{"id":20794,"date":"2019-05-17T22:00:00","date_gmt":"2019-05-17T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-05-17T22:00:00","modified_gmt":"2019-05-17T22:00:00","slug":"20794-el-macarra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/20794-el-macarra\/","title":{"rendered":"El macarra"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"20794\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Todav&iacute;a no me termino de creer que est&eacute; escribiendo esto en este momento. La persona que hace un a&ntilde;o me causaba repulsi&oacute;n y a la que estaba a punto de denunciar es ahora mi pareja y el mes que viene nos vamos a vivir juntos, y no puedo ser m&aacute;s feliz.<\/p>\n<p>Por entonces yo compart&iacute;a piso con otras dos amigas en un piso de esos grandes y antiguos que hay en el centro. Mi amiga de toda la vida Mar&iacute;a Luisa con la que me vine desde mi ciudad a la capital a estudiar en la universidad, yo, y otra chica (Natalia) que encontramos poniendo un anuncio en internet. Y yo por cierto que me llamo El&iacute;sabeth y tengo 22 a&ntilde;os.<\/p>\n<p>Mar&iacute;a Luisa y yo ya ten&iacute;amos de siempre complicidad y buen rollo, no solo compart&iacute;amos piso y nos ayud&aacute;bamos en todo sino que tambi&eacute;n sal&iacute;amos juntas de fiesta, a lo que Natalia tambi&eacute;n se un&iacute;a casi siempre. El jueves por la noche que empez&oacute; toda esta historia, hab&iacute;amos quedado en pedir unas pizzas y bebernos unas cuantas cervezas y luego salir por la zona cercana al piso (era cerca de la universidad por lo que hab&iacute;a mucha gente joven y muchos bares) o si no nos apetec&iacute;a, pues quedarnos y ver una peli juntas.<\/p>\n<p>Como siempre, fui yo quien hizo el pedido, ya que ten&iacute;a la aplicaci&oacute;n instalada en el m&oacute;vil y con los datos metidos, as&iacute; que ped&iacute; lo de siempre, deseando que llegara pronto porque me mor&iacute;a de hambre (entre las clases, salir a correr y hacer las labores de la casa, ten&iacute;a un agujero en el est&oacute;mago). No fue as&iacute; y tard&oacute; bastante, as&iacute; que ya de partida iba enfadada. Cuando llamaron al timbre y abr&iacute; la puerta seguramente el repartidor not&oacute; mi enfado, sin embargo su expresi&oacute;n no era de preocupaci&oacute;n ni parec&iacute;a que fuera a pedir disculpas, sino que ten&iacute;a una sonrisilla y una cara de chulito que me enfadaban a&uacute;n m&aacute;s. Pas&eacute; de decir nada porque &eacute;l pondr&iacute;a cualquier excusa y no servir&iacute;a para nada, as&iacute; que simplemente cog&iacute; las dos cajas de pizza y se las llev&eacute; a mis chicas.<\/p>\n<p>Al final nos quedamos en casa, la peli genial, las pizzas muy buenas, y las risas tras las cervezas tambi&eacute;n muy buenas. Todo perfecto de no ser porque al d&iacute;a siguiente (viernes por la tarde) me lleg&oacute; Whatsapp de un n&uacute;mero desconocido, y al leerlo v&iacute; que era del repartidor de pizza, que como le hab&iacute;a parecido muy guapa, se hab&iacute;a tomado la libertad de mirar mi n&uacute;mero de tel&eacute;fono en los datos del pedido, ya que los repartidores tienen que saber el n&uacute;mero por si hay alg&uacute;n problema en la entrega; e invitarme a salir ese viernes por la noche.<\/p>\n<p>Pas&eacute; por varias fases, al principio indignaci&oacute;n: siempre da preocupaci&oacute;n cuando llegan mensajes o llamadas de alguien desconocido, y m&aacute;s cuando eres chica, y este gilipollas, solo por ver si tiene su d&iacute;a de suerte, me hace sentirme acosada y vigilada. Al fin y al cabo ese t&iacute;o sabe mi nombre, mi n&uacute;mero de tel&eacute;fono y sabe d&oacute;nde vivo&hellip; una sensaci&oacute;n muy desagradable, sensaci&oacute;n que &eacute;l podr&iacute;a haberme evitado. Y despu&eacute;s en vez de indignaci&oacute;n sent&iacute; l&aacute;stima por &eacute;l: era m&aacute;s joven que yo, supongo que unos 20 a&ntilde;os (y a m&iacute; me gustan mayores), delgado y con pinta de debilucho, de cara m&aacute;s bien normalito, y para rematar, era repartidor de pizza, seguramente con un sueldo bastante malo&hellip; a d&oacute;nde esperaba llevarme, al McDonald&rsquo;s?<\/p>\n<p>Le contest&eacute; enfadada (quiz&aacute; hubiera sido mejor haberle ignorado) recrimin&aacute;ndole lo que hab&iacute;a hecho, dici&eacute;ndole que nunca saldr&iacute;a con &eacute;l, y que borrara mi n&uacute;mero de su agenda y no volviera a escribir, y que le iba a denunciar en su empresa. Luego pens&eacute; en cont&aacute;rselo a mi familia y amigos, y a poner en mis redes sociales lo que hab&iacute;a pasado incluido el n&uacute;mero de &eacute;l y su foto. Pero me dio verg&uuml;enza, prefer&iacute; que no se supiera y no pasar mal rato. Y tampoco era como para que a &eacute;l le despidieran de su trabajo.<\/p>\n<p>Sin embargo, continuando con esa actitud chulesca, a los pocos d&iacute;as Nacho (que as&iacute; se llamaba) me volvi&oacute; a escribir, aparentemente convencido de que yo era afortunada de recibir esa invitaci&oacute;n de &eacute;l, que le diera una oportunidad, que con la ropa de repartidor perd&iacute;a pero arreglado estaba muy bueno, etc&hellip; Ah&iacute; ya directamente pas&eacute; a ignorar sus mensajes, aunque &eacute;l pod&iacute;a ver que yo los hab&iacute;a le&iacute;do. Luego, no s&eacute; c&oacute;mo, encontr&oacute; uno de mis perfiles en redes sociales y no paraba de dar likes y hacer comentarios en mis fotos, sobre todo en las que destacaban m&aacute;s (tipo fotos en bikini o arreglada para salir de fiesta) Yo segu&iacute;a asqueada, indignada y sinti&eacute;ndome acosada.<\/p>\n<p>El problema fue a la siguiente noche de cena en casa con mis chicas. Por supuesto ellas quer&iacute;an pedir en el mismo sitio: las pizzas estaban s&uacute;per buenas y era barato y llegaba r&aacute;pido al estar cerca&hellip; era nuestro sitio favorito para pedir a casa. Pero bueno, muy mala suerte tendr&iacute;a que ser para que viniera el mismo repartidor, y adem&aacute;s con no abrir yo la puerta, arreglado.<\/p>\n<p>Esta vez no era cena y peli sino que despu&eacute;s &iacute;bamos a salir de copas. Mientras esper&aacute;bamos, Natalia se duchaba y Mar&iacute;a Luisa baj&oacute; a tirar la basura. Al rato son&oacute; el timbre, como de costumbre Mar&iacute;a Luisa se habr&iacute;a olvidado de coger las llaves al bajar al cuarto de basuras. Al abrir la puerta me qued&eacute; helada. El repartidor del otro d&iacute;a, con sonrisa triunfal delante de m&iacute;. Mi amiga llegaba justo detr&aacute;s. Para m&aacute;s escarnio, pensando que ser&iacute;a ella quien estar&iacute;a al otro lado de la puerta, abr&iacute; tal cual estaba: con unos pelos horribles, una camiseta vieja que uso mucho para estar por casa (y sin sujetador, lo cual seguramente se notaba), braguitas y calcetines. Supongo que la puerta del portal estaba abierta o que justo alguien entraba cuando llegaba el repartidor y por eso no hab&iacute;a llamado al telefonillo. Intent&eacute; aparentar pasividad pero notaba el calor del rubor en mis mejillas, y con la piel tan blanca que tengo se me nota mucho cuando me pongo colorada. Cog&iacute; las cajas, dej&eacute; entrar a Mar&iacute;a Luisa y cerr&eacute;. Ten&iacute;a ganas de morirme en ese momento.<\/p>\n<p>La noche transcurri&oacute; con normalidad, pero al d&iacute;a siguiente por supuesto Nacho me escribi&oacute; vacil&aacute;ndome sobre lo que hab&iacute;a pasado, ahondando en mi verg&uuml;enza. Yo a diferencia de la primera vez, ya no pod&iacute;a hacerme la digna ni la enfadada, digamos que ahora era &eacute;l el que estaba por encima de m&iacute;.<\/p>\n<p>Pasaron unos d&iacute;as y yo segu&iacute;a con mi vida normal, y respecto a Nacho pues segu&iacute;a llegando de vez en cuando alg&uacute;n mensaje, o yo miraba sus fotos de perfil y sus stories, supongo que para intentar sacar alguna informaci&oacute;n. Era el t&iacute;pico macarra de barrio, t&iacute;pico rollo canallita. Cambiaba su foto de Whatsapp cada dos o tres d&iacute;as, a cada cual m&aacute;s chulesca, siempre ense&ntilde;ando su coche (que no me explico de donde sacaba el dinero para comprarlo y para tenerlo tan tuneado), o al lado de alguna chica de su edad, siempre bastante guapas, algunas eran aut&eacute;nticas preciosidades. Seguro que no estaban liadas con &eacute;l, sino que &eacute;l les ped&iacute;a sacarse un selfie con ellas para aparentar que liga con t&iacute;as buenas. O al menos eso quer&iacute;a yo pensar, porque lo que me faltaba ya es que ese chico que me ca&iacute;a tan mal, encima fuera un triunfador en la vida.<\/p>\n<p>Sin embargo un d&iacute;a de esos s&iacute; que se le ve&iacute;a bes&aacute;ndose con una de las chicas, y no muchos d&iacute;as despu&eacute;s, con otra&hellip; eso no ten&iacute;a que significar nada necesariamente, aunque s&iacute; que me irritaba un poco. Los mensajitos segu&iacute;an, me dec&iacute;a directamente que si me quer&iacute;a pasar por su casa a pasarlo bien, porque &quot;total, ya te he visto en bragas&quot;. Le bloque&eacute; en Whatsapp pero me segu&iacute;a escribiendo en otras redes sociales. Al final a veces yo le contestaba tom&aacute;ndome sus comentarios a broma, y creo que eso era m&aacute;s efectivo que ignorarle.<\/p>\n<p>Esta situaci&oacute;n de sentirme humillada e inferior a Nacho pronto empez&oacute; a tener un efecto en m&iacute;, empec&eacute; a darme cuenta de que algo estaba cambiando en m&iacute; respecto a &eacute;l. En el fondo, el hecho de que se hubiera animado y arriesgado a contactar conmigo de esa manera indicaba que es un t&iacute;o lanzado, seguro de s&iacute; mismo, que tiene lo que tiene que tener y lo saca cuando hace falta. De hecho en mi vida sentimental ya estaba un poco harta de chicos demasiado precavidos, que no se lanzan si no es cuando saben seguro que van a recibir un &quot;s&iacute;&quot; por respuesta, y tambi&eacute;n de esos s&uacute;per educados y respetuosos que te hacen sentir como que est&aacute;s por encima de ellos, lo cual les quita bastante inter&eacute;s. Por no hablar de los &quot;feministas&quot; de palo que hay ahora.<\/p>\n<p>En vistas a que no se cansaba de atosigarme, y para que me dejara por fin en paz, empec&eacute; a considerar la posibilidad de aceptar su invitaci&oacute;n a una cita. O siendo sincera conmigo misma, tambi&eacute;n es que en realidad el chico, ahora que sab&iacute;a m&aacute;s cosas de &eacute;l, me estaba empezando a provocar bastante curiosidad, y esas chicas que se ve&iacute;an en sus fotos no pod&iacute;a negar que me estaban empezando a hacer sentir celos&#8230; adem&aacute;s, el rollo &quot;prohibido&quot; de todo esto me daba morbo y la idea de una cita con alguien as&iacute; me parec&iacute;a emocionante.<\/p>\n<p>Descart&eacute; y reconsider&eacute; esa opci&oacute;n, y la volv&iacute; a descartar y otra vez a reconsiderar, as&iacute; varias veces hasta que al final me lanc&eacute;. Podr&iacute;amos tener una cita, y si me lo pasaba bien, estupendo, y si no, siempre podr&iacute;a rechazarle y as&iacute; ser yo la que le deja a &eacute;l, lo cual me subir&iacute;a bastante la moral. Cuando se lo dije por mensaje no pareci&oacute; demasiado entusiasmado pero s&iacute; que acept&oacute;.<\/p>\n<p>Quedamos un d&iacute;a de entresemana, para una cita normal sin pretensiones, unas ca&ntilde;as y tapas y ya est&aacute;. En casa, arregl&aacute;ndome para salir, me sent&iacute;a nerviosa e inquieta, con una mezcla a partes iguales de excitaci&oacute;n y de inseguridad. Esa actitud altiva y chulesca de Nacho me hac&iacute;a sentirme como si no fuera lo suficientemente atractiva.<\/p>\n<p>Ya en el sitio, yo llegu&eacute; con diez minutos de antelaci&oacute;n y &eacute;l, como siempre, tarde. Nos dimos dos besos y yo estaba tan nerviosa que seguro que se me notaba, me temblaban las manos y probablemente tambi&eacute;n la voz. Ah&iacute; ya not&eacute; una particularidad de &eacute;l: que es muy &ldquo;toc&oacute;n&rdquo;, pon&iacute;a su mano sobre mi cuerpo, no en partes comprometidas, pero por ejemplo al darnos dos besos pon&iacute;a sus manos en mi cintura, o al caminar me dejaba pasar delante y me guiaba con la mano en la parte baja de la espalda, o al charlar me tocaba las manos, lo cual es curioso al no tener confianza entre nosotros, y era una cosa m&aacute;s de &eacute;l que me incomodaba. Nos sentamos en una mesa con unas jarras de cerveza y unas raciones de cosas s&uacute;per ricas.<\/p>\n<p>Entre las ca&ntilde;as y que la verdad es que era bastante buen conversador, me lo pas&eacute; bien y me re&iacute; bastante. No puedo negar que era interesante y seductor. Lo &uacute;nico malo es que al salir y pagar dijo que se hab&iacute;a dejado la cartera en casa y tuve que pagar yo. Al salir dije que se me hac&iacute;a tarde (no era verdad) y que me iba al metro y a casa, &eacute;l dijo que se iba a casa andando porque le pillaba cerca, as&iacute; que nos dimos otros dos besos de despedida, que fue cuando &eacute;l aprovech&oacute; para en lugar de besar mis mejillas, plantarme un beso en la boca. Y qu&eacute; beso&#8230; intenso y pasional, con algo de lengua pero no mucho. Sonriendo como una tonta le dije adi&oacute;s y me met&iacute; al metro.<\/p>\n<p>Los d&iacute;as siguientes yo estaba como una adolescente, pensando en esa cita, y deseando que hubiera una segunda, aunque no sab&iacute;a si &eacute;l tambi&eacute;n quer&iacute;a una segunda cita. Afortunadamente as&iacute; era, y quer&iacute;a quedar ya directamente en mi piso. No s&eacute; porqu&eacute; en el suyo no se pod&iacute;a, no me lo quer&iacute;a aclarar. Y en el m&iacute;o la cosa estaba dif&iacute;cil, siempre hab&iacute;a alguien en casa. As&iacute; que pens&eacute; en no ir un d&iacute;a a clase y quedar con Nacho cuando mis dos compa&ntilde;eras estuvieran en la uni.<\/p>\n<p>Por fin lleg&oacute; el d&iacute;a, era por la ma&ntilde;ana, no muy rom&aacute;ntico pero no hab&iacute;a otra forma. Me arregl&eacute; concienzudamente, me depil&eacute; absolutamente todo, para la ropa no sab&iacute;a que ponerme porque al ser entresemana por la ma&ntilde;ana no pod&iacute;a ir muy formal, pero tampoco iba a ir en ch&aacute;ndal. Al final me puse un vestido ligero veraniego, estampado, de colores claros. Le vi llegar por la ventana y llevaba unos vaqueros normales y camiseta. Mientras esperaba a que subiera en el ascensor, de nerviosa que estaba, notaba claramente el coraz&oacute;n aporreando mi pecho.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a preparado dos copas de vino para relajarnos y romper el hielo, pero en cuanto entr&oacute;, cerr&oacute; la puerta y empez&oacute; a besarme. Ya directamente con lengua, lascivamente, con sus manos en mi culo, sin pedir permiso en nada. Yo aunque no me lo esperaba respond&iacute; a su beso y mi lengua tambi&eacute;n se intern&oacute; en su boca, y pocas cosas me ponen m&aacute;s cachonda que un beso h&uacute;medo y nuestras lenguas desliz&aacute;ndose una sobre la otra.<\/p>\n<p>Ah&iacute; nos relajamos un poco, nos recostamos en el sof&aacute; del sal&oacute;n y nos dedicamos a disfrutar de esos besos y magreos, un poco m&aacute;s tranquilos, aunque la excitaci&oacute;n segu&iacute;a subiendo. Yo le magreaba el paquete por encima de los vaqueros y tambi&eacute;n el culo. Para mi sorpresa, se la sac&oacute; bastante m&aacute;s pronto de lo que yo esperaba, y dirigi&oacute; mi mano para que se la manoseara mientras segu&iacute;amos d&aacute;ndonos lengua. Se notaba semierecta y aun as&iacute; ya ten&iacute;a un buen tama&ntilde;o. Me separ&eacute; de &eacute;l para poder mirar su tranca y efectivamente andaba bastante bien dotado&hellip; a ver c&oacute;mo ser&iacute;a cuando eso se pusiera duro del todo&hellip;<\/p>\n<p>Mientras yo estaba a mis pensamientos &eacute;l no quer&iacute;a perder el tiempo y me puso la mano en la cabeza como dirigi&eacute;ndomela hacia abajo, invit&aacute;ndome &ldquo;sutilmente&rdquo; a que se la chupara. Yo a esas alturas ten&iacute;a ya bastantes ganas de hacer eso. Me recost&eacute; en el sof&aacute; para estar m&aacute;s c&oacute;moda y una vez la tuve enfrente le di un par de lametones, disfrutando de su suavidad. No le ol&iacute;a demasiado bien, pero con lo cachonda que estaba ya, poco me importaba. Me met&iacute; la parte superior en la boca y empec&eacute; el movimiento arriba y abajo, con suavidad pero a buen ritmo. A cada vez que entraba mi excitaci&oacute;n aumentaba y aumentaba. La ten&iacute;a ya creo que totalmente dura, y efectivamente era un poll&oacute;n, larga y bastante ancha, de hecho me dol&iacute;an un poco las comisuras de los labios de tanto que ten&iacute;a que abrir la boca. &Eacute;l me empujaba hacia abajo la cabeza pero creo que solo era para ver hasta d&oacute;nde pod&iacute;a llegar, despu&eacute;s dej&oacute; de hacerlo. Digamos que me llegaba hasta el fondo de la garganta y sobraba un buen trozo porque aun as&iacute; daba para que mi mano agarrara la base de su tranca. Esa posici&oacute;n me permit&iacute;a meterme la otra mano por debajo del vestido, y dentro de las bragas para estimular mi cl&iacute;toris, cosa que me encanta hacer cuando mamo una polla. Me iba guiando con sus manos en mi cabeza, aumentando el ritmo. Yo por mi parte mi auto estimulaci&oacute;n estaba surtiendo su efecto y probablemente llegar&iacute;a al orgasmo solo toc&aacute;ndome, de tanto que me pon&iacute;a esta situaci&oacute;n. Sin embargo, antes de que eso llegara, y sin avisar, Nacho empez&oacute; a soltar chorretones de semen dentro de mi boca, al tiempo que gem&iacute;a entrecortadamente. Yo para no manchar nada retuve su leche dentro de mi boca, mientras segu&iacute;a suavemente movi&eacute;ndome arriba y abajo, hasta que not&eacute; que ya no sal&iacute;a m&aacute;s y que &eacute;l se relajaba.<\/p>\n<p>Ah&iacute; me levant&eacute; y me apresur&eacute; hacia el cuarto de ba&ntilde;o. Nacho, al ver lo que yo iba a hacer, intent&oacute; hacerme cambiar de opini&oacute;n diciendo &ldquo;No te lo tragas?&rdquo; Yo dije que no con la cabeza y segu&iacute; hacia el ba&ntilde;o, y le o&iacute; decir &ldquo;T&uacute; te lo pierdes&rdquo;. En el ba&ntilde;o lo escup&iacute;, viendo la gran cantidad de semen que hab&iacute;a echado en mi boca. Estaba algo enfadada porque hubiera eyaculado en mi boca pero prefer&iacute; call&aacute;rmelo para no cortar el rollo ya que quer&iacute;a que me follara y as&iacute; poder correrme yo tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>Sin embargo al volver al sal&oacute;n vi que ya se hab&iacute;a vestido de nuevo, y me dijo que ten&iacute;a que irse ya, que ten&iacute;a prisa, pero que gracias por la mamada. Yo at&oacute;nita. Dijo algo as&iacute; como &ldquo;Bueno, t&uacute; tambi&eacute;n te has corrido, verdad?&rdquo; y yo por no quedar como una est&uacute;pida le dije que s&iacute;, y que me lo hab&iacute;a pasado bien. Pronto sali&oacute; por la puerta diciendo que a ver si repet&iacute;amos pronto.<\/p>\n<p>Me sent&eacute; en el sal&oacute;n, ya sola, pensando en lo que hab&iacute;a pasado. Estaba enfadada, pero tambi&eacute;n a&uacute;n excitada, por el sexo que hab&iacute;amos tenido pero tambi&eacute;n por esa sensaci&oacute;n que tengo siempre con Nacho, ese rollo que tiene tan dominante, me hab&iacute;a dejado con la sensaci&oacute;n de que &eacute;l me hac&iacute;a un favor por permitirle hacerle una mamada y correrse en mi boca y dejarme a m&iacute; a medias. As&iacute; que me recost&eacute; de nuevo en el sof&aacute;, de lado, y mi mano volvi&oacute; a donde estaba antes. Segu&iacute;a bien mojada ah&iacute; abajo as&iacute; que no fue dif&iacute;cil estimularme, alternando entre jugar con el cl&iacute;toris con las yemas de los dedos y deslizar los dedos longitudinalmente arriba y debajo de mi rajita. El olor a sexo que hab&iacute;a en toda la estancia ayudaba a mi excitaci&oacute;n. Me imagin&eacute; (o autoenga&ntilde;&eacute;) que Nacho no me hab&iacute;a dejado a medias sino que segu&iacute;a ah&iacute;, que se hab&iacute;a puesto encima de m&iacute; y me taladraba con su poll&oacute;n. No tard&eacute; ni dos minutos en correrme a lo bestia, solo con &eacute;l en mi imaginaci&oacute;n y con mis dedos. Me qued&eacute; as&iacute; un rato mientras el placer se iba desvaneciendo y ya por fin me levant&eacute; no fuera que llegaran mis compa&ntilde;eras, abr&iacute; las ventanas para ventilar y me di una ducha.<\/p>\n<p>Desde luego no pod&iacute;a esperar a volver a quedar con &eacute;l. Y en esa nueva cita no se me iba a escapar, no se iba a ir de casa sin follarme como es debido. Lo contar&eacute; m&aacute;s adelante y tambi&eacute;n c&oacute;mo acabamos viviendo juntos y todo lo que vino despu&eacute;s.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Todav&iacute;a no me termino de creer que est&eacute; escribiendo esto en este momento. La persona que hace un a&ntilde;o me causaba repulsi&oacute;n y a la que estaba a punto de denunciar es ahora mi pareja y el mes que viene nos vamos a vivir juntos, y no puedo ser m&aacute;s feliz. Por entonces yo compart&iacute;a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":13190,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":{"0":"post-20794","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-hetero"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20794","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13190"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20794"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20794\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20794"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20794"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20794"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}