{"id":19501,"date":"2018-12-18T23:00:00","date_gmt":"2018-12-18T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-12-18T23:00:00","modified_gmt":"2018-12-18T23:00:00","slug":"19501-mi-primer-amor-una-masoquista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/19501-mi-primer-amor-una-masoquista\/","title":{"rendered":"Mi primer amor: una masoquista"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"19501\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 20<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p><em>&iquest;FANTAS&Iacute;A O REALIDAD? <\/em><\/p>\n<p>Las calles del centro Coyoac&aacute;n siempre tendr&aacute;n un poder para hacerme sonre&iacute;r como pocos lugares. Su arquitectura singular, la variedad de lugares que visitar y sobre todo su rica selecci&oacute;n de antojitos mexicanos lo hacen un lugar imperdible, as&iacute; como una visita obligada.<\/p>\n<p>El simple hecho de sentarse a perder el tiempo al cobijo del kiosco mientras se ven las idas y venidas de tanta gente es uno de los placeres de la vida que m&aacute;s de un habitante de la capital mexicana ha disfrutado. Lugar predilecto de tantas, tant&iacute;simas cosas que suceden y se pueden dar en la inmensa Ciudad de M&eacute;xico. Coyoac&aacute;n.<\/p>\n<p>Y ah&iacute; estaba yo, degustando uno de los famosos churros rellenos aunado a un sobrevalorado caf&eacute; que hab&iacute;a comprado, m&aacute;s por costumbre que por gusto, en una de las esquinas m&aacute;s visitadas de aqu&eacute;l lugar. Bien abrigado, disfrutaba de esas tardes con olor a tierra mojada con la plena certeza de que, en cualquier momento, caer&iacute;a un diluvio.<\/p>\n<p>Cuando, sin previo aviso y a media mordida, un par de manos nubl&oacute; mi vista. En un inicio, el p&aacute;nico se apoder&oacute; de cada cent&iacute;metro de mi ser, al pensar que se trataba de un asalto o peor, de un secuestro. Y a plena luz del d&iacute;a. &iexcl;Dios bendito! Sin embargo, al escuchar un femenino y amigable &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n soy?&rdquo; no pude evitar soltar un leve suspiro de alivio.<\/p>\n<p>&mdash;Selene &mdash;respond&iacute; sonriendo. Una amiga de la infancia. Toda una sorpresa.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;C&oacute;mo es que puedes saber tan r&aacute;pido? &mdash;Me reproch&oacute; sonriente y dej&aacute;ndome verla&mdash; Incluso fing&iacute; mi voz para despistarte. Y m&aacute;s despu&eacute;s de a&ntilde;os sin vernos.<\/p>\n<p>&mdash;A ti te reconocer&iacute;a siempre &mdash;repuse galante y como recompensa obtuve esa sonrisa que me gustaba tanto y que, hasta que la vi, no supe cu&aacute;nto extra&ntilde;aba.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; haces aqu&iacute;? &mdash;me pregunt&oacute; mientras recib&iacute;a un efusivo abrazo que no repar&eacute; en corresponder.<\/p>\n<p>&mdash;Vengo por trabajo &mdash;respond&iacute; casi en autom&aacute;tico, puesto que, su sonrisa me hab&iacute;a deslumbrado. No me di cuenta de que mucha de la gente que hab&iacute;a alrededor del kiosco se estaba marchando. Estaba por llover<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;En serio? &mdash;Pregunt&oacute; divertida&mdash; No pareces muy trabajador ahorita&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Termin&eacute; mis actividades por hoy, pero me quedan 3 d&iacute;as por delante &mdash;repuse un tanto desanimado ante la perspectiva del trabajo que ten&iacute;a pendiente por realizar.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Cu&aacute;ndo regresas a Tijuana? &mdash;quiso saber. Me volvi&oacute; a sonre&iacute;r y mi mundo se detuvo un breve instante.<\/p>\n<p>&mdash;El viernes por la noche &mdash;alcanc&eacute; a responder, aun embobado en ella. Era martes.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Y por qu&eacute; no me dijiste que estabas aqu&iacute;? &mdash;me reproch&oacute; con dulzura&mdash; Si no paso por aqu&iacute;, probablemente ni en cuenta de que andas en la ciudad. Te cotizas coraz&oacute;n &mdash;y el que sonri&oacute; fui yo.<\/p>\n<p>Y sin pedir permiso, Selene hizo algo que me hizo verla de una manera distinta y que, gener&oacute; en m&iacute; diferentes sentimientos; uno imperante: lujuria.<\/p>\n<p>Se acerc&oacute; a m&iacute; casi como si fuera a besarme. Fue un movimiento natural y desenvuelto, como si lo llevara haciendo siempre, pero en el &uacute;ltimo momento, cambi&oacute; de direcci&oacute;n y le dio una mordida a mi churro. Sin embargo, no fue una mordida normal. Hab&iacute;a algo m&aacute;s en todo ese movimiento. Quiz&aacute; fue mi cabeza pervertida que siempre estaba pensando en sexo, pero estoy seguro de que hubo una carga sensual en todo ese movimiento que, incluso, se podr&iacute;a percibir en el aire.<\/p>\n<p>Todo lo anterior pas&oacute; en 3 segundos m&aacute;ximo. Y, aun as&iacute;, mi entrepierna comenzaba a despertar. La manera en que se acerc&oacute; a m&iacute;, fluida, pero terriblemente provocativa. La forma en que mordi&oacute; mi churro relleno fue&hellip; &iquest;C&oacute;mo explicarlo? Sugerente.<\/p>\n<p>Probablemente nadie que nos estuviese mirando, no notar&iacute;a nada raro, pero yo que estaba ah&iacute;&hellip; fue otro cantar. En retrospectiva, agradezco el tener la mente tan cochina y notar ese tipo de cosas que, quiz&aacute; sin saberlo, me llevaron a encontrar una joya de mujer, que siempre, siempre estuvo ah&iacute;, oculta a mi vista. Reitero, probablemente fueron imaginaciones m&iacute;as&hellip; y aun as&iacute;&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Perd&oacute;n &mdash;se disculp&oacute; clavando esos ojos caf&eacute;s en los m&iacute;os y alcanc&eacute; a percibir&hellip; &iquest;Picard&iacute;a?&mdash; es que se me antoj&oacute; &mdash;a&ntilde;adi&oacute; sonriendo con &ldquo;inocencia&rdquo; mientras masticaba.<\/p>\n<p>&mdash;No pasa nada &mdash;y le tend&iacute; el churro el cual rechaz&oacute; con un adem&aacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;S&oacute;lo quer&iacute;a una mordida &mdash;se neg&oacute; cort&eacute;smente.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Segura? &mdash;Insist&iacute;&mdash; ya no queda mucho. Puedes terminarlo si quieres.<\/p>\n<p>&mdash;Bueno &mdash;accedi&oacute; y en dos mordidas lo termin&oacute;.<\/p>\n<p>Seguimos nuestra pl&aacute;tica e intentamos ponernos al d&iacute;a. C&oacute;mo nos trataba la vida. Lo cansado del trabajo. Esto y aquello. Aunque, siendo honestos, yo estaba perdidamente embelesado con su belleza.<\/p>\n<p>Selene fue, algo as&iacute; como un primer amor. Antes de conocer a Gabriela y caer en la deliciosa vor&aacute;gine del BDSM, Selene fue, digamos, la primera novia &ldquo;seria&rdquo; que tuve. Y fue una relaci&oacute;n maravillosa teniendo en cuenta lo que uno piensa y hace a esa edad. Ambos no &eacute;ramos precoces ni nada por el estilo y lo que comenz&oacute; como un &ldquo;noviazgo de manita sudada&rdquo;, desemboc&oacute; en un cari&ntilde;o que dif&iacute;cilmente alguien pueda igualar. Fue algo completamente diferente a la intensidad o el amor que he sentido por diferentes mujeres a lo largo de mi vida&hellip; Lo de Selene era algo inocente y puro. Si bien grande e intenso, pero a la vez, tranquilo y que generaba paz. Como un puerto seguro en d&iacute;as de tormenta o un refugio que siempre pod&iacute;a visitar en los d&iacute;as tristes. En resumen, un amor de ni&ntilde;os. No lo quiero demeritar con eso; los ni&ntilde;os pueden amar de manera muy intensa, pero ese amor no est&aacute; pervertido por nada. Por eso es que lo considerar&iacute;a muy especial.<\/p>\n<p>Siempre mantuvimos contacto, pese a no ser tan frecuente como a m&iacute; me hubiese gustado. Mensajes espor&aacute;dicos y, para ser honestos, declaraciones insinuadas y mutuas de cari&ntilde;o. Quiero pensar que, tambi&eacute;n proporcionaba alivio y consuelo como ella siempre me lo proporcion&oacute;.<\/p>\n<p>Con ella me di mi primer beso en toda regla y comenc&eacute; a descubrir, a peque&ntilde;os pasos, lo bello de la sexualidad. Siempre t&iacute;midos, pero seguros el uno del otro. No recuerdo las razones por las que terminamos, pero&hellip; bueno&hellip; nadie sabe lo que hace a esa edad.<\/p>\n<p>De todas las cosas que sent&iacute;a por ella, para m&iacute; la m&aacute;s importante era la confianza que le ten&iacute;a. Me sent&iacute;a seguro con ella y ten&iacute;a la certeza de que pod&iacute;a contarle cualquier cosa sin que ella se ofendiese, alarmase o me juzgase. Por ende, &eacute;ramos confidentes, no s&oacute;lo de nuestras situaciones diarias, sino tambi&eacute;n, de nuestras aventuras sexuales, aunque no profundiz&aacute;bamos mucho en el tema.<\/p>\n<p>Ella fue de las primeras y pocas personas en enterarse de mis exabruptos con Elena (y su hermana) y tambi&eacute;n me consol&oacute; como nadie cuando Gabriela me dej&oacute;. Yo tambi&eacute;n supe de sus desencantos amorosos con los distintos novios que tuvo y tambi&eacute;n ofrec&iacute; el mismo trato. En ese sentido nunca comprend&iacute; c&oacute;mo es que ella, siendo tan bonita, se met&iacute;a con cada esp&eacute;cimen&hellip; que madre m&iacute;a&hellip; y, adem&aacute;s, los hombres siempre terminaban poni&eacute;ndole el cuerno&hellip; Joder, teniendo a una hembra as&iacute; y todav&iacute;a van y&hellip; bueno, as&iacute; sucede en muchos casos&hellip;<\/p>\n<p>Ella es rubia (g&uuml;era, como dir&iacute;an en mi pa&iacute;s) y de estatura media. Delgada. Pecho normal, nalga normal. Facciones anglosajonas&hellip; y para m&iacute;, siempre ha guardado un parecido a dos artistas que, creo yo, son bell&iacute;simas: Katherine Heigl y Julia Stiles. Selene, a mi muy particular punto de vista, es un h&iacute;brido entre esas dos mujeres&hellip; Lamento no poder describirla mejor. Es hermosa. Simplemente atractiva. Bella como pocas mujeres. Y resalta m&aacute;s al ser rubia natural, pese a que, por lo general, se ti&ntilde;e el cabello de negro.<\/p>\n<p>Y ah&iacute; estaba yo, embobado, escuch&aacute;ndola hablar, perdido en esos labios y esa sonrisa que siempre me atrajeron de una manera paranoica. Ella, quien siempre me quiso y yo, al ser un mujeriego empedernido, no pretend&iacute;a lastimarla y, por consiguiente, nunca volv&iacute; a intentar nada con ella, aunque ganas no me faltaban.<\/p>\n<p>De pronto, un sonoro rel&aacute;mpago interrumpi&oacute; nuestra amena charla, aunado a una leve llovizna que comenzaba a caer, en preludio a un inminente aguacero. Le propuse ir a un bar o alg&uacute;n restaurante cercano y continuar poni&eacute;ndonos al d&iacute;a. Imagin&eacute; que terminar&iacute;amos en La Bipo, un bar que ella frecuentaba casi cada semana, pero, contrario a lo que supon&iacute;a, me propuso ir a Sanborns.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Qu&eacute; poca! &mdash;exclam&oacute; efusivamente negando con la cabeza. Le acababa de contar mi &uacute;ltimo fracaso amoroso con una mujer que me hab&iacute;a enga&ntilde;ado durante 6 meses con otro tipo.<\/p>\n<p>&mdash;Creo que tengo mala suerte en esto del amor &mdash;dije intentando restarle importancia<\/p>\n<p>&mdash;Muy mala suerte &mdash;sentenci&oacute;&mdash; te debiste de haber quedado conmigo y no andar&iacute;as sufriendo &mdash;a&ntilde;adi&oacute;, con lo que intu&iacute;, era una frivolidad calculada, pero en un tono sugerente<\/p>\n<p>&mdash;Probablemente &mdash;solt&eacute; vi&eacute;ndola a los ojos y ella me sostuvo la mirada &mdash;pero ya ves c&oacute;mo es uno&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Ay coraz&oacute;n &mdash;suspir&oacute; y le dio un sorbo a su caf&eacute;&mdash; pues al parecer somos compa&ntilde;eros del mismo dolor.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;C&oacute;mo? Pens&eacute; que te iba de maravilla con &ldquo;Pedro&rdquo; &mdash;coment&eacute; extra&ntilde;ado, pues lo que reflejaban sus redes sociales y sus tweets indicaban lo contrario<\/p>\n<p>&mdash;Justo ayer me contaron que anda de cabr&oacute;n, no con una, sino con varias &mdash;me dijo con visible enojo &mdash;pero aun necesito comprobarlo.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;C&oacute;mo? &mdash;pregunt&eacute; confuso<\/p>\n<p>&mdash;Pues s&iacute;, no conf&iacute;o mucho en la fuente que me dijo eso &mdash;me explic&oacute;&mdash; igual y s&oacute;lo me est&aacute; echando mentiras, pero como que s&iacute; ten&iacute;a la sospecha. Siento que s&iacute;, pero tengo que asegurarme &mdash;me dijo e hizo algo que nuevamente tom&oacute; mi atenci&oacute;n. Hab&iacute;amos pedido cada uno un postre y cuando tom&oacute; un bocado del suyo, lami&oacute; de manera un tanto exagerada la cuchara. Lo hizo de una manera sumamente sexual y haciendo una referencia impl&iacute;cita a una felaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Y c&oacute;mo piensas hacerlo? &mdash;quise saber, aunque mis ojos no se despegaban de sus labios. Me mir&oacute; y sonri&oacute; al notar que observaba completamente embobado su &ldquo;peque&ntilde;o&rdquo; espect&aacute;culo.<\/p>\n<p>&mdash;Precisamente por eso te propuse venir aqu&iacute; &mdash;me coment&oacute; con una sonrisa sugerente y volviendo a hacer ese gesto tan sensual, consciente de que la observaba y sonri&oacute; divertida<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;En serio? &iquest;Por qu&eacute; aqu&iacute;? &mdash;quise saber, pero no pod&iacute;a separar mi vista de sus labios<\/p>\n<p>&mdash;Me dijeron que lo hab&iacute;an visto en el bar de aqu&iacute; regularmente los martes con una tipa &mdash;solt&oacute; con venenosos celos<\/p>\n<p>&mdash;Y quieres que los esperemos&hellip; &mdash;deduje y ella asinti&oacute;. Feliz de saberme confidente y de ayuda para ella, sonre&iacute; tambi&eacute;n y pregunt&eacute; con honesta curiosidad&mdash; &iquest;Qu&eacute; vas a hacer si lo descubres en la movida?<\/p>\n<p>&mdash;No lo s&eacute; &mdash;dijo nerviosa y pensativa&mdash; me encantar&iacute;a montarle una escena, pero al mismo tiempo me da hueva&hellip; &iquest;T&uacute; qu&eacute; har&iacute;as? &mdash;quiso saber.<\/p>\n<p>&mdash;Bueno&hellip; &mdash;me tom&oacute; completamente desprevenido&mdash; probablemente no har&iacute;a nada. Simplemente terminar&iacute;a con &eacute;l ma&ntilde;ana o en cuanto me busque. No soy tan melodram&aacute;tico.<\/p>\n<p>&mdash;Pues si me est&aacute; enga&ntilde;ando se merece una escena &mdash;afirm&oacute; con seguridad<\/p>\n<p>Continuamos conversando sobre nuestras vidas. Re&iacute;mos, bromeamos y nos coqueteamos como siempre lo hab&iacute;amos hecho; sin embargo, hab&iacute;a algo diferente en esta ocasi&oacute;n, puesto que ella segu&iacute;a teniendo esos gestos de provocativa sensualidad. Al poco rato, sin avisarme, se levant&oacute; como un rel&aacute;mpago y corri&oacute; hacia el bar.<\/p>\n<p>Un diluvio de insultos estall&oacute; justo cuando me tra&iacute;an la cuenta y decid&iacute; permanecer sentado y al margen de la situaci&oacute;n. Sonriendo para mis adentros, me adelant&eacute; hacia el bar y me divert&iacute; escudri&ntilde;ando la escena que Selene tanto quer&iacute;a hacer, dispuesto a intervenir si la cosa se pon&iacute;a fea. De pronto, un sentimiento de celos me invadi&oacute; tan profundamente que no cab&iacute;a en m&iacute;. Confuso, intentaba darle sentido a tan s&uacute;bita intervenci&oacute;n de mis adentros.<\/p>\n<p>Justo cuando le asestaba una sonora y certera cachetada al imb&eacute;cil aqu&eacute;l, comprend&iacute; todo. Me sent&iacute;a celoso del tipo. Me sent&iacute;a celoso de que pudiera generarle tanta furia, celos y cari&ntilde;o a una mujer como Selene. Compart&iacute;a su dolor, pues yo a&uacute;n lo experimentaba y segu&iacute;a sin comprender c&oacute;mo es que, teniendo a una mujer como ella, necesitaba buscar en otros brazos lo que bien ten&iacute;a con mi amiga.<\/p>\n<p>Me considero fiel partidario de la monogamia y defensor a ultranza de exclusividad en la pareja; no obstante, si hay consenso, mucha perversidad y una confianza inconmensurable entre ambos, ser&iacute;a feliz de incurrir en la poligamia, la infidelidad consentida y los intercambios. Si no existe nada de eso, mejor ni rozar las posibilidades.<\/p>\n<p>Selene camin&oacute; hacia m&iacute;, hecha una furia. Le tend&iacute; su bolso, ella lo tom&oacute; con todo el melodramatismo posible y se dirigi&oacute; con paso decidido hacia la salida, dej&aacute;ndome plantado y sin mirar atr&aacute;s. La mujer que ven&iacute;a que el imb&eacute;cil estaba paralizada de la impresi&oacute;n y el tipo segu&iacute;a sob&aacute;ndose la mejilla, tambi&eacute;n incr&eacute;dulo de la situaci&oacute;n. Despu&eacute;s de un par de segundos, segu&iacute; a Elena.<\/p>\n<p>Cuando sal&iacute; del edificio aun llov&iacute;a a cantaros. Selene estaba, bajo la lluvia con los brazos extendidos y mirando hacia el cielo, completamente ajena a los pocos transe&uacute;ntes lo suficientemente valientes para aventurarse en semejante diluvio baja la exigua protecci&oacute;n de un paraguas. Tentado por lo elevado de los sentimientos y la situaci&oacute;n me un&iacute; a ella, aunque no hice nada, salvo permanecer a su lado. Ella me mir&oacute; y sonri&oacute;, hist&eacute;rica y sincera. Le devolv&iacute; el gesto y, sin esperarlo, me bes&oacute;.<\/p>\n<p>Fue uno de los besos m&aacute;s extra&ntilde;os y singulares de toda mi vida. Aunado al clich&eacute; que est&aacute;bamos ejemplificando, mi mente viaj&oacute; en autom&aacute;tico a la primera vez que nos besamos. A aquella noche de viernes que hab&iacute;amos compartido en una feria local y que culmin&oacute; en el garaje de su casa, a la luz de la luna, con una serie de besos. Nuestro primer beso.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Te estas quedando con tu pap&aacute;? &mdash;me pregunt&oacute; cu&aacute;ndo rompimos el beso<\/p>\n<p>&mdash;No, estoy en un hotel, porque tengo que comprobar gastos y&hellip; &mdash;pero la sonrisa que me dedic&oacute; me dej&oacute; mudo de excitaci&oacute;n. Fue una sonrisa completamente sugerente y, ahora s&iacute;, no me cab&iacute;a duda de lo que significaba.<\/p>\n<p>&mdash;Vamos a tu hotel &mdash;dijo con una tranquilidad pasmosa y, aun as&iacute;, con una carga sexual impl&iacute;cita.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Est&aacute;s segura de que es lo mejor? Entiendo que est&aacute;s vulnerable ahora mismo y&hellip; &mdash;comenc&eacute; a decir, aunque a cada palabra que dec&iacute;a me arrepent&iacute;a por completo, puesto que todo mi ser ansiaba intimar con ella.<\/p>\n<p>&mdash;Pablo &mdash;me interrumpi&oacute; y me mir&oacute; a los ojos con furia y autoridad. Call&eacute; &mdash;vamos a tu hotel&mdash; sentenci&oacute; y al instante, le tom&eacute; de la mano y nos subimos al primer taxi que encontramos.<\/p>\n<p>Un silencio t&aacute;cito impregn&oacute; el ambiente durante los 10 minutos del trayecto y en cuanto la puerta del elevador se cerr&oacute;, me acerqu&eacute; a ella en un intento audaz de besarle, pero por alguna raz&oacute;n desconocida, me contuve. Todo termin&oacute; en una serie fugaz y t&iacute;mida de pobres &ldquo;kikos&rdquo;.<\/p>\n<p>Estaba aterrado. No sab&iacute;a qu&eacute; hacer. Un sinf&iacute;n de sentimientos se arremolinaban en mi interior y aunque me estaba dejando llevar por la situaci&oacute;n, tengo que reconocer que no era due&ntilde;o de ella. Distaba de serlo y, reitero, no sab&iacute;a qu&eacute; hacer. Me encontraba terriblemente paralizado.<\/p>\n<p>La experiencia acumulada se me estaba escapando de las manos y toda la reputaci&oacute;n de mujeriego estaba siendo sustituida por el ni&ntilde;o que le aterraba dar un mal beso. Por otro lado, mi morbo estaba a mil por todo aquello, adem&aacute;s de que estaba a punto de coger.<\/p>\n<p>Cuando entramos a mi habitaci&oacute;n, me quedo embobado vi&eacute;ndola caminar sensualmente de espaldas y admir&eacute; sus nalgas. Ella dej&oacute; sus pertenencias en una mesita. Se volvi&oacute; hacia m&iacute;, con una expresi&oacute;n que me era dif&iacute;cil descifrar.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; est&aacute;s esperando? &mdash;me pregunta desabroch&aacute;ndose la empapada gabardina que tra&iacute;a puesta<\/p>\n<p>&mdash;No lo s&eacute; &mdash;respond&iacute; con toda honestidad, aun sin creer o concebir la situaci&oacute;n en la que me encontraba. Estaba clavado en el suelo y no pod&iacute;a moverme de la impresi&oacute;n. Ten&iacute;a miedo de arruinar todo y al mismo tiempo, quer&iacute;a dar rienda suelta a mis instintos.<\/p>\n<p>&mdash;Eso &mdash;me dice avanzando lentamente hacia m&iacute;, mientras se quita los zapatos y calcetines y desabrocha su pantal&oacute;n&mdash; siempre me ha emputado de ti<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Perd&oacute;n? &mdash;pregunt&eacute;, sorprendido del comentario, el cual me descolocaba<\/p>\n<p>&mdash;Que me cagas much&iacute;simo &mdash;me dice tranquila mientras me rodea con sus brazos el cuello&mdash; MUCH&Iacute;SIMO<\/p>\n<p>Me besa como deb&iacute; de haberla besado en el elevador. Me introduce la lengua hasta la garganta y juega con ella. De pronto siento una de sus manos bajar por mi espalda para poco despu&eacute;s agarrar descaradamente una de mis nalgas y aquello fue como un resorte. Uno f&iacute;sico y emocional.<\/p>\n<p>Di un peque&ntilde;o respingo y ella sonri&oacute; sin apartar sus labios de los m&iacute;os. Pero eso me ayud&oacute;. Fue como si un chip cambiara en mi cerebro. Al instante la rode&eacute; por la cintura y fui yo quien la bes&eacute;, pese a que segu&iacute;amos jugando con nuestras lenguas. Mis manos recorrieron fugazmente todas sus zonas &iacute;ntimas, mientras casi le arrancaba la blusa. Comenc&eacute; por comerle el cuello mientras amasaba con br&iacute;o su culo. &iexcl;Qu&eacute; delicia! Ten&iacute;a unas nalgas hermosas. Redondas y bien formadas. Cuando mis labios y mi lengua estaban por devorar sus tetas me despegu&eacute; de ella y la observ&eacute; con lujuria, para con rapidez, despojarme de la camisa que tra&iacute;a.<\/p>\n<p>Sin apartar mis ojos de los suyos, tambi&eacute;n me baj&eacute; el pantal&oacute;n y el b&oacute;xer en un solo movimiento, dejando mi miembro al aire, ya inhiesto.<\/p>\n<p>&mdash;No est&aacute;s tan gordo como dices &mdash;me solt&oacute; con una sonrisa de verdadera lubricidad y se acerc&oacute; a m&iacute; mientras desabrochaba su bra y me dejaba verle el pecho&mdash; Gordo esto &mdash;coment&oacute; elocuentemente tomando mi verga con una mano y volvi&eacute;ndome a besar<\/p>\n<p>Su mano me comenz&oacute; a masturbar con una deliciosa desesperaci&oacute;n. La tom&eacute; por la cintura nuevamente y al poco tiempo de un buen morreo, la empuj&eacute; con brusquedad a la cama, en la cual cay&oacute; con un gemido y risas. La despoj&eacute; de su pantal&oacute;n y su tanga en un solo y fluido movimiento y ante m&iacute; se present&oacute; una imagen digna de un retrato: Selene, desnuda.<\/p>\n<p>La misma Venus no podr&iacute;a estar m&aacute;s magn&iacute;fica, m&aacute;s hermosa. Incluso las actrices a las que se parec&iacute;a jam&aacute;s igualar&iacute;an la belleza que mis ojos ten&iacute;an el privilegio de admirar. Era perfecta. Sus pechos eran peque&ntilde;os, pero divinos. Todo en ella me parec&iacute;a tan grandioso que me cre&iacute;a morir.<\/p>\n<p>Levant&oacute; ligeramente una de sus piernas, dej&aacute;ndome ver una hermosa mata de pelo que cubr&iacute;a la vagina m&aacute;s bella que hubiese visto jam&aacute;s. Perfecta, simplemente perfecta. Me enardeci&oacute; m&aacute;s aun su gesto de promiscuidad y me abandon&eacute; a mis instintos. Lo cual representaba un riesgo, debido a mis tendencias&hellip;<\/p>\n<p>Le abr&iacute; las piernas con brusquedad y hund&iacute; mi cara entre sus muslos, pues mor&iacute;a por probarla. Sus jugos eran deliciosos y cuando di el primer lamet&oacute;n ya estaba empapada. Con mis manos separ&eacute; m&aacute;s sus labios y me apliqu&eacute; a disfrutar y que ella disfrutase de mi lengua. &iexcl;Qu&eacute; delicia! Selene gem&iacute;a dulcemente ante el oral que le estaba dando. Con una de mis manos, sub&iacute; para amasarle una teta y jugar con su pez&oacute;n, mientras que, con la otra, sub&iacute; un poco su cadera con la intenci&oacute;n de lamerle el ojete.<\/p>\n<p>Ella se dejaba hacer y eso me agradaba mucho, m&aacute;s porque, de vez en cuando, mord&iacute;a con fuerza su cl&iacute;toris o pellizcaba de m&aacute;s sus pezones. Selene no s&oacute;lo soportaba aquello, sino que gem&iacute;a m&aacute;s. Alternaba su culo con su concha, aunque me deten&iacute;a m&aacute;s en la &uacute;ltima y estuve as&iacute; cerca de diez minutos. Cuando la sent&iacute; pr&oacute;xima al orgasmo, me separ&eacute; de ella y le orden&eacute; que se pusiera a 4. Cuando lo hizo, me demostr&oacute; que sab&iacute;a lo que hac&iacute;a.<\/p>\n<p>Normalmente, cuando una mujer se coloca en esa posici&oacute;n, no lo hace bien. Reitero, normalmente. Simplemente se ponen de espaldas, cuando lo que, la mayor parte de los hombres quiere es que se expongan completamente y eso se logra, no s&oacute;lo poni&eacute;ndose en 4, sino, levantando el culo, exponiendo los agujeros. Inclinando la cabeza m&aacute;s hacia abajo y las nalgas hacia arriba. Selene hizo precisamente eso.<\/p>\n<p>Me expuso su culo, colocando su cabeza completamente en la cama, levantando la cadera lo m&aacute;ximo posible y sacando las nalgas. Era completamente obsceno y eso me excit&oacute; bastante m&aacute;s, si cabe. Abandonado como estaba, no pude evitar soltarle dos buenas nalgadas en ese precioso par de blancas nalgas.<\/p>\n<p>La penetr&eacute; en el acto y casi me pasa desapercibido que ni se inmut&oacute; por los golpes que le propin&eacute;. Cuando le solt&eacute; un par m&aacute;s, le escuch&eacute; un leve gemido. Al instante, aument&eacute; de manera progresiva el ritmo de mi penetraci&oacute;n mientras le soltaba, de cuando en cuando, una sonora nalgada. Ella gem&iacute;a como una puta. Nunca me dijo nada, ni me impidi&oacute; que la siguiese golpeando y eso hizo que me embargara la calentura a niveles que cre&iacute;a olvidados.<\/p>\n<p>Mis embestidas eran fuertes y r&aacute;pidas. Sus nalgas ya se hab&iacute;an tornado un poco rojas, de tanto golpe, pero la humedad de su vagina y sus gemidos me indicaba otra cosa. El sonido que hac&iacute;a mi verga cuando entraba y sal&iacute;a, aunado al choque de mi pelvis con su culo era sumamente morboso. Desgraciadamente, no aguant&eacute; m&aacute;s que cinco minutos y cuando estaba por venirme, se la saqu&eacute; para eyacular sobre sus nalgas.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Por qu&eacute; no terminaste adentro? &mdash;me pregunt&oacute; sin moverse de la posici&oacute;n en la que estaba<\/p>\n<p>&mdash;No quiero embarazarte &mdash;le respond&iacute; jadeante<\/p>\n<p>&mdash;Puedo tomar la pastilla del d&iacute;a siguiente &mdash;repuso y sonri&eacute;ndome me mir&oacute;&mdash; as&iacute; que quiero que me llenes de leche cabr&oacute;n<\/p>\n<p>Ca&iacute; rendido a su lado y ella se recost&oacute; junto a m&iacute;, respirando agitadamente. La rode&eacute; con mis brazos por la cintura y la atraje hacia m&iacute;. La bes&eacute; como ella me hab&iacute;a besado.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;No te molest&oacute; que te nalgueara? &mdash;le pregunt&eacute; cuando nos hubimos tranquilizado<\/p>\n<p>&mdash;No &mdash;me dijo acariciando mi pecho de una manera dulce<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;En serio? &mdash;pregunt&eacute;, aun incr&eacute;dulo, aunque sus acciones me hab&iacute;an revelado que era honesta<\/p>\n<p>&mdash;En serio &mdash;me dijo y cuando not&oacute; que me sent&iacute;a un poco inc&oacute;modo agreg&oacute;&mdash; me gusta eso del sadomasoquismo<\/p>\n<p>Aunque cuando lo dijo son&oacute; completamente honesta y lo que hab&iacute;a pasado hac&iacute;a un rato me indicaban que as&iacute; era, no me lo cre&iacute;. Precisamente mi amiga de la infancia, mi primera novia, mi primer, primer amor, era af&iacute;n a mis tendencias. Era algo que, sinceramente, no parec&iacute;a real. &iquest;Acaso ella sab&iacute;a que a m&iacute; me gustaba todo esto? Nunca se lo confes&eacute; ni mucho menos se lo insinu&eacute;. Sin embargo, ella me soltaba esto y, una parte de m&iacute; recelaba.<\/p>\n<p>&mdash;No te creo &mdash;le dije intentando reprimir una sonrisa de j&uacute;bilo<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Me quej&eacute; de tus peque&ntilde;os golpes? &mdash;repuso con altives&mdash; No sabes muchas cosas de m&iacute;<\/p>\n<p>&mdash;Aun as&iacute;, no te creo &mdash;le expres&eacute; renuente a concebir tanta ventura&mdash; No me lo puedo creer<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Por qu&eacute;? &mdash;quiso saber, extra&ntilde;ada<\/p>\n<p>&mdash;Porque &mdash;suspir&eacute; y me aventur&eacute; a desnudarle mi alma, la cual es, demasiado oscura y retorcida&mdash; A m&iacute; tambi&eacute;n me gusta todo eso del bdsm<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;De verdad? &mdash;me mir&oacute; sonriente y solt&oacute; una carcajada larga. Hist&eacute;rica.&mdash; &iquest;Dominar o ser dominado?<\/p>\n<p>&mdash;Dominar &mdash;respond&iacute; al instante&mdash; &iquest;T&uacute;?<\/p>\n<p>&mdash;Que me dominen &mdash;respondi&oacute; con una sonrisa que adivin&eacute; honesta y me mir&oacute; con una complicidad que no hab&iacute;a compartido con nadie en mucho, much&iacute;simo tiempo&mdash; aunque no me molestar&iacute;a probar cambiar el rol<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; te gusta que te hagan?<\/p>\n<p>&mdash;Que me amarren &mdash;me dijo peg&aacute;ndose a m&iacute; y sin dejar de acariciarme&mdash; que me peguen con una fusta o con el l&aacute;tigo. Que me derramen cera caliente. &mdash;en ese momento se sonroj&oacute; y hundi&oacute; su cara en mi pecho&mdash; tambi&eacute;n que me ahorquen<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Wow! &mdash;me dej&oacute; completamente sin palabras, pero terriblemente excitado. Mi verga comenzaba a crecer nuevamente<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;A ti qu&eacute; te gusta? &mdash;me pregunt&oacute; aun oculta en mi pecho<\/p>\n<p>&mdash;Me fascina azotar culos e infligir dolor f&iacute;sico &mdash;le expuse&mdash; Obviamente siempre con cierto cuidado, pero tambi&eacute;n con descuido calculado, si sabes a lo que me refiero. Me gustan las guarradas y las asquerosidades. Me gusta que me obedezcan y que sean pervertidas. Masoquistas. Me gusta el voyerismo y el exhibicionismo. Humillar. No soy nada bueno en eso del bondage, pero aprendo r&aacute;pido. No le hago el feo a nada, excepto a unas cuantas cosas, la principal es la zoofilia<\/p>\n<p>&mdash;A m&iacute; tampoco me gusta eso &mdash;me asegur&oacute;<\/p>\n<p>&mdash;De ah&iacute; en fuera, creo que todas las filias me excitan, aunque no he probado ni la mitad de ellas &mdash;como no respond&iacute;a nada agregu&eacute;&mdash; eso s&iacute;, siempre tiene que haber consenso, si no, un polvo vainilla.<\/p>\n<p>&mdash;En eso estoy muy de acuerdo &mdash;coment&oacute; despeg&aacute;ndose un poco de m&iacute; y regal&aacute;ndome un beso&mdash; Yo no s&eacute; si me guste todo lo que a ti, porque he probado poco<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Tuviste un amo? &mdash;pregunt&eacute;<\/p>\n<p>&mdash;S&oacute;lo uno, aunque no era un amo como tal &mdash;me cont&oacute;&mdash; Era mi novio, pero me dominaba. Sab&iacute;a mucho de bondage y me ataba. Fuimos a clases y todo. Tambi&eacute;n me pegaba y dem&aacute;s. Cera, fusta y todo eso. Me encantaba.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Joder! &iexcl;Qu&eacute; loco! &mdash;respond&iacute; y me bes&oacute; con ternura; comenz&oacute; a masturbarme lentamente mientras yo sobaba su trasero cubierto de mi esperma. Pasados un par de deliciosos minutos de aquellas caricias a&ntilde;ad&iacute;&mdash; &iquest;Por qu&eacute; coqueteaste conmigo hoy?<\/p>\n<p>&mdash;Es obvio, &iquest;no? &mdash;Me dijo con soltura&mdash; me gustas y mucho y siempre me rechazas&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Porque siempre estoy con novia o t&uacute; tienes novio &mdash;le interrump&iacute; a la defensiva<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Y eso qu&eacute;? Eres t&uacute; &mdash;me dijo y saber el peso de esas palabras me hizo querer llorar de felicidad&mdash; Me vale madres si soy la otra o yo corneo al que est&eacute; en turno, a ti jam&aacute;s te dir&iacute;a que no a nada que me pidieras.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;A nada? &mdash;repuse, pero con una carga expl&iacute;citamente sexual y pervertida<\/p>\n<p>&mdash;No Pablo, a nada, ni en la cama ni fuera de ella &mdash;sentenci&oacute; un tanto perversa y un tanto en serio y aquella declaraci&oacute;n casi me hace estallar en un orgasmo, no por lo sexual, sino por la muestra de amor que significaba<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Y si te digo que te quiero machacar las nalgas a golpes? &mdash;le dije sobando y amasando fuertemente sus nalgas<\/p>\n<p>&mdash;Pues hazlo &mdash;me dijo sacando el culo&mdash; creo que est&aacute; m&aacute;s que claro que compartimos gustos y ambos estamos m&aacute;s que dispuestos.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Est&aacute;s segura? &mdash;Pregunt&eacute; solt&aacute;ndole una peque&ntilde;a nalgada, pero asinti&oacute;&mdash; Porque no s&oacute;lo quiero molerte las nalgas&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Pablo, haz lo que se te de tu pinche gana &mdash;me sentenci&oacute; segura&mdash; Tu ordena, yo obedezco<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Tienes palabra de seguridad? &iquest;Alguna prohibici&oacute;n o algo que no toleres? &mdash;pregunt&eacute;, incorpor&aacute;ndome<\/p>\n<p>&mdash;Normalmente te dir&iacute;a que s&iacute;, pero hoy no quiero nada de eso &mdash;dijo estir&aacute;ndose un poco y observ&aacute;ndome con perversidad&mdash; quiero ser completamente tuya.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Y si me paso? &mdash;pregunt&eacute; con cautela<\/p>\n<p>&mdash;Pues p&aacute;sate &mdash;respondi&oacute; resuelta&mdash; Aunque, conoci&eacute;ndote s&eacute; que no te vas a pasar<\/p>\n<p>&mdash;Hay mucho que no conoces sobre m&iacute; &mdash;repuse con iron&iacute;a, imitando lo que ella me hab&iacute;a dicho<\/p>\n<p>&mdash;Pues d&eacute;jame conocerlo &mdash;me ret&oacute;<\/p>\n<p>&mdash;No me lo puedo creer &mdash;coment&eacute;. Ella se incorpor&oacute; tambi&eacute;n y me abraz&oacute;. Ambos de pie, nos besamos como dos enamorados&hellip; y lo &eacute;ramos, desde siempre. Desde hac&iacute;a m&aacute;s de diez a&ntilde;os. Se despeg&oacute; de m&iacute; y me mir&oacute; con decisi&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; quieres que haga? &mdash;me pregunt&oacute;<\/p>\n<p>&mdash;Que te cases conmigo &mdash;respond&iacute; honesto y ella sonri&oacute;.<\/p>\n<p>Cuando se acercaba para besarme otra vez le cruc&eacute; el rostro con un buen golpe, que la tom&oacute; completamente desprevenida. Fue uno fuerte. Le volte&eacute; completamente la cara.<\/p>\n<p>Sin darle tiempo a reaccionar, la tom&eacute; por el pelo y jal&eacute; para levantarle el rostro de manera brusca y le met&iacute; la lengua en la boca. Ella correspondi&oacute; el beso. Con la otra mano, tom&eacute; uno de sus pezones y lo retorc&iacute; con verdadera sa&ntilde;a. Selene gimi&oacute; de dolor, pero me segu&iacute;a besando. Por otro lado, yo estaba comenzando a perder los estribos, loco de excitaci&oacute;n, como no hab&iacute;a estado hac&iacute;a tanto tiempo. Me sent&iacute; libre, pero, sobre todo, genuinamente feliz.<\/p>\n<p>La obligu&eacute; a hincarse, aun manteniendo su cabello firmemente agarrado en mi mano y ella comprendi&oacute; al instante que era lo que ten&iacute;a que hacer. Sin yo ordenar nada, Selene se insert&oacute; mi verga hasta la garganta. &iexcl;Por Dios! En verdad ten&iacute;a que casarme con ella. Vaya mujer&hellip;<\/p>\n<p>No le cost&oacute; mucho trabajo, debido a que no la tengo tan grande, pero fue delicioso. Hab&iacute;a olvidado lo bien que se siente que una mujer se trague por completo tu miembro. Y ella lo hizo con maestr&iacute;a. Dej&eacute; que ella hiciera su trabajo y vaya que lo hac&iacute;a divinamente. Mamaba como una profesional y recorr&iacute;a cada cent&iacute;metro de mi verga con su lengua y sus labios. En breves momentos, bajaba m&aacute;s y me lam&iacute;a los huevos con delicia. Me miraba cuando lo hac&iacute;a y aquella mirada de pervertida feliz me enardec&iacute;an inmensamente. Despu&eacute;s regresaba y se volv&iacute;a a introducir mi verga hasta el fondo, permanec&iacute;a ah&iacute; unos segundos y se retiraba, lentamente. La besaba, escup&iacute;a en ella. Lo volv&iacute;a a hacer.<\/p>\n<p>Yo estaba en la gloria. Literalmente en la gloria. Hac&iacute;a un trabajo fenomenal, pero quer&iacute;a follarle la boca. La dej&eacute; hacer durante unos cinco minutos, porque en verdad era una excelente mamada, pero la jal&eacute; fuertemente del cabello y le orden&eacute; que abriera la boca. Ella lo hizo obscenamente, consciente de lo que estaba por venir. Le introduje mi verga, nuevamente hasta el fondo y la dej&eacute; ah&iacute; un poco m&aacute;s de tiempo. Ella tosi&oacute; e intentaba apartarse, pero la ten&iacute;a firmemente sujeta. Cuando consider&eacute; conveniente, la retir&eacute; y casi al instante la volv&iacute; a clavar hasta la garganta. Comenc&eacute; a moverme, manteniendo firme su cabeza. El notar que ella estaba llorando por todo aquel esfuerzo, pero que segu&iacute;a ah&iacute;, abriendo la boca, ya sin ninguna resistencia, sumisa a cualquier cosa que yo quisiera, casi me hace estallar en un orgasmo.<\/p>\n<p>La dej&eacute; respirar y descansar unos buenos diez segundos y acerqu&eacute; mi miembro nuevamente a su boca, la cual abri&oacute; al instante. Se la clav&eacute; lentamente de nuevo hasta que su nariz choc&oacute; con mi pubis y la mantuve as&iacute; por unos segundos, durante los cuales, le volv&iacute; a soltar tres sonoras cachetadas, que le hicieron soltar m&aacute;s l&aacute;grimas y gemir de dolor. Le volv&iacute; a follar la boca durante otros cinco minutos y 6 cachetadas m&aacute;s, que Selene aguant&oacute; estoica. Aunque ya no sonre&iacute;a, segu&iacute;a en pie de guerra.<\/p>\n<p>Le solt&eacute; la cabeza, pero le acerqu&eacute; mi miembro nuevamente y ella comenz&oacute; a mamar nuevamente, como lo hizo al principio. Estaba por venirme y cuando baj&oacute; a lamerme las bolas, volv&iacute; a tomarle la cabeza y baj&eacute; un poco m&aacute;s, con la intenci&oacute;n de que fuera, ahora ella, la que me lamiera el ojete, intentando ver hasta qu&eacute; punto lo que dec&iacute;a era verdad.<\/p>\n<p>No se detuvo. Al contrario, lo hizo m&aacute;s &aacute;vidamente. Mi excitaci&oacute;n y felicidad crec&iacute;an cada vez m&aacute;s. La retuve en mi ojete un rato, disfrutando de las sensaciones del beso negro, para despu&eacute;s regresarla a mi verga. La dej&eacute; unos instantes m&aacute;s y la hice parar.<\/p>\n<p>Tom&eacute; nuevamente con rudeza su cabello y la hice incorporarse, para besarla. Nuestras lenguas jugaron unos buenos veinte segundos. Me despegu&eacute; de ella y la observ&eacute;: ten&iacute;a la cara roja y llena de l&aacute;grimas, el rostro congestionado y el pez&oacute;n que hab&iacute;a retorcido se notaba irritado. Su mirada me retaba a seguir y no la hice esperar. La volv&iacute; a empujar hacia la cama para cogerla en posici&oacute;n de misionero. Se la clav&eacute; de una y al instante comenc&eacute; un ritmo fren&eacute;tico.<\/p>\n<p>Ambos gem&iacute;amos y la bes&eacute;. No pod&iacute;a dejar de besarla. Era sumamente adictivo el sabor de sus labios, de su saliva. Me despegu&eacute; un tanto de ella, para literalmente estrujar con ambas manos sus pechos. Ella sonri&oacute;. Estaba por venirme a cada instante, porque coger con ella era delicioso. Hac&iacute;a tant&iacute;simo tiempo que no ten&iacute;a a una mujer as&iacute;. Adem&aacute;s, notaba como su vagina se contra&iacute;a, tratando de exprimirme y aquello era delicioso.<\/p>\n<p>Estaba dubitativo sobre intentar algunas cosas m&aacute;s, pero s&oacute;lo me decant&eacute; por una. Mientras apoyaba mi peso sobre una de mis manos, dirig&iacute;, aun inseguro, la otra a su cuello. Le mir&eacute; intentando preguntarle si pod&iacute;a hacerlo y ella simplemente asinti&oacute;. Apret&eacute;, quiz&aacute; demasiado fuerte, pero ella aguant&oacute; todo. Jam&aacute;s hab&iacute;a hecho algo as&iacute;, con nadie y la sensaci&oacute;n me gust&oacute;. Ten&iacute;a su vida en mis manos y ella me la estaba ofreciendo. Cuando not&eacute; que se estaba quedando sin aliento, la solt&eacute; para permitirle respirar y lo hizo, entre gemidos. Yo la segu&iacute;a penetrando, aunque no separ&eacute; mi mano de su cuello. La dej&eacute; recuperar el aliento y volv&iacute; a apretar. Notar su rostro contraerse por la falta de aire mientras la taladraba con fuerza era una combinaci&oacute;n ganadora. Era como coger con una mu&ntilde;eca de trapo. Sublime. Dej&eacute; que se pusiera roja y volv&iacute; a soltar. De pronto, sent&iacute; un chorro de flujo inundar mi verga y mi vientre. Al instante ella gem&iacute;a como loca, presa del primer orgasmo de la noche y sonre&iacute; como un ni&ntilde;o. Le dej&eacute; disfrutarlo unos instantes, para despu&eacute;s volver a ahorcarla. Justo cuando se comenzaba a poner roja de nuevo, yo estall&eacute; en el m&iacute;o. Aunque ya me hab&iacute;a venido una vez, aqu&eacute;l orgasmo fue muy intenso y puedo asegurar que solt&eacute; m&aacute;s leche que en el anterior.<\/p>\n<p>La vista se me nubl&oacute; y nuevamente ca&iacute; rendido a su lado, jadeando como un perro. Ella gem&iacute;a a&uacute;n y tos&iacute;a de repente. &iexcl;Vaya orgasmo! Sin &aacute;nimo de ser repetitivo, hac&iacute;a mucho tiempo que no me ven&iacute;a de esa manera. Todas las sensaciones, tanto nuevas como las ya conocidas se combinaron para culminar en una muerte chiquita. Simplemente brutal.<\/p>\n<p>&mdash;Te amo &mdash;le escuch&eacute; susurrar aun entre gemidos<\/p>\n<p>&mdash;Yo tambi&eacute;n &mdash;le dije y me volv&iacute; hacia ella, para observarla. Estaba hermosa, aunque lastimada por m&iacute;.&mdash; Disculpa si te lastim&eacute;<\/p>\n<p>&mdash;Ese es el punto &mdash;me solt&oacute; volvi&eacute;ndose hacia m&iacute;. Me sonri&oacute;.&mdash; Me hiciste venir muy rico<\/p>\n<p>&mdash;Y t&uacute; a m&iacute; &mdash;le conteste sonriendo, incapaz de expresar la magnitud de mi orgasmo.&mdash; Perdona si me pas&eacute;&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;No coraz&oacute;n, no te pasaste en nada &mdash;me asegur&oacute; tomando mi mejilla y acarici&aacute;ndola con amor&mdash; de hecho, creo que te contuviste<\/p>\n<p>&mdash;Un poco &mdash;admit&iacute;, pero s&oacute;lo en algunos momentos, puesto que en otros si me dej&eacute; ir y sent&iacute; que me hab&iacute;a pasado<\/p>\n<p>&mdash;Pues no te contengas &mdash;me inst&oacute; feliz&mdash; de todas formas, no creo que te pases conmigo y si lo haces ya me lo repondr&aacute;s de otras maneras<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;C&oacute;mo cu&aacute;les? &mdash;pregunt&eacute; con una sonrisa en los labios<\/p>\n<p>&mdash;No lo s&eacute;, pero espero averiguarlo &mdash;dijo con una pregunta claramente establecida<\/p>\n<p>&mdash;Quiero que seas mi puta<\/p>\n<p>&mdash;No &mdash;sentenci&oacute; con rotundidad<\/p>\n<p>&mdash;Acabas de serlo &mdash;objet&eacute;<\/p>\n<p>&mdash;Ya lo s&eacute;<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Entonces? &mdash;pregunt&eacute;<\/p>\n<p>&mdash;No quiero ser tu puta &mdash;reiter&oacute; con verdadera decisi&oacute;n y una expresi&oacute;n que me confund&iacute;a, pues estaba sonriendo<\/p>\n<p>&mdash;No entiendo<\/p>\n<p>&mdash;En primer lugar, Pablo &mdash;me dijo un tanto impaciente&mdash; no quiero ser S&Oacute;LO tu puta y espero que &eacute;sta no sea un pinche acost&oacute;n de s&oacute;lo una noche<\/p>\n<p>&mdash;Oh, por supuesto que no &mdash;le dije tranquiliz&aacute;ndola y entendiendo&mdash; Despu&eacute;s de todo lo que nos hemos dicho a lo largo de los a&ntilde;os y despu&eacute;s de lo de hoy&hellip; &iquest;C&oacute;mo crees que me voy a ir y dejar semejante joya? Te quiero a mi lado.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Crees que soy una joya? &mdash;me pregunt&oacute; sonriendo nuevamente<\/p>\n<p>&mdash;Mucho m&aacute;s que eso. Si antes estaba enamorado de ti, ahora lo estoy m&aacute;s &mdash;le asegur&eacute; y la atraje m&aacute;s cerca de m&iacute;&mdash; Hace mucho que no disfrutaba as&iacute; del sexo con alguien. Y quiero seguir disfrut&aacute;ndolo<\/p>\n<p>&mdash;Yo tampoco &mdash;combino y me bes&oacute;. Tiernamente, dulce, con amor.<\/p>\n<p>&mdash;Adem&aacute;s, t&uacute; tambi&eacute;n puedes hacerme lo que quieras &mdash;le asegur&eacute;&mdash; Absolutamente lo que sea<\/p>\n<p>&mdash;Aj&aacute; si, como no &mdash;solt&oacute; incr&eacute;dula<\/p>\n<p>&mdash;En reciprocidad, yo me comprometo a ser tu puto<\/p>\n<p>&mdash;Eso suena mal &mdash;dijo riendo, aunque aun acarici&aacute;ndome y mir&aacute;ndome a los ojos<\/p>\n<p>&mdash;Ya lo s&eacute;, pero quiero que entiendas que esto es completamente rec&iacute;proco &mdash;le expliqu&eacute;&mdash; Lo que yo te haga a ti, t&uacute; lo puedes hacer conmigo. Absolutamente todo y m&aacute;s<\/p>\n<p>&mdash;Lo dudo &mdash;volvi&oacute; a decir<\/p>\n<p>&mdash;Es en serio &mdash;le asegur&eacute; de nuevo&mdash; Mujer, t&uacute; puedes violarme si quieres o si prefieres que cambiemos de rol, tambi&eacute;n estar&iacute;a feliz de hacerlo.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Neta? &mdash;pregunt&oacute; sonriente, aunque con cierto recelo. Not&eacute; un brillo en su mirada.&mdash; &iquest;Me dejar&iacute;as ser tu ama? &iquest;Torturarte, azotarte, humillarte?<\/p>\n<p>&mdash;Por supuesto. Nunca lo he hecho, pero la idea me atrae y quien mejor que t&uacute; para hacerlo.<\/p>\n<p>&mdash;No te creo<\/p>\n<p>&mdash;Es neta. De verdad. Soy enteramente tuyo &mdash;le asever&eacute; con rotundidad &mdash;as&iacute; que, &iquest;Qu&eacute; me dices?<\/p>\n<p>&mdash;Si es s&oacute;lo en la cama, s&iacute; &mdash;convino y me plant&oacute; un &ldquo;Kiko&rdquo;&mdash; A m&iacute; me tratas bien fuera de ella<\/p>\n<p>&mdash;Selene, me conoces perfectamente &mdash;le dije&mdash; &iquest;Crees de verdad que te tratar&iacute;a as&iacute; fuera de la cama?<\/p>\n<p>&mdash;Nunca est&aacute; de m&aacute;s asegurarse &mdash;me dijo sonriendo&mdash; Adem&aacute;s, creo que ya te demostr&eacute; que soy tu puta<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Quieres ser mi novia? &mdash;le pregunt&eacute;<\/p>\n<p>&mdash;Por supuesto que si<\/p>\n<p>Nos besamos nuevamente y aunque sent&iacute;a que ella se retiraba, no se lo permit&iacute;a, porque sus besos eran deliciosos. Podr&iacute;a estar pegado a sus labios siempre. Toda la vida, hasta que mi boca se quedase seca.<\/p>\n<p>&mdash;Selene, me quedan, como mucho dos erecciones m&aacute;s antes de que mi verga ya no pueda m&aacute;s. &mdash;le coment&eacute; rompiendo los besos que no hab&iacute;an cesado.&mdash; Tienes una vagina deliciosa mujer, pero quiero probar tu culo<\/p>\n<p>&mdash;Pues ser&aacute;s el primero &mdash;me dijo y yo no pod&iacute;a creer lo que mis o&iacute;dos escuchaban.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;No has cogido por el culo? &mdash;pregunt&eacute; at&oacute;nito ante semejante oportunidad<\/p>\n<p>&mdash;Mi novio, con el que hac&iacute;a todo esto, lo intent&oacute; una vez &mdash;coment&oacute; con una tranquilidad pasmosa que me hizo enloquecer de placer&mdash; pero no lo logr&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Entonces, &iquest;eres virgen de ah&iacute;? &mdash;volv&iacute; a preguntar, aun incr&eacute;dulo de aquello<\/p>\n<p>&mdash;Si &mdash;me asegur&oacute;&mdash; pero si quieres lo dejamos para otra ocasi&oacute;n, porque no me prepar&eacute; bien para eso<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;A qu&eacute; te refieres? &mdash;inquir&iacute;, curioso<\/p>\n<p>&mdash;Pues que probablemente lo tengo sucio por dentro<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Y?<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;No te molesta que me la metas y te salga llena de mierda? &mdash;pregunt&oacute; con obviedad<\/p>\n<p>&mdash;Por supuesto que no<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Y las enfermedades? &iquest;Todo lo que te puedes contagiar?<\/p>\n<p>&mdash;Selene, tu puedes cagarte en mi cara y yo ser&iacute;a feliz de comerme tu mierda &mdash;le espet&eacute; con plena seguridad para hacerle entender que estaba hablando en serio<\/p>\n<p>&mdash;Est&aacute;s loco &mdash;me dijo alej&aacute;ndose de m&iacute;&mdash; &iexcl;Qu&eacute; asco!<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Por qu&eacute;? &mdash;Quise saber&mdash; Lo entiendo si fuese al rev&eacute;s&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Aun as&iacute; &mdash;me solt&oacute; con cierta aberraci&oacute;n<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Eso quiere decir que no me vas a dejar cogerte por el culo? &mdash;pregunt&eacute; un tanto ofendido por tan tonto pretexto. Si bien la coprofagia no me atra&iacute;a tanto, en ese momento, estaba demasiado caliente, demasiado fuera de m&iacute;. Me encontraba terriblemente excitado<\/p>\n<p>&mdash;Claro que te voy a dejar, pero hoy no.<\/p>\n<p>&mdash;Ya te dije que no me molesta eso &mdash;asever&eacute; y al ver que ella no ced&iacute;a&mdash; es m&aacute;s, si no me crees, pues d&eacute;jame limpi&aacute;rtelo con mi lengua<\/p>\n<p>&mdash;De verdad que est&aacute;s enfermo &mdash;me dijo, pero pod&iacute;a percibir el conflicto dentro de ella. Al final, tras un par de minutos de meditaci&oacute;n, me mir&oacute; con una sonrisa&mdash; pero va<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Va qu&eacute;? &mdash;Pregunt&eacute;&mdash; &iquest;Lo de coger o lo de limpiarte?<\/p>\n<p>&mdash;Lo que quieras Pablo &mdash;suspir&oacute;&mdash; lo que pinches quieras. Si me quieres coger, hazlo. Si me quieres limpiar, hazlo. Esta noche soy tuya. Haz lo que quieras conmigo. Ya te lo dije, tu ordena yo obedezco.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;S&oacute;lo esta noche? &mdash;pregunt&eacute; feliz<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ya c&aacute;llate y vamos a coger! &mdash;me espet&oacute; sonriendo y me bes&oacute;.<\/p>\n<p>Feliz de su disposici&oacute;n, me retir&eacute; de ella y me sent&eacute; al borde de la cama. Le orden&eacute; levantarse y colocarse frente a m&iacute;. Bes&eacute; su vientre y aspir&eacute; con embriaguez su delicioso olor. A hembra caliente. Amasaba sus nalgas mientras la cubr&iacute;a de besos. Le solt&eacute; dos buenas nalgadas que, al parecer, no sinti&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Antes de cogerte por el culo, me muero por azotarte como se debe &mdash;le dije y la fui inclinando poco a poco hasta colocarla en la posici&oacute;n en que, hac&iacute;a mucho tiempo, los padres castigaban a sus hijos por alguna travesura, con sus nalgas a mi disposici&oacute;n&mdash; Yo s&eacute; que te gustar&iacute;a que tuviera una fusta o un l&aacute;tigo, pero yo prefiero hacerlo con la mano. Y voy a ser duro. &iquest;Est&aacute; bien?<\/p>\n<p>&mdash;Deja de preguntar si puedes hacer algo o no &mdash;me espet&oacute;&mdash; &iquest;Qu&eacute; parte del soy tuya no has entendido?<\/p>\n<p>&mdash;Nunca est&aacute; de m&aacute;s asegurarse &mdash;le respond&iacute; lac&oacute;nico, imit&aacute;ndola.&mdash; Pero si es as&iacute; la cosa, te advierto que no voy a parar hasta que est&eacute; satisfecho y despu&eacute;s te voy a romper el ojete<\/p>\n<p>&mdash;Pues pa luego es tarde coraz&oacute;n &mdash;me dijo sacando un poco m&aacute;s las nalgas<\/p>\n<p>Embriagado de felicidad y con la verga m&aacute;s dura que nunca, descargu&eacute; el primer golpe&hellip;<\/p>\n<p>CONTINUAR&Aacute;&hellip;<\/p>\n<p><em>Te he mandado mensajes y no me respondes, incluso te mande un mail a el de la &ldquo;chiquis&rdquo;&hellip; no s&eacute; si siga siendo el tuyo&hellip;<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 20<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>&iquest;FANTAS&Iacute;A O REALIDAD? Las calles del centro Coyoac&aacute;n siempre tendr&aacute;n un poder para hacerme sonre&iacute;r como pocos lugares. Su arquitectura singular, la variedad de lugares que visitar y sobre todo su rica selecci&oacute;n de antojitos mexicanos lo hacen un lugar imperdible, as&iacute; como una visita obligada. El simple hecho de sentarse a perder el tiempo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6369,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":{"0":"post-19501","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-dominacion"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19501","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6369"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19501"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19501\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19501"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19501"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19501"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}