{"id":20774,"date":"2019-05-15T22:00:00","date_gmt":"2019-05-15T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-05-15T22:00:00","modified_gmt":"2019-05-15T22:00:00","slug":"20774-pablo-y-la-obsesin-por-las-tetas-de-sumadre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/20774-pablo-y-la-obsesin-por-las-tetas-de-sumadre\/","title":{"rendered":"Pablo y la obsesi\u00f3n por las tetas de su madre"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"20774\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 13<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Pablo era hijo de soltera, moreno, de ojos negros, pelo rizado, delgado, alto, guapo, muy infantil para la edad que ten&iacute;a en lo que al sexo se refiere y un buen amigo.<\/p>\n<p>Lo peor, &quot;o lo mejor&quot;, que encontr&eacute; en &eacute;l era la obsesi&oacute;n que ten&iacute;a por las tetas de su madre. No paraba de hablar de ellas. El pobre se mataba a pajas.<\/p>\n<p>Aquel d&iacute;a est&aacute;bamos robando cerezas de vino sentados en dos ramas de un cerezo. Despu&eacute;s de escupir la pepita de una cereza y meter un pu&ntilde;ado de ellas dentro de la camiseta, me dijo:<\/p>\n<p>-Estuve otra vez cerca de comerle las tetas a mi madre, me falt&oacute;&#8230;<\/p>\n<p>-&iquest;Echarle huevos?<\/p>\n<p>-S&iacute;, me falt&oacute; eso, echarle huevos.<\/p>\n<p>-C&oacute;mo siempre. &iquest;Qu&eacute; pas&oacute; esta vez?<\/p>\n<p>-Pas&oacute; que le dije que me dol&iacute;a la cabeza, me sent&oacute; en sus rodillas y apoy&oacute; mi cabeza entre sus tetas.<\/p>\n<p>Le dije, en tono jocoso:<\/p>\n<p>-&iexcl;Graaandes y blaaaanditas!<\/p>\n<p>-No te r&iacute;as de m&iacute;. Hombre.<\/p>\n<p>-Estaba de broma. &iquest;No te ofreci&oacute; una aspirina?<\/p>\n<p>-No.<\/p>\n<p>-Claro, quer&iacute;a darte el biber&oacute;n a ver si te pasaba.<\/p>\n<p>A Pablo no le gustaba el cachondeo que me tra&iacute;a con &eacute;l.<\/p>\n<p>-&iquest;Quieres parar de decir tonter&iacute;as?<\/p>\n<p>-&iquest;Te volviste a empalmar al apoyar la cabeza en ellas?<\/p>\n<p>-Si, y despu&eacute;s me hice una paja.<\/p>\n<p>-A ver, alma c&aacute;ndida. &iquest;Te crees que tu madre no ve el bulto en tu pantal&oacute;n? &iquest;Te crees que al hacer la cama no ve el color amarillo que queda sobre las s&aacute;banas al secarse tu leche? Tu madre, cuando hace esas cosas quiere follar contigo. Lleva muchos a&ntilde;os sola y es muy joven&#8230;<\/p>\n<p>Me interrumpi&oacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;Tu madre cu&aacute;ndo te acaricia la cabeza quiere follar contigo, mal pensado?<\/p>\n<p>-Mi madre no se pone escotes para andar por Casa que le llegan hasta el ombligo. Lo s&eacute; porque me lo dijiste t&uacute;.<\/p>\n<p>-S&iacute;, es verdad que te lo dije, pero eso es cuando tiene calor.<\/p>\n<p>-&iexcl;Joder si tiene! &iquest;Y sabes donde, atontado? En el co&ntilde;o.<\/p>\n<p>-&iquest;A d&oacute;nde quieres llegar, Quique?<\/p>\n<p>-A que folles a tu madre. Te lo est&aacute; pidiendo a gritos bueno, y si se puede, a follarla yo tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>Pablo, entr&oacute; al trapo.<\/p>\n<p>-T&uacute; que sabes mucho de eso. &iquest;C&oacute;mo lo har&iacute;amos?<\/p>\n<p>-Durmiendo yo un d&iacute;a en tu casa.<\/p>\n<p>-&iquest;As&iacute; de f&aacute;cil?<\/p>\n<p>-Tienes que dar t&uacute; el primer paso. M&eacute;tele mano y dile que te ense&ntilde;e las tetas.<\/p>\n<p>-&iquest;Quieres que me ponga en las rodillas y me ponga el culo rojo con la zapatilla?<\/p>\n<p>Aquellas palabras hicieron que le contestara con otra pregunta.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;A&uacute;n te da con la zapatilla?!<\/p>\n<p>-Cuando me porto mal, s&iacute;.<\/p>\n<p>-Con el pantal&oacute;n puesto, claro.<\/p>\n<p>-No, a calz&oacute;n quitado.<\/p>\n<p>All&iacute; hab&iacute;a tomate y Pablo no lo sab&iacute;a.<\/p>\n<p>-&iexcl;Joooder! Dime una cosa. &iquest;Acabas empalmado?<\/p>\n<p>-Siempre, es que&#8230;<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute;?<\/p>\n<p>-Que para castigarme a&uacute;n m&aacute;s me mete un dedo en el culo, y a m&iacute; me gusta, sabes.<\/p>\n<p>-Lo s&eacute; yo, lo sabes t&uacute; y lo sabe ella. &iquest;Te mira para la polla despu&eacute;s de calentarte el culo con la zapatilla?<\/p>\n<p>-Mira.<\/p>\n<p>-&iquest;Alguna vez se mordi&oacute; el labio mirando para ella?<\/p>\n<p>-S&iacute;, varias veces. &iquest;Crees que le gusta?<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; s&iacute; le gusta? &iexcl;Est&aacute; deseando comerla!<\/p>\n<p>-Me est&aacute;s empalmando, Quique.<\/p>\n<p>-No eres t&uacute; solo el que se est&aacute; empalmando. &iquest;Y tu madre que hace despu&eacute;s de darte en el culo?<\/p>\n<p>-Sus cosas, lo que le toque hacer, coser, lavar, planchar&#8230; Pero por la noche le debe pesar por que llora en su habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-&iquest;La sientes llorar?<\/p>\n<p>-La siento gemir y llorar.<\/p>\n<p>-&iquest;Y suspira?<\/p>\n<p>-Suspira, gime, pero al final acaba llorando&#8230;<\/p>\n<p>La madre de Pablo se excitaba con &eacute;l y mataba a pajas. Ahora quien lo interrumpi&oacute; a &eacute;l fui yo.<\/p>\n<p>-&iexcl;A moco tendido! &iquest;Y nunca la viste desnuda?<\/p>\n<p>-Casi.<\/p>\n<p>-&iquest;C&oacute;mo que casi?<\/p>\n<p>-El mes pasado se compr&oacute; una enagua de seda y me llam&oacute; desde su habitaci&oacute;n para que fuera y le dijera c&oacute;mo le quedaba.<\/p>\n<p>-&iquest;Y?<\/p>\n<p>-Y no s&eacute; c&oacute;mo le quedaba porque c&oacute;mo era transparente me fij&eacute; en sus tetas y en el pelo rizado de su co&ntilde;o, la polla se me puso tiesa y tuve que taparla con la mano y volver a mi habitaci&oacute;n. &iexcl;Que verg&uuml;enza pas&eacute;!<\/p>\n<p>-Estas cosas nunca me las hab&iacute;as contado.<\/p>\n<p>-Es que mi madre dice que lo de lo azotes, los escotes, el camis&oacute;n y otras cosas no lo debe saber nadie.<\/p>\n<p>-&iquest;Es que hay m&aacute;s cosas?<\/p>\n<p>-Hay.<\/p>\n<p>Segu&iacute; tirando de &eacute;l.<\/p>\n<p>-Oye. &iquest;Y la viste m&aacute;s veces as&iacute; de provocativa, c&oacute;mo cuando la viste con el camis&oacute;n trasparente?<\/p>\n<p>-Hace un mes la vi delante del espejo del armario de su habiaci&oacute;n toc&aacute;ndose las tetas. Estaba desnuda, de espaldas. Pero eso fue normal.<\/p>\n<p>-&iquest;Normal?<\/p>\n<p>-Si, hombre, fue cuando hubo aquella epidemia de pulgas.<\/p>\n<p>Casi me da la risa, cuando le dije:<\/p>\n<p>-&iquest;Y crees que es normal que tu madre estuviera matando pulgas con las tetas?<\/p>\n<p>-Y con los dedos, pues despu&eacute;s tambi&eacute;n andaba con una mano en el co&ntilde;o. &iexcl;&iquest;No pensar&aacute;s que se estaba masturbando?!<\/p>\n<p>-&iexcl;Qu&eacute; va! Estaba matando pulgas con las tetas y con el co&ntilde;o. Con las tetas las asfixiaba y con el co&ntilde;o, c&oacute;mo las pulgas no saben nadar, las ahogaba en sus flujos vaginales.<\/p>\n<p>Puso cara de pensar, esa cara en la que se pone una mano en el met&oacute;n, se mira hacia arriba, se tuerce la boca, y despu&eacute;s se emite el pensamiento:<\/p>\n<p>-&iexcl;Quieres ver que s&iacute;, que se estaba masturbando!Tienes raz&oacute;n. Mi madre quiere follar conmigo.<\/p>\n<p>-&iquest;Al final ca&iacute;ste del burro abajo? Sin tiempo no era.<\/p>\n<p>-Es que me acord&eacute; de algo que pas&oacute; antes de ayer.<\/p>\n<p>-&iquest;Que pas&oacute;?<\/p>\n<p>-Que a eso de las dos de la ma&ntilde;ana fui a mear y vi a mi madre desnuda sobre la cama iluminada por la luz de la luna que entraba por la ventana. Cog&iacute; un empalme de caballo. Saqu&eacute; la polla y la machaqu&eacute; mirando para sus tetas. Mi madre puso las manos detr&aacute;s de la nuca, abri&oacute; las piernas, y dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Qu&eacute; ganas tengo de una polla gordita dentro de mi co&ntilde;o!<\/p>\n<p>-Me asust&eacute;, y antes de que me viera segu&iacute; mi camino y acab&eacute; la paja en el cagadero.<\/p>\n<p>-Me mentiste. &iexcl;La hab&iacute;as visto desnuda, cabr&oacute;n!<\/p>\n<p>-Una mentirijilla de nada. &iexcl;A la mierda! Creo que deb&iacute; ir a su lado y follarla.<\/p>\n<p>-&iexcl;A la mierda vamos a ir los dos si no salimos pitando! &iexcl;&iexcl;Ah&iacute; viene el loco!!<\/p>\n<p>Pablo, mir&oacute; para donde miraba yo y vio venir corriendo hacia el cerezo al due&ntilde;o de la huerta con una escopeta en la mano. Estar&iacute;a a unos trescientos metros de distancia. Bajamos del cerezo a toda mecha y pusimos pies en polvorosa atravesando huertas que llevaban a un robledal, donde acabar&iacute;amos de comer las cerezas que meti&eacute;ramos dentro de las camisas.<\/p>\n<p>Aquella tarde, Germ&aacute;n, un viejo que usaba boina y llevaba puesto un pantal&oacute;n de pana y una camisa negra que se volviera casi marr&oacute;n de tanto usarla, en la puerta de la casa de Matilda le estaba dando las quejas.<\/p>\n<p>-&#8230; Me rompen las ramas y me joden el cerezo,<\/p>\n<p>Matilda, la madre de Pablo, ten&iacute;a 36 a&ntilde;os y un cuerpo que quitaba el hipo&#8230; Ten&iacute;a de todo y todo muy bien puesto le pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Est&aacute;s seguro que era mi hijo?<\/p>\n<p>-S&iacute;, era tu hijo y Quique, el cabronazo ese que va de machito.<\/p>\n<p>-Hablar&eacute; con Pablito cuando llegue a casa. &iquest;Hay algo que pagar?<\/p>\n<p>-No, pero la pr&oacute;xima vez, si la hay, puede que tu hijo acabe con el culo lleno de sal de un cartucho de mi escopeta.<\/p>\n<p>Matilde, ten&iacute;a muy mala hostia. Poniendo una cara que met&iacute;a miedo, le dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Y t&uacute; muerto! &iexcl;&iexcl;Fuera de mi vista!!<\/p>\n<p>El viejo, escopeta en mano, se fue mascullando Dios sabe que barbaridades.<\/p>\n<p>Cuando Pablo lleg&oacute; a casa ya sab&iacute;a que el viejo hablara con su madre y que si hac&iacute;a lo que le hab&iacute;a dicho Quique podr&iacute;a acabar caliente, aunque tambi&eacute;n pod&iacute;a ser que si lo hac&iacute;a se cumpliera su sue&ntilde;o. Matilde estaba sentada en una silla de la cocina.<\/p>\n<p>-&iquest;Quieres merendar?<\/p>\n<p>Parec&iacute;a que no estaba enfadada.<\/p>\n<p>-Ya vengo merendado.<\/p>\n<p>-Harto de cerezas. &iquest;A que s&iacute;?<\/p>\n<p>Pablo, fue junto a su madre, le quit&oacute; una zapatilla del pie derecho&#8230; Era una zapatilla negra, de felpa, con piso esponjoso, de las baratas, de las que se compraban en el mercado. Se la puso en la mano derecha. Quit&oacute; el cintur&oacute;n, baj&oacute; la cremallera y baj&oacute; los pantalones. Ya estaba totalmente desarrollado. Una polla de unos quince cent&iacute;metro, gorda y a media asta qued&oacute; colgando sobre unos huevos hinchados. Le levant&oacute; el vestido a su madre y se ech&oacute; sobre las piernas desnudas, blancas c&oacute;mo la leche y llenas de vello negro.<\/p>\n<p>-Cast&iacute;game, madre. Fui malo.<\/p>\n<p>-Mala me estoy poniendo yo, hijo.<\/p>\n<p>Pablo, se preocup&oacute; por su madre.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Te mareas?!<\/p>\n<p>-Casi, hijo, pero no es la clase de mareo que t&uacute; piensas.<\/p>\n<p>Le dio.<\/p>\n<p>Matilda, nunca lo hab&iacute;a azotado as&iacute;. Sent&iacute;a la cabeza de la polla de su hijo mojada rozando una de sus piernas y comenz&oacute; a mojarse.<\/p>\n<p>-&iquest;Qui&eacute;n te dijo que me provocaras, Pablito?<\/p>\n<p>-Quique.<\/p>\n<p>-&iquest;Le contaste lo de los escotes, lo de los azotes y otras cosas?<\/p>\n<p>-S&iacute;.<\/p>\n<p>-No se le cuentan a nadie las intimidades.<\/p>\n<p>-Es mi mejor amigo. Y sabe guardar secretos.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; busca? &iexcl;Ay Dios como estoy poniendo!<\/p>\n<p>-Follarte&#8230; Bueno que te follemos los dos. &iquest;Qu&eacute; te pasa, madre?<\/p>\n<p>-Estoy muy mojada, hijo.<\/p>\n<p>-&iquest;All&iacute; abajo?<\/p>\n<p>-S&iacute;, hijo, s&iacute;. &iexcl;Y ni te puedes imaginas cu&aacute;nto!<\/p>\n<p>La mujer azotaba al hijo con ganas, y su co&ntilde;o&#8230; &iexcl;Ay su co&ntilde;o! Su co&ntilde;o se abr&iacute;a y se cerraba sin parar. Llevaba muchos a&ntilde;os sin probar polla. Tir&oacute; con la zapatilla.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; m&aacute;s te dijo que hicieras para seducirme?<\/p>\n<p>-Esto.<\/p>\n<p>Pablo, se puso en pie, le ech&oacute; las manos a las esponjosas tetas. Las palp&oacute; con tanto mimo que parec&iacute;a tener miedo a romperlas.<\/p>\n<p>-Aprieta, hijo, aprieta.<\/p>\n<p>La polla de Pablo se puso c&oacute;mo un palo.<\/p>\n<p>-&iquest;Te gusta que te apriete las tetas, mam&aacute;?<\/p>\n<p>-S&iacute;, hijo, mucho. Mam&aacute; est&aacute; muy cachonda. Dile a Quique cuando lo veas que te dej&eacute; jugar con mis tetas.<\/p>\n<p>-Se lo dir&eacute; cuando lo vaya a buscar. Est&aacute; esperando en el monte. &iquest;Me dejas que te las chupe?<\/p>\n<p>-Te aprendiste bien el guion de ese p&iacute;caro.<\/p>\n<p>-Si, ese p&iacute;caro, c&oacute;mo t&uacute; le llamas, es un buen maestro, se foll&oacute; a casi todas las mujeres casadas de la aldea.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Qu&eacute;?!<\/p>\n<p>-Lo que oyes. &iquest;Me dejas que te chupe las tetas?<\/p>\n<p>-Llevas tiempo dese&aacute;ndolo, &iquest;verdad?<\/p>\n<p>-S&iacute;.<\/p>\n<p>-Lo sab&iacute;a. Tardaste mucho en decidirte.<\/p>\n<p>-&iquest;Deb&iacute; pedirte antes que me dejaras toc&aacute;rtelas?.<\/p>\n<p>-Mucho antes. Una cosa iba a llevar a la otra.<\/p>\n<p>-Si, t&uacute; no quieres, no, madre.<\/p>\n<p>-Voy a querer, hijo, voy a querer. &iquest;Folla bien Quique?<\/p>\n<p>-S&iacute;, folla, y come el co&ntilde;o c&oacute;mo nadie.<\/p>\n<p>-&iquest;Seguro qu&eacute; es de fiar?<\/p>\n<p>S&iacute;, pongo el culo en el fuego por &eacute;l<\/p>\n<p>Matilda baj&oacute; la cremallera que ten&iacute;a a la espalda. Baj&oacute; el vestido hasta la altura de la cintura. Quito el sujetador. Quedaron al descubierto dos melones con tremendas areolas marrones y gordos pezones. Pablo ten&iacute;a delante la fruta prohibida de sus sue&ntilde;os. Su cara era de felicidad total.<\/p>\n<p>-&iexcl;Qu&eacute; bonitas! -las palp&oacute;- &iexcl;Qu&eacute; suaves!<\/p>\n<p>Acarici&oacute; y mam&oacute; dulcemente. Matilda se mojaba cada vez m&aacute;s. Al rat&oacute;, acariciando el cabello de su hijo, le dijo:<\/p>\n<p>-Pell&iacute;zca un pez&oacute;n y chupa la otra teta.<\/p>\n<p>Pablo fue pellizcando y mamando, cada vez con m&aacute;s ansia, una teta. la otra&#8230; Matilda le cogi&oacute; la polla a su hijo. Pablo, al sentir el contacto de la mano de su madre, se corri&oacute;, pero eso no fue lo asombroso, lo asombroso fue que, Matilda, al sentir la leche calentita en su mano y la boca de su hijo mamando las tetas, le dijo:<\/p>\n<p>-Mam&aacute; se va a correr, Pablito, mam&aacute; se va a correr. &iexcl;&iexcl;Mam&aacute; se corre, Pablito!!<\/p>\n<p>Matilda, se corri&oacute;, eso s&iacute;, en silencio, solo la delataba el temblor de sus blancas y peludas piernas y sus ojos, ya que uno miraba para Barcelona y el otro para Orense.<\/p>\n<p>(Todo esto que pas&oacute; me lo cont&oacute; Pablo al d&iacute;a siguiente)<\/p>\n<p>Cuando llegamos a casa de Pablo, Matilda, estaba vestida lavando unos cacharros c&oacute;mo si nada hubiese pasado. Al vernos, sec&oacute; las manos, y me dijo:<\/p>\n<p>-No quiero verte m&aacute;s con mi hijo. Eres una mala influencia.<\/p>\n<p>Un poco m&aacute;s le meto una hostia a Pablo que le dejo la boca del rev&eacute;s.<\/p>\n<p>-C&oacute;mo diga, se&ntilde;ora Matilda.<\/p>\n<p>Me di la vuelta para salir de all&iacute; lo antes posible, cuando o&iacute; c&oacute;mo me dec&iacute;a:<\/p>\n<p>-A no ser que lo que me dijo de ti no sea cierto.<\/p>\n<p>-No, si voy a acabar por partirle la cara.<\/p>\n<p>Se puso altiva.<\/p>\n<p>-&iquest;A qui&eacute;n? &iquest;A mi hijo? Si un d&iacute;a le tocas te corto los huevos.<\/p>\n<p>-Pillado. &iquest;Qu&eacute; le dijo?<\/p>\n<p>-Que comes el co&ntilde;o c&oacute;mo nadie.<\/p>\n<p>-Le minti&oacute;. Lo como c&oacute;mo yo solo.<\/p>\n<p>-&iquest;Y follaste con la mayor parte de las mujeres casadas de la aldea?<\/p>\n<p>-Eso tambi&eacute;n es mentira.<\/p>\n<p>-&iquest;S&iacute;?<\/p>\n<p>-S&iacute;, no foll&eacute; ni a la mitad.<\/p>\n<p>-La tabernera te da el tabaco rubio, ha fiado. Siempre me pregunt&eacute; de donde quitabas el dinero para pagar el pufo si no trabajas. &iquest;Es una de ellas?<\/p>\n<p>-Me voy. No tengo porque contestar a esa clase de preguntas.<\/p>\n<p>Matilda se sent&oacute; en una silla que hab&iacute;a pegada a lado de la cocina de piedra, puso las manos sobre las rodillas, y me dijo.<\/p>\n<p>-&iquest;Te vas solo por eso?<\/p>\n<p>-Y porque se est&aacute; rifando una hostia y tu hijo tiene todas las papeletas para que le toque. &iexcl;A m&iacute; no me acojonas t&uacute; ni nadie!<\/p>\n<p>Pablo no abr&iacute;a la boca, pensaba que su madre lo enga&ntilde;ara. Ninguno de los dos pod&iacute;amos imaginar que ten&iacute;a unas ganas de fiesta perras, y que lo que hab&iacute;a dicho antes era puro teatro.<\/p>\n<p>-&iquest;B&aacute;jame la cremallera del vestido, Pablito?<\/p>\n<p>Pablo, le baj&oacute; la cremallera, Matilda, se levant&oacute;, se quit&oacute; la goma que sujetaba la coleta y se solt&oacute; el pelo. Le llegaba al culo. Quit&oacute; el vestido y qued&oacute; en pelotas. Levant&oacute; los brazos para desenredar bien el pelo y vi el vello de sus sobacos. Sus melones ovalados y el tremendo bosque de pelo negro alrededor de su co&ntilde;o, hasta sus piernas peludas me encantaron. &iexcl;Ten&iacute;a un polvazo bestial. Me dijo:<\/p>\n<p>-Ven, Quique.<\/p>\n<p>Me acerqu&eacute; a ella, me abri&oacute; la bragueta y cuando vio mi polla, morcillona, casi empalmada, dijo:<\/p>\n<p>-Ahora s&eacute; porque te follaste a media aldea. Con un cipote como este se corrieron ellas y se corri&oacute; la voz entre amigas, amigas que no tengo.<\/p>\n<p>Acab&oacute; de hablar y meti&oacute; mi polla en su boca. No sab&iacute;a mamar. Ni siquiera sab&iacute;a hacer una paja. La agarraba, la apretaba, chupaba y le soplaba c&oacute;mo otra que me encontrara, se deb&iacute;a pensar que as&iacute; hinchaba. Me di cuenta de que follara una sola vez y con buena, o con mala suerte, se hab&iacute;a quedado pre&ntilde;ada de Pablo. Supongo que en aquel momento pensar&iacute;a que buena, pero cuando se enter&oacute; de que estaba en estado&#8230; &iexcl;Pufffff! Hace casi cincuenta a&ntilde;os tener un hijo de soltera era poco menos que estar condenada al infierno, adem&aacute;s de llamarle a esa mujer de puta para arriba.<\/p>\n<p>Al dejar de mamar mi polla, la bes&eacute; con lengua. Puso cara de, &iquest;qu&eacute; haces, cerdo? Pero al momento ya met&iacute;a su lengua en mi boca y buscaba la m&iacute;a. Pablo hab&iacute;a sacado la polla y la estaba meneando. Me dijo:<\/p>\n<p>-Haz que se corra echando chorros, Quique.<\/p>\n<p>Matilda, que ya estaba caliente como una perra, dej&oacute; de meter su lengua en mi boca, y le dijo:<\/p>\n<p>-Yo solo echo chorros cuando meo, Pablito<\/p>\n<p>Le dije:<\/p>\n<p>-Hoy te vas a correr ech&aacute;ndolos.<\/p>\n<p>-Lo veo imposible.<\/p>\n<p>Bes&aacute;ndola, le met&iacute; dos dedos en el co&ntilde;o, le busqu&eacute; el punto G, y le hice el &quot;ven aqu&iacute;&quot;. Pablo, a lo suyo, a su obsesi&oacute;n, las tetas, las magre&oacute;, las chup&oacute; y le mordi&oacute; los pezones. Poco, despu&eacute;s, mis dedos chapoteaban en sus jugos. Apur&eacute; cada vez m&aacute;s. Cuanto m&aacute;s apuraba m&aacute;s su co&ntilde;o se encharcaba. Sus gemidos y sus ojos me avisaron de que se ven&iacute;a. Le dije a Pablo:<\/p>\n<p>-Abre la boca y ponla enfrente del co&ntilde;o de tu madre.<\/p>\n<p>Pablo, hizo lo que le dije. Mis dedos subieron y bajaban dentro de su co&ntilde;o haciendo un ruido c&oacute;mo el que hacen las olas al chocar con un acantilado. Su co&ntilde;o apret&oacute; mis dedos. Se los quite y acarici&eacute; su cl&iacute;toris de forma transversal y a toda pastilla. Matilda, chill&oacute;.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;Aaaaa!!<\/p>\n<p>Le tap&eacute; la boca con una mano para que no se enterasen los vecinos de que se estaba corriendo. De su co&ntilde;o sali&oacute; un chorro de flujo que puso perdido el pelo y la frente de Pablo, segu&iacute; frotando. El segundo chorro cay&oacute; en su boca, y el tercero en su cuello.<\/p>\n<p>Tuvo el orgasmo m&aacute;s intenso de su vida.<\/p>\n<p>Pablo hab&iacute;a bebido el jugo de la corrida de su madre, otra de sus fantas&iacute;as. Yo ten&iacute;a un empalme brutal. Al quitarle la mano de la boca a Matilda, respir&oacute; profundamente, abri&oacute; los ojos, y me dijo:<\/p>\n<p>-Si yo fuera tabernera, por follar contigo, no te daba tabaco, te daba la taberna.<\/p>\n<p>-Con que me des el co&ntilde;o me llega.<\/p>\n<p>-C&oacute;memelo. &iquest;A qu&eacute; esperas?<\/p>\n<p>Yo lo que quer&iacute;a en ese momento era follar, pero &eacute;l que algo quiere, algo le cuesta.<\/p>\n<p>-&iquest;Y si vamos para tu cama?<\/p>\n<p>-Vamos, pero ir desnudos.<\/p>\n<p>Nos desnudamos mientras ella iba para cama. La mir&eacute;. Por detr&aacute;s tambi&eacute;n estaba buena. El blanco de su piel la hac&iacute;a a&uacute;n m&aacute;s deseable de lo que ya era&#8230; Ten&iacute;a anchas la espalda y las caderas y un culo enorme.<\/p>\n<p>La casa donde viv&iacute;an Matilde y su hijo Pablo era de alquiler, de una sola planta y muy peque&ntilde;ita. Estaba hecha de piedras y de barro. Ten&iacute;a tres huecos, uno era el de la cocina, en la que hab&iacute;a una cocina de piedra (lareira) que ten&iacute;a dos tres pies encima. A un lado de la cocina hab&iacute;a un horno de piedra y al otro lado un fregadero. Dos sartenes colgaban de la pared de derecha. Arrimada a la otra pared ten&iacute;a un armario con fuentes y platos astillados, de esos que se compraban a mitad de precio. Debajo de la cocina guardaban la tartera y el pote En mitad de la cocina ten&iacute;a una mesa vieja para seis en la que hab&iacute;a cuatro sillas viejas, y en la pared del fondo una artesa donde guardaban el pan. Luego ten&iacute;a la habitaci&oacute;n donde dorm&iacute;a Pablo, que no s&eacute; c&oacute;mo era, y la de su madre que ten&iacute;a un armario con dos espejos en las puertas, una mesita de noche y una cama, viejas, echas de roble y con el jerg&oacute;n y la almohada rellenos de hojas del interior de espigas de ma&iacute;z. Matilda hab&iacute;a retirado la s&aacute;bana y la colcha y las echara al lado de la pared, que por cierto, c&oacute;mo todas, estaba sin revestir.<\/p>\n<p>Matilda estaba echada boca abajo. Al sentirnos llegar, nos dijo:<\/p>\n<p>-Lleg&aacute;is demasiado tarde, ya se me fueron las ganas.<\/p>\n<p>Pablo, me dijo:<\/p>\n<p>-V&aacute;monos, no debemos molestar.<\/p>\n<p>Lo mir&eacute;, y casi le meto un bocado.<\/p>\n<p>-Eres muuuu tonto, Pablo, muuuuu tonto.<\/p>\n<p>Matilda, corrabor&oacute; lo que le acababa de decir.<\/p>\n<p>-S&iacute;, hijo, en estas cosas eres muuuu tonto.<\/p>\n<p>Sub&iacute; a la cama y me arrodille detr&aacute;s de ella, acarici&eacute; sus nalgas, se las junt&eacute; y se las separ&eacute;, para acto seguido lamer desde su perin&eacute; a su ojete y de ah&iacute; sub&iacute; lamiendo por la columna hasta la nuca. Le bes&eacute; el cuello, gir&oacute; la cabeza, la levant&oacute; y la bes&eacute; en la boca. Baj&eacute; besando y lamiendo por d&oacute;nde hab&iacute;a subido. De vuelta al culo, volv&iacute; a Lamer del perin&eacute; al ojete. Lo levant&oacute; para que se lo comiese con comodidad. Abri&oacute; las piernas. El interior de sus muslos lo ten&iacute;a mojad. Se lo foll&eacute; docenas de veces y despu&eacute;s le di una palmada en &eacute;l.<\/p>\n<p>-&iexcl;Plaaas!<\/p>\n<p>C&oacute;mo si de un perro fiel se tratase, Pablo, que segu&iacute;a de pie al lado de la cama, ladr&oacute;:<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;No le pegues a mi madre que te meto un bocado!!<\/p>\n<p>Matilda, le dijo a su hijo:<\/p>\n<p>-Calla, hijo, calla y magrea mis tetas.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Te gusta que te pegue?!<\/p>\n<p>Le di con m&aacute;s fuerza otro azote con la palma de la mano en la otra nalga.<\/p>\n<p>-&iexcl;Aaaaay! Me encanta, hijo, me encanta.<\/p>\n<p>Pablo subi&oacute; a la cama, meti&oacute; las manos debajo del cuerpo de su madre y le amas&oacute; las tetas. Yo ya no par&eacute; de follarle el culo, de acariciar, de juntar y de separar sus nalgas y de follar su ojete con mi lengua. El culo se le abr&iacute;a y se le cerraba. Era demasiado grande la tentaci&oacute;n. Frot&eacute; la cabeza de mi polla mojada contra su ojete, lo detuve en la entrada. Al latir era c&oacute;mo si besara la punta. Empuj&eacute; un poquito y entr&oacute; la mitad de la cabeza. Pablo, me dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;Le vas a hacer da&ntilde;o, bruto!!<\/p>\n<p>Matilde ya estaba empezando a estar hasta el co&ntilde;o de su hijo.<\/p>\n<p>-&iexcl;Calla, Pablo! Mete, Quique.<\/p>\n<p>Empuj&eacute; y met&iacute; la cabeza. Matilda, mordiendo la almohada, bajo una mano al co&ntilde;o y comenz&oacute; a acariciarlo. Sus gemidos hac&iacute;an que la polla de Pablo, dura c&oacute;mo una piedra, mirase al techo, y luego bajase mirando al frente. Yo la ve&iacute;a y tambi&eacute;n sent&iacute;a que Matilda se iba a correr. Le dije a mi amigo:<\/p>\n<p>-M&eacute;tele la polla a tu madre en la boca, Pablo.<\/p>\n<p>Me mir&oacute; c&oacute;mo a un bicho raro.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Est&aacute;s loco?!<\/p>\n<p>Matilda sintiendo mi polla entrar y salir de su culo le dijo:<\/p>\n<p>-Mete, hijo, mete.<\/p>\n<p>-Te llenar&iacute;a la boca de leche, mam&aacute;.<\/p>\n<p>Matilde ya estaba c&oacute;mo se hab&iacute;a de ir.<\/p>\n<p>-&iexcl;Mete, co&ntilde;o! &iexcl;&iexcl;Ay, ay, ay, ay que me corro!!<\/p>\n<p>Pablo, le levant&oacute; la cabeza a su madre con una mano y le meti&oacute; la polla en la boca. Fue sentir el contacto del glande con la lengua y correrse en la boca de su madre. Sent&iacute; c&oacute;mo se aceleraban las contracciones del ojete sobre mi polla, y despu&eacute;s c&oacute;mo se espaciaban. Matilda estaba tragando la leche de su hijo y corri&eacute;ndose c&oacute;mo una bendita. No pude aguantar. Le llen&eacute; el culo de leche.<\/p>\n<p>Acabara de correrse Pablo en su boca, me acabara de correr yo en su culo y a&uacute;n segu&iacute;a ella corri&eacute;ndose y gimiendo. Tuvo una corrida larga, larga, larga, tan larga que la dej&oacute; exhausta. Casi sin respiraci&oacute;n.<\/p>\n<p>Al ver c&oacute;mo estaba su madre, me dijo Pablo:<\/p>\n<p>-Creo que ya tuvo bastante. Debe tener el culo el co&ntilde;o rotos.<\/p>\n<p>-Me da a m&iacute; que no, dale un par de minutos y est&aacute; de nuevo c&oacute;mo una rosa.<\/p>\n<p>-No creo<\/p>\n<p>Matilda, se dio la vuelta, y con la voz entrecortada, le dijo a su hijo:<\/p>\n<p>-Pues deb&iacute;as de cr&eacute;elo, Pablito.<\/p>\n<p>A Pablo, al volver a ver las tetas de su madre se le volvi&oacute; a empinar. Yo me ech&eacute; boca abajo entre las piernas de Matilda y le abr&iacute; el co&ntilde;o con dos dedos. Estaba tan lleno de mocos blanquecinos. Solo le ve&iacute;a la vagina cuando se abria, al cerrarse la volv&iacute;an a tapar los mocos, Le di una lametada y se los limpi&eacute;.<\/p>\n<p>-&iexcl;Oooooh!<\/p>\n<p>Matilda ya estaba de vuelta.<\/p>\n<p>-Juega con mis tetas, Pablito.<\/p>\n<p>A Pablo le tocara de nuevo la loter&iacute;a. Jug&oacute; con sus tetas, lamiendo chupado, magreado&#8230; Yo jugu&eacute; con su co&ntilde;o. Toque su cl&iacute;toris con un dedo sin acariciarlo. Le acaricie con otro los labios vaginales, y despu&eacute;s ech&eacute; mis manos a su cintura y le empec&eacute; a comer el co&ntilde;o. Pasando mi lengua por los labios mayores y menores, enterr&aacute;ndola dentro de su vagina, follando su ojete que sab&iacute;a a mi semen y lamiendo su enorme cl&iacute;toris, y al final, al tener el glande empalmado fuera del capuch&oacute;n, chup&aacute;ndoselo. Los gemidos de Matilda eran deliciosamente sensuales. La mujer, con sus manos acariciando el cabello de su hijo y el m&iacute;o, nos daban las gracias por el placer que le est&aacute;bamos dando. Mas aquella dulce agon&iacute;a, que Matilda quisiera que durase horas, se acab&oacute; en minutos&#8230;<\/p>\n<p>-Sigue, Quique, sigue, sigue, sigue, no pares. &iexcl;&iexcl;&iexcl;!Me coooorro!!!<\/p>\n<p>Se corri&oacute; haciendo un arco con su cuerpo y entre temblores y sacudidas. Pablo ten&iacute;a la lecci&oacute;n bien aprendida. Le tap&oacute; la boca con la mano, pues su madre al correrse perd&iacute;a el control y chillaba como una loca de esas que hay que atar. No ech&oacute; mucho jugo. Eso lo bac&iacute;a al estimularse el punto G, Pero el placer de la corrida fue brutal.<\/p>\n<p>Al acabar de correrse me levante de la cama. Matilda, me pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;A d&oacute;nde vas as&iacute; de empalmado?<\/p>\n<p>-A buscar un cond&oacute;n de los que tengo en el bolsillo de mi pantal&oacute;n. No hay que jugar con fuego.<\/p>\n<p>A Matilda se le ilumin&oacute; la cara.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ah&iacute; le has dado!<\/p>\n<p>Volv&iacute; con el cond&oacute;n puesto en la polla. Pablo estaba sentado encima de su madre con la polla entre sus tetas y ella lo cog&iacute;a por la cintura. Me met&iacute; en la cama, la agarr&eacute; yo a ella por la cintura, la levant&eacute; y se la clav&eacute; hasta las trancas. Por raro que parezca, entrara apretada, a pesar de haber parido y de estar muy lubricada, y es que llevaba tanto tiempo sin ser penetrada que el co&ntilde;o se cerrara, pero se cerrara en falso, ya que a los cinco minutos de meter y sacar, ya entraba y sobraba espacio, bueno, sobraba hasta que la foll&eacute; a toda mecha y su co&ntilde;o se cerr&oacute; sobre mi polla. Tanto Pablo c&oacute;mo yo vimos c&oacute;mo de repente se le cerraron los ojos, y luego c&oacute;mo se abrieron para no ver nada, pues solo le pudimos ver el blanco del ojo, la pupila hab&iacute;a desaparecido. Matilda agarr&oacute; con una mano la almohada y la mordi&oacute;, luego gimiendo, cogi&oacute; las dos tetas y las apret&oacute; c&oacute;mo si las quisiera orde&ntilde;ar. La polla de Pablo qued&oacute; aprisionada entre ellas. Se corri&oacute; c&oacute;mo un gorrioncillo, y yo me corr&iacute; c&oacute;mo un le&oacute;n dentro del co&ntilde;o de Matilda, bueno, dentro del cond&oacute;n, que si me corriera dentro de ella&#8230; A los nueve meses podr&iacute;a aparecer por all&iacute; un Quiqui&ntilde;o.<\/p>\n<p>Esa fue la primera vez que foll&eacute; con Matilda, Matilda la costurera, que de eso viv&iacute;a, de coser, pero follar&iacute;a unas cuantas veces m&aacute;s con ella, ya que a Matida le quedara la boca dulce.<\/p>\n<p>Quique.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 13<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Pablo era hijo de soltera, moreno, de ojos negros, pelo rizado, delgado, alto, guapo, muy infantil para la edad que ten&iacute;a en lo que al sexo se refiere y un buen amigo. Lo peor, &quot;o lo mejor&quot;, que encontr&eacute; en &eacute;l era la obsesi&oacute;n que ten&iacute;a por las tetas de su madre. No paraba de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":9687,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":{"0":"post-20774","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-bisexuales"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20774","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9687"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20774"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20774\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20774"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20774"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20774"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}