{"id":19761,"date":"2019-01-13T23:00:00","date_gmt":"2019-01-13T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-01-13T23:00:00","modified_gmt":"2019-01-13T23:00:00","slug":"19761-los-gemidos-de-las-lesbianas-2-capitulo-1-pelea-gemido-y","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/19761-los-gemidos-de-las-lesbianas-2-capitulo-1-pelea-gemido-y\/","title":{"rendered":"Los gemidos de las lesbianas (Parte 2: Cap\u00edtulo 1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"19761\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 2<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Cap&iacute;tulo 1: Pelea, gemido y llanto.<\/p>\n<p>Mi vida sigue igual que antes, solo que me las encuentro un poco m&aacute;s en la escalera; pr&aacute;cticamente solo nos saludamos pero, soy el &uacute;nico vecino que les dirige la palabra para algo m&aacute;s que insultarlas o quejarme. De hecho, llego tan cansado a casa; que no me molesta el perro, por lo que no me quejo. Es el &uacute;nico que interact&uacute;a conmigo todos los d&iacute;as, aunque sea a trav&eacute;s de la puerta; cuando salgo llora, cuando entro me gru&ntilde;e y cuando me ve al salir a pasear con ellas me saluda.<\/p>\n<p>Desde lo de mi paja contra la pared, miro a la pared y sonri&oacute; cada vez que entro; pero no ha vuelto a pasar nada entre ellas o yo no las he escuchado al menos, descartando la opci&oacute;n de que fuera aprop&oacute;sito. Mi vida sigue igual en todos los aspectos, incluso he salido alg&uacute;n que otro fin de semana; pero no ha sido fruct&iacute;fero, mi intenci&oacute;n era conocer a alguien o un ligue de una noche&#8230; pero ni una, ni otra.<\/p>\n<p>Una noche llego cansado de trabajar, pero el perro de al lado est&aacute; hist&eacute;rico; porque la pareja de chicas est&aacute; gritando y pele&aacute;ndose de forma agresiva, mi primer impulso es llamar a la polic&iacute;a o llamar a su puerta y pedirles amablemente que hablen m&aacute;s calmadas o que al menos hablen las cosas. Pero luego lo pienso mejor &iquest;qui&eacute;n soy yo para meterme en su relaci&oacute;n? A fin de cuentas todo lo que paso en mi imaginaci&oacute;n, en las pajas posteriores a la &quot;gran paja&quot; quedo en mi imaginaci&oacute;n y ni soy su pareja; ni soy su amigo con derecho, ni tampoco hemos hecho un tr&iacute;o. De hecho ya considero que me met&iacute; demasiado en su relaci&oacute;n. Llega un momento en que la discusi&oacute;n cesa, me acuesto a dormir aprovechando el silencio; cuando estoy a punto de coger el sue&ntilde;o, escucho un pedazo de gemido que me hace abrir los ojos de par en par.<\/p>\n<p>Salgo corriendo sin zapatos, me acerco nervioso; jadeante a la pared y tembloroso, mi miembro ya ha reaccionado a la situaci&oacute;n que ya conoce y solo tengo que agarrarlo.<\/p>\n<p>Los gemidos y golpes de la cama son mucho m&aacute;s fuertes que la otra vez, se nota que es un polvo de reconciliaci&oacute;n; parece que ella est&aacute; volvi&eacute;ndose loca y yo tambi&eacute;n siento que me voy a correr en cualquier momento, con tan s&oacute;lo escucharla y tocarme&#8230; empiezo con la paja, justo cuando el polvo llega a su punto m&aacute;ximo; cierro los ojos rezando para aguantar lo justo y necesario para que ellas se corran, como si estuviera yo en medio con mi polla entre sus dos vaginas y la paja me la estuvieran haciendo las dos al refregarse.<\/p>\n<p>Justo cuando me corro, ellas dos gimen vini&eacute;ndose; c&oacute;mo si me hubiera corrido y eso las hubiera puesto a mil, aguanto mi placer mordiendo mi lengua y me apoyo en la pared con cuidado de no rozar mi estropicio. Jadeando acarici&oacute; la pared c&oacute;mo si fuera una de ellas, entonces escucho los jadeos de una; la otra se levanta con fuerza, da unos cuantos golpes y yo miro mi puerta temoroso de que me hayan escuchado y me pidan explicaciones. Pero tras un portazo, los tacones llegan hasta el ascensor; y tras llamarlo, se monta y se marcha.<\/p>\n<p>Los jadeos se vuelven llanto y, entonces lo entiendo; que idiota eh sido, he participado en su polvo de despedida. Acarici&oacute; la pared, como si con eso pudiera consolarla; pero es in&uacute;til, su llanto es desconsolado. Un impulso me pide, que salga; llame a su puerta y le d&eacute; un abrazo, que la consuele&#8230; pero niego con mi cabeza, no soy nadie para ella; solo un vecino y no har&iacute;a m&aacute;s que molestar, aunque ella para mi sea algo especial que no s&eacute; c&oacute;mo nombrar.<\/p>\n<p>Tras unos instantes voy a mi cama y lloro, lloro de pena por una relaci&oacute;n que se rompe; de frustraci&oacute;n por no poder hacer nada, y de verg&uuml;enza por no poder controlar mis sucios instintos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 2<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Cap&iacute;tulo 1: Pelea, gemido y llanto. Mi vida sigue igual que antes, solo que me las encuentro un poco m&aacute;s en la escalera; pr&aacute;cticamente solo nos saludamos pero, soy el &uacute;nico vecino que les dirige la palabra para algo m&aacute;s que insultarlas o quejarme. De hecho, llego tan cansado a casa; que no me molesta [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":12917,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":{"0":"post-19761","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-masturbacion"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19761","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/12917"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19761"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19761\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19761"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19761"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19761"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}