{"id":20393,"date":"2019-03-25T23:00:00","date_gmt":"2019-03-25T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-03-25T23:00:00","modified_gmt":"2019-03-25T23:00:00","slug":"20381-ya-soy-el-puto-del-equipo-xviii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/20381-ya-soy-el-puto-del-equipo-xviii\/","title":{"rendered":"Ya soy el puto del equipo (XVIII)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"20393\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 13<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>El triste regreso a casa.<\/p>\n<p>Todo acaba, y despu&eacute;s de tanto desenfreno, hab&iacute;a que acabar con todo aquello e irnos a casa. La verdad es que nos fuimos todos por aquello de que las penas fueran menos penas, porque Abelardo y yo nos regresamos al d&iacute;a siguiente despu&eacute;s de hablar con el padre de Abelardo.<\/p>\n<p>En efecto, la mam&aacute; de Abelardo vino a casa para decirnos que su esposo estaba en casa esper&aacute;ndonos, as&iacute; que, sin p&eacute;rdida de tiempo nos fuimos con ella en un taxi que yo hab&iacute;a llamado. Llegamos a la casa y los hermanos peque&ntilde;os de Abelardo, que son cada uno un amor, se alegraron mucho de verlo. Para ellos Abelardo estaba muy cambiado, porque ellos lo vieron por &uacute;ltima vez ensangrentado y siempre vistiendo con ropa similar y ahora lo ve&iacute;an un poco m&aacute;s fuerte, robusto, aunque delgado, pero no flaco y con ropa de verano muy a mi estilo, jeans y camisetas. Nos hab&iacute;amos puesto un jean sin desgastes cada uno y una camisa de manga corta a cuadros, Abelardo en rojo con gris y negro y yo en verde con azules y negro. S&iacute;, parec&iacute;amos hermanos, pero a esa altura nos importaba poco ya que fu&eacute;ramos amigos, hermanos o novios. Ibamos a volver a las paces con el padre a Abelardo y su mam&aacute; fue la medianera. Pero el padre de Abelardo no estaba en casa. Su madre se puso a llorar y apareci&oacute; la hermana mayor de Abelardo, Ifi o Ifigenia, que se abraz&oacute; a su hermano y le dijo:<\/p>\n<p>&mdash; Me alegro mucho de verte, pero pap&aacute; se ha ido porque es un cobarde; &eacute;l quisiera volver en paz pero ganando&hellip;; si yo fuera t&uacute; me olvidar&iacute;a de pap&aacute;, no te merece&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; Ifi, mira mi mam&aacute; como llora y sufre, antes prefiero una nueva paliza de pap&aacute; que el sufrimiento de mam&aacute;, &mdash;respondi&oacute; Abelardo abrazando a su madre y llen&aacute;ndola de besos.<\/p>\n<p>&mdash; Eso te honra, Abe, pero pap&aacute; no te merece, hermano, &mdash;dijo su hermana.<\/p>\n<p>Los ni&ntilde;os peque&ntilde;os se pusieron a llorar al ver a la mam&aacute; llorando y mi coraz&oacute;n se acongoj&oacute; y me dije: &laquo;&iquest;Para qu&eacute; he venido yo aqu&iacute;? Alguna raz&oacute;n ha de haber que me haya metido en este asunto&raquo;. Le dije a Abelardo que consolara a su mam&aacute; y hermanos y a su hermana le dije:<\/p>\n<p>&mdash; Ifi, &iquest;quieres salir conmigo a la calle un momento?<\/p>\n<p>Salimos y all&iacute; le pregunt&eacute;:<\/p>\n<p>&mdash; Es una pena que nos conozcamos en estas circunstancias pero creo que debemos aprovecharlas, &iquest;sabes donde puede estar tu pap&aacute;?<\/p>\n<p>&mdash; S&iacute;, claro que s&iacute;, donde se refugia siempre, en el bar, luego vendr&aacute; a casa a matarnos a todo el mundo, pero su cobard&iacute;a se lo impide.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Me quieres acompa&ntilde;ar al bar?<\/p>\n<p>&mdash; Voy contigo, pero a darle una paliza a ese viejo de mierda, &mdash;dijo Ifi.<\/p>\n<p>&mdash; Y &iquest;qu&eacute; ganas con eso? Vamos a conversar con &eacute;l y a darle esperanza&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; Vamos, pero no sacar&aacute;s nada en limpio de ese hombre&hellip;, &mdash;comentaba Ifigenia.<\/p>\n<p>Llegamos al bar y en efecto, en la barra, con la cabeza gacha estaba delante de un chato de vino a medio tomar. Me puse a su lado en silencio. Se acerc&oacute; el barman y me pregunt&oacute; que deseaba.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Cu&aacute;ntos lleva?, &mdash;pregunt&eacute; se&ntilde;alando el medio chato.<\/p>\n<p>&mdash; Es el primero&hellip;, pero cuidado, est&aacute; muy nervioso&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; Pon dos, del mejor que tengas.<\/p>\n<p>El pap&aacute; de Abelardo levant&oacute; la cara a mirarme y volvi&oacute; a agacharse, cuando llegaba el barman con los dos chatos, apart&eacute; el que ten&iacute;a a medio tomar y le dije al barman:<\/p>\n<p>&mdash; Deja ah&iacute; la botella que he visto que has abierto y s&iacute;rvele a la joven que est&aacute; sentada en la mesa lo que desee.<\/p>\n<p>La trajo y se encontr&oacute; con cincuenta euros sobre la barra. Trajo el cambio, lo guard&eacute; dejando la propina y le dije al caballero:<\/p>\n<p>&mdash; Por favor, brindemos por la alegr&iacute;a y la felicidad.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Qu&eacute; alegr&iacute;a y qu&eacute; felicidad puedo tener yo?<\/p>\n<p>&mdash; Usted tiene unos hijos y una mujer que le aman a pesar de todo&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; Pero no s&eacute; c&oacute;mo hacer, me propongo algo y luego me acobardo&hellip;, &mdash;dijo tras un largo rato de silencio.<\/p>\n<p>&mdash; He venido a presentarme ante usted: Me llamo Doroteo, he albergado a su hijo en mi casa y nos hemos hecho amigos; ahora s&eacute; las dificultades de su casa, pero estoy dispuesto a ayudar. Abelardo debe seguir en la Universidad porque es muy buen estudiante&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; S&eacute; qui&eacute;n eres, te he visto algunas veces, pero yo no tengo m&aacute;s posibilidades&hellip; para que mis hijos estudien en la Universidad&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; Pero Abelardo es mi amigo y yo las tengo&hellip;, pero el pap&aacute; de Abelardo ha de ser tambi&eacute;n mi amigo, porque su hijo sufre, su hija sufre, los peque&ntilde;os sufren y su mujer es una joya de madre&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; Es tambi&eacute;n una joya de esposa, pero yo no la merezco&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; Pero usted le ha dado los hijos que tiene y usted tiene que cuidar de todos&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Cuidar&hellip;? Cuidar&hellip;, no tengo nada para poderlos cuidar&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; Pero usted tiene un trabajo&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; Hace dos meses que no tengo trabajo&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; Ahora tiene usted un trabajo vigilando la porter&iacute;a de una edificio y los aparcamientos.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Qu&eacute;? &iquest;C&oacute;mo?<\/p>\n<p>&mdash; Mi administrador se pondr&aacute; ma&ntilde;ana mismo de acuerdo con usted. Con ese trabajo podr&aacute; mantener a su familia, estabilizar su persona y dar estudios a sus hijos; adem&aacute;s, econ&oacute;micamente no se ha de preocupar de Abelardo. Pero tiene que regresar a casa, tiene que mostrar un rostro m&aacute;s natural y m&aacute;s familiar y sus hijos no pueden ser objeto de sus contrariedades. Abelardo espera para darle un abrazo, adel&aacute;ntese usted y g&aacute;nele la partida. Adem&aacute;s, no venga m&aacute;s a la mi calle frente a la puerta de mi casa para espiarnos a Abelardo y a m&iacute;, mejor llame a la puerta y entre, donde viva su hijo es tambi&eacute;n su casa.<\/p>\n<p>*****<\/p>\n<p>Abelardo suele ir a su casa con cierta frecuencia, visita a sus padres y hermanos, suele llevarles algunos chuches a sus hermanos m&aacute;s peque&ntilde;os. Alguna vez voy con Abelardo a su casa, pero me he aficionado a pasar por donde trabaja su padre. All&iacute; hay cerrada una oficina de mis padres, me espera para ocuparla con mi profesi&oacute;n. La finca es de mi propiedad, all&iacute; todo son oficinas y estacionamientos. No hay viviendas familiares. El trabajo del vigilante es necesario, recibe encargos, el correo, orienta a los clientes de las diferentes oficinas y autoriza o deniega el paso seg&uacute;n se le indica desde cada oficina.<\/p>\n<p>No hab&iacute;a ido nunca a ese lugar, como no he ido a tantas propiedades porque mi administrador don Ferm&iacute;n, me tiene al tanto. Pero ahora que est&aacute; el pap&aacute; de Abelardo me da ganas de ir y aprovechar para saludarlo, hablar con &eacute;l y conseguir que pac&iacute;ficamente se entere y acepte de lo que es necesario que sepa y de lo que debe aceptar. Si me da tiempo ya explicar&eacute; un d&iacute;a estos detalles.<\/p>\n<p>De momento Abelardo y yo hemos regresado a la casa de la playa para relajar nuestro esp&iacute;ritu. Las cosas comienzan y acaban y es necesario sosegar los &aacute;nimos y abrir las mentes. Esta semana tenemos con nosotros a sus tres hermanos peque&ntilde;os, Eusebio de 13 a&ntilde;os, Manol&iacute;n de 11 a&ntilde;os ya cumplidos y Pablito de 9 a&ntilde;os y tambi&eacute;n a Ifi que cuida de los ni&ntilde;os. Por la ma&ntilde;ana, Abelardo y yo nos levantamos temprano y vamos corriendo hasta la playa nudista, antes de llegar nos entretenemos tomando nuestro desayuno en un puesto junto al mar, entramos a la playa y estamos hasta que se hace la hora de regresar a casa a comer. All&iacute; nos esperan los tres ni&ntilde;os e Ifi para comer lo que ella ha preparado. Por la tarde los acompa&ntilde;amos a la playa que est&aacute; al frente y distraemos a los ni&ntilde;os. Ifi se viene con nosotros y su hermano Abelardo le lleva la sombrilla de playa para que la chica est&aacute; a salvo de los excesos de sol. Resulta muy agradable.<\/p>\n<p>La segunda noche que estaban en nuestra casa, decidimos que hab&iacute;a que informar a Ifi de nuestra vida, antes de que se diera cuenta. Estaban los ni&ntilde;os ante el televisor, les saqu&eacute; una coca a cada uno y Abelardo les dijo que &iacute;bamos un rato a pasear para conversar. Les prometi&oacute; algunas cosas y los ni&ntilde;os se quedaron tranquilos.<\/p>\n<p>Ifi se extra&ntilde;&oacute; de que la quisi&eacute;ramos abordar, pero consinti&oacute;. Estuvimos un largo rato en silencio&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; Ifi, necesitamos decirte algo que cuesta un poco por si no entiendes&hellip;, &mdash;dijo Abelardo.<\/p>\n<p>&mdash; Me lo explic&aacute;is para que entienda y ya est&aacute;, contest&oacute; Ifi.<\/p>\n<p>&mdash; Mira, Ifi, es que, &iquest;sabes?, bueno, no, &iquest;c&oacute;mo vas a saber?, pero que te explique Doro&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; Es muy simple, Ifi, &iquest;sabes lo que es ser homosexual?, &mdash;pregunt&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash; S&iacute;, un maric&oacute;n o un gay, un chico que quiere a otro chico, &mdash;contest&oacute; Ifi.<\/p>\n<p>&mdash; Pues, escucha y entiende, Abelardo y yo somos homosexuales&hellip;, &iquest;lo has entendido, verdad?<\/p>\n<p>&mdash; Pero&hellip;, &iquest;os hab&eacute;is enamorado uno del otro?<\/p>\n<p>&mdash; Pues va y s&iacute;, estamos enamorados, &mdash;le dije yo.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;En serio? &iexcl;Qu&eacute; buena elecci&oacute;n has hecho, Abe, ya me hab&iacute;a enamorado yo de Doro, t&uacute; me lo pillas&hellip; bueno, tienes m&aacute;s derechos&hellip;, &mdash;dijo Ifi como si para ella fuera normal.<\/p>\n<p>&mdash; No, Ifi, no tengo m&aacute;s derechos, es que nos queremos, entiende eso, enti&eacute;ndelo bien&hellip; &mdash;suplicaba Abelardo.<\/p>\n<p>&mdash; Si yo lo entiendo, no es dif&iacute;cil, t&uacute; amas a Doro y Doro ama a Abe, &iquest;qu&eacute; m&aacute;s hay que entender&hellip;?, pero, Abe, &iquest;t&uacute; sabes lo que mola tener un hermano gay?, &mdash;se explicaba Ifi.<\/p>\n<p>&mdash; Doro, creo que ella no puede entender esto, &mdash;dijo Abelardo.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;C&oacute;mo que no? Claro que entiende&hellip;, el que no entiendes eres t&uacute;, &iquest;no acabas de darte cuenta que Ifi est&aacute; feliz por lo que le hemos contado?, &mdash;le explicaba yo a Abelardo.<\/p>\n<p>&mdash; Pero mi hermana deb&iacute;a resistirse, &iquest;no?, y nosotros debi&eacute;ramos convencerla&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; Abe, a m&iacute; no me tienes que convencer de nada&hellip;, hace tiempo que yo imaginaba por cosas que dices y haces que eres gay, &iquest;c&oacute;mo no te voy a entender? Lo que me cuesta aceptar es que a m&iacute; me hab&eacute;is dejado fuera, porque si los dos sois gays y os hab&eacute;is enamorado&hellip;, &iquest;ahora que pinto yo aqu&iacute;?<\/p>\n<p>&mdash; Ifi, te necesitamos como hermana, porque tu hermano no se conform&oacute; con perderte, &eacute;l te quiere, pero es que yo nunca he tenido una hermana a quien consultar cosas y me gustar&aacute; tenerla en ti, al menos hasta que encuentres un hombre para ti&hellip;<\/p>\n<p>Abelardo con sus gestos de manos y cara iba afirmando, asintiendo y confirmando mis palabras como si las pronunciara &eacute;l mismo. Entonces comenz&oacute; una conversaci&oacute;n entre nosotros m&aacute;s familiar, amable y delicada en la que le explicamos que nosotros nos consideramos pareja, pero dejaremos pasar el tiempo hasta formalizarla ante toda la toda la familia, sin embargo &mdash;le iba explicando&mdash;, que antes del compromiso, ten&iacute;amos dos a&ntilde;os de estudios dif&iacute;ciles y nos &iacute;bamos a ayudar aunque no estudiamos lo mismo, mientras explicar&iacute;amos a los familiares nuestra condici&oacute;n de algo m&aacute;s que amigos, de amigos especiales, pero que para ella &eacute;ramos novios y quer&iacute;amos que lo supiera, porque nos tiene que ir ayudando a explicarlo bonito para que todos los familiares lo puedan entender. Estuvo encantada de nuestra propuesta y se puso en medio de nosotros dos, nos cogi&oacute; de nuestros brazos, se apoyaba en nosotros y nos dijo:<\/p>\n<p>&mdash; En lugar de perder un hermano, he ganado otro, ya tengo dos hermanos casi de mi edad para que nos entendamos.<\/p>\n<p>La besamos encantada. Pasaba gente mir&aacute;ndonos y lo m&aacute;s que ocurri&oacute; es que se re&iacute;an de ver a tres j&oacute;venes, una chica y dos chicos, felices. Esto me hizo reflexionar, con lo f&aacute;cil que es obtener y dar felicidad, &iquest;por qu&eacute; las personas nos empe&ntilde;amos en atormentarnos unos a otros con desprecios, diferenciaciones y descalificaciones? Lo m&aacute;s bonito que hay en la vida es el amor, del cual debemos participar y disfrutar todos. Fuera guerras, fuera divisiones, que acaben los odios, los rencores, las envidias y discordias. Hay que hacer un mundo mejor en lugar de deteriorarlo.<\/p>\n<p>Pasamos una bonita semana, los ni&ntilde;os muy contentos, el viernes por la tarde se iban sin ganas, pero lo hab&iacute;an prometido a sus padres, quedamos en que volver&iacute;an. Se iban rojos como cangrejos y con una mueca de tristeza en sus rostros. Tampoco Ifi pod&iacute;a disimular su pena, sobre todo antes de subirse al taxi le dio un abrazo a Abelardo del que no pod&iacute;a soltarlo, pero es que luego me lo dio a m&iacute; del mismo modo y entonces le dije:<\/p>\n<p>&mdash; Est&aacute;is el fin de semana con mam&aacute;, le ayud&aacute;is y os esperamos el lunes. Os mandar&eacute; este taxi a las 8 de la ma&ntilde;ana, tr&aacute;ete a los ni&ntilde;os; ya nos encargamos nosotros de comprar todo lo que necesitaremos. Los ni&ntilde;os est&aacute;n rojos y hay que ponerlos morenos.<\/p>\n<p>Desde dentro del taxi se escuch&oacute; una aclamaci&oacute;n de alegr&iacute;a y aceptaci&oacute;n a lo que escuchaban. Cuando se fueron le dije a Abelardo:<\/p>\n<p>&mdash; Otro grupo que cuando se va se pone triste y quieren regresar, &iquest;no ser&iacute;a hermoso que nuestra casa, la tuya y la m&iacute;a fuesen siempre acogedoras y los nuestros quisieran estar siempre con nosotros?<\/p>\n<p>&mdash; T&uacute; siempre tan so&ntilde;ador, todo lo que se te ocurre te hace feliz.<\/p>\n<p>&mdash; Mira, una vez don Ferm&iacute;n me dijo que, aunque yo quisiera derrochar, jam&aacute;s acabar&iacute;a con mis bienes&hellip; &iquest;por qu&eacute; no van a participar de ellos estos hermanitos m&iacute;os&hellip;?<\/p>\n<p>&mdash; Eh, eh, eh&hellip;, para ah&iacute;, son mis hermanitos, &mdash;protest&oacute; sonriendo Abelardo.<\/p>\n<p>&mdash; Si t&uacute; eres lo que yo m&aacute;s quiero y todo lo m&iacute;o es tuyo y lo tuyo m&iacute;o, yo solo puedo darte dinero y cosas, tu tienes personas mucho m&aacute;s valiosas que el dinero, tus hermanos, deja que los sienta como hermanos m&iacute;os&hellip;<\/p>\n<p>Me bes&oacute; y se puso a llorar. Para calmar la situaci&oacute;n le propuse:<\/p>\n<p>&mdash; Hemos de adoptar virtualmente a tus hermanos para darles estudios; as&iacute; tu padre podr&aacute; pagar tranquilamente los estudios de Ifi. Porque no conviene que anulemos el deber de los padres, aunque podamos hacerlo todo. As&iacute; que a partir de ahora has de preguntar a tu mam&aacute; que te diga las cosas que necesitan tus hermanos, se lo llevas a ella para que lo reparta con ellos, t&uacute; les compras cosas caprichosas, camisetas, ba&ntilde;adores, alg&uacute;n jersey estramb&oacute;tico en invierno y los sacamos de vez en cuando con nosotros a pasear y t&uacute; nos invitas a todos.<\/p>\n<p>&mdash; Pero entonces el cari&ntilde;o de mis hermanos ser&aacute; solo para m&iacute; y no para ti, &mdash;reflexion&oacute; Abelardo.<\/p>\n<p>&mdash; A m&iacute; me has de querer t&uacute;, eso me llena, no necesito reconocimientos, que tambi&eacute;n me satisface la felicidad de la familia de mi novio.<\/p>\n<p>&mdash; Eres un sol, eres mi sol, &mdash;y me bes&oacute; profundamente.<\/p>\n<p>&mdash; La segunda cosa es que tenemos que hablar con pap&aacute;, perd&oacute;n, con tu pap&aacute;&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; Me ha gustado, Doro, me ha gustado, a &eacute;l tambi&eacute;n le hubiera gustado&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; Pues digo, que hemos de hablar con pap&aacute; de lo nuestro, no dejemos que juegue su imaginaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash; Acepto de total acuerdo, &mdash;me contest&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash; Y la tercera es que a tus hermanos tienes que meterlos en los equipos o en alg&uacute;n equipo, que no se a&iacute;slen, que compartan y que se ganen a su pap&aacute; para que vaya a verlos jugar.<\/p>\n<p>&mdash; Eso no presenta dificultad, &mdash;dijo Abelardo.<\/p>\n<p>&mdash; Por fin la cuarta: quiero que hagamos el amor y que me poseas y me ames.<\/p>\n<p>Esto qued&oacute; todo del claro y de inmediata realizaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Nos fuimos a la habitaci&oacute;n, dejamos la cena para despu&eacute;s, pues &iquest;qu&eacute; importaba la cena, si est&aacute;bamos envueltos por el amor? Nos miramos a los ojos, sonre&iacute;mos, nos pusimos serios. Est&aacute;bamos uno al frente del otro, nos separaban cuatro pasos. Avanc&eacute; un paso y avanz&oacute; un paso, est&aacute;bamos a dos pasos. Nos miramos fijamente a los ojos. Sonre&iacute;mos. Abelardo se quit&oacute; su camiseta, me quit&eacute; mi camiseta. Avanzamos un paso m&aacute;s a la vez y nos abrazamos juntando nuestros pechos. Sent&iacute; la piel fr&iacute;a de Abelardo en mi pecho y not&eacute; por contraste un calor inmenso en mi cuerpo. &iexcl;Qu&eacute; paralizado me qued&eacute;! Paralizado qued&oacute; Abelardo y pens&eacute; que estaba sintiendo como yo. Hab&iacute;a sinton&iacute;a de sentimientos. El abrazo se apret&oacute; m&aacute;s gracias a la fuerza de los brazos y mi boca qued&oacute; lamiendo y besando su cuello. Abelardo besaba mi hombro, cerca ya del cuello, y mordisque&oacute; suavemente mi piel. Sent&iacute;amos deseos de ser cada uno el otro y los lametones y suaves mordiscos indicaban el deseo que sent&iacute;amos cada uno por el amor del otro. Ma acord&eacute; de unas palabras de mi taita cuando era peque&ntilde;o: &laquo;Te comer&iacute;a a mordisquitos para saborearte del todo&raquo;. Y se me escap&oacute; susurrando al cuello del Abelardo muy cerca de su o&iacute;do:<\/p>\n<p>&mdash; Te comer&iacute;a a mordisquitos para saborearte del todo.<\/p>\n<p>Y escuch&eacute; igualmente susurrando:<\/p>\n<p>&mdash; Quisiera poder meterme dentro de ti y ser uno solo contigo.<\/p>\n<p>Me puse a besar desde el cuello al pecho y sent&iacute;a sus besos en el inicio de mi espalda desde el cuello. Llegu&eacute; al pecho de Abelardo y lam&iacute; sus pezones uno y otro y de uno al otro. Succion&eacute; el derecho y no necesitaba que saliera nada, me transmit&iacute;a el amor con un beso a mi espalda por cada succi&oacute;n a sus tetillas. &iexcl;C&oacute;mo me enamora Abelardo! Es lo que sent&iacute;a abrazado a &eacute;l. No sent&iacute;a necesidad de nadie y de nada, solo sab&iacute;a, y constataba, que yo era suyo y &eacute;l m&iacute;o. Sonaba una sinfon&iacute;a musical acompasada por cada beso y los sentidos se pon&iacute;an atentos. Mis o&iacute;dos escuchaban el latir del coraz&oacute;n de Abelardo, mis besos y sus susurros:<\/p>\n<p>&mdash; Te quiero, te quiero tanto, quiero mucho, hasta m&aacute;s que a m&iacute; mismo.<\/p>\n<p>Hac&iacute;a m&iacute;a sus suaves y cadenciosas palabras y en mi mente se organizaban las notas de una composici&oacute;n musical de amor. Abelardo abri&oacute; el primer bot&oacute;n de mi pantal&oacute;n, yo acariciaba a&uacute;n sus costados que sent&iacute;a hermosos en el tacto suave de su piel. Abri&oacute; el segundo bot&oacute;n de mi jean y el miembro dormido y cobijado en el jean comenz&oacute; a despertar, segu&iacute;a besando agachado al extremo su abdomen y llegando a su precioso ombligo, donde cobij&eacute; mi lengua para que llegara a lo profundo. Abelardo se estremeci&oacute; y desabroch&oacute; el tercer bot&oacute;n, despu&eacute;s de lo cual meti&oacute; sus manos por detr&aacute;s para acariciar mis nalgas. Suaves manos fr&iacute;as que estremecieron de nuevo mi cuerpo tan caliente como estaba.<\/p>\n<p>Ya no pod&iacute;a agacharme m&aacute;s y abr&iacute; el bot&oacute;n de la cintura de su jean con esfuerzo, descubriendo a mi vista su pubis afeitado de cuatro d&iacute;as. Pas&eacute; mis labios por &eacute;l encerrando mi pubis por mi abdomen que estaban juntos ya y presionando las manos de Abelardo por la tela de mi jean. Sent&iacute;a las puntas de los pelos casi reci&eacute;n crecidos, como p&uacute;as de un cepillo. Sent&iacute; la fortaleza de mi hombre al que amaba y me puse de rodillas, liberando las manos de Abelardo que se pusieron sin dudar en torno a mi cabeza acariciando mi cara. Descorr&iacute; la cremallera y dej&eacute; caer el jean sobre las rodillas. Atrap&eacute; el bulto escondido dentro del jocks turquesa de Abelardo y lo lam&iacute;a y mordisqueaba por encima de la suave polyamida moj&aacute;ndola con mi saliva hasta hacerla casi transparente. All&iacute; estaba el objetivo de mi hombre.<\/p>\n<p>Lo agarr&eacute; por la cintura, se dej&oacute; llevar en volandas hasta el borde de la cama y baj&eacute; sus ajustados jeans hasta los tobillos y los saqu&eacute; de sus pies, ech&aacute;ndolos sobre una silla. Baj&eacute; la cinturilla de sus jockstraps y descubr&iacute; su hermosa polla. La ol&iacute;, la volv&iacute; a oler, inspir&eacute; el olor hasta que me llegara a la garganta y not&eacute; que penetraba por el es&oacute;fago. Tir&eacute; del jockstraps oblig&aacute;ndole a mi amor a que levantara el trasero y dejara pasar la cintura el&aacute;stica, puesto que ya iba sacando del todo con mis dientes. Se los saqu&eacute; por los pies y, como ya sent&iacute;a la necesidad de comerme aquello que estaba ante mis ojos, le dije:<\/p>\n<p>&mdash; Te los como como est&aacute;n, sabrosos, y no paramos hasta que me des tu leche, que ma&ntilde;ana te los afeito.<\/p>\n<p>Abelardo guardaba silencio, es lo que hace el amor, consiente los deseos del amado y el amado entiende que luego le tocar&aacute; su turno. Acerc&aacute;ndome a su pubis, me puse su polla en mi boca, la lam&iacute;, la chup&eacute;, la bes&eacute; la mord&iacute; con suavidad, la volv&iacute; a besar y me la puse entera a la boca hasta que llegara a mi garganta. No llegaba, pero crec&iacute;a, se estaba poniendo dura y toc&oacute; lo m&aacute;s profundo la garganta hasta la epiglotis, tuve una arcada y entend&iacute; que no puedo meterla en la parte prohibida. La succion&eacute;, le pas&eacute; la lengua varias veces por el frenillo y el anillo de su glande y comenc&eacute; a sentir los espasmos de Abelardo y c&oacute;mo se apoyaba fuerte en mis hombros. Ya no apretaba mi cabeza, porque yo la manten&iacute;a fija lo m&aacute;s cerca posible, ahora me follaba la boca con fuerza y r&aacute;pidamente hasta sacar toda su lefa. Me tragu&eacute; el esperma de los primeros embates y luego ya mantuve el resto en la boca mezclando con mi saliva para saborear el amor de mi amado. Si su amor es como el esperma que me dio, mucho es el amor que me tiene&hellip; Se dej&oacute; caer sobre la cama tal como estaba. Me puse de pie y me tumb&eacute; para besarlo y darle a saborear su propio n&eacute;ctar mezclado con el sabor de mi saliva. Sus ojos manifestaban satisfacci&oacute;n, alegr&iacute;a y deseo de m&iacute;. Me bes&oacute; fuertemente y me dio la vuelta, situ&aacute;ndose encima de m&iacute; para besarme m&aacute;s a gusto.<\/p>\n<p>Se levant&oacute;, saco el &uacute;ltimo bot&oacute;n de mi jean de su ojal y tir&oacute; desde los pies para sacar el pantal&oacute;n de una vez. Como hab&iacute;a hecho anteriormente yo mismo, &eacute;l tir&oacute; mi jean encima del suyo, diciendo:<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Que se enamoren los pantalones como sus due&ntilde;os!<\/p>\n<p>Me mostr&oacute; su mueca de sonrisa al mismo tiempo que yo me sonre&iacute;a y comenz&oacute; a mamarme mi polla. Abelardo hab&iacute;a avanzado mucho, de ser un macho ha pasado a ser un amante. De ser un enamorado de penetrar culos se ha convertido en un amante de hacer feliz a su amado con todas las posibilidades que el sexo permite que no son pocas. Me chup&oacute; tan magistralmente que fui m&aacute;s r&aacute;pido al eyacular. Lo hice sin poes&iacute;a, sino con solo el placer. Abelardo me dio mucho placer son su mamada y con las manos que no ten&iacute;a quietas tocando el escroto, el perineo suavemente y metiendo dedos en mi culo. Reaccion&eacute; tal cual esperaba mi amante y le ofrec&iacute; seis trallazos de lefa contenido durante tanto tiempo. Se enderez&oacute;, me bes&oacute; y solo me dio el olor y sabor de mi lefa desde su boca, porque se la hab&iacute;a tragado toda. As&iacute; me ama Abelardo.<\/p>\n<p>Nos sentamos en la cama y nos besamos hasta no s&eacute; por qu&eacute; que nos pusimos de pie, nos lavamos la boca y, desnudos como est&aacute;bamos, nos fuimos a preparar la cena y cenamos los dos en un solo plato, no hac&iacute;an falta dos. Me daba de comer y yo le daba de comer. No faltaron los besos durante la comida as&iacute; como compartir alg&uacute;n trozo de carne como dos leones j&oacute;venes que se la pelean hasta cortarla con los dientes. No hac&iacute;an falta las palabras, nuestros gestos nos dec&iacute;an: &laquo;amor&raquo; y nosotros viv&iacute;amos el amor en cada momento.<\/p>\n<p>Nos fuimos luego a la piscina. Nos sentamos al borde de la misma, uno junto al otro y abrazados por la cintura con una mano y con la otra para acariciarnos.<\/p>\n<p>&mdash; Doro, &iquest;no te parece que somos como ni&ntilde;os?<\/p>\n<p>&mdash; Abe, somos como ni&ntilde;os<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Qu&eacute; hace que estemos as&iacute;?<\/p>\n<p>&mdash; Pienso que es amor, vivimos el amor con intensidad y hoy nos ha dado esta locura.<\/p>\n<p>All&iacute; estuvimos algo m&aacute;s de una hora mir&aacute;ndonos, haciendo peque&ntilde;as conversaciones, sobre la taita, la mam&aacute;, el pap&aacute;, el placer, filosofamos sobre las estrellas que ve&iacute;amos en el cielo y nos abandon&aacute;bamos dejando caer nuestras cabezas sobre los hombros. Entramos en el agua. Nadamos un rato en silencio, luego abrazados dentro del agua, nos bes&aacute;bamos y junt&aacute;bamos nuestros cuerpos totalmente, desalojando el agua de nuestro pubis porque los penes se erectaban. Salimos del agua, nos hicimos secar por el calor y nos fuimos a la cama. Nos acostamos, desnudos sobre la s&aacute;bana, soportando el calor.<\/p>\n<p>&mdash; Abe, quiero que me poseas.<\/p>\n<p>&mdash; Date la vuelta y preparar&eacute; tu culo para no hacerte da&ntilde;o.<\/p>\n<p>Empleamos todas las posibilidades a nuestra disposici&oacute;n e hicimos el amor como nunca lo hab&iacute;amos hecho. No hubo mucho dolor, y lo poco que pareci&oacute; haber se convirti&oacute; pronto en placer. Hicimos el amor cara a cara. Mis pies rodeaban su cintura y sus manos atra&iacute;an mis caderas. Me penetr&oacute;, sent&iacute; inmenso placer. Holgu&eacute; maravillosamente, me sent&iacute; atravesado por una saeta de amor. Se sinti&oacute; recompensado porque no le permit&iacute; que se saliera de m&iacute; y pudo eyacular dos veces en mi recto sin salirse y yo igualmente sobre su abdomen. Le dije que durmi&eacute;ramos con su polla dentro de m&iacute;. Me contest&oacute;:<\/p>\n<p>&mdash; Dentro de ti podr&eacute; estar acostado, pero no s&eacute; si dormir&eacute;; si te siento, mi vida es tuya.<\/p>\n<p>&mdash; Pues permanece as&iacute; hasta que puedas y te venza el suelo.<\/p>\n<p>Creo que no tard&eacute; en dormirme. Parece que no tard&oacute; en dormirse. Me despert&eacute; por la luz que penetraba en la habitaci&oacute;n y ten&iacute;a su polla dentro de m&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Duermes?<\/p>\n<p>&mdash; No.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Qu&eacute; haces?<\/p>\n<p>&mdash; Amarte.<\/p>\n<p>No tard&oacute; en bombear y eyacul&oacute;. Ya nos fuimos a duchar y a desayunar. Pasar&iacute;a el fin de semana y esper&aacute;bamos ansiosamente a Ifi con los ni&ntilde;os. Cinco d&iacute;as m&aacute;s con nosotros. La mam&aacute; de Abelardo visitaba a mi taita y merendaban juntas. Ambos, Abelardo y yo, ten&iacute;amos taita y mam&aacute;. Las mujeres se complac&iacute;an. Cuando quisimos hablar de nuestro amor, ya todo fue tan f&aacute;cil, que nos animaron a perseverar en nuestro af&aacute;n de amarnos. Hasta el pap&aacute; de Abelardo se sent&iacute;a feliz de saber c&oacute;mo nos am&aacute;bamos tanto. Eso fue lo que le hizo cambiar a favor nuestro. No poca parte les corresponde a mi taita y a Ifi, que hablaban de nosotros como pienso que no merec&iacute;amos. En realidad, lo digo por m&iacute;, pero puedo decir lo mismo por Abelardo, nosotros &eacute;ramos unos ego&iacute;stas, porque quer&iacute;amos sembrar la alegr&iacute;a para podernos amar con paz y alegr&iacute;a. Todav&iacute;a dec&iacute;an que les d&aacute;bamos lecciones. Pero as&iacute; de travieso es el amor.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 13<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>El triste regreso a casa. Todo acaba, y despu&eacute;s de tanto desenfreno, hab&iacute;a que acabar con todo aquello e irnos a casa. La verdad es que nos fuimos todos por aquello de que las penas fueran menos penas, porque Abelardo y yo nos regresamos al d&iacute;a siguiente despu&eacute;s de hablar con el padre de Abelardo. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":12322,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":{"0":"post-20393","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-gays"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20393","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/12322"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20393"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20393\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20393"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20393"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20393"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}