{"id":20043,"date":"2019-02-14T23:00:00","date_gmt":"2019-02-14T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-02-14T23:00:00","modified_gmt":"2019-02-14T23:00:00","slug":"20043-milagros-la-gordita","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/20043-milagros-la-gordita\/","title":{"rendered":"Milagros, la gordita"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"20043\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Milagros est&aacute; de pie, desnuda frente al espejo. Son las 11 de la ma&ntilde;ana de un martes cualquiera.<\/p>\n<p>En su habitaci&oacute;n contempla su cuerpo desnudo. No es muy alta, 1,72 o as&iacute; y est&aacute; gorda, pesa 85 kilos. A sus 30 a&ntilde;os, solo se ha acostado con dos t&iacute;os. Fue en la universidad y est&aacute; segura de que se acostaron con ella solo por el morbo de hacerlo con una gorda. Desde entonces no ha vuelto a tener sexo con nadie.<\/p>\n<p>El espejo de su habitaci&oacute;n tampoco es muy alto. Solo llega hasta su pubis, y adem&aacute;s tiene una mesilla grande, una coqueta, la llamaba su madre, que oculta sus piernas si el espejo llegara hasta m&aacute;s abajo.<\/p>\n<p>Milagros empieza a tocarse las tetas, las tiene grandes como corresponde a una mujer de su peso. Las coge fuerte como si fuera un hombre el que se las tocase, apretando y soltando, sob&aacute;ndoselas bien. Despu&eacute;s de un rato tiene los pezones duros como piedras. Pasa a acarici&aacute;rselos. Son grandes como las ruedas de una radio antigua, como las que ten&iacute;an sus abuelos. No sabe porqu&eacute; le ha venido la imagen de la radio a la cabeza mientras se los toca.<\/p>\n<p>Enseguida nota la humedad en su co&ntilde;o. Baja su mano derecha hasta &eacute;l y comienza a masturbarse, toc&aacute;ndose sus labios. Pasa su mano por ellos, aun no quiere llegar a su cl&iacute;toris. Quiere retrasarlo lo m&aacute;s posible.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de un rato sus gemidos van en aumento. Est&aacute; gozando como una loca. Ahora si, roza su cl&iacute;toris y en unos pocos toques, llega al orgasmo.<\/p>\n<p>Se queda parada, recuperando la respiraci&oacute;n, con las manos agarradas a la mesilla, inclinada hacia delante, con sus pechos grandes ca&iacute;dos sobre ella.<\/p>\n<p>Se levanta y no se da cuenta de que ha dejado una mancha de sus fluidos en la mesilla con su mano derecha.<\/p>\n<p>Ya duchada, se viste. Despu&eacute;s de desayunar, baja a la farmacia que hay cerca de su casa. Necesita comprar tiritas y bastoncillos y esparadrapo. El esparadrapo casi nunca lo necesita, pero es algo que le gusta tener siempre en casa, no sabe porqu&eacute;.<\/p>\n<p>Cuando llega a la farmacia ve que el chico es nuevo. En su identificaci&oacute;n pone t&eacute;cnico. No es el se&ntilde;or Ruiz, el farmac&eacute;utico de siempre, lo que hace que le d&eacute; conversaci&oacute;n cuando le trae lo que ha pedido.<\/p>\n<p>No sabe porqu&eacute;, pero cree que es la primera vez en mucho tiempo, que un hombre la ve como una mujer sin importarle su peso.<\/p>\n<p>Cuando vuelve a casa, est&aacute; tan cachonda que tiene que volver a masturbarse pensando en el chico nuevo de la farmacia. Ha visto c&oacute;mo su culo se mueve al hacerlo porqu&eacute; no ha podido estarse quieta frente al espejo. Lo ha hecho en todas las posturas posibles y ha acabado corri&eacute;ndose como una cerda con la pierna subida a la mesilla.<\/p>\n<p>Ha dejado una mancha en el suelo de su habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Mira el reloj y se da cuenta de lo tarde que es. Casi no tiene tiempo para comer. Sale en pelotas por el pasillo hasta la cocina y all&iacute; se pone el sujetador y las bragas. Solo espera que ning&uacute;n vecino la haya visto desnuda a trav&eacute;s de la ventana.<\/p>\n<p>Ha sido un d&iacute;a duro de trabajo y Milagros llega a casa muy cansada. Cena algo ligero y se va a dormir pronto.<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente se despierta toda mojada. Ha tenido un sue&ntilde;o h&uacute;medo con el chico de la farmacia. No sabe que le ha dado con &eacute;l, pero quiere volver a verlo.<\/p>\n<p>Va varias veces en la semana a verle. Compra cualquier cosa, sin necesitarla. Hablan de cualquier cosa, hasta que a la semana siguiente se le ocurre algo, a ver si coge la indirecta.<\/p>\n<p>Entra directamente y tras dar los buenos d&iacute;as, coge una caja de condones del estante y se dirige a la caja. El chico, que se llama Roberto, le aconseja mejor comprar unos con estr&iacute;as.<\/p>\n<p>&mdash;Si tienes que hacerlo con condones porque no tomes la p&iacute;ldora, ll&eacute;vate de estos, as&iacute; tambi&eacute;n disfrutar&aacute;s t&uacute;.<\/p>\n<p>Milagros se pone colorada como un tomate.<\/p>\n<p>&mdash;Gracias por la ayuda.<\/p>\n<p>&mdash;Encantado de d&aacute;rtela. Y ya sabes, que los disfrutes.<\/p>\n<p>Su sonrisa es encantadora y nota que est&aacute; mojando las bragas otra vez.<\/p>\n<p>Va a salir de la farmacia, pero entonces se queda parada. Al haber comprado los condones, pensar&aacute; que tiene novio y no habr&aacute; cogido la indirecta, por lo que se da la vuelta y se dirige de nuevo al mostrador.<\/p>\n<p>&mdash;Me gustar&iacute;a saber si te apetecer&iacute;a tomar un caf&eacute; cuando terminaras.<\/p>\n<p>&mdash;Claro. Salgo a las 8 y media. Doy de comer al gato y quedamos.<\/p>\n<p>&iquest;Dar de comer al gato? &iquest;Eso significa que no tiene pareja? &iquest;O la est&aacute; vacilando?<\/p>\n<p>&mdash;Quedamos a las 8:45 en la cafeter&iacute;a que hay enfrente de la panader&iacute;a de Juli&aacute;n, &iquest;la conoces?<\/p>\n<p>&mdash;Si, compro el pan ah&iacute;.<\/p>\n<p>Se despiden y sale de la farmacia.<\/p>\n<p>Vuelve contenta a casa, aunque un poco azorada. No tiene ning&uacute;n vestido que pueda ponerse para la cita. De todas formas piensa que con unos vaqueros y una blusa estar&aacute; perfecta.<\/p>\n<p>Se contempla en el espejo de su habitaci&oacute;n donde se masturba. Tiene los muslos gordos con esos vaqueros y el culo le abulta, pero piensa que a Roberto no le ha importado para nada que est&eacute; gorda.<\/p>\n<p>En 5 minutos llega a la cafeter&iacute;a donde Roberto ya est&aacute; esper&aacute;ndola.<\/p>\n<p>Le cuenta que lleva poco en la farmacia y que le gusta mucho su trabajo. Ha tenido suerte en encontrar ese trabajo cerca de su casa y que le gusta conocer a gente tan encantadora como ella.<\/p>\n<p>Milagros est&aacute; encantada con el chico. Hasta cree que podr&iacute;a enamorarse de &eacute;l.<\/p>\n<p>Cuando terminan Roberto le propone seguir tomando algo en su casa. Milagros no puede rechazar la invitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Llegan a su casa. Es peque&ntilde;a pero acogedora.<\/p>\n<p>Toman un poco de vino y unos aperitivos. Milagros est&aacute; contenta, aunque no borracha, cuando oye algo que cree que acaba de imaginarse.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Te gustar&iacute;a probar los preservativos que te recomend&eacute;?<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; has dicho?<\/p>\n<p>&mdash;Eso, que si te gustar&iacute;a probar los preservativos.<\/p>\n<p>&mdash;Los tengo en casa, dice sonriendo, pensando que la est&aacute; vacilando como antes con lo del gato.<\/p>\n<p>Justo en ese momento, un gato blanco de angora, salta sobre el sof&aacute;. Ma&uacute;lla y se queda mir&aacute;ndola.<\/p>\n<p>Milagros piensa que iba en serio con lo del gato y por lo tanto tambi&eacute;n con lo de los preservativos.<\/p>\n<p>Roberto se abierto un par de botones de la camisa y puede adivinar en su torso depilado lo musculoso que est&aacute;.<\/p>\n<p>No puede aguantar el calent&oacute;n que lleva con el vino y la visi&oacute;n de su torso y Milagros se lanza sobre &eacute;l.<\/p>\n<p>Se besan con pasi&oacute;n, sobre todo por parte de ella. Se nota que hace siglos que no ha tenido sexo.<\/p>\n<p>Tumbados en el sof&aacute; se magrean mutuamente.<\/p>\n<p>&mdash;Desn&uacute;date ya. Le dice Roberto.<\/p>\n<p>Milagros se intenta quitar el pantal&oacute;n, pero sus muslos gordos no la dejan. Roberto la coge en brazos y la lleva a su habitaci&oacute;n. All&iacute; se lo quita como si nada. Ella lo mira desde abajo y le pregunta si no le importa que est&eacute; gorda.<\/p>\n<p>Le dice que a &eacute;l no le gustan las mujeres tan delgadas como se ven hoy en d&iacute;a y que le encanta su cuerpo.<\/p>\n<p>Se levantan los dos ya desnudos. Milagros se fija en que Roberto tiene en su habitaci&oacute;n un espejo id&eacute;ntico al suyo, solo que llega hasta el suelo porque no tiene ninguna mesilla.<\/p>\n<p>En el reflejo ve que no se ha depilado el co&ntilde;o. A Roberto parece no importarle, porque se ha agachado detr&aacute;s de ella y a empezado a jugar con sus labios con un dedo. Los acaricia, los abre y los soba. Milagros est&aacute; h&uacute;meda enseguida.<\/p>\n<p>Cuando cree que ya no puede m&aacute;s, Roberto pasa a acariciar los labios con su lengua y luego su cl&iacute;toris.<\/p>\n<p>Milagros se corre como una loca. Cuando Roberto se levanta, puede ver su tranca reflejada en el espejo. Es bastante grande.<\/p>\n<p>Roberto se va y vuelve con un cond&oacute;n estriado que le ense&ntilde;a en el espejo.<\/p>\n<p>&mdash;Me dan muestras de sobra. Vamos a ver qu&eacute; tal.<\/p>\n<p>La penetra despacio, muy lento para Milagros, que est&aacute; mojada como una camiseta en un concurso de camisetas mojadas. Ella quiere que se la folle con fuerza, pero parece que Roberto no tiene prisa, porque saborea su co&ntilde;o con su polla y su cond&oacute;n de estr&iacute;as yendo de dentro a fuera despacio, sin prisas, como si no hubiera un ma&ntilde;ana.<\/p>\n<p>Disfruta como una loca con el cond&oacute;n de marras. Ese estriado que lleva la est&aacute; volviendo loca. Cree que volver&aacute; a correrse de nuevo enseguida.<\/p>\n<p>Ahora Roberto acelera el ritmo, bombea fuerte, muy fuerte, oye como su pelvis choca con su culo. Roberto le mira el culo, no le importa que sea grande y que tenga celulitis.<\/p>\n<p>Siguen un rato m&aacute;s, follando fuerte, hasta que Milagros tiene un segundo orgasmo. Se agarra a los lados del espejo, no puede m&aacute;s, nunca ha disfrutado as&iacute; en su vida y cree que va a caerse al suelo.<\/p>\n<p>&mdash;Ah, ah, ah, ah, que gusto, que gusto, que gustooo&#8230;<\/p>\n<p>No sabe que le ha dado a Roberto, pero est&aacute; aguantado mucho.<\/p>\n<p>Al final, despu&eacute;s de una media hora, llega su turno.<\/p>\n<p>&mdash;Voy a correrme, le dice, voy a correrme, voy a correrme&#8230;<\/p>\n<p>Nota c&oacute;mo saca su polla de dentro y oye c&oacute;mo se quita el cond&oacute;n y nota su leche caliente derram&aacute;ndose sobre la raja de su culo, escurriendo hasta que cae al suelo.<\/p>\n<p>Cuando recuperan la respiraci&oacute;n, Milagros se da la vuelta y se sienta de culo en el suelo.<\/p>\n<p>&mdash;Por cierto, la pr&oacute;xima vez me gustar&iacute;a hacerlo contigo con unas botas puestas. &iquest;Sabes? Me encantan las mujeres con botas. Debo ser un fetichista de las botas, jajaja.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Y qui&eacute;n te ha dicho que quiera volver a hacerlo contigo, eh? Sonr&iacute;e picara.<\/p>\n<p>&mdash;Lo he supuesto por c&oacute;mo te has corrido.<\/p>\n<p>&mdash;Evidentemente que quiero volver a hacerlo contigo. Follas como los dioses y hace mucho que no me daban ca&ntilde;a como t&uacute; hoy. As&iacute; que, s&iacute;, quiero volver a hacerlo contigo.<\/p>\n<p>&mdash;De acuerdo, le dijo y la ayud&oacute; a levantarse del suelo.<\/p>\n<p>&mdash;Ahora si no te importa, me dar&eacute; una ducha. Me has puesto el culo perdido de semen, &iexcl;guarro! Y diciendo esto se re&iacute;a.<\/p>\n<p>Roberto se qued&oacute; mirando su culo mientras se bamboleaba al andar de camino a la ducha.<\/p>\n<p>Se dieron los tel&eacute;fonos y quedaron para un par de d&iacute;as despu&eacute;s.<\/p>\n<p>Roberto estaba ese d&iacute;a en la farmacia despachando, cuando Milagros entr&oacute; por la puerta. Se dirigi&oacute; directamente al mostrador e iba a decirle algo a Roberto, cuando el se&ntilde;or Ruiz sali&oacute; de la trastienda con unas cajas.<\/p>\n<p>Intenta disimular hablando con Roberto.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Y entonces el esparadrapo es mejor de tela o de pl&aacute;stico?<\/p>\n<p>&mdash;Yo lo llevar&iacute;a mejor de tela.<\/p>\n<p>Cuando el se&ntilde;or Ruiz vuelve a la trastienda, Milagros le dice en voz a baja a Roberto que no tiene botas en casa. Cree que ten&iacute;a unas, pero que debi&oacute; de perderlas cuando se mud&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;No te preocupes, le responde en voz baja, te comprar&eacute; unas.<\/p>\n<p>El d&iacute;a de la cita, Roberto la llev&oacute; a una zapater&iacute;a donde le compr&oacute; dos pares de botas. Milagros estaba encantada. Fue llegar a casa de Roberto y enseguida estaban desnud&aacute;ndose y ella poni&eacute;ndose las botas.<\/p>\n<p>Empezaron follando en el sof&aacute;. Roberto encima de ella. Milagros con las piernas abiertas y &eacute;l empujando fuerte. Con el cond&oacute;n estriado. Gem&iacute;a como un loco mientras su polla entraba y sal&iacute;a del co&ntilde;o de ella, que estaba m&aacute;s lubricado que nunca.<\/p>\n<p>&mdash;Roberto, Roberto, joder, que bien me follas, es tu polla y ese cond&oacute;n estriado, joder, sigue as&iacute;, sigue, sigue, m&aacute;s, m&aacute;s, m&aacute;s.<\/p>\n<p>Milagros tuvo un orgasmo y le clav&oacute; las u&ntilde;as en la espalda. Roberto se corri&oacute; despu&eacute;s de ella y sac&aacute;ndola, la llev&oacute; a su habitaci&oacute;n. La puso encima de &eacute;l y sin quitarse el preservativo, se la volvi&oacute; a follar. Pod&iacute;a verla en el espejo, de espaldas a &eacute;l y ver como botaba y botaba. No ten&iacute;a la polla a&uacute;n al m&aacute;ximo de su erecci&oacute;n, acababa de irse, pero era muy excitante notar c&oacute;mo el cond&oacute;n un poco arrugado le proporcionaba un placer enorme.<\/p>\n<p>Como cinco minutos despu&eacute;s, Milagros tuvo un segundo orgasmo.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ah, ah, ah! &iexcl;Me corro, Roberto! &iexcl;Eres una bestia! &iexcl;Un animal! &iexcl;No puedo m&aacute;s! &iexcl;Aaaah! &iexcl;Aaaah!<\/p>\n<p>&iexcl;Me corro! &iexcl;Me voyyy!<\/p>\n<p>Milagros segu&iacute;a botando sobre &eacute;l, incluso despu&eacute;s de haberse corrido. Roberto aguantaba porque hac&iacute;a poco que se hab&iacute;a corrido.<\/p>\n<p>Le meti&oacute; un dedo en el culo y a Milagros le doli&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ay! &iquest;Qu&eacute; haces? protest&oacute;, pero no estaba enfadada.<\/p>\n<p>&mdash;Nada, solo darte un poco m&aacute;s de placer, dijo gimiendo, casi sin respiraci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;Si ya me has dado todo el que ten&iacute;as, y le bes&oacute; en la boca, mientras segu&iacute;a foll&aacute;ndosela.<\/p>\n<p>Con el dedo hizo que volviera a correrse y sigui&oacute; bombeando, m&aacute;s fuerte, m&aacute;s duro, mir&aacute;ndose en el espejo y viendo c&oacute;mo ella segu&iacute;a botando sobre &eacute;l.<\/p>\n<p>Milagros estaba extasiada, ya eran 3 orgasmos los que hab&iacute;a tenido y Roberto todav&iacute;a aguantaba sin correrse.<\/p>\n<p>El cond&oacute;n se rompi&oacute; y ella se sali&oacute; de &eacute;l, no quer&iacute;a quedarse embarazada. Roberto al fin se corri&oacute; sobre su tripa.<\/p>\n<p>Se ducharon juntos y ella se qued&oacute; a dormir con &eacute;l. No quer&iacute;a que aquello terminase.<\/p>\n<p>Cuando se despert&oacute;, le hab&iacute;a dejado una nota en la mesilla:<\/p>\n<p>&ldquo;Ha sido el mejor polvo de mi vida&rdquo; Espero que hayas descansado. Te he dejado el desayuno preparado.<\/p>\n<p>Milagros sonri&oacute;, era el hombre perfecto, un caballero y una bestia en la cama.<\/p>\n<p>Aunque todo no pod&iacute;a ser perfecto en realidad.<\/p>\n<p>Tres d&iacute;as despu&eacute;s, Milagros volvi&oacute; a la farmacia. Le parec&iacute;a que eran muchos d&iacute;as sin verse, y no pod&iacute;a esperar m&aacute;s.<\/p>\n<p>No parec&iacute;a que hubiera nadie, ni siquiera clientes. Se dirigi&oacute; al mostrador y estaba vac&iacute;o. Se iba a dar la vuelta, cuando le pareci&oacute; o&iacute;r algo en la trastienda.<\/p>\n<p>La puerta estaba entreabierta. Alguien sentado frente a un televisor. No ve&iacute;a bien en la oscuridad.<\/p>\n<p>Se asom&oacute; un poco m&aacute;s y pudo ver c&oacute;mo el se&ntilde;or Ruiz ve&iacute;a un video porno. Cuando se acostumbr&oacute; a la oscuridad, pudo ver que el hombre estaba mene&aacute;ndosela. Si, estaba haci&eacute;ndose una paja como si fuera un adolescente.<\/p>\n<p>Milagros sali&oacute; de all&iacute; sin hacer ruido. Si se hubiera quedado un minuto m&aacute;s, podr&iacute;a haber visto que qui&eacute;n aparec&iacute;a en el video eran ella y Roberto.<\/p>\n<p>Al llegar al trabajo, llam&oacute; a Roberto, pero este no le contest&oacute;. Se puso nerviosa aunque intent&oacute; olvidarlo todo con el trabajo.<\/p>\n<p>Por la noche volvi&oacute; a llamarle, pero salt&oacute; el buz&oacute;n. No sab&iacute;a que pensar.<\/p>\n<p>Al volver a casa le dio por pasarse por la farmacia. Eran las 10 y 15 y evidentemente no habr&iacute;a nadie, pero vio una luz que sal&iacute;a de la trastienda.<\/p>\n<p>Toc&oacute; el cierre varias veces y cuando se iba a ir, le abrieron desde dentro. Era el se&ntilde;or Ruiz junto a Roberto. La acompa&ntilde;aron hasta la trastienda y all&iacute; le pusieron un video. Milagros no ten&iacute;a ni idea de que iba la cosa.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de una imagen en negro, vio a dos personas bes&aacute;ndose, cuando se dejaron de besar, comprob&oacute; que eran ella y Roberto. Entonces la giraba, su tripa se apoyaba contra el espejo y empezaban a follar.<\/p>\n<p>Por la posici&oacute;n estaba claro que Roberto tendr&iacute;a que tener una c&aacute;mara detr&aacute;s del espejo, como en las pel&iacute;culas.<\/p>\n<p>Milagros se volvi&oacute; hacia ellos ofendida y pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Y esto de qu&eacute; va? &iquest;Qu&eacute; pretend&eacute;is los dos?<\/p>\n<p>&mdash;El se&ntilde;or Ruiz tiene ya una edad, dijo Roberto. Siempre se ha sentido atra&iacute;do por ti, pero sab&iacute;a que siendo viejo, t&uacute; no te fijar&iacute;as en &eacute;l. As&iacute; que, continu&oacute; explicando, al poco de haberme contratado, me propuso seducirte para que pudiera grabar nuestros encuentros y con eso el estar&iacute;a satisfecho. Se excitar&iacute;a con tus videos y si no pod&iacute;a tenerte, se pajear&iacute;a contigo al menos.<\/p>\n<p>&mdash;Ahora que has descubierto nuestro secreto, dijo ahora el se&ntilde;or Ruiz, me gustar&iacute;a poder&#8230; follar contigo.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Y se cree que estoy tan loca para hacerlo con usted?<\/p>\n<p>Ahora habl&oacute; Roberto:<\/p>\n<p>&mdash;El se&ntilde;or Ruiz me ha propuesto que te pagar&aacute; la hipoteca de tu piso el tiempo que le quede de vida. Adem&aacute;s, no tiene familia por lo que te har&iacute;a su heredera universal.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Y todo eso por un polvo conmigo?<\/p>\n<p>&mdash;Uno solo no. Siempre que quiera, t&uacute; estar&aacute;s dispuesta a darle tu cuerpo. A entregarte a &eacute;l.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Ser&eacute; su esclava sexual?<\/p>\n<p>&mdash;No exactamente. Tambi&eacute;n te follar&eacute; yo, por lo que ser&aacute;s libre. Y cuando el muera&#8230; digo gui&ntilde;&aacute;ndola un ojo.<\/p>\n<p>Milagros no sab&iacute;a que pensar. Est&aacute;bamos en el siglo XXI, la esclavitud ya no exist&iacute;a, al menos en el mundo civilizado. Pero por otro lado, la propuesta de llevarse todo su dinero cuando muriera&#8230;<\/p>\n<p>Si le follaba bien, bien duro y bien fuerte, no cre&iacute;a que aguantase mucho.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Y si me niego? Le dijo, pero no muy convencida.<\/p>\n<p>&mdash;El se&ntilde;or Ruiz mandar&aacute; estos videos a tu madre. Es muy beata y no soportar&aacute; ver c&oacute;mo follas sin estar casada.<\/p>\n<p>&mdash;Dadme cinco minutos para pensarlo.<\/p>\n<p>&mdash;Est&aacute; bien.<\/p>\n<p>Milagros estaba sola, no ten&iacute;a nadie aparte de su madre, pero no se hablaba con ella desde hac&iacute;a mucho tiempo. No es que le faltara dinero para pagar el piso, pero tampoco le sobraba. El hecho de follar con el se&ntilde;or Ruiz le asqueaba, pero aunque Roberto fuera un cerdo, no le importaba porque luego se lo follar&iacute;a a &eacute;l.<\/p>\n<p>&mdash;Est&aacute; bien, acepto. &iquest;Cu&aacute;ndo empezamos? Milagros ya estaba dispuesta a todo.<\/p>\n<p>Roberto llev&oacute; a Milagros a la trastienda y cerr&oacute; la puerta para que la luz no se viera desde fuera.<\/p>\n<p>El se&ntilde;or Ruiz se baj&oacute; los pantalones y dej&oacute; su miembro al aire.<\/p>\n<p>&mdash;Empezaremos por una mamada si no te importa.<\/p>\n<p>&mdash;Claro que no.<\/p>\n<p>&mdash;Quiero que te quites la blusa y el sujetador, por favor.<\/p>\n<p>Milagros obedeci&oacute;, dejando sus pechos al aire. La polla del se&ntilde;or Ruiz reaccion&oacute; enseguida y casi se empalm&oacute; a la primera.<\/p>\n<p>Comenz&oacute; con la mamada, despacio. No tiene mucha pr&aacute;ctica en esto, pero enseguida oye los gemidos del se&ntilde;or Ruiz por lo que sabe que lo est&aacute; haciendo bien.<\/p>\n<p>&mdash;Para, para, le dice al cabo de un rato. Quiero correrme dentro de ti.<\/p>\n<p>Milagros se levanta y se desnuda del todo.<\/p>\n<p>&mdash;Tenga jefe, le dice Roberto. Pruebe un estriado.<\/p>\n<p>El se&ntilde;or Ruiz se pone el cond&oacute;n. Tumba a Milagros sobre la mesa que tiene en la trastienda y la abre de piernas. Se pone a comerle el co&ntilde;o, lo hace bastante bien, casi tan bien como Roberto. Mientras se lo est&aacute; comiendo, le dice que su mujer nunca le pidi&oacute; que lo hiciera. Que se buscaba putas con las que follar y pod&eacute;rselo comer.<\/p>\n<p>&iquest;Y a mi que me importa que hiciera de joven? F&oacute;llame ya, y c&aacute;llate, pensaba Milagros.<\/p>\n<p>En ese preciso momento se levant&oacute; y la penetr&oacute; sin m&aacute;s.<\/p>\n<p>Entraba y sal&iacute;a de ella como si nada. Milagros solo sent&iacute;a algo por el cond&oacute;n estriado, pero el t&iacute;o ni se molestaba en darla placer, solo disfrutaba &eacute;l. Cuanto m&aacute;s aceleraba, m&aacute;s jadeaba y m&aacute;s se cansaba. Milagros empezaba a pensar que iba a darle un infarto.<\/p>\n<p>Ya cerca del orgasmo, Roberto tuvo que sujetarlo porque se iba a caer. La imagen era curiosa. El viejo empujando mientras Roberto le sujetaba y Milagros abierta de piernas, viendo c&oacute;mo al viejo estaba a punto de darle algo.<\/p>\n<p>&mdash;D&eacute;jame, le dijo a Roberto. Ahora de pie.<\/p>\n<p>Roberto cogi&oacute; a Milagros y la levant&oacute;. La puso de pie y le abri&oacute; las nalgas y como si fuera un mamporrero, guio la polla del viejo hasta su co&ntilde;o y se la meti&oacute;.<\/p>\n<p>El viejo dio unas embestidas m&aacute;s y se corri&oacute; con un gemido fuerte. Milagros apenas hab&iacute;a disfrutado.<\/p>\n<p>Ahora pens&oacute; que menudo panorama tener que follar con el viejo. Al menos volvi&oacute; a pensar que no durar&iacute;a mucho y podr&iacute;a llevarse su dinero. Aunque no se fiaba mucho de que fuera verdad.<\/p>\n<p>Para Lara, mi m&aacute;s fiel lectora.<\/p>\n<p>Si os gustado y quieres escribirme y comentar, escribid a predicador111@hotmail.com.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Milagros est&aacute; de pie, desnuda frente al espejo. Son las 11 de la ma&ntilde;ana de un martes cualquiera. En su habitaci&oacute;n contempla su cuerpo desnudo. No es muy alta, 1,72 o as&iacute; y est&aacute; gorda, pesa 85 kilos. A sus 30 a&ntilde;os, solo se ha acostado con dos t&iacute;os. 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