{"id":19934,"date":"2019-02-03T23:00:00","date_gmt":"2019-02-03T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-02-03T23:00:00","modified_gmt":"2019-02-03T23:00:00","slug":"19934-el-conserje","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/19934-el-conserje\/","title":{"rendered":"El conserje"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"19934\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Los que leyeron mi anterior escrito &lsquo;Mi lista de amantes&rsquo; recordar&aacute;n que el conserje del colegio donde sol&iacute;a estudiar me foll&oacute; varias veces en su cuarto dentro del colegio que era donde viv&iacute;a. La menci&oacute;n de &eacute;l en mi lista me lo regres&oacute; a la mente y despu&eacute;s de mucho pensarlo me decid&iacute; a hacerle una visita.<\/p>\n<p>Fue as&iacute; como sucedieron las cosas que ahora voy a relatar.<\/p>\n<p>No s&eacute; debido a qu&eacute; circunstancia ese tipo me atrae, no porque sea atractivo, para nada, es un cincuent&oacute;n, barrig&oacute;n y sucio, s&oacute;lo que ten&iacute;a una forma de mirarme que me met&iacute;a la pija con la mirada. Todo sucedi&oacute; una tarde en que tuve que regresar porque hab&iacute;a olvidado mi celular en mi locker. Toque la campana un par de veces y cinco minutos despu&eacute;s apareci&oacute; don Ignacio vestido con un sucio jean y una camiseta de tirantes.<\/p>\n<p>&#8211; Qu&eacute; se le ofrece se&ntilde;orita Amanda -me pregunt&oacute; con su mirada fija en mis tetas. Esa tarde llevaba tambi&eacute;n yo una playera de tirantes y un short rosa bastante ajustado, la verdad es que s&oacute;lo ten&iacute;a planeado tomar mi celular y regresar a casa a descansar y quiz&aacute;s masturbarme, andaba en mis d&iacute;as y a mi me sucede que eso me pone m&aacute;s cachonda de lo habitual.<\/p>\n<p>&#8211; Olvid&eacute; mi celular en mi locker y vine por &eacute;l -le dije algo inquieta teniendo sobre mis tetas los ojos clavados de ese pervertido. Ese tipo es capaz de mamarle las tetas a una chica con los puros ojos.<\/p>\n<p>&#8211; Pasele se&ntilde;orita Amanda, yo la acompa&ntilde;o, no vaya usted a perderse &#8211; me dijo el c&iacute;nico mientras caminaba a prop&oacute;sito detr&aacute;s m&iacute;o para irme viendo el culo mientras caminaba.<\/p>\n<p>Pod&iacute;a sentir el peso de su mirada en mis nalgas. Cruzamos el patio y nos dirigimos hacia los lockers que est&aacute;n ubicados en un rinc&oacute;n del patio central. Al llegar a ellos ca&iacute; en la cuenta que hab&iacute;a olvidado la llave del candado en mi casa. Le dije apenada que tendr&iacute;a que regresar a mi casa pero me dijo que no era necesario, que en su cuarto ten&iacute;a una ganz&uacute;a y que con ella podr&iacute;a abrirla.<\/p>\n<p>&#8211; Acomp&aacute;&ntilde;eme se&ntilde;orita Amanda &#8211; me dijo el tipo sin quitar los ojos de mis tetas.<\/p>\n<p>Era un rumor entre compa&ntilde;eras que don Ignacio hab&iacute;a sido descubierto por algunas chicas masturb&aacute;ndose en alg&uacute;n aula del colegio y que calzaba grande. Se sab&iacute;a tambi&eacute;n que ya se hab&iacute;a follado a dos o tres chicas y que era una gloria en la cama. Cruzamos el pasillo que conduc&iacute;a a su habitaci&oacute;n, no s&eacute; porqu&eacute; camin&eacute; con &eacute;l en lugar de esperarlo y, cuando abri&oacute; la puerta, pude ver un catre distendido, su escaso mobiliario y bastante polvo. Supe que la higiene no era lo suyo y aun as&iacute; entr&eacute; a su habitaci&oacute;n. Al ver el catre me pregunt&eacute; si all&iacute; ya se habr&iacute;a follado a alguna de mis compa&ntilde;eras.<\/p>\n<p>&#8211; Sientese se&ntilde;orita Amanda -me dijo no en un tono gentil sino de manera un poco tosca- no vaya usted a cansarse mientras yo busco esa pinche ganz&uacute;a. D&oacute;nde la habr&eacute; dejado -dec&iacute;a mientras se paseaba por el cuarto pasando cerca de mi sin ocultar su mirada pegada a mis senos.<\/p>\n<p>En ese momento me percat&eacute; que este tipo ten&iacute;a un cierto tipo de magnetismo animal, no era gratis que entre compa&ntilde;eras se hablara sobre don Ignacio y su mirada pervertida. Mientras yac&iacute;a all&iacute; sentada, completamente sola frente a un tipo que casi podr&iacute;a triplicar mi edad y duplicar mi peso, me percat&eacute; de que el tipo no es que no encontrara la ganz&uacute;a sino que ahora se paseaba c&iacute;nicamente por toda la habitaci&oacute;n sin quitar la mirada de mis tetas, el tipo lo que quer&iacute;a era follarme y a m&iacute; me estaba gustando ser el sujeto de ese deseo.<\/p>\n<p>La carpa en su pantal&oacute;n ya era f&aacute;cilmente visible y segu&iacute;a creciendo descomunalmente, se paseaba junto a mi y cada vez pasaba m&aacute;s cerca su cosota de mi rostro, la cual, estando yo sentada la ve&iacute;a pr&aacute;cticamente frente a mis ojos. Estaba yo como hipnotizada, por alguna raz&oacute;n no pod&iacute;a quitar la vista de ese animal, &iquest;c&oacute;mo ser&iacute;a liberada?, &iquest;hasta d&oacute;nde ser&iacute;a capaz de crecer?, &iquest;ser&iacute;a capaz de follarme all&iacute; mismo? Para entonces mi concha estaba hecha una charca de sangre y de mis jugos y pos&aacute;ndose frente a m&iacute; se detuvo, se baj&oacute; el cierre, meti&oacute; su mano por el hueco y finalmente liber&oacute; al animal exponi&eacute;ndolo a escasos diez cent&iacute;metros de mi cara mientras comenzaba a jal&aacute;rsela con gran morbo.<\/p>\n<p>Lo que sali&oacute; de ese pantal&oacute;n era un manjar, un fierro de 25 cent&iacute;metros de largo (d&iacute;as despu&eacute;s regres&eacute; para medirlo, jejeje) y tan grueso casi como mi pu&ntilde;o cerrado, era de color bastante oscuro y su glande era perfecto, simulaba a la perfecci&oacute;n un casco de bombero y de su tronco sobresal&iacute;an venas gruesas que lo hac&iacute;an lucir amenazador. Yo me qued&eacute; estupefacta, por mucho tiempo la verga m&aacute;s grande que vi fue la de mi hermano, pero esta cosa que ten&iacute;a frente a mi era un monstruo, una serpiente marina, no pod&iacute;a quitarle la vista de encima y lo &uacute;nico que me distrajo fue cuando me dijo:<\/p>\n<p>&#8211; S&aacute;quese las tetas se&ntilde;orita Amanda, d&eacute;jeme verlas -dijo mientras escurr&iacute;a saliva de su boca. No s&eacute; porqu&eacute; le obedec&iacute; y no me fue, el magnetismo animal de ese hombre maduro, sucio y vulgar impon&iacute;a en mi obediencia y docilidad. Me saqu&eacute; las tetas por sobre la playera de tirantes que llevaba puesta y se las expuse cuando &eacute;l aceler&oacute; el ritmo de su jalada a un ritmo casi epil&eacute;ptico, como si le estuviera dando un ataque, parec&iacute;a que quer&iacute;a arrancarse la verga.- &iquest;Los quieres en la cara putita, o en la boca? -me pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>La palabra &quot;putita&quot; que sali&oacute; de sus labios me hizo reaccionar y sin pensarlo dos veces le respond&iacute;:<\/p>\n<p>&#8211; En la cara don Ignacio, &eacute;chemelos en la cara -le contest&eacute; sorprendida de mi respuesta, como si esa pregunta hubiera sido expuesta a una persona que viv&iacute;a en mi, pero que no era yo. No pude m&aacute;s y me llev&eacute; la mano al co&ntilde;o sin siquiera desabotonarme el short, el contacto de mis dedos con la humedad de mi sangre y mis jugos combinados me ocasion&oacute; un fuerte orgasmo casi al momento. Justo cuando terminaba de venirme de la verga de don Ignacio sali&oacute; un fuerte disparo de leche que me bati&oacute; la frente y nariz, el segundo disparo, m&aacute;s potente que el anterior, se dirigi&oacute; a mi cuello y mejillas, el tercero lo dirigi&oacute; a mis senos y los siguientes los embarro en mi paladar que por vez primera se met&iacute;a una verga de ese calibre a la boca.<\/p>\n<p>Me tom&eacute; su leche, le limpi&eacute; la verga con la lengua y me percat&eacute; de lo bien que sab&iacute;an los mecos de don Ignacio, un sabor dulce y agradable, s&oacute;lo me molest&oacute; la viscosidad de su venida, fue espesa. Al salir mi mano de mi short mi mano sali&oacute; mojada de sangre y jugos vaginales y al tipo casi se le salen los ojos de pura perversi&oacute;n:<\/p>\n<p>&#8211; Pero mira que la se&ntilde;orita est&aacute; en sus d&iacute;as -dijo hilvanando una sonrisa burlona. Por primera vez pos&oacute; sus pesadas manos sobre mis tetas encendidas, mis pezones estaban completamente tiesos, parec&iacute;an flechas, y don Ignacio llev&oacute; su boca con aliento a cigarro a mis senos y se acurruco frente a mi, de cuclillas, amamant&aacute;ndose de mi. La sensaci&oacute;n de ver a ese hombre arrodillado ante mi y chupando y lamiendo mis tetas me encant&oacute;, me hizo sentir poderosa, era como amamantar a un beb&eacute; que multiplicaban mi edad y peso.<\/p>\n<p>Pas&oacute; la playera por sobre mi cuello y me desabotono el brasier dej&aacute;ndome expuesta frente a &eacute;l. As&iacute; estuvimos por varios minutos hasta que, poni&eacute;ndose de pie, me di cuenta que su verga ya estaba igual de tiesa que hace rato. Dirigi&oacute; su animalote a mi cara y yo me deglut&iacute; su fierro tan hondo como pude. Pod&iacute;a sentir claramente el contorno de sus venas saltadas por entre mis labios y lengua, esta verga era gloriosa recuerdo que pens&eacute; en ese momento. De pronto, se puso de pie y me levant&oacute; junto a &eacute;l, la diferencia de cuerpos no pod&iacute;a ser m&aacute;s pat&eacute;tica, su barriga era asquerosa pero ese pedazo de verga que sobresal&iacute;a por sobre su barriga era un manjar de diosas, parec&iacute;a la verga de un burro.<\/p>\n<p>Me tom&oacute; con sus &aacute;speras manos, me dio la vuelta como si fuera una mu&ntilde;eca, se deshizo de mi short rojo y tanga de encaje y dirigi&oacute; su glorioso m&aacute;stil a mi boca quedando yo de cabeza con mi cabello cayendo en direcci&oacute;n al suelo, mi boca intentando deglutir ese pedazo de carne estando de cabeza y de repente sent&iacute; que empez&oacute; a lamerme la concha como si fuera un helado. &iexcl;Este cerdo me estaba comiendo la concha estando yo en mis d&iacute;as! Con sus manos fuertes me sosten&iacute;a de la uni&oacute;n entre mis piernas y mi cintura y me balanceada moderadamente, como columpio, para que se la mamara con el puro balanceo. Estando en eso me percat&eacute; que don Ignacio se estaba quitando los zapatos con los mismos pies y deshaci&eacute;ndose de sus pantalones y calzones mientras &eacute;l segu&iacute;a de pie sosteni&eacute;ndome de cabeza con la pija en mi boca y &eacute;l comi&eacute;ndome el co&ntilde;o como un animal salvaje, nunca nadie me hab&iacute;a lamido as&iacute; la concha, este hombre era un enfermo sexual. De repente, empez&oacute; a caminar cruzando el cuarto, abri&oacute; la puerta y sigui&oacute; caminando conmigo de cabeza y su boca en mi co&ntilde;o.<\/p>\n<p>&#8211; A d&oacute;nde vamos -le pregunt&eacute; sacada de onda- don Ignacio, nos pueden ver -le volv&iacute; a decir.<\/p>\n<p>&#8211; No se preocupe se&ntilde;orita, puse el candado en la reja y nadie tiene llave de ese candado m&aacute;s que yo, ni la directora. O sea que no te preocupes y sigue mamando. &iquest;En qu&eacute; sal&oacute;n va? -me pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; B202 -le conteste. Sin saber lo que tramaba a mi ya me estaba resultando dolorosa esa posici&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; No se preocupe se&ntilde;orita, ya estamos por llegar.<\/p>\n<p>Cruzamos todo el patio y las escaleras en esa posici&oacute;n, dos tipos desnudos comi&eacute;ndose los sexos de esa manera deb&iacute;a ser una escena de ciencia ficci&oacute;n. Entramos a lo que reconoc&iacute; era mi aula. Con un movimiento de manos me volte&oacute; hacia mi vertical y me coloc&oacute; en el suelo. La sensaci&oacute;n de verme totalmente desnuda frente al conserje en mi aula me puso m&aacute;s cachonda de lo que ya estaba.<\/p>\n<p>&#8211; En d&oacute;nde se sienta se&ntilde;orita -me pregunt&oacute; don Ignacio con peque&ntilde;os restos de mi sangre alrededor de sus labios y barbilla.<\/p>\n<p>&#8211; All&iacute; -le dije se&ntilde;al&aacute;ndole mi lugar en el aula.<\/p>\n<p>&#8211; Pues no se diga nada m&aacute;s -dijo y&eacute;ndose a sentar con su culo desnudo en mi propio pupitre con su gigantesco falo apuntando al techo.- Vengase se&ntilde;orita, m&oacute;ntese en mi verga de macho y cab&aacute;lgueme como la putita que es en el mismo pupitre donde aprende sus cositas.<\/p>\n<p>&iexcl;Por fin descubr&iacute; lo que este tipo quer&iacute;a, quer&iacute;a follarme en mi propio sal&oacute;n de clases, en mi propio pupitre! La idea me encant&oacute; y me mont&eacute; en el dejando deslizar todo su falo dentro de mi. La comida de concha que me hab&iacute;a hecho me hab&iacute;a dejado empapada y lista para ser empalada. Me lo cogia fren&eacute;ticamente mientras &eacute;l bufaba como toro.<\/p>\n<p>&#8211; Me lo cojo don Ignacio, me lo cojo, me lo cojo, me lo cojo, me lo cojo -empec&eacute; a decirle como posesa mientras su falo entraba y sal&iacute;a de mi y sus labios chupaban mis tetas y su lengua lamia mis pezones.- Soy su zorra don Ignacio, soy su zorra, su puta, su alcahueta, soy su hija (me encontr&eacute; dici&eacute;ndole de repente y no supe ni porqu&eacute;), c&oacute;jame porque soy su hija, h&aacute;game un beb&eacute; aqu&iacute; mismo en la escuela, en mi pupitre, pr&eacute;&ntilde;eme don Ignacio le empec&eacute; a decir mientras ten&iacute;a orgasmos simult&aacute;neos cada uno llegando m&aacute;s fuerte que el anterior.<\/p>\n<p>Don Ignacio empez&oacute; a bufar como animal y, no aguantando m&aacute;s, se puso de pie llev&aacute;ndome cargada al escritorio del profesor, all&iacute; me recost&oacute; de espaldas y me empez&oacute; a poseer como un salvaje hasta que de su ronco pecho empez&oacute; a proferir maldiciones y a decirme mec&aacute;nicamente &quot;Te pre&ntilde;o cabrona, te pre&ntilde;o puta, aqu&iacute; te pre&ntilde;o para que casa d&iacute;a que vengas a la escuela me recuerdes a mi pre&ntilde;&aacute;ndote donde estudias putita&quot; hasta que sent&iacute; que su verga de animal se tens&oacute; incluso m&aacute;s dentro de mi y entonces sent&iacute; sus palpitaciones y sus lechasos dentro de mi, qu&eacute; delicia, nunca nadie se hab&iacute;a venido dentro de mi de esa manera.<\/p>\n<p>Quedamos los dos tendidos sobre el escritorio totalmente exhaustos y llenos de sudor.<\/p>\n<p>&#8211; Creo que esta ha sido la cogida de mi vida don Ignacio &#8211; le dije despu&eacute;s de un rato. S&oacute;lo espero no me haya pre&ntilde;ado.<\/p>\n<p>Empezaba a anochecer cuando salimos del aula desnudos de regreso a su cuarto donde hab&iacute;an quedado nuestras ropas tiradas en el suelo. Antes de salir el pervertido me dijo algo que me dej&oacute; pensativa:<\/p>\n<p>&#8211; Se&ntilde;orita Amanda, si un d&iacute;a anda cachonda mientras clases, av&iacute;seme, me la puedo follar aqu&iacute; en mi catre y mandarla de regreso a clases con el est&oacute;mago y la concha llenita de leche. Una semana m&aacute;s tarde mientras don Ignacio limpiaba unos pisos me acerqu&eacute; a &eacute;l y le dije:<\/p>\n<p>&#8211; Don Ignacio, deme la llave de su cuarto, lo espero all&iacute; en un rato.<\/p>\n<p>Ese fue el comienzo de una relaci&oacute;n de aproximadamente seis meses que mantuve con ese pervertido. El hijo de puta me hizo ver las estrellas. Saludos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Los que leyeron mi anterior escrito &lsquo;Mi lista de amantes&rsquo; recordar&aacute;n que el conserje del colegio donde sol&iacute;a estudiar me foll&oacute; varias veces en su cuarto dentro del colegio que era donde viv&iacute;a. 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