{"id":19949,"date":"2019-02-06T23:00:00","date_gmt":"2019-02-06T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-02-06T23:00:00","modified_gmt":"2019-02-06T23:00:00","slug":"19949-juan-introduccion-historia-0","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/19949-juan-introduccion-historia-0\/","title":{"rendered":"Juan: Introducci\u00f3n (Historia 0)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"19949\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Juan ten&iacute;a frente a s&iacute; a dos de los m&aacute;s hermosos gara&ntilde;ones-hombres que cualquier &lsquo;putito&rsquo; como &eacute;l pudiera desear y sin embargo, no los deseaba (a pesar de haber disfrutado con ambos, fant&aacute;sticas cogidas) y estaba hasta la madre.<\/p>\n<p>En primer lugar nunca le hab&iacute;a gustado que le dijeran &lsquo;puto&rsquo;, &lsquo;maric&oacute;n&rsquo;, &lsquo;joto&rsquo;, &lsquo;afeminado&rsquo;, &lsquo;ni&ntilde;a&rsquo;, etc., en segundo jam&aacute;s hab&iacute;a permitido que los hombres con quienes se hab&iacute;a acostado hasta entonces lo trataran como tal y en tercero, lo que este par de pendejos se estaba disputando era ni m&aacute;s ni menos que su culo y eso lo ten&iacute;a encabronado.<\/p>\n<p>Pero todo comenz&oacute; m&aacute;s o menos dos horas antes:<\/p>\n<p>El &uacute;nico medio de transporte entre la lejana comunidad donde trabajaba como maestro y la cabecera municipal era el cami&oacute;n de Don Gil y en el mismo todo pod&iacute;a pasar&hellip; que se descompusiera a la mitad de la sierra&hellip;. que llegara a tiempo a cualquiera de sus destinos (casi nunca)&hellip; que no arrancara y toda la gente se quedara con las ganas (y muy encabronada) de llegar a donde ten&iacute;a que llegar&hellip; o que Don Gil, rasc&aacute;ndose los huevos (as&iacute; dec&iacute;a &eacute;l) simplemente dejara de ir a cubrir su ruta (generalmente cuando amanec&iacute;a crudo), sin embargo aquel d&iacute;a todo hab&iacute;a pasado para Juan como hab&iacute;a esperado que pasara, don Salvador pas&oacute; por &eacute;l, en un hermoso caballo y una vieja mula, para llevarlo al punto de donde pasar&iacute;a el cami&oacute;n, desde luego Juan mont&oacute; la mula vieja.<\/p>\n<p>(Una aclaraci&oacute;n, Juan era maestro rural de un peque&ntilde;o rancho perdido en una de las sierras de Jalisco y para llegar a la brecha donde pasaba el desvencijado cami&oacute;n de Don Gil, que lo llevar&iacute;a a la cabecera municipal ten&iacute;a dos opciones: caminar cuesta arriba, al menos tres horas &lt;la mitad, de bajada&gt; o esperar que alguno de los padres de familia &lt;seg&uacute;n un rol que establec&iacute;an&gt; lo llevara en una bestia hasta el paraje donde cabr&iacute;a esperar que pasara el autob&uacute;s)<\/p>\n<p>El cami&oacute;n pas&oacute; a tiempo, Don Gil recibi&oacute; con gusto al muchacho que t&iacute;mido subi&oacute; y Don Gil con poca educaci&oacute;n (cosa que no era rara en &eacute;l) quit&oacute; a un se&ntilde;or que iba en el primer asiento y le pidi&oacute; a Juan que se sentara all&iacute;, para platicar con &eacute;l.<\/p>\n<p>A Juan en particular Don Gil le ca&iacute;a muy bien, era malhablado, irrespetuoso con todos, extraordinario para contar chistes (cada que se sub&iacute;a un sacerdote destinado a un pueblo de la sierra le encantaba mortificarlo al contar en voz alta chistes e historias aderezadas de humor y mucho, mucho sexo, relativas a monjitas o curitas, que sol&iacute;an ruborizar a todos los pasajeros), pero bajo la estampa de pat&aacute;n que Don Gil se cargaba, estaba un hombre que pose&iacute;a una extraordinaria cultura general, a pesar de que con trabajos hab&iacute;a concluido la primaria, era generoso con las personas que no pod&iacute;an pagar el costo del pasaje y a veces, Juan pudo observar como de manera disimulada entregaba dinero y apoyo a gente de las rancher&iacute;as que recorr&iacute;a su desvencijado cami&oacute;n, adem&aacute;s Don Gil siempre se mostraba extraordinariamente cort&eacute;s y amable con ese muchachito que, atento desde el primer asiento, escuchaba las historias y chistes de Don Gil.<\/p>\n<p>El cami&oacute;n lleg&oacute; a la cabecera municipal y al bajarse del mismo, la primer persona con quien se encontr&oacute; Juan fue Erick, quien alegre se dirigi&oacute; a saludarlo y tomando su mochila lo invit&oacute; a comer a uno de los tantos restaurantes que se encontraban alrededor de la plaza principal del pueblo, cuando comenzaban a comer, de manera inesperada lleg&oacute; Miguel, quien pasaba por ah&iacute; y al divisar en una de las mesas a Juan en compa&ntilde;&iacute;a de Erick se introdujo al restaurante y salud&aacute;ndolos de manera brusca se sent&oacute; en la mesa y se uni&oacute; a los dos pidiendo tambi&eacute;n de comer a uno de los meseros.<\/p>\n<p>Erick era un joven de la comunidad en la que trabajaba Juan, 23 a&ntilde;os, un gigante de 1.90, puro m&uacute;sculo, un cuerpo esculpido en el rudo trabajo del campo, que hab&iacute;a dejado sin respiraci&oacute;n a Juan, cuando lo vio por primera vez en el r&iacute;o, adonde acud&iacute;an todos los hombres del rancho a ba&ntilde;arse y donde era com&uacute;n que todos lo hicieran desnudos.<\/p>\n<p>Adem&aacute;s, Juan ten&iacute;a oportunidad de admirar a Erick todos los d&iacute;as, pues, como era costumbre en esos ranchos, la casa donde hab&iacute;a sido acogido durante ese ciclo, era precisamente la de Don Ezequiel, Padre de Erick, que lo trataba como un hijo m&aacute;s, por si fuera poco compart&iacute;an habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Desde que llegara a la comunidad, Juan y Erick hab&iacute;an entablado una relaci&oacute;n que se transform&oacute; en amistad y luego en intimidad.<\/p>\n<p>Al mes de su llegada, Erick invit&oacute; a Juan a otra comunidad a una fiesta, durante la misma Erick se puso fenomenal borrachera y cuando se fueron a descansar en una estrech&iacute;sima cama que les asignaron, de inmediato Erick cubri&oacute; con su cuerpo a Juan, acarici&aacute;ndolo con sus manos, tratando de no hacer ruido, porque en la misma habitaci&oacute;n hab&iacute;a m&aacute;s personas, presionando las nalgas de Juan con una potente verga, pudiendo comprobar despu&eacute;s que era un tremendo pedazo de carne que se correspond&iacute;a con su due&ntilde;o&hellip; Potente, enorme, generoso (pero esa es una historia que les contar&eacute; con m&aacute;s detalle)<\/p>\n<p>Miguel, 22 a&ntilde;os, era un maestro, como Juan, se conocieron en la zona donde estaban adscritos, en una reuni&oacute;n a la que fueron convocados por el Inspector, por casualidad llegaron a hospedarse al hotel a la misma hora, y como resultaba m&aacute;s econ&oacute;mico contratar una habitaci&oacute;n doble, lo hicieron.<\/p>\n<p>Ya en la habitaci&oacute;n, Miguel procedi&oacute; a quitarse la ropa para descansar y Juan pudo apreciar al atleta que era, med&iacute;a 1.80, su espalda poderosa, descansaba sobre una cintura estrecha y sus piernas firmes, cubiertas de un vello espeso, denotaban a un jugador de futbol, lo mejor fue que se recost&oacute; cubierto s&oacute;lo con un b&oacute;xer ajustado, en el cual se mostraba completamente delineada una excelente verga.<\/p>\n<p>Juan era un muchacho alegre y extrovertido, que resultaba agradable a los dem&aacute;s, as&iacute; que pudo formar una gran amistad con Miguel, en las reuniones de zona se volvieron inseparables y siempre que pod&iacute;an se hospedaban juntos, Juan pudo observar con el tiempo que Miguel le dedicaba atenciones que generalmente no dedicaba a otras personas, incluidas sus compa&ntilde;eras, y cuando estaban juntos, buscaba divertirlo y divertirse.<\/p>\n<p>La primera vez que cogieron, fue despu&eacute;s de asistir a un baile en el que se present&oacute; un grupo de moda, en el tumulto Juan se propuso caminar hasta quedar frente al escenario y Miguel se ofreci&oacute; a acompa&ntilde;arlo y abrirle paso entre el gent&iacute;o, en cuanto llegaron al frente, Miguel se coloc&oacute; atr&aacute;s de Juan y lo tom&oacute; firmemente con sus manos de la cintura, movi&eacute;ndose ambos al ritmo de las melod&iacute;as, entre los empujones Juan desde luego pudo sentir a plenitud la enorme verga de Miguel, que sin disimulo se le peg&oacute; excitado, y al terminar el baile y regresar al hotel, cogieron, vaya si cogieron&hellip; (Pero esa es otra historia que les contar&eacute; con m&aacute;s detalle)&hellip;<\/p>\n<p>*****<\/p>\n<p>La comida se desarroll&oacute; en un ambiente tenso, Juan trataba de entablar conversaci&oacute;n con ambos, pero ello era casi imposible, a cada momento se dirig&iacute;an miradas agresivas, sus respuestas solo agregaban tensi&oacute;n, desde luego Juan se percat&oacute; que ambos exhib&iacute;an tremendas erecciones, tratando de convencerlo, en otras condiciones sin dudarlo, se hubiera ido con ambos, pero en ese momento estaba molesto, para ellos solo era un culo&hellip;<\/p>\n<p>Cuando se solicit&oacute; la cuenta cada uno como si fuera una cuesti&oacute;n de extremo honor quiso pagarla, cuesti&oacute;n que resolvi&oacute; con un volado que gan&oacute; Erick, Miguel desde luego no se qued&oacute; atr&aacute;s y dio al mesero una propina m&aacute;s que generosa, el primer peor momento para Juan sucedi&oacute; cuando Miguel se levant&oacute; y le dijo:<\/p>\n<p>&#8211; V&aacute;monos<\/p>\n<p>A lo que respondi&oacute; Erick<\/p>\n<p>&#8211; Juan viene conmigo y conmigo se queda hoy<\/p>\n<p>&#8211; Ni madres, Juan se viene conmigo<\/p>\n<p>&#8211; Mire &ldquo;maistro&rdquo; usted no decide aqu&iacute;, Juan se queda<\/p>\n<p>Total que la negociaci&oacute;n entre ambos no ten&iacute;a para cuando acabar, cuando sucedi&oacute; el segundo peor momento para Juan (y el peor de los dos), cuando Miguel dijo:<\/p>\n<p>&#8211; Juan &iquest;con qui&eacute;n quieres quedarte hoy?<\/p>\n<p>La verdad es que Juan estaba molesto, pues el inter&eacute;s de ambos por su persona se reduc&iacute;a a dos partes: su boca y su culo, lo dem&aacute;s carec&iacute;a de importancia, desde luego cualquiera de los dos le dar&iacute;a el mejor placer que pudiera esperar y durante toda la noche, lo hab&iacute;a comprobado, pero le exasperaba la forma en que los dos se lo disputaban como si su opini&oacute;n no contara.<\/p>\n<p>La verdad era imposible encontrarse a dos amantes tan formidables como los que ten&iacute;a enfrente, pero a veces lo hartaban&hellip;<\/p>\n<p>As&iacute; que les dijo&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Tengo muchas ganas de coger, no creo que ninguno me complazca hoy, as&iacute; que si lo desean, nos vamos los tres y dudo me aguanten&hellip;<\/p>\n<p>Y entonces&hellip;<\/p>\n<p>autlanjalisco1988@gmail.com<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Juan ten&iacute;a frente a s&iacute; a dos de los m&aacute;s hermosos gara&ntilde;ones-hombres que cualquier &lsquo;putito&rsquo; como &eacute;l pudiera desear y sin embargo, no los deseaba (a pesar de haber disfrutado con ambos, fant&aacute;sticas cogidas) y estaba hasta la madre. En primer lugar nunca le hab&iacute;a gustado que le dijeran &lsquo;puto&rsquo;, &lsquo;maric&oacute;n&rsquo;, &lsquo;joto&rsquo;, &lsquo;afeminado&rsquo;, &lsquo;ni&ntilde;a&rsquo;, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":13060,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":{"0":"post-19949","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-gays"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19949","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13060"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19949"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19949\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19949"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19949"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19949"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}