{"id":19366,"date":"2018-12-02T23:00:00","date_gmt":"2018-12-02T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-12-02T23:00:00","modified_gmt":"2018-12-02T23:00:00","slug":"19366-adela","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/19366-adela\/","title":{"rendered":"Adela"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"19366\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Era un viernes pasada medianoche volv&iacute;a para casa, despu&eacute;s del trabajo, ir al gimnasio y haber tomado unas copas con amigos, hab&iacute;a salido del metro, apetec&iacute;a no ir directa al piso que por aquel entonces compart&iacute;a con otras chicas, a la espera de cruzar un paso de peatones interrumpi&oacute; mis pensamientos una voz que me llamaba por mi nombre, Nora. Por la voz y por lo que pude apreciar por la ventana trasera del taxi era una mujer, el coche paro, desde luego era alguien que me conoc&iacute;a, al llegar a su altura, se abri&oacute; la puerta, primero fueron unos zapatos de tac&oacute;n y unas piernas enfundadas en medias y despu&eacute;s el resto me cost&oacute; al primer momento reconocerla. Era Adela, llevaba un traje chaqueta adem&aacute;s el pelo suelto sobre los hombros, cuando la conoc&iacute; en el tren era m&aacute;s informal con jeans, jersey, deportivas, parka y con el pelo recogido en la nuca, me impacto de la misma manera como lo hizo tambi&eacute;n aquel d&iacute;a, no olvido f&aacute;cilmente a una mujer, hab&iacute;an pasado casi cuatro meses de nuestro encuentro en el AVE.<\/p>\n<p>Entr&eacute; en el vag&oacute;n y tome asiento, la vi pasar por el and&eacute;n tirando de dos maletas, al poco entr&oacute; era la ocupante del asiento del lado ventanilla, tuve que levantarme para dejarle paso, me saludo agradecida, por la voz percib&iacute; un acento sudamericano, tendr&iacute;a entre 45 y 50 a&ntilde;os, el tren emprendi&oacute; su marcha puntual. Me qued&eacute; dormida tan pronto se puso en marcha, despert&eacute; cuando hab&iacute;a ya anochecido, mir&eacute; el reloj faltaba algo m&aacute;s de media hora para llegar, la mire de reojo, ella se dio cuenta.<\/p>\n<p>&mdash;Buena siesta &mdash;me dijo.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, espero no haberle molestado.<\/p>\n<p>&mdash;Bueno en alguna ocasi&oacute;n he tenido que enderezarte la cabeza pero no ha sido una molestia &mdash;dijo sonriendo.<\/p>\n<p>&mdash;Usted perdone, la verdad es que iba con sue&ntilde;o atrasado, de nuevo le pido excusas.<\/p>\n<p>Se hab&iacute;a girado hacia m&iacute;, la observe mejor que cuando tomo asiento, simp&aacute;tica, y con unas simples ganas de hablar. Ten&iacute;a una cara redonda, de piel morena, unos labios carnosos, ojos grandes de color casta&ntilde;o, el pelo recogido en la nuca, el ajustado jersey color miel le daba un modesto realce a sus pechos que no se apreciaban grandes pero suficientes, las piernas con jeans, con unos toques de maquillaje, vamos una mujer con estilo, en fin resultona.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;En MD por trabajo?<\/p>\n<p>&mdash;Bueno no, en busca de &eacute;l, despu&eacute;s familia.<\/p>\n<p>&mdash;Uf, la familia a veces agota m&aacute;s que buscar trabajo.<\/p>\n<p>&mdash;Pues la verdad que s&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Y t&uacute; &mdash;antes ya me hab&iacute;a advertido que la tuteara.<\/p>\n<p>&mdash;He pasado dos d&iacute;as visitando amigos aqu&iacute; en MD de vuelta de mi pa&iacute;s, ahora a casa y vuelta al trabajo.<\/p>\n<p>&mdash;Vives en BCN<\/p>\n<p>&mdash;Si llevo casi tres a&ntilde;os, me encanta la ciudad y sobre todo el mar. Y t&uacute;?<\/p>\n<p>&mdash;De momento estudiando, vivo all&iacute; tambi&eacute;n hace tiempo.<\/p>\n<p>Me coment&oacute; que era arquitecta, yo le habl&eacute; de mis estudios y lo dif&iacute;cil de encontrar un trabajo, con esto llegamos al final del trayecto, le ayude con una de las maletas, yo llevaba solo una bolsa, nos despedimos, ella para un taxi y yo me adentr&eacute; en el metro. Despu&eacute;s de los besos de rigor en ambas mejillas, le pregunte que hac&iacute;a por aquellos lugares. Viv&iacute;a cerca, se hab&iacute;a mudado hac&iacute;a escasamente un mes. &Eacute;ramos casi vecinas, yo viv&iacute;a dos manzanas m&aacute;s en paralelo a su vivienda, charlando la acompa&ntilde;&eacute; hasta su portal, ven&iacute;a de una cena con compa&ntilde;eros del trabajo pero no le apetec&iacute;a seguir cuando propusieron ir de copas, aleg&oacute; cansancio y dolor de cabeza.<\/p>\n<p>&mdash;Quieres subir, te invito a tomar algo naturalmente si no tienes prisa &mdash;me dijo<\/p>\n<p>&mdash;No tienes dolor de cabeza, no quisiera molestar.<\/p>\n<p>&mdash;Todo fue una disculpa, no me apetec&iacute;a encerrarme en un local donde no puedes ni hablar por el sonido de la m&uacute;sica, &iquest;por qu&eacute; tienes que estar uno mal para complacer a otros?<\/p>\n<p>&mdash;Realmente tienes toda la raz&oacute;n sino te gusta no tienes porqu&eacute; ir.<\/p>\n<p>&mdash;Como me encuentro bien y con pocas ganas de dormir, te vuelvo a proponer mi invitaci&oacute;n, seguro que tendremos algo que contarnos y hablar contigo seguro ser&aacute; reconfortable.<\/p>\n<p>&mdash;No quisiera molestar, en fin, acepto tu propuesta. Abri&oacute; la porter&iacute;a, por el pasillo ella delante con paso firme, cuando llegamos el ascensor le ced&iacute; el paso, a lo que ella respondi&oacute; con una sonrisa d&aacute;ndome las gracias. No pude evitar una mirada furtiva a su trasero que cubr&iacute;a la falda ajustada que llegaba hasta la mitad de sus muslos, imagen que procur&eacute;, no sin esfuerzo, quitar de mi cabeza, entramos en el ascensor y con voz en&eacute;rgica.<\/p>\n<p>&mdash;Al &aacute;tico, por favor &mdash;solo hab&iacute;a uno, obediente, apret&eacute; el bot&oacute;n. Entramos, deje la bolsa de deporte en el recibidor y pasamos al interior. Se le ve&iacute;a satisfecha de mostrarlo, realmente un piso coquet&oacute;n y decorado con gusto, se notaba el toque de su profesi&oacute;n. Pasamos a la sala, me ofreci&oacute; el sill&oacute;n para sentarme y que quer&iacute;a tomar.<\/p>\n<p>&mdash;No, se tu misma.<\/p>\n<p>&mdash;Te apetece un gin-tonic, es mi bebida preferida.<\/p>\n<p>&mdash;Bueno pues que sea.<\/p>\n<p>Se dirigi&oacute; al mueble sobre &eacute;l botellas de licor, se agach&oacute; frente al equipo de m&uacute;sica y lo conect&oacute;, espero en cuclillas hasta que empez&oacute; a sonar, suavemente, una bater&iacute;a punteada por una guitarra<\/p>\n<p>&mdash;Te molesta la m&uacute;sica.<\/p>\n<p>&mdash;Todo lo contrario.<\/p>\n<p>Mientras se dirigi&oacute; a la cocina, la observe con la mirada, aprovech&eacute; para hacerle un examen m&aacute;s completo desde otra perspectiva. La melena casta&ntilde;a le ca&iacute;a sobre los hombros y se mec&iacute;a en suave oleaje con cada paso, la camisa blanca con piezas de piel en los hombros y pu&ntilde;os, desabrochados los primeros botones insinuando la canal de entre los pechos, caderas y nalgas, con buena armon&iacute;a con el resto, realzadas por la falda ajustada, las medias negras, le realzaban las piernas, no gordas pero robustas. Aunque no era mi estilo, hab&iacute;a de reconocer que era armonioso todo el conjunto. Adem&aacute;s sab&iacute;a andar con tacones, mir&aacute;ndola desenvolverse un estremecimiento recorri&oacute; mi cuerpo. Era un tipo de mujer que sin duda admirada y deseada por los hombres y como no tambi&eacute;n por mujeres, aqu&iacute; en aquel momento me inclu&iacute;a yo.<\/p>\n<p>Perdida en su contemplaci&oacute;n ella se acerc&oacute; con la bebida, se inclin&oacute; frente a m&iacute; para depositar ambas copas sobre una mesita, mis ojos se desviaron a la generosidad del escote.<\/p>\n<p>&mdash;Espero que te guste, cargaditos y con mucho hielo &mdash;Dijo con una sonrisa tom&oacute; asiento en un sill&oacute;n delante de m&iacute;, sorbi&oacute; un poco de la copa y recost&aacute;ndose cruzo las piernas.<\/p>\n<p>&mdash;Umm est&aacute; en su punto.<\/p>\n<p>&mdash;Tom&eacute; un trago, est&aacute; cargadito pero muy bueno.<\/p>\n<p>&mdash;Gracias me alegro que te guste.<\/p>\n<p>&mdash;Cu&aacute;l es el motivo de tu cambio de piso &mdash;empec&eacute; para entablar la conversaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Siguieron preguntas del trabajo y de mis estudios. Al un&iacute;sono tomamos un trago, al incorporarse, me ofreci&oacute; una nueva exposici&oacute;n de la comisura de sus pechos y al acomodarse de nuevo en el sill&oacute;n, con el abrir y cerrar de piernas pude apreciar perfectamente unos muslos generosos, las medias no llegaban hasta el final pues vi el color de la piel entre ellos y al fondo el color negro de la tela de sus bragas. Se hizo un silencio, yo en aquel momento solo ten&iacute;a en mi cabeza la visi&oacute;n de sus pechos y sus muslos, no s&eacute; qu&eacute; cara tendr&iacute;a, seguro que ella no romp&iacute;a el silencio porqu&eacute; se sent&iacute;a alagada por mi cara de embobada, al final tuvo que hacer un suave ruido con su garganta, entonces la mir&eacute; a los ojos, de repente me puse roja como un tomate, me sent&iacute;a incomoda, pens&eacute; que har&iacute;a alg&uacute;n tipo de comentario, pero no fue as&iacute;, se limit&oacute; a sonre&iacute;r.<\/p>\n<p>Mientras habl&aacute;bamos, descruzaba las piernas lentamente, asegur&aacute;ndose de darme una buena visi&oacute;n. La voz de Adela son&oacute; mientras montaba su espect&aacute;culo.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Est&aacute;s bien? &mdash;sonri&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Um, uh, s&iacute; estoy bien. &iquest;Por qu&eacute; preguntas?<\/p>\n<p>&mdash;Oh, pareces bastante distra&iacute;da. Como si tuvieras problemas para concentrarte en nuestra conversaci&oacute;n &mdash;Descruz&oacute; las piernas, desliz&aacute;ndose hacia atr&aacute;s, un poco en el asiento y las dej&oacute; todo lo separadas que le permit&iacute;an la falda.<\/p>\n<p>&mdash;No s&eacute; de lo que est&aacute;s hablando.<\/p>\n<p>&mdash;Creo que lo sabes. Desde que hemos entrado, me estas observando con una mirada.<\/p>\n<p>&mdash;Perdona Adela, yo&#8230;<\/p>\n<p>&mdash;Me has estado mirando fijamente las piernas. Al menos cuando no estabas hablando.<\/p>\n<p>Sonroj&aacute;ndome, solo pude mascullar. &mdash;Oh Dios.<\/p>\n<p>&mdash;Est&aacute; bien. Esta sesi&oacute;n ha terminado. Ahora veras lo que quieres &mdash;Se levant&oacute; y subi&eacute;ndose la falda, me mostr&oacute; por completo sus piernas, unas medias liguero dejando al descubierto parte de sus muslos y una ajustada braga de encaje negro. La elegancia y el erotismo unidos.<\/p>\n<p>&mdash;No&#8230; quiero decir&#8230;<\/p>\n<p>&mdash;Deja de pensar, no, no, no&#8230; &mdash;Mientras sonre&iacute;a<\/p>\n<p>&mdash;No me gustar&iacute;a&#8230;<\/p>\n<p>&mdash;S&eacute; lo que quieres y al igual tengo lo que necesitas.<\/p>\n<p>&mdash;No entiendo&#8230;<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Te gustan mis medias? &iquest;Mis piernas? pues adelante.<\/p>\n<p>&mdash;No puedo&#8230; no soy una&#8230;<\/p>\n<p>&mdash;T&uacute; puedes y lo har&aacute;s. No s&eacute; si eres, pero lo estas deseando.<\/p>\n<p>&mdash;Adela, no&#8230;<\/p>\n<p>&mdash;Nora, si &mdash;mientras se&ntilde;al&aacute;ndome con el dedo.<\/p>\n<p>&mdash;Ponte de rodillas, ahora mi deseo es que me pases la lengua por cada cent&iacute;metro de mis piernas. Levant&oacute; una pierna apoy&aacute;ndola en el asiento del sill&oacute;n, yo de rodillas siguiendo sus indicaciones, inclinada lami&eacute;ndole desde los tobillos hasta el inicio justo de la ropa de la braga, primero una pierna y despu&eacute;s la otra.<\/p>\n<p>&mdash;De momento solo las piernas. Oh, &iquest;A mi ni&ntilde;a le gusta esto? &iquest;Verdad?<\/p>\n<p>&mdash;Sii<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Es esto lo que imaginaste cuando aceptaste subir a casa?<\/p>\n<p>&mdash;No.<\/p>\n<p>&mdash;Ya ver&aacute;s que es mucho mejor &mdash;Se hab&iacute;a girado inclin&aacute;ndose levemente, unas generosas y prietas nalgas, solo cubiertas m&iacute;nimamente, las ten&iacute;a ante mi cara, pas&eacute; la lengua.<\/p>\n<p>&mdash;Oh, qu&eacute; ni&ntilde;a tan traviesa. Seguro que te est&aacute; excitando, &iquest;no es as&iacute;? Sigue, eso est&aacute; bien.<\/p>\n<p>&mdash;Bueno, yo&#8230;<\/p>\n<p>&mdash;Genial, lev&aacute;ntate, vamos &mdash;No me dio la oportunidad de cambiar de opini&oacute;n, tom&aacute;ndome de la mano me llev&oacute; al dormitorio. Una oleada de energ&iacute;a nerviosa recorri&oacute; mi cuerpo, cuando ella me tom&oacute; de la mano. Me coloc&oacute; delante de un espejo, este cubr&iacute;a desde el suelo casi hasta el techo, ella se coloc&oacute; detr&aacute;s de m&iacute;. Sus manos me acariciaron la cara, despu&eacute;s igual sobre la camiseta.<\/p>\n<p>&mdash;Me gustar&iacute;a verte las tetas, &iquest;quieres? &iquest;Verdad?<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, s&iacute;, Adela. Si t&uacute; las quieres ver.<\/p>\n<p>&mdash;A qu&eacute; esperas &mdash;tuve mis dudas, pero me desprend&iacute; de la camiseta y el sujetador.<\/p>\n<p>&mdash;Que hermosas son &mdash;por detr&aacute;s me abraz&oacute;, con una mano, empez&oacute; a acariciarlas, con los dedos gir&oacute; con cierta presi&oacute;n los pezones. Con la otra mano desde atr&aacute;s, me desabroch&oacute; el pantal&oacute;n aflojando la cintura, lo desprendi&oacute; un poco, y paseo la mano por encima de la tela de la braga. Mientras lo hac&iacute;a, me sorprend&iacute; al notar que mi co&ntilde;o se mojaba. Muy mojado. Empec&eacute; a gemir involuntariamente ante los manoseos de ella.<\/p>\n<p>&mdash;Oh, &iquest;A mi ni&ntilde;a le gusta esto? &iquest;Verdad?<\/p>\n<p>&mdash;Shhh&#8230;<\/p>\n<p>&mdash;Pues mami, quiere verte tambi&eacute;n el co&ntilde;o, &iquest;querr&aacute;s ense&ntilde;&aacute;rmelo?<\/p>\n<p>&mdash;Si es tu deseo.<\/p>\n<p>Me manejaba, estaba bajo su control, decid&iacute; dejarme llevar, ella estaba disfrutando, y yo tambi&eacute;n. Voluntariamente me baje los pantalones y despu&eacute;s la braga. Me pidi&oacute; que me colocara con las manos entrelazadas en la nuca. Mis sensores se activaron cuando se desprendi&oacute; de la falda y la camisa. Las dos frente al espejo, yo desnuda, ella con ropas intimas, sus ojos clavados a los m&iacute;os a traves del espejo, una mirada fr&iacute;a y extraordinaria, sus piernas un poco abiertas, tensos los gemelos por la altura de los tacones, su mano pasando por delante, bajo por entre mis piernas y sinti&oacute; la humedad.<\/p>\n<p>&mdash;Oh, mi ni&ntilde;a, eso est&aacute; bien, pero todav&iacute;a no.<\/p>\n<p>Se dio la vuelta y cogiendo mi mano por la mu&ntilde;eca la coloc&oacute; entre sus muslos, mir&aacute;ndome me pregunto:<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Te preocupa algo?<\/p>\n<p>&mdash;No que va, nada &mdash;estaba del todo decidida, que fuese lo que el vicio y el deseo me tuviese preparado.<\/p>\n<p>Mientras mi mano sub&iacute;a por su muslo hasta llegar a sus bragas. El roce de mis dedos sobre la tela, hizo que un leve gemido rompiese el silencio, y que instintivamente abriese sus piernas para facilitar mi labor. Busqu&eacute; su sexo, de tal forma que mi mano pudo recorrer su raja de abajo a arriba con facilidad. Mis dedos pronto quedaron empapados. Cogi&eacute;ndome de nuevo la mano por la mu&ntilde;eca la sac&oacute;, llevando mis dedos a mi boca. Me la quede mirando, vi como una sonrisa lasciva se dibujaba en su cara a la vez a que afirmaba con su cabeza<\/p>\n<p>&mdash;Creo que no me he equivocado.<\/p>\n<p>&mdash;Me gustar&aacute; complacerte, estoy lista.<\/p>\n<p>&mdash;A ver de que es capaz mi ni&ntilde;a para complacer a su mami.<\/p>\n<p>Mientras se hab&iacute;a sentado al pie de la cama. En cuclillas frente a ella. Mis manos recorrieron sus muslos hasta llegar a su cintura, lentamente fui bajando su braga hasta sus rodillas, su sexo apareci&oacute; ante mi desnudo, completamente rasurado, acaricie su pubis, era suave y desprend&iacute;a un aroma corporal que penetr&oacute; en mi nariz provocando una subida de mi excitaci&oacute;n. Separ&eacute; sus piernas con mis manos, lo que hizo que su braga acabase a la altura de sus tobillos. Situ&eacute; mis dedos en el inicio de raja desliz&aacute;ndolos para abrir unos labios que empezaban a humedecerse. Lo bese delicadamente, a lo que Adela respondi&oacute; con un primer y profundo suspiro. Mi lengua recorri&oacute; cada pliegue de sus labios, la entrada de su vagina y su cl&iacute;toris, segu&iacute; as&iacute; durante unos minutos hasta que con sus manos me obligo a parar.<\/p>\n<p>Me hizo levantar y que me tumbase en la cama, se desprendi&oacute; del sujetador, aparecieron unos pechos grandes y maduros, se reclin&oacute; sobre m&iacute; sin dejar de mirarme.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Mi ni&ntilde;a tiene hambre?<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, mami, tengo mucha hambre &mdash;Mientras los colocaba a la altura de mi boca.<\/p>\n<p>&mdash;No te preocupes, ni&ntilde;a, puedes alimentarte todo lo que quieras &mdash;. Mientras yo succionaba sus pechos, a la vez que con su mano acariciaba lentamente el exterior de mi co&ntilde;o. Hac&iacute;an que mi excitaci&oacute;n subiera a lo m&aacute;s alto. Cerr&eacute; los ojos.<\/p>\n<p>Siguieron despu&eacute;s, sus labios en mi sexo, la lengua dentro, para despu&eacute;s subiendo lentamente, su lengua entraba en mi boca, cuando notaba que mi excitaci&oacute;n hab&iacute;a llegado casi a su tope, se relajaba y acariciaba mis pechos mientras me miraba. Y as&iacute; que cuando mi respiraci&oacute;n se empezaba a relajar, volv&iacute;a a empezar. Sent&iacute; que ya hab&iacute;a perdido el control, que me iba a correr. De golpe se apart&oacute;, se levant&oacute; y desde la puerta.<\/p>\n<p>&mdash;Eso es todo de momento, rel&aacute;jate &mdash;y sali&oacute; del dormitorio.<\/p>\n<p>Al poco volvi&oacute; sonriendo, llevaba algo que dejo en la mesita, se tumb&oacute; a mi lado, y mientras sus dedos se enredaban en mi cabello, se acerc&oacute; a mi o&iacute;do.<\/p>\n<p>&mdash;Ya no eres una ni&ntilde;a pero te doblo en edad. &iquest;Te gusto?<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, mami, me gustas.<\/p>\n<p>&mdash;Espero que no te arrepientas &mdash;Se incorpor&oacute; y mostr&aacute;ndome un collar.<\/p>\n<p>&mdash;Es una prueba de sumisi&oacute;n absoluta que determina qui&eacute;n lleva las riendas y qui&eacute;n debe acatar las &oacute;rdenes, &iquest;entiendes?<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, mami lo entiendo.<\/p>\n<p>A la semana siguiente me mud&eacute; a su casa, durante casi dos a&ntilde;os fui su sumisa sirviente en el hogar y sumisa sexualmente. Lo que ocurri&oacute; creo que merecen relatos aparte.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Era un viernes pasada medianoche volv&iacute;a para casa, despu&eacute;s del trabajo, ir al gimnasio y haber tomado unas copas con amigos, hab&iacute;a salido del metro, apetec&iacute;a no ir directa al piso que por aquel entonces compart&iacute;a con otras chicas, a la espera de cruzar un paso de peatones interrumpi&oacute; mis pensamientos una voz que me [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":12059,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":{"0":"post-19366","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-masturbacion"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19366","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/12059"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19366"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19366\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19366"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19366"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19366"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}