{"id":20482,"date":"2019-04-06T22:00:00","date_gmt":"2019-04-06T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-04-06T22:00:00","modified_gmt":"2019-04-06T22:00:00","slug":"20479-la-historia-de-ngel-solo-era-un-muchacho-35","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/20479-la-historia-de-ngel-solo-era-un-muchacho-35\/","title":{"rendered":"La historia de \u00c1ngel, solo era un muchacho (35)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"20482\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 13<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Los d&iacute;as pasaban, la normalidad hab&iacute;a regresado a nuestras vidas sirviendo de paz y sosiego. Hab&iacute;an transcurrido dos semanas desde que Pablo se march&oacute; y no hab&iacute;amos tenido acontecimientos rese&ntilde;ables salvo unos pocos.<\/p>\n<p>A partir del lunes ten&iacute;a mis tareas que cumplir, preparar las clases de mayores en la hacienda de don Ernesto y seguir las instrucciones de Guido y Oleguer, mis profesores, para hacer mis propios estudios.<\/p>\n<p>Hablaba todos los d&iacute;as de la semana con ellos recibiendo sus consejos y pas&aacute;ndoles los ejercicios cumplidos, para volverlos a recibir con las observaciones de los errores que comet&iacute;a.<\/p>\n<p>El padre de &Aacute;lvaro me autoriz&oacute;, pues ya ten&iacute;a mi licencia de conducir, a coger el coche que necesitara para mis desplazamientos, pero Victoria, prudentemente, sugiri&oacute; que mientras hubiera nieve en las carreteras y caminos ser&iacute;a preferible que otras personas m&aacute;s diestras me llevaran y trajeran.<\/p>\n<p>Precisamente est&aacute;bamos pasando una dura temporada en lo que a nevadas y fr&iacute;os intensos se refer&iacute;a, y las previsiones de los hombres entendidos no eran muy esperanzadoras, preve&iacute;an que tendr&iacute;amos nevadas, acompa&ntilde;adas de fr&iacute;o y vientos, hasta la primavera.<\/p>\n<p>Como ya adivinaba de antemano la labor de recogerme cada d&iacute;a recay&oacute;, preferente en Marcos, a veces era Eliseo y muy raramente alg&uacute;n otro joven empleado de don Ernesto. Me trataban bien y con respeto, dentro de lo que era habitual, y a veces dejaban salir a la superficie su creencia de seres superiores por ser viriles y machos.<\/p>\n<p>Nada que yo no pudiera torear, o esa era mi creencia. Me recog&iacute;an despu&eacute;s de la comida y una peque&ntilde;a siesta que acostumbraba a tomar, para relajarme de la intensas horas de estudios donde me esforzaba todo lo que pod&iacute;a y era capaz. Eliseo y Marcos no atend&iacute;an las clases, no las necesitaban como tampoco los empleados mas j&oacute;venes. Se trataba de los mayores que no hab&iacute;an podido cursar estudios de tipo alguno.<\/p>\n<p>Cuando faltaban minutos para finalizar la clase llegaba Marcos, se colocaba displicentemente apoyado en la puerta, con las manos dentro de los bolsillos de su vaquero adoptando una pose de aparente indiferencia.<\/p>\n<p>A veces le miraba y &eacute;l me sonre&iacute;a haciendo gestos con los labios, preguntando sin palabras cuando terminar&iacute;a la clase, su actitud me hac&iacute;a gracia y no pod&iacute;a contenerme de mirarle en su actitud altiva de hombre de campo.<\/p>\n<p>Los pantalones vaqueros le eran habituales, como si no tuviera otros que ponerse, con una camisa a cuadros, de fuerte tela que a veces llevaba por fuera y abierta, ense&ntilde;ando una camiseta de cuello de barco por donde se le sal&iacute;an los duros y abundantes pelos del pecho.<\/p>\n<p>Seguramente no fuera su intenci&oacute;n, pero parec&iacute;a que le gustaba exhibir sus atributos viriles, de verdad bien remarcados bajo la ajustada tela que no escond&iacute;a la longitud y grosor de la verga corriendo por la pernera, ni las dos redondas y abultadas pelotas que eran sus test&iacute;culos.<\/p>\n<p>Todo un sensual y er&oacute;tico espect&aacute;culo que me mostraba desde los metros que nos separaban, aprovechando que los alumnos me miraban a mi y le daban la espalda se rascaba las gordas bolas como si le picaran incit&aacute;ndome.<\/p>\n<p>De todas las maneras eran un juego, pues luego sin hablar mucho, solo algunas bromas que me hac&iacute;an re&iacute;r, o me sonrojaban por lo atrevidas que eran, me llevaba a casa dej&aacute;ndome sano y salvo.<\/p>\n<p>Pablo comenz&oacute; llam&aacute;ndonos todos los d&iacute;as, eran llamadas cortas, de escasos y contados minutos, podr&iacute;a haberlo hecho yo sin esperarle, pero no quer&iacute;a distraerle de sus ocupaciones.<\/p>\n<p>&Aacute;lvaro parec&iacute;a que deseaba recuperar las horas que nos dedic&oacute; a Pablo y a mi el d&iacute;a de la despedida. Continuaba llegando tarde la mayor&iacute;a de los d&iacute;as y march&aacute;ndose temprano a la ma&ntilde;ana siguiente. Nuestras relaciones personales eran calmadas y ten&iacute;a que ser yo quien le provocara sexualmente, dando como resultado que fuera quien le hiciera el amor o bien una mamada de verga que le dejaba m&aacute;s que satisfecho.<\/p>\n<p>Personalmente lo disfrutaba aunque yo no me corriera, o lo hac&iacute;a estimul&aacute;ndome con la mano, o cuando le enterraba mi verga en el culo foll&aacute;ndomelo, a pesar de no ser mi papel preferido aprovechaba esos momentos, pero era un gustazo verlo a &eacute;l disfrut&aacute;ndome la boca y como se corr&iacute;a entre gritos para acabar agradeci&eacute;ndome lo que le hac&iacute;a.<\/p>\n<p>&iquest;Me estaba comenzando a acostumbrar a mi nueva vida? Para que me voy a enga&ntilde;ar, hab&iacute;a de todo y echaba de menos a Pablo, a su apasionada forma de hacerme el amor, y su dominio de macho sobre mi.<\/p>\n<p>Lo pasaba bien con &Aacute;lvaro aunque era, a todas luces, insuficiente para la calentura que yo llevaba, pero as&iacute; estaban las cosas.<\/p>\n<p>&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;<\/p>\n<p>Algo cambiar&iacute;a en breve, para bien o para mal, mi destino estaba ligado a los hombres, varoniles y machos bien dotados, y creo que ellos, como buenos perros de presa, me ol&iacute;an, se daban cuenta de mi estado hormonal de continuo deseo sexual.<\/p>\n<p>El segundo s&aacute;bado, tras la marcha de Pablo, tuve una inesperada visita, o quiz&aacute; fuera para Victoria y don Mateo. Una de las chicas de servicio llam&oacute; a la puerta avis&aacute;ndome de que Victoria quer&iacute;a saber si estaba libre, y si era as&iacute; que bajara al primer piso.<\/p>\n<p>En un principio me pareci&oacute; extra&ntilde;o que me hiciera llamar por terceros, casi siempre era ella la que se llegaba a nuestra habitaci&oacute;n si quer&iacute;a hablarme. Aprovechaba para curiosear y recolocar alg&uacute;n adorno de los que abundaban en estanter&iacute;as y paredes, copas y trofeos ganados por &Aacute;lvaro en su juventud, y de la universidad, medallas o fotos recibiendo los premios.<\/p>\n<p>Pas&eacute; por el ba&ntilde;o para lavarme, llevaba varias horas estudiando, vestido con un simple y holgado pantal&oacute;n con camiseta de tirantes, me lave de nuevo la boca y sin recoger los papeles me dispuse a bajar.<\/p>\n<p>La visita de verdad resultaba una sorpresa, no la hab&iacute;a vuelto a ver desde la fiesta de despedida de Pablo. Irina estaba sentada al lado de don Mateo, nada del otro mundo si no fuera porque la muchacha le cog&iacute;a la mano al se&ntilde;or en actitud cari&ntilde;osa.<\/p>\n<p>-Ac&eacute;rcate &Aacute;ngel, ya conocer a Irina. -est&aacute; no esper&oacute; a que yo me acercara, se levant&oacute; con rapidez y lleg&oacute; hasta donde yo estaba algo asombrado, sus largas y estilizadas piernas las ten&iacute;a embutidas en un pantal&oacute;n floreado como si fueran medias, un ajustado jersey de color azulado le resaltaba los peque&ntilde;os senos logrando que aparentaran ser m&aacute;s grandes.<\/p>\n<p>La bella muchacha me ech&oacute; los brazos al cuello como si se tratara de mi mejor amiga de toda la vida.<\/p>\n<p>-Parece que terminas de levantarte. -me estamp&oacute; dos sonoros besos en cada mejilla, cerqu&iacute;sima de la comisura de la boca, me cogi&oacute; la mano y me llev&oacute; hasta el sof&aacute; quedando sentada con don Mateo a un lado y yo al otro.<\/p>\n<p>-Te quedar&aacute;s a comer cari&ntilde;o, &Aacute;lvaro no vendr&aacute; y as&iacute; puedes hacer compa&ntilde;&iacute;a a &Aacute;ngel, nos gustar&iacute;a que estuvieras. -la chica mir&oacute; a don Mateo y este la sujet&oacute; por el brazo pidi&eacute;ndole que aceptara.<\/p>\n<p>-De acuerdo, pero solo si &Aacute;ngel no se opone. -la chica cargaba la responsabilidad sobre mi para que aceptara, la persona de los tres del que menos importaba la opini&oacute;n.<\/p>\n<p>-Creo que puedes hacerlo si no tienes algo que te lo impida.<\/p>\n<p>-De acuerdo ya est&aacute; decidido, llamar&eacute; a mam&aacute; para decirle que me quedo con vosotros. -se alej&oacute; hacia uno de los ventanales para usar su m&oacute;vil y en dos minutos volv&iacute;a a sentarse a nuestro lado.<\/p>\n<p>Puede enterarme que hab&iacute;a estado un a&ntilde;o estudiando en otro pa&iacute;s, ampliando sus conocimientos de ingl&eacute;s antes de empezar en la universidad en Septiembre y as&iacute; estuvieron los tres hablando durante una hora que se pas&oacute; con rapidez, yo solo interven&iacute;a cuando se dirig&iacute;an directamente a mi, y a Irina le debi&oacute; parecer que me aburr&iacute;a a pesar de estar interesada en mis clases.<\/p>\n<p>-Mientras llega la hora de la comida podemos subir y me ense&ntilde;as lo que haces. -no tuve que decir que s&iacute; o no, se puso de pie y alegremente me cogi&oacute; de la mano para salir al repartidor donde estaba la escalera.<\/p>\n<p>Abr&iacute; la puerta de la habitaci&oacute;n e Irina se qued&oacute; indecisa.<\/p>\n<p>-Pasa, &iquest;no quer&iacute;as ver mis trabajos? -al traspasar el umbral se detuvo de nuevo mir&aacute;ndolo todo con detenimiento. El cuarto no estaba muy ordenado a pesar de que las muchachas de la limpieza lo hab&iacute;an recogido y hecho la cama, alguna ropa sobre una silla, unos zapatos que hab&iacute;a pensado ponerme y sobre todo papeles sobre la cama y el escritorio, testificaban que aquella habitaci&oacute;n era donde pasaba las horas.<\/p>\n<p>-&iquest;Compartes la habitaci&oacute;n con &Aacute;lvaro? Es una casa grande y tiene habitaciones de invitados&hellip; -me di cuenta de mi gran error y quise quitarle importancia.<\/p>\n<p>-&Aacute;lvaro me ofreci&oacute; su ordenador y escritorio y lo utilizo para comunicarme y estudiar. -sab&iacute;a que no enga&ntilde;aba a la perspicaz y bella jovencita, pero no insisti&oacute; y se sent&oacute; en el borde la cama cruzando las largas piernas enfundadas en la tela floreada.<\/p>\n<p>-Ven &Aacute;ngel si&eacute;ntate a mi lado y hablemos. -supuse que todo estaba planeado, y que el querer subir al primer piso era una excusa para quedarse a solas conmigo, me sent&iacute;a sobre ascuas y la curiosidad me pod&iacute;a, sabiendo, intuyendo m&aacute;s bien, que no ser&iacute;a algo de mi agrado lo que ten&iacute;amos que hablar pero hice lo que me ped&iacute;a y me sent&eacute; junto a ella.<\/p>\n<p>-Me gustar&iacute;a ser tu amiga &Aacute;ngel, me has ca&iacute;do bien. -sonre&iacute;a con dulzura empalagosa y la dej&eacute; que siguiera.<\/p>\n<p>-Eres inteligente y te habr&aacute;s dado cuenta de que siento algo por nuestro amigo, mejor te lo puntualizar&eacute;, estoy enamorada de &eacute;l, desde que era ni&ntilde;a amo a &Aacute;lvaro, lo que esper&aacute;bamos todos era que cuando fuera mayor nos comprometi&eacute;ramos, y parece que tenemos algunas dificultades para que se cumpla lo que estaba previsto. -manten&iacute;a una postura hier&aacute;tica y solemne, con la espalda recta y erguida.<\/p>\n<p>-Nunca me ha dicho &Aacute;lvaro que estuviera enamorado de otra persona distinta&hellip; -hizo un gesto con la mano interrumpi&eacute;ndome y me coloc&oacute; la mano sobre el muslo.<\/p>\n<p>-No me interrumpas por favor, es mejor que te explique lo que pienso sin distracciones innecesarias.<\/p>\n<p>-&Aacute;lvaro no est&aacute; enamorado de mi, me quiere como a una hermana peque&ntilde;a, eso ha sido obvio desde hace tiempo para todos, no obstante ten&iacute;a la esperanza de que por otros motivos me pidiera que fuera su novia, para darle los hijos que Victoria y Mateo esperan con ilusi&oacute;n, cubrirle la espalda y taparle de cara al publico sus otras inclinaciones sexuales.<\/p>\n<p>-En la fiesta pude confirmar lo que ya me hab&iacute;an comentado, el hombre al que amo les gustan los de su g&eacute;nero, y es p&uacute;blico lo que sucede entre vosotros a&ntilde;adiendo a Pablo en el grupo.<\/p>\n<p>-Estos d&iacute;as he estado dando muchas vueltas al asunto y tengo un trato para proponerte. -mi curiosidad iba en aumento, aquella ni&ntilde;a no parec&iacute;a tener los dieciocho a&ntilde;os sin cumplir, parec&iacute;a una se&ntilde;ora mayor, astuta y lista, de cerebro f&eacute;rtil que estudiaba con frialdad las posibilidades que se le ofrec&iacute;an para hacer real su prop&oacute;sito.<\/p>\n<p>-Puedes seguir siendo su amante, y tenerlo en la cama contigo, salvo para que cumpla con su deber de tener herederos leg&iacute;timos, est&aacute;n en juego grandes fortunas que llegaran a sus manos m&aacute;s pronto que tarde.<\/p>\n<p>-Se casar&aacute; conmigo y yo no me interpondr&eacute; entre vosotros tres, te pido que lo pienses y adem&aacute;s quiero que me ayudes a que se haga realidad lo que te pido, ser&iacute;a bueno para todos. -no sab&iacute;a que respuesta darle, me hab&iacute;a dejado estupefacto sin entender del todo lo que me estaba proponiendo.<\/p>\n<p>-Irina, yo creo que deber&iacute;a ser &Aacute;lvaro el que mantuviera esta conversaci&oacute;n contigo.<\/p>\n<p>-No, eso ser&iacute;a lo peor que podr&iacute;a hacer, acudo a ti porque se que quieres a sus padres y que no querr&aacute;s decepcionarles haciendo imposible que tengan los nietos que necesitan y merecen. Tu amas a &Aacute;lvaro y deber&aacute;s ver las ventajas, para &eacute;l y su vida profesional, de hacer realidad lo que proyecto. Tu eres el &uacute;nico que puede hacer que todo esto se materialice.<\/p>\n<p>-No me respondas ahora, tenemos tiempo. -impulsivamente la chica me abrazo el cuelo y me bes&oacute; dulcemente los labios.<\/p>\n<p>A la tarde Irina se march&oacute;, estuvo contenta durante la comida y el resto del tiempo, y pude darme cuenta de que, en parte, me hab&iacute;a dicho la verdad, los padres de &Aacute;lvaro la adoraban aunque para ellos estaba claro que sus sue&ntilde;os no se iban a realizar estando su hijo enamorado de un muchacho, el perseguido que ten&iacute;an acogido y escondido en su casa.<\/p>\n<p>&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;<\/p>\n<p>Ese d&iacute;a, y despu&eacute;s de meditar sobre lo que Irina me dijo, sin hablarlo con &Aacute;lvaro, hab&iacute;a decidido decirle que estaba de acuerdo en principio. Hab&iacute;a estado muy preocupado esos d&iacute;as y al tomar la decisi&oacute;n era como si densos nubarrones desaparecieran dejando el cielo libre para que se viera el sol.<\/p>\n<p>Marcos lleg&oacute; para buscarme, mi adustez y seriedad de los d&iacute;as anteriores, hab&iacute;a dado paso a una loca euforia y explosiva alegr&iacute;a que no dej&oacute; de notar.<\/p>\n<p>-Hoy se te ve m&aacute;s alegre&hellip;, y m&aacute;s guapo, la tristeza y la preocupaci&oacute;n no van contigo. -no pude evitar sonrojarme, sus aduladoras palabras, dichas con el tacto y la suavidad precisa, lograron que me cohibiera y baj&eacute; los ojos ruboroso y aturdido.<\/p>\n<p>-Eres muy amable Marcos.<\/p>\n<p>-Digo solo la verdad, eres lindo sin re&iacute;r, pero cuando lo haces parece que tu cara irradia brillo. -ya resultaba demasiado aunque me sent&iacute;a complacido. Detuvo con cierta brusquedad la camioneta y se volvi&oacute; para levantarme la cara con dos dedos sujet&aacute;ndome la barbilla, sin darme cuenta ten&iacute;a su boca expulsando el aliento caliente a unos mil&iacute;metros de la m&iacute;a, le miraba espantado esperando anhelante no sab&iacute;a el qu&eacute;.<\/p>\n<p>Juntamos las bocas y de pronto lo estaba besando, abraz&aacute;ndome a su cuello y refugi&aacute;ndome en su fuerza, el beso no cesaba y empezaba a mover los labios pretendiendo que abriera la boca.<\/p>\n<p>-&iexcl;Oh! No Marcos, por favor. -se apart&oacute; sin dejar de sujetarme los hombros y me miraba fijamente a los ojos.<\/p>\n<p>-Est&aacute; bien, lo siento, pero sabes que no voy a causarte mal alguno, no lo malinterpretes por favor, eres tan irresistible que deber&iacute;a castrarme para no pensar en ti. -su cara contrita y la barbaridad que terminaba de decir logr&oacute; que sonriera otra vez.<\/p>\n<p>-No, no hagas eso, no merece la pena. -mis ojos se perdieron en el bulto alargado que le bajaba por la pernera del pantal&oacute;n; y no sucedi&oacute; algo m&aacute;s porque puso en marcha la ranchera y seguimos el camino, &eacute;l con una ancha sonrisa en la cara, negra por la barba de varios d&iacute;as que llevaba sin afeitar, yo satisfecho al saber que Marcos, adem&aacute;s de recordarme que me deseaba, sab&iacute;a respetarme tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>Durante la clase no pude evitar pensar en &eacute;l, e inconscientemente deseaba que llegara el final de la clase y me viniera a recoger. Marcos se estaba ganando mi confianza y estaba ademas, era verdad, estaba bueno, apetecible y sonre&iacute;a sin darme cuenta.<\/p>\n<p>Aunque lo esperaba me sorprend&iacute; cuando apareci&oacute; como era su costumbre, y se apoy&oacute; en el marco de la puerta abierta, de su sonrisa baj&eacute; la mirada a su entrepierna, para no variar la manguera que discurr&iacute;a por su pierna continuaba estando en su lugar, as&iacute; como las gordas pelotas en la parte superior, pas&eacute; la lengua por mis secos labios y al volver a levantar la cabeza, me sonre&iacute;a lleno de lujuria al haberse dado cuenta de la mirada que hab&iacute;a dirigido a su verga.<\/p>\n<p>R&aacute;pidamente volv&iacute; a concentrarme en la materia que estaba impartiendo, pero un buen observador se habr&iacute;a dado cuenta de la rojez que impregnaba mi cara.<\/p>\n<p>Termin&oacute; la clase y supuso un duro esfuerzo evitar volver a mirarle cuando lo ten&iacute;a justo enfrente, viendo de soslayo como a veces se arrascaba la entrepierna intentando llamar mi atenci&oacute;n para que lo mirara.<\/p>\n<p>Comenzaron a salir despu&eacute;s de recoger sus cuadernos y dejarlos depositados en una mesa junto a una pared. A mi vez tambi&eacute;n reun&iacute; en un mont&oacute;n mis papeles para meterlos en la cartera. Marcos hab&iacute;a apagado la mitad de las fluorescentes cuando se acerc&oacute; hasta mi mesa, cuando se coloc&oacute; a mi espalda mis manos empezaron a temblar siendo incapaz de meter las hojas sin arrugarlas. Sin estar pegado a mi sent&iacute;a el calor que desped&iacute;a su cuerpo.<\/p>\n<p>-Espera ya te ayudo. -pas&oacute; las manos por mis costados dej&aacute;ndome abrazado y me cogi&oacute; las hojas para dejarlas a un lado, sujet&oacute; mi cintura y se aproxim&oacute; hasta hacer contacto. A trav&eacute;s de la tela de nuestra ropa pod&iacute;a sentir la dureza de su miembro apoyado sobre mis nalgas. Sent&iacute; un escalofr&iacute;o y comenc&eacute; a temblar.<\/p>\n<p>-&iexcl;No, Marcos! -se movi&oacute; para acercarse a&uacute;n m&aacute;s y me qued&eacute; paralizado, sintiendo la rotundidad de aquella barra o manguera de carne y las duras pelotas.<\/p>\n<p>-Se que lo necesitas nenito, igual que yo. -gir&eacute; la cintura lo que me permit&iacute;a al ten&eacute;rmela abrazada y Marcos aprovech&oacute; el momento para besarme la boca. Pude haberlo evitado y en su lugar respond&iacute; al beso de sus labios.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ahh! No Marcos, no. &#8211; negaba con las palabras pero no retiraba la boca y volvi&oacute; a besarme, ahora con m&aacute;s fuerza.<\/p>\n<p>-No pasa nada bebito, estamos solos y me vuelves loco.<\/p>\n<p>-La criadas Marcos, pueden venir en un momento.<\/p>\n<p>-A&uacute;n no es hora de preparar la cena, no tengas miedo. -de alguna manera le estaba dando permiso para que hiciera lo quer&iacute;a, buscando excusas puer&iacute;les, y el macho sab&iacute;a que lo necesitaba, mi cuerpo deb&iacute;a despedir el olor propio de una hembra en celo, necesitada de ser cubierta por un semental.<\/p>\n<p>Dej&oacute; de sujetarme con una de las manos para soltarse y bajarse los apretados pantalones sacando sus genitales al aire, el suave olor a macho lleg&oacute; a mi nariz, y mi verga respond&iacute;a hinch&aacute;ndose a la vez que en mi culito sent&iacute;a un ligero espasmo.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s meti&oacute; la mano por la cintura de mi pantal&oacute;n y me sac&oacute; la camisa, ahora con las dos manos tir&oacute; del pantal&oacute;n para bajarlo, pens&eacute; que lo iba a romper y me solt&eacute; el bot&oacute;n bajando la cremallera para ayudarle haci&eacute;ndoselo m&aacute;s f&aacute;cil. Ya no hab&iacute;a vuelta atr&aacute;s, lo que tuviera previsto que sucediera se iba a cumplir sin remedio, me ten&iacute;a entregado a sus deseos y me dejaba llevar por la lujuria y las sensaciones que me transmit&iacute;a su polla dura como un madero pegada entre mis nalgas.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ahhh! Que dura la tienes Marcos.<\/p>\n<p>-Sab&iacute;a que la necesitabas bebito, que abra tu culito y entre en &eacute;l. -llev&eacute; la mano para cogerle la verga y sentirla en la mano, para saber realmente su grosor y textura, y tenerla. Su calor abrasador fund&iacute;a mi mano, la ten&iacute;a humedecida de precum y la corr&iacute; el pellejo para pasar la mano por el gordo glande.<\/p>\n<p>-Te la voy a meter toda en tu culito delicioso.<\/p>\n<p>-La siento tan rica&hellip;<\/p>\n<p>-&iquest;Te gusta? Mi polla ser&aacute; tuya. -se la masturb&eacute; de mala forma mientras volv&iacute;a a besarme meti&eacute;ndome la lengua todo lo que pod&iacute;a en la boca y yo se la chupaba engolosinado de su dulce saliva.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ayy! Marcos, que rica se siente y que grande, me vas a hacer da&ntilde;o pero necesito ya tu verga, m&eacute;temela. -en mi loco deseo le ped&iacute;a que la metiera sin estar preparado, sin pensar en el destrozo que me har&iacute;a en el culo. Y debo agradecer que Marcos, a pesar de estar tan deseoso como yo, resultara m&aacute;s sabio y prudente.<\/p>\n<p>Me empuj&oacute; para que apoyara el pecho en la mesa y me abri&oacute; las piernas, no resultaba f&aacute;cil ya que ten&iacute;a el pantal&oacute;n y el slip por las rodillas, me subi&oacute; la camisa dej&aacute;ndome la espalda al aire y comenz&oacute; a meterme la mano entre las nalgas acarici&aacute;ndome el ano.<\/p>\n<p>A la vez que iba introduciendo los dedos en el culo, primero uno hasta llegar a tres, me acariciaba la espalda y me la besaba, yo gem&iacute;a con la mejilla y el pecho sobre el tablero de la mesa, a veces sacaba los dedos para pasarme la verga por la raja y hacer menci&oacute;n de querer penetrarme, y volver otra vez a escupirse en la mano y jugar con los dedos dilat&aacute;ndome el ano.<\/p>\n<p>-Creo que estas listo precioso, ahora te voy a hacer m&iacute;o, voy a tomar posesi&oacute;n de tu ano y darte la verga hasta el fondo.<\/p>\n<p>-&iexcl;S&iacute;, por favor! Mete tu rica polla y dame duro. -tir&oacute; de mis caderas para separarme de la mesa que solo sent&iacute;a por el golpeteo de mi erecta verga por debajo del ala de madera, y apoy&eacute; mis manos en ella elevando el pecho y la cabeza.<\/p>\n<p>Gir&eacute; la cabeza para verle como se chupaba dos dedos y volv&iacute;a a introduc&iacute;rmelos en el ano, gem&iacute; largamente al sentirme penetrado.<\/p>\n<p>-La verga Marcos, m&eacute;teme tu dura verga, la quiero, si por favor. -pod&iacute;a sentir mi culo muy abierto, perfectamente dilatado para acoger con facilidad su polla.<\/p>\n<p>-Me gusta que me la pidas, que desees que te folle con ella.<\/p>\n<p>-La quiero, la necesito ya, d&aacute;mela Marcos.<\/p>\n<p>-&iquest;Entonces, quieres ser mi hembra?<\/p>\n<p>-S&iacute;, lo quiero, pero m&eacute;tela ya. -mi nuevo amante se re&iacute;a quedamente pasando los labios por mi espalda, satisfecho de tenerme dominado, entregado y dispuesto a todo en ese momento de pasi&oacute;n.<\/p>\n<p>Pas&oacute; un brazo por mi vientre para tenerme bien sujeto, y con la otra mano dirigi&oacute; el duro poll&oacute;n hasta colocarlo a la entrada de mi culo. Empuj&oacute; y solo sent&iacute; una fuerte presi&oacute;n cuando la punta de la verga entr&oacute; avasalladora y dominante en el ano haci&eacute;ndolo suyo.<\/p>\n<p>Le ayudaba deseando que, de una vez, aquel largo falo se me clavara en el cuerpo y me atravesara, elev&eacute; el culo ofreci&eacute;ndoselo, abriendo las piernas todo lo que la ropa me dejaba, y sent&iacute; las dos fuertes y viriles estocadas que siguieron, hasta que sus gordas pelotas quedaran encajadas en el perineo empuj&aacute;ndome los huevos.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ahhh!, rico, rico, si. -mov&iacute;a las caderas circularmente para conseguir que el pene se adaptara y encontrara el lugar correcto dentro de mi.<\/p>\n<p>-&iexcl;Que rico! mu&eacute;vete beb&eacute;, que bien lo sabes hacer. -me coloc&oacute; una mano en la nuca haciendo que volviera a poner la mejillas y el pecho sobre el tablero de la mesa, mientras empezaba moverse sacando y metiendo la verga con fuerza.<\/p>\n<p>Aquello era delicioso, &iexcl;cu&aacute;nto necesitaba una verga como la que Marcos me daba!, y un dominante macho poderoso y fuerte que controlara a placer mi cuerpo y que me llevara a su antojo.<\/p>\n<p>Dej&oacute; de culearme tan rico y abrazado a mi vientre me puso derecho, se inclino para favorecer la entrada de la polla desde abajo, y cuando me la volv&iacute;a a meter me elevaba en el aire, o hac&iacute;a que me tuviera que poner de puntillas por las fuerza de su empuje. Termin&eacute; con la cara contra la pared cercana, apoyando mis manos en ella y tirando el culito hacia &eacute;l foll&aacute;ndome con su verga yo mismo.<\/p>\n<p>-Me voy a venir, dame duro, r&oacute;mpeme. -sent&iacute;a la baba que sal&iacute;a de mi polla salpic&aacute;ndome las piernas, y unas ganas enormes de vaciarme la tensi&oacute;n que me agarrotaba todo.<\/p>\n<p>-Yo tambi&eacute;n, beb&eacute;, te voy a llenar de leche, se te va a derramar del culo, toma, toma lo que quieres. -arreciaba en la follada y me inclin&eacute; contra&iacute;do cuando explot&eacute; lanzando chorros de semen. A su vez, y unos segundos despu&eacute;s, Marcos me pre&ntilde;aba por vez primera gritando como pose&iacute;do y sin preocuparle que pudieran o&iacute;rle.<\/p>\n<p>-Toma, toma toda tu leche, &iexcl;ohh, s&iacute;!, todo para tu culito trag&oacute;n. -parec&iacute;a que no tendr&iacute;a un final y que su deposito no se vaciar&iacute;a, pero sent&iacute;a la delicia de notar como los chorros de leche se estrellaban en el fondo de mi vientre.<\/p>\n<p>Nos limpiamos con un rollo de papel de cocina que hab&iacute;a en la mesa donde dejaban el material de ense&ntilde;anza, y recogimos los excesos de la leche derramada en el suelo, tambi&eacute;n la que yo hab&iacute;a expulsado contra la pared, y ya vestidos nos dispusimos a salir para que me llevara.<\/p>\n<p>-Cierra bien el culito beb&eacute;, tenlo apretadito, y no dejes que se te salga la leche, me hace ilusi&oacute;n pensar que te gustar&aacute; tenerla dentro para sentirme. -Marcos a&uacute;n sent&iacute;a la calentura y no se terminaba de calmar, me abrazaba mordi&eacute;ndome los labios hasta que me separ&eacute; encamin&aacute;ndome a la salida.<\/p>\n<p>Cuando salimos del complejo de edificios de la hacienda, para coger la carretera, estaba anochecido, vi como se encend&iacute;an las luces de una ventana en la casa de Pablo, como tambi&eacute;n lo estaban las de otras viviendas cercanas. Hicimos el recorrido hasta la casa de Victoria sin hablar, nos hab&iacute;amos entretenido y era tarde.<\/p>\n<p>-Te recoger&eacute; ma&ntilde;ana como siempre. -me puso la mano sobre la pierna hasta inclinarse y tirar de la manilla para abrirme la puerta sin hacer intenci&oacute;n de bajar y le notaba preocupado.<\/p>\n<p>-&iquest;Estas bien Marcos?<\/p>\n<p>-Estoy deseando volver a tenerte, nada m&aacute;s es eso, &iquest;y t&uacute; querr&aacute;s?<\/p>\n<p>-Hablaremos ma&ntilde;ana. -no quer&iacute;a decirle que yo estar&iacute;a encantado, me hab&iacute;a gustado su forma de follar y sobre todo lo que pose&iacute;a entre sus piernas.<\/p>\n<p>Tuve tiempo de ducharme y vaciarme de la leche que a&uacute;n ten&iacute;a dentro, a pesar del deseo de Marcos, no estaba por la labor de que me escurriera y marcharme la ropa, luego esperamos a &Aacute;lvaro quien hab&iacute;a comunicado que llegar&iacute;a para la cena.<\/p>\n<p>Estaba pensando seriamente en dec&iacute;rselo a &Aacute;lvaro, confesarle lo que hab&iacute;a hecho, y ten&iacute;a muchas dudas de que eso fuera lo mejor. Decid&iacute; que era preferible callarlo de momento, cuando sali&oacute; de tomar una ducha y a toda prisa se meti&oacute; en la cama a mi lado.<\/p>\n<p>Esa noche &Aacute;lvaro me hizo el amor de una forma sencilla y sosegada, haci&eacute;ndome disfrutar de su persona, de sus besos, del calor que todo su inmenso cari&ntilde;o me otorgaba. Ser&iacute;a mejor no hablar para no empa&ntilde;ar su dicha, pero el pensamiento de la verga de Marcos entrando en mi culo no me dejaba dormir.<\/p>\n<p>No iba a poderme negar a ser suyo si me lo ped&iacute;a, ahora no cre&iacute;a que pudiera negarme, ya sab&iacute;a lo rico que pod&iacute;a ser estar a su lado, controlado y lleno de su poderosa polla.<\/p>\n<p>Seguir&aacute;&hellip;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 13<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Los d&iacute;as pasaban, la normalidad hab&iacute;a regresado a nuestras vidas sirviendo de paz y sosiego. Hab&iacute;an transcurrido dos semanas desde que Pablo se march&oacute; y no hab&iacute;amos tenido acontecimientos rese&ntilde;ables salvo unos pocos. 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