{"id":20282,"date":"2019-03-11T23:00:00","date_gmt":"2019-03-11T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-03-11T23:00:00","modified_gmt":"2019-03-11T23:00:00","slug":"20282-barberia-folladero1-folladero2-de-wakandia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/20282-barberia-folladero1-folladero2-de-wakandia\/","title":{"rendered":"Barber\u00eda, Folladero 1 y 2 de Wakandia"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"20282\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 15<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Hab&iacute;an avisado a Cesar que ten&iacute;a una visita, un amigo de la universidad, ya hab&iacute;an pasado casi veinte a&ntilde;os desde que estudiaron juntos, no pod&iacute;a desaprovechar la ocasi&oacute;n de saludarlo, por ese motivo inst&oacute; al botones que le rogara que esperara un segundo mientras terminaba su entrevista.<\/p>\n<p>&mdash;Su edad son 53 a&ntilde;os, por lo que veo tiene mucha experiencia en el sector, habla cuatro idiomas, maneja bien la ofim&aacute;tica y es usted universitaria. En una palabra, nos replantearemos su curr&iacute;culum y le informaremos.<\/p>\n<p>&mdash;Muchas gracias, tengo puestas muchas expectativas en ese empleo, s&eacute; que lo puedo desenvolupar sin problemas, es m&aacute;s, aqu&iacute; tiene usted mis cartas de recomendaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;Si claro, en principio tiene usted una buena formaci&oacute;n, aunque, insisto, somos quiz&aacute; en apariencia algo exigentes, pero de ah&iacute; nuestra calidad de servicio.<\/p>\n<p>Cesar mand&oacute; llamar a su compa&ntilde;ero, el cual pudo o&iacute;r como conversaba con la reci&eacute;n se&ntilde;ora encuestada para el empleo y pens&oacute; que segu&iacute;a siendo el mismo de siempre. Entr&oacute;, el amigo le mir&oacute; a &eacute;l, despu&eacute;s al despacho y otra vez a &eacute;l.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Cu&aacute;nto tiempo Cesar! &iexcl;Esto s&iacute; que es un despacho!<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Qu&eacute; sorpresa, pensaba no vendr&iacute;as! &mdash;dijo Cesar mientras se abrazaban de forma efusiva.<\/p>\n<p>&mdash;No digas tonter&iacute;as, tu sabes que te tengo en mucha estima, por eso estoy aqu&iacute;. Por cierto, veo que no te va mal, sab&iacute;a que llegar&iacute;as lejos.<\/p>\n<p>&mdash;Solo gestiono el hotel, por algo estudi&eacute; econ&oacute;micas; y t&uacute;, sigues de adjunto en el instituto, supongo, y es que siempre te ha gustado impartir literatura. Por cierto, sabes que est&aacute; aqu&iacute; la Merche, la muy lista ha llegado a catedr&aacute;tica en la universidad, pero que no vas a saber, fijo que has venido porque estaba ella &mdash;dijo Cesar con acento ir&oacute;nico.<\/p>\n<p>&mdash;Ha sido algo de casualidad, aunque la admiro, lo sabes&hellip; si, la he encontrado en el hall y se ha sorprendido de verme &mdash;dijo en tono disculpatorio.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, no te preocupes, es la m&aacute;s intelectual, no la conoc&iacute;a muy bien ya que iba tres cursos m&aacute;s adelantada y s&eacute; que la admirabas, como hablabais de literatura, ya ves donde est&aacute;.<\/p>\n<p>&mdash;T&uacute; tampoco te puedes quejar, veo que no te va mal, pero no te quiero molestar m&aacute;s, incluso no quer&iacute;a entrar, me he dado cuenta de que ten&iacute;as entrevistas con gente, incluso he podido hablar con esa se&ntilde;ora que esperaba afuera, es todo nivel por la breve conversaci&oacute;n que he tenido con ella, me ha contado sucintamente sus metas mientras esperaba que la llamarais y es que se notan las cualidades de una persona con estudios; por no ir m&aacute;s lejos, la que&hellip; por cierto a&uacute;n espera, la jovencita esa, algo descolocada y desabrida, me he dado cuenta al ver de soslayo su curriculum, apenas se pod&iacute;a leer lo escrito. Pero bueno, me estoy poniendo en plan viejo cascarrabias y cotilla, ruego que me disculpes.<\/p>\n<p>&mdash;Para nada Jos&eacute;, para eso somos amigos, y s&iacute;, aqu&iacute; pedimos mucho nivel, no te quepa duda, por eso hacemos estas entrevistas y solo pasan el corte los m&aacute;s preparados y avezados. En cuanto a la chica de afuera, comprender&aacute;s que tengo que tener esa deferencia con la gente, aqu&iacute; en este pa&iacute;s ya se sabe que el nivel de par&aacute;metros culturales no es como el nuestro. Me debo al altruismo hac&iacute;a esa gente y darles informaci&oacute;n para que alg&uacute;n d&iacute;a tengan una oportunidad en nuestra empresa. Bueno, despu&eacute;s nos vemos en el bar &mdash;dijo Cesar d&aacute;ndole unas palmadas afectuosas.<\/p>\n<p>A Cesar le fue entregado el curriculum de dicha chica que esperaba afuera, la cual su edad era de 18 a&ntilde;os y en profesiones anteriores constaba &ldquo;<em>kamarera, friegaplatos, cosina y mujer de la limpiesa<\/em>&rdquo; constando al final &ldquo;<em>kiero trabajar de relasiones publicas, no tengo esperiensia aunque si muchas ganas<\/em>&rdquo;. Entr&oacute;, era rolliza de baja estatura lo que hac&iacute;a destacar m&aacute;s esos abultados pechos desmesurados para su edad; llevaba el pelo desordenado y te&ntilde;ido de rojo, lo que hac&iacute;a juego con sus generosas mejillas rosadas. Tomo asiento ante Cesar, sus movimientos eran desgarbados, al apoyar las manos en la mesa pudo observar que eran peque&ntilde;as y regordetas con unas u&ntilde;as pintadas de color negro, lo que le daba esa apariencia rara y de desorden de la moda. Cesar una vez sentada la escruto con la mirada sin decir palabra; ellas se movi&oacute; con brusquedad y nerviosismo. Solo tras un silencio:<\/p>\n<p>&mdash;Bu&hellip; bu&hellip; buenos d&iacute;as&hellip; yo ven&iacute;&hellip; ven&iacute;a, por lo del empleo ese de relasi&hellip; relasi&hellip; perd&oacute;n, relaciones p&uacute;blicas &mdash;dijo al final con la respiraci&oacute;n m&aacute;s calmada y la mirada inofensiva.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Talla de pecho? &mdash;pregunto Cesar.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Co&hellip; com&#8230; c&oacute;mo dice? Perd&oacute;n, no he o&iacute;do bien &mdash;responde ella algo descolocada.<\/p>\n<p>Cesar se quita las gafas y las limpia con un Kleenex con parsimonia y se las vuelve a colocar y con los ojos muy abiertos tras las gafas reci&eacute;n limpiadas dice:<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Que tienes unos melones muy grandes para ser tan joven! &mdash;y rompe a re&iacute;r a carcajadas.<\/p>\n<p>&mdash;Uso una 110 D &mdash;dijo arque&aacute;ndose y marc&aacute;ndose m&aacute;s a trav&eacute;s de la camiseta roja que llevaba enfundada en la cintura de sus ra&iacute;dos vaqueros.<\/p>\n<p>&mdash;Anda, &iexcl;ens&eacute;&ntilde;amelas, lib&eacute;ralas!, me pica la curiosidad.<\/p>\n<p>Algo desconcertada la chica se levant&oacute;, se sac&oacute; la camiseta de dentro de los pantalones y la subi&oacute; hasta encima de su sost&eacute;n dej&aacute;ndola en el cuello, quedando a la vista dos pechos voluminosos enfundados dentro del sujetador.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;S&uacute;bete el soporte, la virgen! &mdash;dijo refiri&eacute;ndose al sujetador.<\/p>\n<p>Una vez levantado salieron dos protuberancias mamarias, como si fueran expulsadas cayeron rebotadas sobre su vientre, eran semejantes a dos peras enormes con unos pezones grandes en su parte baja.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;La hostia puta! Vaya dos torpedos que me gastas tan joven. Lev&aacute;ntalas y las bamboleas.<\/p>\n<p>La chica disciplinada empez&oacute; a moverlas en vaiv&eacute;n de un lado para otro siendo compactas y blandas a la vista de Cesar.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Has hecho nunca una cubana?<\/p>\n<p>&mdash;No s&eacute; qu&eacute; es&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Si&eacute;ntate otra vez y estr&uacute;jatelas &mdash;dijo Cesar al mismo tiempo que se desabrochaba el cintur&oacute;n.<\/p>\n<p>Una vez sentada, con los pechos juntos pudo ver como Cesar estaba delante de ella con el pene completamente erecto y se lo sacud&iacute;a. Se agacho e introdujo el pene por la parte baja hasta quedar encajada contra el estern&oacute;n y oprimida por las ubres. Empez&oacute; un sube y baja con golpes de ingle.<\/p>\n<p>&mdash;Oh, oh, oh&hellip; esto est&aacute; algo seco, babea un poco encima de ese glande que te sale por arriba, esto funciona como un motor, debe tener lubricaci&oacute;n.<\/p>\n<p>La chica babeo encima, los movimientos de Cesar se volvieron m&aacute;s r&aacute;pidos, parec&iacute;a un conejo, peque&ntilde;as tacadas hasta que se pon&iacute;a de puntillas. Jadeaba, ronroneaba.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Bambolea de arriba abajo, no tardar&eacute; en correrme!<\/p>\n<p>Las manos de ella sub&iacute;an y bajaban dando impulso a sus pechos.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Cuando salga la primera descarga que ya no tardar&aacute;, no quiero que pares, sigue hasta que te diga basta!<\/p>\n<p>Nada m&aacute;s decirlo sali&oacute; la descarga de semen con mucha propulsi&oacute;n impactando en el ojo derecho de ella, la segunda le alcanz&oacute; los labios y en el crescendo la barbilla y cuello escurri&eacute;ndose en la canaleta de sus pechos y donde a&uacute;n estaba situada la polla de Cesar. El cual lanzo un bufido de b&uacute;falo y quedose est&aacute;tico mientras ella segu&iacute;a con los movimientos. Al apartarse de su cara y pechos estaban embadurnados de leche. Cesar se acerc&oacute; y le lami&oacute; la cara recogiendo en su boca su semen y despu&eacute;s le dio un morreo con lengua haciendo el traspaso de mercanc&iacute;a hasta la boca de la chica. Se subi&oacute; los pantalones, se puso tras su mes y tiro los Kleenex a la chica.<\/p>\n<p>&mdash;Admitida, la semana que viene empiezas.<\/p>\n<p>Jos&eacute;, la citada Merche y su marido ya se encontraban en el bar cuando Cesar fue a saludarlos, su charla era de tono literato, al percatarse de la presencia de Cesar hicieron las correspondientes saludaciones. Recordaron viejos tiempos universitarios y Merche les present&oacute; a su marido, un se&ntilde;or que rebasaba la cincuentena, erudito y tambi&eacute;n catedr&aacute;tico el cual pintaba con las manos su charla de corte intelectual. Cesar les ense&ntilde;o las instalaciones, haciendo hincapi&eacute; que como gestor del complejo era un gran reto, el lugar lo merec&iacute;a e intentaban inculcar al personal empat&iacute;a hac&iacute;a sus clientes. Constaba de un hotel, jardines y una piscina de proporciones considerables, en la cual terminaron el recorrido.<\/p>\n<p>&mdash;Aqu&iacute; ten&eacute;is lo necesario para relajaros y si necesit&aacute;is nada, solo ten&eacute;is que pedirlo &mdash;dijo Cesar en tono servicial&mdash; S&eacute; que es algo opuesto de donde ven&iacute;s, pero os gustara.<\/p>\n<p>&mdash;Tengo entendido que hay bastante naturaleza en los alrededores &mdash;dijo el marido.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, y no solo eso, tambi&eacute;n pod&eacute;is disfrutar de la playa arenosa y sus dunas &mdash;contesto Cesar.<\/p>\n<p>&mdash;Mi marido quiere coger unos apuntes para unos estudios, ma&ntilde;ana sin falta le gustar&iacute;a dar un paseo &mdash;dijo Merche.<\/p>\n<p>&mdash;Claro que s&iacute;, no hay problema, podr&aacute;n ir.<\/p>\n<p>&mdash;Aunque yo bajar&eacute; a la playa, me apetece tomar algo el sol &mdash;contesto Merche.<\/p>\n<p>&mdash;Como quer&aacute;is, yo pensaba ir con mi amigo Jos&eacute;, a ver si le encontramos pareja &mdash;dijo con acento ir&oacute;nico Cesar.<\/p>\n<p>&mdash;La playa por lo que he le&iacute;do se presta a observaciones literarias, ese lirismo visual provoca en la mirada esa&hellip; &mdash;dijo con acento intelectual Jos&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Por dios! Est&aacute;is de vacaciones&hellip; &iexcl;Disfruta la estancia! &mdash;dijo Cesar.<\/p>\n<p>&mdash;Cu&aacute;nta raz&oacute;n tienes, rel&aacute;jate algo &mdash;dijo Merche.<\/p>\n<p>Tras el recorrido se fueron a las habitaciones, el marido de Merche se qued&oacute; en la habitaci&oacute;n excusando que le apetec&iacute;a leer los cl&aacute;sicos, su personalidad intelectual y docta en esa materia le llevaba a privarse de otros placeres, en pro de cultivar su creatividad literaria. En tanto que Merche con su pareo acced&iacute;a al recinto de la piscina. Su f&iacute;sico alto, de pechos grandes, algo amuslada, pero con ese tipo de trasero marcado y algo salido le daba elegancia femenina. Rubicunda y pecosa, ten&iacute;a la piel muy blanca. Se tumb&oacute; en una hamaca, pidi&oacute; un cocktail y saco uno de sus libros de filosof&iacute;a. Los chapoteos de la piscina resonaban en el recinto, el sol estaba en todo su esplendor, el ol&iacute;a a cremas solares y cloro de piscina. Al poco rato ten&iacute;a compa&ntilde;&iacute;a (se trataba de otra mujer de rostro enjuto e incorp&oacute;rea amanerada en sus movimientos con un bikini no acorde con la madurez de su edad ya que de apariencia habr&iacute;a rebasado la cuarentena hac&iacute;a tiempo) no muy lejos de ella. Se acicalo el pelo y se tumb&oacute; en la hamaca abriendo una revista de moda. No tard&oacute; en llegar el que en apariencia era su marido con una cerveza y una barriga bien presente para decirle que no aguantaba el calor y que iba a la habitaci&oacute;n a echarse una siesta. De soslayo mir&oacute; a la Merche.<\/p>\n<p>&mdash;A mi me encanta el sol, en cambio mi marido no lo aguanta &mdash;dijo en tono de confidencia al mismo tiempo que se pon&iacute;a las gafas oscuras.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, suele pasar&hellip;, el m&iacute;o tambi&eacute;n prefiere quedarse en la habitaci&oacute;n &mdash;contesto la Merche.<\/p>\n<p>&mdash;Llevamos ya una semana, me gusta lucir el moreno, si se pudiera conservar todo el a&ntilde;o &mdash;dijo con acento de coqueter&iacute;a juvenil.<\/p>\n<p>&mdash;Nosotros hemos llegado hoy &mdash;dijo Merche algo molesta por la conversaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;Mi marido prefiere el yate de su socio, pero a mi me aburre, son tan aburridos, solo piensan en comer y hablar de negocios. Yo soy m&aacute;s de desconectar &mdash;dijo en tono arrogante&mdash;. &iquest;Has visto ya las tendencias para este invierno?<\/p>\n<p>&mdash;No, la verdad es que soy muy cl&aacute;sica en este aspecto.<\/p>\n<p>&mdash;A mi me encanta, de hecho he pedido consejo a una modista reputada. A qu&eacute; te dedicas? &mdash;pregunt&oacute; con curiosidad.<\/p>\n<p>&mdash;Docencia, soy catedr&aacute;tica.<\/p>\n<p>&mdash;A m&iacute; me aburren los libros, no s&eacute; c&oacute;mo pod&eacute;is enfrascaros en esos tochos, prefiero las novelas rosas y las revistas de cotilleos, son m&aacute;s divertidas.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, bueno&hellip;, como comprender&aacute;s&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Perd&oacute;n, no te molesto m&aacute;s&hellip;<\/p>\n<p>Hab&iacute;a perdido su concentraci&oacute;n en la lectura a causa de la latosa relamida que ten&iacute;a al lado, para m&aacute;s pesar empezaba a venir m&aacute;s gente estridente. Pens&oacute; que no era mala idea ir a la playa, aunque no de manera tan descarada dejando entrever que le molestaba la presencia de la se&ntilde;ora, aunque bien mirado no sab&iacute;a ni por qu&eacute; se preocupaba por tan banal situaci&oacute;n. Justo cuando estaba en esas introspecciones personales hizo la aparici&oacute;n ante ellas el cl&aacute;sico chulo piscinas; alto, joven de no m&aacute;s de 25 a&ntilde;os en apariencia, de piel caoba, mirada transversal retadora a trav&eacute;s de sus gafas de espejo, paso largo empleando toda la planta del pie; se quit&oacute; su camiseta procurando que todos sus ademanes fueran flexionados para destacar sus nervudos miembros, para despu&eacute;s seguir con los pantalones cortos, dejando a la vista un tanga con estampado de cebra con dos tirantes hasta el cuello, lo que hac&iacute;a que su paquete resaltara de forma descarada. Desvergonzado y sin pudor pas&oacute; delante de ellas hasta zambullirse en la piscina en un el&aacute;stico movimiento con giro en el agua y otra vez la mirada hac&iacute;a ellas.<\/p>\n<p>La contertulia latosa se qued&oacute; muda, en apariencia admirada por el ejemplar. Empez&oacute; a toquetearse el pelo te&ntilde;ido de rubio con ademanes nerviosos. Se levant&oacute; sin apenas saludar y permanecer delante de la piscina disimulando descaradamente. El fastuoso macho daba brazadas a lo largo de la piscina como si batiera el r&eacute;cord mundial de los cien metros, para cuando lleg&oacute; al final volver a acechar con la mirada cual era la pieza a cobrar. Vi&eacute;ndola de pie como si buscara algo con la mirada divis&oacute; el objetivo en la vecina pomposa y en un ladeo de cabeza hizo una especie de indicaci&oacute;n al mismo tiempo que sal&iacute;a del agua. Caminaron por caminos divergentes hac&iacute;a la playa.<\/p>\n<p>&mdash;Se&ntilde;or director, tengo que consultarle una cuesti&oacute;n importante &mdash;dijo el botones a Cesar.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; te pasa tan nervioso?<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Se han levantado a la mujer del de la 503, la petarda esa! &iexcl;Ya se la lleva! &iexcl;S&eacute; que es lo normal, pero el marido baja a la piscina!<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Cago en dios! &iexcl;Abra que distraerlo, bajo para la piscina enseguida! &iquest;D&oacute;nde la lleva?<\/p>\n<p>&mdash;Al folladero 1, al m&aacute;s cercano, entre las dunas de la playa.<\/p>\n<p>Jos&eacute;, que en esos momentos acompa&ntilde;aba a Cesar estaba at&oacute;nito, asombrado no pudo m&aacute;s que dar su impresi&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;No me lo puedo creer! &iexcl;Y t&uacute; te prestas a ese juego!<\/p>\n<p>&mdash;Mira, Jos&eacute;, la cosa no es lo que parece, el servicio est&aacute; incluido, no de manera directa en nuestra oferta, s&eacute; que no es pol&iacute;ticamente correcto, pero la propiedad es la que manda y hay que hacer lo que se le ordena a uno &mdash;aclar&oacute; Cesar.<\/p>\n<p>&mdash;Todo esto en tan cutre y hortera&hellip;, no tengo palabras &mdash;contesto Jos&eacute;.<\/p>\n<p>Merche vio como Cesar entraba al complejo de la piscina acompa&ntilde;ado de Jos&eacute;, ante m&aacute;s agobio opto por dar un paseo sobre la playa y desconectar un poco del bullicio. La caminata le fue agradable, la brisa marina le daba esa sensaci&oacute;n de plenitud. No hab&iacute;a mucha gente, pero aun as&iacute; opto por adentrarse en las dunas colindantes a la playa. No paso mucho tiempo al llegar a la loma de la duna, ol&iacute;a a mar y salitre, el sonido de las olas se mezclaba con un ligero sonido de persona, jadeos en apariencia, los cuales proven&iacute;an de la parte baja a la otra parte de los matorrales. Picada por la curiosidad se acerc&oacute; y vio lo que supon&iacute;a de antemano: el gigolo de la piscina y la mujer que hab&iacute;a visto en la piscina. La estaba montando, pudo ver como la bombeaba con mete-sacas sonoros y el&eacute;ctricos, su culo mulato sub&iacute;a y bajaba en vaiv&eacute;n con giros circulares para empotrarla una y otra vez; ella jadeaba, ara&ntilde;aba su espalda y le oprim&iacute;a las nalgas abrazando su espalda con sus piernas en un &eacute;xtasis continuo, ronroneaba y en suspiros entrecortados pudo o&iacute;r palabras como &ldquo;s&iacute;, no pares, que bueno eres, dame m&aacute;s, m&aacute;s, m&aacute;s&rdquo;, no tardando en rectificar su posici&oacute;n y colocando las piernas de ella sobre sus hombros.<\/p>\n<p>Ahora si ten&iacute;a una plena visi&oacute;n de los test&iacute;culos y el pene cuando entraba y sal&iacute;a de la vagina, tal era la intensidad de su empuje que en cada penetraci&oacute;n las nalgas de ella se hund&iacute;an en la arena. El miembro sal&iacute;a viscoso, los test&iacute;culos colgaban bamboleantes en cada final de tacada; por la respiraci&oacute;n entrecortada y los estertores dedujo que la culminaci&oacute;n del coito estaba tocando a su fin. Fueron las &uacute;ltimas penetraciones las m&aacute;s intensas y potentes, sus nalgas se contrajeron cuando dejo su pene clavado dentro y rugi&oacute; como un toro bravo en se&ntilde;al de que hab&iacute;a vaciado dentro. Ella emiti&oacute; un suspiro quedando paralizada.<\/p>\n<p>El autob&uacute;s les llevaba al pueblo cercano, la excursi&oacute;n tur&iacute;stica era para dar a conocer las costumbres del pa&iacute;s, Jos&eacute;, a&uacute;n consternado por la actitud de Cesar del d&iacute;a anterior no dejaba de pensar en ello. Las mujeres estaban charlando de las compras que iban a realizar, el cambio de moneda era propicio y les sal&iacute;a muy a cuenta. Por otra parte los hombres hablaban del estadio de f&uacute;tbol y el peque&ntilde;o casino, as&iacute; como las licoreras. Extra&ntilde;ado Jos&eacute;, por la obsesi&oacute;n de su vecino de asiento para poder ir a una peluquer&iacute;a, ya que mostraba una buena calva. Hab&iacute;an mantenido una peque&ntilde;a charla con el se&ntilde;or, contaba unos cincuenta y pico largos de a&ntilde;os, era ingeniero y su mujer hab&iacute;a preferido quedar en el complejo, as&iacute; como la Merche y su marido. Cesar le aconsejo el recorrido por la localidad. El ingeniero no paraba de mirar por la ventanilla al llegar, sus facciones se volvieron firmes y vivaces.<\/p>\n<p>Llegaron a la localidad, ol&iacute;a a fritangas, ese d&iacute;a el mercado estaba abarrotado. Jos&eacute; iba tras el vecino del autob&uacute;s intentando entablar conversaci&oacute;n, le hab&iacute;a hablado de su trabajo, sus merecidas vacaciones. Sus pasos eran r&aacute;pidos no paraba en mirar los souvenirs y productos de la regi&oacute;n. Al final de la calle el se&ntilde;or como un aut&oacute;mata giro hac&iacute;a el letrero de peluquer&iacute;a. Jos&eacute; pens&oacute; que dadas las circunstancias podr&iacute;a cortarse un poco el pelo, se lo coment&oacute;, contest&oacute; &eacute;l con un &ldquo;no lo lamentara&rdquo;. Al entrar por el portal vio que el se&ntilde;or no estaba m&aacute;s tranquilo, pero si m&aacute;s alegre. Fueron recibidos por una se&ntilde;ora gorda y vivaracha, aprest&aacute;ndoles a decirles que servicio quer&iacute;an y sin m&aacute;s dilaciones Jos&eacute; le dijo que un afeitado. Como si le explotara en la boca el otro se&ntilde;or exclamo que quer&iacute;a el servicio completo. Entonces fue llamada una joven bajita de aspecto ani&ntilde;ado y invit&oacute; al se&ntilde;or a pasar a trav&eacute;s de una cortina. Y sin m&aacute;s dilaci&oacute;n entr&oacute; apresurado. Jos&eacute; pregunto en tono ingenuo que tipo de corte o esteticien se hac&iacute;a que tan apresurado hab&iacute;a entrado el otro. Le dijo que su hija hac&iacute;a servicio especial, que si quer&iacute;a verlo pod&iacute;a observar, pero ten&iacute;a que quedar entre ellos. Picado por la curiosidad accedi&oacute; y a trav&eacute;s de un agujero en la pared que le indico la se&ntilde;ora, excus&aacute;ndose que dicho agujero estaba por si hab&iacute;a problemas, no se pensara mal, eso s&iacute;, por eso le pidi&oacute; un dinero extra. Por no discutir Jos&eacute; abono el importe.<\/p>\n<p>Era una peque&ntilde;a sala con un butac&oacute;n como el de un dentista, vio que el se&ntilde;or se hab&iacute;a quitado los pantalones y los calzoncillos junto los zapatos. Sentado presentaba una erecci&oacute;n considerable y apreciable a su vista ya que se posiciono con sus piernas sobre los reposabrazos como si de una embarazada ante un ginec&oacute;logo se tratar&aacute;. Con sus test&iacute;culos peludos colgando y su pene erecto esperaba. Apareci&oacute; la chica con pantalones de ch&aacute;ndal y camiseta, llevaba una botella de aceite corporal y le impregnaba su miembro al mismo tiempo que preguntaba:<\/p>\n<p>&mdash;&iquest; C&oacute;mo lo quiere?<\/p>\n<p>&mdash;C&uacute;rralo todo ni&ntilde;a, pon ganas en la parte del ojete, aunque no olvides de trabajar las bolas y el fierro.<\/p>\n<p>El aspecto del se&ntilde;or en esa posici&oacute;n con las piernas levantadas y los calcetines puestos impresion&oacute; a Jos&eacute;. Pudo observar que la chica empez&oacute; a aplicar un leve pajeo de arriba abajo unidireccional, para despu&eacute;s pasar a pajeo con volteo circular de pene, como si fuera el mando de una v&iacute;deo consola. Los ojos del ingeniero se volvieron estr&aacute;bicos, sus manos intentaron tocar a la chica, la cual algo molesta dijo &ldquo;a ver si se cre&iacute;a que era una puta&rdquo;. Ante tal actitud no sab&iacute;a qu&eacute; hacer con sus manos y agarraba sus propias piernas. Pas&oacute; la chica a frotar su glande y despu&eacute;s agarro la bolsa testicular y la apret&oacute; por su parte alta quedando marcados y tensados los huevos. Empezaron los bufidos y peque&ntilde;os suspiros por parte del ingeniero. Volvi&oacute; a coger el aceite y le impregno la parte de su ano para despu&eacute;s introducirle un dedo hasta el tope. En esa posici&oacute;n empez&oacute; a pajearlo una vez m&aacute;s. Empez&oacute; a berrear de gozo:<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;S&iacute;!&#8230;&iexcl;si!&hellip; &iexcl;si!&hellip; &iexcl;As&iacute;!&hellip; &iexcl;si!&hellip; &iexcl;Qu&eacute; gustazo! &iexcl;oh! &iexcl;oh!&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Gusta usted que acabe as&iacute;?<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Usa la boca! &iexcl;Usa boca antes de que descargue!<\/p>\n<p>Empez&oacute; leng&uuml;eteando el glande, bajando al tronco, una vez en los test&iacute;culos los absorbi&oacute; uno por uno, lo miraba a los ojos, el ingeniero se retorc&iacute;a de gozo, volv&iacute;a a berrear de forma sonora y estridente. Bajo hac&iacute;a la zona anal y lami&oacute; el ano.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Oh!&hellip; &iexcl;Oh!&hellip; &iexcl;Sigue!&hellip; &iexcl;No pares!&hellip; &iexcl;C&oacute;melo m&aacute;s!<\/p>\n<p>La chica le abri&oacute; las nalgas y meti&oacute; su lengua a fondo de manera que su nariz quedaba aplastada con el escroto. La iba sacando y metiendo a fondo una y otra vez.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Come!&hellip; &iexcl;come!&hellip; &iexcl;Come culo!&hellip;<\/p>\n<p>Empez&oacute; a asomar una gota de semen, despu&eacute;s un leve hilo se desliz&oacute; por su tronco y un lanzamiento a chorro que le llego a la barbilla del mismo ingeniero, seguido de otro a la altura de su ombligo. Emiti&oacute; al mismo tiempo un rugido gutural de alivio.<\/p>\n<p>Ya de vuelta y llegando otra vez al complejo hotelero el ingeniero se mostr&oacute; m&aacute;s parlanchina, edulcorado y reactivado. Una vez que ya llegaron vio como una se&ntilde;ora de su misma edad se abrazaba a &eacute;l y le anunciaba que hab&iacute;a reservado una mesa para toda la familia.<\/p>\n<p>A la ma&ntilde;ana siguiente com&iacute;an los cuatro juntos &mdash;Merche, su marido, Jos&eacute; y Cesar &mdash;; el marido de Merche divagaba sobre lo que posiblemente ser&iacute;a un peque&ntilde;o libro sobre el lugar, daba seg&uacute;n &eacute;l esa vertiente l&iacute;rica y esa misma tarde la v&iacute;spera de su partida la emplear&iacute;a en analizar mediante el terreno algunos pasajes. Por su parta Merche la ocupar&iacute;a en tomar el sol.<\/p>\n<p>Una vez levantados de la mesa Jos&eacute; y Cesar se tomaban una copa en el bar.<\/p>\n<p>&mdash;Espero que no me guardes rencor, pero comprende que las circunstancias y mi gerencia condicionada de la empresa &mdash;dijo Cesar.<\/p>\n<p>&mdash;No te reprocho nada, solo que no s&eacute; c&oacute;mo te prestas a ello, eso de tapar la coartada de una mujer fr&iacute;vola invitando a beber a su marido y encima se te ve&iacute;a tan real, no me cabe en la cabeza. No s&eacute; qu&eacute; impresi&oacute;n le habr&aacute; dado a Merche y su marido esto. En el mercadillo ayer, sin ir m&aacute;s lejos&hellip; Es bochornoso. Lo siento por Merche, vale tanto, no est&aacute; acostumbrada.<\/p>\n<p>La Merche acostada en su hamaca observaba el bullicio de la piscina, ese olor a cloro, el sol le cegaba, no pod&iacute;a tomar mucho el sol sus pecas se remarcaban m&aacute;s. Ten&iacute;a un cuerpo protuberante, macizo a&uacute;n su sedentarismo. No tardo en irrumpir en escena y otra vez coloc&aacute;ndose en el mismo lugar el chulo piscinas de la otra vez. Con la penetrante mirada de cazador a trav&eacute;s de sus gafas de cristales de espejo le hizo un adem&aacute;n con la cabeza a modo de saludo. Volvi&oacute; a su ritual y se volvi&oacute; a despojar su camiseta para quedarse con su tanga de tirantes, para coger carrerilla y en carrerilla lanzarse en la piscina. Una vez all&iacute; su vista volvi&oacute; a evaluar las posibilidades mirando a Merche. Hubo cruzamiento de miradas y en un ladeo achulado machote le hizo una indicaci&oacute;n.<\/p>\n<p>La inteligencia humana no comprende la continuidad absoluta del movimiento. Las leyes de un movimiento cualquiera solo son comprensibles para el hombre cuando examina de forma separada las unidades que lo componen. Pero al mismo tiempo la mayor&iacute;a de los errores humanos emanan del hecho de aislar de un modo arbitrario, para observarlas aparte, las unidades separadas del movimiento continuo.<\/p>\n<p>En ese mismo momento el botones corr&iacute;a hac&iacute;a el despacho de Cesar.<\/p>\n<p>&mdash;Oiga tengo que decirle algo &mdash;dijo el botones con la respiraci&oacute;n entrecortada.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; te pasa tan nervioso otra vez?<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Se&hellip; se&hellip; se han levantado a esa se&ntilde;ora que usted conoce, la&hellip;!<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;&iexcl;No Jodas!! &iquest;Pero llevan intenciones? &iexcl;Si es as&iacute; no me lo pierdo!<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Pinta jodienda con la se&ntilde;ora esa que conoce, la orgullosa, la relamida!<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;D&oacute;nde te parece que van?<\/p>\n<p>&mdash;Fijo que en folladero n&ordm;2 el m&aacute;s apartada. He visto como ella iba tras &eacute;l; &iexcl;La jodida tiene hasta pecas en culo! &iexcl;Lo dicho, casi seguro que se la va a trajinar en el 2!<\/p>\n<p>Jos&eacute;, estaba tendido en la arena a pocos metros el ingeniero y su mujer, le hab&iacute;a saludado, mal que le pesara, no le ca&iacute;a muy bien desde lo de la excursi&oacute;n del autob&uacute;s. Miraba al cielo cuando vislumbr&oacute; a Merche que caminaba como son&aacute;mbula en direcci&oacute;n a las dunas. Se levant&oacute; para ir a saludarla, en ese instante ya ten&iacute;a detr&aacute;s al ingeniero.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Habr&aacute; suerte?&hellip; Creo que s&iacute;, el jamelgo se levanta muchas &mdash;dijo el ingeniero.<\/p>\n<p>&mdash;No s&eacute; a qu&eacute; se refiere &mdash;dijo en tono de confusi&oacute;n Jos&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash;No me diga que no ha visto el piel de &eacute;bano que va delante de ella &mdash;dijo el ingeniero apuntando con la mano hac&iacute;a el horizonte &mdash;. Desde luego est&aacute; brava la jamona que va tras el podenco, algo pecosa, pero ya ver&aacute;s&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;No malinterpreta las cosas, ella&hellip; ella&hellip; no es de esa clase baja de gente &mdash;respondi&oacute; en tono molesto y airado Jos&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ja, ja, ja! &iexcl;Ahora lo veremos!<\/p>\n<p>Caminaban por la empinada duna, ya no se vislumbraba a Merche, estaban algo desorientados; Jos&eacute; se desentendi&oacute; del ingeniero y quedo rezagado no le gustaba su presencia, vago solo entre las dunas una media hora. De pronto, al bajar otra loma de la duna vio como el ingeniero estaba algo agazapado y mir&aacute;ndolo le dijo:<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ves! Qu&eacute; te dec&iacute;a yo, incluso el cabr&oacute;n sabe que lo estamos mirando, mira como ladea la cabeza.<\/p>\n<p>Estaba en lo cierto el ingeniero y era natural que un hombre que no conoce el funcionamiento de una m&aacute;quina humana como era el caso y cre&iacute;a que al verla en actividad se resentir&iacute;a, pero se retroactivo y le dio ese plus de actividad. Era consciente que tras &eacute;l lo estaban observando y arriba, agazapado el Jos&eacute; era otro espectador.<\/p>\n<p>Merche arrodillada mamaba el manubrio, sacado por un lado del ba&ntilde;ador de tirantes los test&iacute;culos estaban ladeados y en miembro apuntaba de frente la boca de Merche, la cual intentaba abarcarlo sin poder abarcarlo todo. Entonces, al sentirse observado el chulapo empez&oacute; ca&ntilde;oneo bucal, atenaz&aacute;ndola por la nuca y empujando hacia adentro hasta que todo el cipote era engullido. Sal&iacute;a espuma por la nariz de la Merche, salivaba y babeaba; sus mejillas estaban hinchadas como globos. Era una especie de hurac&aacute;n en su boca, solo pod&iacute;a respirar por la nariz, se atragantaba. El macho sequ&iacute;a erguido y achulado. Viendo que la Merche no pod&iacute;a mamar m&aacute;s le dio un descanso en el cual se cogi&oacute; sus test&iacute;culos ladeados y se los hizo comer y lamer.<\/p>\n<p>Cesar oteando desde arriba pensaba que un hombre, (ese gigol&oacute; que le aplicaban una mamada, o bien podr&iacute;a decirse que le follaba la boca) siempre que se mov&iacute;a adjudicaba una meta a su movimiento. Jos&eacute; sab&iacute;a que ni siquiera se hab&iacute;a quitado el ba&ntilde;ador y ella a&uacute;n estaba con el suyo puesto; pero era una se&ntilde;al de hombr&iacute;a y varonilidad por parte del chulo.<\/p>\n<p>Una vez acabada la lamida de huevos con una inusitada energ&iacute;a y velocidad despojo del ba&ntilde;ador a la Merche (Facilidad encomiable ya que no llevaba bikini, sino un ba&ntilde;ador de una pieza) quedando desnuda al completo al mismo tiempo que daba vueltas alrededor de ella.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Dios, como la chulea! &mdash;Exclamo el ingeniero agazapado.<\/p>\n<p>&mdash;Yo, yo&hellip; yo&hellip; me&hellip; ir&eacute;. Nunca hubiese imaginado&hellip; &mdash;respondi&oacute; Jos&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ni se te ocurra! Vas a levantar la pieza. &iexcl;Ni te muevas! &mdash;ordeno el ingeniero.<\/p>\n<p>Merche estaba desnuda con sus generosos senos algo ca&iacute;dos; era una mujer ajamonada, pero no fl&aacute;cida, su culo era marcado, sus pecas ocupaban la mayor&iacute;a de su cuerpo. Fue tumbada en la arena y abiertas sus piernas, aplic&aacute;ndole un cunnilingus veloz. El gigolo se arrodillo en el suelo y la mir&oacute; con un matiz de marcialidad y la mirada fija en ella le levant&oacute; las piernas hasta sus hombros. Aline&oacute; la direcci&oacute;n co&ntilde;o-polla y la penetro de una tacada din&aacute;mica, potente y decisiva dej&aacute;ndola clavada hasta el fondo para despu&eacute;s pasar a un ca&ntilde;oneo constante. Fue follada a propulsi&oacute;n y no tardo en convulsionar entre jadeos y dej&aacute;ndola a medio correrse y en voltereta est&aacute;tica circular semiesf&eacute;rica a polla sacada y erecta la posiciono en cuatro patas con una inmediatez impresionante para empezar a ca&ntilde;onearla por atr&aacute;s y en un reflejo autoest&aacute;tico posicionado aline&oacute; la polla con el ano y la clavo de forma sonora. En esta posici&oacute;n y la Merche cogida del pelo y con muecas de dolor, pero placer al mismo tiempo le ca&ntilde;oneo el culo. Merche no tardo en venirse hasta tal punto que orin&oacute; al mismo tiempo. Entre ronquidos de toro y aullidos de tigre el gigol&oacute; saco su polla y en otro movimiento acrob&aacute;tico (circular esf&eacute;rico otra vez) alcanzo la boca de ella y descargo al mismo tiempo que la dejaba un rato dentro de la boca hasta el punto que Merche le entraron arcadas.<\/p>\n<p>Era el d&iacute;a de la despedida, Cesar les dio el buen viaje y que volvieran pronto. En un aparte mientras el marido de Merche y Jos&eacute; recog&iacute;an las maletas la Merche le dijo &ldquo;ha estado muy bien, pero no es lo m&iacute;o estos ambientes, soy m&aacute;s de ciudad. Entonces Cesar contesto. Qu&eacute; m&aacute;s quieres TE HAS IDO FOLLADA Y CULEADA.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 15<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Hab&iacute;an avisado a Cesar que ten&iacute;a una visita, un amigo de la universidad, ya hab&iacute;an pasado casi veinte a&ntilde;os desde que estudiaron juntos, no pod&iacute;a desaprovechar la ocasi&oacute;n de saludarlo, por ese motivo inst&oacute; al botones que le rogara que esperara un segundo mientras terminaba su entrevista. &mdash;Su edad son 53 a&ntilde;os, por lo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":7409,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[27],"tags":[],"class_list":{"0":"post-20282","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-sexo-con-maduras"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20282","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7409"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20282"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20282\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20282"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20282"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20282"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}