{"id":20359,"date":"2019-03-20T23:00:00","date_gmt":"2019-03-20T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-03-20T23:00:00","modified_gmt":"2019-03-20T23:00:00","slug":"20353-histora-de-un-imcesto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/20353-histora-de-un-imcesto\/","title":{"rendered":"Historia de un incesto"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"20359\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>En una noche estrellada del mes de junio, Iria, se ba&ntilde;aba bajo la luz de la luna en el r&iacute;o que atravesaba su huerta, una huerta amurallada. Iria, era de estatura mediana y estaba en su peso, 56 kilos. Su piel era morena de trabajar en el campo. Ten&iacute;a una larga melena de cabello marr&oacute;n. Enjabon&oacute; sus grades tetas, con areolas oscuras y gordos pezones, luego su cintura, sus anchas caderas. Una mano enjabon&oacute; su culo y el otro el co&ntilde;o. Se masturb&oacute; unos cinco minutos. Magreando tetas, metiendo un dedo en el culo, foll&aacute;ndose el co&ntilde;o con dos dedos y acariciando el cl&iacute;toris, al final, se oy&oacute;:<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Me cooorro!<\/p>\n<p>Corri&eacute;ndose, se sumergi&oacute; en las aguas del r&iacute;o&#8230; Despu&eacute;s volvi&oacute; a aparecer c&oacute;mo una ninfa de las aguas, una ninfa con vello marr&oacute;n en los sobacos y en su co&ntilde;o. S&iacute;, una ninfa le pareci&oacute; a Nicol&aacute;s, su hijo, que la estuviera espiando detr&aacute;s de un manzano y se corriera al mismo tiempo que ella.<\/p>\n<p>Nicol&aacute;s, estaba obsesionado con su madre desde que oyera sus gemidos al correrse en la habitaci&oacute;n (sus habitaciones las separaba una pared) y se percatara de que su madre se masturbaba. Desde esa noche, noche tras noche se pon&iacute;a a escuchar y cada vez que ella se tocaba y se corr&iacute;a se corr&iacute;a &eacute;l imaginando que estaba con ella. Y en verano, en noches calurosas c&oacute;mo aquella, se la cascaba viendo como se ba&ntilde;aba en el r&iacute;o.<\/p>\n<p>Cuando Iria lleg&oacute; a casa llam&oacute; por su hijo, Nicol&aacute;s, le respondi&oacute; desde la huerta.<\/p>\n<p>&mdash;Voy, madre.<\/p>\n<p>Al entrar en casa, Iria, vio un largo bulto en el pantal&oacute;n de su hijo que le bajaba por la pernera y le llegaba casi a la rodilla. (Nicol&aacute;s ten&iacute;a una verga de m&aacute;s de veinte cent&iacute;metros y el grosor era importante) No se pod&iacute;a ni imaginar c&oacute;mo ser&iacute;a su polla de empalmada. Le pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; estabas haciendo ah&iacute; fuera? &iquest;Me estuviste espiando? &mdash;Nicol&aacute;s, baj&oacute; la cabeza. &iexcl;&iquest;Viste lo que hice?!<\/p>\n<p>&mdash;Te deseo, mam&aacute;.<\/p>\n<p>La respuesta le dijo que la hab&iacute;a visto.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;&iquest;Qu&eacute; voy a hacer contigo?! De momento te quedas un mes sin postre. &iexcl;Tira para cama!<\/p>\n<p>Iria ten&iacute;a ahora 36 a&ntilde;os, y desde que aquel mal polvo, que echara con el se&ntilde;orito de la casa en la que estaba sirviendo, no hab&iacute;a tenido m&aacute;s sexo que el que le daban sus dedos.<\/p>\n<p>Nicol&aacute;s ten&iacute;a 18 a&ntilde;os y era un cuadro de su padre. Rubio, alto, de ojos azules y de complexi&oacute;n fuerte.<\/p>\n<p>Llevaba Iria media hora en combinaci&oacute;n sobre la cama, dando vueltas, pensando en si tocarse o no tocarse. Por un lado la verga que le adivinaba a su hijo, imagin&aacute;ndola en su boca y en su co&ntilde;o y viendo c&oacute;mo se la pelaba a su salud, la estaba humedeciendo, y por el otro era su hijo. Meti&oacute; una mano dentro de las bragas. Dos de sus dedos se deslizaron entre la humedad y acabaron dentro de la vagina, los sac&oacute;, los llev&oacute; a la boca, los chup&oacute; y susurr&oacute;:<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;C&oacute;mo estoy, Dios m&iacute;o, c&oacute;mo estoy! No puedo evitarlo. Necesito hacer un dedo y correrme.<\/p>\n<p>Su mano volvi&oacute; a bajar y sus dedos comenzaron a masturbar el co&ntilde;o&#8230; En estas estaba cuando oy&oacute; unos pasos y despu&eacute;s sinti&oacute; c&oacute;mo Nicol&aacute;s se met&iacute;a en la cama. Quit&oacute; los dedos de co&ntilde;o y se hizo la dormida.<\/p>\n<p>Nicol&aacute;s, hab&iacute;a dado un paso al frente. Se ech&oacute; a su lado y mir&aacute;ndola, mene&oacute; la verga&#8230; Unos minutos m&aacute;s tarde, arriesg&aacute;ndose a que su madre se despertase, le toc&oacute; un pez&oacute;n con un dedo. Iria, hizo c&oacute;mo que se despertaba.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;&iquest;Qu&eacute; haces en mi cama, Nico?!<\/p>\n<p>&mdash;Deja que te toque un poquito, mam&aacute;.<\/p>\n<p>Iria, encendi&oacute; la l&aacute;mpara que estaba sobre la mesita de noche y vio la tremenda verga de su hijo. Era del tama&ntilde;o de un salchich&oacute;n. Tap&oacute; la boca con una mano, y al quitarla, exclam&oacute;:<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Jes&uacute;s, Mar&iacute;a y Jos&eacute;! &iexcl;&iquest;Que tienes en la mano, hijo?!<\/p>\n<p>&mdash;Un problema.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Y gordo, muy gordo! Vuelve a tu cama y desah&oacute;gate all&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Ay&uacute;dame, por favor. Ver c&oacute;mo te corr&iacute;as me puso enfermo.<\/p>\n<p>&mdash;Vuelve a tu cama que una madre no ayuda con esas cosas a un hijo. Si no anduvieras de fisg&oacute;n&#8230; &iexcl;&iquest;No te masturbar&iacute;as viendo a tu madre?!<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, madre, lo hice. Mi leche blanca y calentita reg&oacute; la hierba de la huerta.<\/p>\n<p>Iria, quer&iacute;a acabar aquella conversaci&oacute;n, pero su co&ntilde;o, mojadito no la dejaba.<\/p>\n<p>&mdash;Eres malo, muy malo.<\/p>\n<p>&mdash;Deja que te toque el co&ntilde;ito un poquito.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ni lo sue&ntilde;es!<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Y las tetas?<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; pasa con mis tetas?<\/p>\n<p>&mdash;Que las tienes preciosas y tocarlas ayudar&iacute;a a que me corriese.<\/p>\n<p>Iria, dej&oacute; de hacer de madre.<\/p>\n<p>&mdash;Despu&eacute;s de correrte vuelves para tu cama.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Y nunca m&aacute;s volver&aacute;s a pedirme que te deje tocar las tetas.<\/p>\n<p>&mdash;Si t&uacute; no quieres, no, mam&aacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Prom&eacute;telo.<\/p>\n<p>&mdash;Te lo prometo, mam&aacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Toca un poquito.<\/p>\n<p>Nicol&aacute;s le magre&oacute; las tetas por encima de la combinaci&oacute;n. Los pezones eran grandes, se pusieron duros y se marcaron en su ropa. A Iria se le empezaron a abrir y cerrar los dos agujeros, el del co&ntilde;o y el del culo. Nicol&aacute;s, le pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Me dejas que te las chupe?<\/p>\n<p>Iria sab&iacute;a que ya no pod&iacute;a dar marcha atr&aacute;s. Estaba demasiado caliente.<\/p>\n<p>&mdash;Chupa si crees que te ayudar&aacute;.<\/p>\n<p>Machacando la verga, le dijo:<\/p>\n<p>&mdash;Ver&aacute;s c&oacute;mo me ayuda.<\/p>\n<p>Iria, ya se mor&iacute;a por follar. Viendo que la cosa tiraba para largo. Se la cogi&oacute; con una mano, y sin mirar para ella, le dijo:<\/p>\n<p>&mdash;Va a ser mejor que te ayude yo, o no vamos a acabar en toda la noche.<\/p>\n<p>Iria, se la mene&oacute;. La verga comenz&oacute; a mojar su mano, y c&oacute;mo llevaba m&aacute;s de 18 a&ntilde;os sin ver una polla delante, se confes&oacute;. Le dijo:<\/p>\n<p>&mdash;Mam&aacute; se est&aacute; poniendo malita, cari&ntilde;o.<\/p>\n<p>&mdash;Ya casi estoy, si me la chuparas un poquito&#8230;<\/p>\n<p>No quer&iacute;a que acabara, ni iba a dejar que lo hiciera, pero le dijo:<\/p>\n<p>&mdash;No deb&iacute;a, pero si vale para que acabes, lo har&eacute;.<\/p>\n<p>Acerc&oacute; su boca a la verga y le lami&oacute; el glande. Despu&eacute;s la meti&oacute; en la boca (casi no le cab&iacute;a) y se la mam&oacute;. Al ratito le dijo:<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Crees que ayudar&iacute;a a que te corrieras si me doy la vuelta y restriegas tu polla en mi co&ntilde;o?<\/p>\n<p>&mdash;Creo que s&iacute;, mam&aacute;.<\/p>\n<p>Iria, se dio la vuelta, se quit&oacute; las bragas. Nicol&aacute;s le restreg&oacute; la verga en el co&ntilde;o.<\/p>\n<p>&mdash;Est&aacute;s muy mojada, mam&aacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Si, hijo, si, m&eacute;tela un poquito a ver si ayuda.<\/p>\n<p>Nicol&aacute;s le meti&oacute; la punta. Entr&oacute; tan apretada que casi se corre. Iria, lo not&oacute;, y se quit&oacute; la careta:<\/p>\n<p>&mdash;No te vayas a&uacute;n, hijo, no te vayas que mam&aacute; necesita correrse.<\/p>\n<p>Iria, se apart&oacute;. Se quit&oacute; la enagua y subi&oacute; encima de su hijo. Meti&oacute; la cabeza de la verga en el co&ntilde;o, y le dijo:<\/p>\n<p>&mdash;Deja que mam&aacute; la meta poquito a poco&#8230; T&uacute; acar&iacute;ciame las tetas.<\/p>\n<p>Poquito a poco la meti&oacute; y despacito lo foll&oacute;, al principio, luego, al sentir que le ven&iacute;a, aceler&oacute; los movimientos, y le dijo:<\/p>\n<p>&mdash;No me mires a la cara, hijo. Mam&aacute; se va a correr y no quiere que la veas.<\/p>\n<p>Iria, comenz&oacute; a jadear y a agitarse con el gusto que sent&iacute;a. Sus ojos se cerraron. Le dijo:<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;&iexcl;Mam&aacute; se corre, cari&ntilde;o!!<\/p>\n<p>Nicol&aacute;s, encendido, le dijo a ella:<\/p>\n<p>&mdash;M&iacute;rame, mam&aacute;.<\/p>\n<p>Iria, abri&oacute; los ojos y Nicol&aacute;s vio que los ten&iacute;a en blanco. La visi&oacute;n hizo que Nicol&aacute;s sintiera que le ven&iacute;a. Quit&oacute; la polla y se corri&oacute; en la entrada de su culo. Al acabar de correrse, la cogi&oacute; por la cintura, la levant&oacute; y le puso el co&ntilde;o en su boca, Iria, mientras su hijo saboreaba sus jugos, frot&oacute; el co&ntilde;o contra la lengua y le regal&oacute; otra corrida. La verga de Nicol&aacute;s se puso tiesa de nuevo. Al acabar de correrse su madre, Nicol&aacute;s, se la puso en la entrada del ojete. Iria, le dijo:<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Por ah&iacute; no. Nico!<\/p>\n<p>&iquest;Le romper&iacute;a el culo?<\/p>\n<p>Comentar no produce efectos secundarios.<\/p>\n<p>Kiko.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 En una noche estrellada del mes de junio, Iria, se ba&ntilde;aba bajo la luz de la luna en el r&iacute;o que atravesaba su huerta, una huerta amurallada. Iria, era de estatura mediana y estaba en su peso, 56 kilos. Su piel era morena de trabajar en el campo. 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