{"id":20050,"date":"2019-02-17T23:00:00","date_gmt":"2019-02-17T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-02-17T23:00:00","modified_gmt":"2019-02-17T23:00:00","slug":"20050-el-dulce-placer-de-la-esclavitud-y-la-sumision-parte-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/20050-el-dulce-placer-de-la-esclavitud-y-la-sumision-parte-2\/","title":{"rendered":"El dulce placer de la esclavitud y la sumisi\u00f3n (Parte 2)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"20050\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Despu&eacute;s de comer me mantuvo a cuatro patas, hasta las ocho de la tarde fui usada como si fuese una mesa, sobre mi espalda coloc&oacute; varios objetos, tales como platos, ceniceros, vasos, todos llenos yo no pod&iacute;a moverme ni un mil&iacute;metro. Al principio la postura no era inc&oacute;moda y apenas sent&iacute;a el peso pero con el paso de las horas y su continuo acariciar mi entrepierna dej&aacute;ndome siempre al borde del orgasmo, mi mente no era capaz de asimilar todo el placer que sent&iacute;a, mis flujos ca&iacute;an por entre mis piernas manchando el suelo, intentaba pensar en cosas diferentes para no desairar a mi due&ntilde;a, tir&aacute;ndole lo que ten&iacute;a sobre mi espalda, aunque deseaba sentir el l&aacute;tigo en mi culo.<\/p>\n<p>Al fin lleg&oacute; la tarde. Me dej&oacute; ir. Se despidi&oacute; de mi mientras me pon&iacute;a la ropa interior, que hab&iacute;a tra&iacute;do de mi casa sobre la que me hab&iacute;a dejado &ldquo;mi due&ntilde;a&rdquo;, la cual me bes&oacute; ardorosamente antes de irme de su casa. El saber que era de ella, me hab&iacute;a dado una seguridad en mi que antes no ten&iacute;a, mientras caminaba sent&iacute;a las bolas en mi interior lo que hizo que mis pezones se pusieran duros y puntiagudos, y mi co&ntilde;o estuviese encharcado. Al entrar en mi casa, mi t&iacute;a ve&iacute;a noticias. Me salud&oacute; sin sospechar la doble vida que estaba llevando.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Bien as&iacute; podr&eacute; ocultar mi ropita de ramera&rdquo;, pens&eacute; para m&iacute;. &ldquo;T&iacute;a, que me voy a mi cuarto a seguir estudiando&rdquo;, les dije ocultando mi excitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Entr&eacute; en mi cuarto y me encerr&eacute;, seguidamente me desnud&eacute; qued&aacute;ndome solamente con las prendas que Sonia, &ldquo;mi due&ntilde;a&rdquo;, &ldquo;me hab&iacute;a regalado&rdquo;, aunque yo sab&iacute;a que se las tendr&iacute;a &ldquo;que pagar&rdquo; de alg&uacute;n modo. Esa noche no pod&iacute;a dormir de la excitaci&oacute;n y el placer que embargaban mi cuerpo y mi alma. Al d&iacute;a siguiente me puse mi propia ropa interior, nada que ver con la que gastaba Sonia, me sent&iacute;a peor que con la que hab&iacute;a escondido, pero en mi casa nadie ten&iacute;a que saber mi situaci&oacute;n de sierva de mi amiga. Me puse con los libros por delante pero al recordar todo lo que me hab&iacute;a ocurrido durante aquel fin de semana, era como si hubiese pasado un siglo desde que sal&iacute; de mi casa para estudiar con mi amiga, y ahora Ama, aquel s&aacute;bado noche en el garito donde me dej&eacute; llevar por mi instinto sexual y culmin&eacute; el domingo cuando Sonia, por capricho, me azot&oacute; con sa&ntilde;a y obtuve el orgasmo m&aacute;s salvaje que yo haya podido recordar, me corr&iacute; como una zorra, y en eso me quer&iacute;a convertir en la t&iacute;a m&aacute;s puta que nadie hubiera podido imaginar.<\/p>\n<p>Aquella noche tuve demasiados sue&ntilde;os, sobre todo relacionados con lo que hab&iacute;a vivido con mi Ama Sonia. A la ma&ntilde;ana siguiente, me vest&iacute; con una camisa normal, y con una falda que me llegaba por encima de la rodilla, cuando sal&iacute; de mi casa corr&iacute; al punto en el que Sonia y yo nos encontr&aacute;bamos todas las ma&ntilde;anas, aquel d&iacute;a quer&iacute;a estar puntual que no me esperase. Al llegar al punto donde nos reun&iacute;amos ya estaba esper&aacute;ndome.<\/p>\n<p>&bull; &ldquo;Cuando lleguemos a la Universidad, te quitas las bragas y el sost&eacute;n, no tienes permiso para llevarlas puestas, recuerda eres mi sierva y solo podr&aacute;s ir como yo te autorice&rdquo;, me dijo autoritariamente.<\/p>\n<p>&bull; &ldquo;S&iacute;, mi ama&rdquo;, le dije mirando al suelo.<\/p>\n<p>Al llegar a la Universidad me dirig&iacute; hacia los servicios, en la mochila ocult&eacute; mis bragas y mi sost&eacute;n, en el aula de ex&aacute;menes Sonia me hab&iacute;a reservado un lugar, a su derecha. Poco despu&eacute;s la vieja de qu&iacute;mica se pasea entre las mesas entregando los ex&aacute;menes, la muy puta ha hecho seis ex&aacute;menes de forma tal que nadie conozca los resultados de dos que tenga el mismo examen. Durante el examen le correg&iacute; al menos doce errores a mi Se&ntilde;ora, despu&eacute;s del examen el Director nos dio las vacaciones y en unos d&iacute;as tendr&iacute;a que recoger las notas, tanto las m&iacute;as como las de Sonia, ya que se iba con sus padres a la casa de su abuela.<\/p>\n<p>&bull; &ldquo;&iexcl;Ven sierva!&rdquo; me dijo con severidad.<\/p>\n<p>Yo no respond&iacute;, solamente segu&iacute; el camino, tanto el que segu&iacute;amos como el que ella me estaba abriendo en mi vida, que hab&iacute;a tomado en direcci&oacute;n hacia su casa, supuse yo y no me equivoqu&eacute;. A los pocos minutos me encontraba atravesando el umbral de su casa, record&eacute; lo que me dijo el d&iacute;a anterior de lo que deb&iacute;a hacer en cuanto entrase en su casa, y mi ropa cay&oacute; al suelo inmediatamente despu&eacute;s de cerrarse la puerta de la calle. Seguidamente me coloqu&eacute; a cuatro patas y segu&iacute; a mi propietaria.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Mam&aacute;, &iquest;me ayudas a terminar su adiestramiento?&rdquo;, pregunt&oacute; mi Se&ntilde;ora.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Puedo ayudarte, pero ten en cuenta que antes del uno de septiembre tenemos que estar lejos de aqu&iacute; y no podemos llev&aacute;rnosla&hellip; &ldquo;, le dec&iacute;a su madre.<\/p>\n<p>Al o&iacute;r aquello, me aterr&eacute; Sonia se iba y me iba a dejar sola.<\/p>\n<p>&bull; &ldquo;Procura disfrutar de nuestros &uacute;ltimos momentos juntas, ya que quiz&aacute; mi madre sea asignada a otro lugar en la empresa para la que trabaja&hellip;&rdquo;, me dijo Sonia dulcemente.<\/p>\n<p>De pronto alguien me tumb&oacute; oblig&aacute;ndome a ponerme de rodillas. Sonia cogi&oacute; unas cuerdas con las que at&oacute; mis manos por la espalda, y un collar de perra me fue puesto junto con una cadena. Sonia y su madre me cogieron por debajo de los hombros y me arrastraron hasta la habitaci&oacute;n que yo cre&iacute;a que era el dormitorio de alguna de ellas; result&oacute; ser un lugar en donde hospedaban a invitados. Me dejaron caer de rodillas ante una cama muy elegante, y enseguida engancharon la cadena a uno de los barrotes de la cama.<\/p>\n<p>&bull; &ldquo;Ahora contar&aacute;s cada azote que te d&eacute;, y nos dar&aacute;s las gracias por todo lo que hemos hecho por ti puta&rdquo; me dijo la madre de Sonia.<\/p>\n<p>Yo no tuve m&aacute;s remedio que aceptar la imposici&oacute;n de la madre de mi propietaria, recib&iacute; cincuenta golpes con la fusta que cont&eacute;, no s&eacute; como pero lo hice, y les agradec&iacute; el esfuerzo que realizaban para ense&ntilde;arme a ser una mujer complaciente con los caprichos de todo el mundo, a quien me entregasen. Mientras me azotaban volv&iacute;a sentir la misma sensaci&oacute;n de placer inenarrable, que en la tarde anterior me hizo disfrutar de dos orgasmos salvajes como nunca lo hab&iacute;a tenido, me estaba invadiendo cost&aacute;ndome trabajo el mantener la cuenta y el hablar en voz alta como me exig&iacute;an, haciendo que me volviese a correr de una forma salvaje. Me dejaron sola en la habitaci&oacute;n y pude reflexionar, algo que no hab&iacute;a hecho en los &uacute;ltimos d&iacute;as solamente dejarme llevar, sin pensar en el qu&eacute; estaba haciendo ni en sus consecuencias, en ese momento ten&iacute;a el culo como un tomate y me ard&iacute;a, pens&eacute; que en aquel momento no me podr&iacute;a ni poner la falda. Sorprendentemente no me cuestionaba nada, si a la madre de mi propietaria le apetec&iacute;a azotarme con sa&ntilde;a, yo no era nadie para oponerme a sus caprichos mi papel se resum&iacute;a en complacer a todo el mundo a quien Sonia me entregase.<\/p>\n<p>Esos pensamientos ten&iacute;a cuando entr&oacute; nuevamente la madre de Sonia y comenz&oacute; a ponerme algo fr&iacute;o sobre las partes golpeadas con ella, supongo que ser&iacute;a alg&uacute;n tipo de crema para el cutis o similar.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Esta tarde vendr&aacute;s por aqu&iacute;, mi hija estar&aacute; fuera y yo quiero ver que tal te portas, espero que sea como mi hija me ha dicho, porque de lo contrario lo vas a pasar muy mal putona, porque eso es lo que eres una puta que vender&aacute; su cuerpo para mantener a mi ni&ntilde;a&hellip; &ldquo;, me dijo severamente la madre de Sonia.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;S&iacute; Ama&rdquo;, fue la respuesta que le di a la madre de mi propietaria.<\/p>\n<p>La respuesta que le di tuvo que ser de su agrado porque me dedic&oacute; una media sonrisa, mientras me aplicaba la crema sobre las partes de mi cuerpo que fueron golpeadas por mi nueva Ama, la madre de Sonia.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ama, &iquest;puedo hacer una llamada a mi casa?&rdquo;, le pregunt&eacute; sin atreverme a mirarla a la cara.<\/p>\n<p>&bull;-&ldquo;&iquest;Mmm como para qu&eacute;?&rdquo;, me pregunt&oacute; inquisitorialmente.<\/p>\n<p>&bull; &ldquo;Me gustar&iacute;a&hellip; que me usasen como quisiesen, quiero mostrarles que yo les pertenezco en cuerpo y alma, que mi &uacute;nico af&aacute;n es ser SU ESCLAVA y SU PUTA&hellip;&rdquo;, le dije con toda la rabia que hab&iacute;a en mi.<\/p>\n<p>Me llev&eacute; una buena hostia por mi atrevimiento, y la madre de mi amiga insisti&oacute; para qu&eacute; quer&iacute;a llamar a mi casa y le cont&eacute; que para excusarme ante mi ausencia por aquel d&iacute;a, en mi interior se estaba instalando una idea muy atrayente para m&iacute; y era quedarme con mi amiga para siempre, yo como su sierva y ella como mi se&ntilde;ora, pero la vida me ten&iacute;a previstos otros caminos, similares al que deseaba pero con unos personajes que yo no esperaba. Con mi explicaci&oacute;n la madre de Sonia qued&oacute; convencida y me permiti&oacute; llamar a mi casa, (por supuesto ella me advirti&oacute; que estar&iacute;a &quot;bien vigilada&quot; y me de hecho me vigil&oacute; por atr&aacute;s); le cont&eacute; a mi t&iacute;a una media mentira y media verdad; ella me dej&oacute; pasar aquel d&iacute;a con mis propietarios, me hab&iacute;a sometido, voluntariamente a los caprichos de mis dos amas y se&ntilde;oras, era un objeto m&aacute;s de aquella casa, y me sent&iacute;a a gusto si&eacute;ndolo. No pod&iacute;a creer el camino de perdici&oacute;n al que estaba cayendo. Me sent&iacute;a contenta de ser una simple esclava y sierva sexual. Toda aquella tarde me utilizaron como quisieron: me obligaron a ponerme un traje totalmente indecente: unos tacones negros de charol de punta delgada y plataforma alta (15 cent&iacute;metros), adem&aacute;s de un traje que consist&iacute;a en uns especie de delantal tambi&eacute;n negro y de cuero muy ajustado a mi cuerpo; a mi abdomen. Dicho delantal estaba unido a un sost&eacute;n de tela rojo; un sost&eacute;n tan chico y escotado (se cerraba atr&aacute;s de mi espalda) que de hecho dejaba al descubierto gran parte de mis tetas e incluso mis pezones. El delantal ven&iacute;a unido en la parte de abajo a una minifalda del mismo color; una microfalda igual a las de las bailarinas de ballet (de color negro) muy levantada y min&uacute;scula: se pod&iacute;a ver tanto mis vellos p&uacute;blicos como el inicio de mi colita. Parec&iacute;a una ramera de la alta con dicho uniforme.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de que Sonia y su madre me usasen a su antojo, me dejaron regresar a mi domicilio, aunque yo me sent&iacute;a como un elemento m&aacute;s de aquella casa y la sent&iacute;a como m&iacute;a y no donde viv&iacute;a con mi t&iacute;a y dos mujeres que hac&iacute;an la limpieza; no se como lo hice pero logr&eacute; ocultar ante ellas tanto las marcas que me hicieron sobre mi cuerpo como las im&aacute;genes que tomaron mientras disfrutaban y abusaban de mi cuerpo. Esas im&aacute;genes son lo &uacute;nico que me queda de mi relaci&oacute;n con Sonia, pero no nos precipitemos y sigamos con el orden de las cosas. Aquella noche despu&eacute;s de saludar a mi t&iacute;a y cambiarme de ropa, cenamos las dos juntas. Posteriormente me fui a dormir. A la ma&ntilde;ana siguiente Sonia me estaba esperando en un parque cercano a mi casa, junto a ella hab&iacute;a una bolsa peque&ntilde;a, despu&eacute;s me mostrar&iacute;a el contenido de la misma. Me llev&oacute; hacia un piso situado en una de las zonas m&aacute;s lujosas de mi ciudad; para ser precisos, a un hotel lujos&iacute;simo de la ciudad. Pero un hotel ubicado en una zona de prostituci&oacute;n y vicio. Despu&eacute;s de pagar por una habitaci&oacute;n, ella me llev&oacute; del brazo hacia una habitaci&oacute;n del octavo piso. Nada m&aacute;s cerrar tras de mi la puerta del mismo comenc&eacute; a desnudarme, no hab&iacute;a hecho nada m&aacute;s que despojarme del sujetador cuando entraron dos desconocidos. Intent&eacute; cubrirme pero Sonia me solt&oacute; un fuerte bofet&oacute;n que hizo que me desnudase delante del mismo, aunque me puse roja como un tomate.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iquest;Quien te ha dado permiso para que averg&uuml;ences?, recuerda que eres MI PUTA y que puedo hacer contigo lo que quiera y si quiero entregarte a cualquiera lo har&eacute; y tu debes comportarte como si estuvieras conmigo. Y bueno amigos, a disfrutar de la puta; me pagas despu&eacute;s abajo.<\/p>\n<p>Al instante lo comprend&iacute;: yo iba a ejercer de prostituta. No pod&iacute;a creerlo: iba a ser una prostituta. Antes de irse, ella se par&oacute; atr&aacute;s de mi (yo estaba de rodillas tan como me lo hab&iacute;a ordenado, ante un sof&aacute;). Me jal&oacute; del cabello hacia atr&aacute;s, haciendo que yo tuviese que inclinar mi cabeza boca arriba.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Me han dicho que has disfrutado como una puerca, porque ser&aacute; lo &uacute;ltimo que podr&aacute;s ya que desde este momento solamente lo podr&aacute;s hacer con mi autorizaci&oacute;n, en caso de desobediencia ser&aacute;s castigada. A nadie le importa si sufres o disfrutas por lo que te queda prohibido que gimas y cuidadito con correrte sin mi permiso porque ser&aacute;s castigada con crueldad, recuerda que eres una esclava y todo lo que puedes hacer es porque YO te lo permito&hellip;&rdquo;, me dijo Sonia en un tono que no admit&iacute;a discusi&oacute;n.<\/p>\n<p>&iquest;Quer&eacute;is que contin&uacute;e con el relato?<\/p>\n<p>Escribir al correo: pau_minerva083@hotmail.com.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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