{"id":20298,"date":"2019-03-13T23:00:00","date_gmt":"2019-03-13T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-03-13T23:00:00","modified_gmt":"2019-03-13T23:00:00","slug":"20298-quiero-hacer-un-gato-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/20298-quiero-hacer-un-gato-1\/","title":{"rendered":"Quiero hacer un gato (Parte 1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"20298\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>&mdash;&iexcl;Ah, Tita, te envidio por el esposo y los amantes que tienes! Entre ellos, mi esposo, no creas que estoy ciega. Se nota una gran cordialidad entre todos ustedes. &mdash;me confes&oacute; Adriana intempestivamente.<\/p>\n<p>&mdash;Pues s&iacute;, es de envidiar mi situaci&oacute;n actual, pero seguramente no sabes todo lo que sufr&iacute; durante varios a&ntilde;os: las depresiones constantes; mis relaciones espor&aacute;dicas y subrepticias; los enojos de Sa&uacute;l, quien deseaba una esposa fiel y yo lo orill&eacute; a que buscara compa&ntilde;&iacute;a en otras mujeres, de quienes, por cierto, siento unos celos terribles s&oacute;lo de acordarme.<\/p>\n<p>&mdash;Hace una semana que vino Eduardo, a&hellip; verte, me la pas&eacute; pensando qu&eacute; tal ser&iacute;a un tr&iacute;o MHM, &iquest;me aceptar&iacute;an?<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Se lo planteaste ya a Eduardo? &ndash;Pregunt&eacute; autom&aacute;ticamente, pero inmediatamente me arrepent&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;. &mdash;Me contest&oacute; bajando la cabeza para que no la viera avergonzarse.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;&hellip;? &mdash;Qued&eacute; en espera de que completara la respuesta.<\/p>\n<p>&mdash;&Eacute;l se qued&oacute; callado, me abraz&oacute; y me llen&oacute; de besos, y cre&iacute; que eso era una aceptaci&oacute;n. Pero despu&eacute;s me dijo, simplemente &ldquo;No s&eacute; si ser&iacute;a c&oacute;modo para ti, para m&iacute; y para Tita.&rdquo; &mdash;Continu&oacute; al verme expectante con mi silencio&mdash;&ldquo;Preg&uacute;ntale&rdquo;, le ped&iacute;. &ldquo;Hazlo t&uacute;, ser&aacute; lo mejor&rdquo;, me contest&oacute;. Y aqu&iacute; estoy, por eso te ped&iacute; que nos vi&eacute;ramos. &mdash;Concluy&oacute; y me qued&eacute; pensativa&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; piensas? &iquest;Aceptar&aacute;s que estemos los tres haciendo el amor? &mdash;Me insisti&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;No s&eacute;, pues tal vez s&iacute; ser&iacute;a inc&oacute;modo y podr&iacute;a traer consecuencias m&aacute;s all&aacute; de nosotros tres&hellip; &mdash;Pens&eacute; en voz alta.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Te refieres a tu relaci&oacute;n con Sa&uacute;l? &iquest;Crees que &eacute;l se molestar&iacute;a, a pesar de la libertad que te da al tener amantes, entre ellos a mi esposo? &mdash;Dijo con tono de azoro&mdash;. &iexcl;Entonces, invit&eacute;moslo! &mdash;Propuso sin m&aacute;s argumentos, en tanto que mis certezas empezaron a flaquear pues record&eacute; una experiencia de celos mutuos, m&iacute;os y de mi amante Eduardo, cuando fuimos a un club swinger.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;T&uacute; c&oacute;mo has vivido la relaci&oacute;n con Eduardo, sabiendo que somos amantes? &iquest;Tienes celos? &iquest;C&oacute;mo lo asumes? &mdash;pregunt&eacute;, m&aacute;s por darme tiempo a que la vor&aacute;gine de ideas, dudas y preguntas que rondaban en mi cabeza, que por saber su situaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;Yo me fui metiendo como cu&ntilde;a en la vida de Eduardo, &eacute;l siempre tan libre, sin buscar ni aceptar una relaci&oacute;n estable, hasta que un d&iacute;a me confes&oacute; que ya ten&iacute;a a alguien que lo hac&iacute;a vibrar y que por ello no aceptaba consolidarse con otra pareja. Me qued&eacute; asombrada porque nunca supe de ello. Incluso yo pens&eacute; que s&oacute;lo hac&iacute;a el amor de vez en cuando s&oacute;lo por necesidad fisiol&oacute;gica ya que espor&aacute;dicamente eso ocurr&iacute;a con alguna amiga, incluso yo, y despu&eacute;s &iexcl;nada!, como si no hubiese ocurrido algo m&aacute;s que un encuentro casual. Poco apoco supe de ti y del amor que ten&iacute;a Sa&uacute;l por ti y de las razones por las que tu esposo aceptaba que hubiese otros en tu vida. El asunto es que insist&iacute; e insist&iacute; en estar con &eacute;l que me fue aceptando poco a poco, incluso a vivir juntos como pareja. Cuando los conoc&iacute; a ustedes, sent&iacute; simpat&iacute;a por el matrimonio tan abierto y tan fuerte que tienen y acept&eacute; plenamente que Eduardo y t&uacute; fuesen amantes, guardando la secrec&iacute;a y sin alterar la discreci&oacute;n que guardaban en esa m&uacute;ltiple relaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Adriana me fue contando todo, hasta el irrisorio caso de c&oacute;mo llegaron al matrimonio. Resulta que su padre, quien s&oacute;lo ten&iacute;a hijas mujeres y era due&ntilde;o de una gran fortuna, sintiendo que ya le quedaba poco tiempo, las junt&oacute; a tres de las cuatro, las tres solteras, y les dijo que en una semana m&aacute;s har&iacute;a su testamento por &uacute;ltima vez, y que su fortuna ser&iacute;a repartida con un 1% a cada una de las que estuvieran solteras y el resto en partes iguales a quienes estuviesen casadas. La hermana casada no sabr&iacute;a esto hasta que el testamento estuviese redactado y que ten&iacute;an una semana para entregarle el acta de matrimonio. Aunque ese 1% les permitir&iacute;a vivir holgadamente si lo sab&iacute;an administrar, la fortuna restante no era para despreciarse. Ella le pidi&oacute; matrimonio a Eduardo, sin decirle nada del testamento, pero convenci&eacute;ndolo de que podr&iacute;an vivir sin problemas. &Eacute;l le record&oacute; su relaci&oacute;n conmigo y que por ello no iba a aceptar casarse.<\/p>\n<p>&mdash;Eduardo insisti&oacute; en su amor por ti y manifest&oacute; las desventajas que tendr&iacute;a en su libertad para mantener esa relaci&oacute;n. Me confirm&eacute; a m&iacute; misma que yo s&iacute; lo amaba verdaderamente y que, como Sa&uacute;l, podr&iacute;a demostrarle yo a Eduardo mi amor de una manera similar &mdash;me dijo con un tono de gran convicci&oacute;n&mdash;. Ese amor, el de Sa&uacute;l y el de Eduardo por ti, me dieron inspiraci&oacute;n para plantearle muchas ventajas de que &eacute;l estuviera casado. No s&eacute; de d&oacute;nde saqu&eacute; palabras y argumentos tan persuasivos, adem&aacute;s de los dos a&ntilde;os que entonces llev&aacute;bamos de amasiato. Le dije &ldquo;Quiero que sigas con ella, te cases o no conmigo&rdquo;, me escuch&oacute; con incredulidad, pero de inmediato continu&eacute; pregunt&aacute;ndole &ldquo;&iquest;Crees que no es posible, a pesar de tener un ejemplo de ello en la actitud de Sa&uacute;l? No hubo m&aacute;s, &eacute;l me dijo &ldquo;S&iacute;, acepto ser tu esposo&rdquo; y me convenc&iacute; de que era cierto que &eacute;l tambi&eacute;n me amaba.<\/p>\n<p>Me pareci&oacute; franca por los a&ntilde;os que llev&aacute;bamos conoci&eacute;ndonos y porque siempre su actitud hab&iacute;a sido tal como ella dec&iacute;a: ninguna recriminaci&oacute;n o insinuaci&oacute;n, ning&uacute;n obst&aacute;culo de Eduardo para darme el amor cuando se lo ped&iacute;a, y m&aacute;s ejemplos que no son necesarios mencionar, pues nunca hubo impedimento debido a &ldquo;la esposa Adriana&rdquo;. Aparecieron mis dudas, las cuales quise expresar en voz alta, pero me qued&eacute; con la boca abierta sabiendo que eran s&oacute;lo m&iacute;as, grit&aacute;ndolas en mi interior: &iquest;Qu&eacute; pasar&aacute; si me niego? &iquest;Crecer&aacute; el amor de Eduardo por Adriana hasta ser yo una imagen desdibujada de lo que antes fue amor o simplemente deseo? &iexcl;Dios, no quiero perder a Eduardo! &iexcl;Tampoco a Sa&uacute;l!<\/p>\n<p>&mdash;D&eacute;jame pensar esto y las posibles consecuencias, estoy confundida &mdash;le dije casi al punto de soltar el llanto y ella entendi&oacute; mi confusi&oacute;n, despidi&eacute;ndose de m&iacute; con un beso de hermandad y cari&ntilde;o.<\/p>\n<p>Esa noche, entre mamada y mamada de pene, &iexcl;bien parado!, le pregunt&eacute; a Sa&uacute;l si se le antojaba Adriana.<\/p>\n<p>&mdash;La he visto pocas veces y menos veces he sostenido una pl&aacute;tica con ella. S&iacute;, est&aacute; buena, adem&aacute;s es muy culta e inteligente, pero a pesar de la fortuna que le dej&oacute; su padre, nunca te dejar&iacute;a por una aventura con ella; adem&aacute;s, t&uacute; sabes que Eduardo la ha de tener muy contenta con lo que &eacute;l sabe hacer&hellip; Tambi&eacute;n ella ha de tener mucho que dar en el amor, por algo Eduardo se cas&oacute; con ella. En resumen, me tiene sin cuidado, al igual que muchas se&ntilde;oras igual de antojables e interesantes.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Coger&iacute;as con ella?<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Qu&eacute; te pasa! &iquest;Qu&eacute; te hizo Eduardo que no te importa meterme a m&iacute; en tus venganzas?, &mdash;exclam&oacute; indignado qued&aacute;ndome con su pene fl&aacute;cido en mis manos.<\/p>\n<p>&mdash;No te enojes, Eduardo y yo estamos en buenos t&eacute;rminos, pero hace poco sucedi&oacute; algo que me hizo preguntarme qu&eacute; tanto bien nos har&iacute;a a nosotros dos hacer el amor con otra pareja y preguntarme si disfrutar&iacute;as viendo en tercera dimensi&oacute;n y en vivo c&oacute;mo me hace el amor Eduardo y te calentar&iacute;as tanto como cuando te lo platico, o cuando te masturbas al ver los videos que tomas con tus c&aacute;maras ocultas cuando &eacute;l u otro viene a verme.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, me calienta ver c&oacute;mo te cogen tus amigos y la cara de puta que pones cuando disfrutas sus penes. Confieso que me gustar&iacute;a ver c&oacute;mo te dan entre dos o m&aacute;s, y no s&eacute; por qu&eacute; no lo has hecho, pero creo que te molestar&iacute;a a ti m&aacute;s que a ellos ser tratada como objeto y no con amor. A m&iacute; me gustas puta y as&iacute; te amo.<\/p>\n<p>&mdash;Tienes raz&oacute;n, ni yo misma estoy convencida, pero creo que para nosotros ser&iacute;a una oportunidad para profundizar m&aacute;s nuestro amor. &mdash; Le dije y pas&eacute; a contarle lo que me dijo Adriana.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Qu&eacute; locura la de esa mujer que es capaz de dejarse coger por otro con tal de ver c&oacute;mo te coge su esposo! Mejor reg&aacute;lale un video para que est&eacute; feliz, tal vez se caliente tanto como yo.<\/p>\n<p>&mdash;No se me ocurri&oacute; eso&hellip;. &mdash;le expres&eacute; a Sa&uacute;l y me puse a chuparle el falo sumergi&eacute;ndome en mis dudas y deseos: &iquest;Adriana est&aacute; dispuesta a encuerarse y, quiz&aacute;, dejarse coger por Sa&uacute;l con tal de verme a m&iacute; con su esposo? &iquest;Ella querr&aacute; que la compare Eduardo conmigo en la acci&oacute;n inmediata? &iquest;Qu&eacute; buscar&aacute; con eso? &iquest;Habr&aacute; una escena de celos entre Sa&uacute;l y Eduardo o yo los tendr&eacute; al ver c&oacute;mo le hace el amor alguno de ellos?<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Me vengo, mi nena! &iexcl;Puta, seguramente seguiste pensando en &eacute;l, a m&iacute; no me hab&iacute;as mamado as&iacute; como he visto que lo mamas a &eacute;l! &mdash;grit&oacute; Sa&uacute;l cuando se vino y continu&oacute; con el pito parado, me lo meti&oacute; abraz&aacute;ndome y bes&aacute;ndome; se movi&oacute; rapid&iacute;simo grit&aacute;ndome &ldquo;&iexcl;Eres muy puta, nena. &iexcl;Puta!&rdquo;, me dec&iacute;a una y otra vez mientras se eyaculaba como nunca hasta que qued&oacute; inerme &ldquo;S&iacute;, quiero ver c&oacute;mo te cogen y cogerme a Adriana para vengarme de Eduardo&rdquo; Dijo al reponerse, acarici&aacute;ndose la verga que volvi&oacute; a quedar tiesa.<\/p>\n<p>Nunca lo hab&iacute;a sentido tan caliente, pens&eacute; que tom&oacute; alguna de esas pastillitas azules, pues me volvi&oacute; a ensartar, ahora por el culo y grit&oacute; &ldquo;&iexcl;Tambi&eacute;n quiero ver c&oacute;mo te coge Oth&oacute;n por el culo y cogerme a su esposa mientras &eacute;l se viene en ti!&rdquo; y yo sent&iacute; su semen caliente en mis entra&ntilde;as.<\/p>\n<p>Ya calmados, me dijo que nunca se hab&iacute;a imaginado hacerle el amor a alguna de las esposas de mis amantes; aunque algunas s&iacute; le gustaban para cog&eacute;rselas, y m&aacute;s de una lo sugiri&oacute; cuando Sa&uacute;l les ped&iacute;a que lo acompa&ntilde;aran con alg&uacute;n pretexto para dejarnos solos (con las c&aacute;maras como testigo), &eacute;l siempre &eacute;l se mostraba distante a las insinuaciones. Confieso que sent&iacute; celos de que me lo contara, sin precisar a qui&eacute;n de ellas se refer&iacute;a, a pesar de que era yo la que se estaba cogiendo a sus maridos, y me llen&eacute; de dudas sobre la conveniencia de hacer lo que propuso Adriana.<\/p>\n<p>&mdash;Me gustar&iacute;a participar en una org&iacute;a donde estuvieran tus amantes y sus esposas viendo c&oacute;mo te cogen uno a uno mientras yo me las cojo por turno, respectivamente conforme te penetren, luego verlos de dos en dos, y de tres en tres o todos contigo. &iexcl;Te amo, mi nena puta! &mdash;exclam&oacute; mostr&aacute;ndome entre sus manos el falo inhiesto y se subi&oacute; encima de m&iacute; para penetrarme otra vez.<\/p>\n<p>&iexcl;Nunca antes alguien me hab&iacute;a penetrado tanto en tan poco tiempo! &iexcl;Qu&eacute; calentura le daba pensar en eso!<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Quieres que hagamos una fiesta en casa o rentamos una en la playa donde quepamos todos c&oacute;modamente? &mdash;me pregunt&oacute; antes de dormir.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Oye, s&oacute;lo me refer&iacute;a a Eduardo y Adriana y t&uacute; quieres con todos! &iexcl;Est&aacute;s loco, debes ver a un psiquiatra! Le dije alarmada por lo que mis comentarios hab&iacute;an desatado y temerosa de que &eacute;l quisiera llevar sus fantas&iacute;as a la realidad.<\/p>\n<p>Dej&eacute; que el tiempo calmara esa ola de excitaci&oacute;n lujuriosa que lo hab&iacute;a atacado, pero dos semanas despu&eacute;s me habl&oacute; Adriana por tel&eacute;fono para vernos y platicar un poco, obviamente quer&iacute;a una respuesta a su petici&oacute;n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>&mdash;&iexcl;Ah, Tita, te envidio por el esposo y los amantes que tienes! Entre ellos, mi esposo, no creas que estoy ciega. Se nota una gran cordialidad entre todos ustedes. &mdash;me confes&oacute; Adriana intempestivamente. &mdash;Pues s&iacute;, es de envidiar mi situaci&oacute;n actual, pero seguramente no sabes todo lo que sufr&iacute; durante varios a&ntilde;os: las depresiones constantes; [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2603,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":{"0":"post-20298","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-confesiones"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20298","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2603"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20298"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20298\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20298"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20298"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20298"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}