{"id":20737,"date":"2019-05-10T22:00:00","date_gmt":"2019-05-10T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-05-10T22:00:00","modified_gmt":"2019-05-10T22:00:00","slug":"20737-alejandra-enculada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/20737-alejandra-enculada\/","title":{"rendered":"Alejandra enculada"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"20737\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Alejandra, mi mujer de entonces, era profesora en un instituto de ense&ntilde;anza primaria. Por ese tiempo era costumbre, en cierta &eacute;poca del a&ntilde;o, hacer salidas con los alumnos de los a&ntilde;os inferiores. Por lo general eran a alg&uacute;n lugar con camping y se organizaban jornadas con acampe en tiendas. Ella como profesora sol&iacute;a ir acompa&ntilde;ada de profesores de actividades f&iacute;sicas.<\/p>\n<p>En una ocasi&oacute;n le toc&oacute; en suerte viajar con un grupo de chicos y acompa&ntilde;ada de dos profes. Uno de actividades f&iacute;sicas y otra profesora. Estuvieron tres d&iacute;as en un acampe, por lo que como acostumbraba, se llev&oacute; una peque&ntilde;a carpa o tienda donde dorm&iacute;a ella sola y guardaba sus pertenec&iacute;as como la ropa para el tiempo que estaba fuera. Desde un viernes hasta el domingo.<\/p>\n<p>Al regresar esta vez, la not&eacute; acaso algo extra&ntilde;a. Me pareci&oacute; que no caminaba muy bien e incluso llegu&eacute; a verla sentada medio de costado en la silla. El caso es que una noche posterior a su regreso, se me acerco y me pidi&oacute; que hici&eacute;ramos el amor. Normal en nuestra relaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Esta noche necesito que me cojas muy muy amorosamente. Como t&uacute; ya sabes y m&aacute;s tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>-Claro, mi amor&hellip;<\/p>\n<p>Y as&iacute; fue. Nos fuimos a la cama para tener una noche de sexo apasionado pero de acciones harto delicadas. Terminamos y quedamos tirados en la cama, recuperando de a poco la calma.<\/p>\n<p>Alejandra me tom&oacute; de una mano&hellip;<\/p>\n<p>-Tengo que contarte algo y por eso quise primero hacer el amor contigo. Lo necesitaba! Solo quiero que me escuches y me dejes contar la historia completa<\/p>\n<p>-Dime entonces&hellip; le respond&iacute; no sin algo de preocupaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Bueno: sabr&aacute;s que a estas jornadas de acampe me toc&oacute; ir con mis colegas Gerardo y Rosal&iacute;a. El viernes nos acostamos algo tarde para dejar a los chicos cantar y disfrutar la noche. El s&aacute;bado ya no: los mandamos a dormir temprano y es que la jornada fue intensa desde lo f&iacute;sico y estaban cansados. Adem&aacute;s a&uacute;n quedaba una jornada m&aacute;s de actividades. Entonces nos sentamos los tres a cenar y hasta ah&iacute; todo bien y tranquilo. Solo que me empec&eacute; a sentir algo mareada y con sue&ntilde;o. As&iacute; que salud&eacute; y me fui a dormir. Sinceramente no me acuerdo de nada y es que apenas me quit&eacute; la ropa, qued&eacute; dormida. Tampoco s&eacute; exactamente cu&aacute;nto dorm&iacute;, hasta que despert&eacute; medio sofocada. Despert&eacute; boca abajo y sent&iacute; un peso encima. Quise moverme y me di cuenta que hab&iacute;a alguien arriba m&iacute;o. No entend&iacute;a nada. Poco a poco me fui despabilando. Not&eacute; que estaba con la camiseta de dormir pero ten&iacute;a los calzones en la rodilla. Pero adem&aacute;s percib&iacute; algo duro y viscoso entre mis nalgas. Que directamente me punzaba&hellip; la cola. Sent&iacute; miedo! Entonces o&iacute; la voz de Gerardo, mi colega.<\/p>\n<p>-Tranquila beb&eacute;. Quiero esa cola y la voy a coger como sea. D&eacute;jame entrar y no te har&eacute; da&ntilde;o&hellip;<\/p>\n<p>-Por fav&hellip;<\/p>\n<p>-Sshhh. No digas nada, no grites y todo ser&aacute; m&aacute;s f&aacute;cil. Y me tap&oacute; la boca<\/p>\n<p>Dios m&iacute;o. Estaba aterrada. Comprend&iacute; que el sue&ntilde;o y el mareo no fueron casuales. Estoy segura que me puso algo en la bebida!<\/p>\n<p>-Como estaba, no ten&iacute;a escapatoria. Era imposible quit&aacute;rmelo de encima. Lo sent&iacute; empujar y la cabeza de su miembro gan&oacute; espacio para meterse en mi culo. Sent&iacute; tambi&eacute;n el primer dolor. Dolor y miedo! Solo me qued&oacute; llorar en silencio, mordi&eacute;ndome la mano. Empuj&oacute; otro poco. Y m&aacute;s. La met&iacute;a sin importarle. Yo lloraba y me quejaba apenas. Ya ni pensaba en gritar. Solo imagin&eacute; r&aacute;pidamente el esc&aacute;ndalo entre los chicos. Rosal&iacute;a&hellip;!<\/p>\n<p>-Rosal&iacute;a asom&oacute; su cara a cent&iacute;metros de la m&iacute;a. El terror y la verg&uuml;enza me invadieron!<\/p>\n<p>Incre&iacute;blemente sonri&oacute; y dijo: -Disfr&uacute;talo, nena. Luego yo tambi&eacute;n tengo algo que darte. Y se retir&oacute;. -Me sent&iacute; a&uacute;n m&aacute;s perdida&hellip;!<\/p>\n<p>-All&iacute; tuve la certeza de que lo hab&iacute;an planeado!<\/p>\n<p>-Mientras tanto, mi violador segu&iacute;a dentro m&iacute;o. Hac&iacute;a un juego de retirada y volv&iacute;a a empujar. Empujaba y entraba. Sent&iacute; su pelvis en mis nalgas y supe que estaba todo adentro. Creo mi culo se hab&iacute;a acostumbrado un poco. Me pareci&oacute; que no me dol&iacute;a tanto. Entraba y sal&iacute;a, bufando a mis espaldas. Lo odiaba. Pensaba en las veces que te lo hab&iacute;a negado y me odiaba a mi misma!<\/p>\n<p>-Me sigui&oacute; cogiendo largo rato. Yo quer&iacute;a que terminara de una vez por todas y el maldito parec&iacute;a no querer terminar. Pero termin&oacute;. Me penetr&oacute; con fuerzas dos o tres veces y lo sent&iacute; rebufar. La verga se le puso dura y gruesa hasta que acab&oacute; por fin y se fue aflojando. Sent&iacute; alivio. Sent&iacute; que todo terminaba&hellip; pero me equivocaba. Cuando &eacute;l se apartaba reapareci&oacute; Rosal&iacute;a y se meti&oacute; en la carpa. Ten&iacute;a puesta una bata de playa. Se acerc&oacute; y para mi sorpresa me bes&oacute;.<\/p>\n<p>-No temas. Yo tambi&eacute;n te tengo ganas. Mira lo que tengo para ti!<\/p>\n<p>-Corri&oacute; la bata y me ense&ntilde;o que ten&iacute;a puesto uno de esos consoladores con correas. Otra vez me aterr&eacute;. Me pareci&oacute; monstruoso.<\/p>\n<p>-Acu&eacute;state y d&eacute;jame disfrutarte. No querr&aacute;s despertar a los ni&ntilde;os, verdad?<\/p>\n<p>-No dije nada y me dej&eacute; caer boca arriba en la colchoneta de dormir. Gerardo miraba y sonre&iacute;a mientras se la sobaba&hellip; Rosal&iacute;a no se demor&oacute; en atacarme. Me chup&oacute; las tetas con desesperaci&oacute;n hasta hacerme doler. Sabedora de que estaba a su merced, solo atin&eacute; a tomarle la cabeza para que se calmara. Entonces fue m&aacute;s suave. Sus labios y lengua se entreten&iacute;an con mis pechos mientras sus dedos fueron a hurgarme la concha, hasta que fue por ella con su lengua. Me abochorna decirlo, pero debo reconocer que semejante faena termin&oacute; por excitarme. Seguramente fue lo mejor que me pod&iacute;a pasar, considerando la talla de la verga artificial que portaba esa perra. Despu&eacute;s de un largo rato y ya con mis jugos involuntariamente brotando, se tir&oacute; a un costado y me orden&oacute; que me colocara encima de ella. Antes tom&oacute; un pote y unt&oacute; abundantemente su consolador o como se llame&hellip;<\/p>\n<p>-Trabaja t&uacute;, cari&ntilde;o. Cl&aacute;vate mi juguete en tu hermosa conchita. Quiero ver el disfrute en tu cara&hellip;<\/p>\n<p>-Ni lo sue&ntilde;es, pens&eacute;<\/p>\n<p>-Me puse a horcajadas y apunt&eacute; el monstruo a mi entrada. Lo apoy&eacute;. Empuj&eacute; despacio para no lastimarme y enseguida lo sent&iacute; entre los labios de mi vagina.<\/p>\n<p>-As&iacute;, beb&eacute;, as&iacute;&hellip; dev&oacute;rate esta hermosa verga. Es solo para ti. Eres la primera que la prueba!<\/p>\n<p>-Me lo fui metiendo, no ten&iacute;a alternativa. No era humano en ning&uacute;n sentido. Menos en el tama&ntilde;o, si me disculpas&hellip; Y tambi&eacute;n debo reconocer que las chupadas y lamidas hab&iacute;an hecho su efecto para que terminara aceptando al intruso!<\/p>\n<p>-Rosal&iacute;a me tomaba por las caderas para ordenarme subir y bajar, en tanto ella misma sub&iacute;a para entrar en m&iacute;. Tom&oacute; mi mano y como pudo la llev&oacute; a su entrepierna para que la tocara. Mis dedos palparon y sent&iacute; su entrada ocupada por algo. Me di cuenta que el aparato era doble y ten&iacute;a el resto metido en su concha. Pero entonces sent&iacute; los dedos de Gerardo roz&aacute;ndome el maltratado ojete. Pringoso de su propia leche, estaba tan lubricado como para que el dedo mayor entrara casi sin esfuerzo. Me lo meti&oacute; todo. Rosal&iacute;a me instaba a cabalgarla pero su amigote me detuvo. Apenas me empuj&oacute; hacia adelante para que mi culo quedara nuevamente expuesto y entend&iacute;, vi venir otra vez lo peor. Si. El &ldquo;joputa&rdquo; me la volvi&oacute; a meter otra vez y no le cost&oacute;. Toda me la meti&oacute;. Me sent&iacute; llena por todos lados. Entre ambos acomodaron los movimientos para cogerme de atr&aacute;s y adelante. Ya era un esc&aacute;ndalo. El culo ahora poco me dol&iacute;a. Iba hacia atr&aacute;s por la verga de Rosal&iacute;a y me recib&iacute;a Gerardo para clavarme hasta los pendejos!<\/p>\n<p>-Tal faena dur&oacute; apenas poco m&aacute;s. Rosal&iacute;a y yo tuvimos un orgasmo. Disfrutado el suyo y casi reprimido el m&iacute;o, pero regado con otra acabada de mi violador anal.<\/p>\n<p>-Esto fue lo que pas&oacute;. Deber&aacute;s perdonarme que te lo contara en detalles. Solo quiero que sepas que en ning&uacute;n momento provoqu&eacute; a estos bastardos para que me cogieran. Ni siquiera sab&iacute;a que Rosal&iacute;a fuera lesbiana. Y mucho te agradezco que me escucharas sin interrumpir&hellip; Gracias mi amor!<\/p>\n<p>-Lamento que te haya sucedido&hellip; de verdad lo lamento. Y no te preocupes. Tu relato en lugar de enfadarme me ha calentado&hellip;<\/p>\n<p>-Lo dices en serio???!!!<\/p>\n<p>-Claro tonta. Solo quiero te recuperes, se sane tu colita y me des lo que me corresponde!<\/p>\n<p>-Maldito abusador! Y bueno&hellip; te tengo una tarea. Tuve que ir a la farmacia por una crema para mi cola&hellip; as&iacute; que puedes pas&aacute;rmela por el culito que para eso es.<\/p>\n<p>Me alcanz&oacute; un pote y de un salto se puso en cuatro patas. Cargu&eacute; bastante crema, separ&eacute; un poco las nalgas y dediqu&eacute; varios minutos a masajearle el ano. El trabajito no hizo m&aacute;s que provocarme una notable erecci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Alejandra, le dije&hellip; crees que esto tardar&aacute; mucho en sanar? Mira c&oacute;mo me he puesto!<\/p>\n<p>-Ay, mi amor! Lo siento mucho. Me apena!<\/p>\n<p>-No te preocupes&hellip;! Lo soportar&eacute;&hellip;! Oye&hellip; &iquest;crees que puedo usar otra cosa para desparramar la pomada?<\/p>\n<p>-Que travieso eres! Creo que terminar&aacute;s haciendo trampa!<\/p>\n<p>-Juro que no&hellip;<\/p>\n<p>Me puse de rodillas atr&aacute;s suyo, tom&eacute; mi verga empalmada y segu&iacute; untando<\/p>\n<p>-Debo reconocer que la tienes m&aacute;s calentita que el dedo!!!<\/p>\n<p>Por los bordes y por el centro iba pasando la pica, masajeando y desparramando crema. Ella se separaba bien las nalgas con ambas manos y yo deliraba de la calentura.<\/p>\n<p>-M&aacute;s a la entrada del huequito debes ponerme, dijo<\/p>\n<p>All&iacute; fui y detuve el glande. Ella lo not&oacute; y me sorprendi&oacute; dando un salto atr&aacute;s para ensartarse ella misma. Vi desparecer casi media verga en su ojete y sent&iacute; sus carnes apresando las m&iacute;as.<\/p>\n<p>-Te has hecho da&ntilde;o???<\/p>\n<p>-No. Esa crema es milagrosa y es mejor tambi&eacute;n untar por dentro!!! Y ahora la desparramo, dijo y empez&oacute; a ir atr&aacute;s y adelante. Su culito ya no era virgen pero no me importaba. Igual era la gloria!<\/p>\n<p>-Ahora sigue t&uacute;, mi amor&hellip; c&oacute;geme, c&oacute;geme fuerte. Quiero sentirte bien adentro.<\/p>\n<p>Claro que la cog&iacute; bien cogida. Idas y venidas se repitieron. Se la saqu&eacute; toda y volv&iacute; a meterla, enardecido! Ella me ayudaba con sus movimientos, retrocediendo cuando yo avanzaba y avanzando cuando retroced&iacute;a. Sus dedos y los m&iacute;os chocaron a la entrada de la vulva, disput&aacute;ndose el espacio para masturbar. La labor entre dos fue m&aacute;s efectiva. No tard&oacute; en llegar a un orgasmo largo y casi ag&oacute;nico. Yo tampoco tard&eacute; en llenarle el culo de leche caliente!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Alejandra, mi mujer de entonces, era profesora en un instituto de ense&ntilde;anza primaria. Por ese tiempo era costumbre, en cierta &eacute;poca del a&ntilde;o, hacer salidas con los alumnos de los a&ntilde;os inferiores. Por lo general eran a alg&uacute;n lugar con camping y se organizaban jornadas con acampe en tiendas. Ella como profesora sol&iacute;a ir acompa&ntilde;ada [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":12630,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":{"0":"post-20737","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-confesiones"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20737","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/12630"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20737"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20737\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20737"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20737"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20737"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}