{"id":20637,"date":"2019-04-28T22:00:00","date_gmt":"2019-04-28T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-04-28T22:00:00","modified_gmt":"2019-04-28T22:00:00","slug":"20637-el-poder-de-la-lujuria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/20637-el-poder-de-la-lujuria\/","title":{"rendered":"El poder de la lujuria"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"20637\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 16<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Cuando intentas abrir tus ojos, percibes que ha pasado mucho tiempo, pues puedes ver un peque&ntilde;o resplandor en la ventana que indica que se ha hecho de d&iacute;a. Haces amago de levantarte, pero estas tan a gustito a mi lado, que desistes, y te acoplas de nuevo a mi cuerpo y cierras tus ojos de nuevo, esperando a que me despierte.<\/p>\n<p>Me estiro un poco, saliendo sin muchas ganas de mi letargo. Siento la calidez de tu cuerpo rode&aacute;ndome, como una armadura, tu brazo por encima de mi tripa reposando con calma. Bostezo igual que lo har&iacute;a un cachorro, y me acurruco m&aacute;s a ti. Despejo un poco mis ojos y una tenue luz c&aacute;lida empieza a ba&ntilde;ar la habitaci&oacute;n. Pero mi ya largo historial matutino demuestra que despertar primero no es lo m&iacute;o, siento tu respiraci&oacute;n en m&iacute; cuello, ligera, tranquila. Y la suave caricia de tu mano y el suave beso en mi cuello indican que ya ambos abandonamos el mundo de Morfeo. &quot;Adoro despertar as&iacute;&quot; digo en un susurro que con la calma se extiende por la habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>No quieres salir de tu letargo. Te cuesta hasta abrir los ojos, pero en un tit&aacute;nico esfuerzo lo haces para mirar el reloj. &quot;oh, joder. Son casi las 12.30 &iquest;Quieres desayunar o pasamos a la comida?&quot; Metes de nuevo tu cara en mi cuello, inspirando con fuerza para embriagarte con mi esencia. Tus manos se aferran a mi cintura, acarici&aacute;ndola y suben con lentitud hasta colocarse sobre mis firmes senos.<\/p>\n<p>&quot;Siempre es bueno desayunar y podemos picar algo m&aacute;s tarde&#8230; Pero no te muevas todav&iacute;a si estamos tan a gustito&quot; mis palabras est&aacute;n envueltas en pereza, son suaves y mi cuerpo no tiene intenci&oacute;n de separarse del tuyo, me remuevo peg&aacute;ndome m&aacute;s a ti al sentir las caricias sobre mis senos. &quot;No te dejar&eacute; escapar, eres mi prisioneros nya&quot;<\/p>\n<p>Con una enorme pereza por levantarte, sigues unos minutos m&aacute;s en mis brazos, bien acoplado a m&iacute;, pero tu conciencia te aguijonea de forma despiadada. Te levantas, con &aacute;nimos de preparar un caf&eacute; y darme tiempo suficiente para que pueda estudiar algo entre desayuno y comida. Levantarse&#8230; despertarse&#8230; cuanta maldad disfrazada en esas palabras, con lo a gusto que se est&aacute; en la camita, no tengo demasiada intenci&oacute;n de levantarme. Tratare de ocultarme entre las s&aacute;banas para que no me obligues a salir. El cansancio va cobrando factura, y la suavidad de las telas invita a no levantarse en una temporada.<\/p>\n<p>Ya en la cocina, y ya puestos, preparas un chococcino, siendo consciente de que el olor me arrastrara hasta ti, como una lata de sardinas a una gatita. Por otro lado, partes un poco de pan duro y empiezas a preparar unas tostadas con mantequilla.<\/p>\n<p>Tal y como predijiste, cuando el olor a pan tostado y caf&eacute; invade toda la casa, me ves entrar por el umbral de la puerta arrastrado los pies.<\/p>\n<p>&quot;Anda laztana, si&eacute;ntate y toma tu zumo de naranja, que el resto le queda un minutin&quot;<\/p>\n<p>Pones sobre mi plato una deliciosa tostada de pan con mantequilla a la que cubres bien de mermelada casera, y espolvoreas la leche batida de mi caf&eacute; con un poquito de canela. &quot;bon apetite&rdquo;<\/p>\n<p>En modo autom&aacute;tico comienzo a comer, los deliciosos sabores invaden mi boca y poco a poco abandono mi letargo sin muchas ganas. Ronroneo un poco igual que lo har&iacute;a un gatita al degustar mi caf&eacute; m&aacute;gico. &quot;Hoy podemos ser koalas y pasar todo el d&iacute;a haciendo pereza&quot;<\/p>\n<p>&quot;De eso nada. Koalita tiene que estudiar&quot;<\/p>\n<p>Hago un puchero, pero desv&iacute;as la mirada para no ceder a mis caprichos &quot;eso es maltrato&quot; digo, pero pronto me rindo pues no surge efecto estas firme en tu posici&oacute;n.<\/p>\n<p>&quot;Es por tu bien bihotza.&quot; Me digo mientras me dirijo sin mucho &aacute;nimo a mi leonera. Como siempre, tu mirada clavada en mi culito resping&oacute;n.<\/p>\n<p>&quot;Piensa que mientras tu est&eacute;s estudiando, yo me acercare a casa de mis padres para currar en el jard&iacute;n. Luego, tal vez, a tomar un txakoli y&#8230;&quot; Mi mirada te hace detener al instante. Te giras lentamente y en silencio para no hacer m&aacute;s complicado mi inicio de estudiar. En la cocina, recoges el desayuno, te preparas para salir, pero antes te acercas al estudio. Estoy inclinada sobre el escritorio, y ves mi bonita espalda y la ropita que llevo te dejan ver mis bonitas braguitas.<\/p>\n<p>&quot;Me marcho. Que te sea leve. Regreso en 2h para buscarte y comer. Lo mejor y m&aacute;s r&aacute;pido ir donde mis aitas.&quot; Me doy la vuelta y te lanzo otra mirada de las m&iacute;as. &quot;Vale&#8230; Me marcho.&quot;<\/p>\n<p>Justo cuando sales por la puerta, te giras de nuevo.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Y si echamos un polvete para que te relajes?&quot; Tienes que salir corriendo de la habitaci&oacute;n ante la lluvia de peluches, lapiceros y gomas de borrar que te lanzo con aviesas intenciones.<\/p>\n<p>Sin mucho &aacute;nimo empiezo la faena, inicio sesi&oacute;n en messenger y me conecto con mis compis. Cuando entro me encuentro con una acalorada discusi&oacute;n sobre los cuestionables gustos de mi amigo, el centro de la discordia una t&iacute;a de la clase de c&aacute;lculo que si bien tiene buenas tetas, al conjunto le acompa&ntilde;a una cara poco agraciada, luego se pasan a otra de las chicas que si bien es guapa tiene una mala fama de loca posesiva, entre risas y bromas dejamos los temas banales para centrarnos en el asunto. No sin antes escuchar los problemas amorosos entre nuestra amiga y su chico, y sin olvidar los constantes reproches de la novia de nuestro amigo. Sonri&oacute; pues las relaciones de los dem&aacute;s a veces parecen&#8230; tan conflictivas. Entre ejercicios, bromas, pasan volando las horas.<\/p>\n<p>Tomando txakolis, no puedes evitar un aguijonazo de culpabilidad al saber q estoy estudiando. Te despides de la pe&ntilde;a y de marcha hasta casa. Sigo con la cabeza pegada al libro. &quot;Vida, descansa un poco. Comemos donde mis aitas y regresamos prontito para que sigas estudiando. Si te parece.&quot;<\/p>\n<p>-*escribiendo*<\/p>\n<p>-A: En serio tienes que verlas esas gemelas est&aacute;n buen&iacute;simas!<\/p>\n<p>-N: Exageras, como siempre est&aacute;n aceptables.<\/p>\n<p>-A: Pues yo si les doy<\/p>\n<p>-Yo: T&uacute; le metes y te follas a todo lo que se mueva, sigo sin entender como conseguiste una novia tan bonita&#8230;<\/p>\n<p>En ese momento llegas con la propuesta de comer, miro la hora en el m&oacute;vil y pienso que es hora de una pausa. Mi amiga se ira al gimnasio un rato y mi compi se dignara a escribirle a su chica prepar&aacute;ndose para el lio que le viene. Quedamos en conectarnos m&aacute;s tarde y nos despedimos con el emoji de una flama como siempre. Me estiro un poco para desentumecer las extremidades. Te doy un suave beso y me voy a cambiar de ropa. Declino por un jersey color rojo y unos vaqueros, unas zapatillas c&oacute;modas. Termina siendo un invierno m&aacute;s c&aacute;lido comparado con otros, si bien las ma&ntilde;anas y noches mantienen las bajas &quot;&iexcl;Listo! &iquest;C&oacute;mo me veo?&quot;<\/p>\n<p>&quot;Estas preciosa, como siempre&quot;<\/p>\n<p>Me das un beso en la frente, tomas mi mano y salimos a la calle. Tardamos poquito en llegar a casa de tus padres, que ya nos estaban esperando. Me sirves un txakoli mientras degustamos unos aperitivos. Tras la comida, acompa&ntilde;ada de los debates familiares habituales, el cuerpo te pide un paseo, pero yo tengo que seguir estudiando. Me acompa&ntilde;as hasta la habitaci&oacute;n, me das un suave besito y te acercas a la sala dej&aacute;ndome tu espacio. Luego de mirarlo un buen rato no logro ver la soluci&oacute;n de ese ejercicio. Cojo el cuaderno y me dirijo a la sala donde est&aacute;s viendo una peli. Me siento a horcajadas sobre ti y apoyo mi cabeza en tu pecho. &quot;ay&uacute;dame no s&eacute; c&oacute;mo resolverlo&quot; te doy un suave beso en el cuello seguido de otro m&aacute;s intenso.<\/p>\n<p>Miras el ejercicio con detenimiento y tienes que incorporarte. Echas mano del libro, para recordar el proceso. L&aacute;piz en mano y cuaderno, consigues ir desgranando el ejercicio hasta terminarlo por completo. Visto. CQD. &iquest;Entiendes como lo he hecho?<\/p>\n<p>Lo miro y asiento lentamente con la cabeza &quot;aja&quot; vuelvo a mirarlo y poco a poco comprendo el procedimiento. Me vuelvo a sentar a horcajadas sobre ti. &quot;Gracias, eres el mejor&quot; y empiezo con suaves besos en tu cuello.<\/p>\n<p>&quot;Como sigas as&iacute;, vamos a tener alzamientos en el sur que habr&aacute; que sofocar&#8230;&quot; Me susurras al tiempo que me lanzas una lasciva mirada.<\/p>\n<p>Ignoro tus palabras y continu&oacute; besando tu cuello suavemente. Mis caderas se mueven provocativamente. Mi boca busca la tuya y nos fundimos en un beso que sube en intensidad. Tus manos se aferran a mi culito, hasta que suena m&iacute; m&oacute;vil, me estiro a ver el mensaje &quot;Oh cierto&#8230; gracias laztana&quot; te doy un beso en la nariz y salgo corriendo al estudio con mi cuaderno en mano<\/p>\n<p>Te quedas at&oacute;nito, sentado y con una incipiente erecci&oacute;n. Tu primer impulso es salir disparado detr&aacute;s de m&iacute;, y hac&eacute;rmelo pagar, pero recuerdas que estoy de ex&aacute;menes y te contienes. &ldquo;(Nota mental: violarla esta noche)&rdquo;.<\/p>\n<p>Me retiro sigilosamente hacia el estudio, saco fotos a la p&aacute;gina y se la env&iacute;o a mis compis, no sin antes despedirme y quedar para pasar las horas lunes en la biblioteca estudiando. Con pasos ligeros e imperceptibles me acerco hacia ti, y cubro tus ojos con mis manos &quot;&iquest;Pensaste que te dejar&iacute;a as&iacute;? Estaba mandando el ejercicio y despidi&eacute;ndome por hoy&quot; mi voz es suave, como el ronroneo de una gatita, beso tu cuello suavemente, &quot;Eres un bruto, guarro y salvaje, me debes hacer el amor&quot;<\/p>\n<p>Te sorprende gratamente mi regreso, y se aplacan tus deseos de realizar una venganza sexual. Disfrutas de cada segundo de mi compa&ntilde;&iacute;a y te dedicas a darme muchos mimitos, olvid&aacute;ndote de la pel&iacute;cula que ten&iacute;as puesta en el Tv. Tus manos acarician mi cuerpo, que se estremece al contacto por tus dedos, sin duda a causa del entumecimiento por el estudio. &quot;&iquest;Duchita, cena y relax?&quot;<\/p>\n<p>&quot;Mmm me parece perfecto, pero antes&#8230;&quot; regreso a colocarme en horcajadas sobre vos. Mis besos y el contacto de nuestros cuerpos, es m&aacute;ximo. Mis dedos se pierden en tu cabello, y tus manos se aferran a mis caderas. La posici&oacute;n tan &iacute;ntima provoca un alzamiento en la zona sur y una risita de mi parte. &quot;la duchita&#8230; Mmm&quot;<\/p>\n<p>&quot;-Si quieres la ducha, te la doy aqu&iacute; mismo, bwa ha ha haaa.&quot;<\/p>\n<p>&quot;-Eres un guarro, anda quiero que te portes lindo hoy&#8230; &iquest;Puedes?&quot;<\/p>\n<p>&quot;-Claro que si mi ni&ntilde;a. Hoy ser&eacute; bueno&#8230; Pero hoy, termina a las 00:00 jajajaja&quot;<\/p>\n<p>Tienes que salir corriendo ante una nueva salva de proyectiles en forma de coj&iacute;n que no dudo en lanzarte. Alg&uacute;n d&iacute;a romperemos algo. Vas corriendo hasta el ba&ntilde;o y empiezas a llenar la ba&ntilde;era, echando las sales relajantes y arom&aacute;ticas. Prendes las velas, y acercas una botella de vino y una copa. Cuando la ba&ntilde;era est&aacute; llena de espuma, mi intuici&oacute;n hace que ya est&eacute; all&iacute;, lista para entrar dentro.<\/p>\n<p>&quot;Cuando te lo propones eres un rom&aacute;ntico&#8230; las dem&aacute;s veces eres un guarro&quot; te saco la lengua. Sabes perfectamente que mi tono no tiene nada de reproche, sino con un deje burl&oacute;n. Me acerc&oacute; lentamente, y sumerjo la punta de mis dedos en el agua, la temperatura ideal. Recojo mi cabello mientras dejo caer poco a poco mi ropa, siento tu mirada y cuando te veo puedo notar esa mezcla en tu mirada de ternura y lujuria. Esperas hasta que est&eacute; totalmente sumergida para poder ver mi carita de felicidad. &ldquo;&iquest;Me haces un hueco?&rdquo;<\/p>\n<p>Me muevo un poco y asiento afirmativamente. Observo como te quitas la ropa con celeridad y te metes, el agua se agita y te acomodas arropando mi cuerpo con el tuyo, tus piernas alrededor de las m&iacute;as y me atraes apoy&aacute;ndome en tu pecho. Te colocas en esa perfecta posici&oacute;n acoplado tras de m&iacute;. Con tu mano, tomas la esponja y la llenas de jab&oacute;n, y empiezas a cubrir mi cuerpo con suavidad. Cuando la esponja est&aacute; llena de espuma, la dejas de lado, para poder disfrutar de la suavidad de mi piel. Respetando mi cabello para que no se moje, cubres mi cuerpo con perfumada espuma de ba&ntilde;o. Recorres mis piernas, y mis muslos, y mi sexo, introduciendo levemente tus dedos, para que quede limpito.<\/p>\n<p>Una vez le&iacute; &quot;la naturaleza no hab&iacute;a hecho nada en vano; espada en la vaina, llave en la cerradura&#8230; encajaban con exquisita y arcana perfecci&oacute;n&quot; esas palabras recorren mis pensamientos al sentir como mi menudo cuerpo es arropado con el tuyo, como se adaptan ambos perfectamente el uno en el otro, de una manera m&aacute;gica. Los movimientos son exquisitamente relajantes, pero ese el&eacute;ctrico roce entre tus dedos y mi intimidad logra arrancarme un suave suspiro, tentaci&oacute;n, lujuria, amor, todo eso se respira en el ambiente.<\/p>\n<p>Ajeno a mis pensamientos, continuas deslizando tus manos por mi cuerpo. Perdido en tus propios pensamientos, usas tu mano como si fuera un cazo, para aclararlo con el agua caliente de la ba&ntilde;era, lo que te toma varios minutos. El aroma de las velas mezclado con las sales de ba&ntilde;o te est&aacute; relajando demasiado. Te reclinas en la ba&ntilde;era, atrayendo mi cuerpo hacia el tuyo, dej&aacute;ndote transportar al para&iacute;so y con tus manos, firmemente sujetas a mis perfectos pechos.<\/p>\n<p>Reclino mi cabeza hacia atr&aacute;s, dejando expuesto mi cuello y el roce de tus labios no se hace esperar. Tus manos estimulan mis senos. Mis pezones toman dureza con el roce de tus dedos. Muevo mis caderas y puedo notar una semierecci&oacute;n que va clav&aacute;ndose poco a poco a mis nalgas. Las se&ntilde;ales contradictorias de relajaci&oacute;n y excitaci&oacute;n se entremezclan. Cierro mis ojos y dejo disfrutar cada movimiento. Me pego m&aacute;s a ti, de manera autom&aacute;tica para buscar el m&aacute;ximo contacto piel con piel &quot;te amo&quot; lo digo casi como un ronroneo.<\/p>\n<p>&quot;Idem&quot; Me susurras al o&iacute;do. Intentas mitigar tu erecci&oacute;n, pero es complicado. Tu objetivo con este ba&ntilde;o, es mi relajaci&oacute;n. Tras unos largos minutos relajados, hablando de banalidades, el agua empieza a enfriarse. Sales de la ba&ntilde;era, y tras secarte, me invitas a salir y con mucho cuidado, secas mi cuerpo. Tras secarlo, aplicas en tu mano las cremas hidratantes y recubres mi cuerpo con lentitud y precisi&oacute;n. Cuanto me volteo y empiezas por mi espalda, no puedes evitar mordisquear mis nalgas antes de hidratarlas, ni tampoco, abrirlas, para darme un beso y una leng&uuml;etada en mi reci&eacute;n limpito ano.<\/p>\n<p>Tu mirada se cruza con la m&iacute;a, te saco la lengua. Terminas tu labor con una gran precisi&oacute;n, todo mi cuerpo perfectamente hidratado. Me adelanto con pasos r&aacute;pidos y me adentro en la cama, disfrutando del primer contacto, sintiendo lo frescas que est&aacute;n las s&aacute;banas. No puedes ocultar tu notable erecci&oacute;n, mientras yo me escondo entre las sabanas &quot;Koalita feliz, gracias arbolito&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Me parece perfecto que te metas en la cama, pero yo&#8230; tengo un poco de hambre.&quot; Me lanzas tu m&aacute;s socarrona mirada mientras me sacas la lengua y te vas a la cocina a preparar unas ricas setas, con taquitos de jam&oacute;n, y queso rallado. El olor de la cena me atrae a la cocina, como el olor de las sardinas, a los gatitos&#8230;<\/p>\n<p>&quot;Me rellenas como pavo para acci&oacute;n de gracias, es obvio que me quieres comer&quot; te saco la lengua mientras me siento y me deleito con la deliciosa comida &quot;Cuanto te amo laztana, mi guardi&aacute;n&quot;<\/p>\n<p>&quot;No te rellenare como un pavo, hasta despu&eacute;s de la cena, bwa ha ha haaa&quot; Me besas en la frente, mientras me sirves la cena, marinada con un vinito fresco. Tras la cena, recogemos todo y aprovechas uno de mis estiramientos, para pillarme por sorpresa, cargarme al hombro y llevarme hasta la habitaci&oacute;n<\/p>\n<p>&quot;Si, no puedes engordarme tanto, mira que me encanta que me cargues, pero no como un saco de patatas&quot; caemos en la cama y comenzamos una guerra de almohadas, disfrutando del momento y vali&eacute;ndome de mi agilidad para atacarte de diferentes flancos.<\/p>\n<p>La batalla es encarnizada, cuento con velocidad, t&uacute; con la astucia del zorro viejo. Fingiendo que te he alcanzado en la nariz, me acerco a ti con la guardia baja, momento que aprovechas para reducirme sobre la cama, inmoviliz&aacute;ndote. &ldquo;El arte de la guerra se basa en el enga&ntilde;o, laztana&quot; Tu cuerpo est&aacute; pegado al m&iacute;o, con tus piernas abres las m&iacute;as, y el peso de tu cuerpo no deja fisuras. En esa posici&oacute;n, siento como tu polla va tomando dureza. &quot;Y, por supuesto, jam&aacute;s hay que dejar una fortaleza enemiga, intacta&quot;<\/p>\n<p>&quot;Auxilio koalita pide tregua&quot; trato de zafarme pero noto perfectamente tus perversas intenciones, y tu polla creciendo gracias al intimo contacto. Me muevo un poco en la medida de lo posible, provoc&aacute;ndote no sin antes darte una lamidita en la punta de la nariz, cosa que siempre logra desconcertarte.<\/p>\n<p>El lametazo te descoloca y pierdes la concentraci&oacute;n un segundo, el cual aprovecho para intentar escapar, pero estas alerta, y me atrapas la pierna justo a tiempo. Tus manos se engarfian en el el&aacute;stico de mi pantaloncito y lo bajan de un tir&oacute;n, junto con mis perfectas braguitas. Vuelves a colocarte sobre m&iacute;, inmoviliz&aacute;ndome, sintiendo la calidez de mi cuerpo y con una creciente erecci&oacute;n que esta vez, presiona directamente en mi monte de venus.<\/p>\n<p>&quot;koala power on&quot; alcanzo uno de mis peluches y te lo estampo en la cara con un poco de fuerza pero no surte demasiado efecto. Mis delicadas braguitas con dibujos de dulces han quedado al descubierto y todo indica que no me librare de la placa que me haces.<\/p>\n<p>&quot;Eso solo empeorar&aacute; las cosas, y lo sabes. Pero, mi ni&ntilde;a, esto no era una de hacer el amor, tranquilines?&quot; Besas mis labios con suavidad, y poco a poco vas aflojando tu presa. Tus labios se deslizan por mi carita, buscando mi cuello, siendo plenamente consciente de que es m&iacute; autentico punto d&eacute;bil.<\/p>\n<p>&quot;Es que a ti te encanta provocar y si ese es el plan&quot; logro decir mientras tus labios atacan mi cuello, mi respiraci&oacute;n se acelera, mi cara toma un color un poco rojizo. La posici&oacute;n en la que estamos es sumamente &iacute;ntima, el roce de nuestros cuerpos, tu erecci&oacute;n que puedo sentir perfectamente rozando mis muslos y el calor aumentando en nuestra habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Tus labios siguen jugando con mi cuello, haci&eacute;ndome cosquillas. Puedes sentir como me encojo cuando tocas ese punto exacto, debajo de mi orejita, llegando a mi nuca, que siempre me provoca, que siempre me enciende, que siempre me hace encoger. Ese encogimiento es perfecto, para que tus manos, se deslicen por mi cuerpo con total libertad, para que tus dedos palpen la perfecci&oacute;n de mi vientre buscando el ombligo, dejando una piel erizada a su paso. Es perfecto para que mis tiernos pechos se tersen y mis pezones tomen la consistencia de diamantes. Tu boca abandona mi cuello, con un lento avance a trav&eacute;s de mi cuerpo. Besan mis hombros, y poco a poco, provoc&aacute;ndome, se acercan a mis perfectos pechos que muestran la inequ&iacute;voca se&ntilde;al de excitaci&oacute;n al marcar con puntitos mi suave y perfecta piel.<\/p>\n<p>Abro un poco m&aacute;s mis piernas, te acoplas de una manera m&aacute;s c&oacute;moda, mucho m&aacute;s &iacute;ntima. Tu erecci&oacute;n ya se restriega descaradamente contra mi piel. Suspiro, peque&ntilde;os jadeos salen de mi boca. Tus labios se deslizan sinuosos por mi piel, levantando mi ropa a su paso. Tus dedos se deslizan con firmeza hasta sujetar mis caderas, mi forma menuda queda atrapada entre tus fuertes dedos. Tu lengua se acerca peligrosamente, mi respiraci&oacute;n acelerada se nota en mi pecho y la espera parece absoluta aguardando tu ataque.<\/p>\n<p>Lentamente, retiras la parte superior de mi pijama, inmovilizando mis manos levemente al sacar los brazos. Tu boca, cada vez m&aacute;s cerca de mis pechos, sienten las vibraciones de mi respiraci&oacute;n. Tu lengua ya alcanza mis marcadas aureolas y se acercan en espiral a mis endurecidos pezones que se encrespan m&aacute;s aun, cuando los metes dentro de tu boca. Te deleitas durante largos minutos entre las mieles de mis pechos, alternando uno y otro antes de seguir el marcado camino hacia mi ombligo, provoc&aacute;ndome nuevas cosquillas. Besas mi lunar con suavidad y dulzura al tiempo que tus manos liberan mi cuerpo del lastre de su cobertura.<\/p>\n<p>Mis dedos se entrelazan en tu cabello, acercando tu cuerpo al m&iacute;o, buscando desaparecer las m&iacute;nimas distancias que existan, presionando suavemente para que contin&uacute;es tu camino, tus labios se deleitan con mi piel, activan mis sentidos, expectantes de tus movimientos, pidi&eacute;ndote m&aacute;s. Jugando con los tiempos, los roces y las distancias, besas mi ombligo, le das mordisquitos a mi suave pancita y besas mi secreto lunar con suavidad. Tus manos, acariciando mis senos, provocan que la erecci&oacute;n de mis pezones sea permanente. Tu boca, le da un fugaz beso a mi monte de venus para volver de nuevo a mi cintura. Sientes la presi&oacute;n de mi mano, apremi&aacute;ndote, pero te vas a tomar tu tiempo. Quieres provocarme, encenderme poco a poco hasta que alcance mi punto m&aacute;ximo de ebullici&oacute;n y te pida a gritos que entierres tu cara en mi sexo.,<\/p>\n<p>Mi carita expresando inconformidad no se hace esperar, me lanzas una picara mirada mientras vuelvo a presionar tu cabeza para que bajes a saborearme como es debido &quot;Anda no seas malito laztana&quot;<\/p>\n<p>Ajeno a mis palabras e insinuaciones, continuas rodeando mi sexo en espiral, lanz&aacute;ndome besitos fugaces en mi monte de venus y r&aacute;pidos lametones a mi botoncito que solo me sacan de mis casillas. Te sientes como una ara&ntilde;ita que teje una tela esperando que caiga la deliciosa mosquita en su red&#8230;<\/p>\n<p>Mi carita enfurru&ntilde;ada no se hace esperar, no es que no me gusten ese tipo de caricias es que buscas provocarme &quot;Come&quot; digo en el tono de una nenita enfadada mientras presiono m&aacute;s hacia mi rajita, una carcajada por tu parte me hace ver tus intenciones.<\/p>\n<p>&quot;Como desees&quot; Lejos de hacerme caso, sigues alternando los besitos con las rapid&iacute;simas lamidas, pero paso de largo de mi ya empapada almejita para ir a mis ingles, donde tengo muchas cosquillas. Las beso y les das mordisquitos, cada vez m&aacute;s cerca de tu objetivo final, buscando mi desesperaci&oacute;n, buscando mi desenfreno.<\/p>\n<p>Mi cara pensativa, mis ojos se entrecierran hasta convertirse en dos rendijas, sientes cuando mis u&ntilde;as se clavan en tu cabello con un poco de violencia y dirijo tu cara a mi cuevita &quot;no seas liante cabr&oacute;n&quot; digo ya algo molesta y restriego tu rostro contra m&iacute;.<\/p>\n<p>Tu instinto predador no se hace esperar al ver tan lista a la presa. Cuando sientes mis dedos clav&aacute;ndose en tu cabeza, empuj&aacute;ndola hacia abajo, intentando presionar tu cara contra mi cuerpo, no lo dudas ni un instante m&aacute;s. Entierras tu lengua en lo m&aacute;s profundo de mi encharcada almejita arranc&aacute;ndome un grito de gozo. Las fuertes lamidas y tu presi&oacute;n en mi cl&iacute;toris con los labios, y mis cada vez m&aacute;s profundos gemidos junto con una respiraci&oacute;n acelerada, te hacen presagiar que pronto te regare por completo.<\/p>\n<p>Mis largos dedos se pierden en tu cabello, presionando descaradamente contra m&iacute;, necesito m&aacute;s del placer que me brindas, tus lamidas llenas de potencia y deseo solo hacen aumentar mi deseo. El recorrido de tu lengua desde mi prieto ano hasta mi botoncito hace aumentar la potencia de mis gemidos, luego tu lengua lamiendo, succionando, devorando mi bot&oacute;n con sumo deseo, cierro mis ojos al poco que presiono un &aacute;pice m&aacute;s, buscando una uni&oacute;n m&aacute;xima, la fuerza de tus manos sujetando mis muslos, tu boca devor&aacute;ndome me llevan al delirio del placer.<\/p>\n<p>Me tienes a punto, y eres consciente de ello. Sabes exactamente lo que tienes que hacer. Abandonas tus largos recorridos para centrarte en mi botoncito, succionando, apret&aacute;ndolo con tus labios, y altern&aacute;ndolo con profundas penetraciones de tu lengua dentro de m&iacute;. Sientes mis u&ntilde;as en tu cabeza, sientes mis temblores en tus manos y en pocos segundos, sentir&aacute;s mi sabor en mi boca. El placer es m&aacute;ximo, mi respiraci&oacute;n agitada y cada poro de mi cuerpo pidi&eacute;ndote m&aacute;s placer, me dejo llevar clavando un poco m&aacute;s de la cuenta mis u&ntilde;as en tu cabello. No puedo resistir m&aacute;s y esa descarga placentera no se hace esperar, con un sonoro gemido soltando una potente riada que te empapa por completo.<\/p>\n<p>Tu boca y tu lengua se deleitan con cada gota de mi exquisito manjar. Aunque lo haces con delicadeza, sabiendo lo sensible que se queda mi rajita despu&eacute;s de cada orgasmo. Pasas tu lengua con suavidad, recogiendo las &uacute;ltimas gotitas y levantas tu cara, empapada de flujo y me lanzas la m&aacute;s lobuna de tus miradas. Con las pocas fuerzas que me quedan, te atraigo hacia m&iacute; buscando tus labios y as&iacute; mi sabor impregnado en ellos. Nos fundimos en un beso intenso pero cargado de sentimientos, tus dedos recorren mi cuerpo y los m&iacute;os se pierden en tu cabello sinti&eacute;ndonos al m&aacute;ximo.<\/p>\n<p>Al acercar tus labios a los m&iacute;os, tu polla, aun dura como el acero, se desliza por mi cuerpo, descansando sobre mi pierna cuando nos fundimos con el beso. Tus manos me acarician con suavidad dejando que me recupere, dejando que mi respiraci&oacute;n retorne a la normalidad. &quot;Ya la hemos liado, ahora la ducha no sirve para nada&quot; Me susurras al o&iacute;do conteniendo una carcajada, jugando con los l&oacute;bulos de mis orejitas, d&aacute;ndole mordisquitos y provoc&aacute;ndome profundos escalofr&iacute;os.<\/p>\n<p>Deslizo mi mano con suavidad buscando tu polla, cuando la encuentro la aprieto suavemente caus&aacute;ndote un gru&ntilde;idito de placer, la dirijo a mi empapada almejita con delicadeza y la situ&oacute; en el sitio perfecto, cuando comprendes mis intenciones un solo movimiento es necesario para deslizarte como cuchillo en mantequilla, tu miembro se clava por completo en mi causando una primera descarga de placer.<\/p>\n<p>Siempre te sucede lo mismo al invadir mi intimidad. La humedad, el calor y la presi&oacute;n te sorprenden gratamente como si fuera la primera vez. Dejas tu polla totalmente dentro de m&iacute;, disfrutando de cada segundo de placer. Tu boca, busca la m&iacute;a con deseo, busca mi cuello, busca mi garganta. Tus manos se deslizan por mi espalda, presionadas por mi cuerpo, intentando pegarme m&aacute;s a ti, y con excitante lentitud, inicias el sensual movimiento de los amantes. Mis dedos se aferran a tu espalda, desliz&aacute;ndose dejando suaves marcas que se ven como finas l&iacute;neas rojas. Mi boca y la tuya se funden y mis piernas se enroscan en tus caderas reduciendo el espacio existente entre nuestros cuerpos, haciendo que tus movimientos se sientan m&aacute;s profundos.<\/p>\n<p>Sientes como arqueo mi espalda levemente, facilitando la penetraci&oacute;n. El sudor empieza a perlar de nuevo nuestros cuerpos. Aprovechas el movimiento de cada penetraci&oacute;n para darme suaves besitos, suaves mordiditas y peque&ntilde;os lametones sabiendo muy bien como terminara todo. No somos capaces de contenernos. Nuestra fogosidad sin l&iacute;mites, unidas a mi energizante juventud nos hace perder los papales cada vez que nos acoplamos, aunque nos prometamos una sesi&oacute;n de amor, siempre terminamos desbocados. (&ldquo;Es lo que suele pasar, cuando tienes el cuerpo de una diosa y el calor de un volc&aacute;n&rdquo;). Mis suaves gemidos, mi respiraci&oacute;n entrecortada, mis coquetas caricias y la extrema humedad de mi almejita, te hacen abandonar poco a poco la senda de la cordura.<\/p>\n<p>La intensidad de cada estocada se hace arrolladora. La potencia de cada movimiento va tomando impulso llev&aacute;ndonos por la senda del m&aacute;ximo placer, tu polla se desliza perfectamente por mi prieta rajita. Mis paredes internas presionan suavemente tu polla, tratando de fundir nuestros sexos en uno solo. Mis gemidos van en aumento, la presi&oacute;n de mis dedos sobre tu espalda tambi&eacute;n. Mis piernas presionan dulcemente tus caderas atray&eacute;ndote m&aacute;s a m&iacute;, buscando ser un solo ser.<\/p>\n<p>Con suavidad, pero con firmeza clavas tu polla totalmente dentro de m&iacute;. Sientes en tus huevos, cargados y depilados, la presi&oacute;n contra mi rajita. Sientes en ellos el cosquilleo de unas gotitas de sudor entremezclado y flujo vaginal que rezuma de mi cueva y eso te hace aumentar la lujuria por lo que las siguientes embestidas son igual de profundas, prolongadas y fuertes. Tu mirada recorre mi cuerpo, y en tu cabeza siempre se forma la misma imagen de sorpresa. (&ldquo;&iquest;C&oacute;mo es posible que un cuerpecito como el m&iacute;o soporte al tuyo?&rdquo;) La diferencia de tama&ntilde;o es considerable. Tu cuerpo, con gran envergadura y tama&ntilde;o, y el m&iacute;o, peque&ntilde;o fino y menudo. Siempre te sorprende como soy capaz de soportarlo, al igual que siempre te sorprende como tu poll&oacute;n entra dentro de mi rajita, tan perfecta y apretada.<\/p>\n<p>Con cada embestida mis gemidos van en aumento, mis finos y elegantes dedos se aferran a tu piel, atray&eacute;ndote m&aacute;s a m&iacute;. Buscando el contacto m&aacute;ximo. Tu boca calla mis gemidos, nuestras lenguas disfrutan de la intimidad, de quien se conoce a la perfecci&oacute;n. Cada mirada, cada gesto, no es necesario palabras de m&aacute;s. El ambiente se encuentra cargado de lujuria total, erotismo y amor. Tu rostro frente al m&iacute;o y tus deslumbrantes ojos verdes atraen a mis ojos chocolates, hechiz&aacute;ndonos mutuamente. Los alaridos de placer y tus manos acomodando mis caderas para hacer m&aacute;s profunda la penetraci&oacute;n y multiplicando el placer.<\/p>\n<p>Las respiraciones crecen acompasadas con la intensidad. Las embestidas son cada vez m&aacute;s fuertes. Mis gemidos se tornan en grititos que arrancan una sonrisa en tu rostro. Siempre te ha encantado mi forma de expresarme. Con cada golpe de cadera, sientes que se acerca el cl&iacute;max acelerado por la visi&oacute;n de mi boca, dando esa suave mordidita de mis propios labios que tanto te gusta y tan brutote te pone.<\/p>\n<p>Mi respiraci&oacute;n se entrecorta con cada jadeo. Mis u&ntilde;as se clavan un poco m&aacute;s en tu piel. Los grititos que ya son incontrolables solo van en aumento al igual que la intensidad de tus embestidas. Noto como tu polla se abre paso entre mi h&uacute;meda y prieta rajita y eso me lleva al borde del orgasmo nuevamente.<\/p>\n<p>Cuando sientes que mi co&ntilde;ito se contrae de nuevo, palpita y riega tu polla, tu creciente excitaci&oacute;n es incontrolable, al igual que la riada de semen que brota de tus huevos, haciendo acople de todas tus fuerzas clavas tu polla hasta el fondo y llenas mi rajita por completo. Siento la intensidad y la potencia de los primeros chorros que me llenan por completo. Nuestras bocas expresan la intensidad de nuestros orgasmos que est&aacute;n perfectamente sintonizados. La riada de leche es abundante y siento mi almeja rebosando de tu simiente.<\/p>\n<p>Con tu polla totalmente dentro de m&iacute;, llenando mi co&ntilde;ito por completo, te dejas caer lentamente sobre mi cuerpo, acopl&aacute;ndonos a la perfecci&oacute;n. Me besas con suavidad, mientras te pierdes en la profundidad de mis ojos. Tus manos acarician mi cabello y vas colando tu cara en ese m&aacute;gico hueco entre mi cuello y mi hombro, inhalando mi esencia. Permanecemos largos minutos de esa forma, disfrutando de nuestra retomada calma, de nuestra presencia. La sensaci&oacute;n de pesadez va cayendo sobre nosotros, la mezcla de relajaci&oacute;n causada de placer y nuestros labios se buscan con tranquilidad. Tu polla todav&iacute;a en mi interior retiene la riada de leche con la que me has llenado. Mis dedos se pierden en tu cabello, disfrutando de tu respiraci&oacute;n y del contacto m&aacute;ximo.<\/p>\n<p>Poco a poco las endorfinas hacen su efecto y el sue&ntilde;o nos atenaza, pero es mejor no dormirse as&iacute;, aunque sea la mejor sensaci&oacute;n del mundo. No nos quedan m&aacute;s juegos de sabanas. Te retiras con pereza y miras mi cuerpo, no puedes evitar la tentaci&oacute;n de lanzarte a devorar mi sexo rezumante de flujos y esperma. Mientras tu lengua acaricia mi cuerpo, saboreando mi sexo, no puedes evitar pensar que la mayor&iacute;a de la gente no har&iacute;a este gesto. Directamente tomar&iacute;an papel higi&eacute;nico o toallitas h&uacute;medas para limpiar la zona. Pero a ti te gusta deleitarte haci&eacute;ndolo. Cuando terminas, mi rajita queda brillante por tu saliva y entonces y solo entonces, tomas la toallita h&uacute;meda y limpias con cuidado mi sexo.<\/p>\n<p>Con los ojos casi cerrados, aplicas en tus manos la crema hidratante de nuevo, y la aplicas en mi monte venus, en mis muslos y en la parte externa de mis labios vaginales para que est&eacute;n siempre cuidados y suaves como la piel de un beb&eacute;. Le das un &uacute;ltimo besito antes de tumbarte de nuevo a mi lado.<\/p>\n<p>La crema resulta refrescante, y lo m&aacute;s importante evita que mi sensible piel se irrite. Mi cuerpo medio adormilado por instinto busca tu cuerpo. Te adelantas y te acoplas perfectamente a m&iacute;, como cucharitas. Tu brazo rodea mi abdomen palp&aacute;ndolo con suavidad y eliminando cualquier distancia entre tu cuerpo y mi cuerpo. Susurras palabras de amor mientras juegas un poco con el l&oacute;bulo de mi oreja. Morfeo acude en busca de ambos u nos envuelve en su c&aacute;lido manto. En pocos minutos tan solo se escuchan nuestras acomodadas respiraciones en la habitaci&oacute;n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 16<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Cuando intentas abrir tus ojos, percibes que ha pasado mucho tiempo, pues puedes ver un peque&ntilde;o resplandor en la ventana que indica que se ha hecho de d&iacute;a. Haces amago de levantarte, pero estas tan a gustito a mi lado, que desistes, y te acoplas de nuevo a mi cuerpo y cierras tus ojos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":13381,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[28],"tags":[],"class_list":{"0":"post-20637","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-sexo-con-maduros"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20637","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13381"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20637"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20637\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20637"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20637"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20637"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}