{"id":19743,"date":"2019-01-11T23:00:00","date_gmt":"2019-01-11T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-01-11T23:00:00","modified_gmt":"2019-01-11T23:00:00","slug":"19743-cielo-negro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/19743-cielo-negro\/","title":{"rendered":"Cielo negro"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"19743\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Era de noche y est&aacute;bamos en medio de ninguna parte. Javier y yo hab&iacute;amos acabado all&iacute; dando vueltas con el coche, por puro aburrimiento. No ten&iacute;amos nada que hacer, y eso era maravilloso. Llevaba unos d&iacute;as sufriendo un estr&eacute;s tan terrible que apenas si pod&iacute;a comer.<\/p>\n<p>&Eacute;l era mi rayo de sol, mi amigo de la infancia. No ten&iacute;a nada que ver conmigo, pero me cuidaba como si fuera suya. Sus tonter&iacute;as ten&iacute;an la virtud de ponerme de buen humor. A veces sal&iacute;amos de escapada por ah&iacute; para olvidar un rato nuestros problemas.<\/p>\n<p>Y all&iacute; est&aacute;bamos, en el asiento de atr&aacute;s, quej&aacute;ndonos de lo mierda que era la vida pasada la medianoche, bajo un cielo negro.<\/p>\n<p>Sabes esas veces que miras a alguien a quien quieres much&iacute;simo y de repente te das cuenta de lo mucho que ha cambiado desde la &uacute;ltima vez que lo miraste de verdad? Que m&aacute;s que parecerse al ni&ntilde;o con el que jugabas en la primaria, ahora parece uno de esos dioses griegos esculpidos que aparecen en los libros de texto&hellip;<\/p>\n<p>Me preguntaba c&oacute;mo lo trataban tan mal. Era dulce y cari&ntilde;oso, ten&iacute;a un cuerpo maravilloso y unos ojos incre&iacute;bles. Mi &ldquo;mejor amiga&rdquo; era un t&iacute;o, uno por el que muchas hubieran vendido su alma para tenerlo una sola noche. Y a veces, tambi&eacute;n me preguntaba por qu&eacute; co&ntilde;o segu&iacute;a con alguien tan imb&eacute;cil como Dami&aacute;n, y como nunca me fij&eacute; en &eacute;l, que siempre hab&iacute;a bebido los vientos por m&iacute;.<\/p>\n<p>La conclusi&oacute;n, que &eacute;ramos dos idiotas. Mi futuro marido me gritaba por deporte y su novia lo ignoraba. Y as&iacute; estaba todo, d&iacute;a tras d&iacute;a. Y nos &iacute;bamos como dos buenos idiotas a dar vueltas con el coche y una bolsa de patatas fritas.<\/p>\n<p>Yo me desahogu&eacute; a gusto, maldije como una posesa porque Dami&aacute;n hab&iacute;a insultado a Tony, mi locaza favorita, hasta el punto de que ya no quer&iacute;a ni hablarme, y Javier puso los ojos en blanco ante mi santa c&oacute;lera.<\/p>\n<p>Me abraz&oacute;, me despein&oacute; y resopl&oacute; fuerte. No quedaban muchos m&aacute;s paseos as&iacute;. La fecha se acercaba. Me caso. Y realmente no s&eacute; si quiero, porque las cosas con Dami&aacute;n no van bien del todo. Fijamos la fecha el a&ntilde;o pasado y ahora que casi me la veo encima, no me acaba de entusiasmar. Es celoso a rabiar y a Javier lo tiene cruzado de siempre.<\/p>\n<p>No s&eacute; qu&eacute; me pas&oacute; por la cabeza. Le bes&eacute; sin avisar, y baj&eacute; una mano, rozando apenas sobre su bragueta con la yema de los dedos. Tela suave, calor y un bulto.<\/p>\n<p>&Eacute;l cogi&oacute; aire con fuerza y sus brazos se cerraron como un grillete en torno a mi cintura.<\/p>\n<p>No dijo &ldquo;Qu&eacute; haces?&rdquo;<\/p>\n<p>No dijo &ldquo;Te casas el mes que viene&rdquo;<\/p>\n<p>Me zamp&oacute; una mano en el trasero y se acerc&oacute; a morderme la oreja.<\/p>\n<p>-Luc&iacute;a, ponerle la mano ah&iacute; a un t&iacute;o que lleva dos meses sin follar es ser mala persona&hellip; -me dijo, estruj&aacute;ndome contra &eacute;l- Y aqu&iacute; solos, donde no nos ve nadie&hellip;<\/p>\n<p>Se le notaba que ten&iacute;a ganas de comerme.<\/p>\n<p>Y yo me mor&iacute;a de ganas de jugar con &eacute;l, y olvidarme de la cara de Dami&aacute;n un rato.<\/p>\n<p>Presion&eacute; la mano con fuerza, arranc&aacute;ndole un suspiro. El bulto creci&oacute;, abarcando un &aacute;rea m&aacute;s que satisfactoria.<\/p>\n<p>Javier es un buen chico por m&aacute;s desatendido que lo tenga su novia, pero yo soy su amiga especial. Y cuando baj&eacute; hasta rozar su miembro a trav&eacute;s de la tela con la punta de mi nariz, simplemente enred&oacute; la mano en mi pelo y se dej&oacute; hacer.<\/p>\n<p>Me dej&oacute; bajarle los pantalones sin ofrecer ninguna resistencia, y se irgui&oacute; ante m&iacute; en toda su gloria. Con el tama&ntilde;o que gasta, alucino solo con pensar que una mujer pueda ignorarlo. De verdad que Mar&iacute;a es est&uacute;pida.<\/p>\n<p>Me humedec&iacute; los labios y lo deslic&eacute; suavemente contra mi lengua. Se sinti&oacute; bien volver a hacer eso, para variar. &Eacute;l me miraba con adoraci&oacute;n absoluta, acompa&ntilde;ando mi cadencia con las caderas.<\/p>\n<p>Mi short estaba completamente h&uacute;medo, y me lo quit&eacute; de un tir&oacute;n junto con las braguitas de mariposas, sin dejar de lamer su magn&iacute;fica hombr&iacute;a. Le sigui&oacute; el top, y una exclamaci&oacute;n de regocijo de Javier al comprobar que no llevaba sost&eacute;n.<\/p>\n<p>Dos dedos entraron en m&iacute; sin avisar, y en un segundo, la ventanilla trasera hab&iacute;a dado paso al techo del coche. Me tumb&oacute; boca arriba sin esfuerzo, y se me ech&oacute; en lo alto.<\/p>\n<p>Cubri&eacute;ndome de besos, baj&oacute; por mi garganta hasta mi ombligo, y de mi ombligo hasta el charco que ten&iacute;a entre las piernas. Empez&oacute; a lamerme toda mientras sus dedos entraban y sal&iacute;an, y yo me tap&eacute; la boca con ambas manos, intentando no gritar. Era realmente bueno.<\/p>\n<p>Me corr&iacute; enseguida, pero no se detuvo. No pude sofocar un peque&ntilde;o chillido al llegar al segundo, casi de inmediato.<\/p>\n<p>El asiento qued&oacute; completamente empapado, y Javier, duro como una piedra, entr&oacute; sin problema. Nos besamos entre jadeos, llegando hasta el fondo. Sus dos manos apretaban con fuerza mi trasero, y yo me aferraba a su cuello, mordiendo a gusto.<\/p>\n<p>Algo en mi interior no paraba de subir. Cada vez que me corr&iacute;a, me costaba menos llegar al siguiente. Javier embest&iacute;a con fuerza y cada vez m&aacute;s r&aacute;pido, cada uno de mis orgasmos le arrancaba un gemido. A m&iacute;, el gritar hab&iacute;a dejado de importarme hac&iacute;a tres o cuatro, y la madre de todas las corridas amenazaba con desatarse.<\/p>\n<p>Y vaya si se desat&oacute;. La sacudida fue monstruosa y &eacute;l se vino conmigo, maldiciendo y ri&eacute;ndose, a la par que se derramaba dentro de m&iacute;.<\/p>\n<p>-En serio, Luc&iacute;a, que le den por culo a tu marido. &ndash;dijo, intentando recobrar el aliento-<\/p>\n<p>Yo le sonre&iacute;.<\/p>\n<p>-Y qu&eacute; pasa con Mar&iacute;a? &ndash;pregunt&eacute;-<\/p>\n<p>-A Mar&iacute;a tambi&eacute;n. Que le den a todo el mundo. No te cases, v&aacute;monos t&uacute; y yo, donde sea.<\/p>\n<p>Me abraz&oacute;. Me perd&iacute; en sus devastadores ojos azules. Pens&eacute; que tal vez, la vida es demasiado corta para atarte a gente que no te quiere y no te cuida, que quiz&aacute; dejarlo todo atr&aacute;s y perseguir la felicidad sin miedo vale la pena mucho m&aacute;s que esperar a que todo cambie sin hacer nada.<\/p>\n<p>Me acurruqu&eacute; contra &eacute;l, pensando en que Dami&aacute;n ya habr&iacute;a notado que no hab&iacute;a llegado a casa y se estar&iacute;a poniendo furioso, sorprendida por lo poco que me importaba.<\/p>\n<p>Estir&eacute; la mano, y dibuj&eacute; un corte de mangas en el vaho que empa&ntilde;aba la ventanilla sobre mi cabeza.<\/p>\n<p>-Que le den a Dami&aacute;n. Estoy harta de &eacute;l y de sus gritos. V&aacute;monos.<\/p>\n<p style=\"text-align:right\">Por VenoMaliziA<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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