{"id":20253,"date":"2019-03-07T23:00:00","date_gmt":"2019-03-07T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-03-07T23:00:00","modified_gmt":"2019-03-07T23:00:00","slug":"20250-y-ahi-estaban","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/20250-y-ahi-estaban\/","title":{"rendered":"Una pareja se desata lejos de todo el tedio de lo cotidiano"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"20253\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Y ah&iacute; estaban, en el concilio de la soledad. Ocultos del resto del mundo en una callada y fina habitaci&oacute;n de espejos en cada &aacute;ngulo. Oscuro m&aacute;rmol detallando los fr&iacute;os bordes que se remontaban desde el suelo de madera hasta el techo de piedra. Todo tan elegante y tan sugestivo.<\/p>\n<p>Todo hac&iacute;a oda a la c&eacute;ntrica cama de gran tama&ntilde;o y suave almohadaje. Ciertamente era hora de so&ntilde;ar, pero no con los ojos cerrados. &iquest;Qu&eacute; ojos se atrever&iacute;an a cerrar ante tal imagen que &eacute;l disfrutaba? La tensionada pieza de cuero de color negro; en los brazos, las piernas y la cintura. Dibujando tan exactamente la figura de ella, sin perderle fidelidad a sus afirmados muslos, tostados brazos y curvada cintura. Dotas de una mujer verdadera, no de aquella imposible mujer que la falta de coraz&oacute;n creo para negarnos a todos el sue&ntilde;o de la verdadera belleza, esa que sale a trav&eacute;s de nuestros ojos.<\/p>\n<p>El cors&eacute; de cuero se contorneaba con un sost&eacute;n con encaje carmes&iacute; que cubr&iacute;a sin tirantes aquel par de atributos que escondidas llamaban tanto la atenci&oacute;n. &Eacute;l sab&iacute;a que escond&iacute;a ella ah&iacute; pero el misterio lo hac&iacute;a temblar sin tener frio.<\/p>\n<p>Debajo de este escondite de la cintura estaba una falda corta y abierta que no pretend&iacute;a de ninguna forma ocultar el hilo dental rojo que tampoco proporcionaba cobertura a los redondos gl&uacute;teos que &eacute;l hab&iacute;a tocado y acariciado tantas veces por encima de un blue-jean o cualquier pantal&oacute;n que en su incapacidad de ocultar la belleza corp&oacute;rea de ella; le llenaban de deseo.<\/p>\n<p>Por la falda se escurr&iacute;an dos cintas por cada pierna que un&iacute;an aquellas tentadoras redes que bordeaban sus piernas hasta entonarse con un par de botas del mismo material apretado. Conjunto que jugaba en perfecta coreograf&iacute;a con los guantes que ella se hab&iacute;a puesto.<\/p>\n<p>&Eacute;l estaba en la cama, apreciando esa figura, la mirada. Que entre una sonr&iacute;a pod&iacute;a leerse claramente. &ldquo;&iquest;Ves lo que se escond&iacute;a en m&iacute;?&rdquo; &iquest;Qui&eacute;n podr&iacute;a imagin&aacute;rselo? &iquest;Qui&eacute;n pod&iacute;a pensarlo? Pero esto no era asunto de nadie m&aacute;s, solo de ellos dos.<\/p>\n<p>La chica pos&oacute; ambas piernas al lado de las caderas del joven, inclin&aacute;ndose al frente para que sus rodillas tocasen la tela de su cama. Los cuerpos se encontraron, el pecho descubierto de &eacute;l, los ocultos senos de ella, los calientes y humedecidos labios, las lentas y tentadoras lenguas, que comenzaron a danzar sin importarles tiempo ni fecha porque los ojos se hab&iacute;an cerrado, solo daban espacio a aquellos suspiros y gemidos que el momento no pod&iacute;a contener.<\/p>\n<p>Este trat&oacute; de destapar su sost&eacute;n, ella aprision&oacute; sus manos con las de &eacute;l y sigui&oacute; sus besos, el reto no ser&iacute;a tan f&aacute;cil, nada tan delicioso pod&iacute;a serlo. Acerc&oacute; su pecho al rostro de &eacute;l, qui&eacute;n con los dientes destap&oacute; aqu&eacute;l confinamiento y las vio.<\/p>\n<p>Tensas, brillantes y tibias, de un color cobrizo que lo observaban, tanto como ella. Qui&eacute;n esperaba que &eacute;l hiciera lo que la dama tanto disfrutaba. Acerc&oacute; su boca este caballero a la punta de uno de sus senos y comenz&oacute; a besarla, lamerla; con delicadeza y respeto como si se tratase de un tesoro que &eacute;l quer&iacute;a demostrar comprend&iacute;a y disfrutaba como ning&uacute;n otro podr&iacute;a. Las peque&ntilde;as lamidas a la punta y leves mordisquillos llevaron al joven a intentar abarcar cuanto pudo con la boca, ella se aferr&oacute; del cabello de &eacute;l gimiendo moderadamente mientras lo halaba.<\/p>\n<p>&Eacute;l con sus manos escaneaba partes m&aacute;s bajas, igual de firmes pero m&aacute;s grandes. Gl&uacute;teos que lo llenaban de deseo, lo excitaban. Lo hac&iacute;an suspirar y le hac&iacute;an hundir los dedos en esos sensuales m&uacute;sculos, como si pretendiera rob&aacute;rselos, com&eacute;rselos.<\/p>\n<p>La chica se levant&oacute;, le dio la espalda y comenz&oacute; a bailar sobre su hombre, movimientos lentos y circulares llenaban aqu&eacute;l regalo. Regalo que incontables desear&iacute;an pero solo uno tendr&iacute;a. Inclin&oacute; las piernas para poder bajar y subir suavemente, sugiriendo lo inconfundible, sus manos danzaban desde las rodillas del afortunado hasta su entrepierna. Ah&iacute; ella encontr&oacute; los resultados de su er&oacute;tico baile. Ese objeto oculto en una tanga azul marino que ella siempre le pidi&oacute; usar. Ahora le estorbaba el camino por lo que la baj&oacute; hasta donde ella hab&iacute;a comenzado.<\/p>\n<p>Tom&oacute; profundo aire al ver el objeto de su deseo en total funcionalidad, con la piel apretada como su cuero, caliente como su entrepierna, de un rojo color como si estuviera sonrojado por s&iacute; solo. Ella pod&iacute;a sentir como palpitaba como si se tratase de un coraz&oacute;n cuando una de sus manos lo cubri&oacute; y comenz&oacute; a frotar sin dejar de bailar. Con la otra mano la pos&oacute; tras de ella haciendo el hilo dental a un lado. Dej&aacute;ndole ver lo excitada que ella estaba tambi&eacute;n. Invit&aacute;ndole a tocarla. Ante tal honor, el hombre accedi&oacute;. Colocando una de sus manos en los gl&uacute;teos para no perder el ritmo de aquel deleitable baile, luego seleccionando el dedo &iacute;ndice y anular, se hizo paso por la entrada de ella como si abriera un libro y pasara las p&aacute;ginas, sintiendo finalmente aquella l&iacute;quida y caliente sensaci&oacute;n que &eacute;l hab&iacute;a provocado.<\/p>\n<p>Los movimientos nos perdieron sutileza pero adquir&iacute;an pasi&oacute;n a medida que el silencio se desped&iacute;a ante la llegada de gemidos y palabras de placer del uno y la otra. Los movimientos siguieron porque ella, due&ntilde;a y se&ntilde;ora del momento lo orden&oacute; con una voz entre demandante y rogante. Ella tambi&eacute;n aument&oacute; el movimiento de su mano sobre aqu&eacute;l miembro lubricado por la boca de ella, que sent&iacute;a tanto poder y control al introducirse aqu&eacute;l pedazo de carne entre los labios e impresi&oacute;n cuando alcanzaba la entrada de su garganta, no pod&iacute;a esperarse m&aacute;s que pasar al siguiente nivel.<\/p>\n<p>Le tocaba a ella estar en la cama, observaba los tensos m&uacute;sculos de su hombre mientras despejaba su entrepierna de la ropa interior, ella abri&oacute; las piernas y lo observ&oacute; llam&aacute;ndolo con una mano. &Eacute;l acept&oacute; el regalo y levant&oacute; suavemente aqu&eacute;llas extremidades alz&aacute;ndolas m&aacute;s. La tensi&oacute;n que ambos sintieron cuando estaban a punto de conectarse, la ansiedad. El sentimiento de la punta del miembro de &eacute;l haci&eacute;ndose paso por la abertura humedecida y lubricada en excitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Cada vena, cada grumo y figura en aquel trozo se pod&iacute;an sentir en el interior de ella, lentamente iban descubri&eacute;ndose y toc&aacute;ndose en sitios que nadie m&aacute;s pod&iacute;a imaginar. Era el uno para &eacute;l otro incluso en carne. Ella pod&iacute;a sentirse tan extasiada que su cuerpo apretaba el miembro de &eacute;l como antes no hab&iacute;a hecho su boca. No se pod&iacute;a contener el placer y lo que ella deseaba ocurri&oacute;, aqu&eacute;l ser salvaje que nadie m&aacute;s conoc&iacute;a abri&oacute; las puertas, entraba y sal&iacute;a repetidamente mientras su &aacute;gil pero calculadora boca sorteaban el objetivo entre su boca y sus senos.<\/p>\n<p>Entre movimientos giraron, ella ahora estaba sobr&eacute; &eacute;l, utilizando sus piernas para rebotar sin perder la conexi&oacute;n con ese hombre que la hab&iacute;a hecho mujer. Orgasmo tras orgasmo ella perd&iacute;a la cuenta mientras el aferraba ese cuerpo lleno de vida a seguir d&aacute;ndole todo lo que ella pidiera, darle la libertad de llamarle como ella quisiera, como ella deseara, hacer lo que ella comandara porque &eacute;l era suya.<\/p>\n<p>El grito de amor y pasi&oacute;n fue largo y a dos voces cuando ambos compartieron aqu&eacute;l estallido final que los dej&oacute; exhaustos, llen&aacute;ndose de besos y dormidos en la cama.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Y ah&iacute; estaban, en el concilio de la soledad. Ocultos del resto del mundo en una callada y fina habitaci&oacute;n de espejos en cada &aacute;ngulo. 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