{"id":20077,"date":"2019-02-19T23:00:00","date_gmt":"2019-02-19T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-02-19T23:00:00","modified_gmt":"2019-02-19T23:00:00","slug":"20077-ya-soy-el-puto-del-equipo-vii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/20077-ya-soy-el-puto-del-equipo-vii\/","title":{"rendered":"Ya soy el puto del equipo (VII): Cena con hotel"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"20077\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>A las 7 de la tarde estaba Abelardo en mi casa, salud&oacute; a mi taita y ella le ofreci&oacute; una merienda consistente en una gigantesca magdalena hecha en casa, un sorbete de lim&oacute;n y una copa de champa&ntilde;a. A m&iacute; me prepar&oacute; un vaso de agua y una magdalena gigantesca.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;No te gusta el sorbete?, pregunto Abelardo.<\/p>\n<p>&mdash; S&iacute;, pero un sorbo peque&ntilde;o para cambiar el sabor de comidas y nada m&aacute;s.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Tampoco te gusta el champa&ntilde;a?<\/p>\n<p>&mdash; Mucho, pero con un plato en base a carnes.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;T&uacute; me tomas el pelo?<\/p>\n<p>&mdash; No, Abelardo es lo que hac&iacute;an mis padres y mi taita me lo ense&ntilde;&oacute;, son nuestras costumbres, Abelardo.<\/p>\n<p>&mdash; Lo entiendo, lo entiendo, nosotros los que no somos tan finos, lo bebemos cuando lo tenemos delante.<\/p>\n<p>&mdash; Mi taita pertenece a tu mundo pero se ha formado en casa y a m&iacute; me ha educado as&iacute;, por eso me pone agua y a ti champagne. Eso quiere decir que ya te quiere y que a m&iacute; me ha querido siempre.<\/p>\n<p>&mdash; Es decir, &iquest;que yo soy bienvenido a esta casa?<\/p>\n<p>&mdash; En efecto, si t&uacute; y yo dej&aacute;ramos de ser amigos, ella enfermar&iacute;a una larga temporada, y te mimar&aacute;, porque te quiere como de la casa.<\/p>\n<p>&mdash; Esto es una suerte para m&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash; Para ti es una suerte, para m&iacute; lo sigue siendo desde que nac&iacute;. Cuando mi taita quiere a alguien se convierte en un amor. Por cierto, &iquest;le has dicho d&oacute;nde vamos y con quien?<\/p>\n<p>&mdash; No me lo ha preguntado&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Pero podr&iacute;as dec&iacute;rselo, yo creo que s&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash; Y &iquest;qu&eacute; le digo?<\/p>\n<p>&mdash; A mi taita siempre la verdad, aunque te averg&uuml;ence.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Joder, Doro! &iquest;Voy a decirle que nos vamos a cenar con un t&iacute;o que nos ha follado a los dos?<\/p>\n<p>&mdash; Ya lo sabe, no se extra&ntilde;ar&aacute;, pero te amar&aacute; m&aacute;s y cuidar&aacute; de ti, igual un d&iacute;a la necesitas.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Entonces qu&eacute; hago?<\/p>\n<p>&mdash; Muy simple, nos despedimos de ellas te retrasas un poco respecto a m&iacute; y se lo dices, metes cualquier raz&oacute;n verdadera o posible y ella se queda tranquila.<\/p>\n<p>Acabamos de merendar y nos despedimos de mi taita. Cuando sal&iacute;, Abelardo se qued&oacute; un momento con ella y le esper&eacute; en la puerta. Cuando sali&oacute;, le dije:<\/p>\n<p>&mdash; No me mimes tanto a mi taita que es m&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash; Pero ya es tambi&eacute;n mi taita.<\/p>\n<p>Ella lo bes&oacute; con cuatro besos. Cuando hab&iacute;amos traspasado el portal de casa para acceder al taxi que nos esperaba, dice mi taita:<\/p>\n<p>&mdash; Dorito, &iquest;te vas sin besarme?<\/p>\n<p>&mdash; Ya te bes&eacute;, taita, pero como ya tienes otro ni&ntilde;o de quien cuidarte no te das cuenta.<\/p>\n<p>&mdash; Anda, ven aqu&iacute;, pajarito.<\/p>\n<p>Me dio seis besos y Abelardo desde atr&aacute;s le ense&ntilde;&oacute; dos dedos y luego con los &iacute;ndices de ambas manos hizo una cruz y se se&ntilde;al&oacute; a s&iacute; mismo, indicando: &laquo;Taita, le has besado con dos besos m&aacute;s que a m&iacute;&raquo;. Mi taita se ri&oacute; y le mand&oacute; dos besos al aire soplando con la mano. Me pareci&oacute; una bonita escena de cari&ntilde;o, mediante la cual Abelardo estaba consiguiendo ser mejor y m&aacute;s amigo m&iacute;o. Sab&iacute;a c&oacute;mo conquistar mi coraz&oacute;n.<\/p>\n<p>El taxi nos llev&oacute; al Camar&oacute;n rojo. Ambos pens&aacute;bamos que se trataba de un simple restaurante, pero s&iacute;, era el restaurante de un hotel por todo lo alto, ni me sonaba, ni sab&iacute;amos ninguno de los dos de su existencia, hasta tal extremo que Abelardo me lo ech&oacute; en cara como un reproche:<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;T&uacute;, tan rico y no sab&iacute;as que exist&iacute;a esto? Anda ya&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; T&uacute; sabes que mi riqueza est&aacute; en mi casa y muy reservada, que de ello no presumo, al menos hasta ahora y quien orienta mi vida es mi taita y don Ferm&iacute;n en lo econ&oacute;mico&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Qui&eacute;n es ese don Ferm&iacute;n?<\/p>\n<p>&mdash; El administrador, me dice taita que es honrado, y lo es.<\/p>\n<p>&mdash; No te f&iacute;es, creo que hasta a ella debe enga&ntilde;arla, pero t&uacute; ver&aacute;s, lo raro es que nunca te hayan tra&iacute;do aqu&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash; Mi taita no quisiera que saliera de casa, teme por m&iacute;&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; Bueno, bueno, ahora soy yo el que no me f&iacute;o&hellip;, &mdash;dijo Abelardo.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Por qu&eacute;?<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Para una cena con nosotros en un hotel?<\/p>\n<p>Razonando esto vislumbr&eacute; a la puerta a Gunnar y le dije a Abelardo:<\/p>\n<p>&mdash; All&aacute; est&aacute; Gunnar.<\/p>\n<p>Fuimos hasta donde &eacute;l estaba y, sin ning&uacute;n pre&aacute;mbulo, nos hizo pasar al comedor. Me pareci&oacute; una exageraci&oacute;n y unos lujos desorbitados. No entend&iacute; nada. El nombre de &laquo;Camar&oacute;n rojo&raquo; sonaba a un restaurante de playa, pero no a un hotel de cuatro estrellas. Ah&iacute; deb&iacute;a de haber gato encerrado. Pero Abelardo no se pudo aguantar, pensaba peor que yo y le dijo al m&iacute;ster:<\/p>\n<p>&mdash; No entiendo por qu&eacute; cenamos aqu&iacute;, en un hotel a las afueras de la ciudad, lejos de todas partes. Diga usted qu&eacute; pretende, porque no entiendo nada.<\/p>\n<p>&mdash; Es simple, Abelardo, nada ten&eacute;is que temer&hellip;, es este un lugar discreto&hellip; y por eso he registrado una habitaci&oacute;n para los tres, ma&ntilde;ana es domingo, no hay clases y no tendremos prisa en levantarnos&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; Entiende, Abelardo, que Gunnar nos ha invitado aqu&iacute; para pasar una noche maravillosa &mdash;intentaba yo calmar a Abelardo&mdash;, ya que hoy no podemos estar en el jacuzzi porque est&aacute; cerrado, nos ha invitado aqu&iacute; para hacer el amor en el hotel.<\/p>\n<p>&mdash; Doro, esto no es el amor&hellip;, esto se llama sexo, un polvazo de un viejo con dos j&oacute;venes&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; Si quer&eacute;is iros, no os lo impedir&eacute; ni lo tomar&eacute; en cuenta, pero soy yo el que os necesito y quiz&aacute; me he equivocado, no quisiera que pensarais&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; No, Gunnar, no queremos pensar, ya est&aacute; hecho, cenamos, follamos los tres, dormimos y lo dejamos estar ya en lo sucesivo, &mdash;dije, para que Abelardo no nos montara un drama a 16 km. de nuestra casa.<\/p>\n<p>&mdash; Bueno, yo no quisiera ser la manzana de la discordia &mdash;iba diciendo Abelardo&mdash; quiz&aacute; he comprendido mal, para m&iacute; estas cosas son del todo nuevas, pero pienso que Doro tiene raz&oacute;n y podemos estar en paz haciendo lo que ha dicho.<\/p>\n<p>Cenamos con paz y tranquilidad, al poco tiempo hab&iacute;amos olvidado todas las diferencias conversadas y las desconfianzas. Yo pensaba que Gunnar debi&oacute; ser m&aacute;s sincero cuando nos invit&oacute; y habernos comunicado que la cena inclu&iacute;a habitaci&oacute;n de hotel y sexo, pero a veces las personas no dicen todo para sorprender, no solo por mala intenci&oacute;n ni deseos perversos. A m&iacute; me merec&iacute;a el entrenador total confianza, a Abelardo recelo. Pens&eacute; que ya se ver&iacute;a por donde ir&iacute;a el asunto.<\/p>\n<p>Cuando fuimos a la habitaci&oacute;n, evidentemente ninguno de los tres llevaba pijama; adem&aacute;s, como sol&iacute;a ser mi costumbre no llevaba ropa interior, sino solo mis jeans, pero lo que es m&aacute;s grave, desde que Abelardo supo que yo no uso ropa interior, ven&iacute;a a casa sin ella y ese d&iacute;a le pas&oacute; lo mismo. Es decir que ambos sin dec&iacute;rnoslo, ya desde la cena, est&aacute;bamos pensando que dormir&iacute;amos sin pijama, ni ropa interior, sino desnudos, est&aacute;bamos totalmente expuestos a cualquier cosa o a pasar la noche en vigilia.<\/p>\n<p>Gunnar conect&oacute; el televisor y ya hab&iacute;a estado all&iacute; porque el canal ya hab&iacute;a sido escogido y apareci&oacute; una pel&iacute;cula porno gay con un tr&iacute;o. Entonces, una vez mostrado, propuso de manera extensa lo siguiente:<\/p>\n<p>&mdash; Vemos la pel&iacute;cula, son tres t&iacute;os buenos haciendo sexo; en cuando quiera cada uno, se desnuda y se insin&uacute;a a quien quiera para follarse o hacer con &eacute;l lo que aparezca en pantalla, as&iacute; uno tras otro. Pero antes quiero deciros que es muy importante tener en claro lo esencial, que es lo siguiente: vosotros sois el alma del equipo, los que hab&eacute;is conseguido la victoria m&aacute;s c&eacute;lebre de la historia de nuestro equipo, por lo mismo, hab&eacute;is causado la derrota m&aacute;s deshonrosa que ha recibido jam&aacute;s el Ventura. S&eacute; que lo hab&eacute;is conseguido porque entre los tres hemos Hecho un coraz&oacute;n y un alma. Lo que pretendo es que sigamos por este camino y obtengamos &eacute;xito tras &eacute;xito. Cada uno de vosotros no puede, los tres juntos podemos llevar a todo el equipo adelante hacia las victorias consecutivas.<\/p>\n<p>Con estas y otras palabras, no solo nos convenci&oacute; de lo que pretend&iacute;a y de su sinceridad, sino que nosotros mismos nos tranquilizamos. El mismo Abelardo lleg&oacute; a exclamar en un momento determinado:<\/p>\n<p>&mdash; Ahora s&iacute;, ahora entiendo perfectamente, estoy totalmente de acuerdo, &iquest;no te parece, Doro?<\/p>\n<p>&mdash; A m&iacute; me parece todo bien, pero yo no uno tanto las victorias del equipo con el sexo. Si ganamos mejor, pero me gust&aacute;is lo dos y ven&iacute;a pensando que en alg&uacute;n momento, en alg&uacute;n sitio, aunque fuera bajo un &aacute;rbol me la ibais a meter, pero eso me gusta, no me disgusta; yo no me tir&oacute; a por una pelota por el sexo, ni follo por el f&uacute;tbol, juego al f&uacute;tbol ya no s&eacute; por qu&eacute;, pues no me gustaba y me gusta ahora; follo porque es mejor que follar con alguien que simplemente casc&aacute;rsela.<\/p>\n<p>Me miraron y pensaron que yo era muy simple, pero me da lo mismo. Las cosas son las que son y como se ver&aacute; son muy simples. As&iacute; que en breve estuvimos, como era l&oacute;gico, follando Abelardo y yo en el suelo de la sala y Gunnar observ&aacute;ndonos sin intervenir. No ten&iacute;a ni ganas, parec&iacute;a disfrutar viendo la polla de Abelardo meti&eacute;ndose en mi culo y a m&iacute; gritando primero de dolor y luego de placer.<\/p>\n<p>Ahora bien, follamos magistralmente. Abelardo fue con cuidado para no hacerme da&ntilde;o, pero hay cosas que son inevitables. Nos follamos de cara, yo miraba su cara de esforzado, luego el sudor que chorreaba por nuestro cuerpo, la cara de placer de Abelardo y la aceleraci&oacute;n en su follada. Lo disfrut&eacute;. Abelardo seg&uacute;n me confes&oacute; despu&eacute;s en mi casa estaba feliz por poner envidia al m&iacute;ster, que se le hac&iacute;a la boca agua y su baba iba cayendo al suelo. En esa posici&oacute;n nos follamos uno al otro, luego de un breve descanso, nos la mamamos y volvimos a follar, yo penetr&eacute; a Abelardo, le doli&oacute; m&aacute;s, pero igualmente lo disfrut&oacute;, nos besamos, acostados, de pie, bailamos tarareando, hicimos el idiota totalmente idos y disfrut&aacute;ndolo.<\/p>\n<p>En todo el tiempo el m&iacute;ster ni se desvisti&oacute;, ni sac&oacute; su polla por su bragueta. Incluso Abelardo se atrevi&oacute; a hacer un par de fotos con su m&oacute;vil, las hizo autom&aacute;ticamente y nos pusimos uno junto al otro, Gunnar no intent&oacute; ponerse con nosotros, se qued&oacute; sentado. Las hizo con temporizador para ponerse &eacute;l y ya nos olvidamos de esas fotos. La verdad es que pasamos una noche feliz.<\/p>\n<p>Lleg&oacute; un momento en el que ten&iacute;amos que ir a acostarnos y por supuesto a follar los tres en la cama junto con Gunnar. As&iacute; pues, nos fuimos a la habitaci&oacute;n y son&oacute; el tel&eacute;fono de Gunnar. Contest&oacute; y puso cara de preocupado, esperamos que acabara de conversar y nos dijo:<\/p>\n<p>&mdash; Hay problemas en mi casa y tengo que ir de inmediato, vosotros pod&eacute;is quedaros aqu&iacute;, y ma&ntilde;ana, si no he venido, os vais cuando os parezca; no os preocup&eacute;is que todo est&aacute; pagado.<\/p>\n<p>Como ya estaba con el torso desnudo, se puso la camisa y la chaqueta y se despidi&oacute; de nosotros con cara de preocupado sin darnos un beso siquiera. Nos dej&oacute; con mal sabor de boca y con desgana. Como ya hab&iacute;amos follado bastante, decidimos darnos una ducha y marcharnos a mi casa. Desde la habitaci&oacute;n llam&eacute; con el m&oacute;vil a un taxi y, al que sal&iacute;amos, me percat&eacute; que aquello no era normal.<\/p>\n<p>&mdash; Abelardo, creo que esto no es normal, la cama de la habitaci&oacute;n era individual, ah&iacute; no cab&iacute;amos los tres ni por compromiso. Creo que nos la ha timado el m&iacute;ster y hemos ca&iacute;do como unos cagones.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;La hemos cagado, Doroteo, la hemos cagado! Este t&iacute;o se emborracha viendo chicos follando y luego huye.<\/p>\n<p>Nos duchamos r&aacute;pido para lavarnos el semen de nuestro cuerpo, salimos de la habitaci&oacute;n y, bajando por el ascensor serios por la preocupaci&oacute;n, salimos a la calle. Pronto lleg&oacute; el taxi y nos llev&oacute; a mi casa. Estaba esperando mi taita y se alegr&oacute; de vernos, nos prepar&oacute; un vaso de leche a cada uno para que nos acost&aacute;ramos. Mientras tom&aacute;bamos la leche en la cocina, nos dijo:<\/p>\n<p>&mdash; No los veo muy contentos.<\/p>\n<p>&mdash; Ya te contar&eacute;, taita, ahora estamos cansados.<\/p>\n<p>&mdash; Buenas noches.<\/p>\n<p>&mdash; Buenas noches, taita, &mdash;dijimos los dos a la vez.<\/p>\n<p>No pudimos dormir mucho, conversamos qu&eacute; podr&iacute;a haber pasado y si todo estaba preparado y nos hab&iacute;a timado, nos tranquiliz&aacute;bamos, pero desnudos uno junto al otro, el mismo nervio nos impidi&oacute; tener deseos de follar. Nos dormimos y despertamos tarde. Eran las 10 de la ma&ntilde;ana cuando Abelardo tocaba mi hombro para despertarme. Lo bes&eacute;, not&eacute; su erecci&oacute;n y yo reaccion&eacute;. Le ped&iacute; que me follara sin m&aacute;s, aunque me hiciera da&ntilde;o. Me penetr&oacute; de inmediato, no me hizo da&ntilde;o, no lo disfrutamos mucho pero el gusto de follar no me lo quita nadie, con lo que me gusta tener una polla dentro de mi culo. Nos fuimos a lavar y luego a desayunar. Tras el desayuno Abelardo se despidi&oacute; de mi taita y de m&iacute; y se fue en direcci&oacute;n a su casa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>A las 7 de la tarde estaba Abelardo en mi casa, salud&oacute; a mi taita y ella le ofreci&oacute; una merienda consistente en una gigantesca magdalena hecha en casa, un sorbete de lim&oacute;n y una copa de champa&ntilde;a. A m&iacute; me prepar&oacute; un vaso de agua y una magdalena gigantesca. &mdash; &iquest;No te gusta el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":12322,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":{"0":"post-20077","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-gays"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20077","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/12322"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20077"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20077\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20077"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20077"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20077"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}