{"id":19438,"date":"2018-12-10T23:00:00","date_gmt":"2018-12-10T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-12-10T23:00:00","modified_gmt":"2018-12-10T23:00:00","slug":"19438-bella","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/19438-bella\/","title":{"rendered":"Bella"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"19438\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Con el permiso de Bella.<\/p>\n<p>Su correo dec&iacute;a:<\/p>\n<p>&laquo;Tengo diecinueve a&ntilde;os, mido un metro setenta y ocho cent&iacute;metros, soy delgada, morena, y guapa. Hace a&ntilde;os que le doy al dedo. La verdad es que no tengo una gran imaginaci&oacute;n. Me hago un dedo despu&eacute;s de ver un buen paquete marcado en un pantal&oacute;n ajustado, un buen culo, despu&eacute;s de ver una cara bonita. Mirando revistas subidas de tono, viendo videos porno&#8230;<\/p>\n<p>Un d&iacute;a se me dio por leer un relato er&oacute;tico suyo. Era muy bueno y mientras lo le&iacute;a me subi&oacute; un cosquilleo por la espalda. Acarici&eacute; las tetas por encima del picard&iacute;as. Luego met&iacute; un dedo en el co&ntilde;o, que ya estaba mojado, y me acab&eacute; corriendo. Desde esa noche leo un relato suyo para amarme a mi misma cuando el cuerpo me lo pide.<\/p>\n<p>He tenido desde entonces una relaci&oacute;n l&eacute;sbica con mi mejor amiga, y gracias a usted, ya que le&iacute;mos a medias y en voz alta un relato l&eacute;sbico suyo y nos pusimos tan perras que nos acabamos comiendo los co&ntilde;os en un delicioso 69. Se preguntar&aacute; a donde quiero llegar con esto, y se lo dir&eacute;. Quiero sentir su lengua en mi boca, en mi cuello, en mis tetas, en mi ombligo, en mi co&ntilde;o, quiero que me folle el co&ntilde;o con ella. Quiero que con ella vaya haciendo sitio para que su polla entre despacito dentro de m&iacute;. Quiero sentir su leche dentro de mi co&ntilde;o. Quiero sentir un orgasmo vaginal que enloquezca mi mente. Quiero que use toda su experiencia para que cuando me la meta en el culo llegue a sentir un orgasmo anal. En resumen, lo he elegido para que me desvirgue el co&ntilde;o y el culo y morirme de gusto mientras lo hace.<\/p>\n<p>Soy gallega, como usted. Ir&iacute;a en mi auto a donde me indicase.<\/p>\n<p>P. D.- Por sus relatos s&eacute; que tiene m&aacute;s de sesenta a&ntilde;os. Me muero por conocerlo en persona&raquo;.<\/p>\n<p>Mi respuesta fue:<\/p>\n<p>&laquo;En&#8230; X, en el hotel&#8230; X, S&aacute;bado&#8230; X, a las 10 de la noche.<\/p>\n<p>P. D. -Toma precauciones. Follo a pelo&raquo;.<\/p>\n<p>La lluvia se estrellaba contra la ventana cuando Bella llam&oacute; a la puerta de la habitaci&oacute;n. Le abr&iacute; vestido con un traje gris y unos zapatos negros limpios como patenas. Ella vest&iacute;a un abrigo color crema de piel sint&eacute;tica que cubr&iacute;a una falda y una chaqueta de color marr&oacute;n, y una blusa blanca, marrones tambi&eacute;n eran sus zapatos. De su brazo derecho colgaba un bolso del mismo color que el abrigo. Sonriendo, me pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Quique?<\/p>\n<p>-El mismo que viste y calza.<\/p>\n<p>Entr&oacute; en la habitaci&oacute;n, se quit&oacute; el abrigo y puso abrigo y bolso sobre la cama. Fui hasta donde estaba la cubitera, abr&iacute; la botella de champ&aacute;n. Llen&eacute; dos copas, fui hasta la cama, donde se hab&iacute;a sentado, y ofreci&eacute;ndole una, le dije:<\/p>\n<p>-Encantado de conocerte.<\/p>\n<p>Cogiendo la copa, me respondi&oacute;:<\/p>\n<p>-Lo mismo digo. Lo imaginaba m&aacute;s bajo, con barriguita y algo calvo, pero veo que no es as&iacute;.<\/p>\n<p>Me sent&eacute; a su lado.<\/p>\n<p>-De t&uacute; que me haces m&aacute;s viejo de lo que ya soy.<\/p>\n<p>-Como quieras.<\/p>\n<p>Bella, era una muchacha sumamente hermosa. Su cabello era negro y corto. Sus gruesos labios estaban pintados de rojo carm&iacute;n, y sus ojos negros de un azul clarito. De los l&oacute;bulos de sus orejas colgaban dos grandes aros de oro. Su cuerpo, bajo la ropa, lo adivinaba perfecto. Su perfume era embriagador.<\/p>\n<p>Se levant&oacute;, cogi&oacute; mi copa y la suya y las puso encima del mueble donde estaba la cubitera con el champ&aacute;n. Se quit&oacute; la chaqueta, la puso encima de una silla. -su culo era perfecto en su redondez- Cogi&oacute; el bolso y el abrigo, los puso junto a la chaqueta, se volvi&oacute; a sentar a mi lado, me acarici&oacute; la verga por encima del pantal&oacute;n y acercando su boca a la m&iacute;a, me dijo:<\/p>\n<p>-Cuando quieras empezamos.<\/p>\n<p>La bes&eacute;. Sus labios eran tan frescos que la pastilla de Viagra que me hab&iacute;a tomado hizo efecto al instante. Bella, al sentir que se me pon&iacute;a dura, la sac&oacute;. Con ella en la mano, me dijo:<\/p>\n<p>-Es magn&iacute;fica.<\/p>\n<p>Me bes&oacute; y me la sacudi&oacute;. La empuj&eacute; hacia atr&aacute;s con la verga tiesa. Bella se puso a lo largo de la cama. Le quit&eacute; un zapato, le acarici&eacute; la planta del pie y se la bes&eacute; por encima de la medias negras. -se quit&oacute; la blusa blanca- Hice lo mismo con el otro zapato y con la planta. Le quit&eacute; la falda y qued&oacute; cubierta por una lencer&iacute;a fina, de color negro. Nunca hab&iacute;a visto una mujer m&aacute;s sensual. Me di cuenta de que en mi vida tendr&iacute;a de nuevo algo tan dulce y tan tierno al alcance de mis manos. Me desnud&eacute; -Bella, me miraba, era como si estuviese examinando mi cuerpo, y por su manera de sonre&iacute;r, no le desagradaba en absoluto.<\/p>\n<p>Me ech&eacute; a su lado en la cama. La bes&eacute; en la frente, en los ojos, en la punta de la nariz, en el ment&oacute;n, le bes&eacute; y lam&iacute; el cuello, le mord&iacute;, los l&oacute;bulos de las orejas. Bella ya hab&iacute;a cerrado los ojos y se dejaba ir. Le quit&eacute; el sujetador. Sus tetas eran redondas, duras y tirando a grandes. Sus pezones estaban erectos y sus areolas color carne estaban abultadas. Puse mi mano sobre su co&ntilde;o y not&eacute; bajo la negra braga de seda su vello p&uacute;bico, la met&iacute; dentro y acarici&eacute; el monte de Venus. Bella, abri&oacute; los ojos, y me dijo:<\/p>\n<p>-Lo dej&eacute; crecer porque s&eacute; que te gustan los co&ntilde;os peludos.<\/p>\n<p>Se ve que hab&iacute;a le&iacute;do unos cuantos relatos m&iacute;os.<\/p>\n<p>Bes&eacute; y chup&eacute; los pezones mientras acariciaba su cl&iacute;toris. Le mam&eacute; las areolas como si fuese a quitar leche de ellas. Baj&eacute; besando su vientre y me detuve en el ombligo, se lo bes&eacute; y jugu&eacute; con la punta de mi lengua sobre &eacute;l. Al echarle las manos a las bragas levant&oacute; el culo para facilitar que se las sacase. Vi que su co&ntilde;o rodeado de vello negro estaba mojado, como mojadas estaban las bragas, que fueron a parar al piso de la habitaci&oacute;n. Le abr&iacute; las presillas del liguero, le quite una media y despu&eacute;s la otra. Met&iacute; mi cabeza entre sus piernas y bes&eacute; y lam&iacute; el interior de sus muslos, y alrededor de su co&ntilde;o. Bella levantaba la pelvis buscando mi lengua, pero mi lengua y mis besos siguieron bajando hasta llegar a sus pies. Le masaje&eacute; las plantas, los tobillos, entre los dedos. Bes&eacute;, lam&iacute; la planta y bes&eacute; y chup&eacute; los dedos uno por uno. Los gemidos de Bella eran dulces, excitantes, embriagadores y mi polla, mojada, lat&iacute;a. Le di la vuelta y sub&iacute; besando y lamiendo sus pantorrillas, sus muslos&#8230;<\/p>\n<p>Al llegar a su culo, redondo y prieto, le bes&eacute; y lam&iacute; las nalgas, despu&eacute;s se las abr&iacute; con las dos manos y le lam&iacute; el perin&eacute; y el ojete, para al ratito foll&aacute;rselo con la punta de mi lengua. Me encant&oacute; sentir como su ojete se abr&iacute;a y se cerraba y Como Bella levantaba el culo para que la lengua le entrase y le saliese de &eacute;l. Lleg&oacute; un momento en que si sigo se me corre. Sus gemidos as&iacute; me lo dec&iacute;an. Le volv&iacute; a dar la vuelta. Se abri&oacute; de piernas. Le separ&eacute; los labios del co&ntilde;o con dos dedos. Vi como la vagina se le abr&iacute;a y se le cerraba. Despacito, le lam&iacute; un labio y despu&eacute;s el otro, le lam&iacute; el cl&iacute;toris, le met&iacute; y le saqu&eacute; varias veces la punta de la lengua en la vagina y despu&eacute;s le pas&eacute; la lengua plana de abajo arriba por el co&ntilde;o empapado. Me cogi&oacute; la cabeza. Levant&oacute; la pelvis y movi&eacute;ndola alrededor, de abajo arriba y de arriba abajo, se corri&oacute; en mi boca. No era de las que al correrse echan cantidad de jugo, al contrario, no lo sent&iacute; caer en mi boca, lo que sent&iacute; fue sus desgarradores gemidos, y lo que vi fue c&oacute;mo se retorc&iacute;a con el placer que estaba sintiendo.<\/p>\n<p>Al acabar de correrse dej&eacute; que descansara. Sal&iacute; de la cama, empalmado, y fui a echarme una copa de champ&aacute;n, me la hab&iacute;a ganado.<\/p>\n<p>Al volver a la cama mi verga colgaba a media hasta Bella ya se hab&iacute;a quitado el liguero, que descansaba en el piso de la habitaci&oacute;n junto al sujetador, las medias y las bragas.<\/p>\n<p>Me mir&oacute; con cari&ntilde;o y me dijo:<\/p>\n<p>-Me alegro de haberte escogido.<\/p>\n<p>-Y yo me alegro de que lo hicieras.<\/p>\n<p>Bella era de pocas palabras. Me cogi&oacute; la verga y me la mam&oacute; hasta ponerla dura.<\/p>\n<p>Mi verga es puntiaguda y se va haciendo gorda hasta la corona y a&uacute;n m&aacute;s gorda despu&eacute;s.<\/p>\n<p>Se abri&oacute; de piernas. Le acerqu&eacute; la punta a la vagina y se la frote entre los labios y contra el cl&iacute;toris. Me dijo:<\/p>\n<p>-Me podr&iacute;a correr de este modo.<\/p>\n<p>-Lo s&eacute;, no ser&iacute;as la primera.<\/p>\n<p>Segu&iacute; frotando y cuando estaba muy mojada le met&iacute; la puntita en el co&ntilde;o. No se quej&oacute;. Segu&iacute; empujando, y ahora s&iacute;, ahora se quej&oacute;. Le met&iacute; el glande. Exclam&oacute;:<\/p>\n<p>-&iexcl;Duele!<\/p>\n<p>Me ech&eacute; sobre ella y junt&eacute; mi boca con la suya. Con el glande dentro de su co&ntilde;o, sin sacar ni meter, nos besamos sin decir palabra, y sin decir palabra, se la fui metiendo mil&iacute;metro a mil&iacute;metro hasta llegar al fondo. Al tenerla toda dentro, le di la vuelta y la puse encima de m&iacute;. Le acarici&eacute; las tetas y se las mam&eacute;. Bella sinti&oacute; mi polla latir dentro de ella, y me dijo:<\/p>\n<p>-Puedes correrte dentro si quieres. No hay riesgo.<\/p>\n<p>La saqu&eacute; hasta la mitad, y cuando la llev&eacute; de nuevo hasta el fondo, me corr&iacute;. Bella, sintiendo como la llenaba de leche, me bes&oacute; en el cuello, en los ojos, en la punta de la nariz, en la boca, en el ment&oacute;n&#8230; Era una joven dulce como la miel.<\/p>\n<p>Al acabar de correrme, mi verga perdi&oacute; volumen. Bella comenz&oacute; a follarme lentamente. La leche har&iacute;a de lubricante. Algo as&iacute; como media hora despu&eacute;s, de besos, de mamadas de tetas, de meter y sacar y con la verga dura de nuevo, Bella, comenz&oacute; a temblar, sus ojos se pusieron vidriosos. Me quiso besar y no pudo. Su co&ntilde;o apret&oacute; mi polla, y abri&eacute;ndose y cerr&aacute;ndose sobre ella, se volvi&oacute; a correr.<\/p>\n<p>Estuvimos abrazados y bes&aacute;ndonos con la verga dentro de su co&ntilde;o un par de minutos, luego, mir&aacute;ndome a los ojos, me dijo Bella:<\/p>\n<p>-Me apetece un poco de champ&aacute;n.<\/p>\n<p>-Y a mi, Bella.<\/p>\n<p>-&iquest;Bella? Me gusta el nombre, Bella, Bella, Bella. Suena bien.<\/p>\n<p>Nos levantamos. Ech&eacute; dos copas de champ&aacute;n. Despu&eacute;s de tomar un sorbo, me dijo:<\/p>\n<p>-&iquest;Ser&aacute;s capaz de darme un orgasmo anal?<\/p>\n<p>-Le respond&iacute;:<\/p>\n<p>-Hay mujeres que los tienen y otras que no, pero si t&uacute; los puedes tener enseguida lo sabremos.<\/p>\n<p>Se fue hacia la cama y yo fui detr&aacute;s de ella. Su culo era perfecto, redondo y ni peque&ntilde;o ni grande. Ten&iacute;a un tatuaje en su nalga izquierda, obviamente no puedo decir de que era. Al mover las caderas y con ella las nalgas, en el corto trayecto hasta la cama mi verga no par&oacute; de latir. Aquel culo pon&iacute;a. En el borde de la cama la cog&iacute; por la cintura. Bella subi&oacute; a la cama y se puso a cuatro patas. Sub&iacute; tambi&eacute;n yo y me puse detr&aacute;s de ella. Le agarr&eacute; las tetas, y magre&aacute;ndolas, le lam&iacute; de nuevo el co&ntilde;o, el perin&eacute; y el ojete. En el ojete le met&iacute; y le saqu&eacute; la punta de la lengua. Luego hice c&iacute;rculos sobre el agujero con mi dedo gordo, para acto seguido met&eacute;rselo todo dentro. Le foll&eacute; el culo con el dedo y comenz&oacute; a gemir de nuevo. Al quitar ese dedo, le volv&iacute; a follar el ojete con la lengua. Bella, ya estaba muy excitada. Su ojete se abr&iacute;a y se cerraba. Al dedo gordo le siguieron dos dedos&#8230; y luego tres&#8230; y m&aacute;s tarde cuatro. Fui haciendo hueco. Cuando dej&eacute; de follarle el culo con cuatro dedos y se lo foll&eacute; con la lengua, el ano se dilat&oacute; y ya la sin hueso entr&oacute; hasta casi la mitad. Bella, con la voz entrecortada y entre gemidos, me dijo:<\/p>\n<p>-Me voy a correr. Voy a sentir un orgasmo anal.<\/p>\n<p>Le acerqu&eacute; la punta de la verga al ojete, empuj&eacute; y entr&oacute; la cabeza sin producirle dolor. A la cabeza le sigui&oacute; el resto del cuerpo. Entraba tan apretada como le hab&iacute;a entrado en el co&ntilde;o. Bella gem&iacute;a sin parar. En mi verga se marcaban las venas azules llenas de sangre. Mirando como mi verga entraba y sal&iacute;a de su culo, y sin poder evitarlo, me volv&iacute; a correr. Bella, sintiendo la leche calentita dentro de ella, sin decir palabra, se derrumb&oacute; sobre la cama y sacudi&eacute;ndose, se corri&oacute;.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de corrernos, me ech&eacute; boca arriba sobre la cama, Bella, se dio la vuelta, y mirando al techo, me dijo:<\/p>\n<p>-El sexo anal fue m&aacute;s placentero de lo que me imagin&eacute; en mis sue&ntilde;os er&oacute;ticos. &iquest;Podr&aacute;s continuar follando despu&eacute;s de un peque&ntilde;o descanso?<\/p>\n<p>Pude. La noche acababa de comenzar.<\/p>\n<p>Quique.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Con el permiso de Bella. Su correo dec&iacute;a: &laquo;Tengo diecinueve a&ntilde;os, mido un metro setenta y ocho cent&iacute;metros, soy delgada, morena, y guapa. 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