{"id":19873,"date":"2019-01-24T23:00:00","date_gmt":"2019-01-24T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-01-24T23:00:00","modified_gmt":"2019-01-24T23:00:00","slug":"19873-ya-soy-el-puto-del-equipo-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/19873-ya-soy-el-puto-del-equipo-i\/","title":{"rendered":"Ya soy el puto del equipo (I)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"19873\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">5<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 15<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>I. Lo bueno del f&uacute;tbol viene al final.<\/p>\n<p>Nunca he sido jugador de f&uacute;tbol, ni siquiera en el colegio, tuve la fortuna de escaquearme cada vez que hab&iacute;a f&uacute;tbol obligatorio. Me parec&iacute;a una tortura estar ah&iacute; en medio de tantos jugadores sudados y tropez&aacute;ndose, cayendo a tierra y recibiendo patadas. Para m&iacute; el f&uacute;tbol se defin&iacute;a de esta manera: &laquo;La brutalidad del ser humano corriendo tras una pelota que se volv&iacute;a loca de ir adelante y atr&aacute;s continuamente, con una sucesi&oacute;n de patadas contra la pelota de las que un gran porcentaje se lo llevaban las piernas de los que interven&iacute;an, empellones, empujones y unos &#8220;&iexcl;&iexcl;p&aacute;samela, hijoputa!!&acute;&acute; sin que nadie sancionara semejantes insultos&raquo;. &iexcl;Mierda!, siempre odi&eacute; el f&uacute;tbol, me parec&iacute;a una actividad de salvajes. Cuando no pod&iacute;a escaquearme del campo, acababa como portero arrimado al poste y protegi&eacute;ndome cuando llegaba la pelota. &iexcl;Qu&eacute; asco, siempre me echaban la culpa a m&iacute;!<\/p>\n<p>Pas&oacute; el tiempo, yo reci&eacute;n hab&iacute;a comenzado a estudiar en la universidad filosof&iacute;a. Me parec&iacute;a que eso ser&iacute;a para m&iacute; coser y cantar, aunque nunca he cosido ni un bot&oacute;n y cantar tampoco se me iba muy bien.<\/p>\n<p>A estas alturas os he hecho un somero retrato de mi pensamiento; ahora pretendo haceros un retrato de mi f&iacute;sico. Soy alto, 1.82 m., para mi desgracia, parezco una escoba porque tengo mucho pelo en mi cabeza y soy flaco. Lo peor es que he de usar L en ropa interior que no tengo abundante porque no me gusta usarla, pero mi pene y mis nalgas no soportan el M, los rompen o algo peor, los deja escapar. Mis manos son grandes, mis pies calzan un 44 y no s&eacute; nunca c&oacute;mo acomodarme en una silla o sill&oacute;n. Hasta mi cama me la han hecho adrede para m&iacute;. Mi padre me dice que deje de crecer de una puta vez ya, siempre le contest&oacute; que crecer&eacute; hasta los 22 a&ntilde;os seg&uacute;n me dijo un m&eacute;dico amigo suyo, el Dr. Fabi&aacute;n L&oacute;pez.<\/p>\n<p>Este m&eacute;dico est&aacute; casado, tiene a su mujer raqu&iacute;tica, &eacute;l es gordo y tiene dos hijos por casualidad, error de la naturaleza o piller&iacute;a de su mujer, ambos mellizos, m&aacute;s feos que una col despu&eacute;s de salir del congelador. Cuando me recibe, porque soy propenso a los resfriados, me dice que crecer&eacute; m&aacute;s cada vez que me resfr&iacute;e, me exige que me desnude del todo y me suele decir: &laquo;todo lo tienes grande y buena salud&raquo;, pero antes toca todo hasta que se me levanta, entonces dice: &laquo;todo funciona, toma esto y en ocho d&iacute;as resfriado fuera&raquo;.<\/p>\n<p>El tercer retrato de m&iacute; va unido a mi polla y a mis huevos. Es que estoy en los 18 a&ntilde;os y todo en m&iacute; est&aacute; caliente hasta el hervor. Si en la tv hay una noticia de una mujer que ha tenido un accidente automovil&iacute;stico y est&aacute; embarazada, se me levanta la polla como si yo hubiese engendrado lo que lleva dentro. Si en la conversaci&oacute;n de mis padres dicen que tal programa sal&iacute;an unos chicos con no s&eacute; qu&eacute; cualquier cosa y poca ropa, se me levanta y ah&iacute; estoy yo haciendo lo mismo. Si veo en clase un compa&ntilde;ero que se levanta al ba&ntilde;o, ah&iacute; estoy yo ayud&aacute;ndole a mear o mam&aacute;ndosela, todo de pura imaginaci&oacute;n. Todo es sexo. Fuimos los amigos a una iglesia a misa porque uno de ellos cumpl&iacute;a a&ntilde;os, tambi&eacute;n 18, nos hab&iacute;a invitado a todos su mam&aacute;, que es muy parroquiana ella, y nos pidi&oacute; que fu&eacute;ramos a la acci&oacute;n de gracias. Entr&eacute; junto con los dem&aacute;s compa&ntilde;eros, sali&oacute; el cura a saludarnos con un vestido ancho, largo y negro, lleno de botones desde el cuello hasta los pies y pregunt&eacute;: &laquo;&iquest;tan grande tiene su polla? Se rieron y el cura se fue; un poco en serio, en ese momento entend&iacute; eso de tener los huevos atragantados en la garganta.<\/p>\n<p>No s&eacute; si soy culpable, pero yo solo tengo 18 a&ntilde;os, un calor enorme en todo mi cuerpo, una polla que s&eacute; para qu&eacute; sirve pero que es enorme y que solo la uso para mear y para mene&aacute;rmela hasta casc&aacute;rmela del todo, echar la leche y volver a comenzar; pero me cuesta tanto eyacular que a veces me canso hasta de masturbarme. Mi abuelo me sorprendi&oacute; masturb&aacute;ndome frente a su caballo y me dijo que me iba a enfermar y que estaba ense&ntilde;&aacute;ndole malas cosas a su caballo. Como sufro muchos constipados tengo que sacar continuamente mis mocos por la nariz y la boca y lo hago con toallitas perfumadas, esas mismas que me sirven para limpiar mi polla cuando me masturbo. No entiendo que sacar los mocos sea bueno y masturbarse para sacar los mecos sea malo. Me puse a mirar fijamente al caballo que a su vez me miraba con indulgencia, mov&iacute; cari&ntilde;osamente mi cabeza y le dije al caballo: &laquo;No hagas esto que hago yo que te constipar&aacute;s&raquo;. El caballo dio un brinco y relinch&oacute; como si se burlara de m&iacute;. Entonces entend&iacute; todo lo que ten&iacute;a que entender. Acababa de descubrir frente al caballo que a mis 18 a&ntilde;os ten&iacute;a todas mis hormonas en ebullici&oacute;n; en consecuencia, ten&iacute;a que dominar mis nervios si deseaba eyacular antes de cansarme.<\/p>\n<p>Volvamos al f&uacute;tbol, por favor. Entendedme; si el f&uacute;tbol era una tortura para m&iacute; y mis amigos me hab&iacute;an inscrito en un equipo para el campeonato de la U, comprended la tortura que me supon&iacute;an los vestuarios, culos, penes, piernas, pechos de todos los pelambres y sin pelambres, pase&aacute;ndose desde las banquetas hasta las duchas, desde las duchas a los lavabos, entreteni&eacute;ndose conversando, poni&eacute;ndose calzoncillos de todos los tipos y colores, pero con verdaderos paquetes, y yo all&iacute; deseando agarr&aacute;rmelos a todos y llev&aacute;rmelos a mi cama. No s&eacute; si alguien me entiende, pero para m&iacute; todo era un verdadero tormento.<\/p>\n<p>Lo peor no era todo eso, sino que como tipo alto que soy me ponen en la porter&iacute;a para parar los balones altos, que los bajos los frenaban ellos, dec&iacute;an. Pero yo sab&iacute;a que ten&iacute;a una polla tan descomunal, es decir, fuera de lo com&uacute;n que ya se burlaban de m&iacute; en mi &eacute;poca de colegio. Y as&iacute; pas&oacute; tambi&eacute;n en la U. Todos hac&iacute;an comentarios por lo bajo o atrevidos por lo alto, que me hac&iacute;an subir los colores de la cara. Hasta que consegu&iacute; ser remol&oacute;n, me busqu&eacute; el encargo de revisar el campo para recoger el material que se dejaban y quedaba en el banquillo, aunque siempre era poco, pero hac&iacute;a que me retrasara y eso era para m&iacute; como una tabla de salvaci&oacute;n en medio de la marea. Me duchaba cuando ya se hab&iacute;an ido todos.<\/p>\n<p>El entrenamiento fuerte en el que se defin&iacute;a la formaci&oacute;n era en mi&eacute;rcoles, un d&iacute;a que todos ten&iacute;amos que acudir, entrenar y en el que nadie ten&iacute;a prisa para nada. Cuando hab&iacute;a partido de la liguilla, compet&iacute;amos y a continuaci&oacute;n todos se iban con sus amigos o con sus chicas que hab&iacute;an asistido a presenciar y animar el partido. Si hab&iacute;amos ganado, quer&iacute;an presumir camiseta; si perd&iacute;amos se iban en sus coches a casa a llorar hasta el mi&eacute;rcoles. Por el contrario los mi&eacute;rcoles no se sab&iacute;a cuando nos ir&iacute;amos de all&iacute;, todo se demoraba y todo el mundo remoloneaba. Si hab&iacute;amos ganado se felicitaba al final del entrenamiento a los goleadores y a los que hab&iacute;an pasado el servicio; si hab&iacute;amos perdido tocaba escuchar la bronca y arenga del entrenador.<\/p>\n<p>Ese d&iacute;a del que voy a contar lo ocurrido y mi cambio de pensamiento parec&iacute;a en principio que iba a ser un mi&eacute;rcoles cualquiera en el que por la ma&ntilde;ana nos record&aacute;bamos el entrenamiento de la tarde y comenzaban los rumores sobre las posibles alineaciones a las que concluir&iacute;amos por la tarde como ocurr&iacute;a en cualquier otro mi&eacute;rcoles.<\/p>\n<p>Hab&iacute;amos ganado el partido del viernes. Se fueron todos y yo puse orden al material, me duch&eacute; y me fui. Mis tribulaciones del mi&eacute;rcoles ya empezaban por la ma&ntilde;ana. Al primer aviso que me daba alguien ya pensaba en sus genitales, cuando otro me avisaba por segunda vez recordaba sus nalgas, si otro me lo dec&iacute;a de nuevo, sus pectorales o pezones, y as&iacute; hac&iacute;a un repaso de las caracter&iacute;sticas sexuales de cada uno. Todo eso me ocurr&iacute;a por querer mantenerme en el armario, porque mi situaci&oacute;n me importaba a m&iacute; y no a los dem&aacute;s. Pero as&iacute; estaban las cosas. Pude mantener esa situaci&oacute;n en otro tiempo, pero ahora se hac&iacute;a insostenible. Yo no deseaba follar a nadie, estaba seguro que temer&iacute;an mi polla negruzca, gorda y fea; pero me gustaba verlos y que les gustara mi cara, que esa s&iacute; era bonita.<\/p>\n<p>No s&eacute; qui&eacute;n o qu&eacute; lo hizo, si ellos mismos sin darse cuenta o si fueron mis propias hormonas las que se pronunciaron, pero descubr&iacute; a todos los chicos atractivos que me gustaban. Como he dicho, el mi&eacute;rcoles por la ma&ntilde;ana era el momento para prever por d&oacute;nde ir&iacute;an los tiros y con qui&eacute;n me encontrar&iacute;a para indisponerme, era toda la ma&ntilde;ana de precauci&oacute;n para tratar de evitar emocionarme frente a mis colegas. No hace falta decir que siempre fracas&eacute; en mi prop&oacute;sito y tuve que hacer malabarismos para que nadie notara mi pene duro en medio de un vestuario de hombres.<\/p>\n<p>Yo no era fuerte ni muy definido, pero ya estaba en esa fase de ganar m&uacute;sculo a base de ejercicio, pues acud&iacute;a al gym justo al lado de mi casa. No me duchaba en el gym, porque en dos minutos cambiaba de portal y estaba en mi casa bajo la ducha de mi propia habitaci&oacute;n. Nunca he pensado que si era feo o guapo, pero nunca me he gustado a m&iacute; mismo, excepto mi cara; me gustaban los otros chicos, unos, los guapos, m&aacute;s que otros; tambi&eacute;n sab&iacute;a que no era gordo sino todo lo contrario y eso tambi&eacute;n me acomplejaba. Cuando me di cuenta por primera vez que mis brazos formaban bola, fue el d&iacute;a que mi padre me mir&oacute; cambiando yo el televisor de sitio &mdash;52&rsquo;&rsquo; con soporte, id est, 25,5 kg&mdash; sin esfuerzo por mi parte; puso su mano en mi brazo por encima de la camisa y me dijo: &laquo;&iquest;De d&oacute;nde has sacado este mulo? Y vi su rostro muy satisfecho. Sab&iacute;a que hab&iacute;a subido un poco de peso y mis piernas eran m&aacute;s firmes, pues esos pocos kilos extra en los m&uacute;sculos reci&eacute;n desarroll&aacute;ndose y descubrir mis muslos no tan escu&aacute;lidos, me hicieron sentirme muy atractivo; m&aacute;s de lo que podr&iacute;a haber imaginado antes.<\/p>\n<p>No hab&iacute;a sufrido bullying ni menosprecio, pero s&iacute; me dol&iacute;an esas expresiones de &laquo;flaco, qu&eacute; buen culo tienes&raquo; y &laquo;flacucho de mierda, &iquest;tu polla tampoco engorda?&raquo; y otras por el estilo. Todo eso me produc&iacute;a horror en el vestuario y hubiera querido tener el valor de irme sin duchar como hac&iacute;an otros y como hac&iacute;a en el gym, pero ten&iacute;a que tomar dos buses para ir a casa y me daba no s&eacute; qu&eacute; corte de subir al bus oliendo mal; pues, una vez que lo hice, me encontr&eacute; en el segundo bus con mi hermana que, apenas me sent&eacute; a su lado, me mand&oacute; la muy puta al final del bus porque yo apestaba. Nunca m&aacute;s lo hice, antes me ir&iacute;a a pie.<\/p>\n<p>El vestuario era una profusi&oacute;n de muslos, culos, penes y pechos como para mostrar los propios defectos, todos desfilando en su gloria en ese c&aacute;lido vestuario. &iexcl;El olor! Ah, el olor de ese vestuario: el olor a orina de macho en la parte de atr&aacute;s de cada ba&ntilde;o de hombres porque est&aacute;n algo descuidados y la otra mezcla de sudor y jab&oacute;n com&uacute;n, porque casi todos usan el jab&oacute;n barato que pone el club universitario. No lo puedo definir bien&hellip;, pero me parec&iacute;a afrodis&iacute;aco, &iexcl;era como oler a un hombre directamente! Ahora mismo, s&oacute;lo recordar ese olor hace que mi polla se levante hasta mi ombligo y se salga de mi short por la presilla.<\/p>\n<p>Ese mi&eacute;rcoles, el efecto de ese c&oacute;ctel de olores era el de una bomba letal para m&iacute;. Mi polla estuvo todo el tiempo tan dura que me fue dif&iacute;cil subirme la cremallera de los pantalones. Si me quedaba unos minutos retrasado, mi polla se pondr&iacute;a a babear. No quise imaginar lo que me iba a pasar por quedarme m&aacute;s tiempo. pero retrocedamos y cuento lo ocurrido a mi torpe valent&iacute;a.<\/p>\n<p>Las hormonas me hicieron descubrir a todos los chicos guapos. No es que yo fuera virgen, ya hab&iacute;a pasado algo no tan importante, pero nunca fue f&aacute;cil descubrir chicos guapos de verdad, ni all&iacute; mismo siquiera. Pero el viernes anterior, tras esa captura de bal&oacute;n que iba directamente adentro y que yo hab&iacute;a hecho magistral aunque inconscientemente, gracias a lo cual ganamos al equipo contrario, se me pon&iacute;a dif&iacute;cil no mirar y ver a cada uno y a todos desnudos abraz&aacute;ndome y d&aacute;ndome palmadas a mi culo por encima de mi short de deporte, ya que yo a&uacute;n estaba vestido&hellip; &iexcl;Joder, la puta madre que los pari&oacute; a todos ellos! Si supieran que yo estaba en el armario como lo que yo era y al mismo tiempo quer&iacute;a quedarme ah&iacute; encerrado en ese momento del campeonato, pues ya me hab&iacute;a hecho la ilusi&oacute;n del f&uacute;tbol.<\/p>\n<p>De entre todos los chicos guapos que me abrazaron, tres me besaron y creo que tambi&eacute;n los tres me tocaron el culo. Eran los m&aacute;s guapos, solo de verlos se me pon&iacute;a y deseaba que me hubiera follado. Uno fue Marcos, un tipo m&aacute;s peque&ntilde;o que yo, de pelo rubio, corte de ala delta de los 80 y ojos color miel; delgado, ten&iacute;a una polla muy normal, lo que destacaba en &eacute;l era un culo peque&ntilde;o pero absolutamente delicioso, lo que me hac&iacute;a desearlo para hacer con &eacute;l todo lo imaginable, sobre todo chupar su culo.<\/p>\n<p>Otro era Jaime, que era no s&eacute; si m&aacute;s alto pero s&iacute; m&aacute;s grande y corpulento que yo y ten&iacute;a un cuerpo muy bien definido. La primera vez que lo vi, me asust&eacute;. Una enorme polla, no tan grande como la m&iacute;a, se balanceaba entre sus piernas, el pelo largo con mechas pixeladas a colores. Parec&iacute;a estar orgulloso de pasearse con un pie colgando de su entrepierna por todo el vestuario. Estaba desnudo todo el tiempo mientras yo intentaba meterme la polla sin da&ntilde;arme. No recuerdo a nadie que fuera m&aacute;s insoportable en ese momento para m&iacute; que &eacute;l.<\/p>\n<p>Y por &uacute;ltimo, est&aacute; Abelardo, que estudiaba biolog&iacute;a con Marcos y Jaime. Abelardo era entonces muy indefinible para m&iacute;. Era un poco m&aacute;s alto que yo, alrededor de 1.85 m., su cuerpo estaba perfectamente definido, pero de cara, siendo muy guapo, no lo era tanto como los otros dos. Sin embargo, su cara era del estilo de las caras traviesas y un sabelotodo que me pon&iacute;a muy contento. Tambi&eacute;n mencionar&eacute; que ten&iacute;a una polla que rivalizaba con la de Jaime, aunque no sab&iacute;a yo si tanto o no estaba convencido de ello, pero ca&iacute;a bien a todo el mundo. Verlos desfilando desnudos en la ducha fue lo que m&aacute;s me hizo salir corriendo de all&iacute;. Ninguno de ellos, tras la felicitaci&oacute;n, parec&iacute;a darse cuenta de mi existencia. Ya me duch&eacute; m&aacute;s tarde que regres&eacute; cuando ya se hab&iacute;an ido.<\/p>\n<p>Un mi&eacute;rcoles de los habituales, la Universidad parec&iacute;a un desierto, porque hab&iacute;a una amenaza de huelga del profesorado que a&uacute;n no se materializaba, solo que, la misma incertidumbre estaba causando que muchos estudiantes faltaran a clases. Los entrenamientos del equipo, al menos el nuestro no quedaba afectado por la amenaza ni por la realidad de la huelga, por lo que se llev&oacute; a cabo el entrenamiento y estuvimos en el campo como era habitual, dispuestos a sudarla. De nuestro equipo estaba presente como la mitad de los componentes, entre ellos Abelardo; de Biolog&iacute;a vinieron solo tres m&aacute;s, que no me llamaban la atenci&oacute;n y eran de los que se iban sin ducharse.<\/p>\n<p>Como &eacute;ramos pocos, est&aacute;bamos m&aacute;s relajados. Algunos de los que se iban sin ducharse se ba&ntilde;aron. Yo estaba almacenando el material y cuando entr&eacute; en el vestuario, vi que la mayor&iacute;a de ellos ya se hab&iacute;an ido y el resto estaba a punto de irse. Me desped&iacute; de mis colegas que se iban y pens&eacute; en meterme en la ducha, ya que no hab&iacute;a nadie m&aacute;s. Me quit&eacute; la ropa sudorosa, fui a la barra de duchas y el agua, sintiendo el alivio del agua fr&iacute;a que ca&iacute;a sobre mi cuerpo. Como hab&iacute;a pensado que no entrenar&iacute;amos, no llevaba mi gel. As&iacute; que pens&eacute; en quedarme 10 minutos bajo la ducha fr&iacute;a y limpiarme calmadamente con solo agua, porque no tendr&iacute;a nada m&aacute;s que hacer ese d&iacute;a.<\/p>\n<p>De pronto, mientras mis ojos estaban cerrados bajo el chorro de agua, o&iacute; que alguien se acercaba y se paraba muy carca de m&iacute;. Abr&iacute; los ojos r&aacute;pidamente y me encontr&eacute; con Abelardo, desnudo, con una toalla en el hombro y un jab&oacute;n en la mano, mir&aacute;ndome. A pesar del susto, lo revis&eacute; de la cabeza a los pies en fracciones de segundo, &eacute;l se dio cuenta y me mir&oacute; con una especie de mirada burlona, diciendo:<\/p>\n<p>&mdash; Eh, &iquest;qu&eacute; pasa?<\/p>\n<p>Mi coraz&oacute;n parec&iacute;a que fuera a estallar dentro de mi pecho en un instante. Me entr&oacute; de inmediato una sensaci&oacute;n de tener la polla muy dura y paralizada, con un subid&oacute;n de adrenalina tan fuerte que ni siquiera se mov&iacute;a. Mi mirada estaba fija en la cara de Abelardo, que esperaba, con esa sonrisa medio burlona, una respuesta.<\/p>\n<p>Dios m&iacute;o, para una respuesta estaba yo, los segundos pasaron, estaba paralizado y ten&iacute;a que responder porque all&iacute; estaba esperando. Mi rostro debe haber estado transfigurado de pavor, pero fui capaz de reunir fuerzas y dar una respuesta completa en el dialecto de los acobardados:<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Qu&eacute; pasa?, &iquest;qu&eacute; pasa? Hmm&hellip;<\/p>\n<p>Sonri&oacute;, supe que le gust&oacute; su efecto en m&iacute;, y se fue a duchar a dos chorros m&aacute;s all&aacute; de donde yo estaba. Me qued&eacute; mir&aacute;ndole con disimulo cuando cerr&oacute; los ojos mientras el agua fr&iacute;a ca&iacute;a sobre su cabeza y escuch&eacute; algunos sonidos guturales de satisfacci&oacute;n que expresaba por el alivio del calor. Me separ&eacute; de mi ducha y me puse a mirarlo descaradamente. &Eacute;l sent&iacute;a que el agua estaba muy buena y as&iacute; era. Yo miraba c&oacute;mo se estaba enjabonando gloriosamente: pecho, vientre, muslos, culo y esa gran polla; como que yo lo disfrutaba mir&aacute;ndolo. El agua flu&iacute;a por su cuerpo: cabeza, cuello, pecho, vientre, polla, polla, y m&aacute;s polla&#8230; mi mirada se hab&iacute;a detenido y no pod&iacute;a dejar de mirar, ni siquiera contra todo sentido com&uacute;n. De repente, abre los ojos y me atrapa mir&aacute;ndolo fijamente, y lo que es peor: mi polla hab&iacute;a empezado a levantarse.<\/p>\n<p>Me qued&eacute; completamente paralizado por el terror, imaginando que me llevar&iacute;a la paliza del siglo, adem&aacute;s de convertirme en el hazmerre&iacute;r de todo el equipo cuando &eacute;l lo contara.<\/p>\n<p>De repente sal&iacute; de las duchas tratando in&uacute;tilmente de esconder mi polla, que me dol&iacute;a tanto. Ya en la zona de las banquetas empec&eacute; a vestirme muy mojado, porque no ten&iacute;a toalla. Me vest&iacute; en ropa interior y me inclin&eacute; para buscar el peine en la mochila cuando sent&iacute; que alguien pasaba por detr&aacute;s de m&iacute;, burl&aacute;ndose de mi trasero. Me enderec&eacute; r&aacute;pidamente y mir&eacute; hacia atr&aacute;s.<\/p>\n<p>&mdash; Lo siento, lo siento, lo siento, &mdash;dijo Abelardo con una toalla atada a la cintura, esto&hellip; estamos en una situaci&oacute;n muy comprometida, disculpa&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;No hay problema! &mdash;le dije mientras me re&iacute;a nerviosamente y estiraba los pantalones del uniforme.<\/p>\n<p>Pod&iacute;a sentir su movimiento detr&aacute;s de m&iacute;, el olor del jab&oacute;n de tocador en su piel, pero no me atrev&iacute;a a mirar atr&aacute;s, no quer&iacute;a darle m&aacute;s ocasiones.<\/p>\n<p>Me puse los pantalones, pero de nuevo la cremallera no se cerr&oacute; por el volumen de mi pene. Cuando estaba pensando en rendirme, siento un movimiento y lo siguiente que s&eacute; es que Abelardo me abraza por detr&aacute;s mientras sus manos pasan a trav&eacute;s de mi cremallera.<\/p>\n<p>&mdash; D&eacute;jame ayudarte, o podr&iacute;as herirte gravemente, &mdash;dijo en mi o&iacute;do.<\/p>\n<p>El tiempo parec&iacute;a haberse detenido. Sent&iacute; su cuerpo pegado al m&iacute;o, sus manos en mi polla y su boca en mi o&iacute;do. Estaba casi quieto, esperando mi reacci&oacute;n, muy precavido. &Eacute;l estaba seguro que ganar&iacute;a la partida, pero algo le reten&iacute;a mientras esperaba que yo respondiese a sus embates.<\/p>\n<p>Primero, el p&aacute;nico me invadi&oacute; y el miedo de que alguien nos atrapara all&iacute; me paraliz&oacute;, me mare&eacute;. Pronto, sin embargo, la sensaci&oacute;n de su boca en mi cuello, sus manos en mi polla y el enorme volumen de la suya que me presionaba por detr&aacute;s dilucidaron el problema, haciendo hervir mi sangre. Empuj&eacute; mi cuerpo hacia &eacute;l, empujando mi culo y girando mi cabeza hacia atr&aacute;s, rindi&eacute;ndome a su cuerpo, que tambi&eacute;n parec&iacute;a estar ardiendo.<\/p>\n<p>Me bes&oacute; en el cuello, sus manos atravesaron mi pecho y mi polla, mientras sent&iacute;a un calor furioso como si mi cuerpo hirviera y se llenaran de sangre todas mis venas. Me baj&oacute; los pantalones y se quit&oacute; la toalla. Cuando me inclin&eacute; hacia atr&aacute;s, pude sentir la enormidad de lo que estaba por venir, su pene parec&iacute;a estar en llamas cuando pasaba de un lado a otro de mi trasero.<\/p>\n<p>Me volv&iacute; hacia &eacute;l y lo bes&eacute;. De hecho, casi me trago su boca, pues que mi hambre era tan grande que termin&eacute; de deshacerme de mis pantalones y ahora nuestros palos se frotaban libremente. El beso fue salvaje, con el sentido propio de la urgencia de cumplir el deseo. Adem&aacute;s, estaba el peligro de ser atrapado all&iacute; en el acto, lo que sin duda conducir&iacute;a a un esc&aacute;ndalo, pensaba yo como un tonto. Parec&iacute;amos dos can&iacute;bales tratando de devorarnos el uno al otro. Su tacto, aunque intenso, era suave y sus manos pasaban por todo mi cuerpo. Baj&oacute; a mis espaldas y me toc&oacute; el culo con ambas manos, levant&aacute;ndome un poco. Sin encontrar oposici&oacute;n, su dedo medio se desliz&oacute; a trav&eacute;s de mi columna vertebral y me frot&oacute; el culo, donde empez&oacute; a jugar.<\/p>\n<p>Suspir&eacute; profundamente con ese sentimiento y abr&iacute; los ojos. Sin separar nuestras bocas, me mir&oacute; fijamente, estudiando mis reacciones. Cerr&eacute; los ojos y me entregu&eacute; a esa sensaci&oacute;n, pero tambi&eacute;n baj&eacute; la mano detr&aacute;s de su espalda y presion&eacute; ligeramente su trasero con mi dedo medio, imitando sus acciones. El movimiento pareci&oacute; sorprenderlo, ya que sent&iacute; que su cuerpo se contra&iacute;a ligeramente. Para mi deleite, sent&iacute; su pene presionar mi muslo, liberando una gran secreci&oacute;n babosa. No s&oacute;lo no se detuvo, sino que me mostr&oacute; que estaba muy emocionado. Cuando volv&iacute; a abrir los ojos, no paraba de mirarme, pero ahora sus ojos ten&iacute;an el brillo de esa sonrisa burlona. Hab&iacute;a un mont&oacute;n de juegos de azar ah&iacute; dentro de las luminarias de sus ojos.<\/p>\n<p>Comenz&oacute; a morderme el l&oacute;bulo de la oreja y a bajarme la lengua alrededor del cuello, haciendo que me inclinara y me arqueara de nuevo. Cuando vino a mi pecho y me mordi&oacute; en el pez&oacute;n, grit&eacute;, ya fuera de mi mente. Me cubri&oacute; la boca con la mano, un poco asustado, pero con un aire de diversi&oacute;n que estaba feliz de estar causando esas sensaciones.<\/p>\n<p>&mdash; Shhhhh, no hagas mucho ruido, de lo contrario nos oir&aacute;n, &mdash; dijo.<\/p>\n<p>Asent&iacute; con la cabeza y me quit&oacute; la mano de la boca.<\/p>\n<p>&mdash; Pero&hellip; &iquest;y si entra alguien? &mdash;le pregunt&eacute; con una dosis de sentido com&uacute;n que no s&eacute; de d&oacute;nde me vino en ese momento.<\/p>\n<p>&mdash; Cerr&eacute; la cancha con llave, &mdash; dijo y se&ntilde;al&oacute; la llave en la parte superior de su mochila; el conserje tuvo que irse temprano y me pidi&oacute; ese favor.<\/p>\n<p>Antes de que se me ocurriera algo, ya me estaba chupando los pechos de nuevo, sacando mis suspiros. Lo siguiente que supe fue que me empuj&oacute; al banco del vestuario y me lami&oacute; la cabeza de la polla desde la base. Ni mil a&ntilde;os podr&iacute;a so&ntilde;ar con ver a un macho pegajoso, desnudo, arrodillado entre mis piernas, con la polla en las manos y la baba brillante de su polla en mi lengua. Me sonri&oacute; con esa sonrisa burlona y de medio pelo que le caracterizaba, de nuevo se le notaba contento de estar provocando todo esto.<\/p>\n<p>Fui muy transparente, demostrando completamente que me agradaban sus acciones. Sin pensarlo mucho cruc&eacute; mis manos detr&aacute;s de su cabeza y lo empuj&eacute; hacia adelante.<\/p>\n<p>&mdash; Ch&uacute;pamela, &mdash;susurr&eacute;.<\/p>\n<p>Abri&oacute; la boca y se meti&oacute; m&aacute;s de la mitad de mi pene en la boca a la vez. Yo tengo un pene grande y muy grueso y le llen&oacute; bien la boca. Parec&iacute;a gustarle, porque empez&oacute; a gemir mucho a medida que avanzaba y ven&iacute;a con esa boca, trabajando toda mi polla y haci&eacute;ndome gemir a&uacute;n m&aacute;s fuerte sintiendo que esos labios pul&iacute;an la cabeza de mi polla.<\/p>\n<p>La posici&oacute;n ya no era satisfactoria y, sin dejar de chuparme, se puso a mi lado en el banco y nos acostamos juntos, tanto as&iacute; que en un movimiento muy r&aacute;pido que hizo mi polla al levantarse me dej&oacute; casi turulato y se puso en posici&oacute;n de 69.<\/p>\n<p>Ese monumento que se me hab&iacute;a vuelto suave y h&uacute;medo en la ducha, ahora estaba en el punto alto de nuestra acci&oacute;n y brillaba de tanto precum. Mi polla se hab&iacute;a convertido en un coloso de 24 cm., y eso que era de las que no crec&iacute;an mucho cuando se pon&iacute;an duras, pero a&uacute;n as&iacute; era impresionante. Lo provocaba el contacto y su olor que me produc&iacute;a escalofr&iacute;os en cada pelo de mi cuerpo. El glande, proporcional al cuerpo, formaba un casco rojo casi de vino, coronado por un gran agujero que babeaba sin parar.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de admirar mi polla, durante unos segundos mir&eacute; el tronco de Abelardo, a s&oacute;lo unos cent&iacute;metros de mi cara, inhalando ese embriagador olor a macho, le di un toque a la cabeza que tambi&eacute;n estaba roja. Tem&iacute;a de mi &iacute;mpetu y emiti&oacute; casi un grito, que fue amortiguado por mi polla en su boca. Su susto pronto fue reemplazado por gemidos mientras yo estaba trabajando en su glande y trag&aacute;ndome m&aacute;s y m&aacute;s de esa polla. Era mucho algo m&aacute;s que la m&iacute;a, deb&iacute;a tener unos 25 cm. desplegada, bien proporcionada, me golpe&oacute; ligeramente en la garganta cuando intent&eacute; tragarla entera.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de unos minutos no s&oacute;lo pude tragarme toda su polla, mientras &eacute;l hund&iacute;a mi cara en su escroto, sino que tambi&eacute;n pude mantenerme en esa situaci&oacute;n durante varios segundos, sintiendo su glande palpitar en mi garganta, hasta que se me acab&oacute; el aire. Se volvi&oacute; loco con las sensaciones, dej&oacute; de chuparme y empez&oacute; a abrirse camino entre mis piernas, haci&eacute;ndome levantarla para darle acceso a mi trasero. Pas&oacute; sus dedos por el hoyito y pens&eacute; que se iba a quedar all&iacute;, porque est&aacute;bamos sudados, pero entonces empec&eacute; a sentir su lengua vibrando por los bordes y la presi&oacute;n de la punta tratando de entrar. Eso fue demasiado para m&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Pon esa enorme polla dentro de m&iacute;, vamos! &mdash;le supliqu&eacute; en un susurro.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;C&oacute;mo lo quieres, mi ni&ntilde;o guapito? &mdash;me pregunt&oacute;, en una muestra de consideraci&oacute;n que no esperaba en ese momento.<\/p>\n<p>Sin m&aacute;s pre&aacute;mbulos le mostr&eacute; c&oacute;mo quer&iacute;a hacerlo, me tumb&eacute; de espaldas en el banco y abriendo mis piernas hacia &eacute;l. M&aacute;s claro, imposible. Sonri&oacute; un poco burlonamente, soltando hijos de puta sin parar a todos los colegas del equipo, tom&oacute; su toalla, la dobl&oacute; y, levantando mi cintura, la puso debajo de m&iacute;, dej&aacute;ndome en la l&iacute;nea de fuego de su polla, &iexcl;Joderrrr!, &iexcl;y qu&eacute; disparo!<\/p>\n<p>&mdash; Quer&iacute;a calentarte el culo desde principios de a&ntilde;o, pero no me lo hiciste f&aacute;cil, &mdash;dijo, en un tono medio quej&aacute;ndose, medio bromeando.<\/p>\n<p>No sab&iacute;a &eacute;l que para m&iacute; hubiera sido suficiente que me chasqueara sus dedos y yo me hubiera puesto en cuatro para &eacute;l cada d&iacute;a que a le hubiera apetecido. Cepill&oacute; la cabeza del pene a la entrada de mi culo, extendiendo la baba que segu&iacute;a saliendo, escupi&oacute; un poco y lentamente comenz&oacute; a introducir esa cabeza en mi agujero. Poco a poco, me abri&oacute; y me penetr&oacute;. Tan lento y suave penetraba que s&oacute;lo pod&iacute;a sentir la presi&oacute;n constante y la salida de su pene. Nunca he estado con un tipo tan atento a las sensaciones del pasivo. Sin dolor y con esa ligera fricci&oacute;n, un escalofr&iacute;o recorri&oacute; todo mi cuerpo y mi polla salt&oacute;, babeando de nuevo profusamente. Pronto sent&iacute; su pelvis presionando mi escroto y me di cuenta de que todo estaba dentro de m&iacute;. Respir&oacute; hondo y se acost&oacute; sobre m&iacute;, bes&aacute;ndome.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;C&oacute;mo va todo, guapo?, &iquest;sientes mi pene latiendo en tu trasero? &mdash;me pregunt&oacute; en un susurro al o&iacute;do.<\/p>\n<p>Mi respuesta fue un gemido y cruc&eacute; mis piernas sobre su espalda, presion&aacute;ndolo contra m&iacute;. Cuando se dio cuenta de que todo estaba bien, empez&oacute; un mete y saca lento, pero aumentando el ritmo cada vez, profundizando al m&aacute;ximo.<\/p>\n<p>Los preliminares, la juventud, el calor, el peligro, todo conspir&oacute; para que no tardara mucho en eyacular. Sent&iacute; su calor sobre m&iacute;, su sudor fluyendo y goteando sobre m&iacute; cada vez que se inclinaba para besarme. Tir&eacute; mi cuerpo contra el suyo, tratando de que fuera m&aacute;s profundo. Un calor empez&oacute; a subirme por las piernas, empec&eacute; a blandir mi polla ferozmente. &Eacute;l, al darse cuenta de lo que estaba pasando, comenz&oacute; a calentarse m&aacute;s como si se enfadara, sin enfurecerse, pero verdaderamente loco por la emoci&oacute;n. Ese calor se canaliz&oacute; a trav&eacute;s de mi pene y me hizo explotar en un goce &eacute;pico que hizo que mi coraz&oacute;n pareciera que fuera a explotar dentro de mi pecho. Mi esperma golpe&oacute; mi pecho, mi cara e incluso el asiento sobre mi cabeza.<\/p>\n<p>Pronto comenz&oacute; Abelardo a tener espasmos, se cay&oacute; sobre m&iacute; y me clav&oacute; su bast&oacute;n tan profundo que me hizo abandonar el lugar. &Eacute;l gimi&oacute; en voz alta en mi o&iacute;do y casi pude seguir los chorros de su eyaculaci&oacute;n a trav&eacute;s de los espasmos de su cuerpo.<\/p>\n<p>Poco a poco, nuestras respiraciones volv&iacute;an a la normalidad. Incluso se durmi&oacute; unos segundos encima de m&iacute;. Se despert&oacute; asustado y me mir&oacute; un poco desorientado, pero pronto lleg&oacute; esa sonrisa, esta vez afectuosa. Me bes&oacute; a la ligera indecentemente. Me lami&oacute; la barbilla y me mostr&oacute; su lengua llena de espesura de semen blanco. Enseguida entend&iacute; que era mi esperma, que estaba en mi barbilla. Riendo, se trag&oacute; mi mierda y me bes&oacute; de nuevo.<\/p>\n<p>Tomaremos otra ducha r&aacute;pida. Me prest&oacute; su jab&oacute;n para ayudarme a sacar todo ese esperma de mi cuerpo. El me limpiaba a m&iacute; y yo a &eacute;l; &eacute;l limpiaba el esperma propio que estaba corriendo a borbotones desde dentro de mi trasero. Nos arreglamos y salimos del vestuario con toda naturalidad como si no hubiera pasado nada. El patio y el campo estaban desiertos, s&oacute;lo hab&iacute;a gente cerca de la cafeter&iacute;a, pero no nos vieron. Nos miramos y nos gui&ntilde;amos los ojos como diciendo: &laquo;Hasta la pr&oacute;xima&raquo; y nos despedimos sin palabras sonriendo satisfechos. Luego nos dirigimos hacia la puerta lateral sin palabras, para tratar de salir sin ser vistos. En ese momento, veo a Jaime, sentado en un banco medio escondido para fumar.<\/p>\n<p>En un tono casi serio, pero con una mueca de sonrisa en el ojo, me pregunta:<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Ha estado bueno el partido de hoy?<\/p>\n<p>Lo que no sabe Jaime es que a &eacute;l me lo comer&iacute;a entero, espero que un d&iacute;a se acerque.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 15<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>5 I. Lo bueno del f&uacute;tbol viene al final. Nunca he sido jugador de f&uacute;tbol, ni siquiera en el colegio, tuve la fortuna de escaquearme cada vez que hab&iacute;a f&uacute;tbol obligatorio. 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