{"id":20829,"date":"2019-05-22T22:00:00","date_gmt":"2019-05-22T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-05-22T22:00:00","modified_gmt":"2019-05-22T22:00:00","slug":"20823-un-viaje-en-el-metrobus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/20823-un-viaje-en-el-metrobus\/","title":{"rendered":"Un viaje en el metrobus"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"20829\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Primero que nada, me quiero presentar, me llamo Alberto. Vivo en la CDMX y quer&iacute;a contarles algunas de las historias que he vivido a lo largo de estos a&ntilde;os, esperando que encuentren mis experiencias tan excitantes como lo fueron para m&iacute; cuando las viv&iacute;.<\/p>\n<p>En este primer relato les quiero contar de una de mis primeras experiencias cuando era m&aacute;s joven, hace unos 10 a&ntilde;os, m&aacute;s o menos. En aquel entonces tendr&iacute;a apenas unos 20 y pocos a&ntilde;os, no m&aacute;s de 23. Yo trabajaba de oficinista al sur de la ciudad, y me sucedi&oacute; en un d&iacute;a como cualquier otro, sin que lo pensara o me lo propusiera.<\/p>\n<p>Me levante temprano, fui a oficinas y al final del d&iacute;a, como cientos de personas, me dirig&iacute; al transporte p&uacute;blico pensando solo en regresar a casa a descansar. Con lo que no contaba es que ese d&iacute;a el transporte estar&iacute;a m&aacute;s atascado que de costumbre. Tan solo al entrar a la estaci&oacute;n y ver el mar de gente que estaba abarrotando los andenes, me di cuenta que ser&iacute;a un viaje muy pesado.<\/p>\n<p>As&iacute; pues, como el resto, entre empujones y empujones, logre acercarme hasta la entrada del pr&oacute;ximo autob&uacute;s, conocido en nuestra ciudad como metrob&uacute;s. Como muchos otros, cuando se abri&oacute; la puerta para abordar, me met&iacute; m&aacute;s a la fuerza que con educaci&oacute;n y ya me sent&iacute;a bastante mal humorado, por lo que no me di cuenta al principio de que tan apretados est&aacute;bamos unos contra otros en la secci&oacute;n de hombres.<\/p>\n<p>Y tampoco me di cuenta de que uno de ellos estaba pegado a m&iacute;, con su bulto del pantal&oacute;n pegado a mi cadera por el lado derecho. Fue hasta que el metrobus cerr&oacute; sus puertas y comenz&oacute; a avanzar que me di cuenta del bulto que pod&iacute;a sentirse a trav&eacute;s de la tela del pantal&oacute;n. Cre&iacute; que era accidental, ingenuo de m&iacute;, y como no sab&iacute;a como reaccionar, me congele por completo, pensando que en cuanto se moviera la gente y hubiera m&aacute;s espacio se quitar&iacute;a de mi lado.<\/p>\n<p>No fue as&iacute;. Llegamos a la siguiente estaci&oacute;n, y luego a otra y el hombre a mi lado segu&iacute;a con su bulto pegado a mi. Sin saber como reaccionar, y r&iacute;gido como piedra, fue hasta como la tercera o cuarta estaci&oacute;n que por fin hubo la oportunidad de movernos. Otro pasajero de mi otro lado nos pidi&oacute; permiso para poder bajar y al hacerlo supuse que por fin se alejar&iacute;a de m&iacute; el se&ntilde;or cuyo bulto sent&iacute;a a mi lado.<\/p>\n<p>En cierta forma tuve raz&oacute;n. Se movi&oacute; para que el otro pasajero pudiera acercarse a la salida del metrobus, pero no fue para alejarse, sino para acomodarse atr&aacute;s de m&iacute;. Sin saberlo, el quedarme quieto lo hab&iacute;a interpretado como una invitaci&oacute;n para seguir toc&aacute;ndome, y ahora se estaba atreviendo a dar el siguiente paso, y ahora su bulto estaba justamente atr&aacute;s de m&iacute;, en medio de mis caderas.<\/p>\n<p>Yo ya sab&iacute;a que era gay, y no era mi primera vez, pero aun no conoc&iacute;a lo suficiente del mundo del cruising para saber c&oacute;mo reaccionar, los c&oacute;digos y el sutil mundo del ligue, aun ahora me siento torpe, por lo que de nueva cuenta estaba congelado. Excitado, pero petrificado. &iquest;Y si un polic&iacute;a nos atrapaba en pleno acto? &iquest;Y si otro pasajero se daba cuenta de lo que hac&iacute;amos? &iquest;Y s&iacute;&hellip;<\/p>\n<p>Un bulto en el camino y un &ldquo;accidente&rdquo;. Pude sentir su pene restreg&aacute;ndose contra mi trasero y record&eacute; cuanto tiempo llevaba sin sentir un hombre dentro de m&iacute;. Conforme las estaciones fueron yendo y viniendo, quedando atr&aacute;s, se esfumaron mis miedos y solo me dedique a disfrutar la calidez de su bulto atr&aacute;s m&iacute;o, y como su pene poco a poco crec&iacute;a y se endurec&iacute;a.<\/p>\n<p>En alg&uacute;n punto, abiertamente restregu&eacute; mi cadera contra &eacute;l, como si quisiera que su pene atravesara la tela de mi pantal&oacute;n y me penetrase ah&iacute; mismo.<\/p>\n<p>Entonces &eacute;l se acerc&oacute; a m&iacute; o&iacute;do y me hizo una pregunta m&aacute;gica: &ldquo;&iquest;Bajas en la (estaci&oacute;n) que viene?&rdquo;. Normalmente habr&iacute;a respondido que no, pero en realidad ni siquiera estaba muy seguro de cu&aacute;l era la siguiente estaci&oacute;n. En realidad no era muy importante. Ni siquiera pude contestar, pues las puertas se abrieron y &eacute;l de forma sutil (o quiz&aacute;s no tanto), me empujo afuera del metrobus. Casi me tomo del brazo para obligarme a seguirlo, sin saber mi respuesta a su pregunta.<\/p>\n<p>Una vez en el and&eacute;n, se mantuvo cerca de m&iacute; y me hizo la pl&aacute;tica de forma casual, si como me llamaba y si estaba ocupado, cosas as&iacute;. Yo le respond&iacute; con un nombre falso y le dije que ten&iacute;a toda la noche libre, con un sutil y coqueto tono para darle a entender mis intenciones para nosotros dos. O bueno, eso es lo que me gustar&iacute;a creer. La verdad estaba nervioso al punto de que las rodillas me temblaban y solo medio balbuceaba algunas palabras incoherentes. Y dado lo que sucedi&oacute; despu&eacute;s, &eacute;l se dio cuenta y decidi&oacute; tomar ventaja de la situaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Me pidi&oacute; que lo siguiera y me llevo por las calles de la zona hasta llegar a un hotel peque&ntilde;o. Antes de entrar me pregunto si cooper&aacute;bamos para rentar un cuarto y despu&eacute;s de tragar un poco de saliva, estaba sacando mi cartera y temblando le di un par de billetes. &Eacute;l se acerc&oacute; a la recepci&oacute;n, hablo un poco con la persona encargada y despu&eacute;s de recibir las llaves, me llamo para que lo siguiera.<\/p>\n<p>Caminamos por el pasillo, llegamos al ascensor y apenas se cerraron las puertas de aquel peque&ntilde;o elevador, se abalanzo sobre m&iacute;, empuj&aacute;ndome contra una de las paredes y se puso a besarme y mordisquear mi cuello mientras me repet&iacute;a lo caliente que lo hab&iacute;a puesto mi culito. Yo para ese momento me di cuenta que ya no hab&iacute;a vuelta atr&aacute;s, y decid&iacute; dejarme llevar. Le devolv&iacute; los besos y con mi mano le comenc&eacute; a masajear sus genitales por encima del pantal&oacute;n.<\/p>\n<p>Al fin llegamos a nuestro piso y salimos. Yo ya me sent&iacute;a m&aacute;s caliente y no dejaba de contornear mis caderas, y adopte mi acento m&aacute;s afeminado. &Eacute;l por su parte al principio pas&oacute; su brazo detr&aacute;s de mi cintura, pero descaradamente bajo su mano y me comenz&oacute; a manosear mi nalga mientras camin&aacute;bamos por el pasillo. Cuando encontramos nuestra habitaci&oacute;n, quito sus manos de m&iacute;, abri&oacute; la puerta y me invito a pasar. Al ir entrando pude sentir sus ojos clavados en mi, pero antes de que pudiera voltear a sonre&iacute;rle, sent&iacute; su mano d&aacute;ndome una sonora nalgada.<\/p>\n<p>Eso me dio el &uacute;ltimo empuje para terminar de entrar, y al girar para verlo, solo lo vi cerrando la habitaci&oacute;n detr&aacute;s suyo y acercarse a m&iacute; para seguirnos besando. Entre cada beso pude sentir sus manos en mi espalda y nalgas, y aunque al principio mis manos estaban en su pecho para intentar alejarlo, poco a poco las fui moviendo para sentir sus m&uacute;sculos, su abdomen y finalmente su pene.<\/p>\n<p>Estaba dura y pod&iacute;a sentirla palpitando debajo del pantal&oacute;n, y por un momento sent&iacute; un poco de lastima, pues aquel pedazo de carne segu&iacute;a encerrado en aquellas telas. Yo quer&iacute;a bajarle el cierre y dejarlo que respirase un poco, pero mi compa&ntilde;ero lo interpreto de otro modo. Me tomo de la cabeza y con firmeza, pero amable me hizo ponerme de rodillas frente a &eacute;l. Yo ya sab&iacute;a lo que ven&iacute;a, as&iacute; que cambie de su cierre hacia su cintur&oacute;n y cuando por fin pude soltar su pantal&oacute;n, trague un poco de saliva antes de bajarle por completo todas sus ropas.<\/p>\n<p>Por fin pude echar un vistazo a su dura verga que tanto me hab&iacute;a cautivado durante la &uacute;ltima hora m&aacute;s o menos.<\/p>\n<p>Era gruesa, mucho muy gruesa, con una cabeza lisa y brillante, producto de los jugos preliminares. Era recta, con una vena resaltando en un lado y un par de huevos grandes y pesados colgando en la base. Mi amante se puso las manos en su cadera, orgulloso de su verga, mientras yo segu&iacute;a viendo, embelesado.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Te gusta&hellip; putita?<\/p>\n<p>Al fin me pregunt&oacute;. Yo no le preste atenci&oacute;n a que me insultara, y solo mov&iacute; mi cabeza para darle a entender que s&iacute;, y por reflejo abr&iacute; la boca y me acerque para saborear aquella carne que tan deliciosa se ve&iacute;a. Al principio solo le lam&iacute; toda la cabeza, luego el tronco y un poco sus bolas, casi como si intentara limpiarlas completamente. Ah&iacute; de rodillas, con los cerrados y saboreando aquel miembro, solo escuchaba a mi pareja gimiendo y alabando mi desempe&ntilde;o.<\/p>\n<p>&#8211; As&iacute;, as&iacute;, zorrita, tr&aacute;gatela&#8230; uff, &iquest;ya tienes mucha experiencia, verdad?&hellip; ah, que rico, &iquest;te gusta, putita?&hellip; Tengo buen ojo para las maricas&hellip;<\/p>\n<p>Sus palabrotas denigrantes de pronto se convirtieron en un lubricante para mis o&iacute;dos. Era la primera vez que un hombre me trataba as&iacute;, y quiz&aacute;s la novedad era lo m&aacute;s excitante, pero tambi&eacute;n era el hecho de sentir que hac&iacute;a bien algo, que me alababan por ser bueno en algo, aunque ese algo fuera dar sexo oral. Y eso se tradujo en que mi pene se comenz&oacute; a poner r&iacute;gido mientras yo segu&iacute;a ah&iacute; de rodillas.<\/p>\n<p>As&iacute; seguimos un largo rato mientras &eacute;l disfrutaba de mi boca en su verga, hasta que &eacute;l me puso su mano en la frente y me alej&oacute;. Yo me sent&iacute; confundido, pero antes de preguntarles que hab&iacute;a pasado, su puso a un lado m&iacute;o, y me tomo de los hombros para casi, casi aventarme sobre el borde de la cama.<\/p>\n<p>Con mi pecho sobre el colch&oacute;n, pronto me di cuenta de que era lo que ven&iacute;a, as&iacute; que mientras &eacute;l se terminaba de quitar la ropa y ponerse un cond&oacute;n, yo intentaba desabrocharme el pantal&oacute;n. Un momento despu&eacute;s, &eacute;l completamente desnudo, y yo con mi culito expuesto sobre el borde de la cama, puso sus manos en mis caderas y apunto su verga hacia mi agujerito.<\/p>\n<p>Uff, aquello fue casi una violaci&oacute;n. Me separo las piernas usando las suyas y empez&oacute; a empujar. Yo me agarre de las sabanas mientras &eacute;l forzaba su camino dentro de m&iacute;. Yo solo sent&iacute;a mucho dolor y solt&eacute; un grito que parece haberlo hecho dudar de si seguir o parar, pero despu&eacute;s de un titubeo inicial, sigui&oacute; adelante. Solo se detuvo hasta que toda su verga estaba dentro de m&iacute; y sus huevos chocaban con mis nalgas.<\/p>\n<p>Para entonces, gran parte de la excitaci&oacute;n inicial hab&iacute;a desaparecido, estaba adolorido y asustado de que me hubiera lastimado. Pensaba decirle que se quitar&aacute; cuando se acerc&oacute; a m&iacute; o&iacute;do y me dijo &ldquo;&iquest;No era lo que quer&iacute;as putita? Ahora te la comes toda&rdquo;.<\/p>\n<p>Y dicho esto comenz&oacute; a bombearme, despacio al principio, pero firmemente en cada estocada. Solo la sacaba un poco y luego la volv&iacute;a a meter despacio hasta el fondo, y ese ritmo poco a poco hizo excitarme de nuevo. Comenc&eacute; a gemir y mover mis caderas a su ritmo, y &eacute;l por su parte me ayudo a quitarme la camisa para que ambos qued&aacute;ramos completamente desnudos.<\/p>\n<p>Una vez desnudos, me sigui&oacute; bombeando y sus estocadas me hicieron subir al colch&oacute;n completamente. Una vez arriba, ambos comenzamos a cambiar de posiciones.<\/p>\n<p>Me penetro estando completamente acostado sobre el colch&oacute;n, estando en cuatro apoyado sobre mis rodillas y codos; me hizo meterme su pene mientras &eacute;l estaba boca arriba, sin llegar a sentarme, sino apoy&aacute;ndome en las palmas de las manos y los pies. Mi favorita fue cuando me penetr&oacute; en posici&oacute;n de misionero, pues pude verlo cara a cara mientras me segu&iacute;a diciendo de cosas que pronto se volver&iacute;an cosa com&uacute;n entre mis amantes.<\/p>\n<p>&#8211; Que rica estas, zorra. Como me gusta este culo, putita. Ah, que&hellip; piruja&hellip; marica&hellip; mamadora&hellip;<\/p>\n<p>Entre sus empujones, yo solo o&iacute;a cuantas palabras denigrantes y sucias se le pod&iacute;an ocurrir y en alg&uacute;n momento solo acert&eacute; a decir &ldquo;s&iacute;, pap&iacute;, soy bien puta&rdquo;. Eso lo excito mucho y me comenz&oacute; a dar m&aacute;s fuerte y r&aacute;pido. Unos momentos despu&eacute;s, solo sent&iacute; como empujaba su verga con m&aacute;s fuerza hasta el fondo, y lo o&iacute;a bufar con fuerza. Supe que estaba terminando y despu&eacute;s de un rato se dej&oacute; caer a mi lado.<\/p>\n<p>Yo me acerque a su miembro para verlo. Le quite el cond&oacute;n y antes de darme cuenta le estaba lamiendo los restos de semen de su miembro. &Eacute;l me agarro con fuerza del cabello y no me dej&oacute; ir hasta que le deje su pene completamente limpio.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de eso, me sent&eacute; en la cama y platicamos un poco. Yo solo le repet&iacute;a lo delicioso que fue aquello, y ten&iacute;a muchas ganas de repetir, pues yo todav&iacute;a no terminaba. Pero &eacute;l me dijo que se le hac&iacute;a tarde y ten&iacute;a que irse. Despu&eacute;s de un rato, se levant&oacute; y se meti&oacute; a la regadera. Yo me sent&iacute;a un poco decepcionado hasta que se me ocurri&oacute; algo.<\/p>\n<p>Me met&iacute; a la regadera con &eacute;l y sin mediar palabra me arrodille frente a &eacute;l para darle otra mamada. Entre cada beso y lamida, le dije claramente que quer&iacute;a darme un ba&ntilde;o tambi&eacute;n, y sentir el agua escurriendo sobre su cuerpo, resbalando de su pene erecto y cayendo sobre m&iacute; era lo m&aacute;s er&oacute;tico que hubiera hecho en mi vida.<\/p>\n<p>Me sigui&oacute; el juego hasta que un rato despu&eacute;s me aviso que iba a terminar. Supongo que por las prisas es que no quiso aguantarse mucho, pero tampoco me molesto, simplemente abr&iacute; la boca y saque la lengua, invit&aacute;ndolo a que terminara ah&iacute; mismo. &Eacute;l entendi&oacute; mi mensaje, y menos de un minuto pude sentir su esperma tibio y viscoso impactando mis mejillas y lengua. Con su esperma todav&iacute;a en mi cara, me masturbe un poco para terminar en el piso de la regadera.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de eso, me sal&iacute; y me seque un poco. Sal&iacute; a la habitaci&oacute;n, y me puse a ver la televisi&oacute;n mientras el terminaba. Cuando sali&oacute;, hablamos un poco de cosas intrascendentes, que si era muy tarde (lo era, casi las 21:00 h.), que si todav&iacute;a agua caliente, que s&iacute; hab&iacute;a algo bueno en la televisi&oacute;n. Conforme se iba vistiendo le dije que me iba a dar un ba&ntilde;o tambi&eacute;n, y &eacute;l medio balbuceo algo de que se le hac&iacute;a tarde. Sin prestarle mucha atenci&oacute;n, me met&iacute; a la ducha y cuando sal&iacute;, &eacute;l ya se hab&iacute;a ido.<\/p>\n<p>Me sent&iacute; un poco decepcionado de que no quisiera darme su tel&eacute;fono para seguir en contacto, pero lo que m&aacute;s me molesto es que hasta entonces me di cuenta que nunca le hab&iacute;a preguntado su nombre, ni &eacute;l se hab&iacute;a preocupado en darme siquiera un nombre falso.<\/p>\n<p>Pero parte del encanto de esa experiencia fue saber que un completo desconocido solo se interes&oacute; en usarme para saciar su lujuria personal.<\/p>\n<p>Espero poder compartir m&aacute;s experiencias que haya tenido. Si te gusto mi relato, me encanta coleccionar fotos de penes erectos, por lo que si gustas, puedes enviarme tus fotos a ninfa_travesti@hotmail.com, o solo para seguir en contacto.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Primero que nada, me quiero presentar, me llamo Alberto. Vivo en la CDMX y quer&iacute;a contarles algunas de las historias que he vivido a lo largo de estos a&ntilde;os, esperando que encuentren mis experiencias tan excitantes como lo fueron para m&iacute; cuando las viv&iacute;. En este primer relato les quiero contar de una de mis [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":13508,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":{"0":"post-20829","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-gays"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20829","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13508"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20829"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20829\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20829"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20829"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20829"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}