{"id":20322,"date":"2019-03-17T23:00:00","date_gmt":"2019-03-17T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-03-17T23:00:00","modified_gmt":"2019-03-17T23:00:00","slug":"20322-relajo-laboral","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/20322-relajo-laboral\/","title":{"rendered":"Relajo laboral"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"20322\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Antes de empezar, declaro que estoy harto de la creencia medi&aacute;tica de que la anorexia y los esteroides son sin&oacute;nimos de belleza.<\/p>\n<p>Comenc&eacute; a trabajar hace poco aqu&iacute;, el dinero es bueno, nunca pens&eacute; que la muerte era un negocio tan bueno, es uno de los llamados &lsquo;cementerios parque&rsquo;, en resumidas cuentas, vendo tu ultimo dormitorio, tu ultima cama, no es malo, recorrimos Santiago buscando la desgracia y anunciando lo &uacute;nico certero que tiene la vida, la muerte y obviamente haciendo negocio de ello. No hablaba mucho, debido a que era nuevo, mis compa&ntilde;eros son simp&aacute;ticos, as&iacute; que me rio bastante (algo bastante ir&oacute;nico tomando en cuenta el oficio) a las pocas semanas, llego ella&#8230; Elizabeth&#8230; Ely&#8230;<\/p>\n<p>Un poco m&aacute;s baja que yo, de piel blanca, pelo casta&ntilde;o claro, que parec&iacute;a una cascada de miel bajando por esos pechos enormes y generosos, caderas grandes como para bailar un buen lento, bien pegados, un poco gordita, pero con una carita tan hermosa, parec&iacute;a una mu&ntilde;equita de porcelana, labios finos, nariz fina, p&oacute;mulos pronunciados y unos gigantes ojos color azabache, que eran el fiel reflejo del misterio de la noche y esos kilitos de m&aacute;s, le daban un aire de ni&ntilde;ita, como de esas mu&ntilde;ecas antiguas que ten&iacute;a mi mama &quot;peponas&quot; creo que le dec&iacute;an. Cuando la vi, me quede mir&aacute;ndola, con cara de est&uacute;pido, para ser honesto, era tan linda, pero como s&eacute; que tengo buena suerte, probablemente ya tenga alguien, o este casada, o qui&eacute;n sabe.<\/p>\n<p>As&iacute; que solo me concentre seguir trabajando, quiz&aacute;s me manosee un poco pensando ella antes de dormir. Los d&iacute;as que vinieron, lo hicieron sin pena ni gloria, nos divid&iacute;amos en parejas para trabajar y un d&iacute;a me toco con ella. Hab&iacute;amos conversado un poco, lo que sab&iacute;a es que viv&iacute;a en otra comuna, que hablaba de su mama, de que quer&iacute;a seguir estudiando y que ten&iacute;a algunas deudas, esa era toda la informaci&oacute;n que tenia de ella.<\/p>\n<p>Cuando llegamos al lugar que ten&iacute;amos que trabajar (golpear puertas y ofrecer ata&uacute;des &quot;lindos&quot;) caminamos juntos, al principio no hablamos nada, era uno de esos silencios incomodos lo que hab&iacute;a ah&iacute; y mientras m&aacute;s camin&aacute;bamos, me sent&iacute;a m&aacute;s inc&oacute;modo, hasta que por fin se quebr&oacute; el hielo. Una mujer con la que est&aacute;bamos hablando dijo &quot;&iquest;Y qu&eacute; hacen con los huesitos de la gente?&quot;, &quot;por eso no se preocupe, usted compra ese lugar, por lo que los restos quedan ah&iacute;&quot; respondi&oacute; Ely, despu&eacute;s de que termino la conversaci&oacute;n, nos alejamos y le dije a Ely &quot;la pregunta hueona de la se&ntilde;ora&#8230; &iquest;Qu&eacute; cree que vamos a hacer con algo as&iacute;, cazuela?&#8230; Si claro&#8230; Vamos a tirar los huesitos a la parrilla&quot;. Ella me miro y nos re&iacute;mos al un&iacute;sono, eso derriti&oacute; el hielo. Al d&iacute;a siguiente, antes de salir a terreno de nuevo, Ely dijo &quot;voy con Alejandro&quot;, eso me sorprendi&oacute;, mucho. Nos fuimos haciendo amigos, a veces me abrazaba, nada raro con eso. Excepto que cuando sent&iacute;a sus muslos carnosos, sus pechos infladitos cerca de mi cuerpo, la erecci&oacute;n era enorme.<\/p>\n<p>Y me daba un poco de verg&uuml;enza pensar en si se daba cuenta. Un d&iacute;a pasamos a comer a un local de comida r&aacute;pida, ella comi&oacute; pollo y yo una hamburguesa, nos sentamos uno a lado del otro, &quot;&iquest;Esta rico?&quot; Le pregunte, ella sin darme tiempo, introdujo su dedo &iacute;ndice en mi boca &quot;&iquest;Esta rico, no?&quot;. No lo pod&iacute;a creer, su carita de inocencia cambio a una risa picarona y demasiado sensual. Acaricie lentamente su dedo con la punta de mi lengua, solo la puntita pasaba por su dedito. Un par de segundos que parec&iacute;an eternos.<\/p>\n<p>Ella lo saco despacio &quot;si, esta rico, m&aacute;s de lo que pens&eacute;&quot;, solo se limit&oacute; a re&iacute;r, yo hice lo mismo &quot;esta es la m&iacute;a, pens&eacute;&quot;. Me acerque a su oreja, roz&aacute;ndola con mis labios, dije en infantiles susurros &quot;oye, &iquest;Porque hiciste eso? Me pasan cosas muy h&uacute;medas&quot; al terminar, la puntita de mi lengua acaricio su orejita. Sent&iacute; su respiraci&oacute;n agit&aacute;ndose, de a poco. Cerr&eacute; mi boca y roce su orejita delicadamente terminando con un peque&ntilde;o besito, un peque&ntilde;o &quot;muack&quot;, que son&oacute; como un globo de goma de mascar y que revent&oacute; lo que ambos sent&iacute;amos. Me aleje, para seguir comiendo, con expresi&oacute;n fr&iacute;vola volv&iacute; a mirar el plato, disimuladamente mire su rostro, tambi&eacute;n trataba de disimular entre tanta gente, sus p&oacute;mulos estaban colorados. De repente, en esa hip&oacute;crita frivolidad, sent&iacute; sus deditos recorriendo mi muslo, apretando despacio, cada cent&iacute;metro, era un palpitar m&aacute;s de mi pene. Era insoportablemente rico, no pod&iacute;a hablar, solo pod&iacute;a tratar de pasar desapercibido.<\/p>\n<p>Mientras ambos mir&aacute;bamos sus respectivos platos. De a poco se acercaba m&aacute;s y m&aacute;s, no me pude contener y me mord&iacute; los labios, la puntita de su dedito empez&oacute; a acariciar mi verga dura y h&uacute;meda, cerr&eacute; los ojos para contenerme, sus pulgar y su &iacute;ndice apretaron delicadamente el extremo de mi pene. Entre la gente y el bullicio t&iacute;pico del centro, entre todo eso, abr&iacute; un poco la boca y deje escapar un suspiro ahogado. Me ten&iacute;a en sus manos. Mi brazo empez&oacute; a jugar en el suyo, ella entendi&oacute; el mensaje y lo levanto un poco, para que pudiera meterlo por debajo, cuando lo hice, los dos &uacute;ltimos dedos de mi mano tocaban sus grandes y ricas tetas por el costado, las rasgu&ntilde;aba despacito con mis u&ntilde;as, poco a poco me acercaba m&aacute;s y m&aacute;s a su pez&oacute;n, ella segu&iacute;a comiendo, yo tambi&eacute;n y ninguno de los dos pod&iacute;a mirarse a la cara.<\/p>\n<p>Despacio sub&iacute;a mis dedos en esa carne suave, sent&iacute;a como palpitaba, ella apretaba m&aacute;s y m&aacute;s la punta de mi verga, mi b&oacute;xer estaba completamente h&uacute;medo, acerque mi pulgar a su pez&oacute;n, y con este y el &iacute;ndice lo empec&eacute; a apretar despacio, como mamando. Ella se recogi&oacute;. El hambre de comida se hab&iacute;a transformado en un hambre distinta, hambre de gemidos, de sudor, de rasgu&ntilde;os y caricias. &quot;&iquest;Terminemos de comer, de acuerdo?&quot; Dijo acomod&aacute;ndose, tratando de que todo volviera a la normalidad, yo le segu&iacute;. Pero, ya no se pod&iacute;a. En silencio y r&aacute;pido terminamos de comer, ella me tomo la mano, doblamos por una esquina y me detuve, le tome sus caderas grandes.<\/p>\n<p>Y la apret&eacute; contra mi cuerpo, ella bajo la cabeza, acerque mi rostro, nuestras frentes chocaron, y susurro &quot;estoy un poco nerviosa&quot;, &quot;yo tambi&eacute;n&quot; le respond&iacute;. Le tome su perita, y acerque la punta de mi nariz a la suya, ella rio un poco, acerque mis labios, no la bese, solo roce mis labios en su boca, sintiendo cada comisura de sus labios rojos y h&uacute;medos, con el labio superior empuje el suyo hacia arriba, oblig&aacute;ndola a abrir su boca. Y la bese. Sent&iacute; su lengua acariciando la m&iacute;a, jugando, peleando, todo a la vez.<\/p>\n<p>Sus brazos gorditos me rodearon y me apretaron fuerte, yo le tome su cabeza, mis dedos se perdieron en su cabellera de miel, mi otra mano fue bajando por su espalda, llego a sus gl&uacute;teos, con mis u&ntilde;as comenz&oacute; a rasgu&ntilde;arle su culito grande y suave, ella no me detuvo. Puse toda mi mano en carne blanca y apret&eacute; con fuerza, ella no me detuvo. Me apret&oacute; m&aacute;s fuerte, sus caderas me empujaban, por instinto, como animales en celo. Un eterno volc&aacute;n al medio de una calle indiferente, de una ciudad fr&iacute;a. &quot;&iquest;Vamos?, quiero estar solita contigo&quot; me dijo al o&iacute;do, mordiendo mi oreja. Ya no aguantaba m&aacute;s.<\/p>\n<p>Caminamos hacia uno de los tantos moteles de Santiago, entramos a uno. Un pasillo largo daba la invitaci&oacute;n a un sal&oacute;n, pague, ambos dejamos el carnet en la recepci&oacute;n y subimos a una habitaci&oacute;n, no era muy lujosa, pero estaba bien, con la calentura que ten&iacute;amos. Al entrar le di un agarr&oacute;n picaron en el trasero, ella se dio vuelta y con fuerza me tomo la cara y me beso. En la soledad de la pieza, le sub&iacute; la falda, le apret&eacute; su culito suave, ella me tomo los test&iacute;culos y los acaricio con sus dedos, mi verga estaba demasiado dura, ella la masturbaba con sus manitos blancas, mientras nuestras lenguas peleaban, mis manos apretaban sus tetas grandes y n&iacute;veas. &quot;aaahh&quot; solo eso sal&iacute;a de su boca. Su carita de mu&ntilde;eca estaba rojita, l&aacute;nguida de excitaci&oacute;n, su boquita entreabierta jadeando, su pelo desordenado ca&iacute;a en sus pechos.<\/p>\n<p>Gordita o no, era una de las cosas m&aacute;s hermosas que hab&iacute;a visto en mi vida. &quot;me quiero duchar. Pero contigo&quot;, no le dije nada, solo me acerque y la desnude mientras la besaba y claro, me saque la ropa tambi&eacute;n. Nos fuimos besando y caminando a la ducha, sin separar nuestros labios, riendo cada vez que alguno de los dos tropezaba. Llegamos a la ducha, entre agarrones, frases calientes y coquetas, risas tiernas. No hab&iacute;a tiempo, solo dos cuerpos perfectamente imperfectos, tratando de llegar al cielo juntos. El agua tibia de la ducha ca&iacute;a en ambos, dejamos que lo hiciera mientras ella me masturbaba, mientras yo chupaba sus pechos.<\/p>\n<p>Rasgu&ntilde;aba sus pezones con mis dientes y abr&iacute;a los labios suaves y esponjosos de su vagina. Sin mirar, busque su cl&iacute;toris, sus labios estaban tan mojados, que mi dedo se deslizaba a trav&eacute;s de ellos, hasta que llegue donde quer&iacute;a, a esa peque&ntilde;a cosita de carne rosada, y la empec&eacute; a acariciar, ella alejo su cara de m&iacute;, abri&oacute; los ojos como si de una sorpresa se tratara, y &quot;aaahh, mi amor, esta rico&quot;. Yo dibujaba c&iacute;rculos con mi dedo alrededor del cl&iacute;toris, cerr&oacute; los ojos y sigui&oacute; gimiendo, luego deslice otro dedo, y atrape el cl&iacute;toris entre ambos, lo sujetaba, lo estiraba, ella me tomo los brazos y sus caderas empezaron a moverse, como si me estuviera cogiendo, solo le miraba su carita de exquisita angustia, mientras el agua le masajeaba la espalda, el ruido de la ducha, escond&iacute;a sus gemidos, que ya a esta altura eran mucho m&aacute;s fuertes, no me importaba si me tocaba o no. Era m&iacute;a&#8230; M&iacute;a&#8230; Gimiendo con dulzura me dijo &quot;ya, ya, ay ay&#8230; Mi amor, estoy llegando, ay, ay&#8230; Aaaahhh&quot;.<\/p>\n<p>Admirar ese peque&ntilde;o lapso de tiempo, en que todo lo que eres se olvida, y todo lo que tienes es la viciosa sensaci&oacute;n del orgasmo. Es simplemente genial. La abrace, le bese su frente, sus p&oacute;mulos, le arregle el pelito que hab&iacute;a en su cara, &quot;oye, estamos reci&eacute;n empezando, yo todav&iacute;a no llego&quot; ella picaronamente me dijo &quot;y crees que quiero parar?&quot;. Si hay algo por lo que envidio a las mujeres es eso, nosotros tenemos las balas contadas, y solo en raras ocasiones, podemos disparar seguido.<\/p>\n<p>Mmmm&#8230; &quot;&iquest;Quieres m&aacute;s?&quot;, &quot;si&quot; dijo regal&aacute;ndome una sonrisa tierna, &quot;quieres que hagamos algo rico&quot; &quot;ya&quot; me dijo, la di vuelta, y la deje mirando directo al agua, ella no dec&iacute;a nada, me acerque por su espalda, deslice mi verga dura entre su culito suave y le dije al o&iacute;do, &quot;mira, dobla un poquito las rodillas y &aacute;brete los labios de tu conchita&quot; cuando lo empez&oacute; a hacer, tome el mango de la ducha y con una mano y la acerque a su vagina, con la otra, mantuve los labios abiertos.<\/p>\n<p>Dirig&iacute; la presi&oacute;n de agua tibia a su cl&iacute;toris, ella dejo caer su cabeza en mi cuello, sus brazos acariciaban mi pelo, mis brazos, con mi verga, le acariciaba el culito, su ano, con peque&ntilde;os empujoncitos, solo jadeaba, solo gem&iacute;a. A medida que se perd&iacute;a en la caricia del agua, yo mov&iacute;a mi verga m&aacute;s y m&aacute;s, entrando en su culito, abri&eacute;ndolo, despacio. Sus carnes me apretaban el miembro, peque&ntilde;as gotitas de semen lubricaban para entrar un poquito m&aacute;s cada vez, ella mov&iacute;a sus caderas nuevamente, empec&eacute; a gemirle a su o&iacute;do. Quer&iacute;a que llegara de nuevo &quot;as&iacute; cosita, dale, dale, c&oacute;geme rico mi amor&quot; le dec&iacute;a con voz grave al o&iacute;do, mientras m&aacute;s se mov&iacute;a, m&aacute;s cosas le dec&iacute;a. Empec&eacute; a gemir como si de un perro en celo se tratara, como una bestia con su miembro duro y goteando, buscando a su hembra para montarla, a la fuerza si era necesario.<\/p>\n<p>Ella se hab&iacute;a perdido en la calentura, de repente me apret&oacute; un brazo, yo segu&iacute; moviendo las caderas, mantuve firme el chorro de agua en su cl&iacute;toris, sent&iacute;a como su cuerpo se recog&iacute;a, se tensaba, &quot;ay&#8230; Mi amor&#8230; Ay, ay&quot;. Al parecer otro m&aacute;s. Yo solo segu&iacute; haciendo lo mismo. &quot;ya, ya&#8230; Aaahh&quot; sent&iacute;a como su cuerpecito se mor&iacute;a en mis brazos. &quot;&iquest;Salgamos de la ducha?&quot;, &quot;si&quot; me dijo con cara de cansancio. Salimos, le seque su espalda, el cabello, yo tambi&eacute;n me seque, obvio.<\/p>\n<p>Se sent&oacute; en la cama, con soltura, la segu&iacute; y me quede mir&aacute;ndola un rato, sus piecitos eran finos, al igual que sus manos. Me dijo &quot;&iquest;Un cigarrito?&quot;, &quot;bueno&quot; respond&iacute; mientras fum&aacute;bamos, conversamos un poco del trabajo, nos re&iacute;mos poni&eacute;ndole sobrenombres a nuestros compa&ntilde;eros, de repente me dijo &quot;oye, t&uacute; no has llegado&#8230; Quiero verte llegar&quot;. Sin decir palabra, me abrazo, me beso y hecho mi cuerpo hacia atr&aacute;s, sus manitos me tomaron la verga, me masturbaba despacio, sin apuro, yo quer&iacute;a seguir chup&aacute;ndole sus tetas, ni siquiera se lo tuve que pedir, sola acerco su pecho grande y blanco a mi boca, yo solo cerr&eacute; mis ojos y lo comenz&oacute; a libar, como si de un bebe se tratara, sus dedos se mojaban m&aacute;s y m&aacute;s con las gotas de semen que sal&iacute;an cada vez que me mov&iacute;a la verga, despu&eacute;s ella acerco su boca a mi verga, empez&oacute; a lamerla con su lengua, mientras me miraba a los ojos, yo le acariciaba el pelo, la espalda, ella lo meti&oacute; en su boca tibia, sus labios sub&iacute;an y bajaban, su lengua acariciaba todo, los bordes, el prepucio, el agujerito del pene.<\/p>\n<p>Yo solo me limitaba a disfrutarlo. Le dije &quot;quiero 69, &iquest;Quieres?&quot;, &quot;ya&quot; cruzo sus piernas por encima de mi torso. Su culito hermoso estaba en mi cara, los labios rojos de su concha estaban al alcance de mi boca. Con la lengua los separe, los abrazaba con mis labios, le frotaba el cl&iacute;toris, le met&iacute;a la lengua y saboreaba los juguitos de su concha. Ella segu&iacute;a chup&aacute;ndomela, pasaba su lengua por mis bolas &quot;mi amor, quiero que entres&quot; dijo de repente, &quot;ok&quot; le respond&iacute;, se par&oacute;, cambio de posici&oacute;n, se acomod&oacute; encima de mi verga, la tomo en sus manos para que entrara bien. Era exquisito, su vagina h&uacute;meda, caliente y palpitante, rodeo mi miembro duro.<\/p>\n<p>Ella me miro con expresi&oacute;n tierna y comenz&oacute; a moverse, yo miraba sus tetas bailar, su pelo desordenados m&aacute;s y m&aacute;s, ve&iacute;a como se mov&iacute;a su pancita, cerca de mi cuerpo, solo gem&iacute;a, solo me miraba, le agarre el culo con fuerza, para que pudiera moverse m&aacute;s r&aacute;pido, para que el roce fuera m&aacute;s brusco, sus jugos me mojaban las caderas, los muslos, tiro su cuerpo hacia adelante &quot;ch&uacute;pame, ch&uacute;pame&quot; dec&iacute;a, sin pensarlo, busque su pez&oacute;n y lo comenz&oacute; a chupar lo m&aacute;s fuerte que pude &quot;ay papito, as&iacute;, as&iacute;&quot;. El roce h&uacute;medo me estaba haciendo llegar, pero aun no quer&iacute;a&#8230; No as&iacute;&#8230; &quot;cosita, &iquest;A lo perrito te gusta?&quot; Le pregunte, &quot;si&quot; me dijo, nos acomodamos, me puse de pie al lado de la cama, ella tomo posici&oacute;n para que la penetrara, su potito carnoso y blanquito estaba ah&iacute;, a mi merced. No espere nada, acerque mi verga a su concha y empuje lo m&aacute;s fuerte que pude &quot;uy, bruto&quot; dijo ri&eacute;ndose.<\/p>\n<p>&quot;No importa, eres m&iacute;a&quot; le tome los muslos y empec&eacute; a cog&eacute;rmela lo m&aacute;s fuerte que pude, ve&iacute;a sus tetas moverse bajo la espalda, los gemidos eran m&aacute;s y m&aacute;s fuertes, descarados, mientras me la cog&iacute;a m&aacute;s y m&aacute;s r&aacute;pido. Ya estaba a punto de llegar. Mis piernas tiritaban de calentura, pero no me deten&iacute;a, no quer&iacute;a, no pod&iacute;a. Ella agarro las sabanas y las apret&oacute;, su concha h&uacute;meda, se tens&oacute; y me apretaba la verga, estaba m&aacute;s estrecha, eso me calent&oacute; m&aacute;s, y lo hac&iacute;a m&aacute;s fuerte, m&aacute;s bruto. Y lo sent&iacute;. Sus jugos ardientes chorre&aacute;ndome la verga.<\/p>\n<p>Sus quejidos que parec&iacute;an de tortura llenaban la habitaci&oacute;n. No puedo m&aacute;s, no puedo m&aacute;s. Mis bolas se tensaron, y sali&oacute; un chorro copioso de leche caliente, la apret&eacute; contra m&iacute;, con los ojos cerrados y gimiendo, jadeando, un siseo sali&oacute; de su boca. Nos quedamos as&iacute; un momento, nuestros genitales palpitaban. Le acaricie la espaldita. Saque despacio mi verga de su conchita. Ella solo se dej&oacute; caer en la cama, me acomode a su lado y la abrace. Solo nos re&iacute;mos. Nada m&aacute;s. Conversamos un poco, ella entro a ducharse, despu&eacute;s entre yo. Salimos de la mano, nos tomamos un caf&eacute;, la acompa&ntilde;e al metro y nos despedimos con un beso largo y tierno. Si. Si es que no, la mejor cogida de mi vida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Antes de empezar, declaro que estoy harto de la creencia medi&aacute;tica de que la anorexia y los esteroides son sin&oacute;nimos de belleza. 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