{"id":20172,"date":"2024-07-30T05:54:00","date_gmt":"2024-07-30T03:54:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/amor-filal\/20172-mi-cunada-me-enloquece\/"},"modified":"2024-08-01T03:25:57","modified_gmt":"2024-08-01T01:25:57","slug":"20172-mi-cunada-me-enloquece","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/20172-mi-cunada-me-enloquece\/","title":{"rendered":"Mi cu\u00f1ada me enloquece"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"20172\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">28<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 16<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Mi hermano siempre fue un problema. Desde chico se met\u00eda en l\u00edos, ya sea pele\u00e1ndose con compa\u00f1eros de la escuela, o mand\u00e1ndose alguna travesura en casa. M\u00e1s de una vez termin\u00e9 castigado por su culpa, y otras tantas lo salv\u00e9 de alguna paliza de mis viejos. Yo era el hermano mayor, y a pesar de que a veces me daban ganas de matarlo, a la larga, despertaba en m\u00ed un sentimiento de protecci\u00f3n fraternal.<\/p>\n<p>S\u00f3lo le llevo dos a\u00f1os, pero siempre fui el grande, y \u00e9l siempre ser\u00eda el chiquito. Incluso ahora, que ya contamos con veinticinco y veintisiete a\u00f1os, al verlo, no dejo de mirar a un ni\u00f1o. Por eso, cuando fue a mi casa a pedirme un lugar para vivir por un tiempo, supuestamente corto, no pude negarme.<\/p>\n<p>Marcelo (as\u00ed se llama mi hermano) tiene un car\u00e1cter problem\u00e1tico que le impide conservar los trabajos por m\u00e1s de dos o tres meses. Por otra parte, si bien no llega a ser alcoh\u00f3lico, se da a la bebida con bastante soltura, y esto lo hace hablar m\u00e1s de la cuenta, y lo hace dormir hasta altas horas de la ma\u00f1ana, lo que le dificulta mucho ser puntual en sus obligaciones.<\/p>\n<p>\u2014Apenas consiga algo fijo, busco un alquiler barato y me voy. \u2014Me dijo con los ojos bien abiertos, mir\u00e1ndome fijo, como queriendo ocultar la mentira que escond\u00edan sus palabras.<\/p>\n<p>Ambos sab\u00edamos que incluso si consiguiese trabajo, deber\u00eda trabajar varios meses para pagar el adelanto del alquiler, y tambi\u00e9n sab\u00edamos que lo m\u00e1s probable era que no durase en el hipot\u00e9tico trabajo el tiempo suficiente como para juntar el dinero. Aun as\u00ed, no pude negarme.<\/p>\n<p>\u2014Dale, quedate el tiempo que necesites. \u2014Le dije, d\u00e1ndole un abrazo protector, ese abrazo que pap\u00e1 jam\u00e1s fue capaz de darle.<\/p>\n<p>Al otro d\u00eda lleg\u00f3 con un auto viejo y muy deteriorado, que a simple vista uno creer\u00eda incapaz de andar. Lo ayud\u00e9 a entrar las cajas con su ropa y algunos electrodom\u00e9sticos.<\/p>\n<p>\u2014Ma\u00f1ana me traen los muebles. \u2014Dijo.<\/p>\n<p>\u2014No te preocupes, en el cuarto vac\u00edo hay una cama con un colch\u00f3n bastante c\u00f3modo. Us\u00e1 esa, traqui. Ma\u00f1ana vemos d\u00f3nde ponemos los muebles.<\/p>\n<p>\u2014Igual no son muchos.<\/p>\n<p>No quer\u00eda molestarlo, as\u00ed que no le pregunt\u00e9 d\u00f3nde hab\u00eda estado viviendo, ni porqu\u00e9 se hab\u00eda quedado sin casa. Hace m\u00e1s de un a\u00f1o que no lo ve\u00eda y estaba contento de tenerlo en casa.<\/p>\n<p>\u2014Ma\u00f1ana te hago un juego de llaves. \u00bfPedimos algo para comer? \u2014propuse, viendo que afuera ya estaba todo oscuro.<\/p>\n<p>\u2014Si quer\u00e9s hago algo a la parrilla. \u2014Ofreci\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014No te preocupes, hoy rel\u00e1jate, hay que festejar.<\/p>\n<p>\u2014Es linda tu casa. \u2014susurr\u00f3, como admirado y avergonzado a la vez, una vez que s\u00f3lo quedaban dos porciones de pizzas en la caja y que la segunda botella de cerveza estaba por la mitad.<\/p>\n<p>Lo cierto es que mi casa no tiene nada de especial. Una construcci\u00f3n simple, un rect\u00e1ngulo dividido en varios rect\u00e1ngulos que forman los espacios de la casa. Un patio peque\u00f1o, una fachada simple y poco original, y en su interior muebles poco memorables, una iluminaci\u00f3n d\u00e9bil, debido a los altos costes de la electricidad, y sobre todo, una ausencia de toque femenino, y una carencia de vida animal, ya que siempre me rehus\u00e9 a llenar el vac\u00edo con una mascota.<\/p>\n<p>Aun as\u00ed, me daba cuenta que para alguien como Marcelo, que seguramente pasaba por privaciones, eso era todo un lujo. M\u00e1s aun teniendo en cuenta que la casa no era alquilada, sino que era de mi propiedad.<\/p>\n<p>El timbre son\u00f3 a las once de la noche, cuando est\u00e1bamos frente al televisor mirando como Sol P\u00e9rez mov\u00eda el culo en la pista de \u201cBailando por un sue\u00f1o\u201d. Me sorprendi\u00f3 escucharlo, porque no suelo recibir a nadie a esas horas, y mucho menos sin previo aviso. Mir\u00e9 a Marcelo, y \u00e9l esboz\u00f3 una sonrisa culposa.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEsper\u00e1s a alguien? \u2014Le pregunt\u00e9, entre sorprendido y molesto.<\/p>\n<p>\u2014A una chica. \u2014dijo \u00e9l. Agrandando su sonrisa.\u2014 \u00bfSe puede quedar esta noche?<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY por qu\u00e9 no me dijiste antes? \u2014Pregunt\u00e9 indignado. \u00c9l s\u00f3lo se rascaba la cabeza, como esperando a que yo retire esa pregunta tan dif\u00edcil de contestar.\u2014 Dale, and\u00e1 a abrirle. No la dejes esperando afuera. \u2014contest\u00e9, pensando que la pobre chica no ten\u00eda la culpa de lo que hac\u00eda el atolondrado de mi hermano.<\/p>\n<p>Entr\u00f3 una mujer extremadamente joven. De baja estatura, con la piel marr\u00f3n y cara de nena asustada. Ten\u00eda el pelo ondulado recogido, y entre su labio superior y su diminuta nariz, hab\u00eda un lunar que le daba una sensualidad irresistible a su rostro de belleza singular, a la vez que contrastaba con las facciones ani\u00f1adas en las que uno reparaba en un primer vistazo. Se present\u00f3 como Mariel. La salud\u00e9 con un beso, apoyando mi mano en su cintura de avispa.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQuer\u00e9s comer algo? \u2014ofrec\u00ed, se\u00f1alando las dos porciones de pizza que todav\u00eda estaban sobre la mesa.<\/p>\n<p>\u2014No, gracias, ya com\u00ed. \u2013contest\u00f3.<\/p>\n<p>Marcelo la agarr\u00f3 de la cintura y se la llev\u00f3 a su cuarto. Mariel ten\u00eda el cuerpo chiquito, pero voluptuoso, de trasero monta\u00f1oso y profundo, y caderas sinuosas, un cuerpo que inevitablemente la har\u00eda transitar por una vida salvaje y promiscua. Marcelo le pellizc\u00f3 el culo mientras se perd\u00eda en la oscuridad del pasillo.<\/p>\n<p>Me preguntaba qui\u00e9n era esa Mariel. \u00bfSer\u00eda una prostituta? Lo dudaba. Marcelo era un perdedor en la mayor\u00eda de los aspectos de la vida, pero con las mujeres siempre fue un ganador, en verdad no era raro que una chica tan llamativamente linda se fijara en \u00e9l. Otra cosa que me intrigaba era su edad. Si esa chica era mayor de edad, lo ser\u00eda desde hace muy poco. Supuse que ten\u00eda dieciocho o diecinueve a\u00f1os, aunque bien podr\u00eda ser algo menor. Esperaba que mi hermano no estuviese haciendo nada ilegal.<\/p>\n<p>Enseguida me llegaron los ruidos de los resortes del colch\u00f3n rechinando, seguidos de los gemidos de Mariel. Me preguntaba si era una descarada, o simplemente no pod\u00eda reprimir esos gemidos. De todas formas, no me molest\u00f3 ni mucho menos, enseguida fui a mi cuarto y apacig\u00fc\u00e9 a mi monstruo con mi amiga manuela.<\/p>\n<p>Al otro d\u00eda desayunamos los tres. Pero Mariel se fue enseguida a su casa. Fiel a mi actitud no entrometida, no pregunt\u00e9 de d\u00f3nde hab\u00eda sacado a ese demonio disfrazado de adolescente. Sin embargo, \u00e9l me lo cont\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Es mi mujer. \u2014dijo.<\/p>\n<p>Me sorprendi\u00f3 la palabra \u201cmujer\u201d. Ni novia, ni amante. Mujer.<\/p>\n<p>Inmediatamente comenc\u00e9 a cuestionarme la lujuria que hab\u00eda generado en m\u00ed esa chiquita. Ya no era la chica ligera con la que Marcelo se hab\u00eda acostado la noche anterior. No era una hembrita cualquiera que hab\u00eda calentado su cama, y quien sabe, la de algunos m\u00e1s. No. Era su \u201cmujer\u201d y eso lo cambiaba todo. Ya no podr\u00eda darme el lujo de deleitarme con su culo generoso, ni perderme en la belleza sensual de su rostro inmaduro. Maldije a mi hermano en silencio. Si me lo hubiese advertido antes, me hubiese inventado una coraza que me proteger\u00eda de la lujuria. Pero ahora ya era tarde. En fin. Deb\u00eda conformarme, y guardarme la calentura para otras mujeres. Y para colmo no estaba con ninguna desde hace m\u00e1s de tres meses.<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1 peleada con sus viejos. \u2014Dijo Marcelo, sac\u00e1ndome de mi ensimismamiento.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9?<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1 peleada con sus viejos. \u2014repiti\u00f3.<\/p>\n<p>Pero no era que no lo hab\u00eda entendido, sino que lo hab\u00eda comprendido a la perfecci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014As\u00ed que quer\u00e9s traerla a vivir ac\u00e1. \u2014dije, adelant\u00e1ndome.<\/p>\n<p>\u2014S\u00f3lo unos d\u00edas. Hasta que consiga d\u00f3nde quedarse.<\/p>\n<p>\u2014Vos sab\u00e9s que esos d\u00edas se van a transformar en semanas.<\/p>\n<p>\u2014No tiene d\u00f3nde quedarse. \u2014dijo, ignorando mis palabras. Luego levant\u00f3 la mirada con un gesto que parec\u00eda indicar que hab\u00eda hecho un gran descubrimiento.\u2014 Mir\u00e1, ella te puede limpiar la casa, y lavar la ropa. Y hasta cocinar.<\/p>\n<p>La idea no me desagrad\u00f3 del todo. No me gustaba nada hacer esas cosas, y no estar\u00eda mal que alguien me ayude. Sin embargo, tener a dos personas desempleadas en mi casa iba a ser sumamente costoso. Y tambi\u00e9n estaba ese otro problema: La chica era muy linda. Iba a ser muy inc\u00f3modo tener a ese bomb\u00f3n merodeando por la casa.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfCu\u00e1ntos a\u00f1os tiene? \u2014pregunt\u00e9.<\/p>\n<p>\u2014Dieciocho.<\/p>\n<p>\u2014Es muy chica para vos, adem\u00e1s, \u00bfde verdad tiene dieciocho? No quiero tener quilombos legales.<\/p>\n<p>Marcelo se levant\u00f3 de la mesa y se fue a su cuarto. Sali\u00f3 enseguida y tir\u00f3 un pl\u00e1stico rectangular sobre la mesa.<\/p>\n<p>Lo tom\u00e9, y vi la foto de Mariel en \u00e9l. El documento demostraba que era mayor de edad desde hace apenas dos meses.<\/p>\n<p>\u2014Igual es una nena para vos.<\/p>\n<p>\u2014Esa nena coge mejor que muchas mujeres. Es chiquita pero tiene mucha experiencia.<\/p>\n<p>Todas las se\u00f1ales me indicaban que vivir con mi hermano y mi cu\u00f1adita me iba a traer problemas, pero no pod\u00eda decirle que no a Marcelo. Adem\u00e1s, yo deber\u00eda ser capaz de controlar mi lujuria, y aunque cayese en la tentaci\u00f3n, nada me aseguraba que ella tambi\u00e9n estar\u00eda interesada. Mariel ten\u00eda pinta de loba disfrazada de cordero, pero probablemente me equivocaba. Al menos eso esperaba.<\/p>\n<p>Fui a la oficina y no volv\u00ed hasta las seis de la tarde. Al llegar a casa encontr\u00e9 a Mariel acurrucada en un sill\u00f3n de la sala de estar. Se levant\u00f3 como con verg\u00fcenza.<\/p>\n<p>\u2014No me molesta que te pongas c\u00f3moda. \u2014le dije, para que se tranquilice.<\/p>\n<p>\u2014A la ma\u00f1ana barr\u00ed, y pas\u00e9 el trapo, pero me ten\u00e9s que ense\u00f1ar a usar el lavarropas porque no s\u00e9 usarlo. \u2014dijo, todav\u00eda a la defensiva.<\/p>\n<p>No era m\u00e1s que una nena que nunca hab\u00eda lavado en su vida. Adem\u00e1s, en su manera de hablar, not\u00e9 que no era una chica cualquiera del conurbano. Ten\u00eda ese acento afrancesado de los barrios m\u00e1s pudientes de Capital. Repar\u00e9 en su ropa. Un pantal\u00f3n de corderoy negro muy ce\u00f1ido, y un pul\u00f3ver bord\u00f3. Esas ropas, aparentemente simples, eran de buena calidad, y no las hab\u00eda comprado en una feria. Entonces se trataba de una cajetilla, una cheta, una pija, una nariz parada\u2026 Era una chica bien en busca de aventuras, una nena reprimida por un mont\u00f3n de mandatos familiares que decidi\u00f3 irse con un vago, siete a\u00f1os mayor que ella, para saber lo que era la vida. Mir\u00e9 sus manos. Manos delicadas y suaves, de u\u00f1as prolijamente pintadas, y perfectamente cortadas. Ten\u00eda una mirada blanda con la que me observaba con cierto temor, pero tambi\u00e9n con curiosidad.<\/p>\n<p>\u2014Quedate tranquila. Mi hermano me dijo que me ibas a ayudar con las cosas de la casa, pero tampoco te vas a convertir en mi sirvienta.<\/p>\n<p>\u2014No me molestar\u00eda lavarte la ropa.<\/p>\n<p>\u2014Pero si ni siquiera te deb\u00e9s lavar la bombacha. \u2014dije, algo irritado por su obsecuencia. Ella agach\u00f3 la cabeza y se puso colorada\u2014 Perd\u00f3n, son\u00f3 mal as\u00ed. Lo que quiero decir es que ni siquiera deb\u00e9s lavarte tu propia ropa.<\/p>\n<p>\u2014Ahora tengo que hacerlo. \u2014Dijo, con un hilo de voz.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY tus pap\u00e1s saben que est\u00e1s ac\u00e1?<\/p>\n<p>\u2014Saben que estoy con Marcelo. \u2014Dijo, evasivamente.<\/p>\n<p>\u2014Bueno, lo m\u00e1s pronto posible les pas\u00e1s la direcci\u00f3n y el tel\u00e9fono. Seguro est\u00e1n preocupados por vos. No es bueno hacer sufrir a los padres. \u2014Ella me mir\u00f3 asombrada.\u2014 Y no te preocupes por la ropa. Despu\u00e9s te ense\u00f1o a usar el lavarropas, es de lo m\u00e1s f\u00e1cil. Y no hace falta que laves mi ropa ni que cocines. Conque ayudes a mantener limpia la casa es m\u00e1s que suficiente.<\/p>\n<p>\u2014Gracias. Marce me dijo que eras un pan de dios, y ahora veo que tiene raz\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014No creo que Marcelo haya usado esa expresi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Bueno, dijo que eras una masa. \u2014dijo Mariel, riendo.<\/p>\n<p>\u2014Hablando de Marcelo \u00bfD\u00f3nde est\u00e1?<\/p>\n<p>\u2014Fue a una entrevista de trabajo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfA las seis de la tarde?<\/p>\n<p>\u2014Eso fue lo que me dijo. \u2014dijo ella, y su rostro se ensombreci\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Bueno, seguro debe estar viniendo. Voy a ba\u00f1arme.<\/p>\n<p>Transcurrieron semanas mucho m\u00e1s apacibles de lo que imagin\u00e9. Al llegar a la tarde, siempre encontraba todo limpio y ordenado. Marcelo sol\u00eda estar mirando la televisi\u00f3n mientras Mariel terminaba de limpiar la casa. A la noche com\u00edamos juntos. Marcelo cocinaba muy bien, aunque era bastante repetitivo con los platos que hac\u00eda, por lo que d\u00eda por medio ped\u00edamos delivery. Los fines de semana sol\u00edan salir para ver a conocidos de ambos, o ella iba a visitar a sus padres, quienes de a poco empezaban a aceptar su relaci\u00f3n con mi hermano. Yo sospechaba que tambi\u00e9n sol\u00edan ausentarse esos d\u00edas para dejarme la casa sola y permitir que conserve mi intimidad.<\/p>\n<p>Todo era mejor de lo que esperaba, y fue mejor aun cuando, a la tercera semana de estad\u00eda en mi casa, Marcelo consigui\u00f3 trabajo en una empresa de seguridad. Estaba claro que tardar\u00eda unos cuantos meses hasta que esto se traduzca en la mudanza de ellos, y eso, si mi hermano sab\u00eda conservar el trabajo, pero aun as\u00ed era una excelente noticia y el \u00e1nimo de todos, se levant\u00f3 a\u00fan m\u00e1s.<\/p>\n<p>Eran pocas las cosas negativas en esas semanas. A veces ellos sol\u00edan discutir por cosas insignificantes, y cuando volv\u00eda cansado del trabajo, eso pod\u00eda ser muy irritante. Por otra parte, los gemidos nocturnos de Mariel, cuando copulaba con mi hermano, me hac\u00edan poner cada vez m\u00e1s inc\u00f3modo, ya que al otro d\u00eda me la encontraba en la casa, y no pod\u00eda evitar imagin\u00e1rmela desnuda, gozando, pero esta vez con mi sexo. Trataba de sacarme esas fantas\u00edas de mi cabeza, y me dec\u00eda que mientras se guarden en mi imaginaci\u00f3n, la cosa no era tan mala. Por otra parte, Mariel, que siempre era tan ordenada y pulcra, a veces, luego de ba\u00f1arse, olvidaba su bombacha en la bacha del ba\u00f1o, y yo me ve\u00eda obligado a fantasear con ella mientras me estaba ba\u00f1ando. M\u00e1s de una vez me la cruc\u00e9 en la madrugada, despu\u00e9s de haber echado un meo, y ella se dirig\u00eda al ba\u00f1o con una remera que le cubr\u00eda la mitad de la nalga, mientras que de cintura para abajo solo vest\u00eda una tanguita. Si hubiese sido mal pensado, dir\u00eda que me estaba provocando.<\/p>\n<p>Mariel era una chica acostumbrada a hacer lo necesario para no causarle molestias a nadie. Y m\u00e1s all\u00e1 de los detalles anteriormente descritos, era sumamente condescendiente. Siempre hac\u00eda lo que se le ped\u00eda, y a veces trataba de adelantarse a los deseos del otro y actuaba en consecuencia. Hab\u00eda reparado en que me gustaba ver determinados programas de televisi\u00f3n, y ella enseguida los hizo sus favoritos, por lo que cuando est\u00e1bamos solos, no hab\u00eda discusi\u00f3n al respecto. Sab\u00eda qu\u00e9 sabores de pizza y empanadas me gustaban, por lo que cuando hab\u00eda que pedir delivery no hac\u00eda falta que me pregunte. Hab\u00eda aprendido a lavar la ropa, y aunque yo le hab\u00eda dicho que no era necesario, hab\u00eda percibido que detestaba realizar las tareas dom\u00e9sticas, por lo que lavaba mi ropa junto con la de ellos, sin que se lo pida. Era una buena chica, y cuando mi hermano comenz\u00f3 a trabajar, pasamos m\u00e1s tiempo juntos. Tiempo peligrosamente agradable.<\/p>\n<p>Yo hab\u00eda empezado a salir con una chica, pero enseguida me dej\u00f3, alegando que mi cabeza estaba en otra parte, que mi coraz\u00f3n no estaba con ella, y que mi sexo ansiaba otras hendiduras.<\/p>\n<p>No sufr\u00ed mucho por eso, y no pude m\u00e1s que aceptar que ten\u00eda raz\u00f3n. Mariel rondaba mi casa con sus pantalones ajustados, su cara de facciones hermosas, adornada con el lunar sexy, y su mirada inocente. Y de a poco, eso se convert\u00eda en mi mundo. Me gustaba mirarla, sentir su perfume, escuchar sus pasos por los pasillos oscuros de mi casa, que hace mil a\u00f1os era tan solitaria. Me gustaba sentir su cuerpo a mi lado, calentando el lado izquierdo del sof\u00e1, mientras mir\u00e1bamos un programa que ambos disfrut\u00e1bamos. Me agradaban sus frases simples pero certeras, su sonrisa blanca, su expresi\u00f3n so\u00f1adora.<\/p>\n<p>El comienzo del deterioro de la relaci\u00f3n entre mi hermano y Mariel no hizo m\u00e1s que alimentar mis fantas\u00edas traicioneras.<\/p>\n<p>Marcelo comenz\u00f3 a trabajar de noche. Mariel intent\u00f3 adaptarse a los horarios de \u00e9l, consigui\u00e9ndolo s\u00f3lo a medias. Se quedaba hasta la madrugada conversando con \u00e9l por tel\u00e9fono, para hacerle compa\u00f1\u00eda en sus aburridas guardias nocturnas. Luego se despertaba a las siete de la ma\u00f1ana, cuando \u00e9l llegaba, para satisfacer sus necesidades carnales. En principio todo iba bien, pero Mariel comenz\u00f3 a sospechar que \u00e9l podr\u00eda estar haciendo algo a sus espaldas. Nunca me lo dijo, pero se la notaba recelosa, y cuando hablaba por tel\u00e9fono con Marcelo, le hac\u00eda mil preguntas intentando sacarle verde por maduro. Por su parte, mi hermano, a veces llegaba a casa en horarios intempestivos, aduciendo que le hab\u00edan cambiado el horario en el \u00faltimo momento, o que debi\u00f3 quedarse m\u00e1s horas de lo esperado, debido a la ausencia de su compa\u00f1ero, a lo que Mariel respond\u00eda astutamente que qu\u00e9 bueno que al sueldo se le iba a sumar tantas horas extras, dejando en claro que, llegado el momento, iba a saber si mi hermano le ment\u00eda o no.<\/p>\n<p>No era m\u00e1s que una discusi\u00f3n normal en una pareja joven, pero mi lujuria parec\u00eda querer desencadenarse cada vez que imaginaba que mi hermano dejaba en libertad a la peque\u00f1a Mariel.<\/p>\n<p>Ya hab\u00eda pasado el primer mes desde que se mudaron conmigo, y el calor ya se hac\u00eda sentir. Mariel cambi\u00f3 los pantalones por shorts, unos m\u00e1s cortos que los anteriores, lo que hac\u00eda imposible no prestarle atenci\u00f3n. Para colmo ya era una costumbre que desde que llegaba de la oficina, hasta que llegaba la hora de dormir, pasemos el tiempo los dos solos, mientras mi hermano trabajaba en alg\u00fan lugar de capital. Mariel se paseaba, ya con confianza, de aqu\u00ed, para all\u00e1, movi\u00e9ndose con desenvoltura, mientras yo la segu\u00eda con la mirada lasciva y los pensamientos lujuriosos.<\/p>\n<p>Ya ten\u00eda bastante confianza conmigo, y ten\u00eda la costumbre de apoyar su mano en mi rodilla cuando convers\u00e1bamos. Tambi\u00e9n le gustaba salir de la ducha envuelta en una diminuta toalla, para ir a vestirse a su cuarto, y siempre lo hac\u00eda cuando yo estaba en casa, como asegur\u00e1ndose de que la viera. Esto se repet\u00eda casi todos los d\u00edas, y yo fantaseaba con seguirla hasta su cuarto y desatar esa toalla para poseer ese cuerpo h\u00famedo, lleno de voluptuosidad.<\/p>\n<p>A medida que pasaban los d\u00edas, ella dejaba caer cada vez m\u00e1s comentarios negativos sobre mi hermano. Le molestaba que ya no la llamara por las noches, siendo ella la que siempre deb\u00eda tomar la iniciativa. Le dol\u00eda su ausencia continua, aunque sab\u00eda que eso se deb\u00eda a que su trabajo quedaba bastante lejos, cosa que, sumada a las horas laborales, le consum\u00eda much\u00edsimo tiempo. Y ya no le bastaba con la satisfacci\u00f3n sexual, necesitaba sentirse querida y protegida.<\/p>\n<p>Cuando me dijo eso, me mir\u00f3 con ojos vidriosos, y yo me pregunt\u00e9 si lo que necesitaba no era m\u00e1s que a mi persona.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEst\u00e1s saliendo con alguien? \u2014me pregunt\u00f3 una noche.<\/p>\n<p>\u2014No, creo que para las mujeres soy bastante aburrido.<\/p>\n<p>\u2014No seas tonto, si sos divino. \u2014Me consol\u00f3.<\/p>\n<p>Cambi\u00e9 de tema, porque mi cabecita estaba a mil por hora. Ella estaba muy cerca de m\u00ed, y tuve que hacer una fuerza inhumana para no comerle la boca. Al final nos fuimos a dormir. Ella me dio un beso en la mejilla, m\u00e1s tierno de lo normal. Esa noche fue muy dif\u00edcil quedarme en mi cuarto, teni\u00e9ndola tan cerca, al otro lado de la pared. Fue muy dif\u00edcil, pero Marcelo no merec\u00eda una traici\u00f3n como esa. Me dorm\u00ed a las cuatro de la madrugada, luego de haberme masturbado tres veces, orgulloso de haber pasado una prueba tan dura.<\/p>\n<p>Pero al otro d\u00eda ya no pude m\u00e1s.<\/p>\n<p>Los hombres estamos acostumbrados a la l\u00f3gica machista, y en el fondo, creemos que el conquistar a una mujer y conseguir llev\u00e1rnosla a la cama, depende pura y exclusivamente de nuestra astucia y nuestro poder de seducci\u00f3n. Pero ellas tambi\u00e9n act\u00faan en base a sus necesidades. Lo hacen de maneras m\u00e1s sutiles, pero m\u00e1s eficientes, y cuando uno apenas se da cuenta, la telara\u00f1a ya est\u00e1 tejida, y nosotros, atrapados en ella.<\/p>\n<p>Mientras yo me desviv\u00eda por reprimir mis sentimientos, Mariel habr\u00eda de tener sus propias fantas\u00edas. Mientras yo cre\u00eda tener controlada la situaci\u00f3n, era ella, quien, con simples actos, se aseguraba de instalarse en mi cabeza. Y cuando yo cre\u00eda haber decidido ser fiel a mi hermano, ella ya hab\u00eda tomado otra decisi\u00f3n por los dos.<\/p>\n<p>Era el atardecer y Mariel hab\u00eda salido de la ducha. Como era su costumbre, sali\u00f3 todav\u00eda h\u00fameda envuelta en una toalla. Su piel marr\u00f3n brillaba por las gotitas que perlaban su peque\u00f1o y sinuoso cuerpo. Me mir\u00f3, m\u00e1s provocadora que de costumbre. Al rato, mientras ella estaba en su cuarto, yo tambi\u00e9n entr\u00e9 a ba\u00f1arme, ya que reci\u00e9n hab\u00eda llegado del trabajo, y necesitaba sacarme los olores urbanos. En la pileta me hab\u00eda dejado su tanguita blanca. A esas alturas yo ya sospechaba que eso formaba parte de su ritual de seducci\u00f3n, as\u00ed como dejarse ver semidesnuda despu\u00e9s de la ducha. Agarr\u00e9 la diminuta tela blanca y me la llev\u00e9 a la nariz. Percib\u00ed un leve aroma a pis, y un olor m\u00e1s poderoso. Olor a fluidos. Me sent\u00e9 en el inodoro y me masturb\u00e9, frot\u00e1ndome el sexo con una mano, y sosteniendo la tanga con la otra, llev\u00e1ndola a mi rostro, sin dejar de olerla. Cuando acab\u00e9, cre\u00ed que ya hab\u00eda apaciguado mi excitaci\u00f3n, pero estando en la ducha, con la vista de la tanguita a unos cent\u00edmetros, me puse al palo de nuevo, y tuve que eyacular por segunda vez, sabiendo que, si no lo hac\u00eda, corr\u00eda el riesgo de hacer una locura durante las largas horas que compartir\u00eda con Mariel.<\/p>\n<p>Sal\u00ed del ba\u00f1o preocupado, ya que notaba que mi atracci\u00f3n hacia ella se tornaba cada vez m\u00e1s dif\u00edcil de controlar. Quiz\u00e1 ya era hora de hablar con mi hermano, y decirle, amablemente, que por favor busque otro lugar donde instalarse. O quiz\u00e1 deb\u00eda hablar con Mariel, y decirle que tal vez no era apropiado que se pasee por la casa tan provocadoramente. Luego descart\u00e9 ambas opciones, y conclu\u00ed que deb\u00eda ser yo quien cambie de actitud. Lo correcto ser\u00eda evitar pasar tanto tiempo con Mariel, aunque no ten\u00eda en claro c\u00f3mo lo har\u00eda, ya que su presencia era casi ineludible.<\/p>\n<p>Todo esto estaba cavilando cuando atraves\u00e9 el pasillo para ir al lavadero a dejar la ropa sucia, cuando mi mente se qued\u00f3 en blanco porque vi a Mariel, sobre el sof\u00e1, todav\u00eda con el pelo mojado. Estaba boca abajo, con las piernas flexionadas y los pies apuntando el techo. Me sonre\u00eda. Su piel marr\u00f3n se tornaba p\u00e1lida ah\u00ed, donde deber\u00eda estar cubierta por su tanga y su corpi\u00f1o.<\/p>\n<p>Estaba completamente desnuda.<\/p>\n<p>Su culo redondo, grande para su cuerpito, y firme como solo lo puede tener una chica de dieciocho a\u00f1os, estaba un poco levantado, como ofreci\u00e9ndose.<\/p>\n<p>Tir\u00e9 la muda de ropa que ten\u00eda en brazos al piso. No dije nada. No dijimos nada. Me acerqu\u00e9 a ella.<\/p>\n<p>Ol\u00ed su cuerpo reci\u00e9n ba\u00f1ado. Era la fragancia del para\u00edso. Bes\u00e9 su cuello. Lo lam\u00ed. Luego su hombro, y despu\u00e9s chup\u00e9 su espalda mientras mis dedos, ansiosos, comenzaban a reconocer su trasero. Al acariciarlo not\u00e9 que era tan terso como parec\u00eda. Mis labios bajaban por su piel latina, y la peque\u00f1a Mariel suspiraba profundamente al sentir mi boca y lengua. Mordisque\u00e9 su nalga. Como gimi\u00f3 de placer, lo hice de nuevo, m\u00e1s fuerte, una y otra vez.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, haceme lo que quieras. \u2014Dijo al fin<\/p>\n<p>\u2014Sos una nena mala. \u2014le dije, d\u00e1ndole una fuerte nalgada.\u2014 Muy mala.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPreferir\u00edas que sea buena? \u2014Pregunt\u00f3, la descarada.<\/p>\n<p>\u2014No, me gusta que seas mala. \u2014le dije, d\u00e1ndole otra nalgada.<\/p>\n<p>Me quit\u00e9 la ropa. La tir\u00e9 a un costado. Mostr\u00e9 mi verga, la cual, luego de haberla masturbado dos veces, ya estaba erguida, como si nada.<\/p>\n<p>\u2014Que linda pija ten\u00e9s. \u2014susurr\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Y vos ten\u00e9s un cuerpo de carnaval.<\/p>\n<p>Se puso en pose de perrita. Me sub\u00ed al sill\u00f3n. Los preservativos estaban en mi cuarto, y no pensaba ir a buscarlos, ya no pod\u00eda esperar m\u00e1s. Moj\u00e9 mis dedos y los enterr\u00e9 en su sexo, el cual ya estaba empapado. Apunt\u00e9 mi fierro y lo enterr\u00e9. Ella gimi\u00f3 dulcemente, con voz de diabla sumisa. La penetr\u00e9 una y otra vez, aumentando gradualmente la intensidad de mis embestidas. Ella enseguida se acostumbr\u00f3 a ser perforada en su totalidad por mi verga, entonces la agarr\u00e9 de las tetas y empec\u00e9 a cogerla salvajemente. Mariel gem\u00eda. Eran los gemidos que tantas veces escuch\u00e9 atravesar las paredes. Esos gemidos me instaban a poseerla con mayor violencia. Desat\u00e9 una fuerza que no cre\u00eda poseer. Seguramente, al otro d\u00eda, apenas podr\u00eda caminar, pero no me import\u00f3. Le di duro, con fuerza, con rabia. Ella soport\u00f3 estoicamente la salvaje cabalgada, demostrando que era mucho m\u00e1s hembra que muchas mujeres que le doblaban la edad. Gritaba sin reparos, al ser invadida por mi carne dura. Quiz\u00e1 alguien en la calle nos oy\u00f3, pero ninguno de los dos se preocup\u00f3 por eso.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfVas a acabar? \u2014Pregunt\u00f3, demostrando nuevamente su vasta experiencia.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, beb\u00e9, te voy a llenar las nalgas de leche.<\/p>\n<p>\u2014No, d\u00e1mela ac\u00e1. \u2014Dijo, girando su cabeza, pas\u00e1ndose la lengua por el labio superior.\u2014 La quiero tomar.<\/p>\n<p>\u2014Sos una nena muy mala.<\/p>\n<p>Retir\u00e9 mi pija de su sexo. Baj\u00e9 del sof\u00e1 y acerqu\u00e9 mi tronco a su carita tramposa.<\/p>\n<p>\u2014Mir\u00e1, ya est\u00e1 saliendo la lechita. \u2014dijo, tocando el glande, impregnando su dedo de presemen.<\/p>\n<p>\u2014Ac\u00e1 ten\u00e9s beb\u00e9. \u2014dije, comenzando a masturbarme aceleradamente.<\/p>\n<p>Mariel abri\u00f3 la boquita. El semen se eyect\u00f3 con fuerza, cayendo la mayor\u00eda en la abertura de su boca. Me mir\u00f3 a los ojos, como una actriz porno, mientras manten\u00eda la boca abierta para que yo disfrute de ver el semen depositado adentro suyo. Luego cerr\u00f3 los labios. Su garganta hizo un sonido gutural. Abri\u00f3 la boca de nuevo y demostr\u00f3 que hab\u00eda tomado toda la leche, como una nena buena.<\/p>\n<p>Ya satisfecho, me concentr\u00e9 en satisfacerla a ella. Bes\u00e9 sus muslos, y avanc\u00e9 lentamente, hasta encontrarme con su sexo.<\/p>\n<p>\u2014Que rico olor a concha. \u2014dije, y le practiqu\u00e9 sexo oral, mientras, me las ingeniaba para acariciar sus tetas y su orto.<\/p>\n<p>Mariel acab\u00f3, con un grito salvaje y peligroso. Su cuerpo se contrajo con una fuerza bestial, y sus piernas me apresaron con violencia, mientras largaba todos sus fluidos en mi cara.<\/p>\n<p>Luego me la llev\u00e9 a la cama. Mariel se mostr\u00f3 ardiente y sumisa, emprendedora y obediente, juguetona y experta, ansiosa y tenaz. Era hermosa, y era m\u00eda, al menos por esa noche.<\/p>\n<p>A la ma\u00f1ana, cuando mi hermano lleg\u00f3 a casa, me sent\u00ed culpable, y adem\u00e1s, estaba muy preocupado. Sent\u00eda pavor imaginando que hab\u00eda dejado alguna prueba de la traici\u00f3n en la casa.<\/p>\n<p>Pero me hab\u00eda asegurado de dejar el living en orden. Mariel se hab\u00eda tragado todo mi semen, y la mayor parte de sus fluidos fueron a parar a mi cara. De todas formas, puse una manta perfumada sobre el sof\u00e1, y previo a eso, volqu\u00e9 una taza de caf\u00e9, lo cual explicar\u00eda la presencia de la manta de ser necesario. Por su parte, Mariel se hab\u00eda ba\u00f1ado durante media hora despu\u00e9s de haberse ido de mi cama, a las cinco de la ma\u00f1ana. Mi cuarto era lo m\u00e1s incriminador, ya que, a pesar de que tir\u00e9 perfume, todav\u00eda ol\u00eda a sexo y a transpiraci\u00f3n de los dos cuerpos que hab\u00edan gozado sin parar.<\/p>\n<p>Me fui al trabajo, nervioso, temiendo que al volver me encontrar\u00eda con una horrible situaci\u00f3n. Pero Mariel me mand\u00f3 un mensaje dici\u00e9ndome que todo estaba bien, que lo que pas\u00f3 iba quedar entre nosotros y nadie m\u00e1s, ya que Marcelo estaba tan ocupado que no sospechar\u00eda nunca.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfSab\u00e9s que lo que hicimos estuvo mal, no?\u201d Le pregunt\u00e9 por mensaje. \u201cNo te pongas pesado con la culpa\u201d, me contest\u00f3 ella.<\/p>\n<p>Al salir del trabajo, me qued\u00e9 dando vueltas por el centro. Llegu\u00e9 reci\u00e9n a la noche.<\/p>\n<p>\u2014No te pongas as\u00ed de serio, si te arrepentiste, no lo hacemos m\u00e1s, y listo. \u2014dijo Mariel, al notarme m\u00e1s callado de lo usual.<\/p>\n<p>\u2014No te confundas, lo de anoche fue hermoso, pero no le podemos hacer esto a mi hermano.<\/p>\n<p>\u2014Pero ya se lo hicimos.<\/p>\n<p>\u2014Entonces hay que terminar.<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1 bien. Igual no te sientas culpable. Marcelo ya no me quiere. Se nota que tiene otra.<\/p>\n<p>\u2014Eso no lo sab\u00e9s, y aunque fuese cierto, es diferente\u2026 Yo soy el hermano. Nuestra traici\u00f3n es diez veces peor que supuesta traici\u00f3n de \u00e9l.<\/p>\n<p>\u2014Sos m\u00e1s divertido cuando est\u00e1s alzado. \u2014Dijo la pendeja, levant\u00e1ndose, y y\u00e9ndose a su cuarto.<\/p>\n<p>A la noche, como era de esperar, no pod\u00eda dormir. Pero estaba decidido a no repetir el error del otro d\u00eda. Cuando ya no sab\u00eda qu\u00e9 hacer para dormir, acud\u00ed a mi vieja amiga, mi mano derecha. Mis dedos envolv\u00edan y frotaban mi tronco resbaladizo, y estaba muy cerca de acabar, cuando se abri\u00f3 la puerta de mi cuarto.<\/p>\n<p>Mariel encendi\u00f3 la luz. Estaba en tetas, descalza, y su diminuta tanga blanca era la \u00fanica tela que la cubr\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014Me vas a volver loco, pendeja.<\/p>\n<p>Hice a un lado el cubrecama, mostrando mi cuerpo desnudo, y mi verga a punto de estallar.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 estabas haciendo, cochino? \u2014dijo la zorrita. Se subi\u00f3 a la cama, y gate\u00f3 lentamente hasta encontrarse con mi fierro caliente.<\/p>\n<p>Se mordi\u00f3 el labio inferior. Agarr\u00f3 el tronco.<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1 todo pegoteado, y tiene mucho olor a pija. \u2014dijo, fingiendo voz de nena que desaprobaba una travesura de otro ni\u00f1o.<\/p>\n<p>\u2014Bien que te gusta, zorrita.<\/p>\n<p>La agarr\u00e9 de la cabeza e hice un movimiento para ofrecer mi verga. Ella abri\u00f3 la boca golosa, inmediatamente, y comenz\u00f3 a mamar como bien sab\u00eda hacerlo.<\/p>\n<p>\u2014Ahora te vas a tomar la leche, putita, toda.<\/p>\n<p>Mariel chupaba con deleite, mientras me acariciaba las bolas, llenas de bello. Yo le acariciaba la cabeza con ternura. Pronto mi semen inund\u00f3 de nuevo su boquita.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfves? Me la tom\u00e9 toda, como me ordenaste.<\/p>\n<p>\u2014As\u00ed me gusta, que seas una nena obediente. \u2014dije, acariciando su carita preciosa.\u2014 \u00bfAhora sab\u00e9s lo que quiero hacer?<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9?<\/p>\n<p>\u2014Voy a perder mi dedo en tu culito.<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1 bien, pero s\u00f3lo el dodo. La ten\u00e9s muy grande para m\u00ed.<\/p>\n<p>Gir\u00f3 su cuerpito. Ofreci\u00f3 su culo. Yo me chup\u00e9 el dedo y se lo enterr\u00e9. Cuando lo saqu\u00e9, lo encontr\u00e9 impecable.<\/p>\n<p>\u2014As\u00ed me gusta, que te prepares para todo.<\/p>\n<p>Ella empez\u00f3 a juguetear de nuevo con mi verga, mientras yo le escarbaba el orto, y besaba sus nalgas. En seguida me puse al palo de nuevo, y el placer de la felaci\u00f3n, combinada con el deleite de penetrar su culito, era incre\u00edblemente hermoso, era perfecto.<\/p>\n<p>\u2014Quiero m\u00e1s leche. Por favor d\u00e1mela.<\/p>\n<p>Se la di, tal como quer\u00eda.<\/p>\n<p>Al otro d\u00eda repet\u00ed mi peregrinaci\u00f3n por el centro, debido a la culpa. Otra vez la evad\u00ed durante la cena. Pero a la madrugada, esper\u00e9 que en alg\u00fan momento entre a entregarme su cuerpo.<\/p>\n<p>Pero esta vez no lo hizo.<\/p>\n<p>Me qued\u00e9 despierto hasta la hora de levantarme. Lo vi llegar a Marcelo, y o\u00ed los gemidos de Mariel a trav\u00e9s de las paredes.<\/p>\n<p>La culpa no me permit\u00eda sentir celos, pero esa misma culpa tampoco iba a hacer que desista de acostarme con ella, lo sab\u00eda.<\/p>\n<p>A la tarde encontr\u00e9 la casa sola. Le envi\u00e9 un mensaje pregunt\u00e1ndole d\u00f3nde estaba, pero si bien lo hab\u00eda le\u00eddo, no lo contest\u00f3.<\/p>\n<p>Cen\u00e9 solo, y reci\u00e9n cuando estaba en la cama la escuch\u00e9 llegar.<\/p>\n<p>Fui a su cuarto.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfD\u00f3nde estabas?<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 te importa?<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9 me hablas as\u00ed?<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTe pens\u00e1s que me vas a tener cuando quieras? \u2014dijo ella.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Pero si vos me buscaste la otra noche! \u2014contest\u00e9, indignado.<\/p>\n<p>\u2014Bueno, ahora no quiero nada, andate.<\/p>\n<p>\u2014Y claro, si hoy te cogi\u00f3 bien Marcelo, \u00bfno?<\/p>\n<p>\u2014Es mi pareja.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY yo que soy? \u00bfTu juguete?<\/p>\n<p>\u2014Andate por favor.<\/p>\n<p>\u2014No me voy nada.<\/p>\n<p>Agarr\u00e9 el cubrecama y lo tir\u00e9 a un lado. Estaba acostada con una remerita negra y una tanguita.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Basta, andate!<\/p>\n<p>Le arranqu\u00e9 la tanga, dejando su sexo a la vista. Me desnud\u00e9. Sus quejidos duraron poco. Enseguida fueron reemplazados por gemidos.<\/p>\n<p>\u2014Vos sos m\u00eda. \u2014le susurraba al o\u00eddo, mientras la penetraba, con mis brazos rode\u00e1ndola, como cadenas de las que no se podr\u00eda liberar. \u2014vos sos m\u00eda.<\/p>\n<p>\u2026..<\/p>\n<p>Ya pasaron cuatro meses desde que se mudaron. Contra todo pron\u00f3stico, Marcelo conserv\u00f3 el trabajo. Y por lo visto tambi\u00e9n recompuso su relaci\u00f3n con Mariel, porque desde que se fueron, ella no contesta ninguno de mis mensajes donde la invito a visitarme.<\/p>\n<p>Pero hoy vienen a cenar. Me pregunto si los convencer\u00e9 de quedarse a dormir. Me pregunto si mi hermano nos dejar\u00e1 solos, casi regal\u00e1ndome a Mariel, como lo hizo tantas veces.<\/p>\n<p>Estoy seguro de que ella no se olvid\u00f3 de m\u00ed. En las \u00faltimas semanas de convivencia fue m\u00e1s m\u00eda que de mi hermano.<\/p>\n<p>Hoy vienen a visitarme. Quiz\u00e1\u2026<\/p>\n<p>Fin.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 16<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>28 Mi hermano siempre fue un problema. Desde chico se met\u00eda en l\u00edos, ya sea pele\u00e1ndose con compa\u00f1eros de la escuela, o mand\u00e1ndose alguna travesura en casa. M\u00e1s de una vez termin\u00e9 castigado por su culpa, y otras tantas lo salv\u00e9 de alguna paliza de mis viejos. 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