{"id":20529,"date":"2019-04-13T22:00:00","date_gmt":"2019-04-13T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-04-13T22:00:00","modified_gmt":"2019-04-13T22:00:00","slug":"20529-monasterio-desierto-de-los-leones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/20529-monasterio-desierto-de-los-leones\/","title":{"rendered":"De c\u00f3mo me follaron en la oscuridad de las catacumbas"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"20529\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Quienes hayan le&iacute;do mi relato sobre mi tr&iacute;o con mi ex novio Vicente y su amigo Rodrigo ya sabr&aacute;n que dejamos pendiente una salida al monasterio del Desierto de los Leones.<\/p>\n<p>El lugar es una monada, un monasterio de la orden de los Carmelitas Descalzos construido en 1606. Se ubica en medio de un espeso bosque arriba de las monta&ntilde;as que bordean la ciudad de M&eacute;xico y el clima all&iacute; es bastante fr&iacute;o (3700 metros sobre el nivel del mar) y h&uacute;medo.<\/p>\n<p>Los chicos decidieron invitarme all&iacute; un martes por la ma&ntilde;ana por lo que habr&iacute;a muy poca gente. El lugar es bastante bien conocido y se llena los fines de semana, para los planes que nosotros ten&iacute;amos eso no funcionaba y decidimos ir un martes faltando a nuestros cursos universitarios.<\/p>\n<p>Ese d&iacute;a la ciudad amaneci&oacute; con fuertes lluvias y bastante fr&iacute;o, lo cual arruin&oacute; mis planes de llevar un short de jeans ra&iacute;do y una playerita de tirantes que al caminar y vista de perfil deja entrever gran parte de mis tetas hasta el inicio de los pezones. Decid&iacute; retar al destino y al final me puse ese short, que oculte con un pantal&oacute;n de jeans normal y un su&eacute;ter de lana con cuello de tortuga. Si el tiempo mejoraba podr&iacute;a deshacerme de mi ropa de fr&iacute;o y quedar expuesta para provocar a los chicos. Todos sab&iacute;amos a qu&eacute; &iacute;bamos y en d&oacute;nde lo har&iacute;amos pero nadie dec&iacute;a nada.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a cierta tensi&oacute;n en el carro mientras atraves&aacute;bamos la carretera intern&aacute;ndonos en el bosque. Llegamos como a las diez de la ma&ntilde;ana y saliendo del coche nos dirigimos a uno de los restaurantes del rumbo a desayunar y saborear un exquisito caf&eacute; de olla con canela para hacer los cuerpos entrar en calor. La neblina era ya espesa cuando entramos al monasterio y nos dirigimos a donde los tres sab&iacute;amos que ir&iacute;amos: a las catacumbas del monasterio. Antes de entrar nos fumamos un porro que hizo Vicente y yo me dirig&iacute; al tocador.<\/p>\n<p>All&iacute; me baj&eacute; los jeans qued&aacute;ndome s&oacute;lo con el short ra&iacute;do de jean y el pantal&oacute;n me lo guard&eacute; en la mochila escolar que llevaba. El su&eacute;ter me lo dej&eacute; pues el fr&iacute;o si bien no intenso s&iacute; calaba. Con los sentidos embotados y los ojos rojos sal&iacute; del tocador y me encamine hacia los chicos. La cara que pusieron los chicos al verme se ilumin&oacute; cuando me vieron.<\/p>\n<p>-Te ves buen&iacute;sima pinche Amanda -dijo Vicente.<\/p>\n<p>-No te la vas a acabar, te vamos a dar hasta por las orejas all&iacute; adentro -dijo Rodrigo.<\/p>\n<p>Mi vagina ya estaba segregando y pulsando al tiempo que sent&iacute;a maripositas revoloteando en mi est&oacute;mago. El momento y el lugar parec&iacute;an los de una pel&iacute;cula g&oacute;tica. Me sent&iacute;a casi como una sacerdotisa que se ofrec&iacute;a en holocausto ante un par de pervertidos monjes. Era el cordero que sacrificar&iacute;an mientras invocaban a Eros y con sus dagas afiladas penetrar&iacute;an mis entra&ntilde;as.<\/p>\n<p>Entramos a las catacumbas a tientas, la entrada era bastante resbalosa por el lodo de la lluvia y, tomados de las manos los tres, yo en medio, avanzamos hacia la penumbra de las catacumbas. Apenas dejamos atr&aacute;s el &uacute;ltimo haz de luz del exterior comenc&eacute; a sentir las manos de los chicos empezar a recorrer mis nalgas. Cruzamos las primeras tres galer&iacute;as caminando a tientas e interrumpiendo el camino en ocasiones para ser basada primero por uno y luego por el otro.<\/p>\n<p>-Tengo fr&iacute;o -les dije en voz muy baja.<\/p>\n<p>A lo lejos se o&iacute;a el eco de voces provenientes de otras galer&iacute;as.<\/p>\n<p>-Ahorita te calentamos -dijeron los chicos rode&aacute;ndome uno por delante y otro por detr&aacute;s.<\/p>\n<p>Mi short cay&oacute; al suelo y yo les saqu&eacute; el falo a los dos. En total oscuridad me hinque en el suelo lodoso de la galera y me tragu&eacute; la verga uno y luego la del otro. Mientras se la ma&ntilde;ana a uno se la jalaba al otro. As&iacute; estuve unos minutos hasta me pusieron de pie, me llevaron a un rinc&oacute;n y all&iacute; me rodearon entre los dos dej&aacute;ndome a mi en medio con el falo de Vicente (atr&aacute;s de mi) entre mis piernas y el falo de Rogelio (ya h&uacute;medo) punte&aacute;ndome los labios vaginales deliciosamente.<\/p>\n<p>Dios, estar con dos chicos es la gloria, doblemente m&aacute;s intenso que con uno -recuerdo que pens&eacute;. Deber&iacute;a ser la regla en la vida, que cada hembra posea dos machos, podemos con eso y con m&aacute;s. Sab&iacute;amos que hab&iacute;a gente, no mucha, en las galer&iacute;as de los alrededores porque pod&iacute;amos escuchar los ecos de las voces de estudiantes que bromeaban, pero no sab&iacute;amos que tan lejos o cerca, por lo que Vicente, Rogelio y yo hac&iacute;amos lo que pod&iacute;amos para hacer lo que est&aacute;bamos haciendo con el menor ruido posible, pero todo se complic&oacute; cuando Vicente me puso frente a la pared de espaldas a &eacute;l y me la meti&oacute;, all&iacute; ya no pude hacer mucho y ciertos gemidos se me sal&iacute;an involuntariamente.<\/p>\n<p>Fue cuando Rogelio se meti&oacute; en medio de mis brazos con los que me sosten&iacute;a en el muro y, estando yo encorvada recibiendo las estocadas de Vicente, se puso frente a mi y con sus manos guio mi cabeza para que le comiera el rabo. Gracias a tener la boca ocupada pude callar parcialmente mis gemidos y as&iacute; continuamos un rato cuando casi al un&iacute;sono sent&iacute; en mi vagina lo caliente de sus mecos y los lechazos en mi garganta.<\/p>\n<p>Jadeando los tres como perros reci&eacute;n eyaculados, me fund&iacute; en ellos en un tri beso de puro amor. En mi albergaba la leche de los dos mejores amigos.<\/p>\n<p>Fue una tarde maravillosa, yo con dos novios pase&aacute;ndome por todo el monasterio mientras uno u otro me iba metiendo mano en las tetas o la concha ante la mirada at&oacute;nita y envidiosa de las dem&aacute;s chicas que andaban con el novio. Yo esa tarde tuve dos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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