{"id":20835,"date":"2019-05-22T22:00:00","date_gmt":"2019-05-22T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-05-22T22:00:00","modified_gmt":"2019-05-22T22:00:00","slug":"20835-laura-una-pequena-historia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/20835-laura-una-pequena-historia\/","title":{"rendered":"Laura, una peque\u00f1a historia"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"20835\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Ten&iacute;a la boca seca hasta el punto de que necesitaba beber desesperadamente. Pero no pod&iacute;a, a&uacute;n no, cuando solo faltaban unas pocas decenas de pasos. Si se deten&iacute;a ahora&#8230;<\/p>\n<p>Abri&oacute; la puerta del bareto. &iquest;D&oacute;nde la hab&iacute;an dicho que era? En la &uacute;ltima mesa, record&oacute;. Pudo ver a tres hombres sentados, esper&aacute;ndola.<\/p>\n<p>Trag&oacute; saliva y comenz&oacute; a andar.<\/p>\n<p>-Joder, que guapa eres. Toma asiento, por favor.<\/p>\n<p>Uno de ellos se levant&oacute; para dejarla pasar. No era ninguna cortes&iacute;a, era para evitar que huyera.<\/p>\n<p>-Mis compa&ntilde;eros no cre&iacute;an que vendr&iacute;as.<\/p>\n<p>-&iquest;Ten&iacute;a otra opci&oacute;n?<\/p>\n<p>-Siempre hay opci&oacute;n, siempre. &iquest;Deseas algo para beber?<\/p>\n<p>Laura neg&oacute; con la cabeza. Estaba sedienta, pero deseaba terminar con todo esto lo antes posible. Ellos se pidieron unas cervezas con unas aceitunas de acompa&ntilde;amiento.<\/p>\n<p>-Est&aacute; bien, como quieras. Vamos a poner los puntos sobre las ies. Como te he comentado, tu virginidad vale un buen fajo de billetes. Pero no es suficiente, ni mucho menos suficiente. A partir de aqu&iacute; se te abren varias opciones. Puedes buscar un buen trabajo, de directiva o de ministra, y pagarnos el resto de la deuda m&aacute;s los intereses, por supuesto. Puedes trabajar para nosotros como prostituta a tiempo parcial o de interna&#8230;<\/p>\n<p>El hombre se tom&oacute; su tiempo esgrimiendo diferentes alternativas, pero todos en la mesa ten&iacute;an claro cu&aacute;l era la &uacute;nica opci&oacute;n que la chica iba a escoger.<\/p>\n<p>-O puedes ser m&iacute;a. De esta forma la deuda y el chantaje desaparecer&iacute;an para siempre, pero significa entregarte a mi de forma total y voluntaria.<\/p>\n<p>-&iquest;Y qu&eacute; me har&iacute;a?<\/p>\n<p>-Lo que me salga de la polla. La &uacute;nica ventaja con respecto a las dem&aacute;s opciones es que dejar&iacute;amos tranquila al resto de tu familia.<\/p>\n<p>Laura sonri&oacute; t&iacute;midamente.<\/p>\n<p>-Entonces, m&iacute;a pues. Acomp&aacute;&ntilde;ame al ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>El hombre que estaba a su lado se levant&oacute; para dejarla pasar.<\/p>\n<p>No hab&iacute;a demasiados clientes a esas horas, pero a ninguno de ellos se le escap&oacute; como una preciosidad rubia segu&iacute;a a un hombre hasta el aseo de caballeros y que cerraba la puerta tras de si.<\/p>\n<p>No era un hombre feo. Mayor, s&iacute;, m&aacute;s bajito que ella, tambi&eacute;n, pero no era exactamente feo.<\/p>\n<p>-Desn&uacute;date.<\/p>\n<p>Llevaba un vestido precioso, negro, caro. Se quit&oacute; una hombrera y luego otra.<\/p>\n<p>Nunca hab&iacute;a estado desnuda o en ropa interior delante de un hombre. Ni de su padre o hermanos.<\/p>\n<p>Cerr&oacute; los ojos.<\/p>\n<p>-Mantelos abiertos.<\/p>\n<p>Los abri&oacute;. Se ech&oacute; mano a la cremallera, la baj&oacute; y el vestido cay&oacute; al sucio suelo del retrete. Se qued&oacute; en ropa interior negra y bonita.<\/p>\n<p>Mir&oacute; a la puerta.<\/p>\n<p>-Contra antes termines, antes podr&aacute;s salir. Pero no voy a impedir que alguien venga a echar una meada solo porque una perra est&eacute; haciendo su trabajo.<\/p>\n<p>Se ech&oacute; mano al broche del sost&eacute;n y lo abri&oacute;, dejando su espectacular par de pechos al aire. Luego las braguitas.<\/p>\n<p>-He dicho todo. Y no te cubras.<\/p>\n<p>Se quit&oacute; las sandalias tambi&eacute;n y se agarr&oacute; las manos a la espalda.<\/p>\n<p>-Arrod&iacute;llate.<\/p>\n<p>Obedeci&oacute;, sin rechistar.<\/p>\n<p>Deshizo la coleta que llevaba y arroj&oacute; la goma junto a su vestido.<\/p>\n<p>-Mejor con el pelo suelto.<\/p>\n<p>La mir&oacute; desde arriba. Laura no pudo aguantar mucho tiempo su mirada y movi&oacute; la cabeza. &Eacute;l, dulcemente, coloc&oacute; su mano en su mejilla para que volviera a mirarlo.<\/p>\n<p>La escupi&oacute; en la cara.<\/p>\n<p>Laura sent&iacute;a que estaba recibiendo la mayor humillaci&oacute;n de su vida.<\/p>\n<p>-Abre la boca.<\/p>\n<p>Sab&iacute;a a cerveza y aceitunas con anchoas. La escupi&oacute; tambi&eacute;n en los pechos.<\/p>\n<p>-Has nacido para esto.<\/p>\n<p>Se sac&oacute; una polla fl&aacute;cida y se la meti&oacute; en la boca.<\/p>\n<p>Y se puso a mear.<\/p>\n<p>Laura intent&oacute; seguirle el ritmo. Lo intent&oacute; de veras. Pero demasiado abundante y apestaba y sab&iacute;a mal.<\/p>\n<p>Termin&oacute; meada completamente.<\/p>\n<p>-&iquest;Te parece bonito como has puesto el suelo?<\/p>\n<p>Le arroj&oacute; el vestido. Y Laura se puso a fregar el suelo con &eacute;l.<\/p>\n<p>Los dos hombres que acompa&ntilde;aban a su amo entraron.<\/p>\n<p>Se corrieron encima de ella, encima de su cara y de su pelo. El &uacute;ltimo en hacerlo fue su amo.<\/p>\n<p>-Puedes vestirte, pero solo con el vestido.<\/p>\n<p>El bar se hab&iacute;a llenado algo m&aacute;s.<\/p>\n<p>Todos ellos vieron como una chica sucia, descalza y meada, con goterones de semen en su cara, sal&iacute;a del aseo de caballeros para sentarse.<\/p>\n<p>-Espera, quieta. Deme un cuenco, por favor. Caballeros, viertan su semen aqu&iacute;.<\/p>\n<p>Laura observ&oacute; como uno detr&aacute;s de otro, los hombres del bar iban sac&aacute;ndose la polla hasta que el cuenco reboso de lefa.<\/p>\n<p>-C&oacute;metelo.<\/p>\n<p>Laura se arrodill&oacute; y meti&oacute; su cara y lengua en &eacute;l&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Ten&iacute;a la boca seca hasta el punto de que necesitaba beber desesperadamente. Pero no pod&iacute;a, a&uacute;n no, cuando solo faltaban unas pocas decenas de pasos. Si se deten&iacute;a ahora&#8230; Abri&oacute; la puerta del bareto. &iquest;D&oacute;nde la hab&iacute;an dicho que era? En la &uacute;ltima mesa, record&oacute;. Pudo ver a tres hombres sentados, esper&aacute;ndola. 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