{"id":20540,"date":"2019-04-15T22:00:00","date_gmt":"2019-04-15T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-04-15T22:00:00","modified_gmt":"2019-04-15T22:00:00","slug":"20531-la-historia-de-ngel-solo-era-un-muchacho-40","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/20531-la-historia-de-ngel-solo-era-un-muchacho-40\/","title":{"rendered":"La historia de \u00c1ngel, solo era un muchacho (40)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"20540\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 13<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Cuando despert&eacute;, la mortecina luz de un d&iacute;a nublado alumbraba d&eacute;bilmente la habitaci&oacute;n, permanec&iacute; un momento pensativo, orient&aacute;ndome hasta darme cuenta del d&iacute;a en que viv&iacute;a. Domingo, y entend&iacute; que &Aacute;lvaro siguiera tendido a mi lado, luego fui recordando el pasado d&iacute;a y rememor&aacute;ndolo todo.<\/p>\n<p>Segu&iacute;a en su placentero sue&ntilde;o y hasta sonre&iacute;a por un agradable sue&ntilde;o que quiz&aacute; tuviera en la mente. Yo estaba cubierto solamente con un ligero edred&oacute;n de tela blanca y mi delgado pijama, &eacute;l como lo recordaba del momento de haberse metido en la cama, solamente con el slip de rayas verticales azul claro y blancas.<\/p>\n<p>Admir&eacute; su varonil cuerpo y el hermoso perfil de la romana nariz. Ahora me daba cuenta del aspecto aristocr&aacute;tico que &Aacute;lvaro derrochaba a raudales. Volv&iacute; a cerrar los ojos y me qued&eacute; traspuesto, hoy no ten&iacute;a prisas y tampoco ten&iacute;a ganas de levantarme.<\/p>\n<p>El ligero movimiento de algo movi&eacute;ndose a mi lado me sac&oacute; del letargo. Ten&iacute;a su hermoso rostro a escasos cent&iacute;metros del m&iacute;o. pero solo pod&iacute;a enfocar con precisi&oacute;n sus ojos.<\/p>\n<p>-B&eacute;same. -exclam&oacute; rompiendo la magia. -Ser&aacute; mejor que lo haga yo para despertar al bello durmiente. -baj&oacute; la cabeza y me hizo perder la visi&oacute;n que ten&iacute;a al pegar sus labios a los m&iacute;os, cuando se hubo separado, despu&eacute;s de unos segundos de deslizar las suaves pieles una sobre otra, pude responderle.<\/p>\n<p>-Llevo despierto mucho tiempo.<\/p>\n<p>-No hables, solo b&eacute;same como te pido. -volvi&oacute; a poner en contacto nuestras bocas a la vez que me sub&iacute;a el fald&oacute;n de la chaqueta para colocar una mano sobre mi tetilla jugando con ella entre sus dedos.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ohh, &Aacute;lvaro! &iquest;Que te sucede hoy?<\/p>\n<p>-Deseo amarte, &iquest;sabes el aspecto tan dulce que tienes? -se elev&oacute; y meti&oacute; los dedos en mi cabello enred&aacute;ndolo, y luego se coloc&oacute; sobre mi aplast&aacute;ndome, y siempre entre sonrisas bes&aacute;ndome repetidamente la cara.<\/p>\n<p>Elev&oacute; el pecho para tener f&aacute;cil acceso a los botones de mi chaqueta y los fue desabrochando, ese acto unido a la erecci&oacute;n de su pene sobre mi vientre me demostr&oacute; con claridad las intenciones que ten&iacute;a. Cuando dej&oacute; mi pecho descubierto lo roz&oacute; ligeramente con los vellos del suyo haci&eacute;ndome cosquillas, mi sonrisa le anim&oacute; a repetir su acci&oacute;n hasta lograr que los peque&ntilde;os pezones se me pusieran duros.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ohh! &Aacute;lvaro, estas loco. -coloqu&eacute; mis manos en su nuca y cuello y lo atraje hac&iacute;a m&iacute; para morderle el labio inferior.<\/p>\n<p>-Te deseo &Aacute;ngel, &iquest;puedo&hellip;? cerr&eacute; su boca apret&aacute;ndola contra la m&iacute;a y ofreci&eacute;ndole la lengua en un mudo consentimiento a lo que no termin&oacute; de pedirme.<\/p>\n<p>&Aacute;lvaro era as&iacute;, ped&iacute;a permiso para tomar lo que era suyo y le pertenec&iacute;a. Consegu&iacute; meter la mano por la cinturilla del slip para cogerle el pene, lo ten&iacute;a duro y potente, h&uacute;medo de presemen. Con dificultad se lo acarici&eacute; deslizando el cuero y sac&aacute;ndole la cabecita.<\/p>\n<p>-La tienes muy dura. -re&iacute; con cierto jolgorio y sent&iacute; un impulso de sangre bombe&aacute;ndole la verga endureci&eacute;ndosela m&aacute;s a&uacute;n.<\/p>\n<p>-Tu la pones de esta forma. -le ve&iacute;a muy excitado y nervioso intentando retirarme la ropa, se puso arrodillado tirando de los pantalones, poco m&aacute;s ten&iacute;a que hacer para tenerme completamente desnudo, y &eacute;l mismo se quit&oacute; el slip que le qued&oacute; enredado en un tobillo sin terminar de salir.<\/p>\n<p>Su verga vibraba apuntando al ombligo y los test&iacute;culos le colgaban en la bolsa estirada por el calor, ten&iacute;a el capullo muy rojo por las caricias que mi mano le hab&iacute;a prodigado.<\/p>\n<p>Me sujet&oacute; las piernas y me las elev&oacute; abri&eacute;ndolas. Despu&eacute;s de una sonrisa traviesa escondi&oacute; la cara sobre mis huevos lami&eacute;ndolos, meti&eacute;ndolos en la boca y tirando de ellos, me hac&iacute;a sentir un delicioso dolor y placer al mismo tiempo, deseando que me los siguiera chupando y a la vez que los dejara.<\/p>\n<p>-&iexcl;Dios! Me los vas a romper. -me electrizaba los vellos, y sent&iacute;a cierto temor cuando tiraba de ellos metidos en la boca y apret&aacute;ndolos con los labios. Cambi&oacute; a lamerme el perineo hasta llegar al ano. Este d&iacute;a &Aacute;lvaro era diferente, hab&iacute;a dejado su cordura para convertirse en puro macho.<\/p>\n<p>No pod&iacute;a hacer otra cosa que agitar las piernas apresando su cabeza y con las manos le impel&iacute;a empuj&aacute;ndole para que su lengua me entrara m&aacute;s. As&iacute; me tuvo unos minutos de inenarrable placer, jugando con la lengua y la boca comi&eacute;ndome el culito. Me ten&iacute;a a mil de tensi&oacute;n y con un fuerte deseo de ser penetrado, pose&iacute;do y destrozado.<\/p>\n<p>&Eacute;l debi&oacute; darse cuenta al sentirme el culo bien abierto y sin m&aacute;s pre&aacute;mbulos se dispuso a d&aacute;rmela por el culo.<\/p>\n<p>-Abrete precioso, te la voy a meter. -elev&eacute; la cabeza sujet&aacute;ndome las piernas en el aire, dej&aacute;ndole expedito el camino para que me diera la verga por el ano, y la vi apunt&aacute;ndome y como se la masajeaba para ponerla en su m&aacute;xima dureza.<\/p>\n<p>Fue en el momento de empezar a penetrarme cuando sent&iacute; un estremecimiento de tal placer que me hizo eyacular un poco de semen, gritando a la vez que me contorsionaba y retorc&iacute;a. En un primer momento se qued&oacute; quieto, pero reaccion&oacute; enseguida sujet&aacute;ndome las piernas y empuj&oacute; la cadera deslizando toda la polla dentro de mi.<\/p>\n<p>-&iquest;Te he hecho da&ntilde;o? -le dije que no moviendo la cabeza, con los ojos extraviados, no pod&iacute;a hablar a&uacute;n y segu&iacute;a temblando.<\/p>\n<p>No dej&oacute; que me recuperara y empez&oacute; a entrar y salir de mi cuerpo sin parar, pero muy lento, mir&aacute;ndome fijamente y sonriendo al verme morderme los labios por el intenso placer que sent&iacute;a.<\/p>\n<p>Descans&oacute; apoyando el pecho sobre el m&iacute;o y aprovech&eacute; para rodearle la cintura con las piernas haciendo un nudo tras &eacute;l, mis manos envolvieron su espalda apret&aacute;ndolo contra mi, deseando que todo &eacute;l se me metiera dentro, tenerle todo &eacute;l en mi vientre.<\/p>\n<p>-Mi amor &Aacute;lvaro, &iexcl;qu&eacute; grandioso momento me has dado! -como respuesta me mordi&oacute; la oreja respirando fuerte, y volvi&oacute; a elevarse sobre las manos a mi costado para retomar la tremenda follada que me estaba dando.<\/p>\n<p>Fueros minutos inolvidables de sentir el roce su duro falo perfor&aacute;ndome, hasta que, como todo tiene un final, se dej&oacute; caer sobre mi, ondulando su bello cuerpo foll&aacute;ndome sin parar, sudando por el esfuerzo hasta eclosionar un fuerte orgasmo que me permit&iacute;a sentir como su semen sal&iacute;a inund&aacute;ndome por dentro.<\/p>\n<p>Apret&eacute; los talones de mis pies en sus nalgas atray&eacute;ndole, y sin que &eacute;l terminara de vaciarse volv&iacute; a eyacular tan fuerte que mi culo se convirti&oacute; en un cepo atrap&aacute;ndole la verga.<\/p>\n<p>Est&aacute;bamos empapados en sudor y respirando con dificultad, inmensamente felices y satisfechos, hasta que la dureza gran&iacute;tica de su polla fue perdiendo consistencia y a resbalar saliendo de mi culo junto con parte del semen.<\/p>\n<p>Nunca, nunca me hab&iacute;a hecho el amor con tanta fuerza, tes&oacute;n y bravura, y mientras le acariciaba la espalda, sudada de la transpiraci&oacute;n, tuve que reconocer que yo era el receptor de su pasi&oacute;n, pero que a quien terminaba de hacer el amor, de tan incre&iacute;ble manera, era a otra persona, y no pod&iacute;a ser otra que Irina, poco despu&eacute;s mis sospechas se confirmar&iacute;an.<\/p>\n<p>Sin prisas nos hab&iacute;amos duchado y vestido para bajar a comer, conversando sobre aspectos relativos de la fiesta pasada y sobre algunos de nuestros amigos.<\/p>\n<p>-&iquest;Sabes algo de lo que le pasa a Eduardo? -le pregunt&eacute; observando su reacci&oacute;n. -Parece que David se qued&oacute; para analizar las pruebas que le hab&iacute;an hecho. -le vi dudar antes de darme una respuesta.<\/p>\n<p>-No he hablado con &eacute;l y no se nada, pero si te inquieta podr&iacute;as llamarle para enterarte. -no entend&iacute;a que dos m&eacute;dicos, que se hablaban entre ellos con frecuencia, no se comunicaran un hecho tan importante.<\/p>\n<p>-Lo har&eacute; si segu&iacute;s ocult&aacute;ndome lo que pasa.<\/p>\n<p>-No te estoy enga&ntilde;ando &Aacute;ngel, cuando David me diga algo lo sabr&aacute;s, no tengas dudas. -y cambi&oacute; r&aacute;pidamente de conversaci&oacute;n a la vez que se sentaba en la mesa del ordenador revolviendo unos papeles. Ten&iacute;a otras dudas que deseaba conocer adem&aacute;s del estado de salud de Eduardo.<\/p>\n<p>-&iquest;Piensa Irina en vivir en la hacienda de sus padres o se quedar&aacute; en la ciudad? -levant&oacute; la cabeza para mirarme, le sent&iacute;a nervioso y que buscaba la respuesta mejor que darme.<\/p>\n<p>-Se quedar&aacute; en la ciudad, tiene que seguir con sus estudios&hellip; -se detuvo un momento indeciso. -Quiere venir los fines de semana para estar aqu&iacute;, no desea estar sola en la hacienda sin sus padres y hermanos. -r&aacute;pidamente volvi&oacute; a ocuparse de atender los documentos que ten&iacute;a en las manos.<\/p>\n<p>Supe que la conversaci&oacute;n hab&iacute;a sido suficiente y que deb&iacute;a de ser yo mismo quien sacara las conclusiones. Le dej&eacute; en la habitaci&oacute;n y baj&eacute; para ir a la cocina a tomar un zumo, era la hora de comer y al pasar por la puerta vi el comedor vac&iacute;o.<\/p>\n<p>Me encamin&eacute; al sal&oacute;n con el vaso de zumo que me hab&iacute;an entregado en la cocina.<\/p>\n<p>Victoria y su marido se encontraban viendo la televisi&oacute;n, pasaban en ese momento, antes de las noticias, el reportaje del cumplea&ntilde;os de Irina y el compromiso con &Aacute;lvaro. Me detuve en la puerta mir&aacute;ndoles y vi&eacute;ndoles sumamente felices por lo que estaban viendo.<\/p>\n<p>&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;-<\/p>\n<p>Victoria fue mejor receptora que su hijo, y entendi&oacute; a la perfecci&oacute;n mis razones para desear cambiarme a una de las habitaciones de invitados. Sin mucho que comentar mand&oacute; prepararla y el jueves siguiente traslad&aacute;bamos a ella mis cosas, mando tambi&eacute;n comprar e instalar un ordenador para que pudiera continuar mis clases.<\/p>\n<p>Cuando &Aacute;lvaro lo supo no lo discuti&oacute;, seguramente su madre le habr&iacute;a explicado las razones y se hizo comprender, de alguna manera y de esa forma d&aacute;bamos por concluido nuestro compromiso, ten&iacute;a libre el camino para iniciar su relaci&oacute;n con Irina.<\/p>\n<p>Un d&iacute;a de esa misma semana, en lugar de Marcos, lleg&oacute; Eliseo a buscarme, cuando baj&eacute; a la planta inferior estaba hablando animadamente con Victoria, no era exactamente una discusi&oacute;n pero se le parec&iacute;a.<\/p>\n<p>Se despidieron apresuradamente y avanz&oacute; delante de mi, sin esperarme, hasta llegar a su ranchera, tampoco me abri&oacute; la puerta como en otras ocasiones donde aprovechaba para rozarme con la entrepierna mientras entraba haci&eacute;ndome sentir su necesidad y deseo.<\/p>\n<p>En medio del p&aacute;ramo detuvo el veh&iacute;culo, permanec&iacute;a el campo de un blanco impoluto, no porque estuviera nevando, era el viento que arrastraba la nieve de unos lugares a otros, solo denunciaba la existencia del ser humano las rodaduras de su veh&iacute;culo en el asfalto. Se volvi&oacute; hacia mi y su voz son&oacute; descontrolada y brusca.<\/p>\n<p>-Se acab&oacute;. -le mir&eacute; indeciso adivinando a lo que se refer&iacute;a.<\/p>\n<p>-Ten&iacute;as raz&oacute;n, soy el t&iacute;o de Pablo, solo espero que me disculpes por lo que te hice. -su voz sonaba dura y autoritaria, como una solicitud de perd&oacute;n sin llegar a serlo.<\/p>\n<p>-A partir de ahora intentaremos mantener las distancias. -relacion&eacute; sus palabras con la conversaci&oacute;n que yo hab&iacute;a interrumpido unos minutos antes. No dije nada y &eacute;l puso de nuevo la ranchera en marcha.<\/p>\n<p>Aunque yo deseaba que se diera ese resultado, al final sent&iacute; pena por &eacute;l, era un hombre solitario, necesitado de cari&ntilde;o que no ten&iacute;a por que ser el que buscaba en mi, y por otra parte tambi&eacute;n yo me sent&iacute;a culpable por haber gozado cuando me follaba.<\/p>\n<p>&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;<\/p>\n<p>Iba pasando el tiempo, Alberto cumpli&oacute; su palabra y cada dos d&iacute;as me llamaba, lo que no hac&iacute;a Pablo que pudiera ser que estuviera ocupado con Eduardo, o pens&aacute;ndolo peor que Ana Mar&iacute;a fuera suficiente para &eacute;l, los celos volv&iacute;an a mi y me esforc&eacute; para apartarlos.<\/p>\n<p>Las conversaciones con Alberto eran muy simples, me contaba sus cosas relativas al trabajo, no me hablaba de sus probables encuentros con David y Oriol, y tampoco de Rub&eacute;n si yo no le preguntaba. Luego todo eran preguntas para que yo le refiriera lo que hac&iacute;a, solo le hablaba de lo agradable que me suced&iacute;a y para nada mis amarguras.<\/p>\n<p>Re&iacute;a con sus ocurrencias y no me dec&iacute;a que me quer&iacute;a o algo parecido. Era una charla de amigos sin m&aacute;s problemas. Cada dos d&iacute;as esperaba su llamada dese&aacute;ndola hasta hac&eacute;rseme necesaria.<\/p>\n<p>Con Eliseo hab&iacute;a finalizado toda nuestra relaci&oacute;n, se hac&iacute;a invisible para mi y lo ve&iacute;a de lejos, al contrario que con Marcos. Adivin&oacute; desde un principio que algo hab&iacute;a pasado y el gallinero se lo quedaba para su uso exclusivo.<\/p>\n<p>Victoria, ocupada ahora en pensar en Irina y lo que representar&iacute;a para su familia, dej&oacute; de ir a buscarme y Marcos retom&oacute; su obligaci&oacute;n con alegr&iacute;a, solo le puso la condici&oacute;n de que me devolviera pronto a la hacienda.<\/p>\n<p>Y no tengo por qu&eacute; ocultarlo, Marcos se convirti&oacute; en el macho que yo necesitaba para atender mis necesidades en el sexo. &Aacute;lvaro me visitaba algunas noches al principio, casi siempre para que yo hiciera de activo, luego su prometida se encarg&oacute; de que estuviera suficientemente servido. Pero ese era un cap&iacute;tulo que desea cerrar cuanto antes.<\/p>\n<p>Todo hab&iacute;a cambiado, Victoria y don Mateo segu&iacute;an siendo los mismos, atentos y amables conmigo, pienso que agradecidos de que hubiera sido yo el que renunciara a seguir con su hijo. Con Irina me llevaba bien el poco tiempo que est&aacute;bamos juntos. De alguna forma me dio a entender que sab&iacute;a lo que hab&iacute;a hecho con su hermano Robert y que est&aacute;bamos en la misma situaci&oacute;n de compromiso, eso se pensaba ella.<\/p>\n<p>A mediados de Marzo tuve una charla larga y extensa con don Ernesto el abuelo de Oriol, se interesaba por los avances en el estudio de sus jornaleros y me apremi&oacute; para terminar en poco tiempo. Las labores del campo en la primavera cercana se incrementaban exponencialmente y su personal ten&iacute;a que atender sus otras obligaciones. Me agradeci&oacute; lo que estaba haciendo y decidimos seguir las clases hasta que llegara la Semana Santa.<\/p>\n<p>Ese d&iacute;a, despu&eacute;s de la conversaci&oacute;n que mantuve con don Ernesto y cuando regres&eacute; a la habitaci&oacute;n que hac&iacute;a de aula, Marcos permanec&iacute;a solitario y pensativo esper&aacute;ndome sentado ante mi mesa.<\/p>\n<p>-Ya se termina esto. -o bien sab&iacute;a, o adivinaba lo que su patr&oacute;n y yo hab&iacute;amos hablado. Se levant&oacute; al verme llegar y cerr&oacute; la puerta coloc&aacute;ndole el cerrojo de seguridad.<\/p>\n<p>Me abraz&oacute; con cierto grado de desesperaci&oacute;n en sus modales.<\/p>\n<p>-Nos alejaremos sin remedio y seguramente no volveremos a tener oportunidad de estar solos. -me besaba como &eacute;l lo hac&iacute;a siempre, con brusquedad y fuerza, como un macho gara&ntilde;&oacute;n que desea llegar con rapidez al momento cumbre de montar a su hembra.<\/p>\n<p>Tir&oacute; de mis pantalones baj&aacute;ndomelos hasta la rodilla, tuvo el detalle de aflojarme el culo meti&eacute;ndome los dedos antes de perforarme con su verga dura como un garrote de madera seca.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ahhhh! me haces da&ntilde;o Marcos, me duele. -solo le importaba el acto de la c&oacute;pula y no se detuvo hasta tenerme empalado totalmente en su dura verga.<\/p>\n<p>Me aplastaba el pecho sobre el tablero de la mesa, empujando con bravura, venciendo cualquier resistencia que tuviera y me golpeaba el pubis y la base de mi polla con el filo de la mesa.<\/p>\n<p>-&iexcl;Por favor!, &iexcl;por favor! me lastimas Marcos. -pero no me escuchaba ni quer&iacute;a atender mis ruegos y s&uacute;plicas.<\/p>\n<p>-Ya no voy a poderte tener m&aacute;s, &iexcl;joder! &iquest;por qu&eacute;? -tir&oacute; de mis hombros y por fin el dolor que ten&iacute;a en la base del pene se vio liberado, as&iacute; estaba mejor aunque continuaba foll&aacute;ndome como un demente, haci&eacute;ndome sentir como un objeto utilizado para obtener su placer, y dej&eacute; de oponer resistencia, y abr&iacute; el culo para que me penetrara a su placer pleno, hasta que sus deseos se desbordaron y abrieron el manantial de sus huevos llen&aacute;ndome de leche.<\/p>\n<p>En el trayecto de vuelta a la hacienda de &Aacute;lvaro no habl&aacute;bamos, parec&iacute;a avergonzado y no me miraba a la cara. Cuando iba a salir de la ranchera, queriendo correr a mi habitaci&oacute;n para limpiarme la sangre que manchaba mi culo y el slip, me dirigi&oacute; la mirada.<\/p>\n<p>-Perd&oacute;name, no sab&iacute;a lo que hac&iacute;a. -baj&eacute; del veh&iacute;culo sin responderle.<\/p>\n<p>Aquella noche durante la cena ped&iacute; a don Mateo que me dejara usar uno de los autom&oacute;viles de la casa, para utilizarlo los &uacute;ltimos d&iacute;as que me quedaban de ir a las clases.<\/p>\n<p>&Aacute;lvaro estuvo de acuerdo, las nevadas eran ahora m&aacute;s suaves y no llegaba a cuajar salvo en zonas muy concretas, eran casi benignas para el campo, tambi&eacute;n hab&iacute;a m&aacute;s horas de luz, los d&iacute;as eran m&aacute;s largos y la primavera se anunciaba con la llegada de los primeros gorriones, y de las primulas que romp&iacute;an la capa endurecida de nieve buscando los c&aacute;lidos y primeros rayos de sol.<\/p>\n<p>Lo que pensaba que iba a resultar dif&iacute;cil no lo fue tanto, era la primera vez que cog&iacute;a el volante de un coche sin alguien al lado que me dirigiera, pero fueron los primeros minutos, luego me convenc&iacute; de que lo sab&iacute;a y pod&iacute;a hacer igual que cualquier otro.<\/p>\n<p>Y al cabo de unos d&iacute;as disfrutaba de la libertad de poderme mover por mi mismo, pod&iacute;a ir a impartir mis clases sin depender de otros, tambi&eacute;n al pueblo para pasar por el sal&oacute;n de belleza y que me cortaran la puntas del pelo. Era el primer paso hac&iacute;a mi independencia y eso me pon&iacute;a contento y me enorgullec&iacute;a.<\/p>\n<p>La llamada que Pablo me hizo anunciando que vendr&iacute;a a pasar la semana santa me puso muy contento. Por fin iba a volver a estar con &eacute;l, este trimestre hab&iacute;a pasado muchas cosas que marcaron mi vida. Sus ex&aacute;menes hab&iacute;an sido notables y excelentes y el pr&oacute;ximo, si ten&iacute;a suerte, preparar&iacute;a su proyecto fin de carrera. &Eacute;l lo pon&iacute;a en duda y yo estaba seguro de que lo conseguir&iacute;a.<\/p>\n<p>Ese a&ntilde;o la semana santa empezaba la &uacute;ltima semana de Marzo, faltaban pocos d&iacute;as que desde ahora contar&iacute;a de uno en uno deseando que pasaran con rapidez. &Aacute;lvaro me comunic&oacute; que Irina estar&iacute;a esas mini vacaciones en la casa, pero ya no me preocupaba tanto, yo tendr&iacute;a a Pablo a mi lado y ser&iacute;a mi consuelo despu&eacute;s de tanto echarle en falta.<\/p>\n<p>El martes de esa semana dimos por concluidas las clases en la hacienda de don Ernesto, prepararon una peque&ntilde;a fiesta como despedida y me emocionaron hasta hacerme llorar por el agradecimiento que los humildes hombres me expresaban, y as&iacute; mismo el abuelo de Oriol me dio las gracias por lo todo lo que hab&iacute;a hecho.<\/p>\n<p>Al final no hab&iacute;a sido tanto, pero lo importante era que, aquellas personas, aunque no hubieran aprendido a leer y escribir muy bien se sent&iacute;an interesadas y atra&iacute;das para continuar aprendiendo. Con eso me daba por satisfecho, hab&iacute;a podido colaborar en ayudar a alguien.<\/p>\n<p>**********************<\/p>\n<p>Hab&iacute;a sido costoso pero al fin ten&iacute;a todos los datos que necesitaba para dar cumplido fin a su venganza. Sab&iacute;a que ten&iacute;a contra&iacute;da una importante deuda por el favor, pero no pensaba pagarla.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a pensado mucho y lo hab&iacute;a dado muchas vueltas, se las ingeni&oacute; para retrasar la entrega de los sobres del impuesto recogido una semana, y poder tener en su poder lo recaudado ese medio mes. No era mucho pero si lo suficiente para ir tirando.<\/p>\n<p>Luego no ser&iacute;a dif&iacute;cil encontrar, en cualquier ciudad o pueblo algo importante, quien le comprara parte de los cinco kilos de coca que h&aacute;bilmente escamote&oacute;. Hab&iacute;a tenido la suerte de que le pidieran participar en recoger y transportar aquella partida de mercanc&iacute;a m&aacute;s abundante de lo habitual.<\/p>\n<p>Con premura y rapidez recogieron de la playa los paquetes que lazaban al borde del agua desde las veloces motoras que no se deten&iacute;an ante el temor de conocer la inminente llegada de la polic&iacute;a.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a escondido aquellos cinco valiosos paquetes debajo del habit&aacute;culo de las herramientas, bien guardados a la vista de la revisi&oacute;n que posteriormente le har&iacute;an en el lugar de entrega.<\/p>\n<p>Los d&iacute;as posteriores escuch&oacute; los rumores que circulaban sobre el extrav&iacute;o de parte de la mercanc&iacute;a, el jefe estaba sumamente cabreado y hab&iacute;a pedido los nombres y se&ntilde;ales de todos los que hab&iacute;an participado en la operaci&oacute;n.<\/p>\n<p>No ser&iacute;a muy dif&iacute;cil que llegaran a la conclusi&oacute;n de quien pudiera ser el responsable de la falta una vez descartado que se hubiera perdido u olvidado en la arena de la playa. Supo que no pod&iacute;a retrasar m&aacute;s su marcha de la ciudad si no quer&iacute;a que terminaran cogi&eacute;ndole, acelerar&iacute;a la recogida de todos los sobres que pudiera y el mi&eacute;rcoles, aprovechando la salida masiva de veh&iacute;culos, y camuflado entre ellos, se esfumar&iacute;a.<\/p>\n<p>A partir de ese momento todos sus esfuerzos se centrar&iacute;an en consumar la venganza que hab&iacute;a planificado con detalle minucioso. No ten&iacute;a duda alguna de que conseguir&iacute;a hac&eacute;rselo pagar al putito aquel, y desde ahora disfrutaba al considerar lo que le har&iacute;a.<\/p>\n<p>*************<\/p>\n<p>Hab&iacute;a tenido una larga conversaci&oacute;n con Eduardo despu&eacute;s de recibir su felicitaci&oacute;n por las excelentes notas que hab&iacute;a obtenido. Estaba otra vez en casa y eso era lo mejor para todos, en ella tendr&iacute;a los cuidados que necesitara y estar&iacute;a mejor en ese ambiente. A pesar de no tener familia cercana a &eacute;l, Eduardo se hab&iacute;a rodeado de personas que por uno u otro motivo le apreciaban y quer&iacute;an, pero a los que no hac&iacute;a caso cuando le ped&iacute;an que estuviera en la cama.<\/p>\n<p>-No estoy tan mal, muy bien dir&iacute;a yo para mi edad, y el tiempo que este vivo quiero hacer mi voluntad como ha sido siempre. -elevaba la voz para imponerse, y a la vez le encantaba sentirse querido, por Ana Mar&iacute;a, y por aquel hermoso muchachote que hab&iacute;a venido como paquete acompa&ntilde;ando a la hermosa mujer hija de su viejo amigo.<\/p>\n<p>Pens&oacute; un minuto en los seres que le interesaban por uno u otro motivo, y realmente no eran muchos aparte de los viejos amigos: Ana Mar&iacute;a que hab&iacute;a pasado a ser la se&ntilde;ora de la casa y su hijo Oriol, David el l&iacute;der de la organizaci&oacute;n y ahora marido de Oriol, el mismo muchacho que ten&iacute;a ahora delante suyo, y sobre todo &Aacute;ngel a quien hab&iacute;a adoptado como su sobrino y al que echaba mucho de menos, y que sin saber el motivo exacto era su preferido.<\/p>\n<p>-He encargado un regalo para le entregues. -apunt&oacute; con un dedo tembloroso a varios paquetes envueltos en lujoso y marr&oacute;n papel con cintas doradas dispuestos sobre uno de los sof&aacute;s de la biblioteca.<\/p>\n<p>Pablo ech&oacute; un vistazo a aquellos elegantes paquetes que suger&iacute;an tener un valor considerable, dej&oacute; escapar una peque&ntilde;a y divertida risa.<\/p>\n<p>-Con tus paquetes y los que Ana me ha entregado para &eacute;l voy a llenar el coche. -Eduardo se r&iacute;o sin demasiadas fuerzas. Hac&iacute;a ya tiempo que hab&iacute;a autorizado a Pablo para hacer uso de los numeroso coches de que dispon&iacute;a en el edificio de garajes, mejor era que alguien los usara y no terminaran por ser chapas inservibles.<\/p>\n<p>-Puedes llevar uno con m&aacute;s capacidad y no los deportivos que tanto te gustan. -el muchacho hab&iacute;a comenzado a recoger los paquetes y meterlos en enormes bolsas.<\/p>\n<p>-Tengo que aprovechar el tiempo que est&eacute; aqu&iacute;, luego deber&eacute; conducir, como mucho, una ranchera de granja. -el mayor pareci&oacute; quedar dubitativo.<\/p>\n<p>-De eso tambi&eacute;n tenemos que hablar, ser&aacute; m&aacute;s adelante despu&eacute;s de tu vuelta, ahora vamos a comer antes de que recojas y te marches. -el chico se acerc&oacute; para ayudarle a levantarse y Eduardo le rechaz&oacute; con un gesto.<\/p>\n<p>******************<\/p>\n<p>A&uacute;n era temprano y el tr&aacute;fico iba fluido a esa hora, el peor momento ser&iacute;a de siete a diez de la noche, cuando los quince carriles dispuestos como salida en el acceso a la autopista del sur estuvieran con largas colas, esperando recoger el tique que les permitiera su uso para llegar a sus destinos.<\/p>\n<p>A treinta kil&oacute;metros de all&iacute;, en pleno monte y en la primera salida de la autopista principal, una vez pasada la cancela de control y pago del trayecto, la explanada se convert&iacute;a en un &uacute;nico carril hasta el enlace con la autov&iacute;a secundaria.<\/p>\n<p>La polic&iacute;a hab&iacute;a establecido un control como en el resto de las salidas, menos transitadas al dividirse el tr&aacute;fico de la arteria principal. En alg&uacute;n despacho hab&iacute;an recibido el soplo del probable movimiento de una c&eacute;lula terrorista, se aprovechaban para poder pasar desapercibidos envueltos en el numeroso movimiento de veh&iacute;culos. Estaba previsto el desplazamiento de cuatro millones de veh&iacute;culos en todo el territorio, momento id&oacute;neo para intentar pasar inadvertidos.<\/p>\n<p>Le&oacute;n, un joven agente incorporado hacia unos meses al servicio activo, despu&eacute;s de dejar la academia con su diploma, dispuso la cadena con pinchos para poder detener forzosamente a cualquier veh&iacute;culo que pretendiera escapar al control.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de entregar la cuerda, que tirando de ella la activaba, a un compa&ntilde;ero, se situ&oacute; m&aacute;s alejado, en la zona de los conos que marcaban a los autos el camino a seguir si eran desviados ante cualquier sospecha, mir&oacute; al compa&ntilde;ero que unos metros detr&aacute;s de &eacute;l le cubr&iacute;a ante cualquier eventualidad y se ajust&oacute; el chaleco antibalas, espero con el sub fusil empu&ntilde;ado las ordenes del jefe de la operaci&oacute;n para comenzar el control.<\/p>\n<p>Cuando recibi&oacute; la se&ntilde;al dispuso los conos para cerrar el paso, y a la vez abrirlo hac&iacute;a donde &eacute;l quer&iacute;a haciendo que los choches pasaran a su lado.<\/p>\n<p>Desfilaban lentamente y Le&oacute;n miraba el interior de los veh&iacute;culos con detenimiento, la mayor parte eran familias que se desplazaban para pasar unos d&iacute;as de vacaciones en el interior del pa&iacute;s, ni&ntilde;os que le miraban curiosos y a veces le sonre&iacute;an, o lo hac&iacute;an asustados, le se&ntilde;alaba que pod&iacute;an seguir y el proceso se repet&iacute;a llegando a hacerse cansino, pero &eacute;l sab&iacute;a muy bien que deb&iacute;a estar atento por si surg&iacute;a el peligro.<\/p>\n<p>De vez en cuando mandaba a alguno de los veh&iacute;culos que se apartaran para que otros compa&ntilde;eros los inspeccionaran con m&aacute;s detalle, &eacute;l era una persona con excelente memoria y retentiva, pod&iacute;a presumir de recordar la cara de numerosos delincuentes buscados por la polic&iacute;a, y no obstante, aleatoriamente como le hab&iacute;an ense&ntilde;ado, separaba los veh&iacute;culos ocupados por viajeros que pod&iacute;an encajar con los que buscaban y potencialmente reun&iacute;an alguna de esas caracter&iacute;sticas, como los que eran ocupados por j&oacute;venes varones.<\/p>\n<p>Seguir&aacute;&hellip;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 13<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Cuando despert&eacute;, la mortecina luz de un d&iacute;a nublado alumbraba d&eacute;bilmente la habitaci&oacute;n, permanec&iacute; un momento pensativo, orient&aacute;ndome hasta darme cuenta del d&iacute;a en que viv&iacute;a. Domingo, y entend&iacute; que &Aacute;lvaro siguiera tendido a mi lado, luego fui recordando el pasado d&iacute;a y rememor&aacute;ndolo todo. 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