{"id":20009,"date":"2019-02-11T23:00:00","date_gmt":"2019-02-11T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-02-11T23:00:00","modified_gmt":"2019-02-11T23:00:00","slug":"20009-ya-soy-el-puto-del-equipo-vi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/20009-ya-soy-el-puto-del-equipo-vi\/","title":{"rendered":"Ya soy el puto del equipo (VI)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"20009\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Tras el partido, un rapidito con Calvero.<\/p>\n<p>Ten&iacute;a raz&oacute;n el m&iacute;ster, depend&iacute;a mucho de nosotros. Antes de salir al campo, nos habl&oacute; a todo el equipo y nos anim&oacute;. En un aparte sin casi darnos cuenta, se reuni&oacute; con nosotros para recordarnos los compromisos del d&iacute;a del entrenamiento. La verdad es que est&aacute;bamos muy motivados. Abelardo se cogi&oacute; por detr&aacute;s de mi cabeza con sus brazos sobre mis hombros y yo le segu&iacute; y casi mirando el suelo, comenzamos a forzar nuestra respiraci&oacute;n:<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Uh!, &iexcl;uh!, &iexcl;uh!, &iexcl;uh!<\/p>\n<p>Se nos iban uniendo los dem&aacute;s y formamos un apretado c&iacute;rculo:<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Uh!, &iexcl;uh!, &iexcl;uh!, &iexcl;uh!<\/p>\n<p>Y abriendo los brazos en alto:<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Aaaah!<\/p>\n<p>Esto varias veces. Entonces oigo que me dice el que estaba a mi lado:<\/p>\n<p>&mdash; Doro, si no te dejas meter ni un gol, yo tambi&eacute;n tengo polla para ti.<\/p>\n<p>Lo mir&eacute; sonriendo, era uno al que llaman Calvero. Digo que llaman porque nunca hab&iacute;a hablado nada que valga la pena con &eacute;l. Y lo bes&eacute;, me bes&oacute; en la boca y sostuve mi beso para decirle luego:<\/p>\n<p>&mdash; Hecho.<\/p>\n<p>Del tal Calvero en ese momento solo sab&iacute;a que era moreno bronceado, no pareci&oacute; un bronceado de sol y playa sino, como dicen en mi pueblo, agitanado. Nariz recta, fina y pronunciada hacia el frente, ojos d&eacute;bilmente verdes, p&oacute;mulos muy se&ntilde;alados y encantadores. Cuando lo mir&eacute;, me gust&oacute;. De su cuerpo normal de un deportista, ancho, pectorales, grandes piernas y todo muy firme. No recordaba su polla c&oacute;mo era, pues no me hab&iacute;a detenido, pero s&iacute; en su culo, firme, un poco m&aacute;s claras que todo su cuerpo por ba&ntilde;arse con ropa, eran como dos medias pelotas de b&eacute;isbol muy firmes.<\/p>\n<p>Cuando sal&iacute;amos al campo me mir&oacute;. Not&eacute; que ten&iacute;a ganas de decirme algo. El jugaba de medio campista y ten&iacute;a la carrera larga. Una vez en el campo, antes de esparcirnos se me acerc&oacute; para decirme:<\/p>\n<p>&mdash; Eres el mejor, recuerda lo que te he prometido y no dejes pasar una.<\/p>\n<p>&mdash; Ok, fue mi respuesta, sin dejar de mirar a mis adversarios&#8230;<\/p>\n<p>En efecto, ya no consider&eacute; que era nuestro equipo contrario, sino mis enemigos que a la vez eran enemigos de mis amigos. Tengo que decir con sinceridad que en ese momento los odi&eacute;. Odi&eacute; al Ventura CF, como si odiara a un vecino que me quisiera mal. Desde mi puerta los fui mirando y me parec&iacute;an feos, como si fueran demonios o algo parecido. Y exclam&eacute; en mi interior: &laquo;Guerra sin cuartel&raquo;. Pero al parecer no me di cuenta y lo repet&iacute; en voz alta:<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Guerra sin cuartel!<\/p>\n<p>Los que estaban cerca de m&iacute;, exclamaron<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Guerra!<\/p>\n<p>Abelardo fue el h&eacute;roe en los 20 primeros minutos. Estaba al tanto y no cesaba de dar ordenar para que la bola no pasara de la mitad del &aacute;rea y a los defensas les dec&iacute;a que no quer&iacute;a verles ni de cerca del &aacute;rea chica. Yo miraba de vez en cuando el punto de penal y en esos 20 primeros minutos no llegaros los enemigos ni por cojones. Pero Abelardo cumpli&oacute; con su promesa y marco sus goles prometidos, 11&#39; y 19&#39;. Consider&eacute; que el partido estaba ganado porque vi a los jugadores contrarios totalmente desmoralizados. En un momento, casi al final del primer tiempo Calvero meti&oacute; el tercer gol, como nos dijo el entrenador fue en el minuto 42. El resto fue f&aacute;cil. Mis compa&ntilde;eros se portaron bien conmigo, no dejaron que nadie llegara al &aacute;rea chica. No hubo felicitaciones para m&iacute;, ni las merec&iacute;a. Abelardo y Calvero se llevaron nuestros abrazos y besos. En ese momento solo se pensaba en abrazar, besar y sonre&iacute;r. Mis compa&ntilde;eros estaban cansados y el entrenador no paraba de animar e instruir.<\/p>\n<p>Antes de volver a salir, el &iacute;nter me habl&oacute; unos segundos, me dijo:<\/p>\n<p>&mdash; Ahora est&aacute;n instruidos intentar&aacute;n pasar, llegar y echarte la pelota a ras de los pies, pero no te f&iacute;es, puede venir alguna de largo por alto. Conf&iacute;o en ti.<\/p>\n<p>&mdash; Ok, Gunnar, &mdash;le dije sonriendo y me sonri&oacute;, pues ambos pensamos que ganas este partido y volver a realizar la haza&ntilde;a del d&iacute;a del entrenamiento era lo mismo. Yo lo deseaba y &eacute;l lo sab&iacute;a.<\/p>\n<p>Salimos al campo. Tuvieron su oportunidad, captur&eacute; dos veces la pelota desde los pies de dos enemigos y un tiro largo que para m&iacute; no fue problema. Me dol&iacute;a el costado, pero no quise quejarme ni decir nada, sab&iacute;a que era el golpe que di en una captura y que eso se pasa. Abelardo volvi&oacute; a marcar y esta&ntilde;&aacute;bamos 0-4. Las gradas bull&iacute;an y hasta los partidarios del Ventura abucheaban a su equipo y aplaud&iacute;an nuestras jugadas. As&iacute;, sin pensarlo nadie, yo observaba la pelota y vi que &iacute;bamos a por el quinto gol; en efecto, todo estaba preparado con una sucesi&oacute;n de jugadas desde medio campo y un servicio de Calvero a Abelardo y de este a Jim&eacute;nez que pate&oacute; genialmente a trav&eacute;s de dos contrarios desorientados que quitaban la visi&oacute;n del su propio guardameta y ocurri&oacute; lo que nadie imaginaba: Jim&eacute;nez marc&oacute; gol suave y certero hasta el fondo de la red. El campo se convirti&oacute; en el delirium tremens. Luego llegaron algunas pelotas a mi &aacute;rea, pero sin fuerza, sin enga&ntilde;o y las zanj&eacute; unas yo y los defensas despejaron otras. No metimos m&aacute;s goles porque a una se&ntilde;al del m&iacute;ster nos replegamos a defender. Se form&oacute; tal barrera que solo tuve que parar tres tiros elevados. Esta era la &uacute;nica esperanza de nuestros enemigos. Me llen&eacute; de soberbia, porque los tiros de mis paradas iban directamente a puerta y todos aplaud&iacute;an y vitoreaban.<\/p>\n<p>Cuando nos &iacute;bamos camino del vestuario, Calvero se me acerc&oacute; y me dijo:<\/p>\n<p>&mdash; En el campo me la has puesto muy dura, &iquest;cu&aacute;ndo lo remediamos?<\/p>\n<p>Sin darme cuenta le dije:<\/p>\n<p>&mdash; H&aacute;blalo con Abelardo, que &eacute;l lleva mi agenda.<\/p>\n<p>Se fue corriendo adelante que estaba Abelardo y entonces me di cuenta de la animalada que hab&iacute;a dicho, pero ya estaba hecho. A eso se pone remedio pagando las consecuencias.<\/p>\n<p>Cuando entr&eacute; al vestuario junto al entrenador, Abelardo se me acerc&oacute; para saber si le hab&iacute;a dicho a Calvero que necesitaba mi permiso y un poco para decirme que fuera prudente. Me disculp&eacute; y me dijo:<\/p>\n<p>&mdash; Tengo prisa para llegar a casa, mi padre me ha amenazado si no estoy para cuando lleguen mis abuelos. Calvero te esperar&aacute; y te ayudar&aacute;, m&iacute;ralo all&aacute;. Ll&aacute;malo y recog&eacute;is entre los dos las cosas.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;A qu&eacute; puede amenazarte tu padre?<\/p>\n<p>&mdash; Ya te contar&eacute; a la noche, &mdash;dijo, y se fue corriendo sin cambiarse de ropa.<\/p>\n<p>Entonces me acord&eacute; que a la noche ten&iacute;amos cena y que el m&iacute;ster ya le hab&iacute;a recordado. Gunnar se vino donde m&iacute; y me dijo que se marchaba que yo cerrara al acabar, me dio la llave con el silbato y la cadena, la puse en mi cuello colgando y mir&eacute; a Calvero para llamarlo, se vino a donde yo estaba y me bes&oacute;, met&iacute; lengua y &eacute;l tambi&eacute;n; nadie not&oacute; nada porque todos nos salud&aacute;bamos, jam&aacute;s me hab&iacute;an besado tanto mis compa&ntilde;eros como ese d&iacute;a. Luego le dije a Calvero:<\/p>\n<p>&mdash; No te duches, tengo la llave del m&iacute;ster, cuando acabe todo este jolgorio vienes conmigo a recoger las cosas, luego te pago tu petici&oacute;n, que me has calentado. Me bes&oacute; y le met&iacute; lengua, &eacute;l tambi&eacute;n, creo que nadie se dio cuenta y si se dieron, nadie dijo nada ni en ese momento ni en otro. Creo que hab&iacute;a mucha alegr&iacute;a por haber metido cinco goles justamente al que se consideraba imbatible.<\/p>\n<p>Me entretuve hablando con algunos mientras se desvest&iacute;an o entraban a la ducha o se vest&iacute;an. Sabiendo ellos que tengo que recoger todo no se extra&ntilde;aban de que yo a&uacute;n no me duchara, era algo habitual. Esto me serv&iacute;a para ver culos, pollas, pechos y en definitiva cuerpos atl&eacute;ticos, e iba calibrando tama&ntilde;os, vol&uacute;menes. Los que manten&iacute;an larga conversaci&oacute;n conmigo mientras se desvest&iacute;an y luego quedaban desnudos cont&aacute;ndome algo, eran posibles candidatos con los que intentar algo o insinuarse.<\/p>\n<p>Se iban y cada uno se desped&iacute;a de m&iacute;, mientras yo iba recogiendo toallas, medias, calzoncillos. Estaba seguro que, como siempre, nadie iba a reclamar lo que se hab&iacute;a dejado, pero no iba a quedarse por el suelo. Yo lo iba poniendo en una bolsa que llevaba a una lavander&iacute;a y me lo devolv&iacute;an planchado para empaquetarlo y mandarla a una casa de asistencia de pares, de lo que se encargaba mi taita. S&aacute;bados recog&iacute;a tras el partido todo lo abandonado, esperaba a mi&eacute;rcoles para reclamos y luego a la lavander&iacute;a. Si alg&uacute;n despistado reclamaba despu&eacute;s le explica y nadie se quejaba. Para su consuelo les dec&iacute;a: &laquo;Se ha ido a los pobres&raquo;.<\/p>\n<p>Para mi sorpresa, me qued&eacute; solo y cuando iba a salir al banquillo de los dos equipos, ya ven&iacute;a Calvero con todo en sus brazos llenos de prendas. Todo asombrado, me dice<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Siempre es as&iacute;?<\/p>\n<p>&mdash; Los s&aacute;bados s&iacute;, se van con sus novias y se dejan todo ah&iacute;, tienen prisa, le contest&eacute; mostr&aacute;ndole la bolsa que hab&iacute;a recogido del vestuario.<\/p>\n<p>Le pregunt&eacute; si hab&iacute;a pasado por el banquillo del Local y me dijo que no, pero corri&oacute; y trajo m&aacute;s cosas que pusimos en bolsas. Entonces me pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Qu&eacute; haces con esto o d&oacute;nde lo llevas?, &iquest;es para tus hermanos?<\/p>\n<p>&mdash; No, es para los pobres, &mdash;respond&iacute; explicando lo que hago.<\/p>\n<p>Entonces fui a cerrar el vestuario y me desnud&eacute;. Me mir&oacute;, abri&oacute; desmesuradamente sus ojos y dijo:<\/p>\n<p>&mdash; Pero, &iexcl;oh, Dios m&iacute;o, qu&eacute; cuerpo! &iquest;C&oacute;mo lo has conseguido?, &mdash;pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash; D&eacute;jate de historias, y vamos a lo nuestro.<\/p>\n<p>Le dije que se tumbara sobre la esterilla, lo hizo, me puse sobre &eacute;l al rev&eacute;s y en fr&iacute;o comenzamos un 69. Se puso mi polla en su boca y yo comenc&eacute; a lamer su culo, que ol&iacute;a bastante fuerte. Esos olores fuertes del culo me ponen y me creci&oacute; mi polla en su boca. Parece que no hab&iacute;a mamado muchas pollas porque se puso a hablarme y le calle:<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Calla y mama, cabr&oacute;n!<\/p>\n<p>Ya supe de inmediato que yo ten&iacute;a que llevar la iniciativa. Y como quer&iacute;a que fuera algo r&aacute;pido, dada la hora, casi la una de la tarde, pens&eacute; que iba a ser un polvo r&aacute;pido, as&iacute; que le mam&eacute; la polla y dej&eacute; su culo, as&iacute; me ahorraba la fuerza del olor. Cuando consider&eacute; que ya estaba casi a punto, con mi mano met&iacute; un dedo en mi culo y luego le cog&iacute; la mano para que &eacute;l hiciera lo mismo, lo entendi&oacute; y comenz&oacute; a follarme el culo con un dedo, le indiqu&eacute; que metiera dos y los meti&oacute; de golpe, me estremec&iacute; y me hizo da&ntilde;o, luego le indiqu&eacute; que poco a poco meta el tercero. Parece que disfrutaba de mi mamada y de lo que no esperaba.<\/p>\n<p>Se la hab&iacute;a puesto dura, todo era cuesti&oacute;n de comenzar en cuanto antes. Me enderec&eacute;, me gir&eacute; de cara a &eacute;l, tom&eacute; sus pies para abrirlos y me sent&eacute; poco a poco sobre su pubis manteniendo su polla para que me entrara despacio dentro de mi culo. Poco a poco me fui acomodando, lleg&oacute; toda y me qued&eacute; quiero. Comenz&oacute; el placer como siempre que tengo una polla dentro, me dan calambres electrizantes por todo el cuerpo, creo que lo hace mi cabeza, el punto del cerebro donde est&aacute; la base del deseo. En esos momentos estoy que me muero de placer y no llega a&uacute;n el orgasmo.<\/p>\n<p>Entonces alargu&eacute; la mano para recoger el dildo que ten&iacute;a preparado y apoy&aacute;ndome con la izquierda en el suelo me repantigu&eacute; sin dejar que se escapara la polla de Calvero de mi culo y le fui metiendo poco a poco el dildo en el culo. Gritaba como una bestia, cada vez que le empujaba para meter unos mil&iacute;metros, lo sacaba y volv&iacute;a a meter un poco m&aacute;s y rebuznaba como un burro, pero yo segu&iacute;a con mis malas intenciones. Lo volv&iacute; a sacar y a meter un poco m&aacute;s, se puso a rugir como un le&oacute;n. Sin sacarlo empuj&eacute; un poco m&aacute;s y aull&oacute; como un lobo. Decid&iacute; sacarle toda la especie animal de su interior y empuj&eacute; fuerte, ladraba y arrugaba alternativamente como un perro salvaje; lo mov&iacute;a y alternaba entre el relincho de la yegua y el mugir de un toro. Compasivamente lo dej&eacute; tranquilo con el dildo dentro, movi&eacute;ndolo despacio y suavemente para estimularle la pr&oacute;stata y al parecer dej&oacute; de sentir dolos y su cara se puso sonriente y los ojos en blanco mirando al techo:<\/p>\n<p>&mdash; Ay, ya, hi, ay, hi, hi ya, hi ya, &mdash; me pareci&oacute; distinguir una t&oacute;rtola gimiendo o una serpiente silbando enroscada en su interior.<\/p>\n<p>Lo que yo sent&iacute; fue su orgasmo derramando toda su leche en mi interior. No not&eacute; que su polla engordara o palpitara sino que se vino y fue abundante. Y su cara volvi&oacute; a serenarse y a silenciarse. Me agach&eacute;, junt&eacute; mi cara hacia &eacute;l y lo bes&eacute;, met&iacute; lengua. Primero se sinti&oacute; y luego aull&oacute; como un coyote lleno de felicidad.<\/p>\n<p>Nos duchamos juntos. Bajo la ducha le saqu&eacute; el dildo y se lo mostr&eacute;, abri&oacute; por un momento los ojos como un b&uacute;ho ululando y le dej&eacute; que me tocara el cuerpo como quisiera. Yo tambi&eacute;n lo hice para goce suyo, porque se le puso una erecci&oacute;n de caballo y le masturb&eacute; hasta eyacular sobre m&iacute; mientras relinchaba. Pens&eacute; que ten&iacute;a que acabar para llegar a casa a mi hora deseada. Nos secamos, vestimos y salimos. Me puse la llave de nuevo en el cuello para d&aacute;rsela a Gunnar en la noche.<\/p>\n<p>&mdash; Calvero, porfa, &iquest;cu&aacute;l es tu nombre?<\/p>\n<p>&mdash; Lu&iacute;s, &iquest;por qu&eacute;?<\/p>\n<p>&mdash; De ahora en adelante para m&iacute; ser&aacute;s Lu&iacute;s,<\/p>\n<p>&mdash; Gracias, Doro, fuera de mi casa ser&aacute;s el &uacute;nico.<\/p>\n<p>&mdash; Ya ver&aacute;s como no, me encargo de eso.<\/p>\n<p>&mdash; Te lo agradecer&eacute;, Doro, de verdad, gracias.<\/p>\n<p>Se fue en direcci&oacute;n a su casa y yo sub&iacute; por la Avenida Universitaria hasta llegar a la m&iacute;a.<\/p>\n<p>Salud&eacute; a mi taita y fui a dejar mi mochila en mi dormitorio. Al punto llam&oacute; Abelardo y pregunto:<\/p>\n<p>&mdash; Hola, guapo, &iquest;c&oacute;mo ha ido?<\/p>\n<p>&mdash; Normalito y r&aacute;pido, &mdash;contest&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Vale la pensa?<\/p>\n<p>&mdash; Si le ense&ntilde;amos algunas cosas, s&iacute;, anda muy verde&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;No pas&oacute; el examen?<\/p>\n<p>&mdash; S&iacute;, pero muy ajustado, &mdash;respond&iacute; ri&eacute;ndome.<\/p>\n<p>&mdash; Ah, que no te olvides, que esta noche cenamos con el m&iacute;ster&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; Ya, s&iacute;, pero, &iquest;d&oacute;nde?<\/p>\n<p>&mdash; Creo que es en el Camar&oacute;n rojo, o eso creo haberle escuchado, pero como tengo su n&uacute;mero de m&oacute;vil, le pregunto y ya te digo.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Vienes a casa despu&eacute;s de cenar?<\/p>\n<p>&mdash; No s&eacute;, no s&eacute;, hoy mi padre me ha echado una bronca super y casi me pega&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Por qu&eacute;?<\/p>\n<p>&mdash; Dice que le han dicho cosas de m&iacute;, pero no me ha aclarado nada&hellip;, f&iacute;jate, te estoy hablando desde la calle frente a mi casa, s&eacute; que me est&aacute;n vigilando y he dicho que ceno con un profesor y no sabes c&oacute;mo sea puerto mi viejo&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; No necesitas avisar para venir a casa, esta noche si puedes vienes, si no puede ser, no pasa nada&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; Pero yo te quiero, Doro&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; Ya lo s&eacute;, yo tambi&eacute;n&hellip;, aunque ya sabes como.<\/p>\n<p>&mdash; Si, si, eso de la polis no s&eacute; qu&eacute;, &mdash;dijo ri&eacute;ndose.<\/p>\n<p>&mdash; Poliandria, Abelardo, poliandria&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; Pero me quieres&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; Claro que te quiero, incluso tenerte en mi cama.<\/p>\n<p>&mdash; Jo, macho, eres una perla brillante.<\/p>\n<p>&mdash; Para m&iacute; t&uacute; vales m&aacute;s que un rub&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash; Hasta las 8 de la tarde.<\/p>\n<p>&mdash; Hasta luego, pues.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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