{"id":19996,"date":"2019-02-10T23:00:00","date_gmt":"2019-02-10T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-02-10T23:00:00","modified_gmt":"2019-02-10T23:00:00","slug":"19996-el-del-senafront","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/19996-el-del-senafront\/","title":{"rendered":"El del SENAFRONT"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"19996\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Estaba yo en un campo remoto, una finca pegada a la playa. En esa ocasi&oacute;n hab&iacute;a una pr&aacute;ctica de polic&iacute;as del Servicio Nacional de Fronteras, una unidad &eacute;lite de la polic&iacute;a. Yo ten&iacute;a dos d&iacute;as de estar ah&iacute; cuando pasaron la primera vez. Iban caminando algunos y otros en un auto halando una lancha en su camioneta.<\/p>\n<p>El primer d&iacute;a me qued&eacute; fijamente mirando a uno de ellos, un tipo blanco pero muy bronceado, cejas gruesas, labios gruesos y cabello corto a los lados, casi al rape. Se mov&iacute;a como un macho alfa, tendr&iacute;a alrededor de unos 30 a&ntilde;os, tal vez menos. La mand&iacute;bula la ten&iacute;a con una barba de tres d&iacute;as, cobriza. El uniforme le quedaba justo, marc&aacute;ndole los muslos, el culo, el paquet&oacute;n. Sus botas estaban cerradas hasta la pantorrilla y se notaba que ten&iacute;a un pecho velludo, fuerte.<\/p>\n<p>Creo que mi mirada no le pas&oacute; desapercibida. En la tarde, cuando ya aparentemente hab&iacute;an terminado sus pr&aacute;cticas, se pararon como 3 de ellos a conversar con nuestro grupo. Ah&iacute; me di cuenta que si segu&iacute;a conversando llevaba chance con este tipo. D le voy a llamar. Su hablar era muy tosco, casi del ghetto pero ten&iacute;a una mirada de lujuria, la cl&aacute;sica mirada del que disfruta del sexo, el que est&aacute; acostumbrado a mandar.<\/p>\n<p>Me pregunt&oacute; si sab&iacute;a donde quedaba tal lugar donde hab&iacute;a una caleta tal y tal, yo le contest&eacute; que si, que claro, iba ah&iacute; muy seguido. Me pidi&oacute; que le diera detalles y fingi&oacute; no entender exactamente y me pregunta si m&aacute;s tarde pod&iacute;a llevarlo en mi auto. A eso de las seis de la tarde, cuando el sol todav&iacute;a brillaba, se apareci&oacute; D a buscarme. Enfilamos hacia la caleta y por supuesto que se sent&iacute;a la tensi&oacute;n sexual en el auto. Yo estaba manejando pero a cada rato volteaba a ver como &eacute;l se pon&iacute;a la mano en el paquete. Lleg&oacute; un momento en que se agarraba la verga y los huevos sobre el pantal&oacute;n y se le marcaba con toda claridad.<\/p>\n<p>Cuando llegamos a un lugar solitario detuve el carro y me baj&eacute; para buscar el trillo que nos llevar&iacute;a al camino hacia la caleta pero ah&iacute; el agarr&oacute; mi mano y la puso sobre su pantal&oacute;n caqui. La verga la ten&iacute;a dura, una piedra. Nos bajamos y nos adentramos en el camino, ya se estaba poniendo oscuro y sab&iacute;amos que por all&iacute; no pasar&iacute;a nadie a esa hora. Apenas llegamos a un claro el tipo me agarr&oacute; y me atrajo contra si. Ten&iacute;a un olor fuerte, a sudor. Me agarr&oacute; las nalgas y las apret&oacute; y me jal&oacute; contra s&iacute;. Me restregaba contra su cuerpo duro y tal como lo hab&iacute;a adivinado, ten&iacute;a su pecho velludo, igual que sus brazos.<\/p>\n<p>Baj&eacute; su cremallera y met&iacute; mi mano entre su calzoncillo. Ten&iacute;a una mata de vello sudado, la verga normal, como de unas 7 pulgadas, circuncidado. La pinga era blanca, venosa, con la cabeza roja. Se le notaba con detalle el bronceado arriba de la l&iacute;nea del calzoncillo. Los huevos le colgaban, h&uacute;medos, peludos. Me arrodill&eacute; y comenc&eacute; a mamarle la pinga mientras &eacute;l me agarraba la nuca y me empujaba la pinga hasta el fondo de la garganta, primero suavecito y luego con mas ganas. Casi vomito pero segu&iacute; mam&aacute;ndolo mientras mi saliva se espesaba y sent&iacute;a ese olor tan delicioso. Se fue aflojando la camisa y me pegue a mamarle las tetillas. Le lam&iacute;a los sobacos con desesperaci&oacute;n. Estoy seguro que no era la primera vez que hac&iacute;a esto. Volv&iacute; a pegarme a chuparle la verga, los huevos y hasta logr&eacute; llegar a darle un leng&uuml;etazo en el culo.<\/p>\n<p>Cuando ya llevaba unos tres minutos mam&aacute;ndole la verga me levant&oacute; y me mand&oacute; a bajarme el pantal&oacute;n. Con mi propia saliva me moj&oacute; la entrada del culo y asimismo, sin cond&oacute;n y casi con la pinga seca me la fue metiendo en el hoyito. Yo me acomod&eacute;, casi de pie mientras &eacute;l me agarraba por el cabello y me enterraba su pinga con desesperaci&oacute;n. Me volv&iacute; a menear y termin&oacute; de meterme su pinga. El hijueputa me hal&oacute; mas cerca y me mordi&oacute; el hombro mientras me bombeaba con fuerza y se vino dentro de mi en menos de dos minutos. Ni siquiera dej&oacute; que yo me pajera. Cerr&oacute; los ojos y esper&oacute; hasta que su verga se fuera encogiendo dentro de mi, se subi&oacute; los pantalones y me dijo &lsquo;vamos&rsquo;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Estaba yo en un campo remoto, una finca pegada a la playa. En esa ocasi&oacute;n hab&iacute;a una pr&aacute;ctica de polic&iacute;as del Servicio Nacional de Fronteras, una unidad &eacute;lite de la polic&iacute;a. Yo ten&iacute;a dos d&iacute;as de estar ah&iacute; cuando pasaron la primera vez. 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