{"id":19647,"date":"2019-01-07T23:00:00","date_gmt":"2019-01-07T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-01-07T23:00:00","modified_gmt":"2019-01-07T23:00:00","slug":"19647-los-pastrana-y-los-salvatierra-capitulo-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/19647-los-pastrana-y-los-salvatierra-capitulo-2\/","title":{"rendered":"Los Pastrana y los Salvatierra (Capitulo 2)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"19647\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>De la continuaci&oacute;n de &#39;<a href=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/18944-los-pastrana-y-los-salvatierra\/\">Los Pastrana y los Salvatierra<\/a>&#39;.&nbsp;<\/p>\n<p>Con los dedos de la mano se abri&oacute; los labios vaginales, apenas ten&iacute;an sitio en el peque&ntilde;o compartimento de la autocaravana, Rosa hab&iacute;a dicho que a Zacar&iacute;as que se pusiera tranquilo, que ella se pondr&iacute;a arriba, ya que el arriba estirado daba en las paredes del compartimento y apenas pod&iacute;a moverse, aun as&iacute; daba en los lados quedando muy encajonado. Nacho, el marido de Rosa, ocupaba la habitaci&oacute;n contigua y daba el biber&oacute;n al bebe, el otro ni&ntilde;o dorm&iacute;a en el cuarto de la autocaravana.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Me cago en la puta ostia!, aqu&iacute; no hay sitio, no puedo ni moverme! &mdash; dijo Zacar&iacute;as.<\/p>\n<p>&mdash; Por eso me he puesto yo arriba &mdash;dijo Rosa mientras a horcajadas se hab&iacute;a introducido el gran miembro de Zacar&iacute;as al mismo tiempo que empezaba a saltear.<\/p>\n<p>&mdash; No puedo ni empujar para arriba &iexcl;tendr&aacute;s que matarte tu sola!<\/p>\n<p>Empez&oacute; un botar, el co&ntilde;o engull&iacute;a la polla, con las piernas arqueadas se daba impulso arriba y abajo, Zacar&iacute;as pod&iacute;a ver su tronco viscoso al mismo tiempo que los labios vaginales se ensanchaban en cada sube y baja; pas&oacute; a clav&aacute;rsela toda y sin botar inici&oacute; unos movimientos circulares a los lados as&iacute; como adelante y atr&aacute;s hasta llegar a ser fren&eacute;ticos. El co&ntilde;o peludo empez&oacute; a emitir el sonido del chapoteo, entonces ella con solemnidad volvi&oacute; a ponerse en horcajadas y empezar unos boteos elevados, los cuales llegaban a la altura de su glande sin salirse de su co&ntilde;o y despu&eacute;s con fuerza bajaba, para tener una mejor penetraci&oacute;n, siendo la causa de que Zacar&iacute;as jadeara como un poseso y ella gimiera como una gata al mismo tiempo que se o&iacute;a el plof,plof, chof, chof, del co&ntilde;o con el contacto de la polla y los l&iacute;quidos inherentes a la follada. Se vinieron juntos, ella quedo sobre &eacute;l.<\/p>\n<p>Zacar&iacute;as sali&oacute; del compartimento, paso por al lado de Nacho con la polla medio empalmada y goteante hac&iacute;a el lavabo, all&iacute; se hecho una sonora meada.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Ya has dado el biber&oacute;n al beb&eacute; Nacho? &mdash;Pregunto Rosa mientras en sus muslos y sobre su pelambrera pod&iacute;an observarse restos de semen.<\/p>\n<p>&mdash; S&iacute;, se ha dormido, est&aacute; en el cuarto con su hermano durmiendo, el mayor est&aacute; guardando la atracci&oacute;n en el terreno de la feria.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Y t&uacute; te crees que un chico de 12 a&ntilde;os es para dejarlo que guarde la atracci&oacute;n? Que irresponsable eres Nacho.<\/p>\n<p>&mdash; No te preocupes Rosa, es muy responsable para la edad que tiene.<\/p>\n<p>&mdash; Zacari&aacute;s, &iquest;has terminado, tengo que limpiarme, no est&eacute;s todo el puto d&iacute;a meando.<\/p>\n<p>Zacar&iacute;as sali&oacute; y se sent&oacute; en la silla enfrente de Nacho, estaba desnudo, cogi&oacute; un pitillo y lo encendi&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash; Entonces me vas a ayudar Nacho, para mi es muy importante dar un escarmiento a los hijo putas de los Salvatierra, se de buena tinta que ma&ntilde;ana su puta hija viene a la feria acompa&ntilde;ada de un ayudante de los Salvatierra, solo ser&aacute; cuesti&oacute;n de tener entretenido al hijo puta ese. Los Salvatierra nos robaron las tierras, quiero venganza.<\/p>\n<p>&mdash; No te preocupes, &iquest;pero qu&eacute; t&aacute;ctica quieres usar?<\/p>\n<p>&mdash; El arramble pel&oacute;n (aclarar que el arramble pel&oacute;n es un sin querer queriendo, un medio o 75% de no consentido) &mdash;contesto Zacar&iacute;as.<\/p>\n<p>&mdash; Como en las Am&eacute;ricas, interesante, Rosa se puede agenciar el cabr&oacute;n del ayudante, entretenerle, igual se lo zumba.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Me has tomado por una puta? &mdash;exclamo Rosa al mismo tiempo que se limpiaba el co&ntilde;o en el peque&ntilde;o lavabo.<\/p>\n<p>&mdash; No te preocupes Zacar&iacute;as dale por hecho.<\/p>\n<p>&mdash; Nacho me ha contado muchas veces lo de tus arrambles pelones en las Am&eacute;ricas, te tiene devoci&oacute;n &mdash;dijo Rosa ya salida del ba&ntilde;o y desnuda frente a ellos.<\/p>\n<p>&mdash; Dejo el pabell&oacute;n muy alto &mdash;dijo al mismo tiempo que Zacar&iacute;as se vest&iacute;a.<\/p>\n<p>Zacar&iacute;as y Nacho hab&iacute;an hecho las Am&eacute;ricas juntos, al volver, Nacho encontr&oacute; en la ciudad la que es hoy su querida esposa Rosa, fue un amor a primera vista, en una caseta de atracciones; esa misma noche hicieron el amor en la misma autocaravana que se encontraban ahora, pero en otro compartimento, sobre una peque&ntilde;a cama que apestaba a co&ntilde;o, lefa y a macho. Un mes despu&eacute;s Rosa quedo pre&ntilde;ada, de eso ya hace doce a&ntilde;os. Rosa es pura condescendencia con Nacho, se desviv&iacute;a por los suyos.<\/p>\n<p>Zacar&iacute;as empez&oacute; a vestirse y para demostrar su simpat&iacute;a hacia su amigo y su mujer, le pregunto a Rosa:<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Qu&eacute; tal la-hija-e-puta de tu hermana peque&ntilde;a?<\/p>\n<p>&mdash; Se va a casar dentro de poco, ha hecho algo de dinero &mdash;contesto Rosa.<\/p>\n<p>&mdash; Me alegro, &iquest;y qu&eacute; hace la-hija-e-puta?<\/p>\n<p>&mdash; Se ha metido a puta de pago, es la deshonra de la familia, irse con machos tan vulgares, habr&aacute;se visto. Pero bueno, ahora tiene mucho curro en la ciudad.<\/p>\n<p>&mdash; Pues la-hija-e-puta ten&iacute;a el orto cerrao que no veas&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; Bueno, de eso hace un a&ntilde;o, me ha comentado que le piden m&aacute;s por culo que por el co&ntilde;o. La hermana peque&ntilde;a de Rosa le fue ofrecida en esas mismas fechas a Zacar&iacute;as, despu&eacute;s de una cena y en gratificaci&oacute;n al cumplea&ntilde;os de Zacar&iacute;as le regalaron su culo a estrenar. Zacar&iacute;as se sinti&oacute; muy agradecido, y para demostrarlo en el mismo momento impulsado como si de un resorte llevara tom&oacute; lo que se le regalaba. A diferencia de Rosa, que era una mujer potente, de culo s&oacute;lido y amplias nalgas, con unas tetas como cantaros su hermana era algo m&aacute;s fr&aacute;gil y manejable, delgada de culo peque&ntilde;o, con unos pechos en punta; las dos gastaban melena negra de ojos atigrados.<\/p>\n<p>Zacar&iacute;as era un hombre muy capaz en todos los sentidos. &iquest;Quiz&aacute; demasiado impulsivo? De forma invariable era grave, desconfiado, soberbio, cosas que Nacho admiraba. Lo cual resulta muy significativo. Hombres menos afectados tienen rasgos que no admiramos. Lo bueno y lo malo est&aacute;n mezclados. Zacar&iacute;as era todo impulso. Pero de forma independiente de sus motivos era impresionante, y ejerc&iacute;a mucha influencia sobre Nacho.<\/p>\n<p>Zacarias ya estaba listo para enfrentarse a ese culo desde el mismo momento que le fue obsequiado. De forma inmediata anunci&oacute; que quer&iacute;a encular en ese mismo momento sin m&aacute;s dilaci&oacute;n. Esa extraordinaria criatura obsequiada fue atacada por la retaguardia diez minutos despu&eacute;s, con su gran fierro atac&oacute; de forma directa sobre la zona anal causando unos berridos impresionantes a la joven. Los alaridos y la respiraci&oacute;n jadeante de Zacar&iacute;as sonaron al un&iacute;sono, fue un encule tremendo, frontal, a polla limpia con ensanche de canal polarizado en el orto que a medida que se iba abriendo paso las riberas se iban dilatando llegando al final del trayecto y rematando en continuas embestidas hasta los cimientos con movimientos p&eacute;lvicos hasta quedar la polla remachada como si de un clavo en la pared se tratara. Fue una sodomizaci&oacute;n a full.<\/p>\n<p>Sarita iba acompa&ntilde;ada de su chofer, acomodada en el asiento trasero y vestida con gracia juvenil, espigada y vivaz que le daba esa mayor&iacute;a de edad adquirida hac&iacute;a unas semanas. Observaba por la ventanilla del coche la adusta carretera y la aspereza antiest&eacute;tica del paisaje teniendo que haberse conformado con esta aburrida salida en un entorno aburrido, solitario y repelente lugar.<\/p>\n<p>Por su parte Filipo conduc&iacute;a el coche pensando en el encargo que le hab&iacute;a hecho don Luis, de vigilarla, pero no agobiarla. Diligente y servicial, marido del ama de llaves, Filipo estaba atento a todo en todo momento para no defraudar a su se&ntilde;or. Enjuto de porte aristocr&aacute;tico con un bigote imperial blanco de andares de jirafa africana y as&eacute;ptica cuando trataba con otra gente que no fuera los Salvatierra.<\/p>\n<p>Nada m&aacute;s bajar del auto Filipo abri&oacute; a la se&ntilde;orita, la cual con cabeceo coqueto y pendiente de no abrir mucho sus labios debido a su ortodoncia le daba las gracias. Tras lo cual se dirigi&oacute; con paso de p&aacute;jaro hac&iacute;a el descampado, el cual pod&iacute;a notarse ese ambiente recargado de olores porcinos, bovinos y una ligera brisa acentuaba m&aacute;s ese ambiente recargado. Tres cuervos graznaban en el aire, revoloteaban en c&iacute;rculo. Sarita estaba delante de la caseta de chucher&iacute;as comprando unas palomitas, mientras Filipo la observaba a distancia acatando las &oacute;rdenes. El antagonismo de los destinos se hab&iacute;a puesto en marcha.<\/p>\n<p>Zacar&iacute;as daba constantes bocanadas a su cigarrillo sin desprend&eacute;rselo de la boca, miraba a Sarita, estaba hinchado de sangre, su apetito de ella parec&iacute;a insaciable. Mientras tanto Nacho paraba la m&aacute;quina de las palomitas y Rosa se acicalaba a la espera de la se&ntilde;al de Zacar&iacute;as, el cual no tard&oacute; en dar aviso mediante un ladeo de cabeza. Los engranajes de la m&aacute;quina empezaban a moverse, era el inicio de la famosa estrategia de Zacar&iacute;as: El arramble pel&oacute;n.<\/p>\n<p>Rosa, con decisi&oacute;n y con pasos envarados se dirig&iacute;a hac&iacute;a Filipo, pintada, con escote que pon&iacute;a de buen humor, su falda corta mostrando esos muslos nervudos llevaba un balanceo que paso si, paso no, mostraba ese culo esf&eacute;rico circular con raja semiabierta, el cual estaba incrustado el tanga de hilo. Filipo no pudo dejar de mirarla embobado, en ese devastado lugar nunca hubiera pensado encontrar una mujer con ese arrojo.<\/p>\n<p>&mdash; Vaya pedazo de buga manejas &mdash;dijo en un tono que pareciera que lo conociera de toda la vida.<\/p>\n<p>&mdash; Buenos d&iacute;as se&ntilde;ora, veo que le gustan los autos &mdash;Contesto Filipo con expresi&oacute;n de asombro.<\/p>\n<p>&mdash; Por aqu&iacute; no hay ocasi&oacute;n de ver ning&uacute;n buga de estos. Anda, ll&eacute;vame a dar una vuelta guapo &mdash;dijo Rosa en tono cari&ntilde;oso agach&aacute;ndose de forma leve dejando ver el escote.<\/p>\n<p>&mdash; Yo no&hellip; puedo&hellip; si yo&hellip; Adem&aacute;s, yo que gano en ello, sino problemas.<\/p>\n<p>&mdash; Qu&eacute; pillo es el se&ntilde;or, no.<\/p>\n<p>Filipo vio su oportunidad, pensaba que la hembra lo val&iacute;a, dejo a un lado su car&aacute;cter introspectivo e hizo su alarde de chuler&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash; Polvo, no? &mdash;dijo en tono decidido.<\/p>\n<p>&mdash; Eres guapo, pero solo ser&aacute; pajote &mdash;dijo Rosa cerrando el pu&ntilde;o y subiendo y bajando la mano.<\/p>\n<p>&mdash; Paja y mamada, sino nada&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; Hecho, te aplico pajote con mamada, aunque no trago, te aviso.<\/p>\n<p>Sarita era una chica mimada que poco sab&iacute;a del mundo, pero los dieciocho a&ntilde;os reci&eacute;n cumplidos cre&iacute;a que era una mujer de mundo. Y no era m&aacute;s que un medio c&oacute;modo de sentirse transformada en mujer al d&iacute;a siguiente de haberlos cumplidos. Pensaba que as&iacute; solucionaba su falta de experiencia.<\/p>\n<p>Entretanto Nacho hab&iacute;a dado la se&ntilde;al a Zacar&iacute;as, el terreno estaba libre, el auto se alejaba en una humareda de polvo. Zacar&iacute;as con la camisa abierta se dejaba entrever el tatuaje del bisonte en su torso. No tardo en ir tras la estela de Sarita, pod&iacute;a observar el vestido de estampados primaverales, que ten&iacute;a ante &eacute;l, esas piernas blancas, los movimientos de los brazos tomando las palomitas, sorteando algunos mont&iacute;culos del desigual terreno, de tanto en cuanto. La concurrencia no era mucha, campesinos disfrazados de gente de la ciudad, con sus chaquetas cortas y ra&iacute;das, barbas de una semana. Sarita se par&oacute; ante una atracci&oacute;n de coches de choque, apenas hab&iacute;a media docena de personas. Se o&iacute;an los mugidos de las vacas, y ese olor a esti&eacute;rcol, el repiqueteo de los cencerros de las ovejas era insistente. Se o&iacute;a el graznar de los cuervos, uno de los cuales se hab&iacute;a posado en un &aacute;rbol cercano y su quietud daba la impresi&oacute;n de que observaba el ambiente, como un espectador en un teatro.<\/p>\n<p>&mdash; Le apetece montarse en uno &mdash;dijo en tono afable Zacarias.<\/p>\n<p>&mdash; Perd&oacute;n, es que&hellip; he&hellip; No soy de por aqu&iacute;, sabe&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; S&iacute;, ya lo s&eacute;, su acompa&ntilde;ante me ha dicho que le acompa&ntilde;ara.<\/p>\n<p>&mdash; Es nuestro sirviente Filipo.<\/p>\n<p>&mdash; Lo s&eacute;, siempre he sido un gran fiel a su padre don Luis, por eso quiero que se sienta como en su casa.<\/p>\n<p>Sarita quedo algo impresionada, el porte del hombre era rudo, pero esa estatura, sus brazos, ten&iacute;a esa elegancia de lo vulgar. Presto y diligente fue a la caseta de al lado, mientras ella estaba algo vacilante observando los coches de choque. Apenas unos minutos despu&eacute;s se volv&iacute;a a presentar con dos vasos grandes.<\/p>\n<p>&mdash; Tome, es la bebida t&iacute;pica de aqu&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash; Gracias, pero&hellip; no me ape&hellip; Bueno, lo probare &mdash;dijo Sarita no queriendo ser desagradecida y tomando algunos sorbos&mdash; Est&aacute; dulce y es bueno.<\/p>\n<p>Tras la ventanilla de la atracci&oacute;n se erig&iacute;a Nacho con miradas de soslayo hac&iacute;a Zacar&iacute;as, que por su parte le hac&iacute;a muecas de aprobaci&oacute;n al lado de Sarita, con ojos vidriosos. Lleva fichas en sus bolsillos y ahora que ha bebido ese refrigerio cargado a los topes de Ron dulz&oacute;n Zacar&iacute;as aprovecha para entreg&aacute;rselas.<\/p>\n<p>&mdash; Ande, no sea tonta y de una vuelta con los coches de choque.<\/p>\n<p>&mdash; Gracias, me distraer&eacute; algo, no veo nada m&aacute;s interesante aqu&iacute; &mdash;dijo sonriendo y dejando ver su ortodoncia, la que tanto le daba reparo mostrar.<\/p>\n<p>La visi&oacute;n de Sarita era circular, se desplazaba en c&iacute;rculos por la escasa concurrida pista, arriba las chispas de la varilla del coche daban ambiente ferial, ya no era muy capaz de poder observar fuera de la pista, estaba algo desorientada, pensaba que no tendr&iacute;a que haber bebido nada. Va en su busca Zacar&iacute;as, la ve confusa. Nacho lo apoya, subi&eacute;ndose al coche de pie.<\/p>\n<p>&mdash; Se&ntilde;orita, no se encuentra bien &mdash;pregunta Nacho.<\/p>\n<p>&mdash; Solamente estoy algo aturdida.<\/p>\n<p>&mdash; Llev&eacute;mosla a la trasera Nacho, aqu&iacute; se va a marear &mdash;dijo Zacar&iacute;as, al mismo tiempo que gui&ntilde;aba un ojo a Nacho.<\/p>\n<p>Filipo suspiraba y ve&iacute;a como la piel de su glande sub&iacute;a y bajada al m&aacute;ximo de su prepucio, Rosa, sub&iacute;a y bajaba la mano hasta la base, con su otra mano le frotaba el prepucio y abr&iacute;a su peque&ntilde;o orificio; Filipo se recolocaba en el asiento, el cosquilleo que le ocasionaba la maniobra era de lo m&aacute;s placentero.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Te gusta, disfrutas la paja? &mdash;dijo Rosa mir&aacute;ndolo directamente a los ojos.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;S&iacute;! &iexcl;S&iacute;! &iexcl;S&iacute;! &iexcl;Oh! &iexcl;Oh! &iexcl;As&iacute;! &iexcl;As&iacute;! M&aacute;s r&aacute;pido, m&aacute;mame, ch&uacute;pame&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; Es lo que tienen las pajas lentas, os pon&eacute;is en vena y estall&aacute;is en ruegos &mdash;dijo Rosa.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Te pido por favor que me la chupes, ch&uacute;pala, ch&uacute;pala, ch&uacute;pala! &mdash;exclamaba Filipo a grito pelado.<\/p>\n<p>Rosa supon&iacute;a que ya hab&iacute;a dado bastante margen a Zacar&iacute;as y agach&oacute; la cabeza empezando a juguetear con la lengua el glande de Filipo, le rozaba en movimientos circulares el prepucio, el frenillo y el escroto, para despu&eacute;s engullir todo su tronco hasta la base. Filipo estaba sobreexcitado, su frente estaba perlada de sudor, emit&iacute;a bufidos acelerados.<\/p>\n<p>&mdash; Me voy&hellip; me vo&hellip; voy&hellip; s&iacute;&hellip; s&iacute;&hellip; &mdash;dijo Filipo con voz excitada.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;S&iacute;? Ya te vienes, eh, pill&iacute;n&hellip; &eacute;chala entonces &mdash;dijo Rosa empezando un pajeo.<\/p>\n<p>Rosa empez&oacute; a mover en&eacute;rgicamente la mano arriba y abajo, la excitaci&oacute;n de Filipo va creciendo, no cabe en el asiento.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;S&iacute;! &iexcl;s&iacute;! &iexcl;s&iacute;! &iexcl;oh! &iexcl;oh! &iexcl;Me voy a correr! &iexcl;Me&hellip; me&hellip; me&hellip; me&hellip; co&hellip; me co&hellip; me corrooo! &iexcl;ohhhh!<\/p>\n<p>Filipo empez&oacute; a correrse, Rosa no bajo la intensidad, el glande empez&oacute; a escupir al mismo tiempo que Rosa redireccionaba el pene hac&iacute;a el volante, la intensidad de la corrida fue tanta que el volante quedo salpicado. Parec&iacute;a lava blanca extendi&eacute;ndose a trav&eacute;s de los cuatro aros del logotipo de Audi.<\/p>\n<p>Entraron en un compartimento destinado a los enseres de la atracci&oacute;n, ol&iacute;a a grasa y a compartimento cerrado. Zacar&iacute;as ten&iacute;a los ojos encolerizados, su mirada hac&iacute;a Sarita era devoradora. Tras ellos estaba Nacho, el cual indic&oacute; a Zacar&iacute;as un peque&ntilde;o catre. Colocada Sarita sobre el sucio colch&oacute;n y tumb&aacute;ndose sobre &eacute;l. Se sent&iacute;a mareada, ve&iacute;a las telara&ntilde;as del techo y el abarrotado estante de enfrente. Zacar&iacute;as se estaba quitando los pantalones con movimientos bruscos, quer&iacute;a estar a punto cuando la preparar&aacute;.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;No tardes, no pueden tardar en llegar! &mdash;Exclam&oacute; Nacho&mdash; yo tengo que volver a la pista.<\/p>\n<p>&mdash; No te preocupes, me la curro en nada, solo el tiempo suficiente para que sepa qui&eacute;n es un Pastrana &mdash;contesto Zacar&iacute;as con el generoso pene empalmado en la mano.<\/p>\n<p>Nacho cerr&oacute; la puerta y subi&oacute; por la escalera interior a la atracci&oacute;n. Entro en el habit&aacute;culo de recepci&oacute;n de tickets y desde la loma que estaba situado pod&iacute;a observar las posibles incidencias que hubiera. Zacar&iacute;as por su parte abajo ya estaba completamente desnudo y erguido como un H&eacute;rcules ante la Sarita medio adormilada. La figura de Sarita era un espect&aacute;culo, ese cuerpo delgado y fr&aacute;gil y descargo su sed de venganza contra &eacute;l.<\/p>\n<p>De pronto Nacho divis&oacute; el auto, hab&iacute;a aparcado y un se&ntilde;or bigotudo se apeaba de el junto a Rosa, miraba de forma nerviosa. Se puso en pie mientras se acercaba Rosa.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Y los ni&ntilde;os? &mdash;pregunto Rosa<\/p>\n<p>&mdash; Est&aacute;n en la caravana de los S&aacute;nchez, no te preocupes, no quer&iacute;a que con Zacar&iacute;as hubiera el menor imprevisto.<\/p>\n<p>&mdash; Me gusta ser responsable y lo sabes, por cierto, como va lo de Zacar&iacute;as &mdash;dijo ella.<\/p>\n<p>&mdash; Bien, est&aacute; abajo, el arramble pel&oacute;n ya est&aacute; en marcha.<\/p>\n<p>&mdash; Que se d&eacute; prisa, el criado de los Salvatierra ya la anda buscando.<\/p>\n<p>&mdash; Yo no puedo estar en todo, dale algo de tiempo, baja tu misma a verlo despu&eacute;s.<\/p>\n<p>Rosa diez minutos m&aacute;s tarde bajaba la escalera, pudo o&iacute;r bufidos y jadeos. Zacar&iacute;as la ten&iacute;a abierta en tijeras y la penetraba con embates en&eacute;rgicos, la miraba a la cara, su frente estaba perlada de sudor, le introduc&iacute;a su pene con sus bragas a un lado. Sarita emit&iacute;a bisbiseos de protesta en los cuales Zacar&iacute;as daba m&aacute;s empuje y ganas, adoptando una cara expresiva de rabia y gozo.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Ap&uacute;rate ya! Ya estamos aqu&iacute;, vac&iacute;a ya &mdash;exclam&oacute; Rosa.<\/p>\n<p>Zacar&iacute;as con su pecho desnudo, pareciera que su tatuaje de bisonte embistiera a Sarita. Empez&oacute; un avance retroceso de su polla dentro de la vagina, en los retrocesos sacaba todo el tronco de la polla y la met&iacute;a con intensidad. Los sonidos de las tacadas emit&iacute;an chapoteos vaginales.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Toma! Toma! y Toma! Por ser una Salvatierra. &mdash;exclamaba Zacar&iacute;as entre estertores y jadeos.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;C&oacute;mo gozas cabronazo! &mdash;dijo Rosa&mdash; encima ella va mojada. Ser&aacute; puta.<\/p>\n<p>Arriba, Filipo preguntaba en estado nervioso a Nacho si hab&iacute;an visto a la se&ntilde;orita a trav&eacute;s de la ventanilla de la atracci&oacute;n. Rosa tras Nacho le cuchicheo que ya no tardaba, pero que bajar&iacute;a a meterle prisa. Nacho por su parte informo a Filipo que se hab&iacute;a sentido indispuesta y que en poco tiempo ya estaba de vuelta, que esperar&aacute; all&iacute; mismo. No estando muy de acuerdo Filipo en constante estado de excitaci&oacute;n acat&oacute; a rega&ntilde;adientes, mir&aacute;ndose una y otra vez el reloj.<\/p>\n<p>Al bajar una vez m&aacute;s Rosa pudo observar como Zacar&iacute;as ya estaba en los &uacute;ltimos estertores de la follada -jadeaba, daba bufidos, ronroneaba, su respiraci&oacute;n era pesada- y que esto ya llegaba a su desenlace final. Zacar&iacute;as de repente saco su pene de la vagina de Sarita y en un movimiento de arrojo desesperado la atenazo por el pescuezo y le encaj&oacute; el fierro en la boca. Con movimientos convulsivos le met&iacute;a y le sacaba el rabazo boca. Los labios de Sarita dejaban escapar gemidos entrecortados; sus mejillas rojas parec&iacute;an globos hinchados; sus ojos vidriosos y de su nariz le sal&iacute;a mucosidad. Zacar&iacute;as oprimi&oacute; su nuca y la empujo a fondo emitiendo al mismo tiempo un gran suspiro de gozo y satisfacci&oacute;n. El glande le hab&iacute;a llegado a la campanilla, Sarita daba arcadas, sal&iacute;an hilillos babeantes de sus comisuras, pero Zacar&iacute;as aguantaba la posici&oacute;n hasta que pudo o&iacute;r los glup, glup, glup de la garganta.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Qu&eacute; hijo puta eres, no quieres que tire ni una gota! &mdash;dijo Rosa.<\/p>\n<p>La cara de Zacar&iacute;as estaba en trance, los ojos de Sarita ten&iacute;an el color de rojo sangre.<\/p>\n<p>Sarita una vez liberada la polla de su boca se levant&oacute; titubeante y sali&oacute; como pudo por la puerta.<\/p>\n<p>Filipo con movimientos impacientes la esperaba, ella con paso de fugitiva se dirig&iacute;a hac&iacute;a Filipo y se tapaba la boca.<\/p>\n<p>&mdash; Se&ntilde;orita qu&eacute;&hellip; qu&eacute;&hellip;, pero qu&eacute; le pasa &mdash;pregunto Filipo.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;V&aacute;monos ya, por favor! &mdash;contesto Sarita dejando entrever entre su ortodoncia un fluido espeso blanquecino.<\/p>\n<p>Continuar&aacute;&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>De la continuaci&oacute;n de &#39;Los Pastrana y los Salvatierra&#39;.&nbsp; Con los dedos de la mano se abri&oacute; los labios vaginales, apenas ten&iacute;an sitio en el peque&ntilde;o compartimento de la autocaravana, Rosa hab&iacute;a dicho que a Zacar&iacute;as que se pusiera tranquilo, que ella se pondr&iacute;a arriba, ya que el arriba estirado daba en las paredes del [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":7409,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":{"0":"post-19647","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-dominacion"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19647","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7409"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19647"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19647\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19647"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19647"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19647"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}