{"id":19422,"date":"2018-12-08T23:00:00","date_gmt":"2018-12-08T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-12-08T23:00:00","modified_gmt":"2018-12-08T23:00:00","slug":"19422-el-diario-de-mica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/19422-el-diario-de-mica\/","title":{"rendered":"El diario de Mica"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"19422\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Todas las muertes causan conmoci&oacute;n en su entorno. Incluso aquellos occisos que en vida supieron ser solitarios y antisociales, a la hora de su partida causan, aunque sea, un revuelo ef&iacute;mero a su alrededor. Pero cuando la muerte le llega a una persona joven, y para colmo esa persona es especialmente querida por sus iguales, el fallecimiento marca un antes y un despu&eacute;s en la vida de quienes la conocieron de cerca.<\/p>\n<p>Esta vez la muerta fue una estudiante de contabilidad que se llamaba Micaela, y para darle m&aacute;s dramatismo al tr&aacute;gico suceso, result&oacute; que fue ella misma quien se quit&oacute; la vida.<\/p>\n<p>Yo la conoc&iacute;a, pues era su profesor.<\/p>\n<p>Tengo treinta a&ntilde;os, y por eso, supongo, mantengo una buena relaci&oacute;n con el alumnado de la universidad. Es que no fue hace tanto que yo era un adolescente dando mis primeros pasos acad&eacute;micos, como ellos, y eso me permite conectarme f&aacute;cilmente con los chicos.<\/p>\n<p>Micaela pertenec&iacute;a a un grupo de chicos que reci&eacute;n empezaba la carrera en la facultad de econom&iacute;a. Deb&iacute;an cursar contabilidad b&aacute;sica, y ah&iacute; era donde yo aparec&iacute;a en sus vidas.<\/p>\n<p>Recuerdo que Micaela se sentaba en el fondo, junto a otros cuatro o cinco pibes que eran sus amigos. Uno de ellos sal&iacute;a con ella y se notaba que estaban enamorados.<\/p>\n<p>De Micaela me llam&oacute; la atenci&oacute;n su aspecto infantil. Sol&iacute;a usar trenzas, sus dientes estaban adornados por unos brackets y ten&iacute;a la mirada insegura de una nena peque&ntilde;a. Usaba una llamativa cartuchera de Barbie, donde guardaba un mont&oacute;n de fibras y l&aacute;pices de colores que resultaban in&uacute;tiles en la universidad. Aun as&iacute; se pod&iacute;a entrever en su cuerpo delgado pero sinuoso que se estaba convirtiendo en una mujer, y la sensualidad de ese cuerpo esbelto, que contrastaba violentamente con esa primera imagen infantil seguramente causaba una fuerte impresi&oacute;n en los hombres.<\/p>\n<p>Al principio hab&iacute;a pasado casi desapercibida, pero de a poco fue venciendo su timidez y comenz&oacute; a participar en las clases, cosa que, como profesor, me alegr&oacute;.<\/p>\n<p>A todos les tom&oacute; por sorpresa su intempestivo final. Juli&aacute;n, su noviecito, estaba destrozado. Tanto es as&iacute; que tem&iacute; que &eacute;l mismo siguiera el camino de su amada.<\/p>\n<p>Lo vi en el velorio, pegado al ata&uacute;d abierto de Micaela, llorando desconsoladamente.<\/p>\n<p>El cuatrimestre hab&iacute;a llegado a su fin y en ese tiempo me hice muy cercano a la mayor&iacute;a de los alumnos. Con varios me escrib&iacute;a de manera regular y Juli&aacute;n era uno de ellos. No hab&iacute;a mucho que pudiese hacer por &eacute;l, s&oacute;lo atin&eacute; a abrazarlo.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de saludar a los padres destruidos y de consolar a algunas de las amigas de Micaela, fui a buscar a Juli&aacute;n, quien hab&iacute;a salido, ya que sab&iacute;a que aparte de los progenitores de Mica, era el que m&aacute;s sufr&iacute;a. Supuse que estar&iacute;a confundido, sin siquiera saber por qu&eacute; la chica que hasta hace unos d&iacute;as lo abrazaba y lo besaba, hab&iacute;a decidido dejarlo solo. Pero estaba equivocado.<\/p>\n<p>Juli&aacute;n estaba sentado en la vereda de la casa mortuoria. Lo hab&iacute;an dejado s&oacute;lo, respetando su sufrimiento. Aun as&iacute; me acerqu&eacute; a &eacute;l. Me hab&iacute;a dado la impresi&oacute;n de que el abrazo que le hab&iacute;a dado anteriormente lo consol&oacute;, aunque sea un poco, as&iacute; que me puse en cuclillas a su lado.<\/p>\n<p>&mdash;No s&eacute; cu&aacute;l es el sentimiento m&aacute;s fuerte. &mdash;Dijo, susurrando, como para dejar en claro que s&oacute;lo hablaba conmigo.&mdash; siento tanta tristeza como bronca.<\/p>\n<p>Supuse que cuando hablaba de bronca se refer&iacute;a a que su novia lo dej&oacute; de la peor manera posible, de un d&iacute;a para otro, o quiz&aacute; se deb&iacute;a a que estaba enojado consigo mismo por no haber advertido nada. Aun as&iacute;, me guard&eacute; mis suposiciones y le pregunt&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Bronca &iquest;Por qu&eacute;?<\/p>\n<p>Juli&aacute;n hizo un silencio calculado, como queriendo dar dramatismo a la situaci&oacute;n, como si ya no fuese lo suficientemente dram&aacute;tica.<\/p>\n<p>&mdash;Mica ten&iacute;a otra cara. &mdash;Dijo al fin.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;qu&eacute;?<\/p>\n<p>&mdash;Eso&hellip; ten&iacute;a otra cara. &mdash;se limpi&oacute; los mocos que se le sal&iacute;an de la nariz con el pu&ntilde;o de su camisa, y sigui&oacute; diciendo.&mdash; conmigo era la novia perfecta: dulce, cari&ntilde;osa, detallista, compa&ntilde;era&hellip; &mdash;De repente par&oacute; de hablar y estall&oacute; en una carcajada. Los que estaban afuera de la casa velatoria lo miraron con asombro, pero enseguida se enfrascaron en su propio dolor, habr&aacute;n pensado que despu&eacute;s de todo, cada quien expresaba su sufrimiento como pod&iacute;a.&mdash; Pero ten&iacute;a otra cara. &mdash;repiti&oacute; Juli&aacute;n, controlando su risa.&mdash; Yo no le alcanzaba. Yo no le alcanzaba.<\/p>\n<p>&mdash;Juli&aacute;n. &mdash;le dije, apoyando mi mano en su hombro.&mdash; Si quer&eacute;s contarme algo, ac&aacute; estoy.<\/p>\n<p>&Eacute;l pareci&oacute; no escucharme, sin embargo, no necesit&oacute; que yo lo instara a hablar para que se decida a contarme.<\/p>\n<p>&mdash;Y pensar que era tan linda, tan pura&hellip; o eso me parec&iacute;a. &iquest;Sabe que era lo que m&aacute;s me gustaba de ella, profe? Su ternura. Parec&iacute;a incapaz de lastimar a nadie. Adem&aacute;s era tan linda. &iquest;Sabe que tard&eacute; en darme cuenta de que ten&iacute;a ojos verdes? Un d&iacute;a est&aacute;bamos hablando, uno muy cerca del otro, y ah&iacute; reci&eacute;n me di cuenta de sus ojos. Creo que ah&iacute; empec&eacute; a enamorarme, despu&eacute;s no pude dejar de pensar en ella. &mdash;Se tap&oacute; la cara y rompi&oacute; a llorar.<\/p>\n<p>&mdash;Mir&aacute; Juli, lo que sea que haya hecho Mica que te decepcion&oacute;, ahora s&oacute;lo ten&eacute;s que recordar las cosas buenas. Mica era una chica buena, con sue&ntilde;os y deseos, no la juzgues por nada, y menos ahora&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Es que todo lo que vivimos fue una mentira.<\/p>\n<p>No estaba seguro de si era buena idea indagar m&aacute;s, pero como el chico se estaba sincerando conmigo supuse que quer&iacute;a que le pregunte m&aacute;s detalladamente sobre aquello que le estaba destruyendo el cerebro.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Y por qu&eacute; dec&iacute;s que ten&iacute;a otra cara?<\/p>\n<p>Como &uacute;nica respuesta Juli&aacute;n abri&oacute; el morral que colgaba de su hombro, y sac&oacute; un cuaderno. Ten&iacute;a la tapa blanca, pero estaba lleno de dibujos de corazones rosados.<\/p>\n<p>&mdash;Su diario. &mdash;dijo Juli&aacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute;?<\/p>\n<p>&mdash;El diario &iacute;ntimo de Micaela. &mdash;Susurr&oacute;.<\/p>\n<p>_&iquest;Pero qu&eacute; hac&eacute;s con eso? &mdash;pregunt&eacute; exaltado. Present&iacute;a que nada bueno pod&iacute;a salir de esa situaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; importa? Es su diario.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Lo le&iacute;ste? &mdash;pregunt&eacute;. &Eacute;l desliz&oacute; una media sonrisa carente de gracia.<\/p>\n<p>Abri&oacute; el diario, y me mostr&oacute; una p&aacute;gina, la cual ley&oacute; en voz baja:<\/p>\n<p>30 de Julio del 2017<\/p>\n<p>Juli&aacute;n es un amor, ayer me regal&oacute; un ramo de flores. No fueron tanto las flores lo que me gustaron, sino el hecho de que me las diera en la facultad, delante de todos, sin importarle que lo traten de cursi, o cosas as&iacute;. A veces me da miedo sentir tanta felicidad. Tengo miedo de que se aburra de m&iacute;, o de cagarla.<\/p>\n<p>&mdash;Pero Juli, es muy lindo lo que dice de vos.<\/p>\n<p>Juli&aacute;n me mir&oacute; como si fuese un est&uacute;pido.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, muy lindo. &mdash;hoje&oacute; un par de hojas hacia adelante y me ley&oacute; otro p&aacute;rrafo.<\/p>\n<p>12 de agosto del 2017<\/p>\n<p>Me encanta la universidad, pero tambi&eacute;n me estresa mucho. Por suerte los profesores son bastante buenos. Principalmente el profe de contabilidad. Es como un profesor, un amigo y un padre al mismo tiempo. Hay varias chicas que est&aacute;n enamoradas de &eacute;l.<\/p>\n<p>A Juli&aacute;n cada d&iacute;a lo amo m&aacute;s. Pens&eacute; que iba a ser complicado compartir las clases con &eacute;l, pero se lleva s&uacute;per bien con mis amigos<\/p>\n<p>&mdash;Pero Juli&aacute;n, no entiendo&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Pens&eacute; que iba a ser buena idea llevarme este diario, pero no estoy seguro profe.<\/p>\n<p>&mdash;Si le&iacute;ste algo que te lastim&oacute; es mejor que te deshagas de &eacute;l. Vos sab&eacute;s lo que viviste con Mica, no ten&eacute;s que aferrarte a un par de palabras que escribi&oacute; quien sabe en qu&eacute; estado.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Y si las palabras dicen esto? Juli&aacute;n adelant&oacute; esta vez unas cuantas hojas, hasta que encontr&oacute; lo que quer&iacute;a mostrarme.<\/p>\n<p>14 de noviembre de 2017<\/p>\n<p>Juli&aacute;n es ternura, el otro es pasi&oacute;n. Juli&aacute;n me acompa&ntilde;a, el otro me somete. Juli&aacute;n me hace sentir una princesa, el otro me hace sentir una puta regalada. Juli&aacute;n me desviste con dulzura, el otro me arranca la ropa y me revuelca en la cama. Juli&aacute;n me quiere solo para &eacute;l, el otro me propuso hacer un tr&iacute;o. Juli&aacute;n nunca har&iacute;a algo para lastimarme, el otro hiere mi cuerpo y mi alma todo el tiempo. Juli&aacute;n es tan inocente que nunca sospechar&iacute;a las cosas que hago a sus espaldas, el otro me obliga a hacer cosas que nunca imagin&eacute;, y me gusta.<\/p>\n<p>Nunca me sent&iacute; tan culpable y contrariada. &iquest;Se puede amar a dos personas al mismo tiempo?<\/p>\n<p>El diario de Micaela temblaba en las manos de Juli&aacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;Dej&aacute; eso Juli&aacute;n. Haceme caso, yo s&eacute; lo que te digo. Te est&aacute;s torturando al pedo. Si Micaela se sinti&oacute; confundida durante un tiempo &iquest;qu&eacute;? Vos sab&eacute;s que te amaba. No seas tonto. Dame ese diario. Yo me voy a deshacer de &eacute;l.<\/p>\n<p>A rega&ntilde;adientes Juli&aacute;n me lo entreg&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;De todas formas ya le&iacute; todo. Lo que m&aacute;s detesto es que nunca voy a saber qui&eacute;n era ese hijo de puta. Por culpa de &eacute;l se mat&oacute; Mica.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Por qu&eacute; lo dec&iacute;s?<\/p>\n<p>&mdash;Siga leyendo profe.<\/p>\n<p>Una vez que termin&oacute; el velorio me fui a casa. Debo admitir que se despert&oacute; cierto morbo en m&iacute;. Pero dej&eacute; el diario de Micaela de lado, para leerlo a la noche, despu&eacute;s de cenar.<\/p>\n<p>Record&eacute; que el &uacute;ltimo pasaje del libro que me mostr&oacute; Juli&aacute;n fue de mediados de noviembre, por lo que decid&iacute; leer lo que escribi&oacute; entre agosto, septiembre, y octubre para encontrar los indicios en donde Micaela comenzaba a tentarse con la infidelidad. La mayor&iacute;a de las cosas que pon&iacute;a eran puras banalidades. Pero por fin encontr&eacute; algo de mi inter&eacute;s.<\/p>\n<p>21 de septiembre del 2017<\/p>\n<p>Dicen que con la primavera nos volvemos m&aacute;s enamoradizas. &iexcl;Y es cierto! Yo ya tengo mi amor, pero ahora estoy sintiendo cosas por otro. Es que es tan maduro, tan inteligente, tan lindo. Cuando me habla delante de todos me hace sentir que estamos los dos solos.<\/p>\n<p>S&eacute; que no est&aacute; mal sentir esto. Todo el mundo mira a otras personas mientras est&aacute;n en pareja. Pero me da un poco de miedo, aunque no s&eacute; por qu&eacute;.<\/p>\n<p>As&iacute; que fue al inicio de la primavera cuando Mica comenz&oacute; a pervertirse. Record&eacute; su pelo casta&ntilde;o peinado con trenzas, su cartuchera de Barbie, con la que se esforzaba por aferrarse a una ni&ntilde;ez que hab&iacute;a desaparecido hace mucho. Me dio mucha tristeza, y al recordar el sufrimiento de Juli&aacute;n ya no pude m&aacute;s y me largu&eacute; a llorar.<\/p>\n<p>Cuando me sequ&eacute; las l&aacute;grimas segu&iacute; hurgando en la vida &iacute;ntima de la pobre difunta.<\/p>\n<p>27 de septiembre del 2017<\/p>\n<p>&iexcl;Me habl&oacute;! no lo puedo creer pero me mand&oacute; un mensaje a la noche y estuvimos conversando dos horas. Y pensar que hace unos d&iacute;as empec&eacute; a fantasear con &eacute;l. Y mientras hablaba con &eacute;l, tambi&eacute;n hablaba con Juli, no vaya a ser cosa que me viera conectada y sospechara algo raro.<\/p>\n<p>Me siento mal por hacer esto, pero s&oacute;lo hablamos. &iexcl;Es tan lindo!<\/p>\n<p>02 de octubre del 2017<\/p>\n<p>Me dijo que soy hermosa. Yo ya sospechaba que ten&iacute;a onda conmigo. &iexcl;Es todo tan raro! Ahora lo miro y es todo diferente. Porque cuando cruzamos nuestras miradas sabemos que somos c&oacute;mplices en nuestras fantas&iacute;as. Yo no le devolv&iacute; el halago, pero &eacute;l sabe que me gusta, no tiene treinta a&ntilde;os al pedo.<\/p>\n<p>07 de octubre del 2017<\/p>\n<p>Me puso una trampa y ca&iacute;. Me dijo que vaya al estacionamiento. &Eacute;l sabe que llego temprano a la facultad para guardar el lugar a mis amigos. Me dijo que me ten&iacute;a que dar algo. Me met&iacute; en el auto. Me puse nerviosa, como cuando era nena y estaban a punto de darme mi primer beso. &Eacute;l me abraz&oacute;. Yo trat&eacute; de frenarlo, pero por un lado, ten&iacute;a mucha fuerza, y por otro, en realidad quer&iacute;a que lo haga. Le corr&iacute; la cara una vez, dos veces, y a la tercera me comi&oacute; la boca. Besa bien, y sabe d&oacute;nde tocar.<\/p>\n<p>Ahora soy oficialmente infiel. Pobre Juli.<\/p>\n<p>&ldquo;Estos adolescentes&rdquo; pens&eacute; yo, leyendo las confesiones de Mica. Me compadec&iacute; nuevamente de Juli&aacute;n. Habr&iacute;a de ser muy duro leer algo como eso.<\/p>\n<p>Segu&iacute; con la lectura, esperando encontrar el inevitable pasaje que describa su arrepentimiento, y no tard&eacute; en encontrarlo.<\/p>\n<p>08 de octubre<\/p>\n<p>Est&aacute; mal lo que hice. Juli no se merece esto. Al otro le mand&eacute; un mensaje dici&eacute;ndole que no se pod&iacute;a repetir lo que pas&oacute;. Llor&eacute; toda la noche. Nunca llor&eacute; tanto.<\/p>\n<p>Sin embargo, su sentimiento de culpa no le sirvi&oacute; para apartarse del sendero equivocado. La carne es d&eacute;bil.<\/p>\n<p>11 de octubre del 2017<\/p>\n<p>Fui caminando hasta tu casa, sinti&eacute;ndome desnuda. En la plaza los chicos jugaban a darse besos y yo iba con mi coraz&oacute;n acelerado para saborear tus labios prohibidos, para beber tu esencia maldita. Me maldije mil veces por mi decisi&oacute;n traicionera, pero mis piernas no retroced&iacute;an, mi cuerpo quer&iacute;a ir a tu encuentro. Borr&eacute; el recuerdo de mi amor por unas horas. Ahora solo estabas vos, mi amo.<\/p>\n<p>Me trataste con brusquedad. La caballerosidad de pr&iacute;ncipe azul que hab&iacute;a inventado en mi cabeza nunca existi&oacute;. Recorriste mi cuerpo con impaciencia, me susurraste bajezas al o&iacute;do, me pose&iacute;ste como un animal, me embriagaste con tu virilidad ego&iacute;sta. Y todo eso me gust&oacute;. Me hice adicta a vos.<\/p>\n<p>Leer esos p&aacute;rrafos en primera persona me caus&oacute; la sensaci&oacute;n de que esas l&iacute;neas iban dirigidas a m&iacute;, cosa que me revolvi&oacute; el est&oacute;mago.<\/p>\n<p>&iexcl;Qu&eacute; terrible somos los hombres! A veces, s&oacute;lo preocupados por satisfacer nuestros deseos, no reparamos en el mal que podemos estar haciendo.<\/p>\n<p>Segu&iacute; leyendo un rato m&aacute;s, sinti&eacute;ndome cada vez peor, hasta que encontr&eacute; lo que buscaba.<\/p>\n<p>29 de noviembre del 2017<\/p>\n<p>No logro que salgan las l&aacute;grimas mientras escribo estas l&iacute;neas. Ser&aacute; que ya derram&eacute; muchas. Siempre fue sincero con sus fantas&iacute;as perversas, pero nunca pens&eacute; que las llevar&iacute;a a cabo sin mi consentimiento. Ya le dije que no quer&iacute;a hacerlo con nadie m&aacute;s. S&oacute;lo el hecho de estar con &eacute;l y con Juli era demasiado para m&iacute;. Pero a &eacute;l no le import&oacute;. A &eacute;l no le importo.<\/p>\n<p>Me tap&oacute; los ojos con una venda. Me at&oacute; las manos. No era la primera vez que lo hac&iacute;a. Le gustaba verme as&iacute;, indefensa. Pero esta vez sent&iacute; otras manos fr&iacute;as acariciando mi cuerpo. Y luego otras, y otras.<\/p>\n<p>Y pensar que en mi vida s&oacute;lo estuve con dos hombres. Y ahora no estoy segura de con cu&aacute;ntos estuve, ni qui&eacute;nes eran. No soporto lo que me hizo &iquest;Por qu&eacute; no pude hacer que me ame?<\/p>\n<p>No pude evitar que la culpa inundara mi alma. Pobre Mica, tan vol&aacute;til, tan insegura, tan manipulable.<\/p>\n<p>Record&eacute; la primera vez que le escrib&iacute;, s&oacute;lo para ir tante&aacute;ndola. Terminamos hablando largo y tendido durante horas. Desde ese momento supe que iba a ser una buena sumisa.<\/p>\n<p>La us&eacute; para saciar mis m&aacute;s bajos instintos. Ella siempre se mostraba culpable o arrepentida, pero pronto acud&iacute;a a mis nuevas exigencias.<\/p>\n<p>Pero pens&eacute; que era m&aacute;s fuerte &iexcl;Qu&eacute; decepci&oacute;n! Quitarse la vida por haber hecho algo de lo que luego se arrepinti&oacute;. Porque yo no la obligu&eacute; a nada. Ella particip&oacute; del juego sabiendo lo que ven&iacute;a. Sus negativas s&oacute;lo eran parte de ese juego. Qu&eacute; bella estaba esa noche, desnuda, ba&ntilde;ada con el semen de mis amigos. Pobrecita, y pobre Juli&aacute;n que se tuvo que enterar de todo. Por suerte mi nombre no aparece en el diario. Ahora solo tengo que deshacerme de &eacute;l.<\/p>\n<p>Fin.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Todas las muertes causan conmoci&oacute;n en su entorno. Incluso aquellos occisos que en vida supieron ser solitarios y antisociales, a la hora de su partida causan, aunque sea, un revuelo ef&iacute;mero a su alrededor. 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