{"id":19473,"date":"2018-12-14T23:00:00","date_gmt":"2018-12-14T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-12-14T23:00:00","modified_gmt":"2018-12-14T23:00:00","slug":"19473-mi-hija-la-artista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/19473-mi-hija-la-artista\/","title":{"rendered":"Mi hija la artista"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"19473\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Mi nombre es Franco, soy el feliz esposo de Marisa y el padre de nuestra bella y &uacute;nica hija, Lucrecia. Vivimos los tres juntos en una casa alejada de la ciudad. Lucrecia con 19 a&ntilde;os hab&iacute;a terminado la escuela y empezado a estudiar en el instituto de bellas artes de una ciudad cercana. Siempre le gusto dibujar, era su pasi&oacute;n, ya de peque&ntilde;a dibujaba todo el d&iacute;a. Como nuestra &uacute;nica hija le damos todos los gustos, algo que no pudieron hacer mis padres cuando era chico, tuve una vida muy dura.<\/p>\n<p>Los quiero poner en situaci&oacute;n y describir de d&oacute;nde vengo y como soy. Ya tengo 45 a&ntilde;os y me siento un viejo, pero estoy feliz con mi esposa, ella es hermosa. Nac&iacute; en el campo y fue una vida de duro trabajo, mis padres fallecieron cuando ten&iacute;a doce a&ntilde;os, quede al cuidado de mi abuela y despu&eacute;s yo al cuidado de ella, no necesit&aacute;bamos mucho, pero tampoco hab&iacute;a forma de ganar mucho, todos se iban a la ciudad. Mi abuela falleci&oacute; cuando yo ten&iacute;a veinte a&ntilde;os, qued&eacute; solo y una sequ&iacute;a espantosa e interminable me hizo migrar a la ciudad, vend&iacute; lo poco que ten&iacute;a y fui a tratar de buscar trabajo.<\/p>\n<p>No ten&iacute;a dinero ni para alquilar por suerte pude ir a la casa de mi amigo Miguel que llevaba viviendo muchos a&ntilde;os en la ciudad. Fuimos amigos de chicos, hasta la adolescencia cuando se fue a buscar un futuro a la ciudad. Miguel siempre quiso ser director de cine, esa era su obsesi&oacute;n, pero la vida lo llevo a trabajar de productor de pel&iacute;culas para adultos, cosa que le dio un buen pasar econ&oacute;mico.<\/p>\n<p>Yo estaba desesperado por buscar un trabajo, a Miguel no le molestaba que me quedase en su casa, ten&iacute;a lugar y viv&iacute;a solo, pero yo trataba de independizarme lo m&aacute;s r&aacute;pido posible. Despu&eacute;s de dos meses que no pod&iacute;a conseguir trabajo, Miguel me propone un trabajo, s&oacute;lo quer&iacute;a ayudarme, pero tambi&eacute;n dec&iacute;a que me necesitaba.<\/p>\n<p>&Eacute;l dec&iacute;a que me necesitaba porque me conoc&iacute;a de adolescente, me conoc&iacute;a de cuando compet&iacute;amos entre nuestros amigos. Por ah&iacute; es algo gracioso los que les cuento, pero es real. &Eacute;ramos unos diez amigos que compet&iacute;amos en todo, pele&aacute;bamos, jug&aacute;bamos al f&uacute;tbol y cualquier juego que se les ocurra, pero ten&iacute;amos uno especial en lo que yo siempre ganaba. Cada vez que consegu&iacute;amos una revista pornogr&aacute;fica, llegaban pocas al campo, la ve&iacute;amos entre todos, eleg&iacute;amos la mejor foto y la us&aacute;bamos de blanco, s&iacute;, como una silueta de blanco de tiro. El juego consist&iacute;a en ir pasando de a uno y masturbarse delante de la foto, &eacute;l que lograba la mejor distancia ganaba. Yo ten&iacute;a un record imbatible, no s&eacute; porque pero siempre produje mucho semen y lo expulso en largos chorros, cosa que era hasta gracioso y una causa de cargadas entre mis amigos.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de conocer ese defecto, mis amigos, cuando yo empezaba a masturbarme, se pon&iacute;an alrededor y contaban en voz alta la cantidad de chorros que tiraba, llegu&eacute; a un record de doce. Tambi&eacute;n les llamaba la atenci&oacute;n mi tama&ntilde;o, sucede con todos, hay hombres muy altos y otros muy bajos, mujeres con tetas muy peque&ntilde;as y otras con tetas grande, culos chiquitos y culos grande, bueno en mi caso era es el pene que tengo grande, no es ni mejor ni peor a otros, s&oacute;lo es m&aacute;s grande. Tampoco es exageradamente grande pero tengo unos no despreciables 25 cm, cuando esta erecto es muy venoso y la cabeza llega a unos 5 cm de di&aacute;metro, eso es lo que m&aacute;s incomodaba a las mujeres, el di&aacute;metro, un verdadero problema con las relaciones anales.<\/p>\n<p>Toda esta historia aburrida del tama&ntilde;o de mi pene y mis eyaculaciones no es m&aacute;s que otra cosa que justificar la raz&oacute;n por la que Miguel se haya interesado en m&iacute; para un trabajo, suena raro que tenga inter&eacute;s en m&iacute; por el tama&ntilde;o de mi pene, pero &eacute;l lo ve&iacute;a como un negocio. Tampoco el tama&ntilde;o lo sorprend&iacute;a, estaba acostumbrado a ver pijas especialmente grandes en su trabajo, para las pel&iacute;culas porno tienen que elegir las m&aacute;s grandes, la m&aacute;s grande es la mejor. En este caso estaba buscando otra cosa, las abundantes eyaculaciones, estaba por hacer una pel&iacute;cula de bukkake, aunque las eyaculaciones se pueden simular como en muchas pel&iacute;culas, &eacute;l vio en mi la oportunidad de hacerla lo m&aacute;s real posible.<\/p>\n<p>Me propuso hacer una pel&iacute;cula que consist&iacute;a en diez escenas donde tendr&iacute;a que acabar en la cara de diez chicas. Aunque la propuesta puede ser la fantas&iacute;a de todo hombre, me negaba, no quer&iacute;a quedar grabado en una pel&iacute;cula y no poder conseguir trabajo o tener un futuro en otra cosa que no sea el porno. Pero &eacute;l insisti&oacute;, me explic&oacute; que no se me ver&iacute;a la cara y que estaba de acuerdo con el director en darme una paga muy superior a los actores habituales, el director estaba muy ilusionado por lo que Miguel le hab&iacute;a contado.<\/p>\n<p>Yo me promet&iacute; a que ser&iacute;a mi &uacute;nica pel&iacute;cula, despu&eacute;s podr&iacute;a hacer mi vida y emprender alg&uacute;n negocio con el dinero de la pel&iacute;cula. Miguel me llevo a ver otra pel&iacute;cula que estaban grabando para ver c&oacute;mo era un set de grabaci&oacute;n y aclimatarme. No era lo que se ve en c&aacute;mara, varios hombres paje&aacute;ndose antes de entrar en escena, tomando pastillas o droga y mujeres limpi&aacute;ndose los agujeros delante de todos o con ayuda de otra chica. Las mujeres cogiendo son todas hermosas, en todas las posiciones, pero esas mismas mujeres pasan a ser comunes fuera de escena, es incre&iacute;ble c&oacute;mo se ven sus cuerpos de mujeres comunes cuando est&aacute;n sentadas esperando otra escena, las cicatrices de los implantes mamarios, la celulitis en las m&aacute;s delgadas o la panza en las rellenitas. Era la visi&oacute;n de una f&aacute;brica de sexo.<\/p>\n<p>Llego el d&iacute;a de unos cuatro d&iacute;as en total de grabaci&oacute;n, Miguel prometi&oacute; mucho semen y para eso me deja hacer solo dos escenas por d&iacute;a. Mi &uacute;nico y noble trabajo era el de acabar en la cara de unas diez hermosas jovencitas, ellas me la chupar&iacute;an por un rato y despu&eacute;s acabar&iacute;a.<\/p>\n<p>La idea de Miguel con el director fue conseguir a chicas sin experiencia en el porno, que se sorprendan por mi tama&ntilde;o y que se muestren reales en c&aacute;mara. El objetivo lo cumplieron.<\/p>\n<p>Todo fue muy excitante para m&iacute;, ellas empezaban primero sorprendidas al tener mi pija tan grande cerca de sus caras, muchas no pod&iacute;as dejar de re&iacute;r cuando se las acercaba, tal vez nervios, a todas les cost&oacute; meterla en sus bocas, pero todas despu&eacute;s de unos minutos no paraban de chuparla, sonrojadas y transpiraban s&oacute;lo se la sacaban de la boca para poder respira. Cuando llegaba el momento en que no aguantaba m&aacute;s, la sacaba y empezaba a eyacular sobre sus caras, el semen golpeaba en sus mejillas, su pelo, su boca, muchas lo tragaban con ganas, otras jugaban con el l&iacute;quido espeso y blancuzco en su boca y despu&eacute;s lo escup&iacute;an, todas lo disfrutaron.<\/p>\n<p>Aunque Miguel insisti&oacute;, yo cumpl&iacute; con lo prometido, fue mi &uacute;nica pel&iacute;cula. Gracias a ella Miguel me dio una buena paga y m&aacute;s de lo que me hab&iacute;a prometido, la pel&iacute;cula fue un &eacute;xito en forma inmediata, pero Miguel respet&oacute; mi decisi&oacute;n.<\/p>\n<p>Con ese dinero compre una camioneta vieja, me sirvi&oacute; para dedicarme al mantenimiento en casas, fue en mi primer trabajo donde conoc&iacute; a Marisa, resulta que Miguel me recomend&oacute; para hacer unos trabajos en casa de los padres de Marisa, &eacute;l conoc&iacute;a a su padre, un industrial de gran fortuna al que Miguel recurr&iacute;a cuando necesitaba financiar una pel&iacute;cula. Ella era la m&aacute;s peque&ntilde;a de su familia, tiene un hermano y una hermana m&aacute;s grandes, le llevan casi cinco a&ntilde;os de diferencia, en ese entonces ella con 19 a&ntilde;os reci&eacute;n cumplidos era la m&aacute;s rebelde y que m&aacute;s peleaba con su padre.<\/p>\n<p>Recuerdo como si fuera hoy cuando la vi por primera vez, me encontraba hablando con el padre en su oficina mientras me estaba explicando unos trabajos que me estaba encargando cuando Marisa entra por la puerta y sin importar mi presencia increpa al padre enojada no s&eacute; por qu&eacute; cosa. Estaba impactado por su belleza, unos impresionantes ojos verdes clavaron su mirada en su padre y fueron girando lentamente hacia m&iacute;. Cuando nos miramos fue una conexi&oacute;n instant&aacute;nea, una electricidad fluy&oacute; a mi pene para ordenarle que se pare. Trataba de pensar en otra cosa para no pasar verg&uuml;enza, pero no pod&iacute;a. Tuve que apartar la vista de sus ojos y agachar la cabeza, pero fue peor, llevaba puesta una minifalda a cuadros, tipo escocesa, parte del uniforme de un colegio privado, veo sus piernas blancas terminar en unas medias azules enrolladas junto a sus pies y esa imagen me la pon&iacute;a m&aacute;s dura, no me queda otra cosa que mirar a su padre.<\/p>\n<p>Ella ya se hab&iacute;a dado cuenta de su influencia m&aacute;gica en m&iacute; y comenz&oacute; a dibujar una sonrisa. Entonces le implor&oacute; ayuda a su padre, enojada, le ped&iacute;a que la ayude con unas cajas que ten&iacute;a que sacar de unos estantes, el padre me mira y me pregunta si la puedo ayudar yo, claro, le digo que s&iacute;, y despu&eacute;s que vuelva con &eacute;l para que me siga explicando sobre el trabajo.<\/p>\n<p>La acompa&ntilde;o caminando unos pasos detr&aacute;s, vamos en silencio por un pasillo con una biblioteca a lo largo de este hasta llegar a un cuarto oscuro con una estanter&iacute;a, all&iacute; prende la luz y me se&ntilde;ala dos cajas sobre el &uacute;ltimo estante de esta. Me dice que son pesadas y que si se las puedo bajar. No lo dudo un segundo, me subo a un banco y se las alcanzo. Me doy cuenta que por la posici&oacute;n me miraba el bulto de la entrepierna, llevaba puesto un pantal&oacute;n jean, ni siquiera ajustado, pero ella miraba supongo que por un reflejo normal. Ya con las cajas en el suelo me dice que quiere revisar algo, se pone de rodillas y empieza a revolver adentro de las cajas. Gracias a la minifalda que llevaba le queda el culo al aire y apunt&aacute;ndome, supongo que lo hace a prop&oacute;sito, no puedo quitar la vista del culo, casi dejaba ver todo el ano, s&oacute;lo lo cubr&iacute;a una tirita muy fina de tela. Fue algo instant&aacute;neo, no lo pude contener y esa imagen me hizo acabar en forma instant&aacute;nea, no lo pod&iacute;a evitar eyaculaba como una fuente, tres o cuatro chorros. Trate de mirar a otro lado pero no pude, sent&iacute;a el l&iacute;quido espeso y caliente mojando mi pantal&oacute;n, me dio mucha verg&uuml;enza.<\/p>\n<p>Ella se para, gira y me mira a los ojos, yo estaba colorado de la verg&uuml;enza, ella se sonr&iacute;e y baja su mirada y ve el jean mojado, mi reacci&oacute;n, fue pedir perd&oacute;n. Ella sonr&iacute;e y me apoya un dedo en los labios para callarme, me dice que no es mi culpa, que fue por su culpa y que su pap&aacute; no podr&iacute;a verme as&iacute;. Se arrodilla y me dice que no me preocupe que ella me limpia.<\/p>\n<p>Yo no pod&iacute;a creer lo que estaba pasando, as&iacute; arrodilla pasa su mano sobre la parte h&uacute;meda del jean y lo saborea, luego me lo empieza a desabotonar. Cuando desprende el &uacute;ltimo bot&oacute;n, mi pene escapa con fuerza y queda apuntando su cara. S&oacute;lo le escucho decir algo en voz baja, &ldquo;que grande&rdquo;. Lo mira y lo toma con una mano y empieza a chupar todo el semen derramado. Chupa y chupa, la lengua recorr&iacute;a todo, el pene, las piernas, hasta la tela del pantal&oacute;n. Se lleva el pene a la boca y lo empieza a succionar, yo estaba por acabar de nuevo. De repente se escucha a su padre gritar su nombre por el pasillo dos veces. Ella para de golpe, se levanta y me da un beso en la boca. Sale corriendo a ver a su padre. Yo me acomodo la ropa y algunos segundos despu&eacute;s llevo las cajas a donde est&aacute; el padre, ella ya no estaba, le dejo las cajas en el piso y el padre me mira con una sonrisa, ve la entrepierna de mi pantal&oacute;n, todav&iacute;a h&uacute;meda y sonr&iacute;e, no dice nada, pero &eacute;l sab&iacute;a que su hija era una puta.<\/p>\n<p>As&iacute; conoc&iacute; a Marisa, yo empec&eacute; a trabajar con su padre y despu&eacute;s de un tiempo nos casamos, fruto de esa uni&oacute;n naci&oacute; Lucrecia, le pusimos el nombre de la madre de mi suegro. Un d&iacute;a si quieren les cuento mi vida con Marisa, ella vive fascinada con mi pene, pero no los quiero distraer de lo que pas&oacute; con mi hija Lucrecia.<\/p>\n<p>Les empec&eacute; contando de la pasi&oacute;n de Lucrecia, el dibujo, la pintura, las artes en general, un sutil amor por el arte. Ella es perfeccionista, busca la perfecci&oacute;n en lo que hace, el instituto al que asiste es muy exigente, la teor&iacute;a del arte ocupa casi todas las clases y al igual que los distintas t&eacute;cnicas. A ella no le molestaba la teor&iacute;a, pero se quejaba de las escasas clases pr&aacute;cticas. Nosotros &eacute;ramos sus modelos vivos, nos dibujaba todo el tiempo, especialmente a su madre. Un d&iacute;a llego a casa del trabajo y estaba mi mujer acostada desnuda en el sof&aacute; del living, me acerco y le meto un dedo en el culo, no me hab&iacute;a dado cuenta que estaba Lucrecia a unos metros dibuj&aacute;ndola, las dos empezaron a re&iacute;r, no pod&iacute;an parar, a mi primero me dio mucha verg&uuml;enza pero tambi&eacute;n me excito como hac&iacute;a tiempo que no me pasaba.<\/p>\n<p>Marisa es medio exhibicionista, siempre le gust&oacute; mostrar el cuerpo, no tiene ning&uacute;n problema, bueno, yo la conoc&iacute; as&iacute;, no me sorprende que quiera modelar para mi hija. Lucrecia aprovechaba de su prestancia, la acomodaba en diferentes posiciones y la dibujaba, yo las miraba a unos metros. Me sorprendi&oacute; ver a mi hija ponerla en una posici&oacute;n casi pornogr&aacute;fica, le hizo abrir las piernas y le acomod&oacute; un dedo sosteniendo los labios de su vulva, me di cuenta lo excitada que estaba Marisa, la vulva est&aacute; roja y brillosa, muy lubricada.<\/p>\n<p>A la noche la penetre con fuerza y Marisa ped&iacute;a m&aacute;s, los dos est&aacute;bamos prendidos fuego, hac&iacute;a tiempo que no est&aacute;bamos as&iacute;, quedamos agotados. Yo no me pod&iacute;a sacar de la cabeza la imagen del dedo de Lucrecia abriendo los labios vaginales de su madre.<\/p>\n<p>Est&aacute;bamos los dos agotados en la cama mirando el techo y Marisa me dice en voz baja, que Lucrecia quer&iacute;a dibujar el cuerpo de un var&oacute;n y que ella le iba a preguntar a su hermano si quer&iacute;a, por unos segundos quedo en silencio y reacciono. Le digo que ni loco lo iba a dejar, que era imposible que mi hija viese a su t&iacute;o desnudo. Yo sab&iacute;a c&oacute;mo era su t&iacute;o y de que forma la miraba cuando ven&iacute;a a casa, un par&aacute;sito que se la quer&iacute;a coger si le daba la oportunidad y eso Marisa lo sab&iacute;a, as&iacute; que sab&iacute;a c&oacute;mo iba a reaccionar con ese supuesto.<\/p>\n<p>Tras mi negativa Marisa me confiesa que Lucrecia le dijo que quer&iacute;a dibujarme a m&iacute; y que ella le dijo de su hermano porque sab&iacute;a que yo me iba a negar. Me puso en una disyuntiva, as&iacute; que ser&iacute;a mejor que yo hablase con mi hija y le explique porque no era buena idea verme desnudo.<\/p>\n<p>Como todos los d&iacute;as fui a trabajar y no me pod&iacute;a sacar de la cabeza que cosa le dir&iacute;a a mi hija, como la convencer&iacute;a, pero no se me ocurr&iacute;a nada razonable m&aacute;s que alguna raz&oacute;n puritana.<\/p>\n<p>Cuando regreso del trabajo, ah&iacute; estaban las dos, mi mujer desnuda sobre el sof&aacute;, con el culo bien abierto apuntando el techo y sentada a su lado mi hija con un block de hojas dibujando cada detalle de su arrugado ano. Apenas me acerco, Lucrecia me encara y empieza a indagarme.<\/p>\n<p>Lucrecia: &iquest;Hola Pa, ya te dijo mam&aacute;?<\/p>\n<p>Yo: &iquest;Qu&eacute; cosa Lu?<\/p>\n<p>Lucrecia: &iquest;No te dijo que necesito un hombre para que modele?<\/p>\n<p>Yo: S&iacute; Lu, me cont&oacute;, pero y soy tu pap&aacute; y no es bueno que me veas desnudo.<\/p>\n<p>Lucrecia: me dijo que no quer&iacute;as y tampoco que le diga al t&iacute;o.<\/p>\n<p>Marisa: Dale Franco, no seas tan vergonzoso, te quiere dibujar, no te la quiere chupar, jajajaja<\/p>\n<p>Lucrecia: jajajaja<\/p>\n<p>Yo: Bueno, si quieren me ducho y vengo. Pero todo desnudo, no.<\/p>\n<p>Me voy a duchar, no pod&iacute;a creer lo que quer&iacute;an, especialmente mi mujer, sab&iacute;a c&oacute;mo se pon&iacute;a. Pero decido seguirles la corriente y me ducho r&aacute;pido y salgo en calzoncillos.<\/p>\n<p>Yo: &iexcl;Ac&aacute; estoy! &iquest;D&oacute;nde me pongo?<\/p>\n<p>Marisa: Que vivo, te tiene que dibujar desnudo. Sacate todo.<\/p>\n<p>Yo: ni loco<\/p>\n<p>Lucrecia: Dale pa.<\/p>\n<p>Mientras Lucrecia me hablaba por detr&aacute;s se acercaba mi mujer y toma el calzoncillos de los costados y me lo baja hasta el suelo, queda mi verga colgando delante de mi hija y como son las vueltas de la vida la historia se repite. En voz muy baja Lucrecia dice:<\/p>\n<p>Lucrecia: Que grande<\/p>\n<p>Las mismas palabras que dijo Marisa cuando vio mi verga aquella vez en el cuarto.<\/p>\n<p>Marisa me empuja al sof&aacute; y quedo acostado, toma la verga con la mano y la sacude mostr&aacute;ndosela a mi hija.<\/p>\n<p>Marisa: Mira Lu, como es, ven&iacute; ac&eacute;rcate.<\/p>\n<p>Lucrecia se arrodilla a un costado del sof&aacute; para mirarla de cerca. Pero Marisa ya no pod&iacute;a parar. Mi pene se empieza a poner duro por el manoseo, aunque trato de pensar en otra cosa, pero se me hace imposible. Tira del prepucio para atr&aacute;s y deja la cabeza al aire, se estaba hinchando ante la mirada de mi hija y el manoseo de mi mujer. Los 25 cent&iacute;metros estaban a pleno, mi hija se pasaba la lengua por los labios de forma inconsciente. Marisa rompe el silencio.<\/p>\n<p>Marisa: Dale, toma agarrala<\/p>\n<p>Mi hija toma la verga con timidez y la mueve de un lado a otro inspeccion&aacute;ndola mientras mi mujer la miraba y se le dibujaba una sonrisa de deseo, lo estaba disfrutando. La peque&ntilde;a mano de mi hija la hac&iacute;a ver m&aacute;s grande, yo no pod&iacute;a emitir ninguna palabra, estaba muy excitado.<\/p>\n<p>Marisa-Dale, chupala<\/p>\n<p>Mi obediente hija le hace caso a su excitada madre, abre la boca y se lleva la vega a la boca, casi no le entraba, mi mujer la ayuda empujando su cabeza desde la nuca. Puedo sentir la lengua haciendo c&iacute;rculos sobre m&iacute; glande, succionaba mientras se quedaba sin aire. Aprieto los pu&ntilde;os pero no aguanto m&aacute;s, le acabo en la boca. Cuando mi mujer se da cuenta que empiezo a eyacular, no deja que mi hija saque la pija de la boca, la empuja con m&aacute;s fuerza. Uno tras otro chorro de esperma inunda su boca, le empieza a brotar por las comisuras, acabo con mucha fuerza y por la presi&oacute;n la ahoga de tal forma que sale leche por su nariz, mi mujer empieza a re&iacute;r mientras Lucrecia, tosiendo, trata de sacarla de la boca. Cuando por fin logra sacarla toma una gran bocanada de aire mientras sigue tosiendo, escupe la leche que no traga. Marisa como un animal se monta sobre mi vega y se la mete con fuerza en su vagina, empezamos a coger delante de Lucrecia, mientras se masturbaba.<\/p>\n<p>Lucrecia no tard&oacute; mucho en pedir que se la meta, yo no me pod&iacute;a negar y Marisa tampoco. Se la meto muy despacio, abriendo su vulva muy despacio con la verga, mientras su madre le chupaba los pechos hasta dejarlos puntiagudos. Cuando ya pude meterla toda la empiezo a sacudir con fuerza mientras grita. Pero necesitaba m&aacute;s, quiere que le haga el culo, que se lo estrene aunque le duela, aunque se lo rompa y lo hago. Mi mujer le empieza a chupar el ano y lo dilata con los dedos, lo prepara hasta que apoya la verga sobre el agujero, empujo con fuerza hasta que cede y muy lentamente puedo entrar en sus entra&ntilde;as. No paraba de gritar, lo que me la pon&iacute;a m&aacute;s dura. Cuando ya la tengo adentro literalmente le rompo el culo, aunque el dolor era mucho y corr&iacute;a algo de sangre, ella no paraba de pedir que se la meta bien al fondo. Perdimos la noci&oacute;n del tiempo en esa primera vez, pero quedamos dormidos sobre la cama.<\/p>\n<p>Los tres disfrutamos del sexo, yo de sus cuerpos y ellas de mi verga.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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