{"id":19336,"date":"2018-11-28T23:00:00","date_gmt":"2018-11-28T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-11-28T23:00:00","modified_gmt":"2018-11-28T23:00:00","slug":"19336-angelita","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/19336-angelita\/","title":{"rendered":"As\u00ed nunca me foll\u00f3 su hijo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"19336\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Federico, un viudo sesent&oacute;n, iba paseando a su perro por el monte cuando vio a Angelita, arrodillada y bebiendo en un regato que bajaba del monte. Ten&iacute;a el trasero en pompa, y le dijo.&nbsp;<\/p>\n<p>&mdash;Ese s&iacute; que es un culito diez, Angelita.<\/p>\n<p>La voz de Federico la sorprendi&oacute;. Se puso de pie.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Qu&eacute; susto me meti&oacute;, suegro!<\/p>\n<p>Federico era un hombre de complexi&oacute;n fuerte, de estatura mediana, pelo cano y a&uacute;n potable. Vio al lado de Angelita un saco mediado de pi&ntilde;as, y le dijo:<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;C&oacute;mo andas hoy a las pi&ntilde;as? A las pi&ntilde;as se viene despu&eacute;s de un d&iacute;a de viento.<\/p>\n<p>&mdash;Ya lo s&eacute;, pero me aburr&iacute;a en casa. &iquest;Qu&eacute; dec&iacute;a de mi culo?<\/p>\n<p>&mdash;Que lo tienes bonito.<\/p>\n<p>Angelita se puso muy seria.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;&iquest;Es que no tiene verg&uuml;enza?!<\/p>\n<p>La mir&oacute;, Angelita era una joven de 19 a&ntilde;os, rubia, llevaba su largo cabello recogido en una trenza, lo que hac&iacute;a resaltar su cara redondita y su largo cuello. Ten&iacute;a los ojos casta&ntilde;os, las tetas medianas, y el cuerpo delgado. De los l&oacute;bulos de sus orejas colgaban dos aros de plata.<\/p>\n<p>Federico, le respondi&oacute;:<\/p>\n<p>&mdash;La dej&eacute; en casa.<\/p>\n<p>Angelita apoy&oacute; la espalda a un eucalipto.<\/p>\n<p>&mdash;Ya veo, ya. Si se entera su hijo de que me tir&oacute; los tejos, se arma gorda.<\/p>\n<p>&mdash;Mi segundo nombre es Peligro.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Peligro? Viejo verde, dir&iacute;a yo.<\/p>\n<p>Angelita ech&oacute; a andar, Federico le pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Quieres que te ayude a llenar el saco de pi&ntilde;as?<\/p>\n<p>&mdash;Ayude. &mdash;Angelita comenz&oacute; a flirtear con su suegro&mdash; &iquest;Y qu&eacute; m&aacute;s?<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; m&aacute;s, qu&eacute;?<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; m&aacute;s le gusta de m&iacute;?<\/p>\n<p>&mdash;Por gustar, de ti me gusta todo.<\/p>\n<p>&mdash;S&oacute;lo le falta decir que soy como un cerdo, que se pueden aprovechar de mi hasta los andares.<\/p>\n<p>&mdash;Y se podr&iacute;a.<\/p>\n<p>Lo mir&oacute; y parec&iacute;a enfadada.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;&iquest;Me acaba de llamar cerda?!<\/p>\n<p>&mdash;Lo del cerdo lo dijiste t&uacute;, pero ya que te pones alta, te lo dir&eacute;: Me gustas tanto que te echar&iacute;a un polvo que te dejar&iacute;a los ojos en blanco.<\/p>\n<p>&mdash;Sue&ntilde;e. Yo no soy como mi amiga Pilarita.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;&iquest;Te cont&oacute; lo del pajar?!<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Te cont&oacute; tambi&eacute;n que yo estaba dormido cuando me cogi&oacute; la polla?<\/p>\n<p>&mdash;No.<\/p>\n<p>&mdash;Lo que me cont&oacute; fue unas cosas de usted que me cuesta creer.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; cosas?<\/p>\n<p>&mdash;Cosas.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Son cosas que le hice?<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;. &iquest;Es verdad que le hizo cosas sucias?<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Te dijo que me mam&oacute; la polla y que yo le com&iacute; las tetas, el culo y el chocho?<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;&iquest;Le comi&oacute; la almeja?!<\/p>\n<p>&mdash;Claro. Le com&iacute; el co&ntilde;o y se corri&oacute; en mi boca. En un buen polvo debe haber de todo. &iquest;Mi hijo no te come el co&ntilde;o?<\/p>\n<p>Angelita no sal&iacute;a de su asombro.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;No!<\/p>\n<p>&mdash;Entonces es un idiota. Un co&ntilde;ito tan fresco como el tuyo se debe saborear.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Lo que es su hijo es un se&ntilde;or!<\/p>\n<p>&mdash;Lo que es mi hijo es un tonto del culo. No hay nada m&aacute;s rico que beber el jugo de la corrida de una mujer, y si es jovencita, eso ya es una delicia.<\/p>\n<p>Angelita se agach&oacute; para coger una pi&ntilde;a, gir&oacute; la cabeza y vio para donde estaba mirando su suegro. Se incorpor&oacute;. Meti&oacute; la pi&ntilde;a en el saco, y le pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Me estaba mirando para el culo?<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, ya te dije que lo ten&iacute;as muy bonito.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;V&aacute;yase!<\/p>\n<p>&mdash;Me voy, pero antes dime. &iquest;Qu&eacute; te dijo Pilarita que le hice que te pareci&oacute; tan sucio?<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Si se lo digo me deja en paz?<\/p>\n<p>&mdash;Dejo.<\/p>\n<p>&mdash;Que se la meti&oacute; en los dos agujeros.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Oh, oh!<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute;?<\/p>\n<p>&mdash;Si te cont&oacute; que la folle por los dos lados fue con el fin de conseguir algo, esas cosas no se dicen gratuitamente.<\/p>\n<p>Angelita, se ofendi&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Siga su camino!<\/p>\n<p>&mdash;Te hizo dos deditos. &iquest;A qu&eacute; s&iacute;? Co&ntilde;o y culo.<\/p>\n<p>Cogi&oacute; una pi&ntilde;a verde del saco e hizo amago de tir&aacute;rsela.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Largo!<\/p>\n<p>&mdash;Te lo hizo.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Qu&eacute; se largue, co&ntilde;o!<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Se los hiciste t&uacute; tambi&eacute;n a ella?<\/p>\n<p>La pi&ntilde;a verde sali&oacute; de la mano de Angelita y vol&oacute; por encima de la cabeza de Federico.<\/p>\n<p>&mdash;Ya me voy, ya me voy. No le cuentes nada de lo que te dije a mi hijo.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Ahora le viene el miedo a Peligro?<\/p>\n<p>&mdash;Miedo, no, pero hay cosas que es mejor evitarlas.<\/p>\n<p>Federico, se fue. El perro, un perro de raza desconocida, lo sigui&oacute;.<\/p>\n<p>Unos minutos despu&eacute;s, estando Federico sentado sobre la roca del Venancio, una roca plana de unos 16 metros cuadrados, Angelita, arrastrando el saco de pi&ntilde;as lleg&oacute; junto a la roca, apoy&oacute; la espalda a un pino, y le pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;De verdad que Pilarita se corri&oacute; en su boca?<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, y yo me corr&iacute; en la suya. Se la llen&eacute; de leche.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Qu&eacute; fuerte! &iquest;Sabe rica?<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Cu&aacute;l?<\/p>\n<p>&mdash;La suya.<\/p>\n<p>&mdash;No s&eacute;, nunca la prob&eacute;. &iquest;A que sabe la tuya?<\/p>\n<p>&mdash;Sabe a&#8230; Si supiera que no lo iba a saber nadie&#8230;<\/p>\n<p>&mdash;Puedes apostar mi vida a que si algo pasa entre nosotros quedar&aacute; entre nosotros.<\/p>\n<p>&mdash;Siendo as&iacute;&hellip;<\/p>\n<p>Federico se levant&oacute;, fue a su lado y la bes&oacute;. Angelita comenz&oacute; a temblar como una ni&ntilde;a. Berto, su marido, no la besaba con lengua, Federico lo supo porque no sab&iacute;a besar. Enseguida aprendi&oacute;. Le desaboton&oacute; la blusa. Ella se desabroch&oacute; el sujetador Ten&iacute;a las tetas duras, con peque&ntilde;as areolas rosadas y bonitos pezones. Por su manera de gemir, le encantaba que se las comiera. Se le pusieron los pezones tiesos. Al bajarle las bragas vio que las ten&iacute;a empapadas. Arrodillado, &mdash;Angelita levantaba la falda con una mano&mdash; le cogi&oacute; las duras nalgas, y le pas&oacute; la punta de la lengua por ambos lados del capuch&oacute;n del cl&iacute;toris y despu&eacute;s alrededor. El cl&iacute;toris sali&oacute; del capuch&oacute;n. Lo lami&oacute; de abajo arriba, lo chup&oacute; y gir&oacute; su lengua sobre &eacute;l. Angelita abri&oacute; las piernas, y le dijo:<\/p>\n<p>&mdash;Me voy a correr.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;&iquest;Ya?!<\/p>\n<p>&mdash;Ya.<\/p>\n<p>Le lami&oacute; la raja y le sali&oacute; la lengua llena de babas. Le lami&oacute; los labios y fue bebiendo de ella. Le dio la vuelta y jug&oacute; con la punta de su lengua en su ojete. Al rato, le dijo:<\/p>\n<p>&mdash;As&iacute; tambi&eacute;n me voy a correr.<\/p>\n<p>Le volvi&oacute; a dar la vuelta. Al lamer el co&ntilde;o de abajo arriba, las piernas de Angelita comenzaron a temblar y le llen&oacute; la boca a su suegro con una larga corrida, pastosa y blanquecina.<\/p>\n<p>Cuando acab&oacute; de correrse, subi&oacute; las bragas, y abotonando los botones de la blusa, le dijo:<\/p>\n<p>&mdash;Lo que hicimos no estuvo bien. &iexcl;Qu&eacute; verg&uuml;enza! &iexcl;C&oacute;mo pude dejar que me hiciera una cosa as&iacute;!<\/p>\n<p>Federico la hab&iacute;a cagado. Al correrse, a Angelita se le fueran las ganas y se iba a quedar empalmado y sin co&ntilde;o donde meter. Sac&oacute; la polla, y le pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Y qu&eacute; hago yo con esto?<\/p>\n<p>&mdash;P&eacute;lela.<\/p>\n<p>Federico, le cogi&oacute; una mano.<\/p>\n<p>&mdash;Men&eacute;ala. Me lo debes.<\/p>\n<p>La cogi&oacute; sin rechistar. La apret&oacute; y Federico le foll&eacute; el c&iacute;rculo que hiciera con la mano d&aacute;ndole al culo hacia delante y hacia atr&aacute;s. Poco despu&eacute;s, al mojarle la mano de aguadilla, la bes&oacute; y ya le dio ella hacia delante y hacia atr&aacute;s. Federico le magre&oacute; las tetas y le meti&oacute; dos dedos en el co&ntilde;o empapado con las bragas subidas. Masturb&aacute;ndolo, y ya caliente de nuevo, le dijo:<\/p>\n<p>&mdash;Ens&eacute;&ntilde;eme.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;A qu&eacute;?<\/p>\n<p>&mdash;A mamar una polla.<\/p>\n<p>&mdash;Ponte en cuclillas.<\/p>\n<p>Al estar en cuclillas le dijo todo lo que le gustaba. Que le chuparan el glande, que le pasaran la lengua desde los huevos al frenillo&#8230; Le dijo como hacerlo y cuando&#8230; Lo que no le dijo fue que se iba a correr. Lo supo cuando la leche de su corrida llen&oacute; su boca, pero parec&iacute;a estar esper&aacute;ndola, ya que se la trag&oacute;, y luego le dijo:<\/p>\n<p>&mdash;Sabe raro, suegro.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;No sabe c&oacute;mo la de mi hijo?<\/p>\n<p>&mdash;A su hijo, en los dos meses que llevamos casados nunca se la mam&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Ahora ya sabes hacerlo, esta noche m&aacute;masela.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;S&iacute;, hombre! Para que me pregunte quien me ense&ntilde;&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Tambi&eacute;n es cierto. Mejor que no se la mames.<\/p>\n<p>Angelita le mir&oacute; para la polla y vio que se le pusiera fl&aacute;cida.<\/p>\n<p>&mdash;Se le baj&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Cosas de la edad.<\/p>\n<p>&mdash;Y yo que quer&iacute;a&#8230;<\/p>\n<p>Federico, guard&oacute; la polla, cogi&oacute; el saco de pi&ntilde;as, lo ech&oacute; al hombro, y le dijo:<\/p>\n<p>&mdash;Lo que t&uacute; quieres es mejor hacerlo en tu casa. Berto no llega hasta la noche.<\/p>\n<p>En la cocina de la casa de Angelita, bebiendo un par de limonadas, le pregunt&oacute; Angelita a Federico:<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Ya est&aacute; para otro, suegro?<\/p>\n<p>Federico se acerc&oacute; a ella, le cogi&oacute; las nalgas, y la apret&oacute; contra &eacute;l, Angelita rode&oacute; con sus brazos el cuello de su suegro. Se besaron largamente, despu&eacute;s, Federico, le pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;C&oacute;mo te gusta m&aacute;s, arriba, abajo, por detr&aacute;s&#8230;?<\/p>\n<p>&mdash;S&oacute;lo foll&eacute; estando debajo, pero me gustar&iacute;a correrme otra vez en su boca antes de que me la meta.<\/p>\n<p>Se volvieron a besar.<\/p>\n<p>&mdash;Tut&eacute;ame.<\/p>\n<p>&mdash;No, no vaya a ser que despu&eacute;s, sin querer, lo tute&eacute; delante de su hijo y empiece a desconfiar.<\/p>\n<p>&mdash;Est&aacute;s en todo.<\/p>\n<p>&mdash;Hay que estar.<\/p>\n<p>Federico le quit&oacute; la blusa, el sujetador, la falda y las bragas, Angelita se quit&oacute; los zapatos y las medias. La cogi&oacute; en alto en peso y la sent&oacute; sobre la mesa, mesa a la que la cubr&iacute;a un mantel azul. La bes&oacute;. La ech&oacute; hacia atr&aacute;s y le comi&oacute; las tetas. Con dos dedos le abri&oacute; el co&ntilde;o. Le lami&oacute; un labio varias veces, despu&eacute;s el otro, y acto seguido, con la lengua plana, se lo lami&oacute; de abajo arriba sin llegar a tocar el cl&iacute;toris. Los gemidos de placer de Angelita y aquel co&ntilde;o tan fresco fueron empalmando a Federico. Se desnud&oacute;. Su polla ya miraba al frente. Le lami&oacute; el perin&eacute; y el ojete. Se lo foll&oacute; con la punta de la lengua y sinti&oacute; como se la apretaba al abrirse y al cerrarse. Luego le foll&oacute; la vagina con la lengua la tira de veces. Cuando ya Angelita no aguantaba m&aacute;s, le pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Tienes mantequilla?<\/p>\n<p>&mdash;Hay manteca en la alacena.<\/p>\n<p>Federico cogi&oacute; la manteca y unt&oacute; su polla con ella. Le ech&oacute; a Angelita en el ojete. La muchacha se asust&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Por el culo, no!<\/p>\n<p>&mdash;Te va a gustar.<\/p>\n<p>Le puso la punta en la entrada.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;No, suegro, no!<\/p>\n<p>Empuj&oacute; y entr&oacute; el glande.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Le dije que no!<\/p>\n<p>Federico se la meti&oacute; hasta la mitad, y suavemente le foll&oacute; media docena de veces el culo. Angelita hab&iacute;a parado de protestar. Se la meti&oacute; hasta el fondo, despacito. Con dos dedos le acarici&oacute; el cl&iacute;toris. Al rato, magre&aacute;ndole las tetas con una mano, acarici&aacute;ndole el cl&iacute;toris con la otra y foll&aacute;ndole el culo, le pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Te gusta?<\/p>\n<p>Angelita, minti&oacute;<\/p>\n<p>&mdash;No.<\/p>\n<p>&mdash;Mentirosa. S&eacute; que te gusta porque de tu co&ntilde;o no para de salir jugo.<\/p>\n<p>&mdash;F&oacute;lleme y calle.<\/p>\n<p>Federico la foll&oacute; y le acarici&oacute; el cl&iacute;toris hasta que los gemidos de Angelita lo alertaron que se iba a correr. Se la quit&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;No! M&eacute;tala en el culo otra vez.<\/p>\n<p>Federico, cogi&eacute;ndola por la cintura, meti&oacute; todo el co&ntilde;o de Angelita en la boca y le meti&oacute; la lengua en la vagina. Angelita movi&oacute; la pelvis de abajo arriba y le llen&oacute; la boca de babas, diciendo:<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Me corro, suegro, me corro!<\/p>\n<p>Al acabar de beber aquella inmensa corrida. Federico, al estilo troglodita, se ech&oacute; al hombro a Angelita y la llev&oacute; a la habitaci&oacute;n. La puso en la cama, se ech&oacute; boca arriba a su lado, y le dijo:<\/p>\n<p>&mdash;Folla al hombre de las cavernas.<\/p>\n<p>&mdash;Prefiero que me siga follando. &mdash;Se puso a cuatro patas&mdash; As&iacute; nunca me foll&oacute; su hijo, y adem&aacute;s estoy indefensa.<\/p>\n<p>Con eso le hab&iacute;a dicho que se la pod&iacute;a meter en el culo cuando quisiese.<\/p>\n<p>Federico, que hab&iacute;a visto una zapatilla debajo de la cama, se estir&oacute;, la cogi&oacute;, se puso detr&aacute;s de Angelita, levant&oacute; la mano y le larg&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Plas, plas &mdash;Angelita se estir&oacute; sobre la cama, plas, plas, plas!<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Me est&aacute; haciendo da&ntilde;o!<\/p>\n<p>&mdash;Esto es por puta. Mira que meterle los cuernos a mi hijo&#8230;<\/p>\n<p>Le volvi&oacute; a largar en las dos nalgas.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Se los met&iacute; con usted, hijo de&#8230;!<\/p>\n<p>Le dio con m&aacute;s fuerza.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Hijo de qu&eacute;, guarra?<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Hijo de puuuuuuta!<\/p>\n<p>Le volvieron a caer, ya con menos fuerza.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de darle, Federico, le bes&oacute; las nalgas coloradas, y le pas&oacute; la lengua por el perin&eacute; y el ojete, Angelita levant&oacute; el culo y abri&oacute; las piernas. Le lami&oacute; el co&ntilde;o empapado. La muchacha, gimiendo, se volvi&oacute; a poner a cuatro patas, y le dijo:<\/p>\n<p>&mdash;Dame un poquito m&aacute;s con la zapatilla.<\/p>\n<p>Federico, le dio.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de darle, tir&oacute; con la zapatilla, la cogi&oacute; por las tetas y le clav&oacute; la polla en el co&ntilde;o.<\/p>\n<p>Angelita, exclam&oacute;:<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;&iexcl;Ooooh, qu&eacute; gustazo!<\/p>\n<p>Al rato largo, sintiendo las pelotas de Federico chocar contra ella y sus manos magreando sus tetas, le dijo:<\/p>\n<p>&mdash;M&eacute;tamela un poquito en el culo, suegro.<\/p>\n<p>&mdash;Y t&uacute; mete dos dedos el en co&ntilde;o y f&oacute;llalo.<\/p>\n<p>Angelita hizo lo que le dijo. Federico se la meti&oacute; y le foll&oacute; el culo.<\/p>\n<p>No tardo ni cinco minutos en decirle:<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;C&oacute;rrase conmigo, suegro!<\/p>\n<p>Angelita, al correrse, sinti&oacute; tanto gusto que Federico, llen&aacute;ndole el culo de leche, tuvo que taparle la boca con una mano. Si no lo llega a hacer se iban a enterar en los vecinos del pueblo y los de los pueblos de al lado de lo que estaba haciendo por sus escandalosos gemidos.<\/p>\n<p>Angelita, tuvo que esperar a otra ocasi&oacute;n para montar a su suegro. El p&aacute;jaro era de picha floja, pero eso s&iacute;, lo que hac&iacute;a lo hac&iacute;a &nbsp;bien.<\/p>\n<p>Quique.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Federico, un viudo sesent&oacute;n, iba paseando a su perro por el monte cuando vio a Angelita, arrodillada y bebiendo en un regato que bajaba del monte. Ten&iacute;a el trasero en pompa, y le dijo.&nbsp; &mdash;Ese s&iacute; que es un culito diez, Angelita. La voz de Federico la sorprendi&oacute;. 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