{"id":19705,"date":"2019-01-09T23:00:00","date_gmt":"2019-01-09T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-01-09T23:00:00","modified_gmt":"2019-01-09T23:00:00","slug":"19677-malena-y-don-antonio-continuacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/19677-malena-y-don-antonio-continuacion\/","title":{"rendered":"Malena y Don Antonio (continuaci\u00f3n)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"19705\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">7<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Malena demoraba su salida del cole, quer&iacute;a pasar por la plaza y que no la vieran ninguna de sus compa&ntilde;eras. Su idea era devolverle al viejito que siempre estaba sentado en la plaza el dinero que le hab&iacute;a prestado para el colectivo. Se preguntaba si era solo eso o si pretend&iacute;a algo m&aacute;s, todav&iacute;a recordaba lo mucho que la hab&iacute;a hecho disfrutar ese viejito cuando la llev&oacute; a su casa y la cogi&oacute; como nunca antes nadie la hab&iacute;a cogido. Solo de pensarlo se empezaba a excitar, cuando vio que ya se hab&iacute;an ido todas sus compa&ntilde;eras sali&oacute; del cole y se dirigi&oacute; a la plaza. De lejos diviso sentado en el mismo banco de siempre al viejito y se encamino hacia donde estaba el hombre sintiendo un cosquilleo en las piernas.<\/p>\n<p>Don Antonio sinti&oacute; que se le aceleraba el pulso cuando vio que se aproximaba la rubia colegiala, ataviada con su corta pollerita exhibiendo sus magn&iacute;ficas piernas, esta vez su rubia melena se hab&iacute;a transformado en dos colitas a ambos lados de su angelical cara lo que le daba todav&iacute;a un aire m&aacute;s juvenil. &quot;Un cuerpo de mujer con una cara de nena&quot; pens&oacute; Don Antonio mientras sent&iacute;a que entre sus piernas algo se empezaba a poner duro.<\/p>\n<p>Malena se detuvo frente al hombre y tendi&eacute;ndole un billete le dijo &quot;Le devuelvo lo que me presto Se&ntilde;or, gracias&quot; y empez&oacute; a darse vuelta. Don Antonio se levant&oacute; del banco y le dijo &quot; En realidad ya me iba de la plaza porque hace mucho calor. Iba a casa a tomar algo fresco, no quer&eacute;s venir?&quot;. Malena se detuvo y vio que el viejito verde le estaba mirando con lujuria las piernas y se pasaba la lengua por la boca. La chica contesto &quot; Tengo clase particular ahora y no quiero llegar tarde, gracias&quot;. Don Antonio insisti&oacute; &quot;Pero si es solo un rato, tomamos un refresco y despu&eacute;s segu&iacute;s&quot; mir&aacute;ndola con expectativa, deseando que ese manjar no lo dejara con las ganas. La chica se qued&oacute; pensativa un segundo y dijo &quot;Adem&aacute;s Usted me dijo que una chica no debe ir a la casa de un hombre solo&quot;. El viejo verde no dejaba de mirar los soberbios muslos dorados de esa pendeja, dijo que no se preocupara que se iba a portar bien y tom&aacute;ndola de un brazo se encamino a su casa. Malena se solt&oacute; del brazo y dijo &quot;Esta bien pero solo un ratito porque no quiero llegar tarde&quot; y se puso a andar al costado de Don Antonio.<\/p>\n<p>Mientras caminaban la mente calenturienta de Don Antonio pensaba todo lo iba a hacerle a esa pendeja.<\/p>\n<p>Llegaron al domicilio de Don Antonio, el hombre hizo pasar a Malena y le ofreci&oacute; que se sentara en el sill&oacute;n del living mientras iba por el refresco. Regreso con dos vasos y una lata de refresco, le sirvi&oacute; a la chica y el mismo tomo un trago. Luego se sent&oacute; al lado de Malena. La pollerita de la chica se hab&iacute;a subido a&uacute;n m&aacute;s y sus piernas eran un im&aacute;n irresistible para el viejo verde. Puso una mano sobre un muslo y empez&oacute; a acariciarlo, la chica dijo &quot;Me prometi&oacute; que se iba a portar bien&quot; pero no le quito la mano de su pierna y el viejo acentu&oacute; su manoseo diciendo &quot;Lo que pasa es que ten&eacute;s unas piernas muy lindas&quot;, le paso su otra mano por la cintura acerc&aacute;ndose a la chica y se larg&oacute; a besarle y lamerle el cuello. Malena empezaba a sentirse contagiada por la calentura del viejo y dejo que la manoseara y besara, as&iacute; estuvieron unos minutos, Don Antonio sent&iacute;a que su verga estaba por reventar, el aroma fresco del cuello de la chica y la suavidad y dureza de esos muslos lo estaban volviendo loco.<\/p>\n<p>Se levant&oacute; y en sus holgados pantalones se hizo visible la gran erecci&oacute;n que ten&iacute;a, tomo a la chica de un brazo y la guio hacia el dormitorio. Malena lo segu&iacute;a sin resistirse, sent&iacute;a que entre las piernas se humedec&iacute;a, se abandonaba al placer que le daban esas manos y esa lengua recorriendo su cuerpo.<\/p>\n<p>Don Antonio llevo a Malena hasta la pared frente a la cama y empez&oacute; a sacarle la pollera. Le bajo el cierre y deslizo la peque&ntilde;a prenda hasta sac&aacute;rsela, se inclin&oacute; sobre la chica y empez&oacute; a acariciar cada muslo, pasaba con lentitud sus dos manos sobre las suaves y doradas piernas, acerco su cara y empez&oacute; a pasar la lengua por la piel aterciopelada de esos muslos, sub&iacute;a despacio hasta casi llegar a la entrepierna de Malena, pasaba a la otra pierna y descend&iacute;a lamiendo, eludiendo adrede la uni&oacute;n de las piernas, para volver sobre el otro muslo lamiendo y acariciando sin pausas. Malena suspiraba despacio sintiendo ese desquiciante tratamiento en sus piernas. Era una tortura sentir la lengua tan cerca de su conchita, que ya estaba impregnada en jugos, la estaba volviendo loca de deseo.<\/p>\n<p>Don Antonio sab&iacute;a lo que hac&iacute;a, sent&iacute;a que su verga iba a reventar en cualquier momento, pero trataba de estirar y disfrutar al m&aacute;ximo de esa pendeja y se daba cuenta que la chica tambi&eacute;n se desesperaba cuando su lengua pasaba cerca de su conchita, el viejo hab&iacute;a visto lo que era la min&uacute;scula tanga, solo un triangulito tapando la mojada conchita en la que asomaban los labios de la chica y se mor&iacute;a por chup&aacute;rselos pero se conten&iacute;a.<\/p>\n<p>Se irgui&oacute; frente a la chica y le desabotono su blusa sac&aacute;ndosela y se dedic&oacute; a las sabrosas tetas de Malena. Tomo cada seno con sus manos y los apret&oacute; y acaricio mientras volv&iacute;a a pasarle la lengua por el cuello, la joven dejaba que le hiciera lo que quisiera, era como un mu&ntilde;eco en las expertas manos de Don Antonio.<\/p>\n<p>El viejo bajo su cabeza entre las tetas de Malena y lamio los pechos y pezones que ya estaban duros, con ganas, sintiendo una urgencia por cogerse esa pendeja, ya no pod&iacute;a aguantarse m&aacute;s. La llevo a la cama y la hizo acostar boca abajo, le quito los zapatos y las medias, volv&iacute;a a acariciar esas impresionantes piernas y luego tomo a la chica por la cintura y la hizo empinarse en la cama, busco los costados de la tanguita y de dos manotazos se la quit&oacute;. Volvi&oacute; a empinar a la chica y se meti&oacute; entre las piernas a lamer y chupar esa sabrosa conchita. Malena suspiro de placer cuando la lengua de Don Antonio finalmente llego adonde ella m&aacute;s deseaba. Y los en&eacute;rgicos lamidos sobre sus labios vaginales le hicieron perder la raz&oacute;n, experimento una fuerte corriente el&eacute;ctrica partiendo de su entrepierna hacia todos los rincones del cuerpo. Don Antonio, estimulado por el aroma de ese sexo fresco se esmeraba y lamia con ganas no solo la conchita de Malena sino que subiendo pasaba su lengua y se concentraba cada vez m&aacute;s en el cerrado culito de la pendeja. Malena ya no pod&iacute;a mas del placer y sentir los intentos de la a lengua del viejo verde por penetrar en su ano y volver sobre su concha para nuevamente insistir en un recorrido desquiciante hizo que la chica no se aguantara m&aacute;s y sorpresivamente un orgasmo la recorri&oacute; de pies a cabeza. Fue tan fuerte que emiti&oacute; un suspiro audible por Don Antonio, el viejo ya no pod&iacute;a mas, se posiciono entre las piernas de Malena, tomo su duro miembro con una, mano y mientras apartaba una nalga de la chica guio su herramienta hasta la entrada del culo de la chica y la empez&oacute; a penetrar. Malena sinti&oacute; ahora de golpe un agudo dolor, quiso resistirse pero Don Antonio la ten&iacute;a fuertemente sujeta por la cintura empuj&aacute;ndola hacia el mientras arremet&iacute;a de nuevo, esta vez su verga se introdujo forzando la resistencia que le ofrec&iacute;a el esf&iacute;nter de la rubia, se qued&oacute; unos instantes as&iacute; mientras Malena se mov&iacute;a gimiendo de dolor y el viejo volvi&oacute; a embestir meti&eacute;ndole toda su verga dentro del culo. La joven chillo ante la feroz penetraci&oacute;n, Don Antonio volvi&oacute; a quedarse quieto esperando que su verga se adaptara a la apretada cuevita que estaba penetrando, comenz&oacute; un peque&ntilde;o movimiento de entrada y salida y fue aumentando gradualmente sus embestidas hasta que su verga se desplazaba ya m&aacute;s f&aacute;cilmente. Malena sent&iacute;a que el dolor parec&iacute;a disminuir mientras una agradable sensaci&oacute;n la empezaba a inundar, la estaban cogiendo por el culo por primera vez y no le parec&iacute;a tan terrible. El viejo verde se sent&iacute;a en la gloria, estaba taladrando el culo de esa impresionante rubia, sent&iacute;a su miembro bien apretado mientras la cogia y verle la cara a la chica, hundida en el colch&oacute;n con sus mejillas encendidas y sus labios entreabiertos lo llevaron al paroxismo del placer y sinti&oacute; que sin poder evitarlo empezaba a eyacular dentro del culo de Malena. Su corrida fue monumental y se le escapo un gemido gutural mientras se corr&iacute;a, el semen facilitaba ahora los movimientos de entrada y salida hasta que su pito se puso fl&aacute;ccido y se escurri&oacute; del culo de la chica. Sin perder tiempo, el viejo volvi&oacute; a poner su cara entre las piernas de la rubia y empez&oacute; a lamer la concha con leng&uuml;etazos que recorr&iacute;an los costados, los labios y el cl&iacute;toris, sin pausa chupaba Don Antonio esa preciada conchita hasta que se dio cuenta por los temblores de Malena que estaba teniendo otro orgasmo. Sigui&oacute; chupando hasta que la chica se derrumb&oacute; en la cama y Don Antonio cayo a su lado, exhausto y cansado-<\/p>\n<p>Pasaron largos minutos donde lo &uacute;nico que se sent&iacute;an eran peque&ntilde;os jadeos, tanto de la chica como de Don Antonio. Al rato Malena se sienta en la cama, dice un tanto desesperada &quot;Me tengo que ir, voy a llegar tarde&quot; y junto su ropa, se puso su tanga y pollerita y luego la blusa. Se puso las medias y zapatos y se escurri&oacute; hasta la puerta. Don Antonio se levant&oacute; y se puso los pantalones y camisa para acompa&ntilde;ar a la chica hasta la puerta. La chica sali&oacute; y al llegar a la calle, se dio vuelta y como toda despedida solo agito una mano para continuar su camino. Don Antonio, mientras la ve&iacute;a irse volvi&oacute; a pensar en la pel&iacute;cula que hab&iacute;a visto hace mucho, sobre un se&ntilde;or que se obsesionaba con una chica mucho menor. Se prometi&oacute; a si mismo que no iba a pasarle lo mismo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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