{"id":20013,"date":"2019-02-12T23:00:00","date_gmt":"2019-02-12T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-02-12T23:00:00","modified_gmt":"2019-02-12T23:00:00","slug":"20013-grrrr","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/20013-grrrr\/","title":{"rendered":"Sexo casual con un peque\u00f1o plat\u00f3nico"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"20013\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Cuando la conoc&iacute; por primera vez no llam&oacute; mucho mi atenci&oacute;n, aunque por ese entonces mi mente estaba preocupada por asuntos diferentes. Sin embargo, un d&iacute;a lleg&oacute; al sal&oacute;n de clases con un vestido que me hizo notarla como la mujer m&aacute;s espectacular que mis ojos hab&iacute;an tenido el privilegio de admirar.<\/p>\n<p>Fiel a mi compromiso y mi palabra, jam&aacute;s enga&ntilde;&eacute; a mi pareja, pese a que todas las ma&ntilde;anas mi mirada se perd&iacute;a en esa indeciblemente bella sonrisa. El tatuaje en el nacimiento de sus pechos tambi&eacute;n era un punto focal. Toda ella era intimidantemente bella. Su mirada&hellip; &iexcl;Oh sus ojos! Eran como un lente para asomarse al universo y ver las estrellas&hellip; es como si tuvieran la habilidad de detener el tiempo&hellip; Tambi&eacute;n estaban su forma de sonre&iacute;r y de re&iacute;r, que no se daba cuenta que era una suprema maravilla que compart&iacute;a cada vez que abr&iacute;a su boca&hellip; y una voz tremendamente sexy que me hac&iacute;a ponerme duro solo de escucharla&hellip; sus perforaciones, sus tatuajes, sus pechos, sus curvas, sus piernas y sus nalgas&hellip; Todo me embelesaba y, adem&aacute;s de todo, me atra&iacute;a mucho m&aacute;s que tuviera una forma de ser peculiar y una inteligencia que se notaba a leguas. Sin embargo, nunca me atrev&iacute; a decirle que me atra&iacute;a enormemente, m&aacute;s a&uacute;n cuando uno de mis amigos tom&oacute; la delantera y se hicieron novios&hellip; aunque, bueno, lo suyo no dur&oacute; mucho&hellip; pero hay un &ldquo;c&oacute;digo de honor&rdquo; entre amigos. Lo cierto es que dar&iacute;a cualquier cosa porque ella me hubiese mirado como mir&oacute; alguna vez a &eacute;l&hellip;<\/p>\n<p>As&iacute; que decid&iacute; reprimir todos mis instintos y centrar mi atenci&oacute;n en qui&eacute;n lo reclamaba por aqu&eacute;l entonces, pese a que no perd&iacute;a la oportunidad de admirar su belleza cada que la ve&iacute;a entrar o salir del sal&oacute;n, en fiestas, salidas escolares o reuniones. C&oacute;mo dicen en mi pa&iacute;s &ldquo;echarme un taco de ojo&rdquo;.<\/p>\n<p>Lo que, en un momento de mi vida, pas&oacute; de ser un peque&ntilde;o plat&oacute;nico, se convirti&oacute; en una de las m&aacute;s deliciosas noches que jam&aacute;s he podido contar.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;No te creo! &ndash; coment&eacute; y le di un sorbo a mi trago<\/p>\n<p>&#8211; Pues si &ndash; me dijo ella apresuradamente y continu&oacute; con su explicaci&oacute;n &ndash; es decir, &iexcl;yo me dedico a eso! Y el cabr&oacute;n va y se mete con una tipeja que no sabe distinguir un tweet de un re-tweet &ndash; suspira y en ese momento mi coraz&oacute;n se acelera al admirar ese peque&ntilde;o milagro, para despu&eacute;s soltar exasperada &#8211; &iexcl;Me emputa!<\/p>\n<p>&#8211; Lo noto &ndash; se&ntilde;al&eacute; un tanto sarc&aacute;stico, pero con una buena intenci&oacute;n &#8211; Perdona que te lo haya hecho recordar &ndash; me disculp&eacute; un tanto cohibido por la reacci&oacute;n, lo cual denotaba que a&uacute;n le dol&iacute;an los cuernos<\/p>\n<p>&#8211; No te preocupes coraz&oacute;n &ndash; dijo tranquiliz&aacute;ndome &ndash; es bueno sacarlo de vez en cuando para que ya no afecte y, de hecho, cada vez que explota as&iacute;, me afecta menos.<\/p>\n<p>&#8211; Pues &ndash; suspir&eacute; y le di otro sorbo a mi ron con coca &ndash; al parecer padecemos el mismo mal.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;C&oacute;mo? &ndash; pregunt&oacute; abriendo los ojos y sonriendo de manera educada, aunque con una curiosidad evidente &ndash; No me digas que&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Si &ndash; le interrump&iacute; &ndash; Aunque creo que mis cuernos son mucho m&aacute;s grandes que los tuyos<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Por qu&eacute; lo dices? &ndash; inquiri&oacute;<\/p>\n<p>&#8211; Pues ver&aacute;s&hellip; &#8211; solt&eacute; tras un largo suspiro<\/p>\n<p>Honestamente no cab&iacute;a en m&iacute; de tanta emoci&oacute;n que se arremolinaba en mi est&oacute;mago. Ella, una deidad de mujer&hellip; Una mujer con M may&uacute;scula, frente a m&iacute;, conversando y compartiendo detalles &iacute;ntimos de su vida. Sobra decir que estaba con el coraz&oacute;n desbocado y haciendo unos esfuerzos tit&aacute;nicos (aunque sospecho que in&uacute;tiles) por no mirar su escote. Estaba nervioso y no pod&iacute;a creer que tuviese la ventura de encontr&aacute;rmela precisamente ah&iacute;.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a acudido a Monterrey para un curso relacionado con mi trabajo y con el modesto grupo, acudimos a un bar &ndash; karaoke, donde, celebr&aacute;bamos anticipadamente el fin de aquella capacitaci&oacute;n que se dar&iacute;a al d&iacute;a siguiente. Mi sorpresa fue may&uacute;scula cuando, al regresar del ba&ntilde;o, me top&eacute; con una de las mujeres m&aacute;s bellas del mundo. Inveros&iacute;mil, pero ella hab&iacute;a ido por trabajo y se encontraba con su equipo en el mismo bar. El mundo es un pa&ntilde;uelo.<\/p>\n<p>Nos quedamos platicando en la barra un rato y terminamos por quejarnos de nuestros fracasos en el tema del amor. Conversaci&oacute;n que disfrut&eacute; enormemente, aunque a cada instante estaba a punto de abalanzarme sobre ella. Ven&iacute;a vestida casual formal. Para salir, pero lo que m&aacute;s robaba mi atenci&oacute;n eran sus labios, pintados de un rojo intenso. Si de por s&iacute;, siempre me hab&iacute;a fascinado su sonrisa, aqu&eacute;l conjunto era un delirio para m&iacute;, que me manten&iacute;a babeando por ella.<\/p>\n<p>Siempre supuse que una chica as&iacute; jam&aacute;s se fijar&iacute;a en m&iacute; y a&uacute;n ahora mantengo ese pensamiento, pero me encontraba dolido, presumiblemente separado y sin ninguna atadura. Adem&aacute;s, en aqu&eacute;l momento, me sent&iacute;a (gracias al alcohol) menos desinhibido. Desgraciadamente nunca he sido un don juan y mis aproximaciones con las mujeres siempre han resultado desastrosas; para m&iacute; es preferible que ellas se acerquen. Cuando es as&iacute;, la cosa funciona perfectamente. Sin embargo, ella no daba muestras de sentir atracci&oacute;n alguna hacia m&iacute; (y si lo hac&iacute;a, jam&aacute;s me di cuenta de ello&hellip; porque&hellip; bueno&hellip; hombres&hellip;). As&iacute; que hice lo m&aacute;s est&uacute;pido que podr&iacute;a hacer un hombre en una situaci&oacute;n como la m&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; As&iacute; las cosas con esta mujer &ndash; conclu&iacute;<\/p>\n<p>&#8211; No lo puedo creer &ndash; dijo &ndash; de verdad que no<\/p>\n<p>&#8211; La triste realidad &ndash; expres&eacute; &ndash; pero no queda m&aacute;s que seguir adelante &ndash; y levant&eacute; mi trago hacia ella de manera elocuente<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;T&uacute; nunca la enga&ntilde;aste? &ndash; inquiri&oacute; d&aacute;ndole un sorbo al suyo<\/p>\n<p>&#8211; En teor&iacute;a no &ndash; admit&iacute; &ndash; Lo &uacute;nico que hice fue mandarme varios correos con mi ex, pero lo dej&eacute; de hacer desde hace mucho. Ella se enoj&oacute; bastante.<\/p>\n<p>&#8211; Y con justa raz&oacute;n &ndash; sentenci&oacute; con rotundidad &ndash; pero, &iquest;nunca te viste con ella? &iquest;nunca se vieron o algo?<\/p>\n<p>&#8211; No, s&oacute;lo fueron correos &ndash; expuse con honestidad y tratando de enfatizar la verdad del asunto &ndash; Vivo en Tijuana y ella en Quer&eacute;taro. Jam&aacute;s. Salgo mucho de viaje, pero nunca me han mandado all&aacute; y cuando voy al D.F. apenas tengo tiempo de hacer algo.<\/p>\n<p>&#8211; Eso no estuvo bien &ndash; me rega&ntilde;&oacute;, aunque un tanto en buena onda &ndash; As&iacute; sea un pinche mensaje, no est&aacute; bien<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;A poco t&uacute; nunca lo enga&ntilde;aste o coqueteaste con alguien mientras estaban juntos? &ndash; pregunt&eacute; en mi defensa, pues cre&iacute;a conocerla un poco y, si algo intu&iacute;a, es que ella era coqueta&hellip; y yo hubiese dado mi mano izquierda porque ella coqueteara conmigo, casada o soltera.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;La neta? &ndash; pregunt&oacute; con una sonrisa c&oacute;mplice y asent&iacute; con la cabeza indic&aacute;ndole que quer&iacute;a que fuese honesta &ndash; Si, con muchos g&uuml;eyes, pero jam&aacute;s permit&iacute; que ellos cruzaran mis l&iacute;mites.<\/p>\n<p>&#8211; En ese caso, yo creo que estabas en el mismo terreno que yo<\/p>\n<p>&#8211; Puede &ndash; admiti&oacute; y de pronto son&oacute; una canci&oacute;n familiar en el bar &#8211; &iexcl;Oh, esa canci&oacute;n la &iacute;bamos a cantar una amiga y yo! &ndash; hizo adem&aacute;n de retirarse con sus amigos y subir a cantar la canci&oacute;n, pero cuando se retiraba, la tom&eacute; por el brazo e intent&eacute; (reitero, intent&eacute;) robarle un beso. Al instante ella se hizo hacia atr&aacute;s, impidiendo que lograra mi empresa y compuso una cara, confusa y de un rechazo palpable &#8211; &iexcl;&iquest;Qu&eacute; te pasa?!<\/p>\n<p>&#8211; Lo siento &ndash; alcanc&eacute; a balbucear como disculpa. Me observ&oacute; con detenimiento y se fue, dej&aacute;ndome ah&iacute;, completamente avergonzado, turbado y recrimin&aacute;ndome una y otra vez de mi pendeja osad&iacute;a.<\/p>\n<p>Regres&eacute; un tanto triste con el equipo de la capacitaci&oacute;n, pues aquello supon&iacute;a un duro golpe. Siempre hab&iacute;a albergado una leve esperanza, por raqu&iacute;tica que &eacute;sta fuera de que, en alg&uacute;n momento, alguna reuni&oacute;n de exalumnos o cumplea&ntilde;os de alguien donde nos pudi&eacute;semos encontrar&hellip; ella borracha y yo con suerte&hellip; pero aquella reacci&oacute;n hab&iacute;a supuesto una rotunda negativa y la contundente certeza de que eso jam&aacute;s suceder&iacute;a.<\/p>\n<p>Aunque ya llevaba unos tragos encima, lo normal era que hubiese ahogado mis penas en alcohol, pero hab&iacute;a aprendido desde hace mucho que era mejor saborear ese dolor, aceptarlo y absorberlo, para que despu&eacute;s desapareciera. En un arrebato de orgullo y en un intento de demostrar que no me hab&iacute;a afectado dicha actitud suya, tras haberlo solicitado, interpret&eacute; &ldquo;el rey&rdquo; y &ldquo;yo no s&eacute; ma&ntilde;ana&rdquo; (modestia aparte) de manera magistral ante el escenario, lo cual arranc&oacute; varios aplausos sinceros, pero me di el lujo de mirarla fijamente mientras lo hac&iacute;a. Podr&iacute;a haber sido rechazado, pero con aquello hab&iacute;a mantenido un poco (una min&uacute;scula pizca) de mi orgullo intacto.<\/p>\n<p>Ya en el hotel y con la habitaci&oacute;n amenazando con dar vueltas, trataba de no pensar en ella. Pero en mi celular se encontraba abierto su perfil de Instagram, el cual admiraba, como siempre lo hab&iacute;a hecho. En mi defensa, es que era endiabladamente hermosa y no pod&iacute;a dejar de verla. Cada vez que cerraba mis ojos, acud&iacute;a a mi mente su imagen.<\/p>\n<p>De pronto, tocaron a mi habitaci&oacute;n y supuse que se trataba de alg&uacute;n compa&ntilde;ero que ven&iacute;a a revisar alguna cosa de las actividades que nos restaban realizar al d&iacute;a siguiente, pero mi coraz&oacute;n dio un vuelco al verla ante mi puerta con un semblante que denotaba&hellip; &iquest;Verg&uuml;enza? &iquest;Ruego? &iquest;Picard&iacute;a? Lo cierto es que enmudec&iacute; y nuevamente una mujer logr&oacute; incapacitar mis acciones.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Puedo pasar? &ndash; me pregunt&oacute; y logr&eacute; atisbar, aunque sea por un instante esa mirada que tantas veces hab&iacute;a ansiado.<\/p>\n<p>Mudo y petrificado, no supe c&oacute;mo es que logr&eacute; hacerme a un lado para darle el paso. Supongo que mi cara debi&oacute; haber sido un verdadero poema. Mis piernas temblaban terriblemente y estaba seguro de que, si no lo estaba alucinando, podr&iacute;a darme un infarto o el hueco que hab&iacute;a en mi est&oacute;mago se har&iacute;a realidad.<\/p>\n<p>&#8211; El mundo es cada vez m&aacute;s peque&ntilde;o &ndash; comenz&oacute; a decirme de espaldas mientras caminaba &ndash; No imagin&eacute; que estar&iacute;as precisamente en el mismo hotel que yo y m&aacute;s curiosamente que estuvieras a dos habitaciones de la m&iacute;a.<\/p>\n<p>-&hellip; &#8211; como hab&iacute;a dicho, era incapaz de articular palabra o hacer alguna otra cosa. Incluso dej&eacute; la puerta abierta de la habitaci&oacute;n. Ella se manten&iacute;a de espaldas a m&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Por qu&eacute; intentaste besarme? &ndash; volte&oacute; de pronto y me mir&oacute; con curiosidad, pero percib&iacute;a algo m&aacute;s. Algo que me negaba a creer, pero que, de ser cierto&hellip; &iquest;Ella atra&iacute;da por m&iacute;? No pod&iacute;a ser.<\/p>\n<p>&#8211; Pues es obvio &ndash; alcanc&eacute; a articular &ndash; Me gustas<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;En serio te gusto? &ndash; volvi&oacute; a preguntar y en esta ocasi&oacute;n no me quedaron dudas de que me miraba de verdad.<\/p>\n<p>&#8211; Mucho &ndash; admit&iacute; y contuve la pl&eacute;tora de alabanzas que pugnaban por salir de mi boca.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute; es lo que quieres de m&iacute;? &ndash; pregunt&oacute; por tercera vez y la not&eacute; avanzar hacia m&iacute; lentamente.<\/p>\n<p>&#8211; Esa es una pregunta muy complicada de responder &ndash; expuse con honestidad sin atreverme a desviar mis ojos de los suyos. No era lo que yo quisiera de ella&hellip; era lo que ella quisiera darme y cualquier cosa hubiese sido suficiente para m&iacute;; incluso yo le quedar&iacute;a a deber.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Por qu&eacute;? &ndash; inquiri&oacute; nuevamente, pero ya se encontraba casi donde estaba yo, en el umbral de la puerta.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Por qu&eacute; est&aacute;s t&uacute; aqu&iacute;? &ndash; intent&eacute; contra atacar.<\/p>\n<p>&#8211; No se responde a una pregunta con otra pregunta &ndash; me dijo con una sensualidad que me caus&oacute; un cosquilleo en la nuca. Cerr&oacute; la puerta lentamente y coloc&oacute; el seguro. No me lo pod&iacute;a creer. Se coloc&oacute; frente a mi tan cerca que pod&iacute;a escuchar su coraz&oacute;n latir &ndash; &ldquo;&iquest;Yo no s&eacute; ma&ntilde;ana?&rdquo;<\/p>\n<p>Tras esa elocuente cita, me bes&oacute;. Me tom&oacute; completamente desprevenido. Pero al instante correspond&iacute; y mi mundo se vio elevado al cielo, al infinito. Parec&iacute;a que estaba viviendo uno de esos momentos en las pel&iacute;culas cuando una pareja se besa, s&oacute;lo que yo sent&iacute;a v&eacute;rtigo y todo me daba vueltas&hellip; Sent&iacute;a como si el piso estuviera temblando&hellip; &iexcl;Qu&eacute; beso! Lo hac&iacute;a endemoniadamente bien.<\/p>\n<p>Sent&iacute; sus manos en mi espalda y yo me aventur&eacute; a abrazarla. Casi al momento, la sent&iacute; arrastrarme hacia la cama sin romper nuestro &oacute;sculo. Guiado por mis instintos, me apoder&eacute; de sus nalgas con desesperaci&oacute;n y creo que en ese momento pude haber muerto sin ning&uacute;n remordimiento. Ella suspir&oacute;, dej&aacute;ndose hacer. R&aacute;pidamente la despoj&eacute; de su blusa y sus pantalones, mientras ella hac&iacute;a lo propio con mi vestimenta. Me separ&eacute; de ella en un instante para desnudarme por completo y admirar a la que, durante mucho tiempo, fue el motivo de muchas fantas&iacute;as. Era una diosa.<\/p>\n<p>Como un peque&ntilde;o par&eacute;ntesis, siempre he sido partidario de la filosof&iacute;a de que el f&iacute;sico no es importante. Cuando alguien te atrae, eso pasa al segundo plano. C&oacute;mo usualmente he dicho en mis anteriores relatos, he estado con todo tipo de mujeres. Todo tipo. Incluso tuve una fugaz relaci&oacute;n con una modelo que, con s&oacute;lo tocarme, me hac&iacute;a estar duro y ocurr&iacute;a tambi&eacute;n para ella, puesto que cuando tomaba su mano, siempre me asegur&oacute; que se mojaba. Pero eso es otra historia y no s&eacute; si sea bueno hacer un relato sobre ello&hellip; pero me estoy desviando del punto. La mujer que ten&iacute;a ante m&iacute; era sensual y sumamente hermosa. No del tipo pornogr&aacute;fico ni del tipo grotesco que abundan hoy en d&iacute;a (sobre todo en las redes sociales). Ella era distinta y su sensualidad y belleza era algo nato y puro. Si bien ten&iacute;a algunos kilos de m&aacute;s y alguna que otra llanta, para m&iacute; era lo m&aacute;s endiabladamente excitante, sublime y l&uacute;brico que mis ojos hab&iacute;an admirado. Y eso que s&oacute;lo estaba en ropa interior. Adem&aacute;s, yo no soy un adonis y por supuesto que tambi&eacute;n tengo muchos defectos, no obstante, como dije, el f&iacute;sico no me importa. Ella podr&iacute;a haber tenido 100 kilos de m&aacute;s y aun as&iacute; yo me habr&iacute;a lanzado a intentar robarle un beso y estar&iacute;a m&aacute;s que dispuesto a intimar con ella.<\/p>\n<p>Me desnud&eacute; mir&aacute;ndole fijamente y ella me sonri&oacute; al verme erecto. Me acerqu&eacute; a ella y comenc&eacute; a besarle el est&oacute;mago y el ombligo para ir bajando poco a poco a su sexo. Aspir&eacute; su aroma y para mi deleite emit&iacute;a un olor inconfundible: a hembra en celo. Con delicadeza, pero cierta rapidez, deslic&eacute; aquella prenda hacia abajo y ante mi apareci&oacute; una visi&oacute;n que quedar&aacute; grabada por el resto de mis d&iacute;as. Ella se abri&oacute; para m&iacute; y hund&iacute;, sin m&aacute;s, mi cabeza entre sus piernas.<\/p>\n<p>La prob&eacute; y fue delicioso. Sab&iacute;a exquisitamente. Una &ldquo;uni&oacute;n de dulce y sal&rdquo; a la que soy adicto. Pero me tom&eacute; mi tiempo en aquella hermosa gruta. Lam&iacute; e inspeccion&eacute; con cuidado. Haciendo c&iacute;rculos alrededor de su cl&iacute;toris, casi roz&aacute;ndolo, recorriendo con mi lengua sus labios y adentr&aacute;ndome de vez en vez dentro de ella con mi lengua, para despu&eacute;s, estimularlo directamente. &iexcl;Oh, qu&eacute; delicia! No s&eacute; cu&aacute;nto tiempo me perd&iacute; realiz&aacute;ndole un oral que s&oacute;lo exist&iacute;a en mis fantas&iacute;as, cuando ella me exig&iacute;a m&aacute;s. &ldquo;Sigue&rdquo;. &ldquo;M&aacute;s r&aacute;pido&rdquo;, me susurraba en un suspiro mientras que sus jadeos eran m&uacute;sica para mis o&iacute;dos.<\/p>\n<p>Cuando la sent&iacute; pr&oacute;xima al orgasmo, par&eacute;, me incorpor&eacute; y se la clav&eacute; de golpe. Ella aull&oacute; de placer y de inmediato imprim&iacute; un ritmo constante, aunque no lo suficientemente r&aacute;pido. Mir&eacute; su rostro y me volvi&oacute; a sonre&iacute;r. &iexcl;Demonios, esa sonrisa me mataba! Estuve a punto de venirme en ese instante, puesto que eso era demasiado para m&iacute;, pero logr&eacute; contenerme. Le devolv&iacute; la sonrisa y le levant&eacute; el bra para poder tocar sus pechos, esos divinos montes que ansiaba acariciar.<\/p>\n<p>Cerca de cinco minutos despu&eacute;s fue ella quien me detuvo. &ldquo;Recu&eacute;state&rdquo;, me dijo. Obedec&iacute; de buen grado y fue ella quien me mont&oacute; a m&iacute;. Normalmente soy yo quien impone el ritmo, incluso en esa posici&oacute;n, pero en esa ocasi&oacute;n, me sorprend&iacute;. Ella fue quien me cogi&oacute; a m&iacute; y no yo a ella. Se mov&iacute;a de una manera espectacular y yo estaba al borde del orgasmo. Con mis manos me apoder&eacute; nuevamente de esas gloriosas nalgas y las amas&eacute; con br&iacute;o, mientras que, con mi boca, jugueteaba con sus pechos. En momentos, me quedaba hipnotizado del movimiento bamboleante de sus hermosos pechos. Su piel llena de tatuajes hac&iacute;an verla m&aacute;s deliciosa, m&aacute;s exuberante y magn&iacute;fica.<\/p>\n<p>A cada instante y a cada momento, cuid&eacute; celosamente de no sacar a relucir mi verdadera naturaleza, puesto que eso supondr&iacute;a alg&uacute;n resultado contraproducente. Adem&aacute;s, estaba casi completamente seguro de que ella no era partidaria del bdsm. As&iacute; esto fuese un &ldquo;vainilla&rdquo;, era el &ldquo;vainilla&rdquo; con ella y eso lo hac&iacute;a muy, muy especial.<\/p>\n<p>No supe cu&aacute;nto pas&oacute;, pero cuando yo estaba nuevamente encima de ella, sinti&eacute;ndome a punto de explotar, saqu&eacute; mi miembro y eyacul&eacute; sobre su monte venus. Ca&iacute; rendido junto a ella, jadeando y completamente fuera de m&iacute;. No cab&iacute;a en mi coraz&oacute;n tanta felicidad ni plenitud. Feliz, escuch&eacute; que ella tambi&eacute;n jadeaba, aunque no supe identificar cuando se vino ella o si es que en alg&uacute;n punto lo hizo. Fue un orgasmo intens&iacute;simo y s&oacute;lo ha habido tres mujeres que hab&iacute;an logrado hacerme venir as&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; No puedo creerlo &ndash; susurr&eacute; jadeante, mirando al techo<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Por qu&eacute; te viniste afuera? &ndash; pregunt&oacute; con la respiraci&oacute;n agitada<\/p>\n<p>&#8211; Porque lo hicimos sin cond&oacute;n &ndash; respond&iacute; cauto, pues aquello pod&iacute;a significar muchas cosas &ndash; Y no quiero que te embaraces. Tambi&eacute;n puedo asegurarte que estoy limpio de cualquier enfermedad de transmisi&oacute;n sexual, por si ten&iacute;as el pendiente &ndash; la mir&eacute; de soslayo y not&eacute; que me observaba<\/p>\n<p>&#8211; Es bueno saberlo &ndash; hizo una pausa elocuente y continu&oacute;<\/p>\n<p>&#8211; Lo siento&hellip; &ndash; me disculp&eacute;<\/p>\n<p>&#8211; No hay problema.<\/p>\n<p>&#8211; Eres espectacular &ndash; le ensalc&eacute; &ndash; coges delicioso.<\/p>\n<p>&#8211; Gracias &ndash; me contest&oacute;, aunque no era la respuesta que esperaba. Me gir&eacute; a ella y sonre&iacute; abiertamente. Comenc&eacute; a acariciar su hombro con delicadeza.<\/p>\n<p>&#8211; Si te apetece, dame unos 5 minutos y repetimos la faena &ndash; propuse un tanto nervioso por mi desempe&ntilde;o, puesto que era ella y me aterraba que el acto hubiese sido insatisfactorio.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute; esperas de esto? &ndash; me pregunt&oacute; tras un instante de silencio donde ella estaba mirando hacia la nada y suspirando.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;A qu&eacute; te refieres? &ndash; respond&iacute; confuso.<\/p>\n<p>&#8211; Probablemente no hay manera de decirlo con delicadeza, as&iacute; que&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Ya s&eacute; que s&oacute;lo es sexo casual &ndash; le interrump&iacute; adivinando sus pensamientos &ndash; Perdona que te haya interrumpido, pero como yo lo veo, ser&iacute;a demasiado complicado. &iquest;Es m&aacute;s o menos lo que me ibas a decir?<\/p>\n<p>&#8211; Algo as&iacute; &ndash; me respondi&oacute; con una expresi&oacute;n que me fue dif&iacute;cil identificar &ndash; Es que siento que siempre te involucras demasiado en tus relaciones y jam&aacute;s imagin&eacute; que t&uacute; fueras de esos tipos que se les da el sexo casual.<\/p>\n<p>&#8211; Normalmente no soy as&iacute; &ndash; acept&eacute; &ndash; Pero eres t&uacute; y&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;C&oacute;mo que soy yo? &ndash; me interrumpi&oacute; un poco m&aacute;s seria<\/p>\n<p>&#8211; Bueno, siempre te admir&eacute; y me gustaste &ndash; le confes&eacute; &ndash; No es que tuviera un crush por ti o algo as&iacute;&hellip; creo que m&aacute;s bien fue un &ldquo;amor plat&oacute;nico&rdquo; porque yo sab&iacute;a que nunca te fijar&iacute;as en m&iacute; ni te llegar&iacute;a a gustar. De hecho, no tengo idea de por qu&eacute; est&aacute;s aqu&iacute;, si hace rato me bateaste gacho. No es que te est&eacute; despreciando, al contrario, le agradezco al cielo o a quien sea por todo esto &ndash; y nos se&ntilde;al&eacute; sonriendo, desnudos.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Y t&uacute; c&oacute;mo sabes si me gustas o no? &ndash; me reclam&oacute; un tanto airada &ndash; Eso es lo que pasa con los hombres, que siempre asumen cosas cuando ni siquiera tienen la decencia de preguntarnos y para colmo act&uacute;an en consecuencia<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Te gustaba o te gust&eacute; en alg&uacute;n momento? &ndash; le pregunt&eacute; y esa duda me carcom&iacute;a desde hac&iacute;a mucho tiempo<\/p>\n<p>&#8211; Bueno, no&hellip; &#8211; me confes&oacute; y algo en m&iacute; se quebr&oacute;, aunque dicha informaci&oacute;n la sab&iacute;a por adelantado &ndash; Adem&aacute;s t&uacute; siempre andabas con alguien.<\/p>\n<p>&#8211; En eso llevas raz&oacute;n &ndash; admit&iacute; &ndash; Bueno, para el caso es lo mismo &ndash; cort&eacute; el rollo para tratar de tranquilizarla, a pesar de que me encantaba verla as&iacute;, cuando sus emociones crec&iacute;an en intensidad. Era eso, precisamente, uno de los rasgos m&aacute;s atractivos para m&iacute; &ndash; Te prometo que no te voy a buscar ni te mandar&eacute; mensajes cursis o corta venas. Entiendo que hay innumerables factores que har&iacute;an de la supuesta relaci&oacute;n, algo quim&eacute;rico. Me gustas y siempre me has gustado. Mucho, much&iacute;simo, pero no soy tonto.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Te gustar&iacute;a que esto llegara a m&aacute;s? &ndash; pregunt&oacute; y me mir&oacute; con m&aacute;s seriedad<\/p>\n<p>&#8211; Eso tampoco es algo sencillo de responder &ndash; coment&eacute; tratando de apartar la mirada de ese cuerpo que comenzaba a excitarme nuevamente y no pude reprimir la erecci&oacute;n que se me estaba formando. Ella lo not&oacute; y sonri&oacute; levemente &ndash; Sin pensarlo, por supuesto que s&iacute;. Pero cualquier decisi&oacute;n referente a esos temas, siempre se tiene que considerar. Ambos somos padres de dos criaturas y tenemos trabajos que no nos gustar&iacute;a dejar. La distancia es otro punto a considerar. No nos conocemos lo suficiente para emitir un juicio correcto de ambos y, sinceramente, a esta altura del partido me dar&iacute;a hueva volver a empezar en aras de un incierto. Hay muchas, much&iacute;simas otras cosas que intervienen&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Se ve que lo has analizado mucho &ndash; apunt&oacute; con precisi&oacute;n quir&uacute;rgica, delat&aacute;ndome<\/p>\n<p>&#8211; Bueno, como te dije, me gustas y mucho y en algunos momentos pens&eacute;&hellip; &#8211; comenzaba a confesarle de nuevo, pero eso no nos llevaba a ning&uacute;n lado&hellip; a menos que ella quisiera, pero no&hellip; eso no pod&iacute;a ser &ndash; Mira, la noche aun es joven y como ver&aacute;s &ndash; coment&eacute; se&ntilde;alando mi verga y me acerqu&eacute; a ella, acariciando sus piernas &ndash; quiero que contin&uacute;e. Despu&eacute;s de que terminemos, puedes mandarme a la chingada como mejor prefieras y prometo no agobiarte con nada.<\/p>\n<p>C&oacute;mo &uacute;nica respuesta obtuve un beso y su mano sobre mi miembro, masturb&aacute;ndolo. Nuevamente tom&eacute; la iniciativa y me coloqu&eacute; sobre ella, saboreando cada momento y cada segundo que durara aquella fantas&iacute;a que se hab&iacute;a vuelto realidad, esperando poder corresponder, aunque sea un poco con todo el placer que ella me estaba proporcionando.<\/p>\n<p>A las 8 de la ma&ntilde;ana y vestidos, nos despedimos con un beso fugaz, m&aacute;s por rigor que por deseo, al menos de su parte. Yo dudaba que ella tuviera el remolino de emociones que se acumulaban en mi interior, pero hab&iacute;a valido la pena&hellip; &ldquo;hab&iacute;a valido cada maldito segundo&rdquo;. Observ&eacute; su caminar y, por &uacute;ltima vez en mucho tiempo, me dediqu&eacute; a admirar descaradamente el sensual movimiento de sus caderas y su hermoso culo.<\/p>\n<p>&#8211; Gracias &ndash; le dije cuando abr&iacute;a su habitaci&oacute;n y sonri&oacute; cuando not&oacute; que le miraba las nalgas. Su &uacute;nica respuesta fue precisamente ese gesto, el cual que percib&iacute; sincero. Entr&oacute; a su cuarto sin dirigirme la palabra.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Cuando la conoc&iacute; por primera vez no llam&oacute; mucho mi atenci&oacute;n, aunque por ese entonces mi mente estaba preocupada por asuntos diferentes. Sin embargo, un d&iacute;a lleg&oacute; al sal&oacute;n de clases con un vestido que me hizo notarla como la mujer m&aacute;s espectacular que mis ojos hab&iacute;an tenido el privilegio de admirar. Fiel a mi [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6369,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":{"0":"post-20013","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-hetero"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20013","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6369"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20013"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20013\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20013"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20013"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20013"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}