{"id":20640,"date":"2019-04-28T22:00:00","date_gmt":"2019-04-28T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-04-28T22:00:00","modified_gmt":"2019-04-28T22:00:00","slug":"20640-yo-carmen-la-puta-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/20640-yo-carmen-la-puta-1\/","title":{"rendered":"Yo, Carmen la puta (1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"20640\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Mi nombre es Carmen, tengo 40 a&ntilde;os, y este es el comienzo de una larga, larga historia, que comenz&oacute; en un fat&iacute;dico d&iacute;a de hace, hoy exactamente, 3 a&ntilde;os y 4 meses, y que ahora, cuento para liberarme.<\/p>\n<p>Hace muchos a&ntilde;os m&aacute;s, nac&iacute; en un peque&ntilde;o pueblo de la costa, donde, aunque no sin pasar apuros econ&oacute;micos, mis padres consiguieron sacar adelante una peque&ntilde;a familia, compuesta por sus dos hijas, y mi anciana abuela materna, de la cual cuid&aacute;bamos. Mi madre era limpiadora, de las que d&iacute;a a d&iacute;a, y de sol a sol, rondaba de casa en casa, limpiando escaleras y haciendo los menesteres del hogar. Mi padre, era pescador, y a diario se lanzaba a la mar, a luchar contra olas y tormentas a cambio de un m&iacute;sero sueldo, con el cual apenas pod&iacute;amos mantener el hogar.<\/p>\n<p>Aun as&iacute;, tuve una buena infancia, y crec&iacute; feliz, junto a mi hermana, disfrutando de la libertad de ser ajena a los problemas de los adultos. Nunca me met&iacute; en ninguna clase de problemas, y era por lo general querida por la gente que me conoc&iacute;a. Era una chica t&iacute;mida, y el simple hecho de hablar con chicos de mi misma edad me pon&iacute;a nerviosa y me hac&iacute;a sentir inc&oacute;moda, raz&oacute;n por la cual, y a pesar de haber tenido varios pretendientes, no fue hasta los 22 a&ntilde;os que conoc&iacute; al que ser&iacute;a mi primer y &uacute;nico novio. No era un chico especialmente guapo, pero ten&iacute;a algo que me atra&iacute;a de &eacute;l. Era una persona con la cual se pod&iacute;a hablar, y sobre todo, siempre me respet&oacute;. Le conoc&iacute; durante un curso de idiomas en verano. Nunca fui buena estudiante, pero tras mucho esfuerzo consegu&iacute; el permiso de gu&iacute;a tur&iacute;stica, y me dedicaba a ense&ntilde;ar el pueblo a turistas, que a veces, hablaban en ingl&eacute;s. &Eacute;l, al igual que mi padre, era de familia marinera, y hac&iacute;a el curso debido a un plan de desempleo al cual se encontraba adscrito.<\/p>\n<p>El noviazgo fue, por decirlo de alguna forma, t&iacute;pico. Paseos, conversaciones, piropos y palabras bonitas. Nada fuera de lo com&uacute;n. Era feliz con mi nueva vida. Ya no depend&iacute;a de mis padres, y entre los dos reun&iacute;amos el dinero suficiente para ir pensando en tener planes de independencia. Sin embargo, el accidente ocurri&oacute;. Perd&iacute; la virginidad tras nueve meses de relaci&oacute;n. Nada llamativo para ser relatado. Un motel de carretera, una noche a solas, y el t&iacute;pico dolor de la primera vez. Sangre, mucha sangre. Y l&aacute;grimas.<\/p>\n<p>Dos meses despu&eacute;s, recib&iacute; la triste e inesperada noticia. Me hab&iacute;a quedado pre&ntilde;ada. No estaba preparado, mucho menos planeado. De pronto, la vida cambi&oacute;. El aborto era impensable, y a&uacute;n m&aacute;s, el ser madre sin estar casada en aquella &eacute;poca, y sobre todo, aquel lugar. R&aacute;pidamente hicimos los preparativos de la boda, y en apenas 3 semanas despu&eacute;s de la noticia, el cura del pueblo, en una ceremonia familiar, nos nombr&oacute; marido y mujer.<\/p>\n<p>Cada uno de nosotros sigui&oacute; viviendo en su casa familiar. El dinero no era mucho, y m&aacute;s ahora que era necesario mantener un beb&eacute;. La relaci&oacute;n, poco a poco fue a peor. Los problemas se acumulaban, y los desprecios comenzaron. Una relaci&oacute;n dif&iacute;cil de mantener. Apenas nos ve&iacute;amos, y tan s&oacute;lo una vez a la semana, qued&aacute;bamos para mantener las relaciones sexuales que &eacute;l necesitaba para desfogar su hormona masculina. Y al final, ocurri&oacute;. El me abandon&oacute;, a dos meses de nacer el beb&eacute;.<\/p>\n<p>&iquest;Qu&eacute; hab&iacute;a hecho yo para merecer que me abandonaran? &iquest;Dejarme pre&ntilde;ar? &iquest;No tener dinero? No lo sab&iacute;a, pero hab&iacute;a vuelto al comienzo. Estaba sola. Y a veces, ocurre en la vida que, las desgracias vienen dadas de la mano. Mi padre muri&oacute; en un accidente de tr&aacute;fico, y mi madre, a pesar del esfuerzo, apenas pod&iacute;a mantenerme a mi con la pensi&oacute;n de viudedad, y menos, al beb&eacute; que pronto nacer&iacute;a.<\/p>\n<p>Nada en el mundo, podr&iacute;a haberme hecho imaginar la mayor desgracia de mi vida, que pronto vendr&iacute;a a m&iacute; me manera irremediable. Mi beb&eacute;, una ni&ntilde;a, naci&oacute; con una rara e incurable enfermedad. No pod&iacute;a pasarme nada peor en la vida. De pronto, era madre, soltera, abandonada, de una hija con enfermedad incurable, la cual le imped&iacute;a desarrollarse. Era, casi por completo, vegetal. Un cuerpo, vivo, pero muerto a la vez. Una mirada perdida. Y para m&iacute;, una condena en vida.<\/p>\n<p>Mi calvario, hab&iacute;a comenzado. Mi vida hab&iacute;a acabado. Mi madre, era ya mayor y s&oacute;lo recib&iacute;a de ayuda la pensi&oacute;n por la muerte de mi padre. Yo, no ten&iacute;a oficio ni beneficio, y no pod&iacute;a dedicar tiempo a otra cosa m&aacute;s que cuidar de mi hija, la cual depend&iacute;a enteramente de m&iacute;, postrada en una cuna. Pas&aacute;bamos hambre, era imposible para m&iacute;, sin apenas estudios, conseguir trabajo, y s&oacute;lo consegu&iacute;a una peque&ntilde;a cantidad de dinero por lavar platos en bares y restaurantes por las noches. El poco dinero que obten&iacute;a era para simplemente sobrevivir. Pude resistir as&iacute; bastante, hasta que no pude m&aacute;s. Ten&iacute;a entonces, ya, 37 a&ntilde;os. Mi hija, adolescente, segu&iacute;a con vida, vegetal en una cama. Mi madre, anciana. Y yo, muerta en vida tambi&eacute;n. Hab&iacute;a hambre, mucha hambre.<\/p>\n<p>No qued&oacute; otra. No hab&iacute;a otra alternativa. Nada a donde recurrir si no. No ten&iacute;a elecci&oacute;n. Tuve que, tuve que cerrar los ojos. Tuve que olvidar cualquier principio, aceptar cu&aacute;l era la realidad. Tuve que entrar en el agujero.<\/p>\n<p>A mis 37 a&ntilde;os, sola en la vida, madre de una hija enferma. Pasando hambre. Tuve que meterme a puta.<\/p>\n<p>Aqu&iacute; comienza una historia, mi historia. El relato de lo vivido durante estos tres largos a&ntilde;os, hasta convertirme en quien ahora soy. Esta soy yo, Carmen, la puta.<\/p>\n<p><u>PARTE 1: B&Uacute;SQUEDA Y FRACASO<\/u>.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a tomado la decisi&oacute;n. No sab&iacute;a el qu&eacute;, c&oacute;mo, d&oacute;nde ni cu&aacute;ndo hacerlo, pero tras meditarlo mucho, la idea de que la prostituci&oacute;n era mi &uacute;nica salida no paraba de rondar por mi cabeza. Empec&eacute; a buscar informaci&oacute;n por todos lados. Buscaba en los anuncios de locales que encontraba en las p&aacute;ginas finales de los peri&oacute;dicos, donde a menudo era com&uacute;n encontrar el n&uacute;mero de chicas de compa&ntilde;&iacute;a, pero la mayor&iacute;a era trabajadoras por cuenta ajena, que probablemente no habr&iacute;an estados dispuestas a ayudarme, para no as&iacute; aumentar la competencia.<\/p>\n<p>Empec&eacute; a buscar informaci&oacute;n por internet acerca de c&oacute;mo poder dedicarme al negocio de la prostituci&oacute;n, pero la informaci&oacute;n era, por no decir nula, muy escasa. Sin embargo, una noche, despu&eacute;s de lavar y acostar a mi hija, tuve algo m&aacute;s de suerte. Llegu&eacute; hasta una web en la cual se pod&iacute;a establecer conversaci&oacute;n con personas desconocidas a trav&eacute;s de diversos foros abiertos. Despu&eacute;s de un rato buscando a trav&eacute;s de los distintos hilos abiertos, encontr&eacute; un hilo llamado &ldquo;Se buscan chicas de compa&ntilde;&iacute;a a sueldo fijo&rdquo;. Antes que yo algunas otras chicas ya se hab&iacute;a interesado por la oferta y hab&iacute;an dejado sus datos de contacto. Estaba dudosa. No sab&iacute;a qu&eacute; hacer, y ni siquiera me atrev&iacute;a a dejar mis datos en un sitio web que tampoco me aportaba ning&uacute;n tipo de confianza. Pas&eacute; toda la noche buscando otras alternativas, y ninguna me gustaba mucho m&aacute;s que lo que primero encontr&eacute;. As&iacute; que, ya bien entrada la madrugada, me decid&iacute; a ponerme en contacto enviando un mensaje al anunciando. Para ello, tuve que darme de alta en dicha web. Cree un correo, y formalic&eacute; los pasos para crear el perfil. Ten&iacute;a que pensar en un Nick para utilizar como usuaria en dicha web. Finalmente, me decid&iacute; por uno y dej&eacute; el mensaje privado.<\/p>\n<p>&ldquo;Hola, mi nombre es Carmen y tengo 37 a&ntilde;os. He visto su anuncio buscando chicas de compa&ntilde;&iacute;a a sueldo fijo, y estoy interesada en la oferta. Por favor, le agradecer&iacute;a que se pusiese en contacto conmigo para darme m&aacute;s detalles. Aqu&iacute; le dejo mi n&uacute;mero de tel&eacute;fono.&rdquo;<\/p>\n<p>Pasaron un par de semanas, y no obtuve ning&uacute;n tipo de contestaci&oacute;n. Mi vida segu&iacute;a su rumbo cotidiano. Me levantaba, levantaba a la ni&ntilde;a, y me dedicaba a las cosas del hogar. Com&iacute;a los restos del d&iacute;a anterior. Cuidaba de la ni&ntilde;a toda la tarde. Cenaba. Me vest&iacute;a y acud&iacute;a a los restaurantes en los cuales trabajaba de noche en la cocina, volv&iacute;a de madrugada a mi casa, y vuelta a empezar. Cuando menos me lo esperaba, a las 16 horas de la tarde, mi m&oacute;vil comenz&oacute; a sonar.<\/p>\n<p>Yo: &iquest;D&iacute;game?<\/p>\n<p>Extra&ntilde;o: &iquest;Carmen?<\/p>\n<p>Yo: S&iacute;, soy yo, &iquest;qui&eacute;n es?<\/p>\n<p>Extra&ntilde;o: Hola mira, mi nombre es Jorge. Te comento. Soy la persona que puso el anuncio en la web buscando chica de compa&ntilde;&iacute;a, y acabo de ver tu mensaje.<\/p>\n<p>Yo: S&iacute; fui yo quien lo puso.<\/p>\n<p>Las piernas no paraban de temblarme. Por un momento me arrepent&iacute;. Hice una locura, estaba muerta de miedo, y no sab&iacute;a qu&eacute; hacer. Pens&eacute; en colgar, pero aquel hombre ten&iacute;a mis datos, y prefer&iacute;a no tener ning&uacute;n tipo de problema. Pens&eacute; es seguir la conversaci&oacute;n, terminar la llamada, y no volver a ponerme en contacto. Si volviese a llamar, no coger&iacute;a la llamada. La ni&ntilde;a empez&oacute; a gritar, y ni siquiera escuchaba lo que me dec&iacute;a por mis nervios.<\/p>\n<p>Extra&ntilde;o: Entonces, si te parece, nos vemos aqu&iacute; en mi casa del s&aacute;bado a las 17 horas, &iquest;De acuerdo?<\/p>\n<p>Yo: Vale, all&iacute; estar&eacute;.<\/p>\n<p>Colgu&eacute;. &iquest;Qu&eacute; hab&iacute;a hecho? Hab&iacute;a entrado en una p&aacute;gina no segura, llena de anuncios pornogr&aacute;ficos y pastillas de viagra. Y no s&oacute;lo eso, hab&iacute;a contactado con un desconocido con foto de serpiente, ofreciendo trabajo como chica de compa&ntilde;&iacute;a. &iquest;Estaba loca? Obviamente, no iba a acudir a la cita. Era una estafa. Esperar&iacute;a a que el tiempo pasase, y no volver a tener noticia de aquel desconocido. Ya ten&iacute;a otras chicas. No quer&iacute;a ser v&iacute;ctima de una estafa, aunque la verdad, no hab&iacute;a ni un euro que estafar.<\/p>\n<p>Los d&iacute;as pasaron, ninguna novedad. Hasta que, por fin, llego el d&iacute;a. S&aacute;bado por la ma&ntilde;ana. Como a diario, me levant&eacute; temprano en la ma&ntilde;ana, para comenzar a hacer los preparativos del d&iacute;a. Tras lavarme y asearme un poco, despert&eacute; a mi hija, a la cual, como cada d&iacute;a, di de desayunar. Hice la colada, tend&iacute; la ropa mojada, y lav&eacute; las escaleras e la entrada del bloque donde viv&iacute;amos, por lo cual recib&iacute;a una peque&ntilde;a cantidad de dinero mensual. Ser&iacute;a un d&iacute;a horrible para olvidar. Alrededor del mediod&iacute;a, llamaron a la puerta. Era el t&eacute;cnico de la luz, que ven&iacute;a a cort&aacute;rmela. Los recibos de &eacute;sta no hab&iacute;an sido pagados por varios meses, y hab&iacute;a sido denunciada por impago. Mi casa se hab&iacute;a apagado.<\/p>\n<p>Era un d&iacute;a de invierno, y el fr&iacute;o congelaba toda la casa. Ni siquiera pod&iacute;a encender una estufa para poder calentar a mi hija y mi madre. &iquest;Por qu&eacute; algunas personas somos tan desgraciadas en esta vida? No me quedaba m&aacute;s que llorar. Llorar de impotencia, de rabia, de pena, de tristeza en el alma. Quiz&aacute;s el suicido habr&iacute;a sido la mejor alternativa. Todo acabar&iacute;a. Todo tendr&iacute;a fin. Mi dolor, como la luz de mi casa de apagar&iacute;a. &iquest;Pero qu&eacute; ser&iacute;a de ellas? &iquest;Qui&eacute;n las cuidar&iacute;a? Mi madre habr&iacute;a hecho todo lo posible por sacar a delante a mi familia en los peores tiempos, y yo hab&iacute;a maldecido a mi hija tray&eacute;ndola al mundo. No pod&iacute;a pagarles as&iacute;, de hacerlo, arder&iacute;a en el infierno por toda la eternidad. Mir&eacute; el reloj. S&aacute;bado, 17 horas. Algo vino a mi cabeza. &ldquo;Nos vemos el s&aacute;bado a las 17 horas&rdquo;. Lo record&eacute;, hab&iacute;a quedado con aquel desconocido que ofrec&iacute;a trabajo como chica de compa&ntilde;&iacute;a. Ya era tarde, pero no me lo pens&eacute;. Probablemente me estaba tirando al abismo, pero era mejor eso que morir por el fuego de la desesperaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Era un d&iacute;a de lluvia. R&aacute;pidamente me vest&iacute; con lo primero que encontr&eacute;, unos pantalones vaqueros y una camiseta vieja que estaba tirada encima de la cama. Me puse las botas y una chaqueta roja, paraguas, y me tir&eacute; a la calle. Con el poco dinero que ten&iacute;a en el monedero, cog&iacute; un taxi hasta la direcci&oacute;n de aquel hombre, que se encontraba algo alejada de donde yo viv&iacute;a. Era una peque&ntilde;a casa en el centro del pueblo de al lado. El taxi, me dej&oacute; en la puerta.<\/p>\n<p>Eran las 18 de la tarde. Llegaba a la cita con una hora de retraso, y ni siquiera sab&iacute;a si alguien me abrir&iacute;a. Llam&eacute; al timbre de la puerta y esper&eacute;. Pasaron cinco minutos sin que nadie contestara. Volv&iacute; a llamar, y esta ocasi&oacute;n s&iacute;. Un hombre, cuya edad no fui capaz de distinguir, pero que rondar&iacute;a la m&iacute;a, abri&oacute; la puerta.<\/p>\n<p>-Hola, eres, &iquest;Carmen?<\/p>\n<p>-S&iacute;, soy yo.<\/p>\n<p>-Adelante, pasa.<\/p>\n<p>Mir&oacute; su reloj y me dejo pasar. El ambiente, era espeso. La casa estaba llena de humo, signo de que alguien hab&iacute;a estado fumando. La casa estaba desordenada, y hab&iacute;a un perro que al entrar comenz&oacute; a ladrar corriendo de un lado para otro. No era un ambiente agradable.<\/p>\n<p>-Ven conmigo, vamos adentro.<\/p>\n<p>Tal y como me dijo, segu&iacute; tras el sus pasos. Me condujo hasta una estancia no muy grande. All&iacute;, un sof&aacute; de color verde, una peque&ntilde;a mesa redonda con dos sillas a cada lado, y un peque&ntilde;o televisor antiguo. Yo, tal y como &eacute;l me invit&oacute;, me sent&eacute; en el sof&aacute;. &Eacute;l en la silla.<\/p>\n<p>-&iquest;Has venido por la oferta de trabaj&oacute; que publiqu&eacute; en el chat verdad?<\/p>\n<p>-S&iacute;, me gustar&iacute;a informarme m&aacute;s sobre que trata.<\/p>\n<p>-De acuerdo, d&eacute;jame hacerte un par de preguntas.<\/p>\n<p>-Vale.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Cu&aacute;ntos a&ntilde;os tienes?<\/p>\n<p>&#8211; 37, reci&eacute;n cumplidos.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Y a qu&eacute; te dedicas?<\/p>\n<p>-A nada, actualmente no tengo trabajo.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Familia? &iquest;Est&aacute;s casada? &iquest;Tienes hijos?<\/p>\n<p>-No, soy soltera. Tengo una hija.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Y por qu&eacute; quieres meterte en esto?<\/p>\n<p>-Por dinero.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Lo has hecho alguna vez?<\/p>\n<p>-No.<\/p>\n<p>-Vale. Bueno mira te comento. Yo y un compa&ntilde;ero, hacemos dos cosas. Por un lado, nos dedicamos a grabar videos porno amateur que luego vendemos, y por otro lado nos dedicamos a concretar citas concertadas entre hombres y chicas como t&uacute;. Nuestra propuesta es que en principio trabajes en lo segundo, aunque si quieres meterte en los videos tambi&eacute;n ser&iacute;a cosa de hablarlo.<\/p>\n<p>-Y, &iquest;cu&aacute;nto pag&aacute;is?<\/p>\n<p>-Eso depende, pero por lo general el dinero de la cita nos lo solemos repartir, que suelen ser 100 para ti y 100 para nosotros, y los videos pagamos a 25 euros por 5 minutos, por lo que por un v&iacute;deo de 15 minutos unos 75 euros. No es mucho pero entiende que somos amateur. Luego ya si en las citas el cliente quiere pagarte m&aacute;s o llegas a alg&uacute;n acuerdo con &eacute;l sin problema.<\/p>\n<p>-De acuerdo.<\/p>\n<p>-&iquest;Te interesa entonces?<\/p>\n<p>-S&iacute;, me interesan ambas.<\/p>\n<p>-Vale pues por m&iacute; sin problema, te ir&eacute; llamando cuando tenga alguna petici&oacute;n de cita y yo te pondr&eacute; en contacto con el cliente.<\/p>\n<p>-De acuerdo.<\/p>\n<p>Nadie dijo nada, por lo que cog&iacute; mi bolso y me levant&eacute; para irme.<\/p>\n<p>-Espera un momento,<\/p>\n<p>Me dijo mir&aacute;ndome. Cogi&oacute; una cartera y me sac&oacute; un billete de 20 euros.<\/p>\n<p>-Si no te importa, me gustar&iacute;a tener unas fotos tuyas. Tambi&eacute;n, si no tienes ning&uacute;n problema, podr&iacute;amos grabar algo r&aacute;pido. Es s&oacute;lo para ver como eres, qu&eacute; tal se te da y ya est&aacute;. No saldr&aacute; de aqu&iacute;.<\/p>\n<p>Me qued&eacute; de piedra. No lo hab&iacute;a pensado. No estaba preparada, y no hab&iacute;a tenido tiempo para mentalizarme de lo que iba a hacer. Todo hab&iacute;a sido demasiado r&aacute;pido. Ese mismo d&iacute;a me levant&eacute; sin ni siquiera recordar que hab&iacute;a quedado con aquel hombre, y ahora estaba en su casa, siendo ofrecida 20 euros por grabar un video porno.<\/p>\n<p>-Lo siento, pero estoy con la regla y me gustar&iacute;a dejarlo para otro d&iacute;a.<\/p>\n<p>-Bueno si quieres, una felaci&oacute;n r&aacute;pido y ya est&aacute;. Anda toma, c&oacute;gelos.<\/p>\n<p>Me cogi&oacute; la mano y me puso el billete en ella cerr&aacute;ndomela despu&eacute;s.<\/p>\n<p>-Vale.<\/p>\n<p>Tom&eacute; el billete y lo guard&eacute; en mi bolso.<\/p>\n<p>-Ver&aacute;s como es r&aacute;pido y no hay problema.<\/p>\n<p>Sali&oacute; un momento de la habitaci&oacute;n, y volvi&oacute; con una peque&ntilde;a c&aacute;mara de mano.<\/p>\n<p>-&iquest;Vamos a grabar vale? No te pongas nerviosa, olv&iacute;date de la c&aacute;mara.<\/p>\n<p>Dej&oacute; la c&aacute;mara sobre el sof&aacute;. Desabroch&oacute; su cintur&oacute;n y baj&oacute; sus pantalones y calzoncillos hasta los pies, quedando su pene completamente al aire. Yo entonces lo mir&eacute;. Era de color bastante oscuro, y estaba completamente sin depilar. Con su pene al aire y pantalones bajados, se sent&oacute; en el sof&aacute;.<\/p>\n<p>-Venga, ven aqu&iacute; y ch&uacute;pamela.<\/p>\n<p>Me quit&eacute; la chaqueta roja y lentamente me puse de rodillas delante de donde &eacute;l estaba sentado. O&iacute; el peque&ntilde;o zumbido de encendido de la c&aacute;mara.<\/p>\n<p>-Toma chupa.<\/p>\n<p>Sent&iacute; asco. Sent&iacute; verg&uuml;enza. Sent&iacute; dolor. Sent&iacute; rabia. Sent&iacute; l&aacute;stima de m&iacute;.<\/p>\n<p>Lentamente comenc&eacute; a acercar mi cabeza hasta su polla, y recog&iacute; mi pelo para que no me molestara. Con una mano agarr&eacute; su glande, y sin pens&aacute;rmelo dos veces y a&uacute;n fl&aacute;cido, me lo llev&eacute; a la boca. Comenc&eacute; a hacerle una mamada. Le chupaba la polla a un ritmo ni muy r&aacute;pido ni muy lento. Lentamente, comenc&eacute; a sentir como tu polla se endurec&iacute;a dentro de mi boca, hasta que r&aacute;pidamente estaba completamente erecta y tuve que alzar un poco la cabeza para poder seguir chup&aacute;ndosela. Con una mano sujetaba la c&aacute;mara enfocando hacia mi cara, mientras que con otra agarr&oacute; sujetaba mi cabeza.<\/p>\n<p>-Ummmm que bien la chupas.<\/p>\n<p>Sus palabras resonaban en mi cabeza, haciendo a&uacute;n m&aacute;s da&ntilde;o en mi tristeza. Ten&iacute;a ganas de llorar pero no pod&iacute;a. Estaba trabajando. Aquel era mi trabajo, y yo una trabajadora.<\/p>\n<p>Segu&iacute; chupando su polla, oyendo sus suspiros de placer de fondo y comentarios para la c&aacute;mara. El fuerte sabor de su polla inundaba mi boca, y percib&iacute;a el olor de su vello p&uacute;bico. No pasaron m&aacute;s de cinco minutos, cuando ya no pudo aguantar m&aacute;s.<\/p>\n<p>-Ahhhhh&hellip;ven abre la boca abre la boca!<\/p>\n<p>Me alz&oacute; la cabeza. Yo tal y como me dijo, abr&iacute; la boca, y &eacute;l, apuntando hacia mi boca, comenz&oacute; a correrse dentro, cayendo toda su leche dentro.<\/p>\n<p>-Ya est&aacute; ya est&aacute;.<\/p>\n<p>Dijo respirando profundamente. Quiz&aacute;s fue instinto. Yo, sin decir nada, cerr&eacute; la boca, y me lo tragu&eacute;.<\/p>\n<p>Una hora despu&eacute;s de aquello, llegu&eacute; a mi casa. Mi madre y mi hija se encontraban all&iacute;, donde siempre. Mi madre, sentada leyendo las revistas publicitarias que echaban en el buz&oacute;n. Mi hija, postrada en su silla mirando a la nada. Yo, a&uacute;n con sabor a semen en la garganta, y con 20 euros en el bolsillo para comprar al d&iacute;a siguiente.<\/p>\n<p>Fue mi primera experiencia como puta. La primera vez que cobr&eacute; por hacerle algo a un hombre. La primera, por desgracia, de muchas. Demasiadas. Fue el d&iacute;a, en el que el sexo se convertir&iacute;a en mi mundo. El sexo, y una hija enferma empotrada en una cama. Una hija empotrada en una capa, y el sexo. Una hija empotrada en una cama, y una madre puta.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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