{"id":20858,"date":"2024-08-12T21:14:00","date_gmt":"2024-08-12T19:14:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/relato\/20858-esther-y-su-padre-un-incesto-inevitable\/"},"modified":"2024-08-12T21:13:44","modified_gmt":"2024-08-12T19:13:44","slug":"20858-esther-y-su-padre-un-incesto-inevitable","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/20858-esther-y-su-padre-un-incesto-inevitable\/","title":{"rendered":"Esther y su padre, un incesto inevitable"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"20858\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">121<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>A\u00f1o 1955 &#8211; Galicia, en una aldea remota.<\/p>\n<p>Edelmiro, un hombre de 38 a\u00f1os, alto, moreno y bien parecido, hab\u00eda enviudado y trabajaba en sus huertas de sol a sol para no pensar en lo acaecido un a\u00f1o atr\u00e1s. Pero lo que tiene querer olvidar es que no se hace m\u00e1s que recordar, y no hac\u00eda m\u00e1s que recordar a los cuerpos desnudos de su mujer y del cestero, con cinco agujeros de bala, tres \u00e9l y dos ella que les hab\u00eda descerrajado el cartero, que tambi\u00e9n yac\u00eda muerto con un tiro que se hab\u00eda metido en la sien.<\/p>\n<p>No hab\u00eda que ser un lince para saber que el cartero era el otro amante de su mujer, y eso fuera lo que dedujera la guardia civil.<\/p>\n<p>Ese d\u00eda Edelmiro estaba poniendo ma\u00edz. Era marzo y el sol no llegaba a calentar ni t\u00edmidamente, pero \u00e9l se quit\u00f3 la camisa y qued\u00f3 a pecho descubierto ense\u00f1ando su musculado torso y el vello que hab\u00eda en \u00e9l. Esther, su hija, una adolescente, morena, rellenita, con media melena, tetas gordas, y con un culo importante, que vest\u00eda con una falda negra que le daba por debajo de las rodillas, y que calzaba sandalias de goma sin calcetines, c\u00f3mo su padre, le dijo:<\/p>\n<p>-Pon la camisa pap\u00e1 que a\u00fan vas a coger una pulmon\u00eda.<\/p>\n<p>-A ver si es verdad y voy para el otro mundo de una pu\u00f1etera vez y me olvido de todo.<\/p>\n<p>-No digas tonter\u00edas, a m\u00ed me haces mucha falta.<\/p>\n<p>Edelmiro cogi\u00f3 una piedra y se la lanz\u00f3 a un petirrojo que andaba comiendo gusanos que quedaran al aire al remover la tierra. Mir\u00f3 hacia el monte y luego, sec\u00e1ndose el sudor de la frente, mir\u00f3 hacia arriba, y dijo:<\/p>\n<p>-\u00a1\u00bfQu\u00e9 co\u00f1o te hice yo para joderme as\u00ed, jefe?!<\/p>\n<p>Esther, se persign\u00f3.<\/p>\n<p>-No juegues con esas cosas, papa, que te pude castigar.<\/p>\n<p>-\u00a1\u00bfM\u00e1s?!<\/p>\n<p>-A Job se lo quit\u00f3 todo.<\/p>\n<p>Edelmiro, volvi\u00f3 a tirar otra piedra, esta vez a una urraca.<\/p>\n<p>-\u00a1Pero Job era un santo, y yo lo que tengo de santo cabe en una cucharilla de caf\u00e9 y no la llena!<\/p>\n<p>-D\u00e9jalo, pap\u00e1, d\u00e9jalo. Ya se acab\u00f3 el ma\u00edz. \u00bfVolvemos a casa?<\/p>\n<p>-Habr\u00e1 que volver y afrontar de nuevo la soledad de una cama vac\u00eda.<\/p>\n<p>Recogieron las herramientas una hora antes de que anocheciera. Esther, desat\u00f3 la vaca, que estaba apastando en un herbazal y volvieron a casa. A\u00fan ten\u00edan que darle de comer a los cerdos, a los conejos, a las gallinas, orde\u00f1ar a la vaca, ducharse, y despu\u00e9s, escuchando la radio, cenar al calor de la cocina de piedra.<\/p>\n<p>Acabara de cenar. Esther, le daba vueltas al peque\u00f1o mango del molinillo para triturar los granos del caf\u00e9 de contrabando. Cantaba en la radio Manolo Escobar la canci\u00f3n Madrecita Mar\u00eda del Carmen, le dijo a su padre.<\/p>\n<p>-Tenemos que hablar, pap\u00e1.<\/p>\n<p>Edelmiro, echando picadura en un papel de fumar, le pregunt\u00f3:<\/p>\n<p>-\u00bfDe qu\u00e9 quieres hablar, hija?<\/p>\n<p>-De sexo.<\/p>\n<p>Le pas\u00f3 la legua al papel, lo li\u00f3, y le dijo:<\/p>\n<p>-De esas cosas mejor que hables con tu abuela.<\/p>\n<p>-Ya quise hablar y cogi\u00f3 la escoba&#8230; Es que me asust\u00e9 al quedarse pre\u00f1ada mi amiga Pili y&#8230;<\/p>\n<p>Aquellas palabras cambiaban la cosa. Se levant\u00f3, fue a la cocina, encendi\u00f3 el pitillo con una brasa, y le dijo:<\/p>\n<p>-A ver. \u00bfQu\u00e9 quieres saber, hija?<\/p>\n<p>Esther, abri\u00f3 el cajoncito del molinillo, y antes de hacer los caf\u00e9s, le pregunt\u00f3:<\/p>\n<p>-\u00bfLe echo cascarilla y lo reparto para m\u00e1s veces?<\/p>\n<p>-No, hoy lo vamos a tomar solo.<\/p>\n<p>Esther, volvi\u00f3 al tema del sexo.<\/p>\n<p>-\u00bfPor qu\u00e9 me estoy excitando solo de saber que vamos a hablar de sexo?<\/p>\n<p>-No lo s\u00e9, no soy m\u00e9dico. \u00bfQu\u00e9 quieres saber para no quedar pre\u00f1ada?<\/p>\n<p>Hizo los dos caf\u00e9s en tazas grandes de barro. Al del padre le ech\u00f3 un generoso chorro de aguardiente.<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo es el miembro de un hombre?<\/p>\n<p>-Cada hombre la tiene diferente.<\/p>\n<p>-\u00bfEs verdad que echa leche? Es que me dijo Carmi\u00f1a que esa leche es la que pre\u00f1a a las mujeres.<\/p>\n<p>-Y lo es, pero si no haces nada hasta la noche de bodas no tendr\u00e1s ese problema.<\/p>\n<p>Esther, estaba colorada, y no era por tomar el caf\u00e9 caliente.<\/p>\n<p>-\u00bfSi no dejo meter?<\/p>\n<p>-S\u00ed, si no le dejas meter.<\/p>\n<p>-La Morocha tiene doce hijos y dicen que se queda pre\u00f1ada hasta con el olor de los calzoncillos.<\/p>\n<p>A Edelmiro le dio la risa.<\/p>\n<p>-Eso es una tonter\u00eda, tiene hijos porque se acuesta con su marido y le dan al tema.<\/p>\n<p>-Joden.<\/p>\n<p>Edelmiro, la reprendi\u00f3.<\/p>\n<p>-\u00a1No seas bruta!<\/p>\n<p>-\u00bfLos hombres le comen el co\u00f1o a las mujeres?<\/p>\n<p>-\u00a1Ala! \u00a1\u00bfQu\u00e9 parte de no seas bruta no entendiste?!<\/p>\n<p>Esther no iba a parar hasta que la sacase de dudas.<\/p>\n<p>-\u00bfSe la comen?<\/p>\n<p>-\u00a1Y vuelve la burra al trigo!<\/p>\n<p>-\u00bfComen?<\/p>\n<p>-Eso nada tiene que ver con lo de quedarse pre\u00f1ada, pero. \u00bfPor qu\u00e9 me preguntas eso?<\/p>\n<p>-Porque Amalia le dijo a su marido: &#8220;Con el co\u00f1o tan bonito que tengo no s\u00e9 porque me comes la cabeza.&#8221;<\/p>\n<p>Edelmiro, tom\u00f3 un sorbo de caf\u00e9, y mirando a los ojos a su hija, le pregunt\u00f3:<\/p>\n<p>-\u00bfEstaban discutiendo o acaramelados?<\/p>\n<p>-Acaramelados.<\/p>\n<p>-Son cosas que se dicen los reci\u00e9n casados.<\/p>\n<p>Lo dicho, no iba a parar de preguntar hasta que la sacase de dudas.<\/p>\n<p>-\u00bfPero los hombres le comen los co\u00f1os a las mujeres o no?<\/p>\n<p>Edelmiro segu\u00eda rehusando responder a una pregunta tan directa. Le ech\u00f3 una calada al pitillo, y le dijo:<\/p>\n<p>-D\u00e9jalo, hija, d\u00e9jalo.<\/p>\n<p>-Si no dicen que no es que s\u00ed. \u00bfC\u00f3mo hacen para com\u00e9rselo?<\/p>\n<p>Edelmiro quiso ejercer su autoridad.<\/p>\n<p>-\u00a1Hasta aqu\u00ed hemos llegado! Tus preguntas nada tienen que ver con lo de quedar pre\u00f1ada.<\/p>\n<p>-\u00bfPara qu\u00e9 se lo comen?<\/p>\n<p>-Ya lo sabr\u00e1s a su tiempo.<\/p>\n<p>Esther, que llevaba puesto un jersey de color rojo que marcaba sus gordas y redondas tetas, se limpi\u00f3 con un dedo una gota de caf\u00e9 que le cayera sobre un pez\u00f3n, y bajando la cabeza de nuevo, le dijo:<\/p>\n<p>-Eso es lo que me fastidia, llegar un d\u00eda a hacerlo con mi marido y no saber que hacer ni que me va a hacer.<\/p>\n<p>Edelmiro se dej\u00f3 llevar por la situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>-A ver, hija, a ver. \u00bfTe acuerdas cu\u00e1ndo me dijiste que mojaste la cama al sentir un placer inmenso?<\/p>\n<p>Esther, levanto la cabeza, y sonri\u00f3.<\/p>\n<p>-S\u00ed, no volv\u00ed a sentir un gusto tan grande.<\/p>\n<p>-Pues a eso se le llama correrse. El hombre le come la Chirla a mujer para que se corra&#8230; Pero vamos a lo importante&#8230; Si al acostarse con ella se corre dentro de su almeja la mujer se puede quedar pre\u00f1ada. \u00bfC\u00f3mo te quedaste?<\/p>\n<p>-Mojada, pap\u00e1, muy mojada.<\/p>\n<p>Edelmiro, ech\u00f3 el \u00faltimo trago de caf\u00e9, y le dijo a su hija:<\/p>\n<p>-Aqu\u00ed se acaba la lecci\u00f3n, Esther. Recoge y vete para cama.<\/p>\n<p>Esther, sin rechistar, recogi\u00f3 la mesa, le dio un beso en la mejilla a su padre, y le dijo:<\/p>\n<p>-Te quiero, pap\u00e1.<\/p>\n<p>-Y yo a ti, hija. Hasta ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>-Hasta ma\u00f1ana, pap\u00e1.<\/p>\n<p>Ya en su habitaci\u00f3n, Esther, se desvisti\u00f3, se quit\u00f3 las bragas mojadas y limpio el co\u00f1o con ellas. El cuerpo se le estremeci\u00f3, pero c\u00f3mo no sab\u00eda masturbarse, se puso otras bragas y un camis\u00f3n, se meti\u00f3 en cama y al rato se qued\u00f3 dormida.<\/p>\n<p>Edelmiro se fue para cama una hora m\u00e1s tarde con una buena borrachera de aguardiente.<\/p>\n<p>Desde aquella noche, Esther, mir\u00f3 a su padre con otros ojos, con los ojos de una adolescente enamorada. Lo ve\u00eda c\u00f3mo a un Adonis. Era el m\u00e1s alto, el m\u00e1s guapo, el mejor&#8230; Pensaba en sus besos al acostarse, al levantarse y la mayor parte del d\u00eda.<\/p>\n<p>Edelmiro sab\u00eda que su hija sent\u00eda algo m\u00e1s que cari\u00f1o por \u00e9l. Lo notaba en sus sonrisas, en sus miradas&#8230; Una noche, tomando caf\u00e9 de nuevo, Esther, Baj\u00f3 la cabeza, y vergonzosa, le dijo:<\/p>\n<p>-Te quiero, pap\u00e1.<\/p>\n<p>Edelmiro la ve\u00eda venir y mirando al techo, quiso desviar la conversaci\u00f3n.<\/p>\n<p>-Hay que limpiar las telas de ara\u00f1a o las ocho ojos nos acabaran comiendo c\u00f3mo si fu\u00e9ramos moscas.<\/p>\n<p>Esther, levant\u00f3 la cabeza, puso sus manos alrededor de la taza de barro, y le pregunto:<\/p>\n<p>-\u00bfMe quieres, pap\u00e1?<\/p>\n<p>-Claro que s\u00ed, hija, te quiero mucho.<\/p>\n<p>-\u00bfMe querr\u00edas en tu cama?<\/p>\n<p>Edelmiro, mir\u00f3 para su hija. Era un cuadro de su madre a esa edad. Le dieron ganas de llorar, pero se contuvo.<\/p>\n<p>-No digas tonter\u00edas, hija.<\/p>\n<p>Esther, mirando a su padre a los ojos, le dijo con dulzura:<\/p>\n<p>-Estoy enamorada de ti, pap\u00e1.<\/p>\n<p>Edelmiro se sent\u00eda halagado y al mismo tiempo sucio por no querer parar la conversaci\u00f3n.<\/p>\n<p>-Lo que est\u00e1s es confusa, Esther.<\/p>\n<p>-No, no estoy confusa. Quiero tener un hijo tuyo.<\/p>\n<p>Ahora s\u00ed que se alarm\u00f3. La conversaci\u00f3n cog\u00eda un camino demasiado peligroso.<\/p>\n<p>-\u00a1\u00bfEst\u00e1s loca?!<\/p>\n<p>Esther segu\u00eda hablando con voz dulce.<\/p>\n<p>-Estoy enamorada, papa. Quiero que estemos juntos para siempre.<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 voy a hacer contigo? A ver, hija, a ver. Juntos vamos a vivir hasta que encuentres al hombre de tu vida.<\/p>\n<p>-El hombre de mi vida eres t\u00fa.<\/p>\n<p>Esther se levant\u00f3, fue al lado de su padre y le acarici\u00f3 el cabello.<\/p>\n<p>-Yo soy tu padre, cari\u00f1o.<\/p>\n<p>Le cogi\u00f3 el l\u00f3bulo de una oreja con dos dedos<\/p>\n<p>-Y mi amor.<\/p>\n<p>Le dio un beso en la comisura de los labios. A Edelmiro le lleg\u00f3 el olor a jab\u00f3n de sales de la Toja. No quer\u00eda, pero por dejarse ir su miembro se le puso duro.<\/p>\n<p>-Y todo esto viene porque te dije que los hombres le comen el co\u00f1o a las mujeres para que se corran. \u00bfA qu\u00e9 s\u00ed?<\/p>\n<p>-No, yo te amo desde que me hice mujer. Ya ten\u00eda celos de mi madre. \u00bfMe dejas ver tu miembro?<\/p>\n<p>-Te voy a mandar para la casa de tus abuelos c\u00f3mo sigas por ese camino.<\/p>\n<p>Esther, era una ingenua, c\u00f3mo todas las aldeanas adolescentes de los a\u00f1os 50 del siglo pasado, pero de tonta no ten\u00eda nada. Le dijo:<\/p>\n<p>-No, no me mandar\u00e1s. Te hago falta para cuidar a los animales y para trabajar las huertas.<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 voy a hacer contigo?<\/p>\n<p>-D\u00e9jame ver tu miembro y hazme cosas ah\u00ed abajo<\/p>\n<p>-\u00a1Oyoyoyoy! Me va a pesar, pero&#8230; Vamos a hacer una cosa. Te dejo ver mi polla, pero con una condici\u00f3n.<\/p>\n<p>-\u00bfCu\u00e1l?<\/p>\n<p>-Que de d\u00eda vivas aqu\u00ed y de noche duermas en casa de tus abuelos.<\/p>\n<p>-\u00bfY me har\u00e1s cositas ah\u00ed abajo? Ya estoy mojadita.<\/p>\n<p>-No, solo te dejo ver c\u00f3mo es una polla.<\/p>\n<p>-Vale, acepto.<\/p>\n<p>Edelmiro abri\u00f3 la bragueta de pantal\u00f3n y sac\u00f3 la verga.<\/p>\n<p>-\u00a1\u00a1Es c\u00f3mo un pepino con cabeza!!<\/p>\n<p>-Ala, ya la viste.<\/p>\n<p>-Deja que la vea m\u00e1s de cerca.<\/p>\n<p>Esther, se agach\u00f3, le toc\u00f3 con un dedo en el meato y se sali\u00f3 lleno de aguadilla.<\/p>\n<p>-T\u00fa tambi\u00e9n te mojas, pap\u00e1 -le cogi\u00f3 la polla con una mano y la piel de la cabeza se le fue para abajo-. \u00bfLa leche sale por este agujerito? -le toc\u00f3 el meato otra vez con otro dedo- \u00bfSale?<\/p>\n<p>Edelmiro estaba tan cachondo que se ech\u00f3 el alma a la espalda.<\/p>\n<p>-S\u00ed, hija, sale, y c\u00f3mo me sigas tocando va a salir.<\/p>\n<p>Esther, quiso saber a qu\u00e9 sab\u00eda la aguadilla que sal\u00eda de la polla de su padre. Pas\u00f3 la lengua por el glande.<\/p>\n<p>-Sabe raro. No s\u00e9 a qu\u00e9, pero sabe raro. \u00bfSabe as\u00ed la leche?<\/p>\n<p>Esther ya hab\u00eda puesto perro a su padre.<\/p>\n<p>-\u00bfQuieres saber c\u00f3mo sabe la leche? Si quieres saberlo, chupa la polla, hija.<\/p>\n<p>No se lo tuvo que decir dos veces. Esther meti\u00f3 el glande en la boca. Edelmiro movi\u00f3 el culo de abajo a arriba y de arriba a abajo, y en nada comenz\u00f3 a correrse en la boca de su hija. Esther no sab\u00eda mamar, pero s\u00ed tragar, y se trag\u00f3 toda la corrida sin que se derramara una sola gota.<\/p>\n<p>Al acabar de tragar, le dijo<\/p>\n<p>-Tampoco s\u00e9 a qu\u00e9 sabe.<\/p>\n<p>-\u00bfNo sabr\u00e1 a leche de hombre?<\/p>\n<p>-\u00a1A eso sabe!<\/p>\n<p>-\u00bfNo te sientes mal despu\u00e9s de lo que hicimos?<\/p>\n<p>-\u00a1\u00bfMal?! Estoy caliente, caliente, caliente&#8230; Tengo la almejita que se me abre y se me cierra, y las bragas, las bragas las tengo encharcaditas.<\/p>\n<p>-Necesitas correrte, hija.<\/p>\n<p>-Creo que s\u00ed, que eso es lo que necesito.<\/p>\n<p>Edelmiro se levant\u00f3 y bes\u00f3 con lengua a su hija. Ester no sab\u00eda besar pero le correspondi\u00f3 a su torpe manera&#8230; Despu\u00e9s se quit\u00f3 el jersey. Sus tetas quedaron al aire. Eran grandes, redondas, con areolas marrones y pezones grandes, gordos y duros. Se las magre\u00f3, chup\u00f3 y lami\u00f3. Esther no paraba de gemir, parec\u00eda que se iba a correr solo con trabajarle las tetas. Edelmiro, minutos m\u00e1s tarde, le quit\u00f3 la falda y despu\u00e9s las bragas encharcadas, tal y como le dijera. Al lamerle el co\u00f1o, se estremeci\u00f3. Bastaron una decena de lametadas, para que todo el cuerpo de Esther comenzase a temblar, y se corri\u00f3, se corri\u00f3 como unas de esas chicas de manga o de anime&#8230; Su co\u00f1o parec\u00eda una cascada echando jugos, y c\u00f3mo la lengua de su padre no daba abasto para tragar lamiendo c\u00f3mo un perro, cantidad de jugos le bajaron por el interior de los muslos.<\/p>\n<p>Al acabar de correrse, bes\u00f3 a su padre, y le dijo:<\/p>\n<p>-Te quiero, te quiero, te quiero, amor m\u00edo.<\/p>\n<p>-Y yo a ti hija, pero por lo que acabamos de hacer moriremos en pecado.<\/p>\n<p>-Donde hay amor no hay pecado, padre.<\/p>\n<p>Lo cogi\u00f3 de la mano.<\/p>\n<p>-\u00bfA d\u00f3nde quieres ir?<\/p>\n<p>-A mi habitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>-\u00bfPara qu\u00e9?<\/p>\n<p>-Para que me ense\u00f1es a correrme toc\u00e1ndome -lo bes\u00f3 sin lengua-. O\u00ed decir&#8230;<\/p>\n<p>Imagin\u00f3 lo que oyera decir.<\/p>\n<p>-\u00bfQuieres que te aprenda a masturbarte?<\/p>\n<p>-\u00bfEso es lo que llaman hacer la pera?<\/p>\n<p>-Te ense\u00f1o a tocarte y se acab\u00f3. Ma\u00f1ana no volveremos a hablar de esto.<\/p>\n<p>Esther, puso morritos.<\/p>\n<p>Lo volvi\u00f3 a besar, esta vez con lengua.<\/p>\n<p>-Pero es que yo te amo, pap\u00e1.<\/p>\n<p>-Lo tomas o lo dejas.<\/p>\n<p>-Lo tomo, amor m\u00edo, lo tomo.<\/p>\n<p>Ya en la habitaci\u00f3n, le dijo Esther a su padre:<\/p>\n<p>-Desn\u00fadate, pap\u00e1. Quiero ver a un hombre desnudo.<\/p>\n<p>Edelmiro, se desnud\u00f3, se ech\u00f3 al lado de su hija, que estaba boca arriba sobre la cama, y le dijo.<\/p>\n<p>-Cierra los ojos y piensa en un chico que te guste.<\/p>\n<p>-Ya.<\/p>\n<p>Le cogi\u00f3 la mano, le apart\u00f3 dos dedos y se los meti\u00f3 en la boca, los sac\u00f3 y se los puso encima del capuch\u00f3n del cl\u00edtoris.<\/p>\n<p>-Acaricia el cl\u00edtoris de abajo a arriba, hacia los lados y alrededor e imagina que ese chico te est\u00e1 besando.<\/p>\n<p>-B\u00e9same, pap\u00e1.<\/p>\n<p>Edelmiro bes\u00f3 a su hija con lengua unos minutos.<\/p>\n<p>-Ahora imagina que te est\u00e1 magreando y comiendo las tetas.<\/p>\n<p>-C\u00f3meme las tetas y magrealas, pap\u00e1.<\/p>\n<p>Edelmiro disfrut\u00f3 de las maravillosas tetas de su hija, el doble de tiempo del que disfrut\u00f3 de su boca.<\/p>\n<p>-Ahora mete los dedos dentro de tu co\u00f1ito, y f\u00f3llalo.<\/p>\n<p>Meti\u00f3 los dedos y se foll\u00f3 el co\u00f1o mientras su padre la besaba, y le com\u00eda las tetas. Pasado un tiempo le dijo:<\/p>\n<p>-Creo que me voy a correr, pap\u00e1.<\/p>\n<p>Imagina que ese chico te mete la polla en el co\u00f1o.<\/p>\n<p>-M\u00e9temela, pap\u00e1.<\/p>\n<p>-Es el chico el que te la tiene que meter&#8230;<\/p>\n<p>-T\u00fa eres en quien estoy pensando.<\/p>\n<p>Edelmiro, que ten\u00eda un empalme brutal, se ech\u00f3 encima de su hija y se la meti\u00f3. Entr\u00f3 muy, muy apretada, pero Esther estaba tan cachonda y tan mojada, que no sinti\u00f3 dolor. Disfrut\u00f3 de cada cent\u00edmetro de polla que entr\u00f3 en su co\u00f1o.<\/p>\n<p>Ni cinco minutos tard\u00f3 en correrse.<\/p>\n<p>-\u00a1\u00a1\u00a1Me corro, papa!!!<\/p>\n<p>Edelmiro, sintiendo como su hija temblaba debajo de \u00e9l&#8230; Sintiendo c\u00f3mo el estrecho co\u00f1o apretaba su polla y la ba\u00f1aba de jugos y c\u00f3mo gem\u00eda de placer, no pudo evitar comenzar a correrse. Quiso quitar la polla, pero Esther apret\u00f3 las nalgas de su padre contra ella&#8230; Con la polla enterrada hasta el fondo, Edelmiro, comi\u00e9ndola a besos, llen\u00f3 de leche el co\u00f1o de su hija.<\/p>\n<p>Esa noche, no qued\u00f3 pre\u00f1ada, esa noche.<\/p>\n<p>Quique.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>121 A\u00f1o 1955 &#8211; Galicia, en una aldea remota. Edelmiro, un hombre de 38 a\u00f1os, alto, moreno y bien parecido, hab\u00eda enviudado y trabajaba en sus huertas de sol a sol para no pensar en lo acaecido un a\u00f1o atr\u00e1s. Pero lo que tiene querer olvidar es que no se hace m\u00e1s que recordar, y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":9687,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-20858","post","type-post","status-publish","format-standard","category-amor-filial"],"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20858","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9687"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20858"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20858\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":52744,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20858\/revisions\/52744"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20858"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20858"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20858"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}