{"id":19753,"date":"2019-01-12T23:00:00","date_gmt":"2019-01-12T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-01-12T23:00:00","modified_gmt":"2019-01-12T23:00:00","slug":"19730-reencuentro-con-mi-ex-companera-alicia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/19730-reencuentro-con-mi-ex-companera-alicia\/","title":{"rendered":"Reencuentro con mi ex compa\u00f1era Alicia"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"19753\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Despu&eacute;s de mi encuentro con Alicia en el Corte Ingl&eacute;s, seguimos teniendo nuestros escarceos durante un tiempo, ya fuera en su apartamento e incluso en nuestro bufete. Si el sof&aacute; cama hablara.<\/p>\n<p>Como todo lo bueno acaba, en el mes de febrero del a&ntilde;o pasado, destinaron a su marido a Logro&ntilde;o y aunque &eacute;l se fue antes a tomar posesi&oacute;n de su puesto, en el verano, aprovechando las vacaciones, ella se traslad&oacute; tambi&eacute;n all&iacute; y mont&oacute; su propio bufete. Pas&oacute; un tiempo sin vernos pero no dej&aacute;bamos de hablar por tel&eacute;fono e incluso tener video llamadas y aumentar nuestras ganas de volver a vernos y estar juntos aunque fueran unas horas.<\/p>\n<p>La diosa Fortuna quiso que ella tuviera un juicio en Barcelona el d&iacute;a 17 de diciembre y ya hab&iacute;amos quedado para vernos all&iacute;. Por ello el domingo 16 ya me desplac&eacute; a Barcelona para quedar esa misma tarde y aprovechar el poco tiempo que estuvi&eacute;ramos juntos. Ya ten&iacute;amos reservada habitaci&oacute;n y me dispuse a esperarla. Me llam&oacute; por tel&eacute;fono y me dijo que en media hora estar&iacute;a en el hotel.<\/p>\n<p>Hac&iacute;a ya cuatro meses que no nos ve&iacute;amos y ten&iacute;a unas ganas voraces de tenerla en mis brazos y contagiarme de su olor y de su sabor. Por mi cabeza fueron pasando, como si de una pel&iacute;cula se tratara algunos de nuestros encuentros e incluso una propuesta que ella me hizo al comienzo de nuestra relaci&oacute;n: si yo quer&iacute;a, se divorciaba de su marido y podr&iacute;amos irnos a vivir juntos si yo hac&iacute;a lo mismo de mi mujer. Fue un momento tenso y reconozco que para m&iacute; muy duro, pero mi respuesta fue negativa. Siempre le dej&eacute; claro, desde nuestro primer encuentro que nuestra relaci&oacute;n ser&iacute;a meramente sexual, porque ella ten&iacute;a a su marido e hijo y yo a mi mujer e hijos (aunque ya casados) y sobre todo y ella ya lo sab&iacute;a, que yo nunca iba a dejar a mi mujer enferma. Yo la quer&iacute;a y la quiero. Mis escarceos amorosos o infidelidades, se llamadlo como quer&aacute;is, eran por la imposibilidad de tener relaciones sexuales con ella debido a su enfermedad. Es una barrera que nunca levantar&eacute; ni traspasar&eacute;. Alicia lo acept&oacute; y mantuvimos as&iacute; durante algo m&aacute;s de dos a&ntilde;os nuestra relaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Esper&eacute; en la cafeter&iacute;a del hotel, en compa&ntilde;&iacute;a de un Gin Tonic, enfrascado en mis recuerdos, cuando noto que alguien desde atr&aacute;s se me acerca y me muerde suavemente una oreja, haciendo despertar mis demonios y estremecerme. Gir&eacute; mi cara e hice intenci&oacute;n de levantarme, pero ella, empujando de mis hombros, no me dej&oacute; e inclinada como estaba, me dio un beso impresionante con una pasi&oacute;n desbordada, jugando con su lengua en el interior de mi boca, buscando mi lengua y enred&aacute;ndose ambas en una lucha feroz que nos hizo sentir nuestra calentura mientras goz&aacute;bamos del regalo de nuestras bocas, labios y lenguas lujuriosas. No aguanto, m&aacute;s me susurr&oacute; con voz cargada de lujuria, v&aacute;monos de aqu&iacute; o me tendr&aacute;s que follar delante de todos.<\/p>\n<p>Aunque &eacute;ramos conocedores que ten&iacute;amos parte de esa tarde y toda la noche para nosotros, adem&aacute;s del d&iacute;a siguiente, la calentura y deseo de poseer nuestros cuerpos hizo que liber&aacute;ndonos de cualquier observador, nos dirigi&eacute;ramos a la habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Le dije que fuera delante, quer&iacute;a llenar de sus movimientos impetuosos hacia el destino deseado y que hacer que parezca un hurac&aacute;n arras&aacute;ndolo todo a su paso. De hecho el movimiento de sus caderas atrajo la mirada del recepcionista y por ende la de los clientes a los que atend&iacute;a mientras nos dirig&iacute;amos a los ascensores.<\/p>\n<p>Nada m&aacute;s entramos en el ascensor y estando solos, nos volvimos a comer la boca con desesperaci&oacute;n como si la vida se nos escapara. Cogi&oacute; mi mano la llev&oacute; hasta el interior de sus piernas donde not&eacute; que sus bragas estaban empapadas y su co&ntilde;o estaba chorreando fluidos. Apart&eacute; un poco el borde de sus bragas y empec&eacute; a masturbarla rozando mi mano contra su intimidad y cogiendo el cl&iacute;toris con los dedos. Ese bot&oacute;n de vida parec&iacute;a palpitar cada vez que lo tocaba. No paraba de suspirar cuando sentimos el sonido de la campanilla indic&aacute;ndonos que est&aacute;bamos en la planta 8, salimos del ascensor y apoy&aacute;ndose en la pared, me dijo que siguiera, llevando mi mano de nuevo a su vagina que volv&iacute; a acariciar.<\/p>\n<p>Nos pueden ver Alicia, le dije. Da igual, termina joder, no aguanto m&aacute;s mientras con sus brazos alrededor de mi cuello me apretaba m&aacute;s contra ella. Siempre so&ntilde;&eacute; con una situaci&oacute;n como esta. Mi excitaci&oacute;n, lujuria y perversi&oacute;n iban en aumento as&iacute; que volv&iacute; a acariciar su cl&iacute;toris hasta que, en pocos segundos, not&eacute; sus espasmos y como sus fluidos empapaban mi mano, ca&iacute;an por sus piernas e incluso al suelo dejando huella de su entrega y placer, mientras con una de mis manos intentaba infructuosamente tapar su boca para que no oyeran sus jadeos, pero fue en vano, ya que cuando mir&eacute; hacia un lado del rellano observ&eacute; que una camarera del hotel nos estaba mirando apretando sus manos contra la barra del carrito de ropa y con su cara toda encendida. Que una tercera persona fuera testigo de su orgasmo, me sobreexcit&oacute;. Alicia empez&oacute; a re&iacute;rse y yo le gui&ntilde;&eacute; un ojo a la camarera lanz&aacute;ndole un beso al aire, que a&uacute;n sin reaccionar no dejaba de mirarnos mientras se mord&iacute;a su labio inferior. Con una mano cog&iacute; su maleta y con la otra tir&eacute; de ella hacia la habitaci&oacute;n. Nada m&aacute;s entrar dej&eacute; su maleta y empuj&aacute;ndola contra la pared y comenzamos una &ldquo;lucha&rdquo; de caricias y besos que nos estaba dejando nuestras bocas cada vez m&aacute;s abiertas, jadeando de deseo y nuestras caras empapadas nadando en un mar de saliva.<\/p>\n<p>Sin darnos cuenta la ropa fue quedando por el suelo y tirando de su mano la llev&eacute; hacia la cama, donde retirando el edred&oacute;n hice que cayera sobre las s&aacute;banas. Hizo intento de levantarse y con mi mano en su pecho se lo imped&iacute;. Le dije que se quedara all&iacute; quieta, observando brillar sus ojos y su sonrisa de placer, que encend&iacute;an mis sentidos mucho m&aacute;s que ver su desnudez. No en vano, la cara, los ojos y la boca, es lo que m&aacute;s me cautiva de una mujer. Me ech&eacute; sobre ella besando su cuello, pasando mi lengua desde su boca hasta los hombros y bajando a besar, lamer y morder sus preciosos pechos que manten&iacute;a firmes a pesar de sus 46 a&ntilde;os, dejando un rio de saliva al que de vez en cuando acud&iacute;a soplando suavemente haciendo que se le erizara la piel y gimiera de placer. Quer&iacute;a arrancarle nuevos gemidos con mis caricias y golpes en las nalgas. El brillo de sus ojos color miel me extasiaba y me hac&iacute;a sentir su prisionero. Te deseo Alicia, Diooosss como te deseo. Necesito naufragar en ti y que me rescates con tu placer y me hagas descansar con tu mirada y tu sonrisa.<\/p>\n<p>Cuando besaba sus pechos y pezones me dijo: &ldquo;mu&eacute;rdelos. Sabes lo mucho que me excita y me gusta&rdquo;.<\/p>\n<p>Sumergi&eacute;ndome en su deseo, mord&iacute; sus pezones pasando de uno a otro y cogiendo con los dientes cada pez&oacute;n, estirando al m&aacute;ximo hasta el punto de dolor que ya ten&iacute;amos acordado. Cuando ya el dolor era excesivo ella arqueaba su cuerpo hacia arriba y yo paraba. Me dedicaba al otro pecho y as&iacute; largo tiempo. El cimbreo de su cuerpo y su calor me quemaba al contacto con el m&iacute;o. Sent&iacute;a su entrega en cada poro de mi piel. Verla as&iacute; rendida y gozando era un placer para mis ojos y mis sentidos.<\/p>\n<p>Estoy muy caliente, Jos&eacute;, f&oacute;llame, m&eacute;temela, la quiero dentro ya, no me hagas sufrir m&aacute;s, me dijo. No Alicia, contest&eacute;, quiero que a&uacute;n lo desees m&aacute;s, mucho m&aacute;s y que tu anhelo te haga caer en una cascada de placer que te parezca infinito.<\/p>\n<p>Satisfaciendo mis perversos deseos, llev&eacute; mi mano a sus piernas para acariciarlas sintiendo como la humedad de sus fluidos volv&iacute;an a dejar su rastro. Esto me encend&iacute;a y me pervert&iacute;a a&uacute;n m&aacute;s, pero quer&iacute;a hacer que sintiera su deseo explotar como el agua de un aspersor a presi&oacute;n. Acarici&eacute; un par de veces su vagina y le di la vuelta poni&eacute;ndola boca abajo. Bes&eacute; y lam&iacute; su cuello, recorr&iacute; toda su espalda d&aacute;ndole peque&ntilde;os besos y mordiscos, lamiendo cada cent&iacute;metro de su piel. No paraba de gemir y agarrar las s&aacute;banas de la cama con todas sus fuerzas.<\/p>\n<p>Como he a&ntilde;orado esto, Jos&eacute;. Ha sido mucho tiempo si gozar de ti. Te necesito, por favor, f&oacute;llame ya, me dijo mientras me atrapaba cada vez m&aacute;s con el aroma que emanaba de su cuerpo y su sexo. Estaba atrapado en el calor de sus llamas.<\/p>\n<p>Sub&iacute; desde el final de su espalda que estaba acariciando y besando hasta su o&iacute;do y le susurr&eacute;: te follar&eacute; cuando quiera, mientras, quiero sacar la guarra que hay en ti, que sientas tu deseo golpear tu co&ntilde;o y tu cerebro, que sigas moj&aacute;ndote m&aacute;s y m&aacute;s, quiero que te corras de nuevo sin penetrarte, solo con lo que te estoy haciendo, que sientas como si una cascada de agua cayera sobre tu cuerpo. Quiero que sientas en cada lametazo, toda mi pasi&oacute;n y en cada l&iacute;nea de saliva que trazo, toda mi ansiedad por poseerte. Soy prisionero de tu placer, que es tambi&eacute;n el m&iacute;o.<\/p>\n<p>Has despertado mi lado m&aacute;s morboso y lujurioso con lo que hemos hecho en el pasillo. Me ha encendido tu lado exhibicionista. Me ha excitado tanto descubrir que nos miraba la camarera que he estado a punto de correrme yo tambi&eacute;n solo empap&aacute;ndome de tu cara de placer mientras te corr&iacute;as, pero tambi&eacute;n me ver su cara y como se mord&iacute;a el labio en un deseo contenido.<\/p>\n<p>Podr&iacute;amos haberla invitado a acompa&ntilde;arnos, le dije. Que hijoooo de putaaaa ereees, me dec&iacute;a jadeando, lujurioso cabroooon. Ah!, ahhhhh!, ahhhhhh!. Siii, lo soy, pero por eso te gusta y as&iacute; sacas lo guarra que te gusta ser. Te gusta que use y abuse de tu cuerpo.<\/p>\n<p>Ahora hazlo, quiero que te corras y me demuestres lo guarra que eres en la cama y quiero que te mees de gusto. Deja el charco de tus fluidos en las s&aacute;banas para empapar mi cara y saciar mi sed con ellos.<\/p>\n<p>Con una de mis manos le acariciaba su cl&iacute;toris y con la otra le daba tirones de su pelo, comenzando una serie de jadeos m&aacute;s fuertes, mientras me dec&iacute;a: &ldquo;joder, Jos&eacute;, eres un cabronazo, pero me pone que me trates as&iacute;, dime que soy tu puta, la que te hace gozar como nadie y que me vas a follar por todos los lados&rdquo;.<\/p>\n<p>Eres una guarra encantadora y cautivadora, la mejor que me ha follado nunca, soy un adicto a ti, a tus ojos, a tu cuerpo, a tu piel, a tus olores y sabores.<\/p>\n<p>Quiero que vac&iacute;es tus ansias sobre m&iacute; y sentirlo bien, para recordarlo cuando no estemos juntos, le susurraba, cuando, en una cadena continua de jadeos, levantando las compuertas a su placer, se corri&oacute; gritando: Ufff, ufff, que ricoooooo!, sigue, sigue&hellip; Diooosss!, me corro, me corro, que buenooo!, al tiempo que su cuerpo serpenteaba de placer. Mi mano se llen&oacute; de fluidos desbordando la misma y cayendo sobre la s&aacute;bana que dej&oacute; toda empapada. Su cuerpo se sacud&iacute;a y agitaba en un intenso y largo orgasmo mordi&eacute;ndose los labios, yo la abrac&eacute; sujet&aacute;ndola fuerte con mis brazos para sentirla a&uacute;n m&aacute;s, quer&iacute;a que su cuerpo se metiera en mis entra&ntilde;as para no dejarlo salir.<\/p>\n<p>Estuvimos abrazados as&iacute; durante unos minutos cuando finalmente se deshace de mi abrazo y gir&aacute;ndose se pone de lado, me abraza y me dice: ahora me toca a m&iacute;. D&eacute;jame comerte la polla. D&aacute;mela, por favor.<\/p>\n<p>No, Alicia, ahora quiero que nos duchemos y vayamos a recorrer las calles de Barcelona y luego a cenar. Nos retiraremos pronto y tendremos toda la noche para nosotros. &iquest;Y te vas a quedar as&iacute;?, me pregunt&oacute;. No importa, no te preocupes, yo ha he disfrutado sintiendo explotar tu deseo y sabes que ese es mi mayor goce, tanto o m&aacute;s que cuando me corro. Tus caricias y tus orgasmos, son tambi&eacute;n mis orgasmos. Luego llegar&aacute; mi turno, pero no antes de que hayas gozado alguna vez m&aacute;s y dejar&eacute;, entonces, solo entonces, escapar mi deseo dentro de ti.<\/p>\n<p>La noche es joven y me sigues teniendo toda cachonda, dijo con una sonrisa p&iacute;cara y abraz&aacute;ndome me besaba y me daba su lengua para que la chupara. Joder, Jos&eacute;, me has hecho correr dos veces sin follarme ni comerme el co&ntilde;o, pero no paro de desearte. Se me va a hacer largo hasta que volvamos. Paciencia, cielo, el placer ser&aacute; luego mayor. Te recompensar&eacute; y lo sabes, haci&eacute;ndose sentir que eres &uacute;nica y que estas travesuras que hacemos alimenten a&uacute;n m&aacute;s nuestros deseos.<\/p>\n<p>&iquest;Vamos a la ducha?, le dije. Sonriendo me agarr&oacute; de mi polla y me llev&oacute; a la ducha.<\/p>\n<p>Cuando salimos de la habitaci&oacute;n nos encontramos de nuevo con la camarera que volvi&oacute; a ponerse roja como un tomate. Su cara parec&iacute;a como si le hubieran dado cachetadas. Me fij&eacute; detenidamente en ella y era una mujer de mediana edad, aproximadamente unos 44-48 a&ntilde;os, con una cara bonita y un buen cuerpo que se dejaba adivinar a trav&eacute;s de su uniforme. Dirigi&eacute;ndome a ella le ped&iacute;, por favor, que cambiara nuestras s&aacute;banas. Tartamudeando me dijo: &ldquo;s&iacute; se&ntilde;or, descuide, en unos minutos las tendr&aacute; cambiadas, ser&aacute; un placer&rdquo;.<\/p>\n<p>Me dirig&iacute; a Alicia, dici&eacute;ndole me gustar&iacute;a volver a hacer m&aacute;s travesuras como la de la salida del ascensor, reconozco que me ha excitado mucho y creo que a ti tambi&eacute;n. Su mirada y sonrisa me dio la respuesta y en un alarde de audacia Alicia se acerca al o&iacute;do de la camarera y le susurra: &ldquo;un placer ser&iacute;a tenerte con nosotros en nuestra cama y ver como &eacute;l te folla, desata todas sus pasiones y que dejes las s&aacute;banas tan mojadas como las que te vas a cambiar. Hu&eacute;lelas y sabr&aacute;s lo que es sentir el deseo de ser pose&iacute;da, tus dudas y miedos se disiparan. Mi polla volvi&oacute; a dar se&ntilde;ales de vida y m&aacute;s cuando veo de nuevo el rubor en su rostro y decir: &ldquo;por Dios, se&ntilde;ora, que cosas dice&rdquo;, con una voz tomada por un jadeo y estremecimiento.<\/p>\n<p>Continuar&aacute;. Queda la noche y el siguiente d&iacute;a.<\/p>\n<p><em>Si quer&eacute;is dejarme alg&uacute;n comentario, que siempre son bienvenidos, pod&eacute;is hacerlo por email a: morboso1957@gmail.com.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Despu&eacute;s de mi encuentro con Alicia en el Corte Ingl&eacute;s, seguimos teniendo nuestros escarceos durante un tiempo, ya fuera en su apartamento e incluso en nuestro bufete. Si el sof&aacute; cama hablara. 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