{"id":20898,"date":"2019-05-30T22:00:00","date_gmt":"2019-05-30T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-05-30T22:00:00","modified_gmt":"2019-05-30T22:00:00","slug":"20898-dos-cuadas-y-undestino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/20898-dos-cuadas-y-undestino\/","title":{"rendered":"Dos cu\u00f1adas y un destino"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"20898\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Rosa, era gallega, ten&iacute;a 28 a&ntilde;os, era rubia, de ojos verdes, alta, ten&iacute;a unas tetazas, un culazo, ten&iacute;a un cuerpo de esc&aacute;ndalo. Estaba casada con Augusto, un m&eacute;dico c&aacute;ntabro que la trataba como al culo. Era infeliz en su vida de cuento, m&aacute;s en ese cuento de mal follada iba a aparecer la puta hada madrina. Olga, que era hermana de Augusto, y el libertino, &Aacute;ngel, el padre de Augusto, un hombre viudo, cuarent&oacute;n, apuesto y con m&aacute;s marcha que un adolescente.<\/p>\n<p>Olga ten&iacute;a 20 a&ntilde;os, era morena, soltera, y con todo muy bien puesto. Hab&iacute;a estado estudiando en Londres.<\/p>\n<p>Todo empez&oacute; una ma&ntilde;ana, Rosa, en bata de casa, estaba tomado un caf&eacute; con pastas con Olga en el sal&oacute;n del pazo Augusto. Olga se sentaba en un sill&oacute;n enfrente de ella luciendo una minifalda en la que se ve&iacute;an sus bragas blancas, le pregunt&oacute; Olga a Rosa:<\/p>\n<p>-&iquest;Despu&eacute;s de once meses de casada no te lleg&oacute; el tedio a la cama?<\/p>\n<p>Rosa, no sab&iacute;a mentir.<\/p>\n<p>-&iexcl;No! Adoro a tu hermano y adoro todo lo que me hace.<\/p>\n<p>-No mientas, para aguantar a mi hermano hay que tener el co&ntilde;o cuadrado, y las tetas piramidales. &iquest;Cu&aacute;ntas veces te dijo que no eras m&aacute;s que una mantenida?<\/p>\n<p>Eva, mojando una pasta en el caf&eacute;, le dijo:<\/p>\n<p>-&iquest;Y t&uacute; c&oacute;mo sabes eso?<\/p>\n<p>Olga, tom&oacute; un sorbo de caf&eacute;, en un pocillo de porcelana china, y despu&eacute;s le respondi&oacute;:<\/p>\n<p>-Porque lo conozco- Le encanta sentirse importante. &iquest;Cu&aacute;nto tiempo llevas sin follar?<\/p>\n<p>Rosa, se levant&oacute;, y con cara seria, le respondi&oacute;:<\/p>\n<p>-Eso no es de tu incumbencia.<\/p>\n<p>A Rosa se le cay&oacute; el cintur&oacute;n que sujetaba su bata azul y se le vieron las tetas redondas, que ten&iacute;an areolas color carne con peque&ntilde;os pezones y el co&ntilde;o rodeado de una bella mata de pelo negro. Se tap&oacute;, se sujet&oacute; la bata. Olga, le dijo:<\/p>\n<p>-Bonito cuerpo.<\/p>\n<p>Rosa, colorada, tartamude&oacute;.<\/p>\n<p>-No, no, lo, lo&hellip;<\/p>\n<p>-Ya s&eacute; que no lo hiciste a prop&oacute;sito.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Eres una jodida adivina?!<\/p>\n<p>Olga se meti&oacute; la mano derecha dentro de las bragas<\/p>\n<p>-&iquest;Sabes guardar secretos casi inconfesables, Rosa?<\/p>\n<p>Rosa, se sent&iacute;a incomoda viendo lo que hac&iacute;a su cu&ntilde;ada.<\/p>\n<p>-Quita la mano de ah&iacute;.<\/p>\n<p>Olga quit&oacute; la mano, chup&oacute; dos dedos y volvi&oacute; a llevar la mano al co&ntilde;o.<\/p>\n<p>-&iquest;Sabes guardar secretos casi inconfesables o no? Yo guardo uno tuyo que de saberlo tu marido quemar&iacute;a el pazo contigo dentro.<\/p>\n<p>Rosa, se cabre&oacute; con su cu&ntilde;ada.<\/p>\n<p>-&iexcl;Yo no tengo nada que ocultar! &iexcl;&iquest;Pero a qu&eacute; viene lo de tocarte delante de m&iacute; y decir la tonter&iacute;a que has dicho?!<\/p>\n<p>-Porque quiero que seamos amantes.<\/p>\n<p>A Rosa se le escap&oacute; una risilla nerviosa, antes de decir:<\/p>\n<p>-&iquest;&iexcl;Est&aacute;s borracha, Olga!?<\/p>\n<p>-No, pero si quieres nos emborrachamos juntas.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ni de borracha me acostar&iacute;a contigo!<\/p>\n<p>Olga, parec&iacute;a darse por vencida.<\/p>\n<p>-Entonces ser&aacute; mejor que no te cuente mis secretos.<\/p>\n<p>Rosa, y estaba interesada.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; secretos sexuales podr&iacute;a tener, cu&ntilde;ada? &iquest;Follaste con el cura?<\/p>\n<p>Se lo solt&oacute; c&oacute;mo quien dice que hace sol.<\/p>\n<p>-No, foll&eacute; con mi padre.<\/p>\n<p>No le pareci&oacute; extra&ntilde;ar mucho.<\/p>\n<p>-&iquest;Y por qu&eacute; quer&iacute;as cont&aacute;rmelo? &iquest;Tienes cargo de conciencia? Si tienes cargo de conciencia vete a confesar.<\/p>\n<p>-No tengo remordimientos. Volver&iacute;a a hacerlo.<\/p>\n<p>-&iquest;Follaste con &eacute;l en Londres?<\/p>\n<p>-No en Londres ya ten&iacute;a bastante con ser estudiante de d&iacute;a y escort de lujo de noche.<\/p>\n<p>-&iexcl;Qu&eacute; dices!<\/p>\n<p>-Que por las noches follaba y me forraba.<\/p>\n<p>Rosa, de lo de Londres, no le cre&iacute;a una palabra, pero estaba c&oacute;mo hipnotizada mirando c&oacute;mo la mano de su cu&ntilde;ada se mov&iacute;a dentro de las bragas y quer&iacute;a que siguiera hablando.<\/p>\n<p>-Desde luego, fantasiosa eres un rato largo.<\/p>\n<p>-Fantas&iacute;as fue lo que hice realidad. &iquest;Quieres que te cuente c&oacute;mo empez&oacute; todo en Londres?<\/p>\n<p>-&iquest;A d&oacute;nde quieres llegar, Olga? Esto no me lo est&aacute;s contado gratuitamente.<\/p>\n<p>-Quiero follar contigo y te acabar&eacute; follando.<\/p>\n<p>-&iexcl;Eres una engre&iacute;da! &iexcl;&iquest;Vas a seguir masturb&aacute;ndote mientras hablas?!<\/p>\n<p>-S&iacute;, necesito correrme, me relaja.<\/p>\n<p>-Est&aacute; bien, tratar&eacute; de no pensar en lo que est&aacute;s haciendo. Habla.<\/p>\n<p>-Todo comenz&oacute; una noche que una amiga me llev&oacute; a un club de striptease. &iquest;Nunca quisiste exhibirte delante hombres y mujeres y ser deseada, Rosa?<\/p>\n<p>Rosa, se empez&oacute; a soltar.<\/p>\n<p>-&iquest;A que mujer no le gusta sentirse deseada?<\/p>\n<p>-T&oacute;cate.<\/p>\n<p>-&iexcl;No!<\/p>\n<p>-T&uacute; misma&#8230; Pues eso fue lo que quise hacer, exhibirme para que me deseara c&oacute;mo la deseaba yo a ella.<\/p>\n<p>-&iquest;Te acostaste con esa chica?<\/p>\n<p>-No, esa noche me acost&eacute; con mi amiga, pero a la semana siguiente hice un n&uacute;mero despu&eacute;s de ella, y entonces s&iacute;, esa noche me acost&eacute; con ella en una mansi&oacute;n mientras nos miraba el due&ntilde;o de una agencia de escorts -Olga, cerr&oacute; los ojos-. Fue delicioso. Diane ya se hab&iacute;a comido unos cuantos co&ntilde;os, pero, seg&uacute;n sus propias palabras, ninguno tan rico c&oacute;mo el m&iacute;o. Recuerdo c&oacute;mo la punta de su lengua jugaba con mi cl&iacute;toris, ahora lami&eacute;ndolo hacia arriba, ahora alrededor del capuch&oacute;n, ahora hacia los lados. Mi co&ntilde;o no paraba de mojarse y el due&ntilde;o de la mansi&oacute;n, Robert, un play boy, con un parecido asombroso a Richard Gere cuando hizo Pretty Woman, no paraba de tocarse el paquete. Cuando sac&oacute; la verga qued&eacute; maravillada. Era gorda c&oacute;mo un salchich&oacute;n -Rosa meti&oacute; una mano dentro de las bragas-. Diane, me cogi&oacute; de la mano. &iexcl;Oooooy! Me voy a correr. Diane, me cogi&oacute; de la mano e hizo que me sentara sobre aquella maravilla. &iexcl;Que gustazo sentir c&oacute;mo entraba aquella verga en mi co&ntilde;o estrechito! Ni dos minutos tard&eacute; en decir: &iexcl;Me cooorro!<\/p>\n<p>Olga se corri&oacute; de verdad, gem&iacute;a y se convulsionaba en el sill&oacute;n. La mano de Rosa se movi&oacute; a mil por hora dentro de las bragas viendo c&oacute;mo se corr&iacute;a su cu&ntilde;ada. Se acab&oacute; de correr Olga y Rosa a&uacute;n no llegara. Fue a su lado, sac&oacute; la mano de su sexo, y le dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;No me toques!<\/p>\n<p>Olga, bes&oacute; a su cu&ntilde;ada. Rosa se levant&oacute;, Olga le baj&oacute; las bragas, la empuj&oacute; y Rosa se volvi&oacute; a sentar en el sill&oacute;n. Le cogi&oacute; la mano que metiera dentro de las bragas. Le chupo los dedos mojados de jugos. Le abri&oacute; las piernas con las dos manos. Mir&aacute;ndola a los ojos fue acercando su boca al co&ntilde;o empapado. Rosa, le dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;No, Olga, no!<\/p>\n<p>Olga, enterr&oacute; la lengua en el co&ntilde;o de Rosa y comenz&oacute; a lamer de abajo arriba, desde el ojete al cl&iacute;toris, cada vez m&aacute;s y m&aacute;s, y m&aacute;s, y m&aacute;s aprisa&#8230; Rosa apret&oacute; las tetas con las dos manos, y corri&eacute;ndose, le dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;&iexcl;Me maaaatas!!!<\/p>\n<p>Al acabar de beber de ella, le dijo:<\/p>\n<p>-Cu&eacute;ntame c&oacute;mo fue lo de Caperucita Roja, Rosa.<\/p>\n<p>Aquel era el secreto de Rosa que sab&iacute;a Olga.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Te dijo tu padre lo del bosque?!<\/p>\n<p>-Antes que t&uacute;, fui yo su Caperucita Roja.<\/p>\n<p>-Cuenta t&uacute; y te dir&eacute; si hay alguna diferencia.<\/p>\n<p>-Vale, cuento&#8230; Era una calurosa tarde de verano. Fui con mi Seat Panda hasta el bosque que me hab&iacute;a indicado pap&aacute;. Llevaba puesta una minifalda roja, una blusa blanca, una caperucita roja, el cabello recogido en do trenzas, calzaba unos zapatos rojos con calcetines blancos y llevaba en una mano una cesta con un pastel dentro. No sab&iacute;a d&oacute;nde estaba la caba&ntilde;a. Al meterme en el bosque me encontr&eacute; con un tipo musculoso, un H&eacute;rcules, de casi dos metros de estatura, peludo, y que estaba desnudo con su gorda verga colgando. Me pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Ad&oacute;nde vas, Caperucita?<\/p>\n<p>-Yo segu&iacute; el cuento.<\/p>\n<p>-A ver a mi abuelita, hombre lobo.<\/p>\n<p>-Este bosque me pertenece.<\/p>\n<p>Rosa, la interrumpi&oacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;Se la mamaste?<\/p>\n<p>-S&iacute;, sigue t&uacute;.<\/p>\n<p>-Cog&iacute; aquella tranca, que casi no entraba en mi boca, y le hice una mamada que al hombre lobo le temblaron las piernas cuando llen&oacute; mi boca de leche.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de correrse me indic&oacute; el camino. Iba con las bragas mojadas y con unas ganas locas de correrme. Al llegar a la caba&ntilde;a el hombre lobo estaba en la cama, tapado, pero, aqu&iacute; cambi&oacute; el cuento. Entr&oacute; en la caba&ntilde;a el cazador, o sea&#8230;<\/p>\n<p>Habl&oacute; ahora Olga.<\/p>\n<p>-Mi padre. Ahora sigo yo. Me apunt&oacute; con la escopeta, y me dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Desn&uacute;date, desvergonzada!<\/p>\n<p>Me desnud&eacute;. El lobo se levant&oacute; de la cama. Cogi&oacute; la tarta en la cesta y a pu&ntilde;ados la ech&oacute; sobre mis tetas, sobre mi vientre, sobre mi co&ntilde;o y sobre mi culo. Me comi&oacute; las tetas hasta dejarlas limpiar de tarta, despu&eacute;s el vientre y luego se agach&oacute; delante de m&iacute;, me ech&oacute; las manos a la cintura y me lami&oacute; el co&ntilde;o c&oacute;mo si de un lobo se tratase. Mi padre me puso los ca&ntilde;ones de la escopeta en el ojete, sobre la tarta, y me pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Ya te dieron por culo?<\/p>\n<p>-S&iacute;.<\/p>\n<p>Apret&oacute; los ca&ntilde;ones de la escopeta al ojete, y me dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Te lo voy a reventar!<\/p>\n<p>Me asust&eacute; y le dije:<\/p>\n<p>-No, pap&aacute;, ser&eacute; buena.<\/p>\n<p>-&iexcl;Te lo voy a reventar con mi polla, perra! &iexcl;&iexcl;Y no soy t&uacute; padre!! &iexcl;Soy el cazador!<\/p>\n<p>-S&iacute;, se&ntilde;or cazador.<\/p>\n<p>-Se agach&oacute; y ahora ya eran dos los que me com&iacute;an viva. Mi padre me com&iacute;a el culo, y me lo azotaba con las palmas de sus manos, y el lobo me com&iacute;a el co&ntilde;o. Sigue t&uacute;, Rosa.<\/p>\n<p>Rosa, sigui&oacute; con la historia.<\/p>\n<p>-Yo le dije que me lo reventara si ten&iacute;a pelotas. Tu padre cogi&oacute; un l&aacute;tigo que colgaba en la pared, y me lo revent&oacute; a latigazos, a&uacute;n tengo algunas marcas en las nalgas. Luego el lobo me mordi&oacute; las tetas y los pezones&#8230; Me gustaba sentir dolor. Al final, tu padre, me cogi&oacute; en alto e peso, me la meti&oacute; y me foll&oacute; con violencia hasta que me corr&iacute; c&oacute;mo una fuente. Sin ponerme en el piso me pas&oacute; al lobo. &iexcl;Pufff! Aquella verga llenaba mi co&ntilde;o empapado y me daba tanto placer que me corr&iacute; en nada. Al acabar de correrme, tu padre me la meti&oacute; en el culo, y al rato largo, sintiendo c&oacute;mo me llenaban culo y co&ntilde;o de leche, me corr&iacute; por tercera vez. Deje el piso con un charca de jugos que daba gusto verla, pero a&uacute;n m&aacute;s gust&oacute; me dio ver c&oacute;mo el hombre lobo lami&oacute; los jugos hasta que dej&oacute; el piso limpio.<\/p>\n<p>-Las historias son parecidas.<\/p>\n<p>-Si quitamos lo de los latigazos casi fue igual tu historia que la m&iacute;a.<\/p>\n<p>-Parecida, Rosa, parecida, yo me corr&iacute; cinco veces&#8230; &iquest;Sabes, Rosa?<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute;?<\/p>\n<p>-Podr&iacute;amos inventar un cuento nuevo.<\/p>\n<p>-&iquest;Cu&aacute;l?<\/p>\n<p>-El de las dos Caperucitas, ser&iacute;a cuesti&oacute;n de hablarlo con mi padre.<\/p>\n<p>-S&iacute;, ser&aacute; cuesti&oacute;n de coment&aacute;rselo.<\/p>\n<p>Olga, quer&iacute;a guerra.<\/p>\n<p>-&iquest;Me comes el co&ntilde;o, Rosa?<\/p>\n<p>Rosa, bes&oacute; a Olga, y le respondi&oacute;:<\/p>\n<p>-Claro, te debo una.<\/p>\n<p>Quique.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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