{"id":20273,"date":"2019-03-11T23:00:00","date_gmt":"2019-03-11T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-03-11T23:00:00","modified_gmt":"2019-03-11T23:00:00","slug":"20273-ya-soy-el-puto-del-equipo-xiv","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/20273-ya-soy-el-puto-del-equipo-xiv\/","title":{"rendered":"Ya soy el puto del equipo (XIV)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"20273\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Un tr&iacute;o doble y la doble penetraci&oacute;n.<\/p>\n<p>Transcurrieron los d&iacute;as de El Romeral y regresaban todos felices, pero a la vez tristes, porque se lo hab&iacute;an pasado como monos en la selva. La verdad es que entre las fotos del d&iacute;a de llegada y las de cuatro d&iacute;as despu&eacute;s, el color de todos ellos hab&iacute;a cambiado mucho, no era un bronceado de playa, sino un moreno de sierra, de esos que ponen negro del todo ciertas partes m&aacute;s expuestas, como brazos, piernas y espaldas. Antes de salir, a la puerta de la casa quisieron hacerse una foto. Le ped&iacute; al vigilante que las hiciera con mi m&oacute;vil. Pero algunos comenzaron a despojarse de su ropa y han salido como cuatro fotos con muchos desnudos y una quinta, todos desnudos y un mont&oacute;n de ropa al lado del grupo. Foto que el vigilante enmarc&oacute; muy bien para que se viera el mont&oacute;n de ropa.<\/p>\n<p>Nos vestimos de nuevo con el short y algunos nos pusimos camiseta, otros la llevaban en su cintura para pon&eacute;rsela al bajar, ya que el bus iba a dejarnos en la puerta de la universidad y nuestros familiares nos recoger&iacute;an all&iacute;.<\/p>\n<p>Paramos a mitad camino en un &Aacute;rea de servicio de la Autopista para merendar o tomar un refresco. Compramos cosas de regalo; yo le compre un osito de peluche a mi taita para que adorne su dormitorio. Y le dije a Abelardo que eligiera algo para su madre:<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Cu&aacute;ndo ver&eacute; yo a mi mam&aacute;?<\/p>\n<p>&mdash; Cuando la veas se lo das, &mdash;le respond&iacute;.<\/p>\n<p>Le compr&oacute; otro osito de peluche.<\/p>\n<p>La segunda parte de la ruta ven&iacute;amos muy en silencio cansados y algunos incluso durmiendo. Cuando llegamos a las puertas de la Universidad, en la misma avenida, all&iacute; estaba lleno de coches y los pap&aacute;s y hermanos de todos esperando. Abrazos y besos. All&iacute; estaba tambi&eacute;n mi taita con su taxi preparado, al lado de mi taita estaba la mam&aacute; de Abelardo. Ambas nos dieron sendos y fuertes besos a Abelardo y a m&iacute;. Sacamos de la bolsa los osos de peluche y cada uno le dio el suyo, Abelardo a su mam&aacute; y yo a mi taita, acompa&ntilde;ando de besos. Estaban felices las dos mujeres con el obsequio. Con ser insignificante, agradecieron que nos acord&aacute;ramos de ellas. Abelardo iba a decir que era yo y le pellizqu&eacute; en la nalga fuerte.<\/p>\n<p>&mdash; No s&eacute; por qu&eacute; pens&aacute;bamos que estar&iacute;ais juntas y se nos ocurri&oacute; lo mismo para las dos, &mdash;dije y me qued&eacute; muy ancho.<\/p>\n<p>&mdash; Ten&iacute;a ganas de verte, hijo, y de saber c&oacute;mo lo hab&iacute;as pasado, pero veo que estas muy bien y muy brillante, &mdash;dijo la mam&aacute; de Abelardo.<\/p>\n<p>&mdash; Es que como hac&iacute;a buen sol, para no quemarnos a cada rato est&aacute;bamos poni&eacute;ndonos a cualquier hora protector solar todos, por eso es que estamos muy brillantes y morenazos, &mdash;respondi&oacute; Abelardo.<\/p>\n<p>Subimos al taxi y acompa&ntilde;amos a la mam&aacute; de Abelardo a su casa. Al despedirse Abelardo de su madre, ambos hicieron brotar de sus ojos unas l&aacute;grimas:<\/p>\n<p>&mdash; Si hablas alguna vez con pap&aacute;, dile que ya le he perdonado y que no se preocupe que estoy bien.<\/p>\n<p>Yo vi por la ventana al pap&aacute; de Abelardo y me pareci&oacute; que tambi&eacute;n lloraba de no poder abrazar a su hijo, pero cada uno tiene su historia, la tiene que vivir y resolv&eacute;rsela.<\/p>\n<p>Una vez en casa y colocando las cosas en nuestro armario, me dice Abelardo:<\/p>\n<p>&mdash; S&eacute; que viste a mi padre en la ventana desde el taxi.<\/p>\n<p>&mdash; S&iacute;, le vi y lloraba.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Me acompa&ntilde;ar&iacute;as un d&iacute;a para hablar con &eacute;l y perdonarnos uno al otro?<\/p>\n<p>&mdash; Aunque con ello me fuera mi vida, te acompa&ntilde;ar&eacute;.<\/p>\n<p>***** ***** *****<\/p>\n<p>Estaba acab&aacute;ndose junio, yo ten&iacute;a costumbre de ir cada a&ntilde;o durante el mes de julio a Venice en California, pero estando Abelardo en casa, me parec&iacute;a que no deb&iacute;a irme o me lo llevaba conmigo. Tampoco pod&iacute;a ir en agosto porque la segunda quincena acompa&ntilde;aba a mi taita a su pueblo, le ayudaba a poner orden a aquella casita peque&ntilde;a y &eacute;ramos felices esos quince d&iacute;as. As&iacute; que decid&iacute; hablar muy en serio con mi taita sobre ambos asuntos. Le expuse el inconveniente de dejarme a Abelardo, que por un momento pensaba llevarlo a algunas excursiones organizadas, pero me pareci&oacute; muy aburrido que fuera solo. Por tanto ir&iacute;amos a la casa de la playa los dos y a la mierda California y excursiones, al menos este a&ntilde;o.<\/p>\n<p>&mdash; Ahora bien, taita, donde tengo la gran dificultad es en qu&eacute; hacer con &eacute;l la segunda quincena de agosto.<\/p>\n<p>Y me contest&oacute; como si todo estuviera calculado, decidido y confirmado:<\/p>\n<p>&mdash; Abelardo se viene con nosotros al pueblo para que lo conozca, Dorito; no vas a dejarlo solo aqu&iacute;, ahora que me quiere tanto&hellip;, &iexcl;ah!, y un secretito tengo para ti&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; D&iacute;melo, taita, d&iacute;melo&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; He invitado a la mam&aacute; de Abelardo, a la se&ntilde;ora Serafina, que es mi amiga y me ha dicho que s&iacute;, que necesita unos d&iacute;as con otros aires.<\/p>\n<p>&mdash; As&iacute; que lo ten&iacute;as todo arreglado y vengo yo a consultarte y me lo encuentro todo cocinado y a m&iacute; no me hab&iacute;as consultado nada&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Cu&aacute;ndo te he consultado algo que ha sido bueno para ti? Si cada vez hubiera tenido que consultar t&uacute; ya estar&iacute;as muerto, Dorito.<\/p>\n<p>&mdash; Perdona, taita, perdona, es que&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; Ni es que, ni es ca&hellip; Lo que es bueno para ti y para Abelardo os lo har&eacute; siempre sin consultar, ser&iacute;a yo una descarada y vaga; no, Dorito, no; mi vida tiene sentido si te cuido y protejo&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; Gracias, taita, y le di un beso fuerte, muy fuerte.<\/p>\n<p>Abelardo se asom&oacute; por la puerta escuchando lo que habl&aacute;bamos y dijo:<\/p>\n<p>&mdash; Yo tampoco te consultar&eacute; lo que es bueno para ti, te lo hago y en paz.<\/p>\n<p>Entonces comunicamos el plan a Abelardo. Se puso feliz de saber que su mam&aacute; se ven&iacute;a con nosotros. Mi taita le dijo que se hab&iacute;an hecho amigas porque se juntaban casi todos los d&iacute;as en el mercado o en otro lugar porque quer&iacute;a saber de ti. Algunos d&iacute;as ha venido y ha estado conmigo dentro y desde all&iacute; te ha escuchado y se ha puesto feliz de o&iacute;rte feliz. Por mi parte, llam&eacute; a don Ferm&iacute;n para darle las gracias por haberlo dispuesto todo y que todos los chicos han quedado muy contentos.<\/p>\n<p>&mdash; Adem&aacute;s &mdash;le dije&mdash;, no voy a ir a California, porque est&aacute; Abelardo aqu&iacute;&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; Pens&eacute; que quer&iacute;as que fuese contigo, iba a arreglarlo todo.<\/p>\n<p>&mdash; No es necesario, don Ferm&iacute;n, iremos a la casa de la playa algunos d&iacute;as y otros estaremos en casa para acompa&ntilde;ar a mi taita. Vaya usted tranquilo a su merecido descanso.<\/p>\n<p>&mdash; Mando un equipo para que le pongan orden&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; No, no es necesario que somos dos para hacerlo, vaya y descanse.<\/p>\n<p>&mdash; Gracias, Doro, pasadlo bien.<\/p>\n<p>Como ten&iacute;amos muy buen color, hab&iacute;a que presumirlo, y nos pusimos un short jean cada uno y camiseta de tirantes como me gustan, bien sesgadas. Nos fuimos a pasear y a tomar un refresco. Nos sentamos en una terraza y pedimos dos pintas de cerveza glaciar y unos pescaditos fritos.<\/p>\n<p>&mdash; Hoy pagas t&uacute;, Abelardo.<\/p>\n<p>&mdash; S&iacute;, &iquest;de d&oacute;nde?<\/p>\n<p>&mdash; S&eacute; que tienes dinero en el bolsillo, &mdash;extra&ntilde;ado meti&oacute; la mano al bolsillo y encontr&oacute; un pliego de billetes.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Y esto?<\/p>\n<p>&mdash; Preg&uacute;ntaselo a taita, ella sabe&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; Tenemos que hablar de todo esto, yo no puede ser inc&oacute;modo y&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; Alto ah&iacute;, no lo eres, pasa p&aacute;gina, ma&ntilde;ana iremos a la casa de la playa, t&uacute; limpias la casa y yo me siento en un sill&oacute;n, &iquest;te parece?<\/p>\n<p>&mdash; No estar&iacute;a mal eso&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; Estar&iacute;a fatal, Abelardo, para todos ya somos como hermanos, enamorados o lo que quieran pensar, pero t&uacute; y yo somos la alegr&iacute;a para dos mujeres, para taita y para tu mam&aacute;. &iquest;Es as&iacute;?<\/p>\n<p>&mdash; Lo es, Doro, lo es, eso se nota.<\/p>\n<p>&mdash; Pues vamos a poner orden, limpiar y pasamos unos dos d&iacute;as entre la limpieza y la playa, luego invitamos a unos cuantos del equipo de los que no salen a ninguna parte y pasamos all&iacute; unos cuatro o cinco d&iacute;as todos. Luego, bien pertrechados y elegantes vamos a ver a tu padre y hablas con &eacute;l. Y nos queda el mes para invitar a tus hermanos a venir a la casa de la playa alg&uacute;n d&iacute;a, si lo deseas o a otros amigos que tengas y que les gustar&iacute;a.<\/p>\n<p>Nos pusimos de acuerdo con el plan, justo en un momento que por casualidad pasaba por all&iacute; Mauricio. Nos hab&iacute;a visto y vino a saludarnos, le hicimos sentar y pedimos una cerveza para &eacute;l, le pidi&oacute; al camarero que sea solo una ca&ntilde;a. Abelardo le pregunt&oacute; qu&eacute; pensaba hacer en julio y contest&oacute;:<\/p>\n<p>&mdash; Morirme de asco en la ciudad, acercarme alg&uacute;n d&iacute;a por la playa, tomar el sol y siempre igual&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Conoces alguno del equipo que le pase como a ti, que no salga a ning&uacute;n lugar?<\/p>\n<p>&mdash; S&iacute;, justo acabo de ver a Marcelo y me ha dicho que hemos tenido suerte este a&ntilde;o por los d&iacute;as que hemos pasado en la finca de Doro, porque ahora ya, ciudad, ciudad y m&aacute;s ciudad.<\/p>\n<p>&mdash; Nosotros nos vamos ma&ntilde;ana a mi casa de la playa a poner orden unos dos d&iacute;as, as&iacute;, una vez listo, por el espacio que all&iacute; hay, con nosotros tres, pueden venir cinco m&aacute;s y os invitamos a pasar unos d&iacute;as all&iacute;, los d&iacute;as que quer&aacute;is, &mdash;le dije.<\/p>\n<p>&mdash; Yo podr&iacute;a, si no es molestia, ir con vosotros a poner orden&hellip;, &mdash;dijo en voz muy baja Mauricio, arrepentido de auto invitarse.<\/p>\n<p>&mdash; Eso ser&iacute;a estupendo, vienes a casa ma&ntilde;ana a las 9 de la ma&ntilde;ana y nos vamos en taxi, &mdash;le dije.<\/p>\n<p>&mdash; Hecho, ma&ntilde;ana os digo de los que s&eacute; que podemos invitar, &mdash;se fue Mauricio a su casa para comer y nosotros a la nuestra.<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente nos explic&oacute; que Alicia se encontraba en Paris con sus padres y hermanos hasta el d&iacute;a 15 de julio, acabada la fiesta nacional. Y llevaba la lista de los que pod&iacute;amos invitar porque no sal&iacute;an a ninguna parte que eran los siguientes: Leoncio, Canales, Mart&iacute;n, Santi, Frasquito, Luis Ortega y Jos&eacute; Jim&eacute;nez. Como espacio habr&iacute;a para 8 le dije a Mauricio que no invitar&iacute;amos para esta vez a Luis Ortega y Jos&eacute; Jim&eacute;nez, sino que, cuando viniera Alicia har&iacute;amos algunos d&iacute;as en que vosotros dos podr&iacute;ais venir y ellos tambi&eacute;n, porque siendo heteros, se pueden sentir inc&oacute;modos si se nos ocurre alguna cosa inadecuada para ellos. Entonces Mauricio dijo:<\/p>\n<p>&mdash; Yo tambi&eacute;n soy hetero&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; No, Mauricio, &mdash;dijo Abelardo&mdash; es m&aacute;s que evidente que eres bisex y adem&aacute;s muy guapo y nosotros dos te queremos y nos gustas.<\/p>\n<p>&mdash; Debes tener raz&oacute;n, Abelardo, &mdash;reflexionaba Mauricio&mdash; porque cuando os veo como ayer, se me va el coraz&oacute;n hacia vosotros y se lleva mis pies.<\/p>\n<p>Ir&iacute;amos los tres a comer a un restaurante que hab&iacute;a a 200 metros de donde est&aacute; mi casa; ese restaurante se encuentra en la misma playa, as&iacute; que nos llevar&iacute;amos una peque&ntilde;a mochila con documentos, dinero y los tres speedos. Despu&eacute;s del ba&ntilde;o, al salir de la playa nudista, nos pondr&iacute;amos el ba&ntilde;ador para ir a la terraza del restaurante a comer. Por la noche a cenar en el pueblo cercano que est&aacute; a medio kil&oacute;metro en la otra direcci&oacute;n y hay paseo mar&iacute;timo.<\/p>\n<p>As&iacute; que pasamos poniendo orden hasta las 12, fuimos al mar, luego a comer, despu&eacute;s a limpiar y otra vez al mar hasta anochecer. Cena en el pueblo y a la cama grande los tres. Est&aacute;bamos cansados, pero las ganas pueden m&aacute;s que el cansancio y como ambos ten&iacute;amos ganas de Mauricio, nos pusimos a comer su polla. Luego, mientras Mauricio gem&iacute;a de la mamada que le estaba dando Abelardo, yo me puse a comerme el culo de Abelardo, lamiendo su entorno y el perineo sin cesar y met&iacute; dos dedos de golpe sin que se quejara, al poco rato ya ten&iacute;a tres dentro y lo as&iacute; de los hombros, lo tumb&eacute; de espaldas a la cama, Mauricio lo tom&oacute; de los pies, se lo ajust&oacute; a la altura de su pubis y ensart&oacute; su polla en del ano de Abelardo suavemente y muy despacio, pero sin tregua, toda de una vez. Cuando comenz&oacute; a follarlo, le di a comer mi polla que la estuvo mamando con fruici&oacute;n hasta que me corr&iacute; en su boca. Al ver Mauricio que yo me hab&iacute;a corrido y que Abelardo soltaba hilos de semen por las comisuras de sus labios, se corri&oacute; en el interior y solt&oacute; todo el fruto de ese orgasmo en el recto de Abelardo que no tard&oacute; en correrse y, como yo estaba agachado de cara a la follada de Abelardo, me solt&oacute; al menos tres chorros de leche en mi cara. Los tres quedamos sucios, sudados e imposibles de aguantar de pringados. Nos metimos a la ducha, nos lavamos y daba gusto ver c&oacute;mo sal&iacute;a el semen de Mauricio del culo de Abelardo. Nos fuimos a la cama y nos dormimos a pesar del calor que hac&iacute;a.<\/p>\n<p>Despertamos temprano. Desayunamos de las cosas que nos hab&iacute;a puesto mi taita y acabamos de dejar la casa como un espejo. De nuevo sal&iacute;amos a la playa para tomar el sol a las 12 y a las dos de la tarde fuimos al restaurante, pero regresando a la playa, porque la casa estaba limpia. Al atardecer, dejamos en el lavadero los speedos y salimos para el pueblo con nuestro short y sleeveless shirt, esperamos el autob&uacute;s para ir a la ciudad y por el camino le dije Mauricio que me deb&iacute;a una follada de las suyas y me dijo que esa misma noche en mi casa, porque no ten&iacute;a prisa de ir a la suya. Le dije que quedaba invitado.<\/p>\n<p>Al llegar a casa ya eran las 9 de la noche. Mi taita esperaba para que cen&aacute;ramos. Nos vio contentos, le contamos todo el trabajo hecho, pero sin las intimidades y se puso feliz. Cuando mi taita le pregunt&oacute; a Mauricio si sab&iacute;an en su casa que estaba en la nuestra, contest&oacute;:<\/p>\n<p>&mdash; Para no avisar dos veces que me ir&iacute;a, les dije que me iba para toda la semana, as&iacute; que si no molesto&hellip;<\/p>\n<p>Los tres reaccionamos igual, levantando las manos como diciendo que de ninguna manera, entonces mi taita dijo:<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Aqu&iacute; no molestan los chicos guapos!<\/p>\n<p>Hablamos un rato con mi taita y nos fuimos a la televisi&oacute;n para hablar de la invitaci&oacute;n a los chicos. Abelardo insinu&oacute; que era buena hora para llamarlos y le di el m&oacute;vil a Mauricio para que los llamara y les preguntara si quer&iacute;an ir a la playa por cuatro o cinco d&iacute;as. Solo uno dijo que s&iacute;, los dem&aacute;s contestaron que mejor cinco que cuatro. Determinamos que nos dieran respuesta positiva de su casa para decirles el horario de salida. Los que se encontraban en casa, Leoncio, Mart&iacute;n y Frasquito contestaron a los pocos minutos y les dijo que saldr&iacute;amos pasado ma&ntilde;ana a las 9 de la ma&ntilde;ana, que no necesitaban traer nada, solo la ropa para venir y un ba&ntilde;ador; que hab&iacute;a toalla y crema protectora para todos. Lo mismo se les dijo a Canales y a Santi cuando respondieron m&aacute;s tarde positivamente.<\/p>\n<p>No ten&iacute;amos ganas ya de estar en la televisi&oacute;n, nos mir&aacute;bamos con picard&iacute;a invit&aacute;ndonos los tres a los tres para irnos a la cama. Solo faltaba que uno se animara a levantarse y tuve que hacerlo. No me dieron tiempo de buscar el mando, se levantaron en seguida. Apagamos la televisi&oacute;n y cogidos de los hombros, los tres juntos nos metimos en la habitaci&oacute;n, nos desnudamos y nos dirigimos sin m&aacute;s a la ducha a limpiar nuestro recto con una ducha anal y exterminar las suciedades, luego una cremita para proteger las paredes del recto.<\/p>\n<p>Metidos en la cama, la pasi&oacute;n de Abelardo y m&iacute;a era acometer la polla de Mauricio, pero Mauricio quer&iacute;a mi polla, as&iacute; que no hubo m&aacute;s remedio que hacer un 69 m&iacute;o con Mauricio para que me comiera mi polla, por supuesto algo m&aacute;s grande que la suya en grueso y largo y a Mauricio le entraba ganas de tenerla en su boca. Yo estaba trabajando la polla de Mauricio porque su culo era tarea de Abelardo. Ya cansados de mamar y lamer fuimos al grano, Mauricio me la meti&oacute; suave y lentamente como ten&iacute;a costumbre por hab&eacute;rsela metido a otras chavalas en su vagina a falta de permiso de Alicia que, seg&uacute;n declaraba, quer&iacute;a llegar al altar virgen. Pude sentarme sobre el pubis de Mauricio y Abelardo se puso debajo de m&iacute; con la ayuda de Mauricio. Abelardo hizo todo lo posible para dilatar con sus dedos m&aacute;s mi ano, teniendo yo en mi posesi&oacute;n la polla de Mauricio, y cuando lo consider&oacute; oportuno, meti&oacute; su polla junto a la otra y la fue clavando hasta el interior. Mauricio hac&iacute;a el juego para entrara Abelardo y yo lloraba l&aacute;grimas de sangre y satisfacci&oacute;n por el dolor que ten&iacute;a y el placer de tener a mis dos mejores amigos dentro de m&iacute;.<\/p>\n<p>Mauricio se corri&oacute;, le not&eacute; varios trallazos con ganas que tropezaban en no s&eacute; donde de mi recto y cuando suspiraba de placer comenz&oacute; Abelardo, mientras yo hac&iacute;a esfuerzo por disfrutarlo y no correrme. Mauricio se dio cuenta que yo estaba a punto, se sali&oacute; de m&iacute; y puso su boca cubriendo mi polla para que me fuera dentro de &eacute;l y me corr&iacute;, me notaba encharcado dentro de la boca de Mauricio y al ancho de mi pubis lo que se escapaba de la boca del rubio. Abelardo se inclin&oacute; y buscaba lamer mi pubis por lo que se sali&oacute; de m&iacute; y luego vinieron ambos para hacerme la corte con sus besos embarrados de mi propio esperma.<\/p>\n<p>&iexcl;Qu&eacute; buenos amigos tengo! Me pusieron en medio de ellos para honrarme, pero me presionaba tanto l&iacute;quido en mi interior y tuve que saltar de la cama corriendo al ba&ntilde;o y solt&eacute; todo el esperma contenido que hac&iacute;a m&aacute;s ruido que una fuerte meada a las 4 de la ma&ntilde;ana. Vinieron mis amigos para ver el espect&aacute;culo y la llevaban muy alta y erguida con erecci&oacute;n de caballo. As&iacute; que me levant&eacute; y me dej&eacute; follar primero por Abelardo y de inmediato, al vaciarse dentro de m&iacute;, me la meti&oacute; Mauricio que estaba esperando impaciente. De nuevo, cuando la sac&oacute; Mauricio, me encaram&eacute; sobre el sanitario para vaciar igual que antes, con mucho ruido.<\/p>\n<p>No me gusta contar los gritos que doy, pero me qued&eacute; ronco entre las dos sesiones, pero lleno de placer. Nos duchamos y nos fuimos a la cama, una polla junto a la m&iacute;a, la de Abelardo, y la de Mauricio a lo largo de la raja de mi culo. As&iacute; despert&eacute;, muy a punto de que volvieran a follarme y lo hicieron. Yo feliz de tener dos machos para m&iacute;. Estoy totalmente convencido de ser poli&aacute;ndrico porque puede amarlos a los dos con todo mi coraz&oacute;n.<\/p>\n<p>Jam&aacute;s en mi vida disfrut&eacute; tanto como en esta ocasi&oacute;n. Tal fue que la ducha me pareci&oacute; un refresco, un alivio de la pasi&oacute;n y una expresi&oacute;n de lo que mis amigos eran capaces de amarme. Todo el tiempo me tuvieron entre los dos, mientras uno me enjabona el otro me enjuagaba con la regadera de la ducha.<\/p>\n<p>Ese d&iacute;a el desayuno parec&iacute;a un fest&iacute;n. En realidad era como siempre, abundante y rico, pero a m&iacute; me pareci&oacute; un verdadero banquete, com&iacute; tanto que luego estaba lleno. Mi taita se extra&ntilde;&oacute; de tanto que com&iacute;a que lleg&oacute; a ponerme de sobreaviso para que no me hiciera da&ntilde;o comer tanto. Solo se me ocurri&oacute; decirle:<\/p>\n<p>&mdash; Es que estos dos amigos m&iacute;os que t&uacute;, mi-mi-mi taita, tanto quieres tambi&eacute;n, me hacen trabajar demasiado.<\/p>\n<p>Mi taita se puso en jarras mir&aacute;ndolos y moviendo la cabeza de derecha a izquierda y viceversa como si estuviera enfadada, pero como se sonre&iacute;a, ellos me amenazaban con hacerme trabajar m&aacute;s.<\/p>\n<p>Como ya ten&iacute;amos el short y las zapatillas puestas, fuimos a ponernos unas camisetas de tirantes sesgadas, los tres, cada uno cogi&oacute; la que quiso, si casi &eacute;ramos de similar talla. Abelardo un poco m&aacute;s bajito y Mauricio casi dos cent&iacute;metros m&aacute;s que yo a causa de sus pies gruesos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Un tr&iacute;o doble y la doble penetraci&oacute;n. Transcurrieron los d&iacute;as de El Romeral y regresaban todos felices, pero a la vez tristes, porque se lo hab&iacute;an pasado como monos en la selva. La verdad es que entre las fotos del d&iacute;a de llegada y las de cuatro d&iacute;as despu&eacute;s, el color de todos ellos hab&iacute;a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":12322,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":{"0":"post-20273","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-gays"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20273","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/12322"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20273"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20273\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20273"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20273"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20273"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}