{"id":19298,"date":"2018-11-23T23:00:00","date_gmt":"2018-11-23T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-11-23T23:00:00","modified_gmt":"2018-11-23T23:00:00","slug":"19298-nadie-me-ha-trastornado-tanto-como-alexandra-parte-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/19298-nadie-me-ha-trastornado-tanto-como-alexandra-parte-3\/","title":{"rendered":"Nadie me ha trastornado tanto como Alexandra (Parte 3)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"19298\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Y si ese jersey gris con camisa blanca fue el inicio del mayor morbo de mi vida a&uacute;n vendr&iacute;an muchos m&aacute;s jerseys con camisas que me excitar&iacute;an fetichistamente lo que jam&aacute;s pude imaginar. Cierto que los jerseys y camisas que llevaba Alexandra eran simplemente eso, es decir, unos jerseys y camisas normales pero aun as&iacute; verla as&iacute; vestida me daba mucho morbo.<\/p>\n<p>Nunca sabr&eacute; porque me daba morbo fetichista esa forma de vestir, pero a m&iacute; me volv&iacute;a loco y me parec&iacute;a muy pija siempre as&iacute; vestida de la misma manera. Por lo que las siguientes semanas seguimos siempre el mismo ritual del &uacute;ltimo d&iacute;a: en cuanto nos qued&aacute;bamos solos en la Academia me colocaba detr&aacute;s de ella, le sacaba los cuellos de la camisa por fuera del jersey, la besaba el cuello, la levantaba de su asiento, la pon&iacute;a contra la pared, le sub&iacute;a el jersey que llevara ese d&iacute;a y empezaba a comerle esas peque&ntilde;as tetitas por encima de la camisa que llevara ese d&iacute;a.<\/p>\n<p>Siempre el mismo ritual. Siempre igual. Le com&iacute; las tetitas yo creo por encima de todas las camisas que ten&iacute;a (que eran muchas y todas muy pijas) y ella siempre muy seria, impasible, inalterable, inexpresiva, como si eso fuese lo m&aacute;s normal del mundo, con esa cara de soberbia, engre&iacute;da, altiva y orgullosa que ten&iacute;a ella. Es m&aacute;s, nunca pude saber si eso la excitaba o disfrutaba pues su cara de palo ten&iacute;a siempre la misma expresi&oacute;n indiferente como si todo aquello no fuese con ella. Era tan rara. Incluso hoy en d&iacute;a, 10 a&ntilde;os despu&eacute;s, me cuesta comprender su comportamiento.<\/p>\n<p>Adem&aacute;s es que, a pesar de que ten&iacute;a ya 18 a&ntilde;os, desprend&iacute;a un aroma de inocencia virginal asombroso, apestaba a virginidad, y estaba segur&iacute;simo de que ning&uacute;n chico la hab&iacute;a nunca ni rozado ni besado, a pesar de ser tan alta, tan guapa y estar tan buena (a pesar de apenas tener tetas estaba muy buena). Quiz&aacute;s que aparentase tanta virginidad e inocencia hac&iacute;a que me cortase un poco y me limitase solo a chuparla las tetas por encima de la correspondiente camisa. No me atrev&iacute;a a m&aacute;s. Quiz&aacute;s con cualquier otra chica s&iacute; que hubiera avanzado m&aacute;s pero con Alexandra con esa frialdad virginal que la caracterizaba nunca me atrev&iacute; a ir m&aacute;s lejos que chuparla y tocarla el culo. Hasta que lleg&oacute; el d&iacute;a que desencaden&oacute; todo y el fetichismo fue tan brutal que acab&oacute; pasando lo que pas&oacute;.<\/p>\n<p>Ese decisivo d&iacute;a vino tan guapa como siempre y vestida con su estilo de siempre, con ese jersey gris que ya conoc&iacute;a, una camisa blanca a cuadros que nunca se la hab&iacute;a visto antes y unos vaqueros azules. El ritual fue el de siempre pero al empezar a comerle sus peque&ntilde;as tetitas por encima de esa camisa blanca a cuadros me sent&iacute; verdaderamente excitado e incontrolado ese d&iacute;a. &iquest;Por qu&eacute;? pues porque hice algo que nunca hab&iacute;a hecho antes por lo mucho que me impon&iacute;a virginalmente Alexandra y es que mis besos y chupetones empezaron a bajar poco a poco de sus tetitas hasta su vaquero. Sin darme yo cuenta acab&eacute; arrodillado antes ella y empec&eacute; a besarla la entrepierna por encima del vaquero mientras la acariciaba el culo. De vez en cuando mis manos sub&iacute;an de nuevo a su camisa y la acariciaba un poco pero siempre volv&iacute;an a su delicioso culo adolescente que me encantaba masajear mientras besaba su vaquero en su entrepierna.<\/p>\n<p>&iquest;En qu&eacute; momento perd&iacute; el control y me cegu&eacute; por completo? no lo s&eacute; exactamente pero supongo que el detonante fue cuando empec&eacute; a desenganchar su camisa por fuera del vaquero, se la saqu&eacute; por fuera del vaquero, eso me dio mucho morbo, siempre llevaba la camisa metida perfecta, formal e inmaculadamente por dentro del pantal&oacute;n, as&iacute; en plan ni&ntilde;a buena pija, y hab&eacute;rsela sacado as&iacute; fetichistamente por fuera me dio un morbo fetichista total. Y ese morbo fue mi perdici&oacute;n pues antes de que me diera cuenta la estaba desabrochando su vaquero, bajando la cremallera y bajando su vaquero brusca y r&aacute;pidamente con deseo y pasi&oacute;n.<\/p>\n<p>Qu&eacute; poco me sorprendi&oacute; ver que llevaba unas sencillas braguitas blancas muy infantiles y virginales. No esperaba otra cosa. Tendr&iacute;a 18 a&ntilde;os pero en el fondo era una ni&ntilde;a peque&ntilde;a en todo y su forma de vestir as&iacute; lo demostraba. &iquest;Qu&eacute; paso? pues lo inevitable: empec&eacute; a comerle esas braguitas blancas con toda la pasi&oacute;n del mundo y mientras se la com&iacute;a (y empapaba con mi saliva) le tocaba las tetas por encima de esa camisa a cuadros o la tocaba el culo por encima de esas braguitas. Dios, qu&eacute; placer me daba eso, era una pasada.<\/p>\n<p>Pero, lo m&aacute;s desconcertante para m&iacute; fue que de repente alc&eacute; la vista y comprob&eacute; como Alexandra segu&iacute;a igual que siempre, es decir, con esa pose orgullosa, altiva, indiferente y prepotente como si todo eso no fuese con ella. Me incorpor&eacute; y la mir&eacute; a sus ojos verdes y me llene de odio y rencor, me cabre&eacute; un mont&oacute;n, &iquest;por qu&eacute;? pues porque la estaba comiendo su peque&ntilde;o co&ntilde;o por encima de sus braguitas y ella como si nada, con una indiferencia brutal, con un desd&eacute;n en su mirada como si eso no le importase, solo manten&iacute;a su mirada engre&iacute;da de orgullo y altivez como si todo lo que yo hiciera se la sudara.<\/p>\n<p>Y eso me frustr&oacute; y cabre&oacute; un mont&oacute;n, en ese momento la odiaba al mostrar esa indiferencia con desd&eacute;n a todo lo que yo hac&iacute;a, por lo que llevado por el odio empec&eacute; a tocarla tas tetas con fuerza, con violencia, con pasi&oacute;n y pas&oacute; lo que jam&aacute;s pens&eacute; que har&iacute;a en toda mi vida, y mucho menos con Alexandra: la agarr&eacute; su camisa a cuadros y con mucha furia se la rasgu&eacute; violentamente. Todos los botones de su camisa saltaron por los aires, fue un acto de pura pasi&oacute;n, jam&aacute;s en mi vida le hab&iacute;a rasgado as&iacute; la camisa a una chica y nunca m&aacute;s lo he vuelto a hacer en mi vida, pero ese d&iacute;a Alexandra sac&oacute; lo peor de m&iacute; y tuve que calmar mi frustraci&oacute;n sexual rompi&eacute;ndola as&iacute; esa camisa a cuadros.<\/p>\n<p>Y a partir de ah&iacute; ya no pude controlar mi odio, mi deseo, mis ganas y mis anhelos fetichistas por ella, porque con la camisa abierta me lanc&eacute; a su peque&ntilde;o sujetador blanco y empec&eacute; a comerla las tetitas. Esto dur&oacute; poco pues enseguida le romp&iacute; tambi&eacute;n ese sujetador blanco y puede por fin despu&eacute;s de tantos meses verle esas tetitas. Y s&iacute;, ciertamente eran tetitas, eran muy peque&ntilde;as, apenas ten&iacute;a nada de tetas, pero me daba igual, Alexandra me produc&iacute;a tanto morbo que me encantaba comerla esas tetas y acariciarlas aunque fuesen tan peque&ntilde;as.<\/p>\n<p>Y lo que ten&iacute;a que acabar pasando pas&oacute;, mentir&iacute;a si dijera que recuerdo c&oacute;mo pas&oacute; exactamente pero no lo recuerdo, solo s&eacute; que la acab&eacute; empujando hac&iacute;a la mesa, la puse con el culo en pompa, le romp&iacute; sus braguitas blancas y acab&eacute; penetr&aacute;ndola por detr&aacute;s con un deseo como nunca antes he tenido en mi vida. Puro deseo. Pura pasi&oacute;n y puras ganas de foll&aacute;rmela con toda la potencia del mundo. Y, entonces s&iacute;, s&iacute; que por fin su inexpresiva cara empez&oacute; a cambiar y solt&oacute; un gemido contenido. Su primer gemido. Qu&eacute; morbo me dio eso. Me hizo follarla m&aacute;s deprisa, m&aacute;s r&aacute;pido y con m&aacute;s ganas, y ella empez&oacute; a gemir m&aacute;s r&aacute;pido y con ganas. No pod&iacute;a creer que por fin Alexandra demostraba algo de ser humano, esos gemidos era lo m&aacute;s humano que la vi nunca hacer, y estaba harto de verla siempre tan fr&iacute;a, seria, fr&iacute;gida, g&eacute;lida, orgullosa, prepotente e inexpresiva.<\/p>\n<p>No s&eacute; cu&aacute;nto tiempo estuve foll&aacute;ndomela as&iacute; por detr&aacute;s. S&eacute; que fue mucho. Y s&eacute; que cada vez que la o&iacute;a gemir (y que me demostraba con ese gemido algo de humanidad y no el robot que era siempre) me activaba tanto que volv&iacute;a a foll&aacute;rmela con m&aacute;s ganas. A&uacute;n tengo en mi retina de mi ojo ese jersey gris subido con esa camisa blanca a cuadros medio rota y rasgada mientras me la follaba por detr&aacute;s. Mentir&iacute;a si dijera que ella estaba gozando como una loca pues dudo mucho que Alexandra con lo rara y fr&iacute;a que es pueda nunca llegar a gozar pero lo que s&iacute; es que la follada que le estaba haciendo, aparte de ser la primera, iba a ser para siempre la follada que m&aacute;s la iba a hacer gozar y gemir. Y gimi&oacute; poco pero lo que gimi&oacute; fue un estimulante brutal para m&iacute;.<\/p>\n<p>Al cabo de much&iacute;simo tiempo me separ&eacute; de ella. Ten&iacute;a mi inmenso pene erecto lleno de sangre, fue todo tan r&aacute;pido que nunca repar&eacute; que la hab&iacute;a desvirgado y eso me dio a&uacute;n m&aacute;s satisfacci&oacute;n brutal. No llegu&eacute; a correrme y ten&iacute;a muchas ganas de correrme. Adem&aacute;s ten&iacute;a ganas de correrme en su boca virginal por lo que fui con mucha ilusi&oacute;n al cuarto de ba&ntilde;o a limpiarme la sangre vaginal de mi inmenso pene erecto dispuesto a met&eacute;rselo en su boca para hacer as&iacute; la corrida del siglo.<\/p>\n<p>Y ese fue el momento m&aacute;s frustrante de aquel d&iacute;a inolvidable pues tarde solo 15 segundos en ir a limpiarme al cuarto de ba&ntilde;o y cuando volv&iacute; Alexandra ya se hab&iacute;a subido los pantalones, se hab&iacute;a bajado el jersey tapando as&iacute; su camisa rasgada y estaba cogiendo tranquilamente su abrigo del perchero. Me dej&oacute; boquiabierto y desconcertado la frialdad de sus actos. Actuaba como si nada hubiera pasado, con la indiferencia, orgullo y prepotencia que siempre la caracterizaba. Por supuesto que podr&iacute;a haberla en ese momento forzado de nuevo y follarla la boca (yo estaba que explotaba y ten&iacute;a litros de semen en mi inmenso pene deseando salir) pero el verla as&iacute; ya vestida me cort&eacute; un poco y no supe c&oacute;mo actuar. Su comportamiento fr&iacute;o tan imprevisible nuevamente me coaccion&oacute; y no supe reaccionar. Alexandra se puso el abrigo, se despidi&oacute; como siempre y sali&oacute;.<\/p>\n<p>Y por desgracia sali&oacute; para siempre pues nunca m&aacute;s volvi&oacute; a la Academia y nunca m&aacute;s volv&iacute; a saber nada de ella. Ten&iacute;a pagado el resto del mes pero no volvi&oacute;. Y no es que se fuese ultrajada, enfadada o indignada. En absoluto, se fue como siempre como si nada hubiera pasado y como si no hubiese perdido la virginidad. Nunca he conocido a nadie m&aacute;s rara que ella pero al mismo tiempo jam&aacute;s he vuelto a conocer a nadie que me d&eacute; tanto morbo y fetichismo.<\/p>\n<p>Me sent&iacute; muy frustrado y me cost&oacute; superarlo al principio pues me qued&eacute; muy colado, obsesionado y trastocado por ella. Y nunca he vuelto a sentir por nadie (ni siquiera por las novias que he tenido desde entonces) el deseo fetichista irracional que sent&iacute;a por la fr&iacute;a y antisociable Alexandra. Y &iquest;por qu&eacute; cuento todo esto ahora que han pasado casi 10 a&ntilde;os desde que pas&oacute;? &iquest;Qu&eacute; me ha motivado el revivirlo y compartirlo aqu&iacute;? pues que sorpresivamente despu&eacute;s de casi 10 a&ntilde;os sin verla me la he encontrado casualmente en dos sitios diferentes. Jam&aacute;s pens&eacute; que en una ciudad tan grande volvi&eacute;ramos a coincidir pero as&iacute; ha sido. Y adem&aacute;s dos veces muy seguidas que ha hecho revivir mis recuerdos y mis obsesiones.<\/p>\n<p>&iquest;Me acerqu&eacute; a saludarla o le dije algo? pues no, no supe c&oacute;mo actuar ni c&oacute;mo afrontar la situaci&oacute;n. Como ya digo han pasado casi 10 a&ntilde;os de todo eso y ya no es esa adolescente de 18 a&ntilde;os. Ya es toda una mujer aunque sinceramente vi en su rostro las dos veces que la he visto esa frialdad, indiferencia, soberbia, orgullo y aspecto virginal que tanto me obsesion&oacute; en su d&iacute;a y que tanto me marc&oacute;. Aunque en determinado aspecto a pesar de tantos a&ntilde;os transcurridos hubo algo id&eacute;ntico y es que las dos veces que la he visto iba vestida como hace 10 a&ntilde;os con jersey, camisa y pantal&oacute;n, el mismo estilo de siempre, lo cual ha acrecentado mi deseo hibernado, eso s&iacute;, con una leve diferencia en la forma de vestir y es que llevaba los cuellos de la camisa por fuera del jersey y morbosamente he pensado &iquest;habr&aacute; llevado en todos estos a&ntilde;os desde que no la he vuelto a ver los cuellos de la camisa por fuera del jersey como homenaje a lo que yo la hac&iacute;a? &iquest;Subconscientemente vestir&aacute; as&iacute; porque yo la marqu&eacute; y porque la dije en su d&iacute;a que le quedaban mejor los cuellos por fuera del jersey? quiero creer que es as&iacute; y solo pensar eso produjo una gran erecci&oacute;n en m&iacute;.<\/p>\n<p>La gran pregunta ahora es: &iquest;si llego en los pr&oacute;ximos d&iacute;as a encontrarme con ella una tercera vez deber&iacute;a decirla algo? S&eacute; que ella orgullosamente nunca se acercar&aacute; a m&iacute; ni me dir&aacute; nada pero &iquest;deber&iacute;a dar yo el paso? Seguro que a estas alturas de su vida tiene ya novio pero eso me importa un bledo porque me encantar&iacute;a volver a repetir y experimentar todo lo que paso hace casi una d&eacute;cada y que tanto me trastorn&oacute;. &iquest;Ser&eacute; capaz de dar el paso? y si lo doy &iquest;reaccionar&aacute; Alexandra de nuevo igual de sumisa y obedientemente a todo lo que yo la hice con esa indiferencia e inexpresividad de siempre? No lo s&eacute; pero me da tanto morbo pensar que s&iacute; que solo imaginar volver a hacer eso con sus nuevas camisas me excit&oacute; como hac&iacute;a a&ntilde;os que no me excitaba. En fin, ya ver&eacute; c&oacute;mo se desarrollan los acontecimientos y si al final acaba pasando algo con la fascinante, pero muy rara, Alexandra.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Y si ese jersey gris con camisa blanca fue el inicio del mayor morbo de mi vida a&uacute;n vendr&iacute;an muchos m&aacute;s jerseys con camisas que me excitar&iacute;an fetichistamente lo que jam&aacute;s pude imaginar. 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