{"id":20139,"date":"2019-02-25T23:00:00","date_gmt":"2019-02-25T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-02-25T23:00:00","modified_gmt":"2019-02-25T23:00:00","slug":"20139-mi-salvadora","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/20139-mi-salvadora\/","title":{"rendered":"Mi salvadora"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"20139\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Me llamo El&iacute;sabeth y soy una madre soltera de 24 a&ntilde;os, con una ni&ntilde;a maravillosa de 5. No me gusta hablar del padre de mi hija porque es una parte de mi vida que no quiero recordar, me resulta muy doloroso hacerlo. Lo importante de esa relaci&oacute;n es que ya forma parte del pasado y que el resultado de ella (mi hija Susana) a pesar de las dificultades que me ha hecho pasar tener que criarla yo sola, es lo mejor que me ha pasado en la vida y no me arrepiento de nada.<\/p>\n<p>Cuando decid&iacute; mandar a la mierda a mi exnovio yo ten&iacute;a trabajo de dependienta en una tienda de ropa, no el mejor trabajo del mundo pero ya llevaba unos a&ntilde;os all&iacute; y no me pod&iacute;a quejar del sueldo. Nos fuimos a un apartamento peque&ntilde;o en un bloque de pisos a las afueras de la ciudad. Solo ten&iacute;a una habitaci&oacute;n pero ten&iacute;a cama doble as&iacute; que Susana y yo pod&iacute;amos dormir juntas en esa cama perfectamente. Todo muy peque&ntilde;o pero era bonito, con buena luz y el edificio era bastante nuevo.<\/p>\n<p>Las cosas se torcieron cuando en la empresa quer&iacute;an reducir plantilla y me despidieron. Al principio estaba esperanzada porque me llamaban de muchas entrevistas para nuevos puestos de trabajo, pero cuando iba all&iacute; hab&iacute;a tal cantidad de gente aspirando al mismo puesto, que la probabilidad de conseguirlo era m&iacute;nima. Y efectivamente los meses iban pasando y no consegu&iacute;a ning&uacute;n empleo por malo o mal pagado que fuera. M&aacute;s o menos un a&ntilde;o despu&eacute;s de ser despedida tuve que dejar de pagar el alquiler del piso. Tendr&iacute;a que haberme ido a una habitaci&oacute;n en un piso compartido y no tener un piso entero, pero sin n&oacute;mina nadie quer&iacute;a alquilarme nada.<\/p>\n<p>Pronto me empezaron a llegar cosas de abogados y del juzgado y estaba claro que la fecha en la que nos iban a echar del piso se iba acercando. De mi familia no pod&iacute;a esperar ninguna ayuda, y cuando contact&eacute; con amigos para contarles mi situaci&oacute;n algunos quer&iacute;an ayudarme pero no pod&iacute;an, y otros directamente eran de los que solo est&aacute;n ah&iacute; cuando todo va bien pero cuando llegan las cosas importantes, se lavan las manos. Estaba empezando a estar bastante acojonada.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a una persona en el bloque que me transmit&iacute;a confianza y serenidad dentro de toda esta situaci&oacute;n tan fea. Era una mujer de unos treinta y tantos a&ntilde;os o quiz&aacute; cuarenta que parece que viv&iacute;a sola, y me ca&iacute;a bien sin apenas conocerla porque parec&iacute;a la t&iacute;pica joven profesional e independiente, se la ve&iacute;a siempre con el traje de oficina, arreglada y guapa, siempre con su bolsa de laptop y con su m&oacute;vil, saliendo temprano a trabajar y volviendo tarde. O vestida con ropa de deporte para ir al gimnasio que hab&iacute;a cerca del edificio. Parec&iacute;a trabajar demasiado, pero me encantan esas personas trabajadoras e independientes. Me daba que ser&iacute;a jefa o directiva. Cuando nos cruz&aacute;bamos en el portal siempre me saludaba con una sonrisa, yo creo que yo le ca&iacute;a bien tambi&eacute;n. Solo hab&iacute;amos tenido conversaciones cortas sobre cosas del portal o del barrio, casi por cumplir o por no tener esos silencios en el ascensor, pero se la ve&iacute;a que era maja, y parec&iacute;a gustarle tambi&eacute;n mi hija o los ni&ntilde;os en general. En una de esas veces que nos cruzamos sac&oacute; el tema de mi desahucio, y es que alguien habr&iacute;a visto alguna de las notificaciones que me llegaban, y los vecinos como parece ser que se aburren, pues les hab&iacute;a dado por hablar y cotillear de lo m&iacute;o, y ya muchos lo sab&iacute;an.<\/p>\n<p>Unas semanas m&aacute;s tarde, ya con la fecha de mi desahucio fijada y ya muy pr&oacute;xima, Isabel, que as&iacute; se llamaba la mujer, llam&oacute; a la puerta de mi apartamento. En principio solo me preguntaba casi inocentemente qu&eacute; tal me iba todo, aunque ya se imaginar&iacute;a lo mal que me iba. Se la ve&iacute;a muy inteligente y observadora, y yo ten&iacute;a claro que ella sab&iacute;a con exactitud como era mi situaci&oacute;n personal, sin haberle yo contado nada. De hecho, el motivo de su visita era (no me lo pod&iacute;a creer, pensaba que se trataba de una broma) para decirme que si no ten&iacute;a un lugar a donde ir que pod&iacute;amos quedarnos unos d&iacute;as en su casa hasta que encontrara algo. Sin pens&aacute;rmelo la abrac&eacute;, fue un poco raro ya que no ten&iacute;amos confianza, de hecho hasta ese d&iacute;a no sab&iacute;a ni cual era su nombre, pero quer&iacute;a abrazarla y demostrarle mi agradecimiento y mi cari&ntilde;o.<\/p>\n<p>Eso solo nos servir&iacute;a a mi hija y a m&iacute; para unos pocos d&iacute;as, pero al menos no era estar en la calle. El d&iacute;a antes del desahucio ya fui llevando mis cosas a casa de Isabel, sabiendo que no iba a ocurrir ning&uacute;n milagro con mi situaci&oacute;n laboral. El piso de Isabel era igual de peque&ntilde;o que el m&iacute;o, de hecho estaba en la misma letra, dos pisos encima del m&iacute;o por lo que eran iguales. As&iacute; que llev&eacute; solo lo justo y el resto vend&iacute; muchas cosas por internet y el resto las tuve que dejar ah&iacute;.<\/p>\n<p>El primer d&iacute;a en nuestra &ldquo;nueva casa&rdquo; se sent&iacute;a muy raro, por un lado era un lugar ajeno, pero por otro se sent&iacute;a como en casa. La cercan&iacute;a y generosidad de Isabel nos hac&iacute;an sentir en casa, y adem&aacute;s el piso estaba super bien decorado. Estaba claro que ella ten&iacute;a un muy buen puesto de trabajo, el piso lo ten&iacute;a en propiedad y la calidad de los muebles y electrodom&eacute;sticos era alta. Ella ten&iacute;a muy buen gusto al decorar y vestir. La verdad es que su vida era la que a cualquier chica le gustar&iacute;a tener al llegar a esa edad. Salvo el no tener pareja, pero eso no parec&iacute;a importarle. Trabajaba mucho y no parec&iacute;a querer depender ni econ&oacute;micamente ni emocionalmente de nadie.<\/p>\n<p>Esa noche prepar&eacute; la cena para las tres, hice mi plato estrella para intentar agradar a Isabel, un pescado en salsa que le encant&oacute;, cenamos genial, charlamos para seguir el proceso de conocernos, y a la hora de dormir lleg&oacute; un dilema en el que no hab&iacute;a pensado: al igual que en mi piso, solo hab&iacute;a una habitaci&oacute;n. Yo dije que mi ni&ntilde;a iba a dormir en el sof&aacute; del sal&oacute;n y yo en el suelo del sal&oacute;n al lado de ella. Isabel dijo que de ninguna manera, que mi hija y yo deber&iacute;amos dormir juntas en la cama grande y ella en el sof&aacute;. Cosa que yo de ninguna manera iba a permitir. Al final lo m&aacute;s l&oacute;gico fue que Isabel y yo, las dos adultas durmi&eacute;ramos en la cama, y mi hija en el sof&aacute;.<\/p>\n<p>As&iacute; quedamos y ya en la habitaci&oacute;n era un poco inc&oacute;modo. A pesar del buen rollo durante todo el d&iacute;a, estar en pijama delante de ella y en la misma cama era un poco raro. Pero no pod&iacute;a quejarme. Le di de nuevo las gracias y las buenas noches y me gir&eacute; de lado para intentar dormir. Entonces fue cuando romp&iacute; a llorar. No por sentirme mal, porque ten&iacute;amos un lugar donde dormir, pero supongo que fue por la tensi&oacute;n acumulada durante todo este tiempo, que cuando al final se arregla todo es cuando estallas. El caso es que Isabel se gir&oacute; hacia m&iacute; y me abraz&oacute; por detr&aacute;s, yo tambi&eacute;n agarr&eacute; su mano que quedaba delante de mi pecho, y nos quedamos en plan &ldquo;cucharita&rdquo;. Tras ese abrazo y esa acci&oacute;n reconfortante pronto dorm&iacute; como un beb&eacute;.<\/p>\n<p>_____________<\/p>\n<p>Tras unas semanas en esta nueva situaci&oacute;n, hab&iacute;amos establecido ya una rutina. Con Isabel trabajando tanto y yo en paro, yo era como la esposa que cuida de la casa y de la ni&ntilde;a en ausencia del &ldquo;esposo&rdquo;, o en este caso esposa. Yo manten&iacute;a la casa super limpia y ordenada, compraba y cocinaba, incluso al tener m&aacute;s tiempo y para agradar a Isabel estaba mejorando mis habilidades como cocinera probando nuevas recetas que encontraba en internet. Cen&aacute;bamos casi siempre las tres en casa, pero ella com&iacute;a en la oficina as&iacute; que yo le preparaba tambi&eacute;n el tupper para que se lo llevara al d&iacute;a siguiente. Por supuesto yo tambi&eacute;n llevaba a Susana al colegio, al m&eacute;dico o hac&iacute;a mis gestiones.<\/p>\n<p>Nos est&aacute;bamos haciendo muy amigas las tres, &eacute;ramos un equipo y nos ayud&aacute;bamos mutuamente. Luego por la noche en la habitaci&oacute;n ya solas nosotras dos, con mi hija ya dormida en el sal&oacute;n, Isabel y yo ten&iacute;amos otro rollo, habl&aacute;bamos ya de nuestras cosas importantes. Nos hab&iacute;amos convertido en confidentes una de la otra y nos cont&aacute;bamos nuestros problemas. Ella era en realidad una persona bastante reservada, pero conmigo se soltaba, con lo cual las cosas que me contaba a m&iacute; no se las confiaba a mucha gente. Eran por decirlo as&iacute; las t&iacute;picas conversaciones de alcoba. Otras noches simplemente pas&aacute;bamos el rato viendo series en su tablet. Lo de dormir abrazadas no se limit&oacute; a la primera noche para consolarme, sino que era lo habitual, y normalmente no s&eacute; porqu&eacute;, era ella la que quedaba detr&aacute;s de mi cuerpo abraz&aacute;ndome.<\/p>\n<p>Las tres viv&iacute;amos bien as&iacute; por lo que no se limit&oacute; a unos d&iacute;as o semanas sino que pr&aacute;cticamente nos hab&iacute;amos establecido all&iacute; definitivamente. Todo era perfecto, adem&aacute;s con el alto nivel adquisitivo de Isabel ten&iacute;amos todo lo que necesit&aacute;bamos. Pero no me sent&iacute;a bien estando ah&iacute; viviendo gratis, yo segu&iacute;a buscando y buscando empleo.<\/p>\n<p>Aunque la situaci&oacute;n cambi&oacute; tras lo que pas&oacute; cierta noche. Est&aacute;bamos como siempre en la cama viendo pelis en la tablet, pero como era viernes nos quedamos hasta m&aacute;s tarde y tambi&eacute;n hab&iacute;amos tomado vino en la cena. El rollo era diferente en fin de semana. Vimos una peli muy divertida, reimos mucho juntas, bromeamos&hellip; lo pasamos genial, le dije que era muy feliz all&iacute; y que la quer&iacute;a (era la primera vez que yo le dec&iacute;a eso), ella tambi&eacute;n me dijo que me quer&iacute;a y que se alegraba de haber empezado esta vida juntas, y entonces no s&eacute; muy bien por qu&eacute;, la bes&eacute;. Supongo que por el vino, o por lo guapa que es, o por el cari&ntilde;o que le tengo, o porque me sent&iacute;a bien. A ella le sorprendi&oacute; el beso pero tard&oacute; en apartarse, yo creo que le gust&oacute; lo que sinti&oacute;. Sonri&oacute; inc&oacute;modamente y me dio las buenas noches y se dispuso a dormir.<\/p>\n<p>________________<\/p>\n<p>Los d&iacute;as siguientes yo no pod&iacute;a estar m&aacute;s arrepentida de ese beso. La situaci&oacute;n se hab&iacute;a vuelto inc&oacute;moda entre nosotras, ella en cierto modo me evitaba, y estaba como algo enfadada. Para mi gran sorpresa, empez&oacute; a decir que estaba medio saliendo con un chico del trabajo. Y puede que fuera cierto a juzgar por los mensajes que llegaban a su m&oacute;vil o por lo que le o&iacute;a hablar por tel&eacute;fono. Cenaba menos en casa, y era cierto que cenaba con &eacute;l, porque yo a veces les ve&iacute;a llegar por la ventana y llegaba con &eacute;l. En una de esas veces pas&oacute; lo que ten&iacute;a que pasar, y es que les vi bes&aacute;ndose para despedirse, y la verdad es que me sent&oacute; fatal ver eso, me daba una especie de celos, o envidia, o las dos cosas a la vez.<\/p>\n<p>Por supuesto esa nueva situaci&oacute;n no imped&iacute;a que sigui&eacute;ramos en su casa o que durmi&eacute;ramos juntas, desde luego no nos iba a dejar en la calle. Adem&aacute;s &eacute;l ten&iacute;a su propio piso por lo que no hab&iacute;a temor a que &eacute;l en el futuro quisiera vivir con ella y Susana y yo acab&aacute;ramos en la calle. Por las noches era bastante inc&oacute;modo porque habl&aacute;bamos menos, adem&aacute;s ella ahora no se cambiaba de ropa delante de m&iacute; sino que se llevaba la ropa al cuarto de ba&ntilde;o y lo hac&iacute;a all&iacute;. Algunas noches no dorm&iacute;a en casa y cada vez que pasaba eso me mor&iacute;a de celos. La cama se sent&iacute;a enorme y fr&iacute;a para m&iacute; sola, y me imaginaba a Isabel disfrutando y siendo feliz con otra persona.<\/p>\n<p>Acab&eacute; conociendo a su chico, Marcos, algunas veces que ven&iacute;a a recogerla a casa. La verdad es que yo no s&eacute; por qu&eacute; simplemente no la esperaba abajo, Isabel le hac&iacute;a subir, yo creo que para que yo le viera y conociera, aunque ella seguramente hab&iacute;a notado mis celos. Ese gesto y muchos otros me hac&iacute;an pensar que Isabel buscaba de alguna manera reafirmar delante de m&iacute; su heterosexualidad. Cosa que yo ya sab&iacute;a y me daba igual, y yo tambi&eacute;n soy hetero y nunca hab&iacute;a estado con una chica. No necesitaba ense&ntilde;ar a su chico delante de m&iacute; todo el rato, pero le encantaba hacerlo. Puede que fuera porque ella es de una familia bastante conservadora, y aunque s&eacute; que ten&iacute;a sentimientos hacia m&iacute; prefer&iacute;a reprimirlos y llevar una vida m&aacute;s normal y m&aacute;s tradicional.<\/p>\n<p>Yo aparte de triste y con mal de amores, me preocupaba bastante por mi futuro. En unas semanas todo hab&iacute;a pasado de tener una buena vida en esa casa, y de estar cerca de tener una &ldquo;relaci&oacute;n&rdquo; (o como se llamara a lo que estaba surgiendo entre nosotras) con una chica que era un partidazo, como decimos en Espa&ntilde;a, a verme de nuevo sola y sin un duro ni casa donde vivir. Redobl&eacute; mis esfuerzos de b&uacute;squeda de empleo, pero ese tema cada vez me parec&iacute;a que estaba peor, y adem&aacute;s todos esos rechazos laborales estaban reduciendo mucho mi autoconfianza, lo cual me hac&iacute;a hacer peor las entrevistas de trabajo, en fin, un desastre. Susana no se enteraba mucho de lo que pasaba as&iacute; que por lo menos ella estaba tranquila<\/p>\n<p>____________________<\/p>\n<p>Sin embargo tal y como de golpe unas semanas antes todo se hab&iacute;a vuelto peor, en un solo d&iacute;a mi suerte cambi&oacute; de nuevo para bien, en un maravilloso d&iacute;a que siempre voy a recordar. Era un domingo de invierno pero de esos tan bonitos que hay en Madrid, que a pesar de hacer fr&iacute;o hay un sol esplendoroso y la gente disfruta del domingo en las terrazas tomando algo y descansando. Isabel estaba pasando el finde entero fuera con Marcos, ten&iacute;an una escapada en coche y hab&iacute;an salido ya el viernes por la tarde para volver el domingo tarde.<\/p>\n<p>Pero Isabel me llam&oacute; por tel&eacute;fono despu&eacute;s de comer dici&eacute;ndome que llegar&iacute;a algo m&aacute;s pronto, y que si me apetec&iacute;a tomar un caf&eacute; con ella en una terraza cerca de casa. Cuando baj&eacute; ella ya estaba all&iacute;, con la maletita que hab&iacute;a llevado al viaje. Charlamos de nuestro finde, ella habl&oacute; del suyo pero nada de Marcos, sino solo del lugar y de las cosas que hab&iacute;an visto. La notaba algo nerviosa y como triste. Yo le habl&eacute; de lo poco que hicimos Susana y yo el finde, estar en casa viendo pelis y pasando el rato.<\/p>\n<p>Tras dos caf&eacute;s y un buen rato all&iacute; yo ten&iacute;a la sensaci&oacute;n de que me quer&iacute;a decir algo y no se lanzaba, ya que por algo me hab&iacute;a dicho de vernos. Me empez&oacute; a contar que la escapada no hab&iacute;a ido bien, que su relaci&oacute;n no ten&iacute;a futuro, y que les faltaba feeling. Yo le dec&iacute;a que no se preocupara que todo mejorar&iacute;a. Pero entonces tom&oacute; aire, como si le costara mucho decirlo, y me dijo que en realidad lo que hac&iacute;a que no funcionara su relaci&oacute;n, es que cre&iacute;a que estaba enamorada de m&iacute;. Que Marcos era buen t&iacute;o y muy majete pero que no le atra&iacute;a, y que hab&iacute;a empezado a salir con &eacute;l por una especie de autoenga&ntilde;o sobre sus sentimientos hacia m&iacute;, y que tambi&eacute;n eso era un enga&ntilde;o hacia Marcos y no quer&iacute;a hacerle eso porque no se lo merec&iacute;a. Yo tom&eacute; su mano para reconfortarla, como amiga, pero nuestras manos unidas se sent&iacute;an de otra manera, m&aacute;s intima, como de pareja.<\/p>\n<p>Se me qued&oacute; mirando y es que efectivamente era mi turno para hablar. Le dije que sent&iacute;a lo de su relaci&oacute;n, porque quiero lo mejor para ella, pero que por otro lado me sent&iacute;a ilusionada tras saber esto, porque yo quer&iacute;a intentarlo con ella, y le confes&eacute; lo que ya era obvio, y es que yo tambi&eacute;n estaba enamorada de ella. Solo sonre&iacute;mos y nos relajamos, porque eso dejaba atr&aacute;s toda la tensi&oacute;n de las &uacute;ltimas semanas, y se ve&iacute;a venir un futuro muy bonito juntas. Despu&eacute;s de eso charlamos ya de cosas m&aacute;s banales. Pero al levantarnos para ir a dar un paseo por el parque que hab&iacute;a all&iacute; cerca, se me fue un poco la olla y la bes&eacute; all&iacute; delante de todo el mundo. Como siempre est&aacute;bamos tan t&iacute;midas e indecisas con lo nuestro, pens&eacute; que lo mejor era el tratamiento de choque y ser m&aacute;s directa. A diferencia de nuestro peque&ntilde;o beso en la cama, ese s&iacute; fue un beso de verdad, m&aacute;s largo y profundo. Me encantaron sus labios y su dulzura. Me dio algo de verg&uuml;enza delante de toda esa gente, no porque fueramos dos chicas, sino porque cualquiera que lo viera notar&iacute;a que ese hab&iacute;a sido nuestro primer beso.<\/p>\n<p>El paseo por el parque de la mano con ella en esa tarde de domingo fue de lo m&aacute;s bonito y rom&aacute;ntico que me ha pasado. Cay&oacute; alg&uacute;n otro beso t&iacute;mido m&aacute;s, y por supuesto charlar y charlar y contarnos nuestras vidas como hac&iacute;amos antes de esa fase en la que estuvimos distanciadas.<\/p>\n<p>En casa yo prepar&eacute; la cena para las tres mientras Isabel en su PC de trabajo preparaba algo ya para la semana de trabajo que ya casi llegaba. Cenamos las tres y pronto ya Susana estaba dormida y fuimos a la habitaci&oacute;n. Era la primera vez que nos qued&aacute;bamos solas tras reconocernos nuestros sentimientos. De nuevo tuve que ser yo la m&aacute;s lanzada y me acerqu&eacute; a ella, rode&eacute; su cuello con mis brazos y la bes&eacute;, pero esta vez deteni&eacute;ndonos en el beso, transmiti&eacute;ndonos nuestro amor, disfrutando de la suavidad de los labios de la otra. Estuvimos as&iacute; un largo rato, tanto por lo rico que era, como por la timidez de saber lo que llegaba despu&eacute;s. Los besos se fueron haciendo m&aacute;s intensos y nuestras lenguas ya invad&iacute;an la boca de la otra, y se rozaban entre ellas con suavidad. Yo ya empezaba a notar algo ah&iacute; abajo, hasta entonces no sab&iacute;a si mi atracci&oacute;n hacia Isabel era solo emocional o iba a trascender a lo sexual, pero la humedad de mi sexo me lo dejaba bastante claro. Sus brazos, que rodeaban mi cintura, a veces bajaban y sus manos empezaron a acariciar y magrearme el culo por encima del pijama de algod&oacute;n.<\/p>\n<p>Mis manos en cambio se fueron a sus pechos, llevaba mucho tiempo queriendo hacer eso, los ten&iacute;a grandes a pesar de estar bastante delgada, y eran redondos y suaves. Yo ya estaba en pijama pero ella segu&iacute;a con la ropa, una blusa blanca con escote y pantalones vaqueros. Me encantaba sob&aacute;rselos por encima de la tela suave de la blusa, pero pronto empec&eacute; a desaboton&aacute;rsela, y al rato ya estaba en el suelo, pero no la quit&eacute; el sujetador, simplemente segu&iacute; abraz&aacute;ndola y sintiendo la suavidad y calor de su piel. La notaba nerviosa as&iacute; que apagu&eacute; la luz principal y dej&eacute; solo una luz muy tenue, lo justo para no estar a oscuras.<\/p>\n<p>Mientras segu&iacute;amos bes&aacute;ndonos tom&eacute; su mano y la llev&eacute; a mi entrepierna, invit&aacute;ndola a tocarme por encima de la ropa. Seguro que notaba mi calor ah&iacute; abajo, y a m&iacute; me pon&iacute;a a&uacute;n m&aacute;s cachonda. Pronto me quit&eacute; la parte de arriba del pijama y vio mis pechos por primera vez. Tard&oacute; un rato pero pronto estaba toc&aacute;ndolos con cuidado. Yo no tard&eacute; mucho en quitarle a ella el sujetador y dejarlo junto al montoncito de nuestras ropas que se iban acumulando en el suelo.<\/p>\n<p>Nos tumbamos en la cama a seguir bes&aacute;ndonos, pero ya se me cansaba la lengua de tanto besarla. Baj&eacute; a sus pechos y empec&eacute; a besarlos, y con cuidado llegu&eacute; a su pez&oacute;n y me lo met&iacute; en la boca, humedeci&eacute;ndolo con la lengua y tratando de darle el m&aacute;ximo placer a Isabel. Ella ya no me tocaba el sexo por encima de la ropa sino que su mano ya estaba dentro, as&iacute; que ya deb&iacute;a haber notado lo mojada que estaba. Sus dedos finos y delicados se sent&iacute;an incre&iacute;bles desliz&aacute;ndose entre mis labios vaginales y rozando mi cl&iacute;toris. Estuvimos as&iacute; un buen rato en el que notaba como el placer se iba acumulando en mi sexo y en mis sentidos. Yo alternaba entre un pecho y otro y mientras ten&iacute;a la boca en uno ten&iacute;a la mano en el otro, que era ya f&aacute;cil de estimular gracias a la saliva que ya hab&iacute;a ah&iacute;. Yo me termin&eacute; de quitar los pantalones del pijama y las braguitas, para facilitar su estimulaci&oacute;n manual, y le dije que lo hiciera m&aacute;s r&aacute;pido y m&aacute;s intenso, estaba llegando al orgasmo. En pocos minutos me corr&iacute; como una loca, ahogando mis gemidos en el pecho de Isabel.<\/p>\n<p>Al rato la mir&eacute; sonriendo, me daba la sensaci&oacute;n que ella ya lo daba por acabado y quiz&aacute; otro d&iacute;a yo le har&iacute;a correrse a ella. Pero yo quer&iacute;a hacerla disfrutar. Le quit&eacute; los vaqueros no sin esfuerzo ya que eran bastante ajustados. Ten&iacute;a unas braguitas de encaje color violeta, que pronto tambi&eacute;n acabaron en el suelo. Me dediqu&eacute; a disfrutar de la suavidad de sus muslos con mis manos y mi boca, bes&eacute; toda su piel, y mi nariz percib&iacute;a ya el olor de su excitaci&oacute;n. Mis besos fueron trazando un camino hacia el interior de sus muslos y finalmente llegaron a su sexo, ah&iacute; los besos pasaron a ser peque&ntilde;os lametones. Nunca hab&iacute;a hecho eso pero solo me limit&eacute; a hacer lo que me gustaba que me hicieran a m&iacute;. El olor y el sabor pensaba que me iban a resultar desagradables, pero siendo el olor de Isabel, me encantaba. Pronto vi que lo estaba haciendo bien, cuando tocaba donde deb&iacute;a Isabel se estremec&iacute;a. Ten&iacute;a los ojos cerrados y se dejaba hacer. Altern&eacute; entre mi lengua y mis dedos en su cl&iacute;toris, o con la lengua en el cl&iacute;toris mientras met&iacute;a un dedo o dos en su sexo, haciendo el movimiento hacia fuera y dentro. No fui muy imaginativa, hac&iacute;a todo el rato lo mismo, pero viendo que le gustaba me limit&eacute; a seguir hasta que iba notando como su cuerpo se arqueaba, y pronto vi c&oacute;mo acababa de provocarle a Isabel su primer orgasmo de manos de una mujer. Segu&iacute; chupando y lamiendo con cuidado hasta que v&iacute; que sus sensaciones se iban bajando y su respiraci&oacute;n se iba recuperando. Fue discreta y silenciosa al correrse pero s&eacute; que fue un orgasmo muy intenso.<\/p>\n<p>Me apetec&iacute;a tumbarme a su lado y abrazarla pero prefer&iacute; ir primero al ba&ntilde;o a lavarme, luego fue ella y pronto est&aacute;bamos ya tumbadas, con el pijama y preparadas para dormir. Solo nos mir&aacute;bamos sin decir nada, pero sobraban las palabras. De lo poco que me dijo fue que le hac&iacute;a feliz, y que quer&iacute;a hacerme tambi&eacute;n a mi lo m&aacute;s feliz posible. Nos abrazamos y creo que yo me qued&eacute; pronto ya dormida en sus brazos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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