeralda.<\/p>\n<p>Oigo un taconeo por el pasillo y me vuelvo para verla entrar al sal&oacute;n, cuando la tengo delante no me defrauda. Trae una blusa negra, brillante, opaca en el cuerpo y transparente en las mangas, cerrada con un cuello militar; falda gris perla con mucho vuelo, a la altura de la rodilla por delante y bajando el largo por los laterales hasta llegar a la altura de los gemelos por detr&aacute;s. Una tira de perlas ci&ntilde;endo el cuello y en los pies unos zapatos negros, de charol, con tiras cruzadas que protegen unas medias con costura trasera y tal&oacute;n cubano. Hoy viene guerrera: No se ha puesto uno de sus sostenes habituales, trae uno normal, con lo que su busto luce en todo su esplendor. En su brazo izquierdo trae plegado un abrigo de color marfil y en la mano, calza un guante y trae el otro sujeto.<\/p>\n<p>Mientras le ayudo a ponerse el abrigo le digo:<\/p>\n<p>&#8211; Est&aacute;s preciosa hoy.<\/p>\n<p>&#8211; Gracias. Ya me he dado cuenta de adonde se te iban los ojos.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;No sentir&aacute;s molestias llevando el pecho tan suelto a bailar?<\/p>\n<p>&#8211; Probablemente al final, pero si me molesta, me lo quitas y listo &ndash;dijo gui&ntilde;&aacute;ndome un ojo con picard&iacute;a.<\/p>\n<p>Ped&iacute; un taxi desde casa, bajamos y cuando ya est&aacute;bamos montados, Am&aacute;lia le facilit&oacute; al taxista la direcci&oacute;n del hotel donde se celebraba el baile. Al llegar, nos dirigimos a la zona de guardarrop&iacute;a a dejar los abrigos, mientras esper&aacute;bamos, se o&iacute;a en la sala Taquito Militar de Mariano Mores, lo que me extra&ntilde;&oacute; pues no es normal escuchar tangos en los bailes en Europa. Am&aacute;lia se dio cuenta y me dijo:<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;No te lo hab&iacute;a dicho? En este sal&oacute;n todos los primeros viernes de cada mes el baile tem&aacute;tico es el tango.<\/p>\n<p>El mundo se me vino encima y lo vi todo negro de repente. Tratar&eacute; de explicarme, adoro el tango, tanto o&iacute;rlo como bailarlo, y aunque en la pista no soy tan buen bailar&iacute;n como para jubilar a Juan Carlos Copes, me defiendo dir&iacute;a mejor que bien, pero Hollywood ha hecho mucho da&ntilde;o. Mucha gente en Europa dice que sabe bailar tango, aunque una gran mayor&iacute;a bailan eso que se ve en las pel&iacute;culas americanas y otra parte baila el &ldquo;tango deportivo&rdquo;, ese en el que van haciendo posturitas en las que parece que llevan 2 tallas menos de braguero y alg&uacute;n d&iacute;a a alguno se le va a caer la cabeza al suelo con los golpes de cuello que dan, as&iacute; que sin pensarlo, dije mi frase est&aacute;ndar para estos casos:<\/p>\n<p>&#8211; Pero Am&aacute;lia&hellip; es que yo no s&eacute; bailar tango &ndash; Fue la &uacute;nica vez que le ment&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Bueno, cari&ntilde;o, no te preocupes, aqu&iacute; nadie es profesional, t&uacute; haz lo que puedas y yo te sigo.<\/p>\n<p>Nos dirigimos hacia el sal&oacute;n de baile, a m&iacute; los pies ya me pesaban una tonelada cada uno, iba a ser una tarde para olvidarla. Al entrar, la disposici&oacute;n de la sala era la t&iacute;pica, una tarima sobre elevada para la orquesta, a continuaci&oacute;n una barra de bebidas atendida por dos camareros y mesas para 2 personas a lo largo de las paredes restantes, dejando una zona central despejada para las evoluciones de los bailarines.<\/p>\n<p>Nos dirigimos a una mesa y le hice se&ntilde;as a un camarero, mientras esper&aacute;bamos que nos atendiesen, me fij&eacute; en la composici&oacute;n de la orquesta: Piano, 3 violines, 1 contrabajo, 3 bandoneones y un cantante, alto, chupado y repeinado de gomina, que me recordaba al polaco, aunque si Goyeneche ten&iacute;a voz de bajo, este la ten&iacute;a de s&oacute;tano.<\/p>\n<p>Nos tomaron la comanda y nos trajeron las bebidas, y en esto la orquesta se arranca con un tango orquestal, cuando al octavo comp&aacute;s hicieron un silencio de 2 compases, reconoc&iacute; inmediatamente La Cumparsita, en la versi&oacute;n de Arienzo, Am&aacute;lia me dijo si bail&aacute;bamos ya, y le dije que me apetec&iacute;a escuchar esa pieza, al tiempo que echaba un ojo a los bailarines para ambientarme. Para quien no lo sepa, esa versi&oacute;n de La Cumparsita es larga como un d&iacute;a sin pan, y como me tem&iacute;a que mi compa&ntilde;era bailaba &ldquo;a la europea&rdquo; no me apetec&iacute;a verme en ese berenjenal tanto tiempo. Como me tem&iacute;a, solo con verlos abrazarse ya vi que hab&iacute;a varios bailarines al estilo Hollywood y dos parejas &ldquo;deportivas&rdquo;. Nadie bailaba tango en aquella sala, as&iacute; que hac&iacute;a falta m&aacute;s cebo para que &ldquo;el tigre de Villa Urquiza&rdquo; metiese el cuello en el lazo.<\/p>\n<p>A continuaci&oacute;n, la orquesta atac&oacute; Flores del Alma que es un vals, y Milonga Celestial, que como su nombre indica es una milonga, as&iacute; que fui teniendo cuartelillo, pero para mi desesperaci&oacute;n el primer fuelle se arranca y al segundo comp&aacute;s del fraseo ya s&eacute; que lo que toca es Chiqu&eacute; y observo que mi compa&ntilde;era me mira como diciendo &ldquo;a ver, que yo quiero bailar&rdquo;, as&iacute; que d&aacute;ndome al cuchillo, me levanto, le ofrezco el brazo y la saco a la pista.<\/p>\n<p>Ella se queda firmes a 2 pasos delante de m&iacute;, lo que me llama la atenci&oacute;n, pienso que a lo mejor me he equivocado. La embrazo a la altura de su esc&aacute;pula con mi brazo derecho y ella con su brazo izquierdo apoy&aacute;ndolo sobre el m&iacute;o, hace presa a la altura de mi deltoides, le levanto su brazo derecho con mi izquierdo ofreci&eacute;ndole la mano y ella, tom&aacute;ndola, echa la cadera atr&aacute;s, apoya su pecho en el m&iacute;o y junta su frente con mi cara. Mmmm mi compa&ntilde;era sabe bailar tango. Comienzo a tantearla a ver hasta adonde puedo llegar, y aunque nunca voy contando mientras bailo, no se me ocurre como describir el baile si no hago parte del conteo de pasos.<\/p>\n<p>Salgo sin florituras, y completamos los pasos de la base, as&iacute; que viendo que la cosa va bastante bien comienzo a bailar con el coraz&oacute;n y no con la cabeza. Vuelvo al primero de la base, segundo y en el tercero le marco el paso atr&aacute;s y a mitad de paso la freno y quedamos ambos con un pie retrasado, la empujo hacia abajo, nos semiarrodillamos, la pego a mi pecho y le hago una hamaquita, nos erguimos&hellip; tercero&hellip;cuarto&hellip; ocho atr&aacute;s, quinto con cruce de ella por delante y cuando sale, la freno y giro hacia la izquierda a su alrededor haciendo pivote sobre el pie que ella tiene cargado su peso, esto va de maravilla.<\/p>\n<p>Am&aacute;lia en este momento, con su boca pegada a mi oreja me dice:<\/p>\n<p>&#8211; Me has mentido, sabes bailar tango. Esto lo vas a pagar.<\/p>\n<p>No me preocupo mucho de su comentario, supongo que tendr&eacute; que invitarla a algo que se le ocurra y nada m&aacute;s (imb&eacute;cil de mi). El baile contin&uacute;a, y noto como ella mueve su pecho contra el m&iacute;o y en las evoluciones en que ha de pasar sobre mi pierna, se roza con el interior de sus muslos m&aacute;s de lo necesario, d&aacute;ndome de vez en cuando un beso en el cuello, as&iacute; que, poco a poco, casi sin notarlo voy teniendo una erecci&oacute;n que comienza a ser problem&aacute;tica, pues cuando termine la pieza va a ser manifiesta para todo el que por casualidad me vea. Entonces, llegamos a una figura en la que yo clavo mi pie izquierdo haciendo de pivote y ella gira a mi alrededor mientras mi pie derecho, con la punta apoyada en el piso va trazando una circunferencia, para despu&eacute;s haciendo un rulo, terminar haciendo un sanguichito en su pie derecho. Pues no llegu&eacute; a la parte del rulo sin que ella materializase su venganza. Cuando est&aacute;bamos girando, puso su mano izquierda en mi nuca y me estamp&oacute; el &ldquo;beso asesino&rdquo; en mitad de la pista.<\/p>\n<p>&#8211; La madre que te pariooo, me corro.<\/p>\n<p>&#8211; Te dije que pagar&iacute;as el haberme mentido. Y mi madre no tiene la culpa, jajajaja.<\/p>\n<p>Para los que no sepan a que llamo &ldquo;el beso asesino&rdquo;, si leen mi primer relato lo comprender&aacute;n, Am&aacute;lia tiene una forma de besarme, poni&eacute;ndome una mano en la nuca al tiempo que me estampa en los labios un beso sin lengua, que hace que si estoy excitado siento un calambrazo en los ri&ntilde;ones y eyaculo inmediatamente como un primerizo. Solo me ocurre con ella, y como no es la primera vez, ni la segunda y ella lo sabe, lo utiliza cuando y como le apetece, y en este caso, lo hizo para vengarse por el enga&ntilde;o.<\/p>\n<p>Ya no ten&iacute;a que preocuparme por la erecci&oacute;n, pero el problema era m&aacute;s peliagudo, como se rozase contra mi pernera iba a ser peor todav&iacute;a, pero no es tan retorcida y tuvo buen cuidado de no ir a m&aacute;s.<\/p>\n<p>Acab&eacute; el tango como buenamente pude, las piernas me respond&iacute;an con tembleques. El minuto escaso que faltaba fue un verdadero suplicio.<\/p>\n<p>Nos dirigimos a nuestra mesa, la dej&eacute; y me fui raudo al aseo a tratar de arreglar aquello como buenamente pude, me met&iacute; en una de las cabinas y con papel higi&eacute;nico me limpi&eacute; y enjugu&eacute; lo que pude de aquel desastre en mis calzoncillos.<\/p>\n<p>Volv&iacute; a donde me esperaba mi acompa&ntilde;ante y cuando me vio llegar, inclin&oacute; su cara hacia su regazo y me mir&oacute; de reojo mientras en su boca aparec&iacute;a una sonrisa de ni&ntilde;a traviesa y cuando estuve a su altura, en voz baja me pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Es muy grande el desastre? &iquest;Podemos seguir bailando o necesitas que nos vayamos?<\/p>\n<p>&#8211; Si no me vuelves a hacer otra como esta puedo aguantar la incomodidad, pero al terminar tenemos que ir a mi hotel, necesito cambiarme porque tengo la ropa interior completamente mojada.<\/p>\n<p>&#8211; Pues yo, la verdad no.<\/p>\n<p>As&iacute; qued&oacute; la cosa, continuamos bailando por espacio de un par de horas y al salir, tomamos un taxi en direcci&oacute;n a mi hotel, para poder asearme y mudarme. Cuando llegamos, Am&aacute;lia subi&oacute; a la habitaci&oacute;n conmigo y cuando empec&eacute; a desnudarme me dijo:<\/p>\n<p>&#8211; D&eacute;jame ayudarte, que al fin y al cabo est&aacute;s as&iacute; por mi culpa.<\/p>\n<p>Diciendo esto, me solt&oacute; el cintur&oacute;n mientras yo me quitaba la chaqueta y la corbata, me abri&oacute; la bragueta y me baj&oacute; el pantal&oacute;n y el calzoncillo en el mismo movimiento, al tiempo que se arrodillaba delante de mi. En ese momento qued&oacute; enfrentada a mi miembro y sin encomendarse ni a Dios ni al diablo, se lo meti&oacute; en la boca. Me pill&oacute; de sorpresa ya que no esperaba que comenz&aacute;semos nada en ese momento pero la dej&eacute; hacer. Ella retir&oacute; el prepucio hacia atr&aacute;s y fue lamiendo y ensalivando todo el glande, meti&eacute;ndose la totalidad del pene en la boca. Yo estaba en la gloria con aquel tratamiento, pero ella se levant&oacute; y comenz&oacute; a besarme mientras yo le sacaba la blusa por fuera de la falda, y metiendo mis manos por debajo, llegu&eacute; a su pecho, lo agarr&eacute; por encima del sost&eacute;n, y not&eacute; que era una prenda tenue de alg&uacute;n tipo de tul que dif&iacute;cilmente pod&iacute;a contener y soportar aquellas maravillas. Am&aacute;lia me fue empujando hacia la cama, tropec&eacute; y ca&iacute; atravesado en el colch&oacute;n, quedando mis pies en el suelo y mi miembro apuntando al techo. Entonces ella se subi&oacute; la falda y vi que debajo no ten&iacute;a bragas, quedando a mi disposici&oacute;n aquel sexo depilado que tanto me gustaba. Se subi&oacute; a horcajadas sobre m&iacute; y sin pre&aacute;mbulos se empal&oacute; de un viaje. Comenz&oacute; a moverse lentamente, como a ambos nos gusta, estaba totalmente lubricada, sus maniobras en el baile tambi&eacute;n le hab&iacute;an pasado factura a ella. Se abri&oacute; la blusa y sac&aacute;ndose las tetas por el escote del sost&eacute;n se dej&oacute; caer hacia adelante quedando su pecho pegado al m&iacute;o. Comenzamos a besarnos y acariciarnos y con el lento movimiento de su cabalgada en poco tiempo me susurr&oacute; al o&iacute;do:<\/p>\n<p>&#8211; Alfredo, en nada me voy a correr.<\/p>\n<p>&#8211; Yo tambi&eacute;n, cielo. Te aviso y te sacas.<\/p>\n<p>&#8211; Si, hoy si, porque as&iacute; no puedo ir a cenar goteando lo que me dejes.<\/p>\n<p>As&iacute; lo hice, en el momento en que me iba a correr, le avis&eacute; y ella me pidi&oacute; que aguantase un poco m&aacute;s, aceler&oacute; y levantando su espalda qued&oacute; de rodillas sobre m&iacute;, not&eacute; como se contra&iacute;a su interior y al tiempo que echaba su cabeza atr&aacute;s con un gemido gutural tuvo un orgasmo brutal. Sigui&oacute; movi&eacute;ndose hasta que le dije que no pod&iacute;a m&aacute;s, momento en el que se descabalg&oacute; y meti&eacute;ndose mi miembro en la boca me hizo eyacular y se trag&oacute; todo lo que le solt&eacute;.<\/p>\n<p>Nos aseamos, nos recompusimos el vestuario y salimos a cenar y a dar una vuelta por los locales del Bairro Alto.<\/p>\n<p>Esa noche volvimos a dormir juntos, esta vez en mi hotel.<\/p>\n<p>CONTINUAR&Aacute;&hellip;<\/p>\n<p>Espero sus comentarios, a favor o en contra.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Estoy en Lisboa nuevamente. 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