{"id":20149,"date":"2024-07-30T05:50:00","date_gmt":"2024-07-30T03:50:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/sexo-con-maduros\/20149-miradas-el-comienzo-de-una-historia\/"},"modified":"2024-07-30T05:44:33","modified_gmt":"2024-07-30T03:44:33","slug":"20149-miradas-el-comienzo-de-una-historia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/20149-miradas-el-comienzo-de-una-historia\/","title":{"rendered":"Miradas: El comienzo de una historia"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"20149\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">27<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Ve&iacute;a todas las tardes a aquella joven pareja en el parque. No tendr&iacute;an m&aacute;s de dieciocho a&ntilde;os y se ve&iacute;an muy enamorados. Siempre los observaba abrazados en alg&uacute;n banco y d&aacute;ndose besos. Dami&aacute;n pensaba que eran muy afortunados, especialmente el muchacho, por tener una novia tan bonita y cari&ntilde;osa.<\/p>\n<p>Dami&aacute;n bajaba todas las tardes al parque. Le gustaba observar a la gente, los ni&ntilde;os jugando, las madres detr&aacute;s de ellos luchando por darles la merienda a sus peque&ntilde;os, algunas parejas de j&oacute;venes inici&aacute;ndose en el bello acto de los primeros y besos y sensaciones. Las horas iban avanzando y esos muchachos siempre eran los &uacute;ltimos en irse. Dami&aacute;n desde la ventana de su casa pod&iacute;a observarlos. Era testigo mudo de los avances que daba esa relaci&oacute;n. Primero eran solo besos y abrazos inocentes, despu&eacute;s esos abrazos inocentes se convirtieron en abrazos profundos en los cuales los j&oacute;venes descubr&iacute;an la sensaci&oacute;n de tener otro cuerpo pegado al suyo.<\/p>\n<p>Cierto d&iacute;a Dami&aacute;n pudo observar como el muchacho introduc&iacute;a sus manos por debajo de la camiseta de su novia y acariciaba sus pechos. Nervioso no pod&iacute;a apartar la vista de la cara de ella, sus ojos semicerrados y su boca entreabierta delataba que aquello le estaba gustando. Dami&aacute;n no pudo evitar excitarse imaginando como ser&iacute;an los pechos de aquella chica. Otra tarde los vio escondi&eacute;ndose tras un &aacute;rbol y desde su ventana pudo ser testigo de c&oacute;mo aquella muchacha desabrochaba el pantal&oacute;n de su novio y lo masturbaba. Ella miraba en todas direcciones con miedo de ser descubierta. Dami&aacute;n pensaba que la pobre no estar&iacute;a disfrutando tranquilamente de aquella caricia que le daba a su chico.<\/p>\n<p>La visi&oacute;n de aquello le provoc&oacute; una sensaci&oacute;n de much&iacute;simo morbo y curiosidad. Nunca hab&iacute;a imaginado que a sus sesenta y ocho a&ntilde;os, una muchacha que podr&iacute;a ser su nieta, le iba a producir esa sensaci&oacute;n. Avergonzado, se masturb&oacute; al acostarse pensando en esa jovencita.<\/p>\n<p>Estuvo varios d&iacute;as pensando en aquella idea que le rondaba la cabeza. En cierto modo le avergonzaba hacerlo y tem&iacute;a que aquellos muchachos se sintieran ofendidos por su propuesta. Aquella tarde estaba decidido a dar el paso. Desde la ventana los vio sentados en el parque y decidi&oacute; bajar. A medida que se iba acercando su nerviosismo fue en aumento. Estaba a escasos metros cuando la mirada de ella se dirigi&oacute; a &eacute;l.<\/p>\n<p>-Buenas tardes pareja, que tal est&aacute;is?<\/p>\n<p>-Bien&hellip; -los dos respondieron casi al instante mir&aacute;ndose uno al otro. Con la mirada se preguntaban qu&eacute; quer&iacute;a ese se&ntilde;or.<\/p>\n<p>-Perdonar que os moleste un momento. Yo me llamo Dami&aacute;n y vivo ah&iacute; enfrente -se&ntilde;al&oacute; con su dedo la ventana de su casa- muchas veces os veo aqu&iacute; y es muy hermoso ver como os quer&eacute;is. Porque os quer&eacute;is mucho verdad?<\/p>\n<p>-S&iacute;, claro&hellip; -se miraron entre ellos sonriendo. Aquel se&ntilde;or parec&iacute;a muy amable y su voz delataba que era buena persona.<\/p>\n<p>-Supongo que por vuestra edad a&uacute;n viv&iacute;s cada uno con vuestros padres, verdad? -ellos asintieron- es normal. S&eacute; que es un fastidio no poder estar en un sitio m&aacute;s acogedor y sin pasar fr&iacute;o y por eso quer&iacute;a haceros una invitaci&oacute;n que me gustar&iacute;a que aceptarais.<\/p>\n<p>-Que proposici&oacute;n? -dijo el muchacho mirando a su novia y despu&eacute;s a ese se&ntilde;or.<\/p>\n<p>-Me gustar&iacute;a ofreceros mi casa&hellip;<\/p>\n<p>-Su casa? -esta vez fue la joven quien hizo la pregunta asombrada.<\/p>\n<p>-As&iacute; es, yo vivo solo y me gustar&iacute;a ofreceros mi casa para que no teng&aacute;is que estar aqu&iacute; en el parque pasando fr&iacute;o para poder estar juntos.<\/p>\n<p>-Pero tendr&iacute;amos que pagarle algo como si fuera un hostal?<\/p>\n<p>-No, no&#8230; ser&aacute; totalmente gratis. Simplemente a cambio os pedir&iacute;a que me dejarais ver como os quer&eacute;is.<\/p>\n<p>-Vernos?&hellip; -los muchachos sintieron verg&uuml;enza al pensar en esa situaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Si, pero tranquilos, yo estar&iacute;a sentado en un rinc&oacute;n de la habitaci&oacute;n y pr&aacute;cticamente ni os dar&eacute;is cuenta que este all&iacute;.<\/p>\n<p>Ellos se miraron con una mezcla de verg&uuml;enza y como pregunt&aacute;ndole al otro con la mirada que opinaba de lo que les acababa de ofrecer ese se&ntilde;or. Dami&aacute;n se dio cuenta que necesitar&iacute;an hablarlo.<\/p>\n<p>-No os preocup&eacute;is. Mirar, el portal de mi casa es ese y el piso es el segundo. Lo pens&aacute;is y ma&ntilde;ana si quer&eacute;is me llam&aacute;is en el telefonillo y ya os abro. Vale?<\/p>\n<p>-Vale, ma&ntilde;ana le diremos que decidimos.<\/p>\n<p>-Hasta ma&ntilde;ana pareja -Dami&aacute;n se alej&oacute; feliz de haber logrado dar ese paso de realizarles esa propuesta.<\/p>\n<p>Para Dami&aacute;n aquellas horas se le hicieron interminables. Por la noche volvi&oacute; a pensar en aquella pareja de adolescentes. Se imagin&oacute; c&oacute;mo ser&iacute;a aquella chiquilla desnuda. Volvi&oacute; a masturbarse pensando en ella.<\/p>\n<p>Por fin hab&iacute;a llegado la tarde. El d&iacute;a anterior hab&iacute;a hablado con esos j&oacute;venes y estaba muy nervioso e impaciente por saber que hab&iacute;an decidido. Se asom&oacute; a la ventana muchas veces con la esperanza de verlos y desconcertado ve&iacute;a aquel banco del parque vac&iacute;o. Se temi&oacute; que se hubieran enfadado por recibir aquella propuesta. Avergonzado comprob&oacute; que ten&iacute;a miedo de no volver a verlos aunque fuera en la distancia. Eran las siete y volvi&oacute; a asomarse a la ventana. Comenzaba a reprocharse el haber bajado la tarde anterior y decirles aquello. De pronto el sonido del timbre lo devolvi&oacute; a la realidad. Ser&iacute;an ellos? Se apur&oacute; en acercarse a la cocina y coger el telefonillo. Su voz son&oacute; nerviosa al preguntar qui&eacute;n era.<\/p>\n<p>-Dami&aacute;n, somos nosotros&hellip; -era la voz del muchacho- nos abre?<\/p>\n<p>-Subir&hellip; -su coraz&oacute;n comenz&oacute; a latir como hac&iacute;a muchos a&ntilde;os que no lo hac&iacute;a.<\/p>\n<p>Les abri&oacute; la puerta y all&iacute; los vio acercarse. No pudo evitar mirar disimuladamente de arriba a abajo a la chiquilla. Estaba muy guapa con aquel vestido azul. Ellos se acercaron a la puerta y parec&iacute;an dos corderillos asustados. Los mand&oacute; pasar e intent&oacute; tranquilizarlos. Intentando hacerlos sentir c&oacute;modos les propuso tomar unos refrescos en el sal&oacute;n y as&iacute; relajarse un poco.<\/p>\n<p>Ellos le dijeron que se llamaban Nuria y Carlos y que ten&iacute;an diecisiete a&ntilde;os. Como se hab&iacute;a imaginado ambos estudiaban. Dami&aacute;n los observaba en especial a Nuria. Ten&iacute;a un cuerpo muy bonito y su rostro era ani&ntilde;ado. Hablaban y en ning&uacute;n momento se soltaban sus manos entrelazadas. Le dijeron que era la primera vez que estar&iacute;an as&iacute; en un lugar c&oacute;modo juntos. Dami&aacute;n intentaba transmitirles tranquilidad pero &eacute;l era el primero en estar muy nervioso. Ese nerviosismo de aquel se&ntilde;or les gust&oacute; a ellos. Era como una muestra que aquella situaci&oacute;n era nueva para los tres.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de un rato charlando, Dami&aacute;n les propuso ense&ntilde;arles la habitaci&oacute;n. Al ver la cama grande se miraron entre ellos y se sonrieron. Dami&aacute;n se dio cuenta que la muchacha miraba el sill&oacute;n de la esquina y mir&oacute; ruborizada a aquel se&ntilde;or. Sab&iacute;a que desde ese rinc&oacute;n ese hombre la iba a mirar. Dami&aacute;n se dio cuenta de ese detalle y cruz&oacute; su mirada con la de ella y se sinti&oacute; avergonzado y desvi&oacute; la mirada. Les dijo que se pusieran c&oacute;modos y que se olvidaran que estaba &eacute;l. Dami&aacute;n los dej&oacute; solos unos minutos.<\/p>\n<p>Carlos al sentirse solo con su novia la abraz&oacute; y le pregunt&oacute; qu&eacute; tal estaba. Nuria le dijo que bien, que estaba muy nerviosa y avergonzada pero que le hab&iacute;a gustado como les hab&iacute;a tratado ese se&ntilde;or. Carlos bes&aacute;ndola le dijo que &eacute;l tambi&eacute;n pensaba lo mismo.<\/p>\n<p>-Intentemos olvidarnos que est&aacute; &eacute;l -le dijo bes&aacute;ndola y llev&aacute;ndola hacia la cama.<\/p>\n<p>Cuando se acerc&oacute; a la habitaci&oacute;n los vio desde la puerta sentados en la cama. En silencio los miraba besarse con pasi&oacute;n. Solo se escuchaba el sonido de sus besos profundos. Aquellos besos los hicieron desear acariciarse. Enseguida las manos del muchacho comenzaron a acariciar los pechos de la joven por encima del vestido. Se notaba que Nuria apenas ten&iacute;a experiencia pues su cuerpo reaccionaba igualmente a pesar de las caricias torpes de su chico. Suspiraba y gem&iacute;a al sentirse acariciada. Desde la puerta Dami&aacute;n los observaba&hellip;<\/p>\n<p>Carlos desabroch&oacute; la cremallera del vestido. Sus manos temblorosas estaban desnudando por primera vez a su novia. Nuria al sentir el vestido deslizarse, instintivamente dirigi&oacute; la mirada al rinc&oacute;n donde estaba el sill&oacute;n. Lo vio vac&iacute;o. Carlos desabroch&oacute; el sujetador y desnud&oacute; sus pechos. Dami&aacute;n sinti&oacute; su sexo erguirse de repente al mirar los pechos de aquella jovencita. Eran preciosos. Su tama&ntilde;o no era demasiado grande pero sus pezones si lo eran. Aquella imagen lo hizo excitarse mucho. Se abraz&oacute; a su novio. Este baj&oacute; por su cuello hasta besarle los pechos. Cerraba los ojos y gem&iacute;a. Nuria los abri&oacute; al sentir como su novio comenzaba a chupar sus pezones. Lo vio all&iacute; de pie en la puerta. Un intenso escalofr&iacute;o recorri&oacute; su espalda al sentir como aquel se&ntilde;or ten&iacute;a la mirada fija en sus pechos. Gimi&oacute; excitada. Dami&aacute;n ni siquiera se dio cuenta que estaba siendo observado cuando se acerc&oacute; al sill&oacute;n.<\/p>\n<p>Al bajarse el pantal&oacute;n no era consciente que aquella chiquilla miraba con curiosidad. Dami&aacute;n desnud&oacute; su polla y Nuria no pod&iacute;a evitar mirarla. El miraba con fascinaci&oacute;n aquellos pechos, ella miraba con verg&uuml;enza aquel sexo. Dami&aacute;n no pudo evitar rodear su polla con la mano y comenzar a masturbarse, cuando vio que Carlos le bajaba la braguita a su novia. Un gemido de la joven le hizo mirarla a la cara y se avergonz&oacute; al verse descubierto masturb&aacute;ndose. Carlos excitado le hizo el amor. Dami&aacute;n se masturbaba mirando absorto aquel co&ntilde;o joven y hermoso. Nuria excitada gem&iacute;a al sentir a su novio haci&eacute;ndole el amor. Sinti&oacute; mucha verg&uuml;enza al abrir los ojos para poder ver de nuevo el sexo de aquel se&ntilde;or. Le llamaba mucho la atenci&oacute;n mirar aquella polla. El se&ntilde;or se masturbaba r&aacute;pido. Comenzaron a temblarle las piernas y asombrada vio salir disparados varios chorros de semen. Nuria se corri&oacute; al ver como aquel se&ntilde;or se corr&iacute;a mir&aacute;ndola&hellip;<\/p>\n<p>Carlos y Nuria se vistieron mientras Dami&aacute;n se fue a dar una ducha. Estaban felices y sorprendidos por las sensaciones experimentadas. Carlos sent&iacute;a una extra&ntilde;a sensaci&oacute;n al comprobar que le hab&iacute;a dado morbo como ese se&ntilde;or miraba a su novia. Al ser un se&ntilde;or tan mayor no le provocaba celos. Su novia jam&aacute;s se fijar&iacute;a en un se&ntilde;or tan mayor. Nuria mientras se vest&iacute;a no pod&iacute;a dejar de pensar en c&oacute;mo ese se&ntilde;or la miraba. Tampoco pod&iacute;a sacar de su mente la imagen del sexo de ese hombre. Se sent&iacute;a rara y con reparo termin&oacute; de vestirse.<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente Nuria se despert&oacute; muy nerviosa. Toda la noche hab&iacute;a estado pensando en lo ocurrido la tarde anterior. Por primera vez desde que estaba saliendo con Carlos le hab&iacute;a mentido. Cuando hablaron por tel&eacute;fono ella le dijo que ten&iacute;a que hacer unos recados con su madre. Se duch&oacute; y prepar&oacute; sin dejar de pensar en lo que iba a hacer. Estaba muy nerviosa cuando lleg&oacute; y llam&oacute; al timbre. Estaba a punto de echarse atr&aacute;s y volver a casa cuando escuch&oacute; su voz.<\/p>\n<p>-Qui&eacute;n es?<\/p>\n<p>-Hola soy Nuria -su voz sonaba temblorosa.<\/p>\n<p>-Nuria? Que Nuria?<\/p>\n<p>-La novia de Carlos, &aacute;brame por favor&hellip;<\/p>\n<p>El sonido de la puerta se activ&oacute; y la joven empuj&oacute; la puerta y subi&oacute; por las escaleras, temerosa de que alguien la viera. Al llegar al segundo piso lo vio en la puerta esper&aacute;ndolo. Se ruboriz&oacute; al verlo.<\/p>\n<p>-Que sucede peque&ntilde;a? Y Carlos? -Dami&aacute;n estaba preocupado por si hab&iacute;a ocurrido algo.<\/p>\n<p>-Carlos no sabe que he venido. No pas&oacute; nada, solo que&hellip; -ella no sab&iacute;a c&oacute;mo explicarle el motivo de su inesperada visita- &#8230; perdone que este nerviosa.<\/p>\n<p>-Pasa cari&ntilde;o.<\/p>\n<p>La hizo pasar al sal&oacute;n y la invit&oacute; a sentarse. Dami&aacute;n no pod&iacute;a evitar pensar en lo bonita que era esa muchacha. Su novio ten&iacute;a mucha suerte, pensaba. La joven no sab&iacute;a c&oacute;mo explicarle lo que sent&iacute;a y &eacute;l intentaba ayudarla a que se expresara.<\/p>\n<p>-Cari&ntilde;o, no te sientas un bicho raro. Muchas personas sienten cosas que les hace sentirse raro pero no lo son -aquel hombre le hablaba con ternura y cari&ntilde;o- a mi me cost&oacute; mucho esfuerzo dar el paso de bajar al parque y deciros lo de venir a mi casa. Ayer me gust&oacute; mucho veros, lo reconozco&hellip; No pienses mal de mi chiquilla.<\/p>\n<p>-No pienso mal de usted, a mi tambi&eacute;n me gust&oacute;&hellip; -enseguida al darse cuenta de que acababa de reconocer lo que le pasaba se ruboriz&oacute; y call&oacute;- &#8230; me siento rara.<\/p>\n<p>-Es por eso que has venido esta tarde, verdad? -Dami&aacute;n mir&oacute; a Nuria y un escalofr&iacute;o recorri&oacute; su cuerpo al ver como la ni&ntilde;a asent&iacute;a con la cabeza- tranquila cari&ntilde;o. Nadie lo sabr&aacute;.<\/p>\n<p>-Gracias, es usted muy bueno conmigo -Nuria diciendo eso se abraz&oacute; muy nerviosa a ese se&ntilde;or ocultando su cara en el pecho de Dami&aacute;n.<\/p>\n<p>-Nuria yo no veo tu cara, te voy a hacer unas preguntas y responde con la cabeza&hellip;<\/p>\n<p>La cabeza de la joven se movi&oacute; afirmativamente&hellip;<\/p>\n<p>-S&eacute; que est&aacute;s nerviosa pero&hellip; Te ha gustado dar el paso de venir sola a mi casa?<\/p>\n<p>Nuria movi&oacute; la cabeza asintiendo&hellip;<\/p>\n<p>-Has venido porque deseas que vuelva a mirarte?<\/p>\n<p>Dami&aacute;n esper&oacute; unos segundos y por fin la joven asinti&oacute; de nuevo.<\/p>\n<p>-Tranquila cari&ntilde;o -Dami&aacute;n le hablaba con ternura al o&iacute;do de la muchacha- a mi tambi&eacute;n me gust&oacute; mucho verte y ser&iacute;a muy feliz si me permitieras verte desnuda de nuevo. Me dejar&aacute;s volver a verte cari&ntilde;o?<\/p>\n<p>Dami&aacute;n al sentir como la joven asent&iacute;a sinti&oacute; que se excitaba y su cuerpo reaccionaba&hellip;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>27 Ve&iacute;a todas las tardes a aquella joven pareja en el parque. No tendr&iacute;an m&aacute;s de dieciocho a&ntilde;os y se ve&iacute;an muy enamorados. Siempre los observaba abrazados en alg&uacute;n banco y d&aacute;ndose besos. Dami&aacute;n pensaba que eran muy afortunados, especialmente el muchacho, por tener una novia tan bonita y cari&ntilde;osa. 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