{"id":20913,"date":"2019-06-02T22:00:00","date_gmt":"2019-06-02T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-06-02T22:00:00","modified_gmt":"2019-06-02T22:00:00","slug":"20909-memorias-inolvidables-capitulo-6-eduardo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/20909-memorias-inolvidables-capitulo-6-eduardo\/","title":{"rendered":"Memorias inolvidables (Cap\u00edtulo 6): Eduardo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"20913\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 17<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>MI AMIGO EDUARDO.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>Nota: En la ilustraci&oacute;n de mi cuaderno de notas, Eduardo est&aacute; junto a un caballo que nadie montar&aacute; nunca, porque siempre tengo presente al que fue mi gran amigo y novio, lo veo cabalgando junto a m&iacute;.<\/p>\n<p>***********<\/p>\n<p>Eduardo, mi amigo, ya os dije que muri&oacute; y c&oacute;mo lo conoc&iacute; por casualidad. Es el hijo del t&iacute;o On&eacute;simo. Os recuerdo que el t&iacute;o On&eacute;simo es un trabajador de mi padre y m&aacute;s, es su amigo, amigo &iacute;ntimo. Lleva pr&aacute;cticamente las tierras de naranjos de mi padre, es decir, las nuestras, y es fiel en todo, incluso acompa&ntilde;a a mi padre al lupanar y se pasan las putas por sus huevos. Yo s&eacute; que el t&iacute;o On&eacute;simo lo hace por mi padre, porque su esposa, la se&ntilde;ora Emerenciana siempre est&aacute; dispuesta a abrirse de piernas cuando su marido lo requiere y sin requerirlo, cosa que mi madre, como ya sab&eacute;is, se lo ha negado a mi padre. La se&ntilde;ora Emerenciana sabe que mi padre necesita ir de putas y como comen de nuestras tierras, su marido, ella y sus hijos gracias a eso viven bien, no tiene inconveniente en que el t&iacute;o On&eacute;simo, su esposo, acompa&ntilde;e a su amigo al lupanar, le dice que aprenda nuevas posturas y luego las practique con ella.<\/p>\n<p>En cierta ocasi&oacute;n le pregunt&eacute; a Eduardo c&oacute;mo es que su padre va de putas sabi&eacute;ndolo su mujer. Le dije:<\/p>\n<p>&mdash; Expl&iacute;came c&oacute;mo es eso que tu padre va de putas con el m&iacute;o, sabi&eacute;ndolo tu madre, y ella no se enfada ni le echa de casa. Yo no entiendo, porque mi madre le ha dicho que se vaya de putas porque no lo quiere ya en la cama, pero t&uacute; me dices que tienes que taparte los o&iacute;dos con la almohada de los gritos que dan tu madre y tu padre follando en las noches.<\/p>\n<p>&mdash; Somos los que mejor vivimos del pueblo gracias a tu padre, tenemos de todo, casa, comida, vestidos y vicios gracias a tu padre. Si tu padre quiere mear en mi boca, mear&aacute; y se quedar&aacute; contento, yo tambi&eacute;n. Dicen mis padres que &eacute;ramos unos pobretones miserables, y ahora tenemos tierras, gracias a tu padre. Si le ha de acompa&ntilde;ar al lupanar, lo har&aacute;, mi madre lo sabr&aacute; y nosotros sus hijos tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Joder! Lo que me dices es muy duro para m&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash; Para m&iacute; es muy simple, somos ricos gracias a tu padre, no mires m&aacute;s. Mi madre le dice a mi padre que aprenda nuevas posturas para hacerla feliz a ella. El sexo de mis padres ahora es rabioso, fren&eacute;tico, impulsivo, alegre y soberbio y todos somos felices cuando estamos en la mesa se levantan comienzan a quitarse ropa y se van yendo a su dormitorio y escuchamos los gritos que dan.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Co&ntilde;o, c&oacute;mo me gustar&iacute;a ser hermano tuyo!<\/p>\n<p>&mdash; He hablado con mis padres, ya no vas a ir m&aacute;s al hotel con tu padre, ellos que vayan de putas y se la lleven al hotel, t&uacute; vendr&aacute;s a casa, eres de la familia, te queremos&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; Entonces, despu&eacute;s de ir al bar y follar, &iquest;vamos a tu casa?<\/p>\n<p>&mdash; Ya no iremos all&iacute;, dormir&aacute;s conmigo y tenemos toda la noche para follar.<\/p>\n<p>&mdash; Te agradezco, pero&hellip; &iquest;no se extra&ntilde;ar&aacute;n si gritamos?<\/p>\n<p>&mdash; Es lo que esperan, vernos felices.<\/p>\n<p>&mdash; Lo meritorio es lo de tu padre, acompa&ntilde;a al m&iacute;o como un fiel amigo&hellip; &mdash;me qued&eacute; pensativo.<\/p>\n<p>&mdash; No pienses m&aacute;s, las putas ya lo saben, mi padre ya no folla con ellas, las acompa&ntilde;a, le hablan c&oacute;mo ha de hacer feliz a mi madre y se toma unas copas mientras le hablan. Un d&iacute;a fui a buscar a mi padre porque mi hermanito peque&ntilde;o, Augusto, se puso muy enfermo casi de repente y vi a una puta arremangada, dici&eacute;ndole a mi padre donde ten&iacute;a que poner la polla a mi madre para hacerla feliz antes de penetrarla. Mi padre se levant&oacute; y se sac&oacute; la polla, otra puta lo arrim&oacute; al co&ntilde;o de la primera para que la paseara. Estrope&eacute; la clase que le daban al decirle el encargo y tuvo que irse, me qued&eacute; yo para esperar a tu padre y darle explicaciones.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Follaste con una t&iacute;a?<\/p>\n<p>&mdash; Qu&eacute; va, hombre, ellas saben de qu&eacute; pie cojeo.<\/p>\n<p>Nos re&iacute;mos los dos en ese momento, pero ya est&aacute;bamos calientes con la conversaci&oacute;n. Echamos una mirada alrededor y nos dimos uno al otro una buena fregada hasta que eyaculamos al suelo nuestra leche.<\/p>\n<p>&mdash; A la noche, leche fresca, &mdash;dijo Eduardo.<\/p>\n<p>***** ***** *****<\/p>\n<p>Eduardo y yo salimos a dar una vuelta y decidimos ir a cenar con nuestros padres, les hab&iacute;amos avisado y aceptaron de muy buen grado. Pero nuestro inter&eacute;s estaba en ir a la fuente del pueblo y ver qu&eacute; posibilidad ten&iacute;amos de gastarnos poco dinero con alg&uacute;n chico viciosillo con ganas de hacer un buen polvo. Me dec&iacute;a Eduardo que al ser dos complica la facilidad de enga&ntilde;ar a dos a la vez.<\/p>\n<p>&mdash; Eduardo, &iquest;ellos follan por dinero porque les gusta follar o porque tienen necesidad?<\/p>\n<p>&mdash; Lo segundo m&aacute;s que lo primero, &mdash;me contest&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash; Entonces les daremos lo que habitualmente piden, pero lo haremos juntos, que yo quiero ver c&oacute;mo te tiras a los otros.<\/p>\n<p>&mdash; Eso no es problema, t&uacute; pagas la habitaci&oacute;n y yo les pago a ellos y as&iacute; regateo, que t&uacute; les dar&iacute;as todo lo que tienes, &mdash;sentenci&oacute; Eduardo.<\/p>\n<p>No pude saber qu&eacute; les hab&iacute;a pagado, pero estaban contentos. Nos fuimos al bar de Rogelio, al vernos entrar se alegr&oacute; y pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Dos habitaciones?<\/p>\n<p>&mdash; No, una suficientemente ancha para los cuatro, &mdash;dijo Eduardo.<\/p>\n<p>Nos encamin&oacute; a la habitaci&oacute;n 8 y, en efecto, era m&aacute;s ancha que las otras que hab&iacute;amos usado, solo ten&iacute;a una cama que era muy grande. Nos bastaba, total se trataba de meter dos pollas en dos agujeros, tampoco hace falta un mundo. No fue tan simple, porque los chicos, llamados Xavi y Bold&oacute; &mdash;uno usaba nombre, el otro apodo o apellido, nunca averiguo estos pormenores&mdash;, quisieron hac&eacute;rnoslo pasar bien. Por una extra&ntilde;a raz&oacute;n imagin&eacute; que hab&iacute;a querido ser generoso con ellos, que desde que comenzamos a recorrer el pasillo hasta la habitaci&oacute;n ya nos iban besando y toqueteando. La verdad es que eran agradables, bien parecidos y muy dispuestos. Me extra&ntilde;&oacute; mucho que se encontrara a dos t&iacute;os, all&aacute; en la fuente inmediatamente que llegamos y dispuestos felizmente a follar con un desconocido para ellos. Imagin&eacute; que yo era un desconocido y que no hab&iacute;an mediado ni la cinco palabras. Adem&aacute;s de que se trataba de dos t&iacute;os buenazos, buen cuerpo, guapos, muy del estilo de Eduardo. Fue como ir al pajar y encontrar de inmediato las dos agujas necesarias. Quiz&aacute; por eso congeni&eacute; de inmediato con Eduardo, porque era un t&iacute;o que sab&iacute;a hacer las cosas bien de cabo a rabo.<\/p>\n<p>En definitiva, me tem&iacute; que no jugaba la casualidad ni la improvisaci&oacute;n sino todo lo contrario. La cuesti&oacute;n es que ah&iacute; est&aacute;bamos cuatro t&iacute;os bien machotes, ninguno afeminado ni otras peculiaridades raras, dispuestos a follar entre nosotros como si se fuera a acabar el mundo. &iquest;Motivos? Eso era lo de menos, porque la verdad es que el deseo creo que se junt&oacute; con el viento y no es porque en el pueblo hubiera muchos chulazos con los que echarse un polvo, pero ah&iacute; estaban los mejores que en meses hab&iacute;a visto yo, si me except&uacute;o a m&iacute; mismo que no estoy mal, sino todo lo contrario por donde quiera que se me mire. Algo tengo claro: lo que nos apetec&iacute;a a los cuatro era saciar nuestra sed de sexo. Estaba claro que cuantos m&aacute;s fu&eacute;ramos, m&aacute;s divertido ser&iacute;a el sexo, siendo cuatro chicos musculosos &mdash;reconozco que ellos tres m&aacute;s que yo&mdash;, de muy buen ver, la diversi&oacute;n estaba m&aacute;s que asegurada.<\/p>\n<p>Al quitarnos la ropa, nos quedamos con los slips, parec&iacute;amos el parch&iacute;s &mdash;slip rojo, verde, amarillo y azul, vaya casualidad&mdash;, pero entonces pudimos apreciar el f&iacute;sico del resto con un r&aacute;pido vistazo. Abdominales, b&iacute;ceps y pectorales era la t&oacute;nica general en todos nosotros. Adem&aacute;s luc&iacute;amos un bronceado propio de aquella &eacute;poca del a&ntilde;o, por lo que a&uacute;n result&aacute;bamos m&aacute;s atractivos y sexys ante los dem&aacute;s. Tras mirarnos con nuestras p&iacute;caras sonrisas, empezamos a magrearnos los cuatro a la vez, formando un c&iacute;rculo entre nosotros. Mientras yo me com&iacute;a la boca con el del slip rojo, es decir Xavi, los otros dos, Eduardo y Bold&oacute;, con slips amarillo y azul, se frotaban las pollas con unas ganas tremendas sin sacarlas al aire. Nosotros, yo con mi slip verde y Xavi, no quisimos perder tiempo, nos agachamos, bajamos los slips de Eduardo y Bold&oacute; que se estaban besando y hab&iacute;an dejado de jugar con sus bultos, y empezamos a chup&aacute;rsela con todas las de la ley. &iexcl;Menudas pollas se gastaban! Yo conoc&iacute;a de la Eduardo, y me ech&eacute; sobre la de Bold&oacute;, me pareci&oacute; y lo era m&aacute;s gorda y ligeramente m&aacute;s larga de la de Eduardo.<\/p>\n<p>Nos met&iacute;amos sus pollas hasta el fondo de la garganta y nos recre&aacute;bamos con nuestra lengua en cada cent&iacute;metro cuadrado de aquel trozo de carne, duro, erecto y caliente. Ellos expresaban en su rostro todo el placer que les est&aacute;bamos produciendo &uacute;nica y exclusivamente con la ayuda de nuestras bocas. Y se besaban y acariciaban sobre todo sus respectivos culos, metiendo los dedos dentro del agujero son parar. Bold&oacute; me puso dos dedos entre su polla y mi lengua y recogi&oacute; abundante saliva para meterla en el ano de Eduardo y masajearlo. Vi que Eduardo hac&iacute;a otro tanto con Bold&oacute; gracias a la saliva de Xavi. El momento era enloquecedor, las pollas, las cuatro estaban a tope, las mamadas y las secas, todas ya con ganas de algo.<\/p>\n<p>Aquel momento largo de sexo oral fue subiendo de tono hasta que decidimos penetrarnos de una vez por todas. Se nos pusieron agachados y mostr&aacute;ndonos el culo Eduardo y Bold&oacute;. Xavi se puso detr&aacute;s de Eduardo, aunque hubiera preferido ir yo en ese momento, pero hab&iacute;a que dejar correr los deseos de los invitados. Comenz&oacute; a echar saliva a su polar manejarla extendi&eacute;ndola en su cipote y en el tronco, mientras Bold&oacute; me miraba con ojos lascivos esperando mi reacci&oacute;n. Me tumb&eacute; al suelo, le ped&iacute; que se sentara sobre mi polla. Escupi&oacute; varias veces chorros de saliva superabundante, producida en sus besos con Eduardo sobre mi polla, me la masaje&oacute; y se sent&oacute; poco a poco encima, d&aacute;ndome el gusto de hacerlo sin pausas y sin prisa, todo seguido hasta que se la trag&oacute; toda en su culo. Me arm&eacute; de valor y comenc&eacute; a empujar arriba y abajo. Bold&oacute; cooperaba junto haciendo lo contrario para que el choque con el roce fuese superlativo y magn&iacute;ficamente lleno de puro placer.<\/p>\n<p>De lado miraba como Xavi se follaba a Eduardo, pero en un momento dado, lo tom&oacute; fuertemente de sus brazos y lo arrastr&oacute; donde est&aacute;bamos para situarse sobre mi cabeza, dio la vuelta no s&eacute; como a Eduardo que qued&oacute; con la cabeza casi en el suelo y la polla ofrecida a Bold&oacute; que la comenz&oacute; a mamar mientras sub&iacute;a y bajaba por mi polla. Aquello era infernalmente agradable, pero calenturiento, de modo que est&aacute;bamos sudando los cuatro por el esfuerzo que hac&iacute;amos. Fui el primero en correrme dentro del culo de Bold&oacute;. No tard&oacute; Bold&oacute; en correrse, por detr&aacute;s de Eduardo sobre mi abdomen, al mismo tiempo que Xavi se corr&iacute;a dentro de Eduardo y Eduardo echaba sus restos en la boca de Bold&oacute;. Al final y una vez apaciguados nos caimos todos al suelo y buscamos los cuatro nuestras bocas para celebrar el fest&iacute;n con unos beso a cuatro que fueron la gota para colmar el vaso.<\/p>\n<p>Pens&eacute; que hab&iacute;amos acabado, nuestra ropa extendida por la habitaci&oacute;n y los cuatro slips como arrojados lejos no s&eacute; ni en que momento, tal fue la locura. El suelo de la habitaci&oacute;n estaba lleno de semen, lo mismos que nuestros cuerpos, sobre todo del que flu&iacute;a de los culos de Eduardo y Bold&oacute;. Descansamos un poco y con papel higi&eacute;nico limpiamos algo para no ensuciar la cama, porque quer&iacute;amos subirnos para conversar tras nuestra primera victoria.<\/p>\n<p>Como era l&oacute;gico, cuatro machos juntos en una cama, todo eran tocamientos, peguntar por los lunares pero metiendo mano, retirando el prepucio del glande, porque ninguno estaba circuncidado, solo que a m&iacute; y a Xavi con un poco de erecci&oacute;n ya asomaba la cabeza del pene y se pusieron a ver tocando quien ten&iacute;a el meato m&aacute;s grande. Juegos de prospecci&oacute;n anat&oacute;mica y fisiol&oacute;gica propia de un descanso hecho por cuatro machos. A mi entender los cuatro muy enamorados de su propia masculinidad.<\/p>\n<p>Decidimos continuar y casi sin darnos cuenta, pero busc&aacute;ndolo, dimos un salto fuera de la cama e hicimos una fila entre los cuatro, acariciando el culo que ten&iacute;amos delante y moj&aacute;ndolo con saliva en los dedos, lo que de inmediato nos llev&oacute; a follar el culo al que ten&iacute;amos delante y siendo follados por el de atr&aacute;s. Empezamos suavemente como si fuera un jueguito de ni&ntilde;os pero muy pronto ya est&aacute;bamos follando duro por el ojete. Yo me coloqu&eacute; detr&aacute;s de Xavi, de modo que recib&iacute;a placer por los dos lados de mi cuerpo, por delante me follaba a Xavi y por detr&aacute;s me estaba follando Bold&oacute;, al cual le follaba Eduardo que era el &uacute;ltimo. Me estaba follando el culo de con verdadera pasi&oacute;n agarr&aacute;ndome de los hombros, pero el ritmo me lo estaba dirigiendo Bold&oacute; que no ten&iacute;a ni el m&aacute;s m&iacute;nimo de los miramientos. Nos hab&iacute;amos organizado bien en esta ronda de modo que nuestros movimientos eran arm&oacute;nicos y acompasados para que no se nos deshiciera el tren que hab&iacute;amos construido con nuestros cuerpos. La piel caliente de nuestros cuerpos ard&iacute;a en deseo ante las embestidas que nos propici&aacute;bamos los unos a los otros. Era una org&iacute;a ardiente, placentera y busc&aacute;bamos un ba&ntilde;o de semen para mezcladlo con el sudor de nuestros cuerpos calientes.<\/p>\n<p>No nos lo hab&iacute;amos propuesto pero sobre la marcha decidimos que ser&iacute;a bueno corrernos todos los cuatro al mismo tiempo, lo que sab&iacute;amos que no era algo f&aacute;cil de obtener. El primero en correrse fue el primero de la fila, Xavi, luego por los gritos adivin&eacute; que se trataba de Eduardo, por fin sent&iacute; mi culo llen&aacute;ndose de semen, yo no consegu&iacute;a correrme, y comenc&eacute; a preocuparme sin decir nada. Le ped&iacute; a Bold&oacute; que no saliera de mi &mdash;no hab&iacute;a salido nadie&mdash;, y a la vez que me bombeara duro. Sin embargo, no fue posible que yo acabara y todos se salieron de los culos y Xavi se separ&oacute; de mi pene para tumbarme en la cama. Comenz&oacute; a comerme la polla y se le juntaron los tres metiendo boca a mi polla deseando que acabara en sus bocas. Uno se recreaba con mi capullo, los otros dos se entreten&iacute;an lamiendo los huevos con voracidad desorbitada. Tal fue la excitaci&oacute;n que recib&iacute;, que ya no pude resistirme m&aacute;s y grit&eacute;:<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Ya, me corro, me corro!<\/p>\n<p>El primer chorro se expandi&oacute; sobre la cara de los tres, pero Xavi de un empell&oacute;n apart&oacute; a los dem&aacute;s y se sent&oacute; de golpe en mi polla, mientras un trallazo cay&oacute; sobre su espalda y dec&iacute;a:<\/p>\n<p>&mdash; No os com&aacute;is mi raci&oacute;n es totalmente m&iacute;o.<\/p>\n<p>Me acab&eacute; mi corrida en el interior de Xavi. Se estaban los tres lamiendo la cara para hacerse con mi primera chorretada y yo recog&iacute;a con los dedos de la espalda de Xavi y me lo met&iacute;a en la boca. Acabamos bes&aacute;ndonos todos los cuatro de forma apasionada. Sin duda, aquello fue excitante y sexualmente de lo m&aacute;s caliente. Tampoco fue la &uacute;ltima vez. Cada vez que ven&iacute;a a la casa de Eduardo llamaba a los chicos y lo hicimos en el barucho de Rogelio. Un d&iacute;a le pregunt&eacute; cu&aacute;nto le costaba traer a sus amigos y me dijo la verdad:<\/p>\n<p>&mdash; Nunca les he pagado, vienen por placer y porque les gustas, pero no quer&iacute;a dec&iacute;rtelo para que no te desanimaras.<\/p>\n<p>Eso hizo que cuando regresaba les trajera alg&uacute;n obsequio para afirmar la amistad.<\/p>\n<p>***** ***** *****<\/p>\n<p>En cierta ocasi&oacute;n Eduardo me dijo:<\/p>\n<p>&mdash; Hay algo en nosotros que no entiendo bien, buscamos estar con un hombre y no con una mujer, &iquest;es que somos menos hombres o tenemos un aspecto femenino m&aacute;s destacado que el masculino? Pienso a veces en esto y no s&eacute; darme respuestas. A veces me pregunto si seremos mujeres en las que se equivoc&oacute; el sexo&#8230;<\/p>\n<p>&mdash; Yo pienso que lo que ocurre en la mayor parte de nosotros es que tenemos un elevado grado de estima de nuestra masculinidad y eso hace que lo reflejemos en el otro que tambi&eacute;n tiene un alto grado de estima en la masculinidad&#8230;<\/p>\n<p>&mdash; Eso parezco entenderlo algo, porque mira, mis amigos Xavi y Bold&oacute; son excelentes jugadores de f&uacute;tbol como yo. Entrenamos tres veces a la semana, jugamos en campeonato de liga provincial. Todos en el equipo nos estiman por jugar bien y todos saben que somos gays, mantienen el secreto por eso del asunto social que estar&iacute;a mal visto y todo eso.<\/p>\n<p>&mdash; Te repito que en el caso de nosotros cuatro queda claro que somos machos y fornidos, nada que se parezca a la idea que se tiene del marica, afeminado, medio mujer, acobardado. Puede que haya alguien as&iacute; y de hecho los hay, pero eso no es una caracter&iacute;stica del hombre homosexual, sino de alguno que yo lo respeto igual. Lo nuestro es ser hombres que aman a hombres. Precisamente nuestra alta estima a la masculinidad es la que hace que nos queramos juntar con hombres, porque amamos al otro en cuanto que es macho.<\/p>\n<p>&mdash; T&uacute; con tu filosof&iacute;a te das respuesta a todo. Pero te pregunto, &iquest;por qu&eacute; hay hombres que aman a las mujeres? &iquest;No aman su masculinidad?<\/p>\n<p>&mdash; Puede que unos s&iacute; y otros no. Los hay que aman su masculinidad y quieres desarrollarla por contraste con la femineidad amando a una mujer y viviendo con ella, estos son los que hasta ahora se ha dicho que es lo normal, lo natural, lo habitual. Yo pienso que es ninguna de las tres, creo pensar que es la costumbrista y eso es bueno, hay hombres y mujeres en el mundo, ellos los procrean. Hay otros que se sienten incompletos y buscan la mujer para ser completos, le ceden a la mujer todo lo concerniente a la casa y a los hijos y ellos se dedican a desarrollar su masculinidad. Tambi&eacute;n estos son aceptados habitualmente por la sociedad, son procreadores, pero distan mucho de los primeros, porque estos buscan complementarse no completarse, mientras que los otros es al contrario buscan completarse porque sienten que les falta algo, no alguien. En estas dos gamas hay diversidad de modo de vivir la sexualidad, solo la simplicidad dir&iacute;a que hay dos modos. Los hay que no se emparejan, unos por unas razones otros por otras tantas. Lo mismo pasa con nosotros los gays, somos tan diversos como la diversidad de la vida misma: unos se emparejan, otros quieren formalizar legalmente su emparejamiento, otros solo buscan pareja para el sexo, otros ni la buscan, unos se auto satisfacen, otros son promiscuos, unos se sienten muy hombres, otros sienten su femineidad, otros transg&eacute;nero, y vamos descubriendo poco a poco la realidad de la diversidad tanto homosexual como heterosexual. Solo desde la serenidad, la imparcialidad y la libertad podemos descubrir pac&iacute;ficamente la realidad tan diversa de la condici&oacute;n humana. Ah&iacute; han de trabajar mucho las ciencias y el pensamiento del hombre.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;C&oacute;mo te consideras t&uacute; y c&oacute;mo me consideras a m&iacute;?<\/p>\n<p>&mdash; No s&eacute; c&oacute;mo eres t&uacute;, desc&uacute;brelo t&uacute; mismo sin clasificarte para nada que la vida ya te llevar&aacute;. Pero yo soy un macho, me siento hombre muy var&oacute;n por dentro y por fuera en los pensamientos y en las acciones al que le gusta desarrollar y usar su sexualidad masculina, pero tambi&eacute;n me gusta experimentar la sexualidad masculina de otros. Eso vulgarmente dice versatilidad, dice uno yo soy vers&aacute;til, pero tampoco los vers&aacute;tiles son todos igual, los tienes que lo son porque tanto les apasiona la masculinidad que al tiempo que emplean la suya quieren vivir la ajena; otros es puro sexo, quieren tener sexo y si se les permite follan, caso contrario se dejan follar y se aguantan. Yo s&eacute; como funciono yo, si delante tengo un t&iacute;o nuevo, me va a gustar que me folle, para descubrir cosas nuevas, nuevas realidades en la relaci&oacute;n sexual.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Sabes que me he calentado y mira c&oacute;mo me estoy poniendo.<\/p>\n<p>&mdash; Es que la filosof&iacute;a tambi&eacute;n calienta.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;As&iacute; es la filosof&iacute;a?<\/p>\n<p>&mdash; Esto m&aacute;s bien es un aspecto de antropolog&iacute;a filos&oacute;fica que, por supuesto, tambi&eacute;n calienta.<\/p>\n<p>Est&aacute;bamos en su habitaci&oacute;n, sentados en el peque&ntilde;o sof&aacute; para dos ajustadamente, y comenzamos a besarnos y sobarnos los paquetes por encima de la ropa. Parec&iacute;a que no dese&aacute;bamos nada m&aacute;s, pero aquello no acab&oacute; y tuvo su continuaci&oacute;n. Sentimos sed. Eduardo se levant&oacute; y se fue a la cocina, al rato lleg&oacute; con dos cervezas de tequila, eran dos coronillas a las que ya le hab&iacute;a puesto el lim&oacute;n en la boca de la botella. Le veo entrar con las dos botellitas.<\/p>\n<p>Yo me hab&iacute;a sentado en el sof&aacute; con las piernas dobladas debajo de mi trasero y saliendo por mi lado. Desde all&iacute; vi a Eduardo entrar. Estaba muy absorto viendo la televisi&oacute;n. Cuando el sof&aacute; cambi&oacute; su peso, al sentarse Eduardo me gir&eacute; porque en esa postura casi me caigo. Mir&eacute; hacia el lateral y vi a Eduardo sentado all&iacute; a mi lado y mir&aacute;ndome con un singular cari&ntilde;o, sosten&iacute;a las dos botellitas con el brazo alargado ofreci&eacute;ndome una a m&iacute;.<\/p>\n<p>Tom&eacute; la botella con mi mano izquierda y mov&iacute; suavemente mis piernas, para sentarme normalmente. Sent&iacute; que el sof&aacute; se movi&oacute; de nuevo mientras Eduardo se acercaba, inclin&aacute;ndose hacia m&iacute;. Eduardo puso su botella sobre la mesa frente que ten&iacute;a frente a &eacute;l y su mano, ahora libre, descans&oacute; sobre mi pierna, que me la acarici&oacute;.<\/p>\n<p>Yo record&eacute; como una imagen fugaz la &uacute;ltima vez que los dos nos hab&iacute;amos sentado as&iacute;. Mi recuerdo me hizo sonre&iacute;r y comenc&eacute; a moverme para que algo m&aacute;s se moviera tambi&eacute;n. Al darme cuenta de lo que estaba sucediendo, me concentr&eacute; en tratar de detenerlo, pero ya era tarde. La cabeza de Eduardo ya reposaba sobre mi pecho, d&aacute;ndole una perfecta visi&oacute;n del bulto en mi short con la punta de mi pene levantada haciendo una carpa pues ya estaba totalmente erigida.<\/p>\n<p>La mano de Eduardo se movi&oacute; y empez&oacute; a dibujar ochos en mi pierna, sabiendo que el movimiento repetitivo agravar&iacute;a y me encender&iacute;a m&aacute;s. Yo trat&eacute; de no concentrarme en los sentimientos, pero los movimientos de Eduardo se acercaron cada vez m&aacute;s a mi bulto. Yo jadeaba y gem&iacute;a mientras el dedo de Eduardo dejaba de hacer ochos para dirigirse a lo largo de mi dolorosa erecci&oacute;n.<\/p>\n<p>Eduardo desliz&oacute; su mano bajo presilla de mi short y agarr&oacute; suavemente mi polla completamente erguida, y con la otra mano baj&oacute; suavemente el short para exponerla a nuestra visi&oacute;n. La mano que la agarraba lentamente comenz&oacute; a acariciarla, hacia arriba y hacia abajo, cada vez que la agarraba hacia abajo, suavemente aliviando mi prepucio sobre su cipote. Eduardo se retorci&oacute; y puso un beso en mis labios, suavemente profundizaba en mi boca conforme iba tirando el prepucio de mi polla hacia abajo.<\/p>\n<p>No pude aguantar m&aacute;s mis sentimientos y le dije:<\/p>\n<p>&mdash; Joder, Eduardo, desde que estoy contigo, vienen tus amigos y tenemos entre los cuatro sexo furioso, salvaje, a lo bestia, y ahora me estas poniendo tanto misterio, delicadeza y sigilo que no s&eacute; si me quieres envenenar o enamorar.<\/p>\n<p>Me respondi&oacute;:<\/p>\n<p>&mdash; Mis amigos no pasan de ser amigos y los puedo o me pueden joder todo a lo bruto que queramos, pero t&uacute;, no, &iquest;t&uacute;?, Ismael a ti te amo, a ti dedicarte mi dulzura y cari&ntilde;o es poco, a ti te amo con todo mi coraz&oacute;n, ser y vida y todo lo que soy quiero serlo para ti.<\/p>\n<p>Le puse el dedo sobre sus labios, sisee un poco para que se callara y le indiqu&eacute; c&oacute;mo mi prepucio se quedaba en el punto de no retorno y se acurruc&oacute; bajo la corona. Eduardo me bes&oacute; en los labios de nuevo antes de agacharse para besar la punta de mi verga. Acariciando suavemente el frenillo, Eduardo bes&oacute; la punta y luego toda la cabeza del pene, a continuaci&oacute;n lo lami&oacute; suavemente, catando el almizclado sabor.<\/p>\n<p>Yo gem&iacute;a de nuevo sin parar mientras sent&iacute;a que la cabeza de mi polla se envainaba en la boca de Eduardo, chupando suavemente mientras la acariciaba. Lentamente Eduardo se ech&oacute; hacia atr&aacute;s chupando a medida que avanzaba, dando un peque&ntilde;o golpe cuando sus labios rompieron el contacto con la polla. Eduardo volvi&oacute; a agacharse, abriendo un poco m&aacute;s su boca y tomando m&aacute;s del pene en su boca, su mano dej&oacute; de moverse.<\/p>\n<p>Sin romper el contacto que ten&iacute;a, Eduardo se baj&oacute; del sof&aacute;, se puso de rodillas entre mis piernas y me mir&oacute; a los ojos. Miss ojos transmit&iacute;an lo excitado que me sent&iacute;a, y le hac&iacute;an saber a Eduardo que estaba haciendo lo correcto, lo que me complac&iacute;a. La cabeza de Eduardo comenz&oacute; a moverse hacia arriba y hacia abajo, dejando un ligero rastro de saliva al retroceder.<\/p>\n<p>Esto no era sexo, podr&iacute;a serlo, pero esto era amor. Me mov&iacute; en el sof&aacute; para sentarme casi en el borde, d&aacute;ndole a Eduardo un mejor acceso. Comenc&eacute; a gemir fuerte como en quejidos porque sent&iacute;a el placer violento en todo mi cuerpo y, mirando a Eduardo, vi que lo ten&iacute;a el suyo tan duro como el m&iacute;o. Deslic&eacute; mis manos bajo las axilas de Eduardo, y suavemente lo levant&eacute;, lamentando la p&eacute;rdida de su boca cubriendo mi polla en su espectacular mamada que me estaba regalando. R&aacute;pida y decisivamente, le baj&eacute; los pantalones a Eduardo, haci&eacute;ndole saltar la polla para asirla y met&eacute;rmela en mi boca.<\/p>\n<p>Eduardo jade&oacute; ante el r&aacute;pido cambio de sensaciones y puso sus manos sobre mis hombros para estabilizarse mientras yo proced&iacute;a a chupar su polla con su prepucio arriba, deslizando suavemente mi lengua bajo la apretada vaina de la piel. Al poco tiempo, hab&iacute;a descubierto el cipote desplazando el prepucio bajo el anillo con mis labios, y proced&iacute; a trabajar m&aacute;s abajo en el tronco. A medida que bajaba, empec&eacute; a tirar de los pantalones de Eduardo hacia sus tobillos.<\/p>\n<p>Deslic&eacute; mi boca lo m&aacute;s profundo que pude y sent&iacute; la cabeza tratando de penetrar por mi garganta, las manos de Eduardo dejaban mis hombros y as&iacute;an mi cabeza mientras rotaba sus caderas. Sostuve mis labios apretados contra la piel del frenillo y me procur&eacute; que mis dientes no tocaran el frenillo mientras mis labios se deslizaban hacia adelante y hacia atr&aacute;s.<\/p>\n<p>Eduardo comenz&oacute; a empujar su polla m&aacute;s profundamente con cada embestida, sintiendo que la cabeza penetraba mil&iacute;metro a mil&iacute;metro. La sensaci&oacute;n de tirantez que estaba teniendo le estaba volviendo loco, quer&iacute;a ir tan profundo como pudiera, pero sab&iacute;a que no ser&iacute;a bueno para mi, as&iacute; que lo trabaj&oacute; hasta donde &eacute;l quer&iacute;a llegar. Se sorprendi&oacute; por un segundo cuando yo lo sostuve quieto, y proced&iacute; a inclinar mi cabeza m&aacute;s abajo, metiendo mi nariz en los pelos p&uacute;bicos bien recortados que Eduardo ten&iacute;a alrededor de su verga.<\/p>\n<p>Con ese movimiento, la polla de Eduardo estaba en mi garganta, m&aacute;s all&aacute; de la cabeza. Retroced&iacute; un segundo y me qued&eacute; boquiabierto, tragando aire. Mir&eacute; hacia arriba e hice contacto visual con Eduardo, sus ojos lloraban ligeramente, mientras asent&iacute;a con la cabeza, antes de deslizar mi boca hacia atr&aacute;s sobre el pene que ten&iacute;a delante. Sent&iacute; que mis manos de Eduardo se pon&iacute;an tensas a los lados de mi cabeza cuando la polla comenz&oacute; a moverse, r&aacute;pidamente, acelerando el paso, y trabajando m&aacute;s y m&aacute;s profundamente, hasta que su nariz se golpeaba con frecuencia contra el vello p&uacute;bico.<\/p>\n<p>Eduardo se deten&iacute;a con mucha frecuencia para permitir que yo respirara antes de seguir adelante, follando mi boca hasta la garganta con toda majestad. Eduardo a veces se deten&iacute;a con la polla metida hasta el fondo y la manten&iacute;a durante uno o dos segundos antes de salir. R&aacute;pidamente tuve que parar, ya que se estaba acercando a la corrida. Me ech&oacute; hacia atr&aacute;s y me quit&eacute; el short que ten&iacute;a en los tobillos.<\/p>\n<p>Mir&eacute; a Eduardo mientras se limpiaba las l&aacute;grimas de sus ojos, y observ&oacute; c&oacute;mo Eduardo se sub&iacute;a al sof&aacute; y se arrodillaba a mi lado, mirando hacia el otro lado e inclin&aacute;ndose para ofrecerme mi culo. Eduardo agarr&oacute; cada una de sus nalgas y las separ&oacute; un poco, para ofrecer un mejor acceso a su ano. Se estremeci&oacute; al sentir la humedad de mi lengua mientras la paseaba lamiendo sobre su apretado agujero. Esperaba que un dedo se abriera paso suavemente y as&iacute; fue, se lo met&iacute; suavemente.<\/p>\n<p>Eduardo no pudo evitar gemir cuando su agujero se frunc&iacute;a con cada lamida de lengua, y luego jadeaba al sentir que la lengua presionaba contra el esf&iacute;nter del m&uacute;sculo. Poco a poco sinti&oacute; el esf&iacute;nter abierto mientras la lengua hac&iacute;a su trabajo. Su agujero se comprim&iacute;a presionando la lengua y sujet&aacute;ndola, y cada vez que sal&iacute;a del agujero, regresaba a su normal posici&oacute;n, haciendo que el agujero de Eduardo estuviera m&aacute;s mojado, m&aacute;s resbaladizo y m&aacute;s dilatado.<\/p>\n<p>De repente, la lengua fue reemplazada por un dedo, sondeando suavemente el agujero, trabajando un poco m&aacute;s profundo con cada segundo que pasaba, hasta que estaba completamente adentro, enterrado dentro del agujero, absorbiendo el calor. Poco a poco el dedo se fue soltando para salir. Pero en el viaje de regreso otro dedo lo acompa&ntilde;aba y entr&oacute; con el otro, ya eran dos los que le met&iacute;a yo en su ano. Todo se repiti&oacute; de nuevo y fueron tres los dedos que met&iacute;a all&iacute; movi&eacute;ndolos suavemente hacia adelante y hacia atr&aacute;s, dilatando el ano y acostumbr&aacute;ndolo a que se mantuviera permanentemente abierto.<\/p>\n<p>Saqu&eacute; mis dedos y me adelant&oacute;, present&aacute;ndoselos a Eduardo, que los succion&oacute; con avidez en su boca. Al hacerlo, sinti&oacute; que la polla de Ismael comenzaba a presionar contra su agujero, que ya se hab&iacute;a contra&iacute;do de nuevo. Eduardo gimi&oacute; un poco mientras sent&iacute;a que la presi&oacute;n contra el esf&iacute;nter aumentaba, gradualmente la presi&oacute;n sub&iacute;a, hasta que el agujero se rindi&oacute; y cedi&oacute;, trag&aacute;ndose la cabeza de mi polla con un jadeo y un gemido que se me escap&oacute;. Suavemente me fui adentrando m&aacute;s profundamente, dejando que el agujero se estirara un poco y se recuperara, antes de estar completamente dentro, y Eduardo gem&iacute;a levemente con cada ligero movimiento.<\/p>\n<p>Me cost&oacute; mas que nunca concentrarme, porque no quer&iacute;a da&ntilde;ar al que tanto me quer&iacute;a y yo le correspond&iacute;a, pero trabaj&eacute; suavemente mi polla hacia afuera y lentamente hacia adentro con unas cuantas embestidas mientras Eduardo se ajustaba a las sensaciones. Eduardo sac&oacute; mis dedos de su boca y me mir&oacute; dirigiendo su cabeza hacia atr&aacute;s; asinti&oacute; r&aacute;pidamente con la cabeza que era todo lo que yo necesitaba ver antes comenzar el vaiv&eacute;n de entrar y salir m&aacute;s r&aacute;pido. A medida que me mov&iacute;a m&aacute;s r&aacute;pido, miss bolas se balanceaban hacia adelante y hacia atr&aacute;s, tocando suavemente las bolas de Eduardo.<\/p>\n<p>Segu&iacute; aumentando el ritmo hasta que Eduardo estaba ya constantemente gimiendo, sus bolas golpeando juntas mientras mis caderas golpeaban las nalgas de Eduardo. Cada empuje hac&iacute;a rebotar un poco a Eduardo hacia adelante, lo &uacute;nico que le imped&iacute;a moverse eran mis manos fuertemente asidas en sus caderas, tirando de &eacute;l hacia atr&aacute;s, haciendo que cada empuje fuera un poco m&aacute;s dif&iacute;cil. Cada embestida hac&iacute;a que la cabeza de Eduardo se moviera un poco hacia atr&aacute;s mientras disfrutaba de la sensaci&oacute;n de que le golpeaban el agujero.<\/p>\n<p>Me detuve un breve momento y envolv&iacute; a Eduardo con miss brazos, tirando de &eacute;l hacia atr&aacute;s. Mientras me inclinaba hacia atr&aacute;s, tiraba de Eduardo de modo que ya estaba encima de mi. En aquella posici&oacute;n la penetraci&oacute;n por unos mil&iacute;metros fue mayor. Un r&aacute;pido movimiento de piernas hizo que ambos nos sinti&eacute;ramos m&aacute;s c&oacute;modos; Eduardo se mantuvo firme sobre mi, mirando hacia el otro lado, apoy&aacute;ndose en sus piernas, con los brazos apoyados en la parte de atr&aacute;s del sof&aacute;, y yo debajo de &eacute;l, con la posibilidad de moverme mas a gusto y con mayor efectividad.<\/p>\n<p>Eduardo comenz&oacute; a moverse hacia arriba y hacia abajo, jadeando mientras se empalaba en mi polla. A medida que aumentaba el ritmo, la polla de Eduardo empezaba a rebotar hacia arriba y hacia abajo. A medida que Eduardo sub&iacute;a y bajaba, su polla se volvi&oacute; m&aacute;s dura, y comenz&oacute; a golpear su tenso vientre. Cada movimiento hac&iacute;a que Eduardo estuviera m&aacute;s cerca de correrse. Ya se estaba poniendo Eduardo al l&iacute;mite y no iba a poder detener su orgasmo, pens&oacute; Eduardo por un segundo que lo mejor era correrse mientras yo estaba completamente dentro de &eacute;l, entonces se inclin&oacute; hacia atr&aacute;s, agarr&oacute; su verga y comenz&oacute; a acarici&aacute;rsela, llegando muy r&aacute;pidamente a un ritmo fogoso de masturbaci&oacute;n.<\/p>\n<p>La respiraci&oacute;n de Eduardo se aceler&oacute; al paso de su masturbaci&oacute;n y se detuvo repentinamente, con un gru&ntilde;ido, su orgasmo le obligo a situar su polla apuntando hacia arriba al techo, entonces el semen de su potente orgasmo sali&oacute; a chorros, dejando rastros por su cuerpo, hasta el pecho. Al acabar, su agujero se apret&oacute; contra la polla de Ismael, haciendo que cada peque&ntilde;o movimiento se sintiera m&aacute;s fuerte.<\/p>\n<p>El culo cerrado de Eduardo abrazando fuertemente mi polla hizo que yo ya no pudiera aguantar mi orgasmo de modo permanente y r&aacute;pidamente llegu&eacute; al l&iacute;mite y dej&eacute; escapar un rugido gutural al comenzar a eyacular en el recto de mi amado, al que ten&iacute;a completamente empalado en mi polla y esta prisionera de mi amado. Escuch&eacute; un gemido de satisfacci&oacute;n cuando Eduardo sent&iacute;a el semen caliente que iba entrando en su culo. La sorpresa de la acci&oacute;n daba paso a la sensaci&oacute;n de satisfacci&oacute;n de ambos teniendo nuestro semen.<\/p>\n<p>Eduardo quiso ponerse de pie, pero sus piernas no respond&iacute;an por la debilidad debida al esfuerzo y la posici&oacute;n de las mismas. Despu&eacute;s de estabilizarse en un momento, ya fue capaz de ponerse en pie. Mientras estaba de pie, sinti&oacute; como yo me sal&iacute;a de su agujero y not&oacute; que el reci&eacute;n sembrado semen empezaba a gotear escurri&eacute;ndose por su maltrecho agujero, un peque&ntilde;o goteo que se deslizaba hacia abajo. En su satisfacci&oacute;n, se desplom&oacute; de nuevo en el sof&aacute; y lleg&oacute; hasta la mi cara sorprendi&eacute;ndome, tirando de mi hacia s&iacute; y poniendo un beso tierno en mis labios. Los dos nos abrazamos en un largo y profundo beso hasta que poco a poco y sin enterarnos nos quedamos dormidos en el sof&aacute;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 17<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>MI AMIGO EDUARDO.&nbsp;&nbsp; Nota: En la ilustraci&oacute;n de mi cuaderno de notas, Eduardo est&aacute; junto a un caballo que nadie montar&aacute; nunca, porque siempre tengo presente al que fue mi gran amigo y novio, lo veo cabalgando junto a m&iacute;. *********** Eduardo, mi amigo, ya os dije que muri&oacute; y c&oacute;mo lo conoc&iacute; por casualidad. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":12322,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":{"0":"post-20913","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-gays"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20913","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/12322"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20913"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20913\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20913"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20913"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20913"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}