{"id":19425,"date":"2018-12-08T23:00:00","date_gmt":"2018-12-08T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-12-08T23:00:00","modified_gmt":"2018-12-08T23:00:00","slug":"19425-simplemente-represento-un-reto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/19425-simplemente-represento-un-reto\/","title":{"rendered":"Simplemente represent\u00f3 un reto"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"19425\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>El ascenso al puesto de director de mercadotecnia coincidi&oacute; con la firma de mi divorcio, despu&eacute;s de siete a&ntilde;os de matrimonio. Dicha direcci&oacute;n se convirti&oacute; en un desaf&iacute;o profesional pero al mismo tiempo en uno personal, como lo explicar&eacute; m&aacute;s adelante. Desde la direcci&oacute;n general se me otorg&oacute; total libertad de efectuar cambios en la estructura organizacional, salvo la recomendaci&oacute;n de que, si no era necesario, conservara a la secretaria, quien era una se&ntilde;ora madura, cincuentona, con a&ntilde;os de experiencia en el &aacute;rea y muy profesional.<\/p>\n<p>Yo trabajaba en otra &aacute;rea de la empresa, por lo que ya conoc&iacute;a a esta se&ntilde;ora pero muy superficialmente: me llamaba la atenci&oacute;n cuando coincid&iacute;a con ella, puesto que es guapa y se mantiene muy bien conservada. Sin embargo, proyectaba una exagerada seriedad y su vestimenta parec&iacute;a a la de una monja: vestidos largos, flojos y zapatos bajos, y siempre con un chongo. Su marido pasaba por ella despu&eacute;s del trabajo, dec&iacute;an que ten&iacute;a seis hijos, sin saber si era verdad.<\/p>\n<p>Ya como director, mi trato con ella fue en el orden estrictamente laboral, sin embargo, al verla m&aacute;s seguido y convivir con ella, empec&eacute; a conocerla m&aacute;s y sobre todo a poner atenci&oacute;n a su figura, a su cuerpo. Se notaba que la se&ntilde;ora estaba muy bien, pero muy discreta en su vestir y exageradamente seria en el trato. Se dec&iacute;a que era, y lo digo con respeto a las creencias de cada quien, del opus dei o testigo de jehov&aacute;.<\/p>\n<p>Con m&aacute;s de dos a&ntilde;os de divorciado, 41 a&ntilde;os, y soltero, nuevamente me sent&iacute;a en total libertad. Yo creo que como mi ex era muy joven, me empec&eacute; a fijar en mujeres m&aacute;s maduras, no tanto como mi secretaria, sin embargo, con el pasar de los d&iacute;as, esta se&ntilde;ora empez&oacute; a provocar mi atenci&oacute;n m&aacute;s de lo normal. Como la ve&iacute;a diario y la ten&iacute;a cerca, la empec&eacute; a observar con mayor detenimiento y me di cuenta que la se&ntilde;ora, a pesar de lo discreta que era para vestir, estaba buen&iacute;sima: caderas anchas, muy buenas piernas, un gran trasero, alta, blanca de piel, un poco pelirroja, boca grande, labios carnosos.<\/p>\n<p>Supongo que al vivir solo, mi ayuno sexual se agudiz&oacute;, por lo que me la imaginaba seduci&eacute;ndola, y bueno, hasta teniendo sexo con ella, pero el reto no era f&aacute;cil y creo esto se empez&oacute; a convertirse, primero, en un desaf&iacute;o y luego en una obsesi&oacute;n. Pretend&iacute; relajar un poco la relaci&oacute;n con ella, m&aacute;s no expresaba m&aacute;s de lo debido, hablaba mucho de su esposo y s&iacute;, de sus seis hijos. Intent&eacute; insinuarme pero no ced&iacute;a. En una ocasi&oacute;n la invit&eacute; a salir, con el pretexto de ver cosas del trabajo, pero no, s&oacute;lo un par de veces, pero en compa&ntilde;&iacute;a de otros compa&ntilde;eros.<\/p>\n<p>Cada d&iacute;a que la ve&iacute;a se me antojaba m&aacute;s, pero ten&iacute;a que ser cuidadoso para no entrometer esta situaci&oacute;n con el trabajo, despu&eacute;s del ascenso que me hab&iacute;an dado. Ella, por su parte, nunca dio indicios de nada, empez&oacute; a sonre&iacute;r m&aacute;s y por obvias razones a establecer mayor comunicaci&oacute;n conmigo y por tanto a saber un poco m&aacute;s de mi situaci&oacute;n personal, como el hecho se saber que estaba divorciado y el tiempo que le dedicaba al trabajo.<\/p>\n<p>Pas&oacute; un a&ntilde;o y nada, por m&aacute;s intentos que hice. Ni una aceptaci&oacute;n a comer ni a nada, s&oacute;lo en una ocasi&oacute;n a un desayuno y nada m&aacute;s. Esa vez la sent&iacute; ansiosa e inc&oacute;moda. Deje de insistir, mas no dejaba de imagin&aacute;rmela, pues a pesar de su edad, como dec&iacute;a, la se&ntilde;ora se ve&iacute;as riqu&iacute;sima.<\/p>\n<p>Se aproximaba la convenci&oacute;n anual de ventas, pasaron por mi mente muchas cosas, como tener la oportunidad de seducirla en otro ambiente, pero cuando me solicit&oacute; autorizaci&oacute;n para que fuera su marido, por lo menos dos d&iacute;as antes de terminaba la convenci&oacute;n (que ya lo hab&iacute;a hecho con el anterior director) mis expectativas decayeron. Le dije que no exist&iacute;a inconveniente, que lo pod&iacute;a invitar. As&iacute; que me dej&oacute; sin posibilidad de alguna maniobra. Se cumpli&oacute; la fecha y realizamos la convenci&oacute;n, en una playa, como sueles suceder, en esos resorts de todo incluido. Todo estuvo muy bien, ella fue parte del &eacute;xito de la organizaci&oacute;n y operatividad de este evento. Su marido lleg&oacute; en la tarde del pen&uacute;ltimo d&iacute;a y se present&oacute; con ella a la cena de ese d&iacute;a. Me lo present&oacute;, me cay&oacute; bien, pero me llam&oacute; la atenci&oacute;n que ella ven&iacute;a vestida completamente diferente a como se vest&iacute;a en el trabajo (dije entre m&iacute;, tal vez por el lugar, el calor, etc.).<\/p>\n<p>Esa noche confirm&eacute; mi certeza (pues aunque su vestimenta segu&iacute;a siendo discreta, el vestido que tra&iacute;a le llegaba a las rodillas, ce&ntilde;ido en la parte de arriba y suelto en la parte de abajo, y luego con zapatos de tac&oacute;n), la se&ntilde;ora estaba buen&iacute;sima: unas piernas preciosas, blancas, excitantes y unas pantorrillas bien formadas. Me qued&eacute; estupefacto al verla y la verdad se me antoj&oacute; m&aacute;s. Hubo un momento en que fue al ba&ntilde;o, acompa&ntilde;&aacute;ndola su marido, y no pude ser discreto al mirar ese trasero espectacular, redondo y carnoso. Pens&eacute; en lo suertudo que era de su marido y tambi&eacute;n en que por eso le hab&iacute;a hecho seis hijos.<\/p>\n<p>Pero en la cena de gala, la &uacute;ltima noche, la vestimenta con la que lleg&oacute;, no dej&oacute; ninguna duda, un vestido completo color carmes&iacute;, de sat&eacute;n, arriba de las rodillas, ligeramente pegado, mostrando los hombros y unos tacones como de cinco cent&iacute;metros. Hab&iacute;a dos lugares a mi lado y cuando llegaron les ped&iacute; que se sentaran junto a m&iacute;, ella lo hizo a mi lado y luego su esposo, al lado de ella, por supuesto. Todo transcurri&oacute; en completa normalidad. Esta vez, cuando fue al ba&ntilde;o, fue sola, no la acompa&ntilde;&oacute; su marido, as&iacute; que ten&iacute;a que ser muy discreto si la quer&iacute;a mirar. Prefer&iacute; decir que tambi&eacute;n iba al ba&ntilde;o, ella ya se hab&iacute;a adelantado y ya no la vi. Me met&iacute; al ba&ntilde;o y no tard&eacute; mucho. Cuando sal&iacute;, ella ya se enfilaba hac&iacute;a la mesa y en ese momento fue como mejor la vi, caminando, en tacones, viendo sus pantorrillas, sus piernas y sobre todo sus nalgas, como se mov&iacute;an, de un lado a otro, pero firmes todav&iacute;a; no dejaba de mirarlas, espectaculares simplemente. Esta se&ntilde;ora era otra con ese vestido, se hab&iacute;a transformado.<\/p>\n<p>Ya sentados nuevamente y yo excitado, en momentos pegaba mi hombro junto al de ella, o mis piernas a las suyas, y para mi sorpresa no mostraba incomodidad o molestia. Deliberadamente provoqu&eacute; que se me cayera la servilleta de tela debajo de la mesa, me agach&eacute; a recogerla para mirar sus piernas de cerca. Esto me empez&oacute; a excitar todav&iacute;a m&aacute;s, los latidos de mi coraz&oacute;n aumentaron y la erecci&oacute;n de mi miembro no se deten&iacute;a. Despu&eacute;s la convivencia se empez&oacute; a relajar y en una ocasi&oacute;n, dirigi&eacute;ndose a m&iacute;, para preguntar algo, y vi&eacute;ndome a los ojos, toc&oacute; con su mano mi pierna, despu&eacute;s yo hice lo mismo pero muy r&aacute;pido. Me llam&oacute; la atenci&oacute;n el cambio en su lenguaje corporal, hab&iacute;a bebido una copita de vino pero nada m&aacute;s.<\/p>\n<p>Pero lo m&aacute;s interesante vino despu&eacute;s. Yo segu&iacute;a excitado, con mi miembro erecto. Ella de repente se dirig&iacute;a a su marido y dec&iacute;an palabras que no lograba descifrar por el bullicio del momento. De repente sent&iacute; su mano en mi pierna pero no la quitaba de mi muslo izquierdo. No pude m&aacute;s, la tom&eacute; y llev&eacute; su mano a mi miembro. Lo toc&oacute;, y dej&oacute; un instante su mano sobre &eacute;l: luego lo apret&oacute;, despu&eacute;s quit&oacute; su mano y subi&oacute; su brazo a la mesa. Yo, discretamente, toqu&eacute; la parte interior del muslo de su pierna izquierda, tampoco dijo nada. Se volvi&oacute; a dar la misma situaci&oacute;n dos o tres veces m&aacute;s. Ella me tocaba mi miembro y yo le acariciaba su pierna.<\/p>\n<p>Finalmente, su marido dijo que ya se retiraba y que le dijo que si quer&iacute;a continuar all&iacute; con nosotros no hab&iacute;a problema. Ya no nos tocamos, pues al poco tiempo ella dijo que tambi&eacute;n se iba; yo me ofrec&iacute; a acompa&ntilde;arla. En el trayecto aprovech&eacute; para hacerle cumplidos, los cuales acept&oacute; de buena gana pero con sus reservas. La invit&eacute; a caminar un momento por la playa, pero se neg&oacute;. Tambi&eacute;n la invit&eacute; a uno de los bares del hotel pero tampoco acept&oacute;. Me dijo que ya la esperaba su marido y que no interpretara mal las cosas si quer&iacute;a que nuestra relaci&oacute;n siguiera funcionando. Sali&oacute; a colaci&oacute;n la lista de los nombres para el chek out, y le dije que ten&iacute;a una en mi habitaci&oacute;n, y que all&iacute; se la dar&iacute;a; ella acept&oacute;.<\/p>\n<p>Ya en la habitaci&oacute;n la invit&eacute; a tomar algo, me dijo que no, que ten&iacute;a que estar con su esposo, pues hab&iacute;an acordado que &eacute;l se dormir&iacute;a un rato y despu&eacute;s de que llegara, ir&iacute;an a tomar algo juntos en alg&uacute;n bar del hotel. Yo segu&iacute;a excitado y no me pude contener. Pretend&iacute; abrazarla y besarla, pero se resisti&oacute; y me dijo que no, que era un absurdo lo que est&aacute;bamos haciendo. Yo le respond&iacute; que estaba muy excitado y que ella me hab&iacute;a puesto as&iacute;, con esa forma d vestir. Entonces, en lugar de aceptar un beso, se volte&oacute; para que la abrazara por detr&aacute;s. Lo hice y pegu&eacute; mi miembro a sus nalgas, lo acept&oacute; un poco. Despu&eacute;s empec&eacute; a tocar sus caderas sobre el vestido y buscaba el resorte de sus pantaletas pero no lo sent&iacute;an mis manos. Esto me excit&oacute; todav&iacute;a m&aacute;s, al imaginarme que no tra&iacute;a calzones y que lo hab&iacute;a hecho deliberadamente para m&iacute;. As&iacute; que la llev&eacute; a la orilla de la cama y con mis piernas hice que pusiera sus rodillas en la cama para ponerla en cuatro, se dej&oacute; llevar. Le levant&eacute; el vestido y en efecto, no tra&iacute;a ropa interior. Entonces me dijo &ldquo;No me puse ropa interior por ti, si no por mi marido, pues tiene meses que no me toca&rdquo;. En la posici&oacute;n en que estaba contempl&eacute; su enorme culo, espectacular. Lo acarici&eacute; y quise meter mis dedos en su vagina pero me los hizo a un lado. Empec&eacute; a penetrarla, se dej&oacute;, no dec&iacute;a nada, pero me dijo que le dol&iacute;a, que estaba reseca, que lo hiciera despacio.<\/p>\n<p>Empec&eacute; a embestirla, pero ella no se mov&iacute;a. Me dec&iacute;a que le dol&iacute;a. Me hizo a un lado y dej&oacute; de estar en esa posici&oacute;n, se baj&oacute; el vestido. Entonces se dirigi&oacute; a mi miembro y lo empez&oacute; a acariciar, con las dos manos. No dejaba de mirarlo y al mismo tiempo, con su dedo pulgar, empez&oacute; a masajear en c&iacute;rculo mi glande. Yo estaba a punto, ya no pod&iacute;a contenerme, hasta que me pidi&oacute; que fuera al ba&ntilde;o y me lo lavara. Lo hice, entonces llegu&eacute; nuevamente con ella. Lo tom&oacute; con sus dos manos y se lo llev&oacute; a la boca, d&aacute;ndome la mejor mamada que me han dado en la vida, notaba c&oacute;mo tambi&eacute;n ella disfrutaba, pues de repente miraba hacia arriba para encontrarse con mis ojos. Eyacul&eacute; bastante, pues ten&iacute;a tiempo sin hacerlo. Termin&oacute; y casi de inmediato se march&oacute; sin ninguna palabra de por medio, s&oacute;lo le dije que me enviara un whatsapp cuando llegara.<\/p>\n<p>Me lo envi&oacute; como a las dos horas, en donde me dec&iacute;a &ldquo;Ya estoy en la habitaci&oacute;n&rdquo;. Yo le dije que si hab&iacute;a tenido alg&uacute;n problema pues hab&iacute;a tardado m&aacute;s de dos horas. &ldquo;Es que ya me esperaba mi marido para ir a tomar una copa al bar&rdquo;. Y qu&eacute; tal? Le pregunt&eacute;. &ldquo;Bien. Ahora estoy en el ba&ntilde;o escribi&eacute;ndote y poni&eacute;ndome gel lubricador pues mi marido reaccion&oacute; muy bien con mi vestimenta y sobre todo cuando se dio cuenta que no tra&iacute;a ropa interior&rdquo;.<\/p>\n<p>Sin saber qu&eacute; decirle, s&oacute;lo atin&eacute; a preguntarle si le hab&iacute;a gustado lo que hab&iacute;amos hecho en mi habitaci&oacute;n. &ldquo;S&iacute;&rdquo;, fue su respuesta. Algo en particular, le pregunt&eacute; &ldquo;Pues la mamada que te di pero lo que m&aacute;s me gust&oacute; fue la fuerza con la que sali&oacute; tu semen&rdquo;. Por qu&eacute;? &ldquo;Pues mi marido ya no eyacula con esa fuerza&rdquo;. Luego le dije: te fuiste muy r&aacute;pido, sin despedirte, ni siquiera entraste al ba&ntilde;o para tirar el semen de tu boca. D&oacute;nde lo tiraste? le pregunt&eacute;? &ldquo;Me lo tragu&eacute;, ten&iacute;a tiempo sin tragar semen&rdquo; Te gust&oacute;?, le volv&iacute; a preguntar &ldquo;S&iacute;&rdquo;, me respondi&oacute;. Por qu&eacute;?, le pregunt&eacute;: &ldquo;Pues primero me gust&oacute; la fuerza con que sali&oacute; y luego su temperatura y su consistencia, por lo que no dud&eacute; en trag&aacute;rmelo&rdquo;.<\/p>\n<p>No imaginaba lo que me estaba escribiendo esta se&ntilde;ora, aparentemente seria y reprimida. Despu&eacute;s me escribi&oacute;: &ldquo;Te digo, pues me espera mi marido y quiero estar con &eacute;l&rdquo;. Una &uacute;ltima pregunta, le escrib&iacute;: &iquest;te gust&oacute; cuando te penetr&eacute; por atr&aacute;s? Y ella me respondi&oacute;: &ldquo;s&iacute;, pero me dol&iacute;a&rdquo;. La quise sorprender dici&eacute;ndole &ldquo;pens&eacute; que te dol&iacute;a por el tama&ntilde;o de mi miembro&rdquo;. Entonces ella me contest&oacute;: &rdquo;Mi marido la tiene m&aacute;s grande, est&aacute; muy bien dotado, por eso me vest&iacute; as&iacute; pues, ya extra&ntilde;aba sentir su verga dentro de mi vagina y empezar a cabalgar&rdquo;.<\/p>\n<p>En ese momento, se desconect&oacute;. No sab&iacute;a qu&eacute; pensar. Estaba sorprendido c&oacute;mo una mujer a esa edad, cincuentona, aparentemente seria, pod&iacute;a disfrutar del sexo&hellip; Me sent&iacute; un perfecto idiota.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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